La historia comienza con dos chicas que deciden romper todas las reglas para escapar y ser libres.
Una de ellas, Jacinda, se encuentra dentro de un bosque con grandes montañas; frente a un lago;
esperando recibir el amanecer. De repente, llega su amiga Azura (Az) apresurada, pedaleando una
bicicleta lo más pronto posible. Ambas reciben muy deseosas el amanecer y, es en ese momento,
cuando comienza la magia. Ambas se transforman en su forma de draki. Es decir, Jacinda y Az
dejan de ser humanas para transformarse en dragones. Su piel comienza a volverse gruesa, de su
espalda comienzan a brotar alas y sus extremidades se estiran. Una vez así, comienzan a volar y a
disfrutar del aire y de la brisa que golpea sus mejillas. Azu desciende y se introduce en el lago, en
donde puede permanecer todo el tiempo que quiera, ya que ella es una draki de agua, una
habilidad de sus ancestros que hace que broten de su cuerpo branquias al momento de entrar en
contacto con el agua y permanecer ahí todo el tiempo que así lo quiera. Pero no todos los draki
poseen las mismas habilidades, de hecho, Jacinda carece de esa habilidad, sin embargo, posee una
habilidad que no había aparecido en su familia en más de 400 años: exhalar fuego. Esto, a pesar de
que la hace ser muy popular, le provoca más frustraciones, puesto que su familia la mantiene en
constante vigilacia y en control. En fin, mientras disfrutan del vuelo, Azu alcanza a apreciar algo a
lo lejos, en ese momento descienden un poco para apreciar lo que es y notan que se trata de un
helicóptero. Por lo que deciden huir, puesto que se trata de cazadores y porque conforme se va
acercando a ellas se le unen dos más. En el intento de huir deciden descender a una arboleda para
ocultarse sobre los largos troncos, sin embargo, el sonido de motos y camiones acercarse a toda
velocidad pone muy nerviosa a Az, por lo que Jacinda toma la decisión de salir volando para alejar
a los cazadores mientras Az escapa, ya que Jacinda posee otro talento: velocidad. Al volar con
mucha rapidez y dejar a los cazadores atrás, le hace creer que logró escapar, creando en ella una
sonrisa de confianza, desafortunadamente, tal sonrisa se pierde y se borra al recibir un impacto de
bala en una de sus alas y al descender e impactar en el piso. Jacinda trata de levantarse con todas
sus fuerzas a pesar del gran dolor que siente y sale corriendo hasta llegar a un acantilado con una
cascada. En ese momento se encuentra muy asustada por lo que se aferra a un árbol que se
encuentra justo al borde del acantilado, sin embargo, el golpe de una red lanzada por sus
enemigos la hace tomar la decisión de saltar a lo profundo de la cascada. Luego del impacto, sale
del agua y se dirige con todas sus fuerzas dentro de una cueva en donde se trata de ocultar con la
esperanza de que no la encuentren. Mientras los cazadores discuten para ver quién bajará a
buscar al dragón. Uno de ellos se ofrece y baja, entra en la cueva y es ahí donde descubre el
dragón, sin embargo, no existe un ataque por parte de ninguno, simplemente se observan
fijamente y, al cabo de unos minutos, un cazador llama al que bajo, Will, para saber si encontró al
dragón. Jacinda, quién se encontraba con los pulmones llenos de fuego y lista para atacar y
protegerse, se detiene al escuchar que el cazador de nombre Will, niega la presencia de la
“criatura” (como la llamaban los demás cazadores) dentro de la cueva.