UNIDAD N| 13
Unidad temática: Discurso escrito y la ortografía.
Capacidad:
Aplica las reglas de la normativa ortográfica y gramatical del español en sus producciones escritas.
La concordancia entre sujeto y verbo.
"La regla básica de la concordancia oracional es sencilla: Un sujeto debe concordar con su verbo en número.
Número significa singular o plural". (Rozakis, 2003, p. 62) El sujeto puede ser singular o plural, y la selección
del verbo debe coincidir con el sujeto. La tarea parece sencilla, pero no siempre es fácil hacer coincidir el
sujeto y el verbo sin pensarlo.
1. Cuando el sujeto de una frase esté compuesto por dos o más sustantivos o
pronombres unidos por y, utilice un verbo en plural.
¡Suzy y su amiga se pierden la mejor película de la historia!
2. Cuando el sujeto de una frase está compuesto por dos o más sustantivos o
pronombres unidos por o, utilice un verbo en singular.
El bolígrafo o el lápiz están en el cajón, en mi bolso, en la bolsa de los libros o, tal
vez, en la cartuchera.
3. No se deje confundir por una frase que se interponga entre el sujeto y el verbo.
Russell Wilson, al igual que el resto de los Seahawks de Seattle, está listo para el
partido contra los Packers de Green Bay.
4. Los sustantivos colectivos pueden ser complicados. A veces, toman un verbo
en singular y otras veces toman un verbo en plural. Depende de cómo se
utilicen. Asegúrese de consultar la página de los sustantivos colectivos para
obtener más información y ejemplos.
5. Las fracciones pueden ser especialmente complicadas, pero la regla es que las
fracciones deben tratarse como singulares o plurales, según el sustantivo al
que se refieran.
Dos tercios de la zombis en "The Walking Dead" mover lentamente. El resto
puede aparentemente esprintar.
Dos tercios de su pastel se han comido antes de que usted llegara a casa.
Los signos ortográficos. Sus usos.
1. Los signos de puntuación
a. El punto y seguido: termina una frase con sentido completo y separa enunciados que integran un párrafo.
Después de un punto y seguido se continúa escribiendo en la misma línea.
b. El punto y aparte: separa dos párrafos distintos. Después de un punto y aparte, se escribe en una línea
distinta. La primera línea del nuevo párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que lo
componen.
c. El punto final: es el que cierra un texto.
Ejemplo: Sentado en el muelle, Miguel esperaba el regreso de su padre. (punto y seguido) Atisbaba el
horizonte buscando ansioso su barco con la mirada; así, hasta que anocheció. (punto y aparte)
A la mañana siguiente, el panorama le sonrió: la figura de su padre apareció delante tan grande y viva que
bien podría haber tapado el sol. Todo se había arreglado, al fin. (punto y final)
El punto detrás de las abreviaturas
Posiblemente uno de los puntos que más dudas trae y peor se usa en la redacción de contenidos, comúnmente
llamados signos auxiliares. Los signos de puntuación son diversos y suelen confundirse o se mezclarse,
afectando, sobre todo, a la unificación de un texto.
Ejemplo: Sr., Sra., Exmo. Se suele escribir también con las siglas (C.S.I.C. = Centro Superior de Investigaciones
Científicas); aunque la tendencia actual es no ponerlo cuando las siglas no se forman con la primera letra de
cada una de sus palabras (AVIACO).
Otros signos ortográficos
2. La coma
a. Separa las partes de una enumeracióno serie dentro de una oración; incluidos miembros gramaticalmente
equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las
conjunciones y, e, ni, o, u (sólo se pondrá coma delante de estas conjunciones para evitar confusiones).
Ejemplo:Vimos elefantes, leones, tigres, jirafas…
Están ocupadas las habitaciones número 28, 55, 134 y 572.
Estaba preocupado por su familia, por su trabajo, por su salud.
Corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga las luces y echa la llave.
b. Cuando se cambia el orden regular de las partes de una oración, anteponiendo elementos que suelen ir
pospuestos, se coloca una coma después del bloque anticipado.
Ejemplo: Te compraré el caramelo si me dices la verdad. (Orden regular, no escribimos coma)
Si me dices la verdad, te compraré el caramelo. (Se antepone la condicional, escribimos coma)
Escríbenos una carta cuando llegues. (Orden regular, no escribimos coma)
Cuando llegues, escríbenos una carta. (Se antepone la temporal, escribimos coma)
c. Separa los incisos, las explicaciones que pueden aparecer en una oración.
Ejemplo: Llegó Luis, el novio de Mónica, y nos invitó a todos a cenar.
Cervantes, quien es un gran escritor español, vivió en Valladolid.
Tiene sólo quince años, es decir, aún no es mayor de edad.
d. Para indicar la omisión de un verbo.
Ejemplo: Juan Manuel ha comprado la casa; Marta, los muebles.
Joaquín es policía nacional; Ana, graduada social.
3. El punto y coma
a. Separa los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas o
son demasiado extensas.
Ejemplo: La chaqueta es azul; los pantalones, grises; la camisa, blanca; el abrigo, negro.
b. Separa oraciones no unidas por preposiciones cuando en ellas se ha empleado la coma (también se podría
optar por el punto y seguido):
Ejemplo.: La situación económica de la empresa, agravada en los últimos tiempos, era preocupante; se
imponía una acción rápida y contundente si se deseaba salvar los puestos de trabajo.
4. Los dos puntos
a. Preceden a una enumeración.
Ejemplo: Tres son las provincias de Aragón: Huesca, Zaragoza y Teruel.
b. Preceden a las citas textuales.
Ejemplo.: Las palabras del médico fueron: “Reposo y una alimentación equilibrada”.
c. Detrás de las fórmulas de saludo en las cartas y documentos. La palabra que sigue a los dos puntos se
escribe con mayúscula y en un renglón aparte.
Ejemplo: Querido amigo:
Te escribo para…
d. Antes de la frase en la que se recogen las conclusiones, causas, consecuencias, etc., o se resume lo expuesto
con anterioridad.
Ej.: Suspendieron todos los preparativos, anularon las invitaciones, se lo comunicaron a sus padres y a los
amigos más cercanos: no se casarían ese año.
5. Los puntos suspensivos
Otro ejemplo de mal uso (exagerado, repetitivo y en lugares erróneos) son los puntos suspensivos.
a. Al final de enumeraciones o enunciados incompletos.
Ejemplo: Puedes hacer lo que te apetezca: leer, ver la televisión, escuchar música…
Fue todo muy desagradable… No quiero seguir hablando de ello.
b. Para expresar duda, temor, emoción, etc.
Ejemplo:Iré, no iré… Debo decidirme pronto.
c. Se usan entre corchetes para indicar la omisión de parte de un texto copiado literalmente.
Ejemplo:Al salir el marido le dijo la falsa mujer a la buena esposa que, […], buscaría a algún hombre que
supiera hacer algún encantamiento con que su marido perdiera la mala voluntad que le estaba mostrando.
Otros signos ortográficos comunes
6. Los signos de interrogación y exclamación
Notad que en español hay dos, uno que inicia la frase (¡ ¿) y otro que la cierra (! ?).
Ejemplo: ¿Comiste ayer en casa?
¡Qué magnífica pintura!
Si no responde al teléfono, ¿qué hacemos?
Estos signos pueden aparecer seguidos por coma, punto y coma o puntos suspensivos, pero nunca de punto, y
deben colocarse donde empiece la exclamación o la pregunta:
Ejemplo:Pero tú, ¿cuántos años tienes?
7. Los paréntesis
a. Introducen aclaraciones.
Ejemplo:El abuelo de Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel
sillón.
El año de su nacimiento (1616) es el mismo en el que murió Cervantes.
8. Los corchetes
a. Enmarcan los incisos dentro de un período que ya va entre paréntesis:
Ejemplo:Una de las últimas novelas que publicó Benito Pérez Galdós (algunos estudiosos consideran su obra
Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor novela española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909).
b. Enmarcan los puntos suspensivos para indicar la omisión de parte de un texto copiado literalmente.
Ejemplo: Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa […] por lo negra que
estaba la noche.
9. La raya de diálogo
Las rayas de diálogos son otro ejemplo de confusión y mala utilización de los signos ortográficos. No solo en
su correcto uso, sino también en su utilización tipográfica, confundiendo guion con raya o guion bajo.
a. Introduce aclaraciones (como el paréntesis).
Ejemplo:Esperaba a Emilio —un gran amigo—. Lamentablemente, no vino.
b. Señala cada una de las intervenciones en un diálogo.
Ejemplo:—¿Deberíamos hablar con él? —preguntó Juan—. Es el único que no lo sabe.
—Sí —respondió la secretaria—, pero no podemos decirle toda la verdad.
→ En este artículo podrás conocer más sobre los signos de puntuación
10. El guion
a. Se utiliza cuando es necesario hacer divisiones dentro de una palabra o para unir dos números y no se
escribe entre espacios en blanco.
Ejemplo: luso-japonés, teórico-práctico
1936-37, 1567-1572
11. Las comillas
a. Para reproducir citas textuales.
Ejemplo:Sus palabras fueron: “Por favor, el pasaporte”.
b. Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros, lugares…
Ejemplo:Nos leyó en voz alta el poema “Romance sonámbulo” de García Lorca.
12. La diéresis
a. Se sitúa sobre la vocal u en las combinaciones gue y gui para indicar que la vocal debe pronunciarse.
Ejemplos:cigüeña, pingüino
b. Se sitúa sobre la primera vocal de un diptongo en textos poéticos para indicar que tal diptongo no existe y
que el verso cuenta con una sílaba más:
Ejemplo: El dulce murmurar deeste rüido
13. El asterisco
a. Como signo de llamada de nota al margen o a pie de página dentro de un texto. En ocasiones puede aparecer
encerrado entre paréntesis.
Ejemplo: La novela fue escrita por García Márquez* un año antes de que se le concediera el Nobel de
Literatura.
Estos ejemplo son solo algunas de las normas establecida por la RAE para el buen uso de la ortografía.
Naturalmente es imposible saberlo todo puesto que es tarea de un corrector ortográfico conocer todo el
sistema de signos, cómo utilizarlos y sus actualizaciones.
Funciones y usos de mayúsculas y minúsculas.
Uso general de mayúsculas y minúsculas
Se escriben con inicial mayúscula los nombres propios (o específicos) y las palabras que siguen a un punto
(Juan, Mariela, etc).
Los nombres comunes (o genéricos) se escriben con minúscula (árbol, casa, penicilina, etc).
Las únicas palabras que se escriben con mayúscula siempre son las siglas y los números romanos (ONU, XVI).
No es correcto usar las mayúsculas (ni en toda la palabra ni en la letra inicial) como recurso para destacar.
Las mayúsculas llevan tilde según las reglas generales de acentuación, igual que las minúsculas (ÁGUILA,
PANAMÁ, Álvaro).
Se escriben con mayúscula
Los nombres oficiales de instituciones, organismos, corporaciones, partidos políticos, iglesias, empresas,
comercios, etc., cualquiera sea su importancia: Partido Socialista Obrero Español, Iglesia de los Santos de los
Últimos Días, Fiat, etc.
Períodos históricos, épocas, movimientos o hechos políticos, históricos o culturales, ya consagrados
por el uso: Edad Media, Romanticismo, La Toma de la Bastilla, La Batalla de las Piedras.
Festividades patrióticas, religiosas o populares: Día de la Independencia, Navidad, Carnaval.
Acontecimientos deportivos o culturales: Copa del Mundo, Marcha por la Paz.
Nombres de los poderes del Estado y de sus órganos: Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial; Ministerio
de Educación y Cultura, Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Entidades abstractas cuyos nombres no son oficiales pero tienen un uso muy extendido: el Estado, la
República, el Parlamento, la Cancillería, la Justicia.
Nombres (aunque no sean oficiales) de países y zonas geográficas: Patagonia, Mesopotamia.
Denominación completa de leyes, declaraciones y tratados internacionales: Tratado de Tordesillas,
Pacto de Varsovia, etc.
Denominación completa de congresos, ferias, simposios, festivales, etc.: XV Festival de Cine
Independiente.
Nombres de periódicos, sean diarios, semanarios, revistas, etc.: La Diaria, El País, Brecha, Rolling
Stone.
Nombres de equipos deportivos y grupos artísticos (musicales, teatrales, etc.): Real Sociedad, Racing,
Nirvana.
Marcas de todo tipo: Fiat, Dove, Absolut.
Después de dos puntos, cuando sigue una cita: Según Oscar Wilde: “Revelar el arte y ocultar al artista,
es la finalidad del arte”.
Después del encabezamiento de una carta.
Todos los nombres, apellidos, sobrenombres y apodos; sean de personas, animales u objetos; reales,
míticos o imaginarios; independientemente de que creamos en su existencia o no: José Artigas, Peter
Pan, el Chino Recoba, Palas Atenea, Scooby Doo.
Se escriben con minúscula
Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año, salvo cuando la fecha
da nombre a un lugar o a una festividad: avenida 8 de Octubre, acto del 1º de Mayo.
Los nombres genéricos de accidentes geográficos y circunscripciones territoriales y administrativas,
salvo que formen parte del nombre propio: la isla de Flores, el cerro Pan de Azúcar, la ciudad de
Carmelo, el río Negro, el departamento de Río Negro, etc.
Los nombres genéricos que conforman el paisaje urbano: calle, avenida, plaza, iglesia, museo,
biblioteca, supermercado, cine, teatro, estadio, shopping center, etc.
Cuando no forman parte del nombre propio: la avenida del Libertador, la calle Reconquista, la plaza
del Entrevero, el hotel Radisson.
Los nombres genéricos de instituciones: cuatro ministerios, los juzgados de la capital, una facultad de
la Universidad de la República, las seccionales policiales, etc.
Los cargos, títulos académicos, dignidades y tratamientos de cualquier tipo: presidente, secretario
general, canciller, ministra, magistrado, conde, etc; siempre que aparezcan acompañados del nombre
propio de la persona que los posee, o del lugar o ámbito al que corresponde. Ej: el rey Felipe IV, el
papa Juan Pablo II, el presidente de Nicaragua, el ministro de Trabajo.
Las materias o disciplinas, salvo que formen parte del nombre de cátedras, departamentos, facultades
u otras instituciones: odontología, arquitectura, derecho, ciencias de la comunicación, física, teología.
Facultad de Derecho, etc.
Los conceptos o categorías económicos, sociológicos, etc., aunque den lugar a siglas: el producto bruto
interno (PBI), la población económicamente activa (PEA), las necesidades básicas insatisfechas (NBI),
las organizaciones no gubernamentales (ONG), las administradoras de fondos de ahorro previsional
(AFAP), etc.
Los gentilicios y derivados de los puntos cardinales, así como las denominaciones de etnias y tribus:
alemán, norteamericano, rochense, oriental, sureño, charrúa, etc.
Las denominaciones genéricas de escuelas o corrientes de pensamiento, así como los movimientos
artísticos y literarios y también los nombres de sus seguidores, salvo que formen parte de la
denominación oficial: artiguismo, marxismo, batllismo, catolicismo, liberalismo, surrealismo,
comunista, ecologista, Batllismo Unido, Vertiente Artiguista.
Los títulos de libros, películas, canciones, programas de radio y TV, aunque estén en otro idioma,
llevan mayúscula solo en la letra inicial y en los nombres propios que puedan contener: El abrazo
partido, La ley de Los Ángeles, etc.
Las enfermedades (salvo las que contienen el nombre de su descubridor) y los fármacos genéricos:
difteria, sida, trastorno bipolar, linfoma de Hodgkin.
Las abreviaciones gráficas.
Las abreviaciones gráficas son aquellas formas de representación gráfica cuya intención es la de representar
abreviadamente en la escritura palabras o expresiones complejas. El español cuenta con dos procedimientos
de abreviación gráfica: 1) Las abreviaturas, como por ejemplo, pág. (también p. y pg.), ‘página’, izda. (también
izqda.), ‘izquierda’ o tfno. (también tel., teléf. y tlf.), ‘teléfono’; y 2) Las siglas, como: ONG (organización no
gubernamental)
La ortografía de las expresiones numéricas.
Expresión en palabras de las cifras decimales. Para expresar con palabras los números decimales, debe
mencionarse primero la parte entera y después la decimal, unidas ambas por la conjunción y o por la
preposición con: 20.58 o 20,58 = veinte (unidades o enteros) con cincuenta y ocho (centésimas) o veinte
(unidades o enteros) y cincuenta y ocho (centésimas). Si la parte entera es cero, se suele expresar únicamente
la parte decimal: 0.675 o 0,675 = seiscientas setenta y cinco milésimas, más habitual que cero unidades con
seiscientas setenta y cinco milésimas. En la lengua oral, es también frecuente leer simplemente la secuencia
de signos de que se componen, incluyendo el separador: 7,08 o 7.08 = siete coma cero ocho o siete punto cero
ocho. Este recurso, plenamente admisible en el registro oral, no es apropiado en documentos de carácter
técnico, administrativo o contable
La ortografía de los nombres propios.
Cuando nacemos y nuestros padres nos llevan a registrar, son muchos los errores que se cometen en las
registradurías al momento de escribir nuestros nombres y apellidos, tanto en la utilización de letras como
en tildes; puesto que, ponen letras que no son e ignoran las tildes. La Real Academia Española dice que los
nombres propios sí tienen ortografía. Pero, entonces, ¿cómo se deben escribir estos sustantivos propios?
Dice la RAE que, en cuanto a la utilización de letras, se debe respetar la forma como nos registraron, pero,
en cuanto a lo no escritura de las tildes, ellos afirman, que si nuestros nombres y apellidos, por reglas de
acentuación de palabras, llevan tilde, así nos hayan registrado sin ellas, hay que ponerlas. Esto debido a que
son términos comunes y corrientes y, como tal, deben cumplir con todas las normas ortográficas.
Ejemplos
• Andrés
• Jesús
• Wálter
• Édison
• Aníbal
Discurso directo en indirecto
El discurso directo cita textualmente aquello que se quiere decir, sin modificaciones, mientras que el
discurso indirecto requiere la interpretación del mensaje, alterando el mensaje original, sin modificar su
sentido.
Tanto el discurso directo como el indirecto requieren el uso del verbo decir o cualquiera de sus
variaciones, como los verbos anunciar, explicar, narrar, aseverar, preguntar, exponer, asentir, informar,
citar, señalar, etc.