Informe Proyecto Pambamarca 2005
Informe Proyecto Pambamarca 2005
Por
2006
Informe Temporada 2005
La temporada de campo 2005 del Proyecto Pambamarca fue el más grande programa de
investigaciones hasta la fecha. Con más de 60 estudiantes y voluntarios trabajando en
conjunto con miembros de la comunidad local, el proyecto condujo prospecciones,
excavaciones y análisis de laboratorio. Adicional a esto, un considerable número de
proyectos de desarrollo comunitario fueron llevados acabo como parte de nuestro
compromiso con la gente de Ecuador.
La investigación:
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Para 1490 los guerreros inkas, aparentemente en alianza con indígenas Quiteños, hicieron
un pacto para juntos conquistar el área norte del río Guayllabamba (Cieza 1959). Luego
de una serie de continuos errores desastrosos, el Inka Tupaq Yupanki ordenó la
construcción de fortalezas en la cadena montañosa de Pambamarca, un volcán inactivo al
este de el Quinche y al oeste de Cangahua. De acuerdo a las crónicas, la frontera de
Pambamarca fue creada con la construcción de estas fortalezas (Figuras 1 & 2).
Los resultados preliminares son alentadores para la arqueología. Más fortalezas han sido
mapeadas y excavadas en la actuaslidad que las documentadas por Plaza Shuller (1977) y
Hyslop (1990). Datos muy antiguos sugieren que todas las fortalezas en las altas
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elevaciones y en el páramo (sobre 3200m) son Inka, cada una de ellas contruidas con el
estilo arquitectónico Inka. En las bajas elevaciones (en la zona templada bajo 3000 m)
sobre el río Cangahua fueron establecidas fortalezas las cuales en un principio tienen un
origen pre- inka. Estas fortalezas son construidas de bloques de cangagua similares a los
encontrados en Cochasquí, y exhiben múltiples etapas de construcción, lo cual evidencia
la época de las mismas. El alineamiento a escala regional sugiere que las fortalezas
locales de Cayambe, fueron opuestas a las fortalezas inkaicas de Pambamarca formando
una frontera natural.
1) Es esta evidencia suficiente para poder hablar de una frontera pre- colombina entre los
indígenas de Cayambe y los inkas?
2) Porqué el área fue fuertemente defendida? Cómo y porqué la población de Cayambe
fue capaz de resistir las impresionantes fuerzas inkaicas?
3) Porqué Quitoloma fue abandonada y en cuál fue el estado de la misma el momento de
su abandono?
4) Cómo la disposición del armamento puede darnos información sobre el abandono de
Quitoloma?
5) Existe evidencia de la organización social en Quitoloma?
6) Existe evidencia de asentamientos tempranos en Cangahua?
7) Cuál es la naturaleza de la colección lítica?
8) Cuál es la naturaleza de la colección paleobotánica?
9) Podemos definir periodos temporales en base a la arquitectura?
10) Podemos establecer contrucciones domésticas pre- inka dentro de la fortaleza?
11) Qué tipo de trabajo de reconstrucción y reconsolidación puede ser emprendido en
Quitoloma?
Resultados Generales:
La región fue dividida en un principio en 4 periodos por el arqueólogo más famoso del
Ecuador (Jijón y Caamaño 1952), el periodo Formativo (2000- 500 A.C.), Desarrollo
Regional (500 A.C.- 500 D.C.), Integración (500- 1500 D.C.) y el Periodo Inka (1500-
1532 D.C.). El Periodo de Integración ha sido subdividido en los Andes Septentrionales
(Athens 1979, Bray 1990) en: Fase La Chimba (250- 700 D.C.), la Fase Socapamba (700-
900 D.C.), Cochasquí I (900- 1200 D.C.) y Cochasquí II (1200- 1500 D.C.). Cochasquí II
ha sido denominado Periodo de Integración Tardío por Oberem (1981). Finalmente, estos
periodos estos pediodos han subdivididos por Athens (2003) en Periodo La Chimba
(700A.C.- 1 D.C), Periodo Intermedio Temprano (1- 700D.C), Periodo Intermedio Tardío
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(700- 1250 D.C), Periodo Tardío (1250- 1505/1525 D.C) y el Periodo Inka (1505/1525-
1534 D.C). Este Proyecto usará los periodos establecidos por Athens.
Las investigaciones fueron hechas en 3 lugares (Figura 5). BD1 es el área fuera del
circuito del área de ocupación de Oroloma la cual desciende hacia el Oeste. Esta área ha
sido huaqueada intensamente. Hay alguna evidencia de un nivel de terrazaque se ubica
directamente bajo el del área principal del sitio, marcado como BD2. El área principal
del sitio fue deniminada BD3.
OPERACIÓN 23, BD1 Las excavaciones fueron focalizada también en la limpieza de las
trincheras que consistían en profundos hoyos dejados abiertos con largas concentraciones
de cerámica y hueso. encontradas en la tierra removida la misma que fué tamizada al
igual que las unidades (#3,#4,#6) luego retiradas del fondo del hueco de huaquero,
siguiendo con la limpieza fueron hechas recolecciones en niveles específicos de cada
hoyo, en la unidad# 3 un distintivo estrato de ceniza fue recuperado en la base de la
unidad, las unideades bajo el nivel de ceniza recuperaron un denso basural del cual se
recogió una muestra.
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superficie, una capa dura de cangagua fue descubierta con profundas fisuras en la
superficie, lo cual lo hace aparecer como largos bloques de cangagua ubicados
intencionalmente. La geología de pambamarca sugiere que estas profundas fisuras fueron
el resultado del asentamiento y secamiento de la capa de cangahua que probablemente
fue creada durante un deslizamiento de barro, una fisura fue descubierta la cual corre 3m
verticalmente a la superficie, sugiriendo un continuo fisuramiento de la cangagua en el
presente. La capa extremadamente dura de rocamadre de cangagua aunque en el centro
de la unidad, un extenso basurero fue expuesto aproximadamente un metro bajo el nivel
de ceniza. Una segunda unidad #12 fue abierta para acceder al piso de la unidad # 10 y
por razones de seguridad.
Una muestra del depósito de ceniza fue analizada por P. Mothes y P. Hall del Instituto
Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional. De acuerdo con su análisis la ceniza puede
venir del volcán Cayambe aproximadamente 1180 DC . Si esto es así, entonces los
depósitos bajos son del periodo intermedio tardío, esto parece ser un indicador de de
sitios más tempranos que aquellos encontrados en las elevaciones altas y bajas. Los
ocupantes de los sitios fueron tomanado ventaja de la proximidad al páramo, mientras
todavía disfrutaban de una moderada temperatura climática en lo que es llamado como
¨Ceja Andina¨. En futuros trabajos se expondrá más de estos importantes sitos locales, lo
cual podrá ayudar a la explicación del desarrollo de la complejidad cultural en la región
antes de la llegada de los inkas.
Tres unidades # 11, #13 y #14 fueron abiertas en el área abarcando estas dos anomalías.
Las unidades 11 y 13 descubrieron un muro dañado de cangagua (Figura 11) y bajo el
nivel del muro dos huecos profundos en forma de campana fueron descubiertos (Figuras
12 & 13). Los cuales tenían probablemente una conexión subterránea, cada uno de los
huecos fueron completamente registrados con depósitos densos de basura. Análisis
preliminares de los artefactos sugieren que los ocupantes de estos sitios estaban
capacitados para hacer un uso extensivo de la cacería en el páramo y dentro de la cara
este de los Andes. Restos obsidiana y densos amontonamientos de material faunístico
fueron recuperados. Nuestra inicial interpretación es que los habiantes de estos sitios
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estuvieron involucrados e el procesamiento de carne que fue cazada en el páramo. Las
herramientas de obsidiana no son bien preparadas y con poco cuidado para la
conservasión del material, el uso de herramientas básicas es muy común en áreas donde
las herramientas no terminadas son encontradas en abundancia. Usualmente la obsidiana
que viene de lejos por medio del intercambio es cuidadosamente procesada. En el 2006
una de las fuentes locales de obsidiana en el área y sobre el pueblo de Oyacachi fue
visitada.
Porqué la gente estaba viviendo en Oroloma sobre el borde del páramo a 3200m durante
el periodo Cayambe Temprano? El medio ambiente en el área puede ser severo, todavía
la gente escoge vivir aquí antes que en el fondo del valle junto a las fuentes de agua,
nuestros datos de excavación sugieren que la gente en Oroloma estuvo cazando y
procesando en el sitio. Estamos viendo evidencias preliminares de felinos grandes, tapir y
ciervo además de esto las evidencias sugieren que los animales cazados eran jóvenes. El
hecho que la gente cazara animales juveniles usualmente puede cusar daños a los
recursos pero puede también indicar que esta comida fue muy valorada (como la carne de
ternera en nuestros días).
Para concluir nosotros sospechamos que Oroloma es el asentamiento que más cerca del
pármo se encuentra en la región, el sitio no indica señales de ocupación tardía y puede
haber sido abandonado seguido de una erupción del volcán Cayambe. Evidencias para la
ocupación en el 1000 A.C podría significar también que la presión demográfica en las
elevasiones bajas forzó a la gente a salir de las tierras buenas para la agricultura hacia el
borde del páramo y de esta manera se convirtieron en productores especializados, los
talleres de obsidiana y las grandes campañas de caza en el páramo podrían haber sido una
de las formas de subsistencia de esta gente marginada.
Todos nuestros esfuerzos en los años venideros estarán encaminados a parar el daño de
los sitios de Cangahua, desafortunadamente Oroloma y Pukarito están localizados en
propiedad privada lo cual causa inmensas dificultades.
Este periodo de tiempo está ejemplificado por los sitios de Pingulmí (Pi-25, Z3-B2-007)
y Pukarito (Pi- 24, Z3-B2-012, vease figuras 2, 14a & 14b) estos dos sitios consisten en
recintos en forma de anillos concentricos contruidos con bloques de cangagua.
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asentó en el lado oeste del camino hacía el pueblo de Cangahua dentro de la comunidad
de San Pedro. Estas fortalezas fueron investigadas en el 2003 con equipo de sensor
remoto (Figura 15) y el gran muro fue dibujado (Figura 16) las investigaciones enfocadas
en este pukara se debieron a que el gran muro exhibía tres fases de construcción cada una
con igualmente impresionantes largos bloques de cangagua (Figura 17).
La construcción de estas fuertes murallas sugieren que estas fortalezas fueron usadas
posteriormente a la llegada de los inkas. Si estas fortalezas fueron de origen inka, tres
fases de increible construcción usando bloques de cangagua tenían que haber estado
completadas dentro del tiempo de 20 años, con el conocimiento que tenemos acerca de la
construcción de muros podemos decir que esto sencillamente no es factible.
Las excavaciones en el 2005 estaban concentradas en 3 áreas: los niveles más bajos de la
terraza en frente del gran muro (BD2), el nivel superior de la terraza del gran muro el
cual es aplanado (BD1) y finalmente sobre le punto más alto del pukara donde la
prospección de resistibilidad y la observacaión de superficie confirmaron la existencia de
una línea de muro de cangagua.
OPERACIÓN 25, BD1, las excavaciones consisten en tres unidades 2-x-2-m que fueron
ubicadas en el punto más alto del gran muro dentro de las concentraciones de cerámica
encontradas en la prospección de superficie. En dos de las unidades, distintos huecos de
poste fueron identificados cada uno aproximadamente de 30 cm de ancho los huecos
sugieren la presencia de una larga garita que pudo haber tenido una extensión superior
sobre los ya masivos muros de defensa de cangagua. Desde abajo esto pudo haber tenido
una impresionante vista.
Nosotros estamos esperando que las muestras de carbón recogidas en el interior de las
unidades prueben una fecha para la ocupación temprana de Pukarito lo cual
aparentemente envuelve a muros más pequeños que podrían ser menos defensivos y más
funcionales.
OPERACIÓN #28, BD3, las excavaciones exponen el lado oeste y sur de la base del
muro de cangagua, dentro de cuatro cuadrículas de prospección el equipo resistibilidad
identificó un área de potenciales construcciones domésticas la exposición de los muros de
cangagua dentro de la matríz dura y compactada es difícil (Figuras 18 & 19). Las
excavaciones en la loma de Guachalá en el 2003, exponen muros de cangagua así como
las excavaciones hechas en Oroloma en el 2005, pero cada uno de estos muros fue
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encontrada en una matríz perdida y no estaban muy bien preservados. En el caso de la
operación 28 BD3 nosotros pudimos observar que en efecto las superficies pueden estar
preservando la increiblemente dura matríz de cangagua. En la esquina suroeste de la
estructura un depósito especial de objetos como de cobre fueron recuperados en buenas
condiciones (Figura 20) Los artículos incluyen aretes, una nariguera y un pectoral todo en
miniatura. Las piezas que aparecieron han sido curadas y dejadas en la esquina de la
estructura. Esta es la primera evidencia de metalurgia que el proyecto ha recuperado en la
región de Pambamaraca.
OPERACIÓN 24, BD2, Las excavaciones mostraron las relaciones entre la pared exterior
de una terraza y la pared grande principal (Figura 14). Excavaciones en Pukarito
documentaron dos grandes murallas de fortalezas y un numero de fases tempranas de
ocupación y construcción al interior la fecha de la excavación sugiere que una pared
exterior de una terraza baja y temprana estaba asociada con una fase interna de la gran
muralla. Dos fases tempranas fueron identificadas. Además la posible construcción de
una rampa pudo haber controlado el acceso al piso mas alto de la fortaleza. El equipo
identificó construcciones muy tempranas que no eran de naturaleza defensiva. Si nosotros
podemos identificar cuando tuvo el cambio hacia una postura defensiva, estaremos en
capacidad de explicar mejor la naturaleza de la presión social que causó una interrupción
desde la residencia de la parte alta de las montañas hasta las partes altas de las fortalezas.
Un programa largo de excavación es necesario para entender completamente la
naturaleza de las construcciones fortificadas de cangagua pre- inkas.
Nuestro trabajo en Pukarito fue diseñado para exponer varias paredes de cangagua y de
esta manera confirmar la enormidad de construcciones de pukaras del periodo pre-inka
tardío así, como investigar las complicaciones arquitectónicas para encontrar patrones
locales de construcción que varian desde el estilo de arquitectura inka.
La naturaleza exacta de una interacción social regional del periodo tardío pre-inka solo ha
sido teorizada en base a ‘visitas’ españolas las cuales han sido registradas por ellos
mismo al entrar en el área. Para dominar a la gente mas efectivamente los españoles
realizaron un senso de poblacion y organización social que son conociados como visitas.
Seguro, esas visitas son caracterizadas por preconcepciónes y motivaciones inkas sin
embargo estas son las únicas fuentes disponibles de la organización Cayambe. Salomon
(1986) concluye que el área era basicamente una serie de pequenos cacicazgos (señorios)
que fueron desplazados por caciques (jefes). En un área como Cangahua él propone que
una subjefatura podía haber estado bajo control, quiza vivían en las fortalezas como
Pukarito o en el área cercana, la subjefatura de Pukarito pudo haber sido parte de una
extensiva red de intercambio con caciques de lugares cercanos, quiza el tambien tambien
fue un miembro de un gran consejo el cual se reunió en Puntiachil localizado en la actual
ciudad de Cayambe.
Hasta ahora, nadie ha documentado la vida sociopolítica de este tipo de comunidades que
vivían dentro de las fortalezas pre-inkas. Basados en las investigaciones en Pukarito,
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nosotros ahora tenemos una fuerte prueba para un largo periodo de ocupación de
fortalezas sugiriendo feascientemente un “estado de guerra” previo a la llegada de los
inkas. Esto es algo que ciertamente los Cayambes tenían preparado para sus combates
contra una invasión imperial.
EQUIPO DE MAPEO
Este año P.A.P. instauró el uso intensivo del SIG (Sistema de Información Geográfica)
con el mapeo de nuevas fortalezas y el remapeo de fortalezas que Plaza Shuller definió
originalmente usando fotografías aéreas. Una estación total fue usada para marcar la
fortaleza de Pukarito (Pi- 24), Sombrero (Pi-11) y Pambamarca (Pi-14). Una fortaleza
previamente sin mapeo, Cangahua Pukara, fue documentada y mapeada también con la
estación total (Figura 21). Nosotros creemos que estas fortalezas fueron críticas para la
ruta de viaje entre Quinche- Oyacachi, la cual esta documentada en el 2006.
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Nosotros también hemos estado tratando de determinar si estas son diferentes fases de
construccion a pesar de que Quitoloma fue ocupado por un corto tiempo (30- 40 anos).
Un rasgo registrado a la entrada norte de la plaza de BS6 sugiere que la gente en
Quitoloma estaba reconstruyendo o pensando acerca de su diferencia espacial a traves del
tiempo. Durante la ocupación por unas pocas generaciones construyeron más y más
espacios que pueden ser necesarios para acomodar familias extensas. Estos también
puede, en nuestras mentes, augmentar la noción que las familias estaban viviendo dentro
de las fortalezas. El enfoque principal del Dr. Lewis era determinar la prolongación para
la cual Quitoloma, como una fortaleza representativa, fue una unidad autosuficiente. El
discute bajo qué parámetros esto fue equipado con todo las facetas de la vida comunal.
En el lado sur o BD5 las habitaciones estaban expuestas en pequeños cuartos que
demonstraron haber sido ricos en cultura material como en otro sitio en establecimiento
de Quitoloma la construcción de un patio exterior o una terraza característica en una
fecha tardía nos sugiere que en esas áreas la gente estaba justamente activa y prospera
como en otros sitios. En el centro de BD5 los excavadores expusieron un corte de en una
estructura y nuevamente encontraron evidencia similar a la expuesta en BD4 (Figura 25).
Quizás las divisiones que estamos asumiendo basados en la arquitectura no están
presentes en la organizacion social del área. (muy interesante)
De hecho, si la distribucion de las bolas es algun indicativo cada construcción pudo haber
tenido la misma clase de bienes como los siguientes. Nosotros simplemente no vemos
diferencías. Las bolas están por dispersas. Una importante observación hecha en
Quitoloma es que las bolas parecen venir en grupos. Esto es como si estuvieran
almacenadas juntas, quizas en una bolsa. Una bolsa puede deteriorarse durante 500 años,
así todo lo que tenemos son los recursos de lo que pudo haber estado dentro, incluyendo
también una colección de piezas de obsidiana afiladas. Esto puede ser facilmente
imaginado como parte de un arma, como de maza para causar el máximo daño en la
guerra en luegar de un combate a mano. Cada bolsa de bolas puede incluir un solo tiesto
largo la función del cual solo puede ser conjeturada.
Para nosotros una interesante pregunta es porque hay tantas bolas? Estas bolas sólo
fueron extras o el área fue abandonada masivamente con la llegada de los españoles con
mosquetes ardiendo. Muy probablemente el azote del nacimiento de una pequeña sífilis
española habría afectado severamente a estas personas más que una misera arma. De
acuerdo a Elizabeth Newson (1995) un 90% de los ecuatorianos probablemente murieron
de esta plaga.
Así nosotros estamos dejando con un impresionante abandono a las fortalezas, aunque las
iglesias españolas construidas en pocas décadas después son los lugares considerados
como las grandes estructuras de Quito, cubriendo en oro brillante para todos hasta
atestiguar el paso de los siglos. La historia de Quitoloma está envuelta en un misterio y
nosotros solamente arañamos la superficie.
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EL SOMBRERO (Pi- 11)
Durante las excavaciones estuvimos encontrando toctes en muchos de los niveles, lo cual
mediante investigaciones etnográficas determinó que fueron usadas para hacer tintes de
color negro. En adición, el continuo uso de obsidiana en grande y prolongadas
cantidades, sugiere que mucha de la población mantuvo varias de las tecnologías antiguas
en la fase del siglo del control español. Es interesante pensar acerca de cuanto las
tecnologías de tejido y tenido fueron asimiladas de las practicas indigenas.
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hecho de que no existía vías de acceso desde afuera del espacio del obraje, solamente una
ventana o un simple acceso con barrotes. Aparentemente hubo un simple acceso
entendiendose que el acceso a esta área estuvo fuertemente controlado.
Nosotros imagínamos que este fue un lugar de agudo sufrimiento. Idea de que nosotros
podemos estar habilitados para descubrir pequeños signos de resisténcia o rebelión puede
ser fascinante. Este es un crecimiento teórico interesante en este tipo de arqeología
global. En otros lugares del mundo los Mayas en las misiones espanolas y en las iglesias
pueden haber escondido pequeños ídolos en las paredes de las cosntrucciones donde ellos
practicaban su religión, entonces aunque esto haya aparecido como si estuvieran
adorando al dios cristiano ellos estaban en efecto reverenciando a sus propios ídolos, se
necesita mucho más trabajo para estar haciendo haciendo en el área del Ecuador estudios
históricos y esto sería grandioso si pudieramos tener algún interesado estudiando el
periodo colonial y la arqueología historica integrado al proyecto.
ARQUEOASTRONOMIA
Motivados por una conferencia de Cristobal Cobo nosotros decidimos dar apoyo a sus
investigaciones en el punto más alto de Pamabamarca, ayudándolo con algunas pequeñas
unidades en el asiento entre Pambamarca y Jambimachi, las excavaciones se llevaron
acabo fuera de los dos lugares en la cima de la pequeña loma ubicada directamente entre
los dos picos esto es fundamental dentro de un anfiteatro natural, materiales no culturales
fueron recuperados.
FLOTACIÓN
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20
ANEXO 1:
QUITOLOMA
Hemos dividido Quitoloma en en una serie de build divisions (BD). Esa discreta división
del espacio puede designar distintas areas conceptuales, zonas de actividad, o un relativo
estatus social (Figura 1).
Build Divisions (BD) 1,2 y 3: están localizadas hacia el limite norte del pukara, y son
generados por 3 sucesivos niveles de paredes de terrazas concentricas. En el interior se
encuentra un Ushnu.
BD-5 es un area larga ubicada en el area centro- oeste de la fortificación, y contiene mas
de 80 estructuras, incluido un considerable Kallanka.
BD-8 está localizado al sur y en el más largo de los BD. Este parece no tener evidencia
de arquitectura permanente o modificaciones de superficie.
BD1-3 dentro del BD1-3 se encuentra un Ushnu elevado a 5 metros, con una rampa o
acceso de escaleras en la parte sur. Esta estructura fue muy bien documentada, primero
por Oberem en 1963. Más del 70% de la estructura sobre la segunda terraza ha sido
desplazada hacia el norte y oeste. Pruebas realizadas durante la temporada 2002
21
indicaron; la posibilidad de un 3er o quizas 4to nivel de terrazas, las cuales
investigaremos durante la siguiente temporada.
BD- 4
Localizado directamente al sur del Ushnu, BD-4 está caracterizado por una elevada
concentración de no menos de 10 estructuras, parecidas a las Kanchas adyacentes.
BD-4 recibió la más extensa investigación durante la temporada de campo 2005.
Creemos que esta area puede ser una habitación individual de alto prestigio, rango o
estatus social basados en:
· las areas en directa asociación con el Ushnu
· la aparente restricción a los accesos que se evidencia en estrechas vías de acceso
frontales.
· La formalizada disposición de esas estructuras.
· El gran tamaño del patio
· Y un gran número de estructuras integradas y conectadas.
Uno de los intereses de Yoav Me- Bar, fisico israelí, siempre ha sido el concepto de
espacio, dimensión, y forma. Mientras trabajó como mi director de campo en el sitio
maya de Dos Barbaras, Yoav identificó muchas correlaciones espaciales provocadas y el
uso repetitivo de medidas de longitud. Tales como las del cuerpo humano (ya sea mano o
pie) que consideramos muy probables, sirvieron como una significativa medida de
longitud en la construcción del mundo físico maya. Una vez en la cima de Quitoloma,
Yoav y yo iniciamos el recorrido alrededor intentando averiguar esta posibilidad en
especial de una longitud o lógica espacial y como pudo haber sido incorporado en la
22
creación de la fortaleza. No tomó mucho tiempo encontrar un interesante patrón.
Encontramos que cada estructura en BD-4 no solo era un rectángulo, sino que utilizó un
radio 2:1 de longitud de ancho (recuerda que esos cálculos fueron generados a través de
simples pasos y están sujetas a un menor grado de error.) Mientras se ha notado que los
edificios frecuentemente conforman las dimensiones standard de rectángulos (lados
opuestos iguales), hasta este punto no he encontrado evidencia para una longitud 2:1 en el
ancho del radio en la investigación. Este patrón se vuelve más interesante cuando se
considera esta relación con individuos de un alto status, y cuando se yuxtapone contra las
configuraciones espaciales identificadas en BD-5, adjunto abajo.
Esta área diseñada incluye sobre 80 estructuras compuestas por simples, dobles, y triples
cuartos (algunos con posibles patios), pocas construcciones circulares y un Kallanka.
Pocos días después, Maureen Carpenter excavó un cuarto simple en BD-5 y encontró otra
concentración de piedras. Entonces nosotros continuamos excavando, encontramos mas
piedras, mas adelante acompañados de algunos artefactos. Adicional a las bolas y a los
propulsores (sling-stones), encontramos filos de obsidiana, un núcleo de obsidiana,
lascas, piedras de moler y piezas de cerámica. Proponemos que este depósito pudo haber
sido cargado como una unidad colectiva (en uno de los sacos antes mencionados) y
representa un integrado “paquete para guerra”. Los filos de obsidiana y lascas pudieron
haber sido usadas al introducirlos en las cabezas de los mazos o para preparar o reparar el
material adecuado para los lanzadores de piedras. El núcleo de obsidiana pudo haber
generado lascas extras necesarias, la mano pudo haber tenido un doble sentido de moler
comida y maso de piedra, desde los filos de obsidiana todo se concentró dentro de un área
de 10 cm, creímos que ello pudo haber sido ocupado en un pequeño saco, el cual tuvo su
lugar en el paquete bélico.
Una observación final de las bolas es el señalar su distribución especial dentro de las
estructuras. La mayoría de las concentraciones fueron directamente localizadas
adyacentes a las vías de acceso existentes. Ciertamente en escensia este armamento pudo
haber estado localizado en una locación fácilmente accesible, entonces al salir los
soldados tomaban su kit de guerra y se iban.
23
Los cuartos localizados dentro de BD-4 parecen ser repetitivos, pero la configuración
espacial para las estructuras dentro de BD-5 no parece ser repetitivos. Los cuartos son
delimitados por cuadrados alineados o variantes de dimensiones rectangulares.
Interesante, aún, las unidades que generalmente fueron conformadas por el patrón
identificado en BD-4 era el doble cuarto y el kallanka, de dimensiones de 20 x 10 metros.
Es posible que las estructuras de doble cuarto fueron para individuos apartados y de alta
autoridad quienes controlaron las secciónes de la fortaleza? Si entonces, pudo existir un
específico modelo espacial que correlacione elección de individuos dentro de la sociedad
inca.
BD-8 de particular interés fue larga, inmutable espacio diseñado BD-8. Proponemos tres
hipótesis sobre las cuales trabajar:
Obviamente, cada uno de estas hipótesis tienen lógicas pruebas materiales. Nos condujo a
una serie de seis 1x1 metros unidades y aproximadamente 10 pruebas de pala entre esta
división. Según esto no un simple artefacto fue recubierto. Luego esto no puede ser
considerado como un estudio exhaustivo, y pondremos más énfasis en esta BD durante la
siguiente temporada, el dato visto, sugiere que la segunda hipótesis (que esta área sirvió
como un campo para varios soldados) es probablemente mas invalida. Suelo, columna y
pruebas de flotación fueron tomadas y hecho su análisis. Esperamos que esto pueda
proporcionarnos información sobre el uso de la tierra y animales.
COMENTARIO FINAL
24
Q u ito lo m a, E cu ad o r
Ju lio 2 0 0 2
P ro y ecto A rq u eo lo g ico
P am b am arca
B D -1
1 0 0 m etro s
B D -2
B D -3
B D -4
B D -5
BBD-8
D -6
25
ANEXO 2
Objetivos
Sitio de estudio
El enfoque de este estudio en la fortaleza de montaña conocida como Quitoloma, la cual
está localizada al límite sur-oeste del complejo Pambamarca (Connell et al., 2002) y tiene
una elevación de 3600m (Hyslop, 1990). El fortaleza se compone de paredes y trincheras
concéntricas con una elaborada entrada defensiva en el límite norte. Quitoloma es
cláramente de origen inca por la presencia de los estereotípos Kallanka y Usnu,
elementos comunes en los asentamientos incas (Connell et al., 2002; Hyslop, 1990).
Edificaciones permanentes que son también enteramente restringidas al sector norte y el
área alrededor del Usnu (ver Figura 4), esto indica un tipo diferente de uso de la tierra en
otras regiones del fortaleza i.e. granja/agricultura o habitación temporal (posiblemente
26
por soldados) no está claro en este escenario. El sitio ha experimentado un alto nivel de
degradación desde que fue abandonado cerca del contacto con los españoles, debido a las
extremas condiciones ambientales presentes en Pambamarca: el colapso de la gran pared,
grandes plantas crecieron (bioturbación) y una corta ocupación cronológica hace a veces
difícil la interpretación en el stio.
Métodos
La metodología bajo la cual nos enmarcaremos se basa en el método de localización-
clasificación, análisis espacial y peso de las bolas y boleadoras. Los datos fueron
recuperados de la excavación de 35 unidades, un total de 108m2 dentro del area de
excavación de Quitoloma. Las unidades fueron excavadas de acuerdo a la metodología
definida por el PAP. Las excavaciones tuvieron lugar desde las temporadas 2002 y 2005,
durante 6 semanas continuas desde finales de julio.
Localización y Clasificación
En primer lugar la localización de una bola o boleadora fue definida en relación a las
diferentes divisiones de la pared de la fortaleza (ver Figura 5). La Figura 6 muestra como
las divisiones del muro fueron clasificadas en Quitoloma.
En tercer lugar el deposito donde las boleadoras fueron recuperadas de adentro de las
estructuras, esa localización espacial fue registrada en relación a diferentes áreas dentro
de la estructura como se muestra en la Figura 10. Tanto arriba de las divisiones del área,
siguen un orden descendente de prioridad de deposito de boleadoras definido por la más
alta clasificación del área (ver Tabla 2).
Una vez que el depósito ha sido definido en términos de localización espacial el área de
la unidad excavada que esta dentro de la división de localización ha sido medida y
calculada. Esto podría permitir el cálculo de la concentración de boleadoras dentro de una
localización espacial dada. El complejo de fortalezas de montaña de Pambamarca ha sido
interpretado como un solo periodo de ocupación tardío por cerca de 17 años (Connell et
al., 2003) entonces cada bola o boleadora en el deposito puede ser asumida con relativa
contemporaneidad así como con una alta resolución datada de depositos individuales
podría ser casi imposible. Esto significa que el área excavada dará gran medida de
27
precisión en la densidad de bola o boleadora dentro de una localización espacial sin tener
que tomar en cuenta estratos individuales dentro de una unidad excavada.
Resultados
El análisis estadístico de los datos recopilados ha mostrado algunas claras tendencias, sin
embargo el conjunto de datos es limitado. Especialmente considerando la localización
espacial y distribución de Bola/Boleadora, esos limitantes necesitarán ser almacenados
completamente mediante la recolección de más datos (i.e. más excavaciones); antes de
validar estadísticamente los datos y enriquecer las conclusiones e inferencias que se
pueden obtener del conujnto de datos. Pocos son los resultados del análisis estadístico
desarrollado con el conjunto de datos que ha sido recopilado por ahora.
28
La alta concentración de Bolas y Boleadoras recuperadas por metro cuadrado excavado,
estaba en la esquina inferior derecha (RB o ‘right back’ en ingles, vease figura 11) de la
construcción, la densidad aquí fue 10.3 piedras/m2 excavado. El porcentaje de
contribucion de ajuste de piedras/m2 excavado de esta área constituye 46.2% del número
total de piedras recuperadas de el interior de las estructuras en Quitoloma. Sin embargo
esto puede ser un resultado estadísitico inválido porques solamente 3.4m2 de este tipo de
divisiones de área (el RB) fueron excavadas y es áltamente probable que el
recubrimiento de un simple y largo deposito has graficado esos resultados. Alta densidad
de piedras por metro cuadrado fue también recuperada en las divisiones de área definidas
como frente derecho (RF) esquina y entrada (E). La densidad de las piedras en RF fue 4.1
piedras/m2 excavado, con un porcentaje de contribución de ajuste de 18.6%, basado en
un area total excavada de 6.04m, la densidad de piedras próximas a las entradas fue 2.9
piedras/m2 excavada, con un porcentraje de contribución de ajuste de 13.1%, basado en
el área total excavada de 15.4m2. Los gráficos estadísiticos de estas dos áreas son más
robustos debido a una mayor área excavada, especialmente en el caso de los datos
cercanos a las vías de acceso. Lo interesante es que es muy baja la densidad de
bola/boleadora de piedras que fueron recuperadas del frente izquierdo (LF, left front) y
esquina inferior izquierda (LB – left back), (0.7 y 0 piedras/m2 respecstivamente
excavado) a pesar de una similar equivalencia de las divisions que fueron excavadas
como al lado derecho, esto indica, que bola y boleadora y quizas las armas en general
fueron preferentemente almacenadas a mano derecha de la construccion (frente a la
entrada). La Figura 11 y Tabla 3 provee un resumen de la localizacion espacial de los
datos en relacion a bola y boleadoras recuperadas del interior de las construcciones en
Quitoloma hasta este punto.
29
Las expectativas generadas de máxima circunferencia y de máxima longitud muestra que
los datos tienen soloamente un límite de proporción de las piedras habiendo esperado asi
una máxima circunferencia (i.e. si fueran totalmente esféricas), y por lo tanto las piedras
fueron no esféricas en filo pero alargadas y ovoidales.
Discusión
El análisis espacial de la localización y distribución de las bolas y boleadoras dentro de
Quitoloma ha producido un pequeño enriquecimiento de los datos en este escenario
debido a una limitada variedad en términos de las áreas excavadas, casi todas las áreas
excavadas utilizadas en este estudio colocadas dentro de ¨fort wall area 1¨ (89.4%), y de
estos 82.1% de las excavaciones tuvieron lugar dentro de las estructuras. Además en las
otras áreas excavadas no fueron recuperadas bolas o boleadoras, luego esto puede ser
tomado como indicador de que las bolas y boleadoras son sólamente encontradas dentro
del ¨fort wall area 1¨ y al interior de las construcciones, siendo mas preciso pocos datos
han sido recolectados para mostrar conclusiones de las relaciones espaciales entre
depositos de bola y boleadora y la localización de la fortaleza en el presente.
La identificación de dos distintos rangos en el peso dentro de las piedras que fueron
recuperadas y analizadas, y la combinación de esto con la observación visual de las
piedras con ranuras etc., estas son diferentes a las bolas (son opuestas a las boleadoras)
sólamente caen dentro del más alto rango de peso, es clara la evidencia de que bola y
boleadora, o quizás ambas piedras arrojadas, siendo utilizadas por los habitantes de
Quitoloma. La diferenciación de estas piedras poco modificadas con las de origen natural
30
es fácil en Quitoloma, así bolas/boleadoras, ambas, estan dispersas y de orígen fluvial y
son por esta razón no naturales en la cima de una montaña.
La forma ovoidal alargada de las piedras que fueron analizadas puede ser el resultado de
varias razones, naturalmente la más probable que una piedra de río sea más alargada que
esférica, sin embrago una piedra que tiene un mayor borde esférico puede funcionar
mejor como proyectil marcando una mejor trayectoria a través del aire. De esta manera la
naturaleza alargada de las piedras recuperadas puede indicar que éstas fueron depositos
de armas rápidamente elaboradas con poca inversión de trabajo. Acorde con esta teoría es
posible que más piedras esféricas fueran también usadas pero, estas requerían más tiempo
de trabajo invertido para producirlas y darles forma y fueron tomadas por los habitantes
de los fortalezas cuando estos abandonaban Quitoloma. Por el contrario a mayor forma
ovoidal alargada es ergonómicamente más compatible con la mano humana posiblemente
haciendo de esta un arma más funcional; secundariamente una forma menos esférica es
mucho más fácil para atar a una cuerda y ser usadas como boleadoras.
Conclusión
Las conclusiones que pueden ser expuestas de el presente estudio son limitadas y
escencialmente preliminares. Ellas han sido esquematizadas anteriormente. Está claro que
más trabajo y por lo tanto más datos, es necesario antes de precizar conclusiones a cerca
de la distribución espacial de bolas y boleadoras dentro de Quitoloma. Sin embargo con
un gran volúmen de datos que se esperará sean recogidos en futuros años del PAP,
modelos más precisos podrían ser construidos. Esto ayudará para discernir y describir el
uso del espacio dentro de Quitoloma a través de la identificación de zonas militarizadas y
no militarizadas dentro de la fortaleza. Estas conclusiones futuras deben ser fácil y
precisamente extrapoladas como un modelo relevante al complejo como un todo.
31
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32
Figuras
33
Figura 4. Mapa del Quitoloma, adaptado de Connell et. al 2003.
34
Legend
= Fort Wall
= Fort Wall Area 1
= Fort Wall Area 2
= Fort Wall Area 3
= Gateway/Entrance
35
Figura 6. Clasificación de las paredes en Quitoloma.
Gate
5m 5m
5m
36
Outside of Wall
2.5 m
Figure 8: Classification of the Spatial Location division, “Proximal to Fort wall” (FW)
Outside Structure
1.5m
Inside Structure Figure 9: Classification
of the spatial location
Door division, “Outside a
1.5m 0.8m Building” (OB)
37
1m
Doorway
0.8m 0.8m
LF 1m W W RF
E Key
1m 1m E = Entrance
LF = Left Front Corner
RF = Right Front Corner
W M W O = Opposite Entrance
LB = Left Back Corner
RB = Right Back Corner
W = Walls of Structure
O M = Middle of Structure
LB 1m
W W RB
E Proximal to Entrance 0.8m on both sides of entrance extending 1m into and out of building
LF Left Front Corner 1m square extending from corner
RF Right Front Corner 1m square extending from corner
O Opposite Entrance Equal area defined by entrance on wall opposite
LB Left Back Corner 1m square extending from corner
RB Right Back Corner 1m square extending from corner
W Proximal to Wall <1m from Walls
M Middle of Structure All Other Areas Within Structure
38
Comparative Plot of Bola/Sling Stone Locations
50
45
40
35
30
25
20
15
10
0
E LF RF O LB RB W M
Location Division Classification
Total Area of location division Excavated (m2) Total number of Stones Recovered Number of Stones/Plan Area Excavated Adjusted Percentage Contribution (%)
Figure 11: Comparative Plot of Bola/Sling Stone Spatial Locations within building at Quito Loma.
Wall Location Tot. # of Stones Tot. Area of Excavated Loc. (m2) # of Stones/m2 Excavated %of Stones Found at Loc. % of Tot. Area Excavated
3 0 9.8 0 0 9.78
2 0 1 0 0 1.00
1 192 89.36 2.148612355 100 89.22
Fort Location Tot. # of Stones Tot. Area of Excavated Loc. (m2) # of Stones/m2 Excavated %of Stones Found at Loc.
IB 192 82.06 2.339751401 100 81.93
G 0 0 0 0 0.00
FW 0 0 0 0 0.00
OB 0 9.1 0 0 9.09
OP 0 5 0 0 4.99
U 0 4 0 0 3.99
Structure Location Tot. # of Stones Tot. Area of Excavated Loc. (m2) # of Stones/m2 Excavated %of Stones Found at Loc.
E 45 15.4 2.922077922 13.11227911 21.61
LF 2 3 0.666666667 2.991542197 4.21
RF 25 6.04 4.139072848 18.57331662 8.48
O 8 8.2 0.975609756 4.377866629 11.51
LB 0 2 0 0 2.81
RB 35 3.4 10.29411765 46.19293098 4.77
W 40 20.48 1.953125 8.764283779 28.74
M 17 12.74 1.334379906 5.987780692 17.88
Table 3: Summary of Bola/Sling Stone Spatial Location Data Assembled from Quito Loma to date.
39
Frequency and Percentage
>1
0
2
4
6
8
10
12
0g
<1
0
>2 but g
0g <2
0
>3 but g
0g <3
0
>4 but g
0g <4
0
>5 but g
0g <5
0
>6 but g
0g <6
0
>7 but g
0g <7
0
>8 but g
0g <8
>9 bu 0g
0g t <
>1 bu 90g
00 t <
g 1
>1 bu 00g
10 t <
g 1
>1 bu 10g
20 t <
g 1
>1 bu 20g
30 t <
g 1
>1 bu 30g
40 t <
Weight Division 1
Weight
g 1
>1 bu 40g
50 t <
g 1
>1 bu 50g
60 t <
g 1
>1 bu 60g
70 t <
g 1
Weight Class
>1 bu 70g
80 t <
g 1
>1 bu 80g
90 t <
g 1
>2 bu 90g
00 t <
Percentage Contribution
g 2
>2 bu 00g
10 t <
Weight Division 2
g 2
>2 bu 10g
20 t <
g 2
>2 bu 20g
30 t <
g 2
>2 bu 30g
40 t <
g 2
>2 bu 40g
50 t <
g 2
>2 bu 50g
60 t <
g 2
Histograph of Bola/Sling Stone Weights Showing Frequency and Percentage Composition
Figure 12: Bola/Sling Stone Weight Frequency Distribution Showing Two Weight Divisions.
>2 bu 60g
70 t <
g 2
>2 bu 70g
80 t <
g 2
40
bu 80
t< g
29
0g
Size Characteristics of Bola/Sling Stones Displaying Size Frequency and Percentage Composition
35
30
Frequency and Percentage
25
20
15
10
0
0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0 5 0
0. 0. 1. 1. 2. 2. 3. 3. 4. 4. 5. 5. 6. 6. 7. 7. 8. 8. 9. 9. 10. 10. 11. 11. 12. 12. 13. 13. 14. 14. 15. 15. 16. 16. 17. 17. 18. 18. 19. 19. 20. 20. 21. 21. 22.
Measured Length (cm)
41
ANEXO 3
INTRODUCCIÓN:
Es importante empezar por aclarar que las fechas incluidas en este informe se refieren a
la temporada dedicada a la restauración y no exclusivamente a mi presencia en el sitio,
pues por varias razones de tipo personal y de trabajo en Guatemala mi trabajo en Quito-
Loma se limitó a dos semanas hábiles comprendidas entre el 4 y el 15 de julio del
corriente año. El tiempo total a que se refiere este informe está incluyendo una semana y
media más, es decir, una semana más de restauración a cargo de mi asistente, la Arq.
Anabell Coronado y tres días más hasta de la siguiente semana, es decir hasta el 27 del
mismo mes, tiempo que ella dedicó a la elaboración de alguna documentación gráfica.
En términos generales, las labores que incluimos en este informe detallan los aspectos
importantes del trabajo de restauración en el sitio Quito Loma, que se concretaron al área
del acceso del Noroeste del sitio (puerta No. 7 de acuerdo con Antonio Fresco). Dichos
trabajos, pueden tomarse como una muestra de lo que se puede lograr a través de la
restaurando y dan una idea clara de los alcances que podríamos obtener si el proyecto
pudiera realizarse en temporadas más largas.
Dichas actividades se realizan dentro del Plan de Trabajo 2005 del Proyecto
Arqueológico Pambamarca, dirigido por los Arqueólogos: Ana Lucía González, Maureen
Carpenter, Samuel Connell y Chad Gifford. Las excavaciones en el área residencial de
este mismo Sitio referenciado con el número Z3-B3-1 (de acuerdo al Sistema Ecuatoriano
del Departamento de Arqueología), estuvieron dirigidas por Brandon Lewis, mientras que
los trabajos de Restauración, fueron realizados por Rudy Larios y su asistente Arquitecta
Anabell Coronado. Se conforma así, un equipo multidisciplinario que incluye
42
arqueólogos, antropólogos y arquitectos expertos en el área de la Conservación, más la
participación de un grupo de trabajadores del área local.
OBJETIVOS 2005:
El Proyecto Arqueológico Pambamarca, con el apoyo de las autoridades del país busca la
conservación del patrimonio prehispánico, a través de la investigación arqueológica.
Dicha investigación busca encontrar una interpretación correcta del significado cultural
de ese patrimonio espectacular; para tal efecto, la restauración de los elementos
arquitectónicos más significativos es un elemento esencial. Todo esto, sin olvidar la
necesidad de desarrollo comunitario que a la larga puede redundar en prosperidad, no
solo para las comunidades directamente involucradas y adyacentes al sitio, sino para una
región mucho mayor.
En la temporada de 2003, Rudy Larios visitó el lugar por primera vez y tuvo la
oportunidad de involucrarse en este proyecto. En aquella oportunidad visitó varios sitios
circundantes, e hizo una evaluación de las posibilidades de restauración en esos sitios al
43
rededor de Pambamarca. El resultado fue muy positivo pues llegó a la comprensión de
que su posición geográfica, su entorno natural y el paisaje que se contempla desde esas
alturas, aunado a su maravilloso significado cultural dentro de la historia de Ecuador,
presentan características excepcionales que pueden hacer de la región un lugar
extraordinariamente atractivo, no solamente para visitantes extranjeros, sino también para
los nacionales, que además de fortalecer su identidad cultural, pueden disfrutar del
paisaje y lo extraordinario de estos lugares.
En el caso específico de Quito-Loma, aparte de ser un sitio con mucho que exhibir,
parece el lugar más propicio para hacer una primera muestra de restauración y a la vez,
probar su factibilidad, pues en primer lugar, ya había sido estudiado en un proyecto
arqueológico anterior (Antonio Fresco, informe 1990) y esto nos daba la posibilidad de
empezar en una parte que ya tenía cierta documentación e interpretación arqueológica y
arquitectónica. Me refiero concretamente a la puerta del lado Noroeste a la cual como
nombre de trabajo hemos nombrado puerta 1, aunque Fresco se refiere a ella como puerta
7 y en la que, en efecto, pudimos hacer una pequeña obra de restauración en esta
temporada.
ÁREA DE TRABAJO:
Dicho acceso consta de una escalinata de ocho gradas y un espacio interior más o menos
rectangular. El espacio interior, está compuesto de tres muros bajos, dos en forma de L
que limitan los lados Sureste y noreste sureste. El otro muro limita el lado Noreste de
recinto y se extiende hasta formar y una especie de puerta en su ángulo Noreste, lugar en
que se distingue una salida estrecha hacia la rampa que conduce por el interior del muro
defensivo hacia el interior del complejo de edificaciones internas.
Con los objetivos mencionados para esta temporada, y como ya lo dije anteriormente, por
razones de tiempo, la decisión fue hacer lo que el tiempo nos permitiera pero que a la
vez, fuera una muestra de lo que se puede hacer. Lamentablemente, no fue mucho lo que
se logró y me preocupa el hecho de que no se pudo hacer toda la documentación que debe
hacerse, La arquitecta Anabel Coronado, quien ha sido mi asistente de restauración en
Palenque, Chiapas, México y en Cancuén, Guatemala, hizo al menos los dibujos de los
muros laterales, pero quedó pendiente el muro del fondo (Sureste) y la planta de todo el
recinto ya restaurado.
44
La solución es sencilla, pues el monumento está allí y pensamos que en la próxima
temporada se deben hacer los levantamientos completos de cómo quedó la parte
restaurada y de ser posible, extender la investigación sobre la rampa hacia arriba para
lograr entender mejor la relación de este pequeño recinto con la rampa misma que
conduce al centro del sitio.
Aunque las relaciones del proyecto con las comunidades siempre has sido cordiales; el
primer día de trabajo por la mañana (martes 5) Recibí instrucciones del Dr. Connel sobre
el acuerdo al que él había llegado con las comunidades de Chuillos alto y Chumillos
medio. La idea era que de la parte baja trabajarían 30 personas y 10 personas más de
Chimillos alto. Él y Chad Gifford me pidieron que, por razones del idioma español, yo
fungiría como el intermediario entre los trabajadores y los directores del proyecto,
recordándome a la vez, que el diálogo debía ser con los presidentes de las dos
comunidades. Según entiendo, el día anterior habían tenido algunas pequeñas diferencias
y esperábamos que ahora todo quedará solventado y todos contentos.
Llegamos a la base del cerro a esos de las 9:15 AM. Los trabajadores ya estaban allí,
esperando y después de los saludos correspondientes me preguntó el presidente de la
comunidad y su secretario si el Dr. Samuel vendría, pues ellos querían hablar con él. Les
informé que no, pero que yo estaba nombrado como intermediario y que podíamos
hablar, que además, allí estaba Brandon y que yo podría traducir para él lo que fuera
necesario. Ellos me informaron que habían decidido que solamente los de Chumillos
medio trabajaría y que los de Chumillos alto no vendrían. A mi me pareció que esto fue
una medida unilateral, pero pregunté si los de la parte alta estaban de acuerdo y me
dijeron que si. No es mi papel juzgar lo que pasaba y lo tomé como una decisión
comunitaria en la que nosotros no teníamos nada que opinar. Les aseguré sin embargo
que si ellos están de acuerdo nosotros también lo estaríamos.
45
Posteriormente, la posición topográfica de estas trincheras fue fijada por el equipo de
topografía, de modo que, para agregar a este informe sería conveniente pedir esos datos a
los jóvenes topógrafos.
En primer lugar tuvimos la tarea de calcular qué tipo de trabajo podríamos realizar en
solo tres semanas, pues es era el tiempo que el proyecto tenía par la ejecución de la obra.
La longitud del muro circundante en que se ubica la puerta a que nos referimos, puede ser
de unos 1,500 metros, y si contamos los otros muros es posible que tengamos al rededor
de unos 4 kilómetros de muros. En tal virtud, era indispensable fijarnos una meta factible,
de modo que para tener un límite, decidimos que las trincheras serían nuestro límite. Es
decir que las trincheras que en un principio fueron de dos metros de ancho cada una,
serían estudiadas profundamente y de ser posible restauradas las fracciones de muro que
en ellas se localizara.
Con esta idea decidimos dividir el grupo en dos partes, once personas en cada grupo.
Unos para trabajar directamente en la restauración y los otros once en la limpieza de los
caminos y un poco de los muros circundante para que el visitante pueda tener una idea
clara de la función y forma de los mismos. Esta distribución cambiaba de acuerdo con las
necesidades, pues también fue necesario pensar en la necesidad que tendríamos al
restaurar, de tener agua para disolver el material aglutinante y de acuerdo con lo que
Chad y Sam dijeron, en el sito hubo alguna vez un manantial. Buscamos el lugar y se
decidió hacer un pozo de un metro por dos y bajar para ver si en verdad podíamos tener
un poco de agua.
Otro aspecto que fue necesario prever fue el de los materiales para preparar aglutinante o
mortero para acomodar las piedras. El criterio fundamental para decidir qué clase de
material se usaría en la restauración fue, que no es posible reparar ningún objeto antiguo
con materiales incompatibles, de modo que lo primero que hice fue investigar en las
partes de muro que aun se conservan, el tipo de aglutinante que los constructores antiguos
usaron. El resultado fue muy claro. Ellos nunca usaron otra cosa sino la misma tierra
inorgánica que existe en el subsuelo, de modo que me preocupé por preguntar a los
hombres del lugar qué tipo de aglutinante usaban ellos para hacer adobes o tapias y me
explicaron que toman dos partes de tierra negra podrida por una parte de cangagua.
46
La búsqueda del agua no fue positiva, no hubo nada a pesar de que la superficie se veía
muy húmeda, esto nos hizo decidir que el agua se traería en dos o tres burritos. Cosa que
hicimos en su momento de necesidad. Las piedras, tendrían que ser las mismas que por
razones de ruina se encontraran en el lugar, así que con estos pensamientos y primeras
acciones, logramos realizar los trabajos:
METODOLOGÍA:
En el caso de Quitoloma, aunque la ruina es grande, todas la piedras están allí, pero
lamentablemente, cuando la investigación arqueológica se ha llevado a cabo sin objetivos
conservadores o de restauración mucha de la piedra que pudo ser reintegrada por
anastilosis puede ser eliminada al excavar, éste es el caso de la puerta en cuestión,
nosotras ya la encontramos liberada de los escombros y apilada a los lados las piedras
que, durante su liberación fueron quitadas del lugar.
De todos modos, el límite fue la evidencia, no podemos hacer más que lo que es
estrictamente evidente y eso fue lo que se hizo.
TRABAJOS REALIZADOS:
La limpieza metódica de las trincheras reveló la existencia del muro pero en parte
derrumbado y en parte, en proceso de caer, sin embargo, las evidencias fueron suficientes
como para entender con claridad tanto el muro defensivo como la puerta y el recinto
interior.
El trabajo realizado fueron descritos por Anabel Coronado, detallando lo que se hizo en
cada una de las trincheras. Cada trinchera fue nombrada como unidad de trabajo con un
número correlativo del 1 al 4 de la manera siguiente:
UNIDAD 1
La unidad 1 se localiza a 3.30 metros hacia el lado Este de la escalinata y tiene aproximadamente 2.00 (en dirección E-W) por 8.00
metros (en el eje N-S). Esta parte del muro se encontraba prácticamente colapsada hacia el lado Norte, con un gran faltante de piedras
en el área superior, que ignoramos si fueron removidas o simplemente caídas hacia ambos lados del muro a lo largo de su deterioro.
47
Según nos indicaron algunos de los trabajadores que formaron parte del equipo excavador durante la temporada de investigación del
Banco Central en años anteriores, se hicieron algunas excavaciones en esta misma área, acumulando piezas en el lado Norte del muro
cuando se encontraron fuera de su sitio. Incluso, algunas de ellas fueron marcadas con una pintura de aceite indicando su procedencia.
Procedimos a numerar las piedras colapsadas que iban siendo identificadas e irlas removiendo cuidadosamente, mostrando a los
trabajadores el método de restauración más adecuado a utilizar. En este caso, consistiría en la limpieza del área, restitución de
argamasas, reintegración de rellenos, y la restitución de elementos constructivos desplomados a su lugar original. Encontramos al
menos cuatro hiladas derrumbadas hacia el lado Norte, más las dos primeras que sí estaban fijas en su lugar, aunque como es de
esperarse, habían sufrido algunos movimientos a lo largo del tiempo. En total, estas seis hiladas alcanzaron casi los 1.20 metros de
altura.
Hicimos una extensión de esta unidad hacia el lado Oeste para unir esta sección del muro Norte con la lateral Este de la escalinata al
nivel de la cuarta grada (numeradas de abajo hacia arriba). De igual forma, el estado de conservación del muro lateral de las gradas
nos hizo proceder con la misma metodología para tratar de reintegrarle a este elemento arquitectónico su estabilidad original, e ir
identificando al máximo cada una de las piezas que conformaban el escombro.
UNIDAD 2
La unidad 2 inicia a 1.60 metros del lateral Oeste de la escalinata en esa misma dirección y cuenta en su inicio, con 2.00 metros de
ancho en dirección Este-Oeste y 9.00 metros de Norte a Sur. Encontramos un muro de piedras estibadas hasta una altura de 0.90
centímetros en esta sección que fueron identificadas por los trabajadores del proyecto del Banco Central, ya que ellos mismos las
colocaron de esa manera para proteger las del muro original que estaban detrás. Procedimos a desmantelar dicho muro para observar
el original, que estaba conformado por grandes piedras que proporcionaron su estabilidad todos estos años. Dada la buena
conservación de las primeras hiladas del muro, extendimos la excavación otros 2.00 metros al Oeste para aumentar el área de estudio y
darnos una mejor idea de las variaiciones de nivel del terreno en esta sección.
Finalmente, decidimos de igual forma que con la unidad 1, unir esta sección de muro con la lateral Oeste de la escalinata para darle
continuidad a los trabajos de restauración y que al menos en ambos lados de la escalinata pudiera consolidarse el muro defensivo para
detener su deterioro y tener una mejor comprensión de la arquitectura que conforma la entrada.
UNIDAD 3
La unidad 3 es de 2.00 (E-W) por 8.00 metros (N-S) y se ubica a 14.00 metros hacia el lado Oeste de la escalinata. La razón de elegir
esta sección del muro defensivo Norte, además de las razones especificadas al inicio de este punto, fue que visualmente aparentaba
alcanzar la altura máxima en relación con la topografía del terreno. Aquí podríamos constatar si el arranque de dicho muro en las
secciones aledañas a la escalinata del acceso correspondía al mismo número de hiladas o si el muro hubiera tenido distintas alturas
dependiendo de las curvaturas del nivel natural de tierra.
El estado de conservación en esta sección es bastante malo, a diferencia de unos centímetros al lado Oeste de esta
excavación donde dejaremos como testigo del proceso de colapso de este muro defensivo hacia el lado Norte, unas hiladas de piedra
que todavía permanecen en su lugar mostrando la diferencia entre el trabajo de restauración y el estado del resto del muro previo a
ello. Aprovechamos el deterioro de esta área para analizar el colapso y tratar de identificar al máximo la composición que el muro
hubiera tenido.
Removimos las piedras que estaban por encima del escombro para ir encontrando más hiladas bajo la tierra que se acumuló al paso del
tiempo. En total, tuvimos seis hiladas de piedra, aunque no estaban del todo completas, que alcanzaron en su parte más alta los 1.20
metros. La parte inferior del muro está constituído con piedras de gran tamaño y de formas muy irregulares, mientras las de las hiladas
superiores son de menor tamaño, especialmente, menos alargadas. Estas piedras a diferencia de las del área de la escalinata son de
gran dureza, por lo que talvez se justifica su corte mucho más rústico.
UNIDAD 4
Esta es el área designada como el espacio interior de la entrada Noroeste que ya había sido excavado en años anteriores,
por lo que iniciamos removiendo la vegetación de la superficie del piso, las gradas y la que estaba sobre los muros. Después de esto,
procedimos a limpiar las juntas de las piedras que también estaban llenas de pequeñas plantas herbáceas, para poder hacer fotografías
claras del estado en el cual encontramos los muros y poder rejuntear las piezas con una mezcla nueva.
Al haber trabajado primero el muro defensivo en las unidades 1 y 2, pasamos a consolidar las laterales de la escalinata que
hacen esquina con los muros que están formando el cuarto de acceso. De este modo, iniciamos desmontando y limpiando las piezas
del muro Oeste que conforma el muro de mayor longitud con un poco más de seis metros y una altura variable, mayor en el extremo
Sur y que disminuye hacia el lado Norte a nivel de las gradas. Lo anterior, se justifica como la misma posición de las piedras del muro
lo muestran, con el movimiento hacia la parte más baja del terreno (lado Norte) donde colapsaron la mayoría de los elementos que
conforman la arquitectura de esta área.
Es importante mencionar, que el trabajo fue puramente en el lado interior del muro Oeste, ya que su composición se
mostraba más como un muro que contenía gran parte del terreno natural detrás del mismo, encontrando poca evidencia de piedras
labradas en ese lado. Básicamente, dejamos la misma orientación que el deterioro mostraba corrigiendo un mínimo de su desfase a
través del tiempo, respetando las primeras hiladas de piedra que estaban casi fijas en su lugar.
La esquina formada por el muro Sur y el Oeste, estaba en buenas condiciones de amarre, pero al igual que el resto de los
muros, la mayor pérdida de piezas estaba en la parte superior. A unos 0.50 metros de la esquina se había perdido una sección de muro
como de 0.40 por 0.90 metros de área, y en el piso se observaban cuatro piedras derrumbadas que parecían haber estado en este
48
espacio. Aunque la idea de que solamente esta sección hubiese caído parecía algo extraña a nuestra lógica, contemplamos la
posibilidad de algún registro en excavaciones pasadas y aprovechamos para explorar el interior del muro nuevamente, en caso de que
ya hubiera sido realizado. No encontramos más que tierra del corte de terreno que se había contenido con el muro Sur, por lo que
procedimos a completar esta sección con piezas recicladas del escombro para proporcionarle el amarre adecuado a este elemento.
El extremo Este del muro Sur estaba enterrado por el derrumbe de tierras detrás de él, por lo que decidimos investigar ese
lado siguiendo las primeras hiladas hasta que encontramos lo que parecía formar una esquina. Hallamos dos piedras labradas en dos
lados y colocadas una sobre la otra a manera de esquina, por lo que agregamos dos piedras más para hacer evidente el término de
dicho muro en ese punto. La distancia total del muro fue de 3.20 metros de longitud, casi coincidiendo con el término del muro Este
con el que parecía delimitarse el acceso a las áreas residenciales por el camino descrito anteriormente, que va por el interior del muro
defensivo siguiendo el terreno natural del cerro.
El término del muro Este en este punto donde parece ser el límite de un acceso al camino interior de la fortaleza, fue
siempre evidente. Lo que sí nos pareció primordial investigar, era la cara Este de dicho muro y observar cómo es que intersectaba al
muro defensivo. Para esto, aprovechamos la extensión de la unidad 1 para realizar las excavaciones al mismo tiempo en ambos lados
del muro Norte. Encontramos muy poca evidencia de piedras labradas, siendo la mayoría piedras de corte muy rústico que más
parecían formar un relleno que proporcionara estabilidad, tanto para el muro Norte como para el Este. En la excavación del extremo
Norte del muro Este, donde intersectaba al muro defensivo, encontramos solamente las primeras tres hiladas pero pudimos ver
evidencia del amarre de ambos muros en la esquina Noreste del cuarto de entrada.
De igual forma, la lateral Este de la escalinata que estaba conformada por el muro defensivo, no podía apreciarse bien a
simple vista debido al gran derrumbe de las piezas en la parte superior del muro, contando solamente con dos hiladas en la cara Sur
donde formaba la esquina con el muro Sur. En realidad, del muro Norte sólo se puede ver 0.50 metros, ya que inmediatamente,
encontramos la esquina Noreste del cuarto de entrada. Aquí, agregamos sólo una piedra más para asegurarnos que dicha esquina
quedara estable, sin aumentar mayormente su altura.
Al ir consolidando las gradas que conformaban el espacio interior de la entrada Noroeste, fuimos haciendo la compactación
de tierra mojada y piedra para nivelar las superficies horizontales creadas en esa área, donde no se encontró más que tierra compactada
conformando los pisos.
En cuanto a los artefactos encontrados en esta área restaurada, cabe destacar que la mayoría de fragmentos de cerámica y
obsidiana salieron entre la tierra removida en la parte superior del muro Sur, y muy pocos en la limpieza de las unidades 1, 2 y 3. En la
esquina Suroeste y detrás del muro Este, encontramos media docena de pequeñas bolas de piedra tallada que, igualmente, aparecieron
en las excavaciones de las áreas residenciales a cargo del Dr. Brandon Lewis, y han sido consideradas como posibles municiones para
armas de defensa.
En general, trabajamos 4 unidades con un total de 22 trabajadores y 47.918 m 2 en áreas consolidadas. El equipo humano estuvo
dividido en cuatro grandes grupos: el de la cantera de tierras (4 elementos), el que hacía la mezcla de materiales (3 elementos), el de
los caminos (7 elementos) y el de restauración (8 elementos). En la unidad 1 trabajaron un total de cuatro personas, entre realizar la
limpieza hasta llegar a la consolidación del muro y un 5% de piezas nuevas usadas como complementos que proporcionaron mejor
estabilidad, especialmente al lado Oeste del mismo muro.
Las dimensiones totales para esta sección fueron de 6.36m 2 en área consolidada de muro. Es difícil asegurar la altura total que pudo
haber tenido el muro defensivo, pero de acuerdo a lo observado durante los trabajos de investigación, se puede pensar que existe al
menos un 50% de faltante en relación con lo que vemos consolidado actualmente.
En la Unidad 2, consolidamos 6.72 m2 del muro defensivo con una pareja de restauradores y en un total de días. La Unidad 3 fue la
primera en restaurarse con la colaboración de tres restauradores que consolidaron 2.40 m 2 en días de trabajo. La Unidad 4 fue el último
trabajo a realizar, ya contando con los ocho restauradores al final de la temporada de trabajo. La excavación y, sobre todo, la limpieza
del área tomaron una semana y otra más para su restauración acompletando 32.438 m 2 , entre los muros Este, Oeste, Sur y una pequeña
parte interior del muro defensivo Norte. Además, en los últimos 3 días de trabajo, se ocuparon los trabajadores de la cantera y algunos
de los que hacían caminos para trabajar las gradas y los pisos.
A continuación se detallan las áreas totales trabajadas para la temporada 2005 en el acceso Noroeste de Quitoloma:
49
Gradas 5.343 m2
Primera 0.81 m2
Segunda 0.78 m2
Tercera 0.81 m2
Cuarta 0.42 m2
Quinta 0.77 m2
Sexta 0.753 m2
Séptima 0.50 m2
Octava 0.50 m2
Piso 13.005 m2
CONCLUSIONES:
Es muy satisfactorio decir que los alcances de la obra física fueron mayores de lo que en
un principio nos pudimos imaginar. Especialmente cuando consideramos que el equipo
humano que tuvimos como mano de obra, era formado por gente que nunca en sus vidas
habían trabajado en la restauración de construcciones de piedra. Ellos demostraron gran
capacidad de comprensión en cuanto a todos los procesos de excavación, liberación y en
parte, documentación de muros en proceso de colapso.
Consideramos que la obra realizada cumple con el objetivo de mostrar lo que se puede
hacer y en especial, demostrar hasta que punto los rasgos culturales manifestados en
muros y arquitectura, están aun presentes y pueden ser comprendidos para su exposición
a la visita de los turistas o investigadores que se puedan interesar en este lugar.
En conclusión los trabajos realizados pueden tomarse como el inicio de algo más, pero
sin olvidar que en esta oportunidad tuvimos la ventaja de encontrar una parte investigada
previamente y esto nos ahorró un poco de trabajo, sin embargo, tenemos que lamentar
que la documentación no pudo ser completa dado a la premura del tiempo y a las metas
físicas que pretendíamos alcanzar. Por tal razón, en futuras intervenciones, será
indispensable contar con más tiempo, con un dibujante de planta, y al menos con un
teodolito que nos ayude a documentar con mayor detalle los rasgos arquitectónicos
presentes.
Es más, los senderos trabajados, que en total deben sumar un poco mas de 1,500 metros,
ahora permiten al visitante hacer un recorrido por todo el sitio y tener un sentido mucho
más claro de lo que fue Quitoloma y quizá puede ser mejor comprendido en cuanto a su
función defensiva y la privacidad tan grande que tenían las construcciones de vivienda en
la parte central.
Solo nos resta agradecer la oportunidad que se nos dio de participar en este programa. Así
mismo, desear que el futuro pueda ser mucho más productivo, en bien de la conservación
de una parte tan especial del patrimonio cultural de Ecuador y como lo dijéramos
50
siempre, en bien de las comunidades adyacentes que tanto necesitan desarrollarse sanas y
fuertes.
51
Rudy Larios y Anabela Coronado
52
La restauración
La entrada de Quitoloma
53
Notas preliminares de la Geología de los materiales líticos de las muestras de los
sitios en el Proyecto Arqueológico Pambamarca
Stephen L. Williams, Ph.D.
(traducido por Julio Mena, PUCE)
Introducción
En Agosto del 2005, los Drs. Marie Cottrel y E. Jane Rosenthal vinieron al Ecuador a
estudiar la tecnología lítica de los materiales registrados de las colecciones de superficie
y excavaciones en el Proyecto Arqueológico Pambamarca. Los acompañé como un
asistente de geólogo para ayudar a identificar los tipos de materiales líticos encontrados y
determinar, si es posible, las fuentes de estos materiales. En este reporte discutiré cuatro
tipos de materiales: lascas (incluyendo una discusión de la obsidiana recogida), piedras
de moler, piedras de construcción (incluyendo una discusión de la cangahua) y piedras
ornamentales.
Materiales de lascas
Aparte de la obsidiana, la cual fue el material de lasca de piedra más abundante en todos
los sitios mostrados, otros ocho materiales incluyendo cuatro volcánicos, un
sedimentario, un metamórfico y dos minerales fueron registrados en este sitio. Estos
incluían:
1.- Andesita gris oscura [Potencialmente en todos los sitios, ver Tabla 1]
2.- Andesita media gris porphyry [Espécimenes de OP8 en Pingulmí y OP23 solo en
Oroloma]
3.- Basalto aphanitic negro [Espécimenes de OP24 en Quitoloma, OP9 y OP23 en
Oroloma y solo OP24 en Pukarito]
4.- ¨Felsite¨ (grano muy fino con colores claros de roca volcánica) de crema a bronceado
[1 espécimen de OP8 en Pingulmí y 1 espécimen de OP12, Campana Pucará]
5.- Cuarzita granulada café [1 espécimen de OP4, Quitoloma]
6.- Chert de crema a gris claro [1 espécimen de OP8, Pingulmí]
7.- Vena blanca de cuarzo [1 espécimen de OP9, Oroloma]
8.- Calcedonia jaspeada canela blanca y negra [1 espécimen de OP25, Pukarito]
En la localidad se encontró andesita gris oscura, era la más comúmente usada de los
materiales no-obsidiana usada para lascas. La andesita porphyry y aphanitic basalto y
potencialmente venas de cuarzo y ¨fesite¨ talvez también había sido obtenida localmente,
aunque sus fuentes son desconocidas. El chert y el cuarzo son exóticos para una
provincia volcánica y pudieron haber sido obtenidos desde fuente desconocidas ubicadas
a grandes distancias.
Obsidiana de Pambamarca
La obsidiana fue recuperada de casi todos los sitios investigados durante las primeras
temporadas de muestreo. Aunque el menos en 11 variedades de obsidiana fueron
54
observadas en el muestreo de obsidiana, la mayoría de la obsidiana puede ser clasificada
en 6 tipos definidos por Salazar (1992). Estos incluyen:
Las otras 5 variedades aparecen muy raramente en este grupo de obsidiana. Estas
incluyen:
(g) Obsidiana negra con más de 1cm. de diámetro rosado a gris con inclusiones de ceniza.
(h) Obsidiana negra con más de 1cm. de diámetro, spherulites de minerales fesitic (lasca
de obsidiana)
(i) Obsidiana negra con más del 5% de incrustaciones felsitic blancas
(j) Obsidiana trasparente con inclusiones negras dendritic
(k) Obsidiana trasparente con inclusiones aplumadas negras.
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La obsidiana de Quiscatola es en parte vitrófera. El material vidrioso es primeramente
claro pero puede ser también ahumado o nublado. La fuente de Mullumica es
cercanamente parecida a todos os tipos de obsidiana encontrados en los sitos del área de
Pambamarca. El flujo es de un largo de 8Km; de 50 a 100 m. de ancho localizada de
3.900 a 4.300m de altura en la ladera oeste del Volcán Chacana al este de Quito y
solamente 20Km. al sur de Oroloma; donde la mayoría de la obsidiana de Pambamarca
fue encontrada (Salazar 1992).
Once muestras incluyendo cinco del sitio pre-inca de Oroloma y seis del sitio inca de
Quitoloma serán entregadas por Richard Hughes a la UC. Davis para el análisis de fuente
XRF. Las espectativas son que, si no todas las muestras la mayoría son comparables al
tipo de la fuente de Mullumica.
Las piedras de moler (incluyen manos, metates, boloas de boleadora, bolas) fueroon
exclusivamente de origen volcánico. La mayoría de las bolas no fueron modificadas, son
piedras redondas de río, mayores a 8cm. de diámetro. Tres tipos de materiales fueron
usados:
1) Andesita gris oscura
2) Andesita vesicular gris oscura
3) Tuff (Tufa) blanca a gris clara. (Solamente bolas modificadas)
Piedras de Construcción
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Cangahua
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Piedras Ornamentales
Algunas piezas de piedras verdes fueron encontrados en OP22 en Oroloma, esto incluye
piezas redondeadas tabulares de piedra jabón verde clara clorita schist verde medio y
actinolita clorita schist. El significado de estos materiales en Oroloma es desconocido por
las piedras verdes (serpentina, jadita y turquesa) aparentemente son muy difundidas en
contextos domésticos y funerarios en el Periodo Formativo Tardío en la costa y en las
tierras altas del Ecuador (Stothert 2003:359). La fuente de estos materiales es incierta
hasta hoy
Referencias:
Burger, Richard L.
2003 Conclusions: Cultures of the Ecuadorian Formative in their Andean context.
Archaeology of Formative Ecuador, editado por J. Scott Raymond y Richard L. Burger,
pp. 465-486. Washington, D. C.: Dumbarton Oaks Research Library and Collection.
Clapperton, C.
1993 Quaternary geology and geomorphology of South America. Amsterdam, London,
New York, Tokyo, Elsevier.
Salazar, Ernesto
1992 El intercambio de obsidiana en el Ecuador Precolombino: Perspectivas teorico-
metodologicas. Arqueologia en America Latina Hoy, editado por Gustavo Politis.
Bogotá, Colombia: Fondo de Promocion de la Cultura. Biblioteca Banco Popular.
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Reporte preliminar del analisis de las muestras de flotacion de Pambamarca,
Ecuador, temporada 2005
Métodos
La clara fracción fue filtrada a través de una serie de filtros (2.00, 1.00, y 0.50 mm),
produciendo 4 fracciones (+2.00 mm, 2.00-1.00mm, 1.00-0.50mm, y -0.50mm)
preparada para la clasificación. la clara fracción está dividida por 2 razones. es más fácil
clasificar el material de similar tamano, dada la somera profundidad del suelo de clara
incidencia al microscopio binocular (10x) empleado. Además permite remover
selectivamente distintos materiales de cada fracción. En este análisis, madera carbonizada
y material amorfo fue removido de el +2.00mm fracción y pesado. el resto de material de
plantas carbonizado fue removido de 2.00-1.00mm y 1.0-0.50mm fracciones contadas y
pesadas. Solamente semillas identificables fueron removidas de - 0.50mm fracción.
Material de plantas generalmente descompuesto en un corto periodo de tiempo después
de la deposición. Por lo tanto, los restos de plantas no carbonizadas, las cuales
usualmente representa contaminación por vegetación moderna, es notado pero no
removido. muchas de esas muestras contienen raíces y semillas no carbonizadas.
Solamente material carbonizado recubierto de muestras de flotación fue considerado
como de origen cultural en este análisis, pero esta evidencia de contaminación moderna
indica que puede existir alguna mezcla en los depósitos de los sitios.
Finalmente, los restos de plantas recubiertas de carbón, fueron identificadas usando
plantas comparativas y colecciones de semillas e identificaciones manuales de semillas
localizadas en el Paleoethnobotany Laboratory at UCLA.
Resultados
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cf. (ají), Triticum sp. (trigo) y Zea mays (maíz). en adición recuperamos 2 posibles
fragmentos que podrían indicar el uso de fréjol cultivado. Pocas identificaciones inciertas
son identificadas como ¨cf¨ (compare). Muchos fragmentos del maíz fueron explotados y
distintivo falta de epidermous requerido para poderlo identificar. El resto de los taxones
representa salvaje y herbáseas plantas que crecieron sobre o alrededor de los sitios.
algunos de esos pudieron haber sido plantas de uso.
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