NUEVA VIDA EN CRISTO
¿Qué sigue ahora? Dios le ha dado un a nueva vida, pero usted no cambia completamente de un momento a
otro; como un bebe recién nacido tiene que crecer ya aprender. Dios estará trabajando es usted y lo ayudara
a crecer.
Ha comenzado una relación personal con Cristo que continuara por el resto de su vida.
Colosenses 2:6-7
6
Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados
en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
Tarea: escriba como se siente al saber que Dios la ha dado una nueva vida. ¿Qué significa esto para usted
personalmente?
PRIVILEGIO DE ORAR A DIOS
Asi como los buenos amigos hablan de todo, Dios, su padre celestial, quiere que usted hable con el. Y aunque
quizás no lo entienda ahora, descubrirá que el también le habla
Puede hablarle a Dios acerca de cualquier cosa. El quiere escucharlo.
Filipenses 4:6
No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por
todo lo que él ha hecho.
La Oración y el Pecado
¿Qué clase de cosas evitan que nuestras oraciones sean contestadas?
• Una fe vacilante (Stg 1:6,7)
• No pedir de acuerdo a la voluntad de Dios (Stg. 4:3; 1 Juan 5:14)
Abandonar la verdad (Prov. 28:9)
• Vanas repeticiones (Mt. 6:7)
• Discordia familiar (1 Ped. 3:7)
• Un espíritu no perdonador (Mr 11:25-26)
• Pecado (Is. 59:1-2)
• Orar para lucirse (Mt. 6:5)
¿Qué significa “esconder iniquidad” en tu corazón?
Esconder iniquidad en el corazón significa que una persona conscientemente e intencionalmente tiene pecado
en su vida y corazón, sobre el cuál Dios le ha acusado, pero él no quiere confesarlo y ni arrepentirse.
¿Las oraciones de qué personas no oye Dios?
Hay dos clases de personas que Dios no oye:
• los que no son salvos y
• aquellos que su persistencia en el pecado los separa de Dios (Jn. 9:31; Is. 59:1-2).
Según 2 Crónicas 7:14, ¿qué actitud es necesaria para que haya oraciones contestadas?
Humildad es necesaria para orar correctamente. Esto es porque Dios resiste al soberbio y da gracia al
humilde
Tarea: acostúmbrate a hablar con Dios. Comience cada día con unos minutos dedicados a hablar con Dios,
hable con el cómo lo haría con un amigo. En un cuaderno, empiece una lista de los asuntos y las
preocupaciones que usted le presente a Dios.