Discusión
La prevalencia de la malaria está determinada por factores ambientales
conocidos, cuyo estudio presenta el problema del análisis de gran cantidad de
datos diseminados sobre áreas muy extensas, mientras que el control exitoso de
la enfermedad, depende de un detallado conocimiento de su epidemiología,
incluyendo el de factores económicos y sociales que influyen su prevalencia.4
Otros factores conocidos se refieren a que la ocurrencia registrada de la
malaria es mayor en adultos y disminuye hacia los extremos de la vida y según el
género, la mayor proporción de la enfermedad en los hombres se ha asociado
usualmente con factores de tipo ocupacional y biológico.6
Por otra parte, la continuidad del ciclo de vida del parásito requiere que la
picadura de un mosquito lo transmita de un individuo enfermo a uno sano. Por ello,
para que la enfermedad se extienda con éxito, como es el caso en las zonas
endémicas, es necesario que la infección no acabe con la vida del ser humano
que la padece. Así, el porcentaje de casos de malaria que son letales es menor de
un 0,5%. Eso sí, la alta incidencia de casos hace que el número de muertes sea
abrumador e inadmisible para el ser humano, ya que en su mayoría se trata de
casos de niños menores de 5 años y procedentes de las regiones más pobres y
desprotegidas del planeta.13,14
Los viajeros presentan síntomas más graves que la población local, ya que
estos han desarrollado cierto grado de inmunidad al estar expuestos al parásito,
que ayuda a controlar la infección y disminuye la gravedad.15
Los inmigrantes procedentes de zonas endémicas y los viajeros deberían
ser cribados mediante rigurosas pruebas serológicas para detectar a tiempo
posibles infecciones.
La malaria causa unos 400–900 millones de casos de fiebre y de 1-3
millones de muertes anualmente aproximadamente lo que representa una muerte
cada 30 segundos. La vasta mayoría de casos ocurren en niños menores de 5
años; las mujeres embarazadas son también especialmente vulnerables. A pesar
de los esfuerzos de reducir la transmisión e incrementar el tratamiento, ha habido
muy poco cambio en áreas que se encuentran en riesgo de la enfermedad desde
1992.16 De hecho, si la prevalencia de la malaria continúa en su curso de
permanente aumento, la tasa de mortalidad puede duplicarse en los siguientes
veinte años. Las estadísticas precisas son desconocidas porque muchos casos
ocurren en áreas rurales donde las personas no tienen acceso a hospitales o a
recursos para garantizar cuidados de salud. Como consecuencia, la mayoría de
los casos permanecen indocumentados.9
La educación en el reconocimiento de los síntomas de la malaria ha
reducido el número de casos en algunas zonas del mundo en desarrollo hasta en
un 20%. Reconocer la enfermedad en las primeras etapas también puede evitar
que cause muertes.17
La educación también puede informar a la gente para cubrir más áreas de
aguas estancadas. Por ejemplo, los tanques de agua son caldo de cultivo ideal
para el parásito y el mosquito. Por lo tanto, una forma de reducir el riesgo de la
transmisión entre las personas es eliminar los recipientes o tanques con agua
estancada. El control de la intensificación de la irrigación, las presas y otros
proyectos relacionados con el agua que contribuyen de forma importante a la
carga de morbilidad del paludismo.18
El mejoramiento de la gestión de los recursos hídricos reduce la transmisión
del paludismo y de otras enfermedades de transmisión vectorial
Fumigación de interiores con insecticidas de acción residual a fin de controlar los
mosquitos vectores.
Protección personal frente a la picadura: vestir ropas de color blanco, que
cubran la mayor superficie de la piel; utilizar un repelente cutáneo (que contenga
DEET); dormir con una mosquitera tratada con repelentes (permetrinas), etc.18,19
La educación en el conocimiento de los síntomas, permite un diagnóstico
precoz y la posibilidad de aplicar un tratamiento lo antes posible. El riesgo de
transmisión se puede reducir mediante el control del vector.5
La única forma posible de contagio directo entre humanos es que una
persona embarazada lo transmita por vía placentaria al feto. O bien, por la
transmisión directa a través de la picadura de un mosquito. También es posible la
transmisión por transfusiones sanguíneas de donantes que han padecido la
enfermedad.20
En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas se
infectan tan a menudo que desarrollan la inmunidad adquirida, es decir, son
portadores más o menos asintomáticos del parásito.6
Cada año se presentan 396 millones de casos de paludismo. La mayor
parte de la carga de morbilidad se registra en el África, al sur del Sahara.21
El primer intento de una vacuna sintética contra la malaria fue realizado en
1997 por el equipo de Manuel Elkin Patarroyo; los resultados fueron desiguales,
alcanzando como máximo una eficacia del 28% en Sudamérica. En 2010, la
vacuna aparecía catalogada como «inactiva» por la Organización Mundial de la
Salud.1
En agosto de 2013 se anunció que una vacuna en estudio en fase I
alcanzaba una eficacia de un 100%.
En la actualidad se dispone de un método fiable, sencillo y rápido que
detecta, mediante inmunocromatografía, antígenos en sangre de P. falciparum y
P. vivax. El viajero puede realizarse la prueba durante el viaje extrayendo una gota
de sangre del dedo y siguiendo las indicaciones del fabricante, pero se ha visto
que la mala realización de la técnica implica la aparición de muchos falsos
negativos. Se debe practicar antes de emprender el viaje.22
La OMS define el autotratamiento como aquél administrado por el propio
paciente en caso de sospecha de malaria y sin que éste pueda tener acceso a una
atención médica en un período de 24 horas tras iniciarse los síntomas. 12 El
objetivo es reducir las complicaciones del diagnóstico y tratamiento tardío y evitar
la toxicidad de la profilaxis a determinados pacientes. Los viajes aislados de
menos de 7 días no lo precisan (ya que el período de incubación mínimo es de 6-7
días y desarrollarían la enfermedad al regreso). Aquellos a los que se recomiende
el autotratamiento de emergencia deberán recibir información precisa sobre los
síntomas del paludismo, de las pautas de tratamiento, de los posibles efectos
adversos de los fármacos y de las acciones que deben tomarse si el tratamiento
fracasa.22 El autotratamiento nunca debe sustituir a la atención médica, que ha de
recibir tan pronto como sea posible (preferiblemente antes de las primeras 24-48
horas). La profilaxis antipalúdica, en caso de que se estuviera realizando, se
reanudará como norma una semana después de la primera dosis de tratamiento,
aunque en el caso de mefloquina se hará una semana después de la última dosis
de quinina. Una vez iniciada, se tomará el tratamiento completo. La pauta de
elección depende de la toma de profilaxis y de las resistencias en la zona por lo
que se debe consultar con una unidad especializada de viajeros dentro de tu
comunidad o a los Servicios de Sanidad.22
Al referirse a una enfermedad importada, especialmente infecciosa,
metaxénica y tropical como la malaria, la mayor parte de la comunidad médica y
científica piensa en aquellos turistas de países desarrollados, norteamericanos y
europeos que viajan a países subdesarrollados en regiones tropicales endémicas
de África, Asia y América Latina, donde son picados por las especies de
Anopheles spp 6,23
Si bien, esto es parte importante del problema de malaria importada, no es
lo único, y es epidemiológicamente más complejo. Para abordársele racionalmente
entonces, debe entenderse primero las posibles formas de migración y su relación
con la incidencia de la enfermedad.23,24
En términos temporales la migración puede ser transitoria o definitiva, en
tanto que desde el punto de vista espacial puede ser nacional o internacional.
El diagnóstico diferencial de una enfermedad febril, en un paciente que
regresa de un viaje, es muy amplio. Sin embargo paludismo es una de las
primeras posibilidades a tener presente; si el paciente regresa de un área tropical.
La destreza del médico para reconocer y resolver una enfermedad tropical en un
viajero, es de gran relevancia ya que la morbilidad y mortalidad por la malaria son
prevenibles con la terapia adecuada y oportuna.25,26
Conclusiones
A pesar de ser la malaria una de las enfermedades que ha disminuido en
diversos países del mundo, en Venezuela la malaria va en aumento, y con
tendencia a seguir aumentando.
Esta tendencia y pronóstico epidemiológico permanece y dirige la
prevención de la transmisión de esta patología, incluyéndose así la toma de
muestra hemática a todo paciente febril proveniente de áreas de transmisión
activa, entrenamiento del personal médico y de enfermería en el diagnóstico y
tratamiento oportuno de los casos, manteniendo intercambio de información
constante con los organismo de control de la malaria, y participar en planes de
acción dirigidos al control de la malaria, incorporando la promoción de la salud con
énfasis en la participación comunitaria e intersectorial. De esta forma se pudiera
prevenir efectivamente la aparición de la malaria.
Es evidente, que Venezuela no podrá cumplir con los objetivos del milenio,
específicamente, ya que estudios realizados arrojan cifras alarmantes que llaman
a la reflexión y al cuidado que se debe tener al momento de una situación que
amerite del control y supervisión de pacientes con sospecha, colocando de
manifiesto la urgencia para una posible solución y así evitar que se propague los
focos contaminantes
En Latinoamérica el tema de los refugiados, no se profundiza en éste, sí
pretende destacar la relevancia que en términos sociales está teniendo, el
incremento del turismo y de la facilidad de movilización de las personas entre los
distintos escenarios epidemiológicos donde puede adquirirse o presentarse la
malaria. Se podría sugerir, por ejemplo, en cierta forma que la existencia de casos
autóctonos en forma indirectamente de la presencia de los vectores de malaria
en las zonas donde ellos se presentan, pudieran erradicar con técnicas de
limpieza y constante supervisión por los entes competentes pero la de casos
importados por migración de la población entre zonas endémicas, o entre zonas
no endémica.
Pudiera salirse de control si no se toman las medidas antes expuestas. En
el mundo actual, las enfermedades tropicales como ésta ya no se limitan a los
lugares donde se presentan todas las condiciones eco epidemiológicas para su
generación.
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