1.
Drogas depresoras
Reducen la actividad del sistema nervioso central, provocando relajación, somnolencia o
incluso pérdida de conciencia.
- Alcohol: Legal y socialmente aceptado, pero su abuso puede causar daños hepáticos,
dependencia, pérdida de control motor y alteraciones del juicio.
- Opiáceos (heroína, morfina, codeína): Producen euforia seguida de sedación profunda.
Son altamente adictivos y pueden causar depresión respiratoria y sobredosis.
- Benzodiacepinas (diazepam, alprazolam): Usadas para tratar ansiedad o insomnio. Su
uso prolongado sin control médico puede generar dependencia y deterioro cognitivo.
- Inhalantes (pegamento, disolventes): Inhalados para provocar efectos rápidos. Son
extremadamente tóxicos para el cerebro, hígado y riñones⁽¹⁾.
2. Drogas estimulantes
Aumentan la actividad cerebral, generando sensación de energía, euforia y alerta.
- Cocaína: Estimulante potente que eleva el ritmo cardíaco y la presión arterial. Su uso
repetido puede causar paranoia, ansiedad, infartos y fuerte adicción.
- Anfetaminas y metanfetaminas: Aumentan la concentración y energía, pero su abuso
puede provocar insomnio, agresividad, psicosis y deterioro cerebral.
- Nicotina: Presente en el tabaco. Estimula el sistema nervioso, pero genera alta
dependencia y está relacionada con enfermedades cardiovasculares y cáncer.
- Cafeína: Estimulante leve presente en café, té y bebidas energéticas. En exceso puede
causar insomnio, ansiedad y taquicardia⁽²⁾.
3. Drogas alucinógenas o perturbadoras
Alteran la percepción, el pensamiento y las emociones. Pueden inducir alucinaciones
visuales o auditivas.
- LSD (ácido lisérgico): Provoca distorsiones sensoriales intensas. No genera
dependencia física, pero sí riesgos psicológicos como ansiedad o crisis de pánico.
- Hongos alucinógenos (psilocibina): Naturales, con efectos similares al LSD. Pueden
inducir experiencias místicas o aterradoras.
- Ketamina: Anestésico disociativo que puede provocar desconexión de la realidad,
pérdida de memoria y efectos psicóticos.
- Éxtasis (MDMA): Mezcla de estimulante y alucinógeno. Aumenta la empatía y energía,
pero puede dañar el sistema nervioso y causar deshidratación severa⁽³⁾.
4. Cannabis (marihuana, hachís)
Tiene efectos mixtos: relajantes, eufóricos y en algunos casos alucinógenos.
- Puede usarse con fines medicinales, pero su abuso afecta la memoria, la concentración
y puede generar dependencia psicológica. En adolescentes, puede alterar el desarrollo
cerebral⁽¹⁾.
5. Drogas de diseño o sintéticas
Sustancias creadas en laboratorios para imitar efectos de otras drogas. Su composición
cambia constantemente, lo que las hace impredecibles y peligrosas.
- Sales de baño, NBOMe, Flakka: Pueden causar alucinaciones extremas, paranoia,
agresividad y daño cerebral. Su toxicidad es alta y muchas veces desconocida⁽²⁾.