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Principios de Epidemiología en Salud Pública

El documento es un módulo de capacitación sobre principios de epidemiología para el control de enfermedades, destinado a profesionales de salud en América Latina. Se enfoca en el perfil epidemiológico, la cadena epidemiológica, y la importancia de abordar tanto enfermedades transmisibles como no transmisibles en el contexto de la salud pública. Además, destaca los desafíos que enfrentan los sistemas de salud en la región debido a cambios socioeconómicos y ambientales.
Derechos de autor
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Principios de Epidemiología en Salud Pública

El documento es un módulo de capacitación sobre principios de epidemiología para el control de enfermedades, destinado a profesionales de salud en América Latina. Se enfoca en el perfil epidemiológico, la cadena epidemiológica, y la importancia de abordar tanto enfermedades transmisibles como no transmisibles en el contexto de la salud pública. Además, destaca los desafíos que enfrentan los sistemas de salud en la región debido a cambios socioeconómicos y ambientales.
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7

Organización Panamericana de la Salud


Oficina Sanitarta Panamericana, Oficina Regional de la
Organización Mundiai de la Salud

Módulos de pr¡llciBios de ep¡demiología


para e! Gtlrttrol de eltferrlledades

Segunda edisian

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Módulas de principíos de epidemioÍagía para et contrul de enfetmedades

Catalogación por la Biblioteca de la OPS:


Organización Panamericana de la Salud
Módulo de Principios de Epidemiología para el Control de Enfermedades.-Segunda
Edición. -Washington D.C.: OPS, O 2A02,46 p. {Serie PALTEX
Auxiliares N" 24). *
*:T ;: itl:S' ; r':. ;'; u: ;§.ffi

ISBN 92 75 32401 1
;§* §* :&a§xt
[Link]:a ñi'1,:crai De L.a
úi¡::;-lis:iti: i,iuniial de Ia SaiuC
I. Título II. (serie)
ii:Í-,i¡:¡,'r :lúióñ en ir'1éxico
I . EPIDEMIOLOGÍA-principios 2. CoNTROl*enfermedades
¡.,j-,,: .l-,..,.i-:li
3. SALUD PÚBLICA 4. REGION DE LAS AMERICAS PRCI-l I'i i
ji..l it Li vE i i'l^

Este Módulo de capacitación está especialmente destinado a los profesionales de salud


de América Latina y se publica dentro del Programa Arnpliado de Libros de Texto y
Materiales de Instrucción (PALTEX) de la Organización Panamericana de la Salud,
organismo intemacional constituido por los países de las Américas, parala promoción de
1a salud de sus habitantes y de la Fundación Panamericafra pata la Salud y Educación.
Se deja constancia de que progru*a está siendo ejecutado con la cooperación finan-
del Banco
"rib de Desarrollo.
Interamericano
ciera

illustración de la porlada: Leopoldo Méndez. Vacunación, 1935. Grabado en madera. The Granger Collection,
Nueva York, E.U.A.

ISBN 92 75 32401 7

O Organización Panamericana de la Salud,2002

Las publicaciones de la Organi zactónPanamericana de la Salud están acogidas a la protección prevista


por las disposiciones sobre reproducción de originales del Protocolo 2 de la Convención Universal
sobre Derecho de Autor. Reservados todos los Dereciros.

Las denominaciones ernpleadas en esta pr-rblicación y la lotma en que apalecen presentados los datos
que contiene no implican, por parte de la Secretaría de la Organtzación Panamericana de la Salud, jui-
cio alguno sobre 1a condición jurídica de paises, teritorios, ciudades o zollas, o de sus autoridades, ni
respecto dcl trazado de sus lronteras o límites.
La mención de cietenr-rinadas socredades mercantiles o ciel nombre comercial de ciertos productos no
implica que ia Organización Panamericana de la Saind los apmebe o recomiende con prelerencia a
otros aná1ogos.
De las opintones expi:esadas en 1a presente pr-rblicación iesponden únicamente 1os autores.
a

PESTE EN LONDRES, 1665


Señor ten misericordia de Londres:
Grabado inglés en madera contempo-
ráneo sob¡e el gran brote de peste de
1665.

The Granger Collection, New York

C'r¿dit: ilrc Grangcr Collsrio¡, Nrw l¡rk

cl

EPIDEMIA DE VIRUELA: INDIOS


Diseminado por el establecimiento
de blancos en América. Grabado
arnericano contemporáneo.

The Granger Collectioa. New York.

rIEi06ó.52 SMAI-LPOX IJPIDEMiC AMONG INDIA¡iS. IE5J.


flre{lit: Thc Cr¿nsc¡ Cloltection, N$v York
Modutos de príncipios de epidemiatogía para el cantrol de enfermedades

Gréditos

Editores Revisores técnicos


Carlos Castilio-Salgado Gabriela F ernández Quintaniila
Oscar J. Mujica Enrique V ázquez F eruández
Enrique Loyola Elizondo Patricia Gassibe Klarián
Jaume Canela Soler Soledad Yelánquez Gar cía
Edgar Navarro Lechuga
P atr icia Arb eláez Montoya
Mayra Cartín Brenes
Eduardo Velasco

Revisión editorial
Lucila Pacheco, DBI
tr

Se agradece especialmente la colaboración de: Gilberto Ayala, Julio Alberto Armero, Xiomara
Badilla, ItzaBarabona de Mosca, Herbert Caballero, Mareo Tulio Carranza,Rocio Cuevas,
Thais Dos Santos, Carlos Flores, Modesta Haughton, José Federico Hernández, Marlo Libel,
Miguel Machuca, Alfredo Moltó, José Moya, Carlos Muñoz, MaritzáOrtega,Alberto Paredes,
Rosaiía Quinteros, Mirta Roses-Periago, Patricia Ruiz, Gioria Terwes, Guadalupe Verdejo,
Reinaldo Viveros Aguiiar, así corno a múltiples epidemiólogos de la Región de 1as Américas,
por su participación y recomendaciones sugeridas durante el proceso de prueba de materiales.

,
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UNIDAD 2: SALUD Y ENFERMEDAD EN LA POBLACIÓN

írun¡cr

CONTENIDO Y OBJETIVOS . . . . . .5

rNTRoDUccróN .5

EL ENFoeuE EPIDEir,torócIco .,.1


TIEMPO, LUGAR Y PBNSONA . . . . .13

Tiempo ..13
1A
Lugar .t+
Persona .t4
CAUSALIDAD .15

HISTORIA NAJ|URAL DE LA ENFERMEDAD .t I

LA CADENA EPIDEMIOLÓGICA .19


i
Agente causal .19

Reservorio .28
al
Modo de transmisión del agente .Jl

Pue*as áe ehminación o salida del agente .JJ

Puertas de entrada en el nuevo huésped . . .JJ

Huésped susceptible .36

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .44


,iiilffi::*ir:ara::Ái:iilli:?.*
&*?:tffii,,ri§:e Ilnidad 2: Satud

CONTEN¡DO Y OBJETIVOS

Esta Unidad presenta algunos aspectos del perfil epidemiolégico, como la emer-
gencia y reemorgencia de enfermedades, los tipos de enfermedades y sus implicacio-
nes para la salud pública. Menciona los principios de causalidad en epidemiología,la
historia natural y el espectro de la enfermedad, los elementos de la cadena de infec-
ción y resume los aspectos básicos de la transmisión de enfermedades en 1a población.

Los objetivos de la presente Unidad son:

' Explicar el enfoque epidemiológico en ei estudio de la salud de las poblaciones


. Describir la cadena epidemiológica e identificar sus elementos.
o Identificar las características básicas de la ocurreneia, transmisión y persisten-
cia de enfermedad en la población

TNTR0DUCCI0N
l
La creciente complejidad de la salud en Latinoamérica se caructeriza por la persistencia
de problemas tradicionales, por modificaciones de los mismos y por la aparición de nuevos
problemas de salud. El carácter global de la salud se expresa a través de dos dimensiones fun-
damentales: las condiciones de salud de las poblaciones y la respuesta social a tales condi-
ciones, estrucfurada a través de los sistemas de salud.

Las definiciones del estado y necesidades de salud de las poblaciones varían de acuerdo
con los cambios socioeconómicos, ambientales y los avances dei conocimiento, los cuales han
sido utilizados para explicar la transformaciótt de los perfiles epidemiológicos de los países.
En el nivel macro del modelo de determinantes de saiud, elperfil epidemiológico se configu-
ra según los cambios económicos, sociales, políticos y culturales, mientras que en el modelo
de la transición epiderniológica, propuesto por Omran y modificado por diversos autores, los
determinantes de salud se enfocan más desde la perspectiva de la enfermedad. La propuesta
originai del modelo de transición epidemiológica asumía una evolución lineal de los cambios
epidemiológicos; la historia reciente ha demostrado la reversibilidad de los mismos, su nafu-
raleza no lineal y la coexistencia de enfermedades no transmisibles y transmisibles.

Aunque diyersas enfermedades infecciosas tradicionales han sido total o pareialmente


controiadas, su impodancia sigue siendo considerable en muchas áreas geográficas y pobla-
ciones de1 n:rundo. El sarampión, el paludismo, e1 có1era, e1 dengue, la enfermedad de Chagas,
ias infccciones de transmisión sexual y ia tubercliiosis, entre otras, han recobrado su irapor-
tancia como causas de morbilidad 5, ¡ln,1uiidad a nivel global.
7

,iluuutus ue pnnctpt's oe eptuemt,t'gta para et c'ntrat de enrermedaaes


tr

Además de las transmisibles, las enfermedades crónicas y los problemas emergentes son
también de especial relevancia. Se suma a ello el surgimiento de nuevas poblaciones en ries-
go, como los trabajadores migrantes y los refugiados. Por otro lado, además de la desnutri-
ción, que afecta a rnillones en el mundo, los cambios en ios patrones alimentarios han tenido
también como resultado que un mayor número de personas consuman dietas asociadas a un
riesgo mayor de enfermedades crónicas.

Los cambios demográf,rcos muestran una francatendencia haciael envejecimiento pobla-


cional y hacia la recomposición de la estructura de edad de la población como resultado de la
menor fecundidad y del aumento en la esperanza de vida. El resultado de'este proceso será
también un aumento del núrnero de personas con padecimientos crónicos no infecciosos que,
aún si se mantienen constantes las actuales tasas de ineidencia, habrán de demandar mayor
atención médica en los próximos años.

En Latinoamérica,las enfermedades transmisibles mantienen su importancia, en tanto que


las no transmisibles, las lesiones y las toxicomanías han cobrado mayor relevancia como cau-
sas de morbilidad y mortalidad. Estas transformaciones son particularmente complejas en los
países no industrializaóos, en los que el modelo de desarrollo económico haproducido una
profunda desigualdad social. Este nuevo perfil epidemiológico evidencia nuestra vulnerabili-
dad a los cambios naturales, qociales y biológicos y demanda el fortalecimiento de tras rodes
nacionales e internacionales de vigiiancia en salud pública.

El deterioro de los recursos naturales y la producción de contaminantes tienen impacto


sobre la saiud, produciendo efectos a nivel macro del tipo del calentamiento global, 1o cual
está produciendo una redistribución en las enfermedades transmitidas por vectores a latitudes
que antes tenían menor temperatura. Esta redistribución se ha atribuido además a la urbani-
zación,la intensidad del cornercio y los viajes internacionales, la deforestación y el desplaza-
miento poblacional provocado por los conflictos sociales y la guerra.

Las actividades humanas, principalmente la industrializactón, han producido cambios en


las condiciones ambientales y en la calidad del agua, tiera, aire y alimentos, con efectos noci-
vos para la salud. Estas consecuencias son de tipo directo, como los ocasionados por la expo-
sición ambiental y ocupacional, corno lambién indirectos, tales como los inducidos por desas-
tres meteorológicos, inundaciones y falta de alirnentos, entre otros.

Los sistemas de salud enfrentan a su vez ios problernas tradiciol-laies de insuficiente cober-
tura, concentración urbana de recursos, retraso tecnológico, además de inadecuada producti-
vidad, baja calidad de tra atención e inef,iciencia. A esto se agrcgan los retos de las iniciativas
de reflorma, de§centralización, pr:ivatización. cosios crecientes y dependencia científica y tec-
no1ógica. Los avances tecnológicos se espeia inejoren la capacidaC de tros servicios para aten-
der 1a sa-iud. sietnpre y cuanrio contribr-ryan a mejorar ia ellciencia, racionabzar los seryicios
y aumcntar su costo-eiectividaei.
Según Abbasi (1999), las políticas neoliberales de reforma económica y ajuste estructural
han conducido a desigualdades sin precedente en el acceso a la seguridad social y médica liga-
da al empleo, así como al aumento de riesgos ocupacionales y ambientales y ala disminución
del gasto social. Las políticas de salud se encuentran en tensión entre las mayores demandas
de acceso y caiidad de los servicios de salud, estimuladas por el reconocimiento del derecho
a la saiud y las presiones de la apertura comercial, la privatización y la libertad para elegir a
los prestadores de servicios de salud. Por últirno, ios cambios eulturales, principalmente los
globalizadores, producen la diseminación internacional de estilos de vida dominantes, algu-
nos de los cuaies pueden resultar nocivos parula salud.

Las condiciones cambiantes de salud representan riesgos paralapoblación y retos para los
servicios de salud. La desacertada visión lineal de la transición epidemiológica y la depen-
dencia científico-tecnológica condujo en años recientes a dqscuidar los problemas de salud
tradicionales, de tipo nutricional e infeccioso, y a privilegiar las enfermedades crónico-dege-
nerativas y la medicina de alta tecnología para su atención. La respuesta apropiada alas acfi:e,.
les necesidades de salud debe adecuarse a la presentación de los nuevos problemas sin des-
cuidar los problemas tradicionales.

EL ENFOOUE EPIDEMIOLÓGICO

En el pasado, las enfermedades transmisibles constituían la principal causa de rnuerte en


el mundo. Algunos efbctos de la industrializaeión" tales como el mejoramiento de la nutrición,
vivienda, sanidad, agua potable y drenaje, así eomo el desarrollo de antibióticos y vacunas y
el establecimiento de sistemas de vigilancia epidemiológica permitieron ei control relativo de
tales enfermedades. Esto, junto con la menor mortalidad infantil y la promoción de 1a salud,
ha conducido a un aumento en la esperanza óe vida.

A1 controi reiativo de ias enlermedades transmisibles siguió el aumento de ia morbilidad


y mortaiidad por enfermedades no transn-risibles, en su firayoría crónicas. En los países indus-
trializados, esto [Link] un cambio iinportante en e1perfil dc mortalidad en los {rltimos cien años;
actualmente, las causas más importantes de muerte son las enfermedades cardiovasculares y
neoplasias mafignas, mientras que las cnfbrmedades transmisibles, como neumonía o influen-
za, son responsables de ¡:na reducida proporción de las defunciones.

Los países no industrializados presentan diferente evolución. En el1cs persisten las enfbr-
medades transmisibles y 1a Cesnr-rtriciórl como causa de morbilidad y r-nortalidad, observándose
simultáncamente un irnportanie aLrrr¡ento de la moftalidad por enfennedades no transmisibles.
Modulas .rr=i:ta,l:r,ji:€:§titr

Estos cambios de perfil han tenido efectos sobre la forma de respuesta de los servicios de
salud. El término 'epidemia' se aplica ahora a una frecuencia no habitual de cualquier daño a
la salud o enfermedad, transmisible o no. Se han desarrollado nuevos métodos para el estudio
de enfermedades crónicas, pues las técnicas para el estudio e investigación de [Link]
transmisibles, que suelen tener períodos de latenciamucho más cortos, no son totalmente apl!
cables a enfermedades crónicas. Por ejemplo, para investigar un brote de gastroenteritis infec-
ciosa la fuente de infección se busca en los díás previo, ,1, o"[Link] de la enfermedad. En
el caso de las enfermedades crónicas, la exposición suele ocurrir desde lA a20 años antes. por
offa pafte,la magnitud de los efectos de la exposición, en el caso de 1as crónicas, suele ser
pequeña o moderada.,

La caracterización epidemiológica de las enfermedades permite conocer su naturaleza y


comportamiento y decidir el tipo de respuestanecesaria para su control. La Figura 2.1 repre-
senta, en un esquema simple, el espectro de clasif,rcacién de las enfermedades según sean
transmisibles o no transmisibles y agudas o crónicas.

Figura 2.1 Espectro de clasifiicación de las enfermedades

Agudas Crónicas
Transmisibles

No transmisibles

La figura muestra que las enfermedades transmisibles suelen ser agudas y las no transmi-
sibles suelen ser crónicas. El enfoque del MOPECE se centra en las enfurmedades agudas,
particularmente las transmisibies, aunque los principios de la epidemiología son válidos para
ambas. En la perspectiva amplia del modelo de determinantes de la salud, se recorloce la natu-
raleza multicausal de la enfermedad. A1 referirnos al nivel individual, queda claro que las
enfermedades transmisibles tienen un agente etiológico infeccioso o biológico y las no trans-
misibles u¡ agente no biológico. No obstante, lejos de constituir una frontera de{inida, diver-
sos estudios epidemiológicos y de laboratorio proveen sugestiva evidencia sobre la posible
función causal de agentes infecciosos en la patogénesis de ciertas enfermedades "crónicas",
como se muestra en el Cuadrc 2.1.

-/
Cuadro 2.1 Ejemplos selectos de "enfermedades crónicas" en las cuales se ha
demostrado o sospechado el papel de uno o más agentes infecciosos

Enfermedad "crónica" Agente infeccioso sospechado


Cátcer cervical Virus del papiioma humano
Carcinoma hepatocelular Virus de la hepatitis B; virus de la hepatitis C
Úlcera péptica Helicobacter pylori
Carcinoma gástrico Helicobacter pylori
Enfennedad isquémica coronaria Chlamydia pneumoniae
Diabetes mellitus tipo I Enterovirus
Arrritis reumatoidea Mycoplasmd u otro agente susceptible a tetraciciina
Enfermedad de Crohn My cob ac t erium p ar alub ercu Io s is
Sarcoidosis Virus heipes humano 9
Litiasis renal Nanobacteria
Esquizofrenia Mrus de la enfermedad Boma
Depresión mayor Virus de la enfennedad Boma
Sarcoma de Kaposi Virus herpes humano 8
Meduloblastoma de la infancia Virus JC (poliomavirus neurotrópico humano)
Esclerosis múltiple Virus herpes humano 6
Enfermedad renal poliquística Hongos

Tomado de Reingoid AL, 2000

Se ha observado que aún en aquellas enfermedades "crónicas" donde el papel de un agente


infeccioso está más claramente definido, como en e1 cáncer de cuel1o uterino y el de hígado, la
infección no lleva invariablemente a la enferniedad. En estas enfermedades, a1 igual que en las
clásicas enftrmedades agudas infecciosas,las características del huésped humano y su entorno
social y ambiental son determinantes de la producción o no del daño a ia salud. Al revisar estas
y otras evidencias de caru al Siglo XXI, Reingold concluye que, en el futuro previsible, no pare*
ce posible en'adicar las enfennedades infecciosas (Reingoid, 2000).

Los avances en cuanto al conociiniento y control de 1as enfermedades transmisibles han


tenido como resultado una reducción notable de su morbilidad y mortalidad en todo el mundo,
especialmente en los países desarroliados y sobre todo en los grupos de población en riesgo
beneficiados con los programas de salud pública.

Sin embargo, el espectro de 1as enlentredades transmisibies también está evolucionando


rápidarnente en relación con un conjunto de fuefies cambios sociales y ambientales contein-
poráneos. El c¡:ecimiento poblacional con expansión de pobreza y raigración urtlana, 1a g1o-
balización de la tecnología, el lllcrenrento de viajes y comei'cio internacional son, entte otros,
cambios que afectan el riesgo de exposición y susceptibilidad a agentes infecciosos.
Un hecho relevante en tiempos recientes es la aparición de enfemredades transmisibles
nuevas o desconocidas y el resurgimiento de otras que ya estaban o que se creía estaban con-
troladas. A estas enferinedades transmisibles se les llama emergentes y reemergentes
(Cuadro 2.2).Muchos factores o interacción de factores pueden conkibuir ala emergencia de
una enfermedad transmisible (Cuadro 2.3). Las nuevas enfermedades transrnisibles i*r.g"n-
tes pueden resultar por cambios o evolución de los organismos existentes; las enfermedades
conocidas pueden propagarse a nuevas áreas geográficas o nuevas poblaciones humanas; cier-
tas infecciones previamente no reconocidas pueden aparecer en personas que viven o traba-
jan en áreas que están experimentando eambios ecológicos (por ejemplo, deforestación o refo-
restación) que incrementan la exposición humana a insectos, animales o fuentes ambientales
que albergan agentes infecciosos nuevos o inusuales.

Es importante diferenciar las enfermedades emergentes aparentes, cuya incidencia


aumenta coroo consecuencia de cambios en nuestra habilidad para detectar el agente que la
eausa, de las enfermedades emergentes reales, cuya incidencia aumenta por cambios en la
interacción entre las poblaciones y el ambiente. El progresivo reempl azo de la técnica de
microaglutinación para el diagnóstico de infucción por Leptospira por otras basadas en la
reacción en cadena de polimerasa (PCR) y ei westem-blot llevó a una emergencia aparente
de la leptospirosis, a diferencia de la emergencia real de la legionelosis, por ejemplo.

Las enfermedades tl'ansmisibles pueden reemerger debido al desarrollo de resistencia de


los agentes inlecciosos existentes a los antibióticos convencionales y a los de nueva genera-
ción, como en el caso de la gonorrea, la maiaria y el neumococo. También pueden reemerger
por aumcnto de la susceptibilidad del huésped inn-iunodeprimido, por factores tales como la
desnutrición o la presencia de otras enf'ermcdades, como el cáncer y el SIDA, qr,re disminu-
yen su resistencia a agentes inlecciosos colno ei bacilo tuberculoso y la Leislcmania. Otra
causa puecie ser el debilitamienio de las nedidas de saiud pública adoptadas para inlecciones
previamente controlacias, ccmo ia malalia. la tos furina v la tuberculosis.

.L-
Después de haber revisado los puntos anteriores, esta clara la relevancia de una de las tare-
as de la epidemiología que es la organización y descripción de los datos colectados, para io
cual se utllizan las variables epidemiológicas de tiempo, lugar y persona, 1as cuales se deta-
llan enseguida.
a

Madulas de principias de epidemiotogía para el

Cuadro 2.2 Agentes etiológicos y enfermedades transmisibles


reconocidos desde 1973

Agente infeccioso Tipo Enfermedad transmisible


Rotavirus Virus Diarrea infantil, causa principal a nivel mundial
Parvovirus B19 Virus Crisis aplástica en anemia hemolítica crónica;
eritema infeccioso (quinta eruptiva)
Cryptosporidium pc¿rvum Parásito Enterocolitis aguda y crónica
Ebola virus Virus Fiebre hemorrágica de Ebola
Legionella pneumophila Bacteria Enfermedad de los Legionarios
Hantaan virus Virus Fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS)
Campylobacter jejuni Bacteria Enteropatía, distribuida mundialmente
Virus linfotrópico humano I de Virus Leueemia-linfoma de linfocitos T
células T (HTLV-D
Staphylococcus aLtreus(cepas Bacteria Síndrome de shock tóxico, asociado a uso de
tóxicas) tampones
Escherichia coli Ol57:H7 Bacteria Síndrome urémico-hemoiítico; colitis hemorrágica
HTLV-U Virus Leucemia de células vellosas
Borrelia burgdorfer, B acteúa Enfermedad de Lyme
Virus de inmunodeficiencia Virus Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA)
humana (VIH)
Helicobacter pylori Bacteria Enfen¡edad péptica ulcerosa
Enlerocytozoon bieneusi Parásito Dian'ea persistente
Cyclospora cayetanensis Farásito Diarrea persistente
Virus heipes humano 6 (HHV-6) Virus Roseola súbita
Virus de hepatitis E Virus Hepatitis no-A, no-B de transmisión entérica
El'trlichia cltaJ'eensis Bacteria Ehrliquiosis humana
Virus de hepatitis C Virus Hepatitis no-A, no-B de transmisión parenteral
Virus Guanarito Virus Fiebre hemorrágica venezolana
Encephalitozoon hellenn Parásito Conjuntivitis; enfermedad diseminada
Nuevas especies de Babesict Parásito Babesiosis atipica
l/ibrio cholerae O i 39 Bacteria Cólera epidémico; nueva cepa
Bc¿rfonella (:Rochctlimaea) Bacieria Enfen¡edad del arañazo de gato; Angiomatosis
he¡'¡selo-e baciiar
Virus sin nombre Virus Síndrome de distress respiratorio del adulto
Encephalitozooit ct¿[Link] Farásito Enfer:aeCad diseminada
VirLrs Sabiá Virus Fiebre hemorágica brasileña
Virus herpes hurnano 8 (HÍ{V-8) Vrrus Asociado con sarcoma de Kaposi en pacientes
ccn SIDA
Torriado y moditicado de Satcher D, i995

t,l

,iiit
I ,

É
[Link],, l
.t

Cuadro 2.3 Factores contribuyentes de la emergencia y la


reemergencia de enfermedades transmisibles

Categorías Ejemplos específicos


Factores sociaies Empobrecimiento económico; conflictos civiles y armados;
crecimiento poblacional y migración; deterioro urbano

Atención de salud Nuevos dispositivos médicos; transplante de órganos y tejidos;


drogas inmunosupresoras; uso masivo de antibióticos

Producción de alimentos Globalización de productos alimentarios; cambios en la


preparación, procesamiento y empaque de alimentos

Conducta humana Comportamiento sexual; uso de drogas; viajes; dieta;


actividades al aire libre; uso de guarderías

Cambios ambientales Defore stación/re fore s tación; camb io s en 1o s eco sistemas de1
agüa; inundacione s/sequías ; desastre s naturales ; hambruna;
calentamiento global

Infraestructura de salud RBstricción o reducción de programas preventivos; inadecuada


púb1ica vigilancia de enfermedades transmisibles; escasez de personal
entrenado (epidemiólogos, laboratoristas, especialistas en
control de vectores)

Adaptación y carnbio Cambios en la virulencia y producción de toxinas; desan'ollo


microbianos de resistencia a dragas; microbios como cofactores en
enfermedades crónicas
Tomado y modificado de Lederbery I,1997

TIEMPO, LUGAR Y PEHSONA

Como se ha definido, la epidemiología estudia la frecuencia, la distribución y los determi-


nantes de los eventos de salud en las poblaciones humanas. Los principios para el esfudio de ia
distribución de dichos eventos de salud se refieren al uso de 1as tres variabies clásicas de la epi-
demiología: tiempo, lugar y persona. ¿Cuándo?, ¿dónde? y ¿en quiénes? son tres preguntas bási-
cas que el epidemiólogo tiene [Link] hacerse en fonna sistemática para poder orgarizar las carac-
terísticas y comportarnientos de ias enfermedades y otros eventos de salud en fi;nción de ias
dimensiones temporal, espaeial y poblacional que orientan el enfoque epidemiológico.

Tiernpo

Las enferu¡edades inf,ecciosas sueien ser agudas y algunas, comc la influenza, tienen esta-
cáomaÁidad (un patrón regrilar <le vanación entre estaciones del año), 1o cuai pemrite anticipar
7

de principios de

sn ocuffencia y adoptar medidas preventivas. La identificación de los eventos que ocurren


antes o después de un incremento en la tasa de enfermedad permite identificar factores de ries-
go. También es conveniente registrar la ocurrencia de enfermedad a través de varios años para
describir y predecir sus ciclos (un patrón regular de variación en períodos mayores a un año),
así como su tendencia secular (su patrón de variación o comportarniento en el tiempo).

Graftcar la frecuencia de enferm edad através del tiempo es un recurso muy itllparucono-
cer la velocidad de transmisión de una enfermedad,. La curva epidémica y el corredor
(canal) endémico son ejemplos de esto y se revisan en la Unidad 4 dei MOPECE. por otra
patte,la variable tiempo es de especial relevanciaparu la evaluación del imfiacto de las inter-
venciones en salud, en particular pata determinar el momento oporhrno para medir el efecto
de la intervención, que puede no ser inmediato. El análisis numérico y gráfico de la frecuen-
cia de casos de enfermedad en el tiempo, antes y después de realizar una intervención, per-
mittría evaluar su efectividad.

Lugar

La localización geográfica de los problemas de salud es fundamental para conocer su


extensión y velocidad de diseminación. La unidad geográfica puede ser el domicilio, la calle,
el barrio, 1a localidad, el distrito, la provincia, el estado u otro nivel de agregacióngeopo{íti-
ca, y el lugar también puede ser una jurisdicción de saiud, un hospit al, el área de trabajo, el
área tural o urbana, el lugar de nacimiento u otro espacio de interés. E1 análisis de1 lugar en
cuanto a sus características físicas y biológicas pemrite generar hipótesis sobre posibles fac-
tores de riesgo y de transmisión.

La utilidad de la iocalizacióngeográfica de la enfermedad se ilustra claramente en la clási-


ca investigación de John Snow sobre la epidemia de cólera en Londres en l14g,quien rastreó el
origen de la fuente de infección hasta una bomba de agua y, ai ciausurarla, acabó con la epide-
mia (Unidad 5). El advenimiento de los sistemas de información geográfica (SIG) ofrece la
posibilidad de enriquecer significativamente el tratamiento analítico de la variable lugar. Los
métodos y téqnicas para el análisis espacial de datos epidemiológicos pueden facilitar 1a inte-
gración de información sobre distintos determinantes de la saiud desde el nivel individual hasta
el nivel ambiental e identificar conglomerados de casos, áreas predictoras de riesgo y necesida-
des básicas en salud, con referencia específi ca a ünapoblación geográficamente definida.

Persona

Las características de las personas, tales como la edad, el género, el estado nutricional, sus
hábitos y condírctas (ocupación y estilos de vida), y su condición social (ingreso, estado civi1,
religión), perinitcn identificar la distribución de las enfurmeCades y posibles grupos y f-acto-
res de riesgo. La variación de ia ccurrencia de enfbn¡edad de acuerdo coa las características
de ias personas pr-rede cieberse a dif-erencias en el nivel de exposición de la persona a ciertos
factores de riesgo, a su susceptibiiidad a los mismos, o a una combinación de ainbos.
Módulos de

El Modelo de Componentes Causales es un modelo de multicausalidad que se aplica a todo


tipo de enfermedades (Rothman, 1981). Según este modelo, la enfermedad es producida por un
conjunto mínimo de condiciones que actlanen concierto. Atodas las posibles condiciones o even-
tos se ies denomina causas componentes (A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, en la Figura 2-3). Al con-
junto mínimo de condiciones que aetuan en eoncierto y producen 1a enfermedad se le denomina
causa suficiente. Así, una causa suficiente es un conjunto de causas componentes, ninguna de 1as
cuales es superflua. Una causa suficiente representa un mecanismo causal de enfermedad: la enfer-
medad se inicia cuando se completa una causa suficiente.

Figura 2.3 Causas suficientes y causas cornponentes

CAUSA SUF'ICIENTE CAUSA S{JFICIENTE CAUSA SUFICIENTE


'ir

Tomado de Rothman KJ, 1986.

Una enfermedad puede tener varias causas suficientes, cada una "suf,ciente" para produ-
ciria. En la Figura 2.3 se esquematizan tres causas suficientes de una misma enfermedad, cada
una de ellas con sus correspondientes calrsas componentes. Las causas componentes pueden
jugar un papel en uno, dos o los tres mecanismos causales. A aquella causa componente cuya
presencia es imprescindible en todos los mecanismos causales de la enfetmedad se le llama
causa r¡ecesaria (componente A).

Los lactores qlie representan ca&sas coxnponellÉes de enfermedad incluyen los factores
del agente, huésped y an-ri:iente de la triada epidemiológica, así como también del modelo de
determinantes de la salud. [Link] que la Figura 2.3 esquematizalas callsas de 1a tuber-
culosis. Así. 1a tuberculosis tendría tres causas suficientes, cada una de ellas suJicienl€ para
producirla, representadas por tres 'pasteles'. Cada causa suficiente, a su vez, tiene tln coqjun-
to mínimo de 5 lactores que la coinponen, es decir, sus causas companentes. En esta analo-
gía. el componente A está presente en cacla una de ias tres causas suficientes; por 1o tanto, es
una causa necesaria para producir 1a tubercuiosis: corresponde a1 Mycrsbacleriutn Íuberatlo-
sl.r, ya que tiene que estar presente para que ocurra la- enlermedad (perc, comc se ilustra en 1a
flgura, ¡to bcsta para que se produzca ia tuberculosis). Ei componente B podría ser^ por ejem-
CAUSALIDAD

En el enfoque epidemiológico no solo interesa la descripción de los eventos en salud en tanto


a quiénes afecta, dónde y cuándo, sino que también está orientado a buscar las explicaciones del
porqué suceden esos eventos. Es el proceso de búsqueda de la causalidad el que perrnite estas
aproximaciones, coB el fin de orientar las medidas de intervención adecuadas y la posterior eva-
luación de su efectividad.

El enfoque epidemiolégico considera que la enferráedad en 1a población: i) no ocurre por


azar;11) no se distribuye hornogéneamente; iii) tiene factores asociados qqe para ser causales
cumplen con los siguientes criterios: ia temporalidad (toda causa precede a su efecto), la fuer-
za de asociación,la consistencia de la observación, la especificidad de la causa, el gradiente
biológico (efecto dosis-respuesta) y la plausibilidad biológica (Hi11, 1965). El enfoque epide-
miológico también considera que 1a enferrnedad en la población es un fenómeno dinámico y
sü propagación depende de la interacción entre la exposición y la susceptibilidad de los indi-
viduos y grupos constituyentes de dicha población a los factores determinantes de ia presen-
cia de enfermedad; además, considera que toda causa precede'a su efecto (el llamado princi-
pio de determinismo causal).

En consonancia con este enfoque, existen dos modelos de causaiidad en epidemiología


ampliamente aceptados: la hriada Epidemiológica y ei modelo de Causas Cómponeintes,
que se describen brevemente a continuación.

LaTriada Epidemiológica es ei modelo tradicionai de causalidad de 1as enfermedades trans-


rnisibles; en este, la enfermedad es el resultado de la interacción entre el agente, el huésped sus-
ceptible y el ambiente (Figura 2.2).

Figura 2.2La triada epidemiolégica (Tomado de Gordis, L996)


HUESPED

VECTOR.

AGtrl{TE AMBIENTE

Los agentes pueden ser infecciosos o no inftcciosos y son necesarios, pero no siempre
suficientes,pata causar la enferinedad; los agentes no infecciosos pueden ser químicos o físi-
cos. Los factores del huésped son los que determinan la exposición de un individuo: su slrs-
ceptibilidad y capacidad cle respuesta y sus caractcrísticas de edad, grupo étnico, constitución
genética, género, estado soeioeconómico y estilo de vida. Pol último, los factores ar-ribierta-
les engloban a1 ambiente social, físico y biológico. En este modelo se basa la aactema de imÉ'ee-
cióm que revisaremos en esta Unidad.
a

plo, la desnutrición, que no es causa necesaria para que ocurra tuberculosis, y no se encuen-
tra en el tercer pastel, ya que puede ocurrir tuberculosis en ausencia de desnutrición.

Los modelos de causalidad tienen importantes implicaciones para la prevención de enfer-


medades. En términos generales, no es necesario identificar todos los componentes de una
causa suficiente para poder llevar a cabo una prevención e{tcaz, ya que 1a remoción de uno
solo de sus componentes bloquea la interacción con los demás y previene la ocurrencia del
efecto, es decir, de la enfermedad. No obstante, la enfermedad en la población puede seguir
siendo producida por la acción de otras causas suficientes. Se comprende por ello que launica
opción para erradicar una enfermedad es la remoción de su causa necesaria.

HISTOR¡A NATURAL DE LA ENFERMEDAD

La historia nataral de la enfermedad es e1 curso de la enfermedad desde el inicio hasta su


resolución. En otras palabras es la manera propia de evolucionar que tiene toda enfermedad o
proceso, cuando se abandona a su propio curso. El proceso se inicia con la exposición de un
huésped susceptible a un agente causal y termina con la recuperación, la discapacidad o la
muerte. En la Figura 2.4 se presenta el modelo tradicional de la historia natural de la enfer-
medad y su relación con los niveles de prevención propuestos por Level y Clark. En esta figu-
ra se delimitanclaramente elleriodo prepatogénico y patogénico, el primero de ellos antes de
la enfermedad y refleja el momento de la interacción del agente, el ambiente y el huésped. El
periodo patogénico muestra los cambios que se presentan en e1 huésped una vez rcalizado un
estimulo efectivo. El horizonte clínico marca el rnomento en el que la enfermedad es aparen-
temente clínica. En este modelo se remarca la importancia de las diferentes medidas de pre-
vención que se pueden ilevar a cabo dependiendo del momento en que se encuentre 1a enfer-
medad, así las actividades de prevención primaria se desarrollan en el periodo prepatogénico
y están encaminadas al fomento ala salud y alaprotección específica; en ia prevención secun-
daríalas acciones son el diagnóstico precoz, el tratamiento temprano y la limitación del daño
y la prevención terciaria se enfoca enla rehabilitación.

q. i>. L.
§
Modulas de principias de epidemiología para el cantral de:enlerm.es1ddi-l'.,-.-..rr,:_.-
.:-,,'.._._,.r_

Figura 2.4 Historia natural de la enfermedad

ANTES DELA ffiá§rlk CURSO DE LA ENFBRMEDAD EN Et¡ffi&


ENFERMEDAD EL HOMBRE
Interaccién de: RTE
AGENTE HUÉSPED Defecto o daño Estado
Crónico

HORIZONTE Signos y
síntornas

Cambios tisulares
AMBIENTE

ESTIMTTLO .§*ffi,
ffi Periodo de latencia
rxrBn¿ccróN ESrrMLrLo m$ ntrÉsrn» @ nnaccróN »rr, ugÉsro» @
PERIODO PER.IoD0 PATocÉ[Link]

Diagnóstico l,_
Fomento precoz y Limitación
Frotección Rehabilitación
de la t?atamiento del daño
específica
salud inmediato
PREVENCIó}{ PREvENCIóN PREVE¡{CIóN -t *
PRIM,A,RIA SECUNDARIA TERCI,ARIA '..:3

NII,BLE S DE PRE\,IENCIÓN

Se ha descrito la historia natural de varias enfermedades, tanto kansmisibles como no


transmisibles, agudas o crónicas. En la Figura2.5 se muestra otro modelo de la historia natu-
ral de la enfermedad. Este modeio asume que los casos clínicos de enfermedad pasan por una
fase preclínica detectable y que en ausencia de intervención, la mayoúa de 1os casos preclíni-
cos progresarán a 1a fase clínica. Como se mencionó anteriormente, los períodos de tiernpo de
cada etapa son importantes para la detección, el tamizaje y 1a intervención con medidas pre-
ventivas y terapéuticas sobre factores del agente, huésped y ambiente (Gordis, 1996).

En las enf'erinedades transinisibles, el período de §atencia es el tiempo que transcurre


desde la infección hasta que la persona se vueive infecciosa. E,l período de inc¡.rk¡acióm es el
tiempo que trans'curre desde la inlección hasta la presentación de síntomas. En el caso de las
enfermedades no transmisil¡les la tenainología difiere un poco y se considera que el período
de latencia corresponde a1 período que transcurre entre e1 desarrollc de enlerrnedad subciíni-
ca hasta ia prescntación cie síntoinas (Rothman, 1986).
Figura 2.5 Historia natural de la enfermedad

Período de latencia Período infeccioso

Período de incubación Período sintomático

Exposición Cambios patológicos Signos y síntomas

lDiasnóstico
I írurt
+

Susceptible Enfermedad subclínica Enfermedad Recuperación,


clínica incapacidad,
inmunidad,
estado de portador
o muerte

l
LA CADENA EPIDEMIOLÓAICN

Para entend-er las relaciones entre los diferentes elementos que conducen ala aparición de
una enfermedad transmisible, el esquerna tradicional es la denominada cadena epidemioló-
gica, también conocida como cadena de infección. E1 esquema busca ordenar los llamados
eslabones que identiflrcan los puntos principales de la secuencia continua de interacción entre
el agente, el huésped y ei medio. (Figura 2.6).

Agente causal

Un agente es un factor que esta presente para la ocurrencia de una enfermedad, por lo
general un agente es considerado una causa necesaria pero no suficiente parula produceión
de la enfermedad
Módulas el cantrol de enlermedades

Figura 2.6 La cadena epidemiológica

1. Agente causal
específico

6. Susceptibilidad
del huésped 2. [Link]

i.l

5. Puerta de
3. Puerta de
entrada en salida del
el nuevo agente
huésped

4. Modo de transrnision
del agente

o fonta c1e

para ia OCL}.
llnidad 2: §alud y

Los agentes pueden dividirse en biológicos y no biológicos, los agentes biológicos son orga-
nismos vivos capaces de producir una infección o enfermedad en el ser humano y los anima-
les. Las especies que ocasionan enfermedad humana se denominan patógenas. Dentro de los
agentes no biológicos se encuentran los químicos y físicos como puede verse en Lafigwa2.7.

Figura 2.7 Agentes causales

Bacterias: lI cholerae, S. aureus, Y pestis, M..tuberculosis


Protozoarios: E. hystolitica, G. lambia, P. falciparum
Metazoarios: N. american?ls, T. solium, A. lumbricoides
BIOLÓGICOS Hongos: C. albicans,H. capsulatum, C. neoformans
Rickettsias R. typhy, R. prowazeki
Virus: Sarampión, VIH, Ebola, Dengue, Rabia
Priones: CJD (Encefalopatía espongiforme subáguda), Kuru

Pesticidas
Aditivos de alimentos
Químicos Fármacos
Industriales

NO BIOLÓGICOS
Fuetza mecánica
Calor
Físicos
{ Luz
Radiaciones
1I Ruido

PropiedaCes de. ios agentes bio{ógico,t

Las propiedades c1e los agentes biológicos son las elue se refieren a su perpetuación como
especie, las que rigen e1 tipo de contacto con el huésped humano y ias qLre determinan la pro-
clucción de enfbrnreiiad a parttr cle ese contacto. También tienen impor-tancia epidemiológica
ciertas características irliles parula clasif-icación e identiflcación de ios agentes específicos.
E tylódutos de principias de epidemiatatgla para el cantrol de eniermedades' r;'r' . '

Las propiedades intrínsecas de [Link] son la composición química y la mor-


fología (tamaño, forma y estructura).

Una característica de los agentes microbianos relacionada con el huésped es 1a habilidad


de inducir inmunidad específica, que también se denomina antigenicidad o inmunogenici-
dad. Los agentes pueden diferir en cuanto a la cantidad de antígeno producido durante la
infección. El sitio de multiplicación del agente y el grado de diseminación en el huésped son .t
tl

también factores importantes. Aquí podrían compararse el virus de la influenza, que se mul- tu
IL
tiplica soiamente en las células epiteliales que recubren el árbol tráqueo-bronquial, con los
virus del sarampión y de la fiebre amarlLla, que se diseminan a través del torrente sanguíneo,
multiplicándose en numérosos sitios en todo el cuerpo. La inmunidad es mucho más efectiva
y más duradera en el caso de estos úitimos.

Otra propiedad importante del agente es su vulnerabilidad al ambiente, a las sustancias


químicas y agentes físicos y terapéuticos. Las poblaciones (cepas) de especies microbianas
están sujetas a cambios impredecibles 1o que lleva a la selección natural de formas (sea por
mutación o por cambios en los equilibrios de la población microbiana) que son capaces de
sobrevivir y las cuales a rnenudo resultan en cepas resistentes a los medicamentos. El gono-
coco nos da el ejernplo más marcado de tal cambio. Este agente era uniformemente suscepti-
ble a 1as sulfonamidas cuando",estas fueron descubiertas a finales de1 decenio de 1930. En
poco más de un año, después dé que estas drogas fueron ampliamente distribuidas, casi todas
1as cepas de gonococo se tornaron resistentes, situación agravada posteriorrnente al aumentar
ias cepas resistentes a penicilina,ladroga de eleccién en varios países, 1o que ha significado
un complejo problema para el control de esa enfermedad. El caso del bacilo tuberculoso es
poteneialmente rnás grave. Eltratamiento irregular de la tuberculosis con estreptomicina, iso-
niacida y otras drogas lleva comúnmente a 1a evolución de cepas permanentemente resisten-
tes. Este fenómeno tiene gran significado en io que se refiere al manejo de pacientes que ya
han sido tratados, corno también al rnanejo de casos nuevos.

La entracla del agente, biológico o no biológico, en el huésped inicia el proceso de infec-


ción o e1 período de latencia en las ent'ermedades no transmisibles.

la entrada y desairotrlo c multipli en el orga-


ul1a perscna o animal.
r

La sola presencia de agentes infecciosos vivos en las superficies del cuerpo o en prendas
de vestir, juguetes, u otros objetos innimados o sustancias como agua, leche o alimentos, no
constituye infbcción sino contaminación de tales superf,rcies. El desarrollo sobre el cuerpo dg
agentes patógenos (ejem. piojos) se llama infestación.

i
i

La medida básica de infectividad es el número mínirno de partículas infecciosas que se


requieren para producir una infección (dosis infectante mínirna). Para un agente microbiano
determinado este número puede varíar mucho de un huésped a otro y dentro de una misrna
especie, de acuerdo con la puerta de entrada, la edady otras características del huésped. Las
comparaciones exactas y directas de infectividad, en general pueden hacerse sólo en anima-
les, bajo condiciones de laboratorio.

El sarampión y la vaúcela son ejemplos de máxima infectividad; las paperas y la rubéola,


de infectividad intermedia; y la lepra, de infectividad relativamente baja. La infección por el
virus de la [Link] (VIH) y el virus de la hepatitis B (VHB) ofiecen otro
ejemplo de grados diferentes de infectividad. Si una persona susceptible se expone al VIH al
pincharse con una agl4a contaminada, su probabilidad de infección es akededor de 4 en
1.000; si se expone de esa manera ai vHB su probabilidad es más alta, de 1 en 7.

La capacidad c1e producir enlermedad depende de una variedad de factores, tales como ia
tapidez y grado de daño tisular causado por la multiplicación del agente y ei hecho de que este
produzca una toxina específlca como 1o hacen los bacilos de la fiebre tifoidea y de1 tétanos.
Sin embargo, cualquiera que sea el mecanismo parala producción de enfermedad.,lamedida
de la patogenicidad es simpieraente la proporción de sujetos infectados que desarrolian la
enfermedad. Similar a la inflectividad, también se pueden establecer grados de patogenicidad.
I
f
! Los agentes de la rabia, SIDA y varicela son altamente patógenos, en e1 sentido de que prác-
!
I ticamenle cada infección en un individuo susceptible resulta en enfermedad. Los rinovirus
(catarro común) ocupan también un iugar alto en la escala, ya que cerca del 80% de las infbc-
ciones produeen enfermedad. Las paperas y ia rubéola caen en un lugar intermedio, con 40 a
60% de las inlecciones dando [Link] elínicas características. En el nivel inlerior de
patogenicidad se encuentra e1 poliovirus con una baja proporción de enfunnos [Link] de los
infuclados, más de1 gOoA de ios inlectados con etr poliovirus son asintomáticos.

I
de principias de epirlemiotogía para el contral de enfermedades

La capacidad de los agentes para infectar y producir enfermedades en los seres humanos
depende también de la susceptibilidad-del-huésped. No todas las personas igualmente expues-
tas a un agente infeccioso son infectadas. De las que son infectadas, algunas no presentan sín-
tomas ni signos ciínicos en el curso de la infección (infección inaparente o subelínica) en tanto
que otras sí los presentan (infección aparente o clínica), pudiendo ser también de duración y
grado variables. La magnítud e intensidad de una infeeción aparente se mide en términos de
su morbilidad y letalidad.

En el espectro de una enfermedad infecciosa según su historia natural la gravedad puede ser
representada en forma esquemática como sigue:

INFECCIÓN
INAPARENTE APARENTE

MODERADA GRAVE FATAL

b c d

Apiicado a distintas enfermedades

TUBERCULOSIS

TETANOS

RABIA HUMANA

I
7

Unidad 2: Salud y

La medida de la virulencia es el número de casos graves y fatales en proporción al


número total de casos aparentes.

Laletalidad es una característlca frecuentemente empleada para describir la gravedad de


una epidemia. La medida de la letalidad es el número de casos fatales en proporción al
número total de casos nuevos diagnosticados en el mismo periodo.

La diferencia entre patogenicidad, virulencia y letalidad puede ser entendida por medio
del esquema de espectro de gravedad de la enfermedad infecciosa:

INFE,CCIÓN
INAPARENTE APARENTE

MODERADA GRAVE FATAL

a b c d

Patogenicidad
b+c+d casos de enfermedad aparente

a+b+c+d total de infectados

c+d casos graves y fatales


Virulencia
b+c+d total de casos aparentes

d casos fatales
Letalidad
Lr+c+d total de casos aparentes
Módatos de principias de epidemiotogía para el mnttsl de e:ntermie:dads§ '

ffiffi
Ejercicio 2.X

Pregunta 1. ¿,Cuáles de los siguientes factores condicionan la capacidad de un :c*§ijs1e:


gico de inducir enfermedad?

a) i-a especificidad del huésped


L\,La capacidad de sobrevivir y permanecer infectante fuera del huésped
c) La capacidad de multiplicarse fuera de1 huésped
La patogenicidad
Todos los

?regutta2. La capacidad de un agente infeccioso de producir [Link] una persona


infectada se denomina:

a) Patogenicidad
b) Inmunogenicidad
c) Infectividad
d) Virulencia
e) Antigenicidad

Pregunta 3. E,xamine ias siguientes afirmaciones y señale cuál(es) son verdaderas y cuál1es.¡
son falsas:

a) ( ) inlección no es sinónimo de enfermedad


b) I ) La infección puede ser subclínica o clínica
c) (v ) La presencia de agentes infecciosos vivos en las superficies exteriores del
cuerpo de denomina infección subclínica.
d) (r") Todas las personas expuestas a un agente infeccioso son inf-ectadas.

fueguetaiL. ¿',Cuálde las siguientes proposiciones indica cuándo una infección cs clínica o
subclínica?

a) Eievación o descenso de los títulos de anticuerpos


b) Grado de inlectividad
Fresenáia o ausencia de signos y síntomas clíniccs
) Signos y síntomas moderados o graves l
e) Aislalniento e idcntificación de un asente inf'eccioso

',',',á'

Á
a

Pregunta 5. Los casos graves y fatales de una enfermedad en relación al total de casos clíni-
cos caracterizanla:

a) Patogenicidad
b Infectividad
Virulencia
d) Infección clínica
e) Letalidad

Pregunta 6. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones relacionadas a las enfermedades transmisi-


bles es falsa?

a) Una gran variedad de agentes biológicos puede producir síndromes clínicos simila-
res.
b) Muchos agentes biológicos causan enfermedad solamente en una proporción de las
personas que se infectan con ellos.
. c) El laboratorio es extremadamente importante para establecer la etiología de la infec-

los individuos expuestos de igual manera a un agente infeccioso van a infec-


tarse

Pregunta 7. Complete el esquema del espectro de las consecuencias de las enfermedades pro-
ducidas por ios siguientes agentes, su historia natural:

¡*-¡,
Neisseria meningitidis cX ¡":-4 * -
'Ii-!
-'':--.
§:?i;?¡.
"
§*l'':,n;
*d \x
r'-
-,/-
¡1
Virus [a hepatrtrs A
!lri
!
l

.s
{..
{
Virus del VIH -i: t

V-x:E
;li
§
§
I
§
:l
fla

j
,f\::
t. !*¡ a '-.,-
a

Reservorio

Los gérmenes, patógenos o no, habitan, se multiplicany se mantienen en nichos natura-


les específicos. El háhitatnormal en que vive, se multiplica ylo c loce un agente infeccioso,
se denomina reservorio.

También es importante identificar los reservorios animales y siempre que sea posible,
adoptar medidas de protección de 1as especies, particularmente los animales domésticos sus-
ceptibles. Medidas como ia vacunación antirrábica canina y 1a antiencefalítica equina indi-
rectamente protegen también al ser humano.

IIay algunos microorganismos oapaces de adoptar fornas esporuladas o sirnplen'rente de


resistir 1as condiciones adversas de1 ambiente. El bacilo de Koch (tr-rbercr-ilosis humana) es
capaz de resistir meses en el polvo de una habitación. La espora dei bacilo carbuncoso o ciel
bacilo tetánico puede resistir por años en el suclo. E,n estos casos, aún cuando el reservorio
original es un ser vivo, se ira constituido uir reservorio adicional en el suelo y otros sitios, de

.':
7

- .- ....r.:::::r ,,lar.*::,rtt: :ri.a,,iriri:':rr*r ::r :1

:rr.,i::ii]i.i§ía]::§l§i]'li.l§i?#ái:t|

muy difícil o imposible control. Es la situación presente también en varias enfermedades para-
sitarias, en que formas iarvarias se encuentran en el suelo, en el agua y otros sitios (por ejem-
plo, anquilostomiasis y esquistosomiasis). Muchos de los agentes de infecciones micóticas,
como histoplasmosis y coccidioidomicosis, viven y se multiplican en el suelo.

La fuente de infeeción debe distinguirse claramente de la fuente de contáminación como,


por ejemplo, la causada por un cocinero infectado al preparar una ensalada o la que produce
el derrame de una fosa séptica en un abastecimiento de agua.

El ser humano actua como fuente de infección a partir de casos clínicos agudos y a partir
de portadores. En la fuberculosis, cuando se diagnostica al enfermo, este ya ha infectado un
promedio de 5 personas (de ahí la importancia de la pesquisa en los pacientes sintomáticos
redpiratorios).

Las personas infectadas y que no presentan síntomas constituyen un gran riesgo para
transrnitir y mantener la enfennedad en la población, pues albergan el agente infeccioso y
mantienen sus contactos corrientes en su comunidad. A estos individuos se les denomina por-
tadores (y a la condición se 1e llama 'estado de portador').

El estado de portador puede ocurrir en un individuo de diversas maneras: portador asin-


tomático (o sano), dürante el curso de una infección subclínica; portador en incubacién,
durante el peiíodo de incubación; y portador convaleciente, en la fase de convalecencia y de
post-convalecencia de las infecciones que se manifiestan clínicamente. En todos los casos el
estado de portador puede ser breve (portador transitorio o temporal) o proiongado (porta-
dor crónico).

Mientras mejor se conozcan las características de 1as enfennedades, más se podrá cono-
cer su condición de producir portadores y de qué tipo. E,s fácil intuir tra importancia de ia rela-
ción entre la presencia de pocadores y la permanencia y propagación de 1a enlermedad en la
población. El portador, al no darse cuenta e1e la presencia de la infección, no tornará medidas
de precaución para prevenir la transinisión de la enfermedad a otras perso*as. Una situación
sin-rilar puede ocurrir después de la identif-icación por laboratorio pues, en general, e1 poila-
dor asintomático pilcde experimentar diticuitades para aceptar su condicién coft1o tai y, con

--
7

Madutos de principios de epidemiotogía para el contral de eniernedades


tr
ello, no cumplir con las recomendaciones y consejos que puede darle el personal de salud,
sobre todo si ellas pueden crearle tensiones o restricciones en su ámbito laboral, ser motivo
de discriminación o segregación social o acarrearle dificultades en distintos aspectos de su
vida familiar y eomunitaúa.

En la meningitis meningocócica, por ejemplo, se puede demostrar la presencia del germen


en las secreciones nasales y faríngeas desde e1 inicio de la infección bacteriana. En el líquido
cefaloraquídeo se puede aislar e1 meningococo desde las 72 horas después de la infección. El
índice de portadores puede alcanzar un 25Yo o incluso más en períodos epidémicos.

En la hepatitis viral tipo A, los estudios sobre la transmisión humana, así como ia infor-
mación epidemiológica, indican una infectividad máxíma durante la segunda parte del perío-
do de incubación (alrededor de 30 días), continuando aigunos días después del inicio de la
ictericia. Sin embargo, son muchos los casos sin ictericia: en niños, por cada caso de hepati-
tis con ictericia pueden existir diez o más casos subclínicos.

En la mayoría de las enfermedades infecciosas existe ia posibilidad de transmisión duran-


te el período de incubación, principalmente en el período inmediato antes de presentar los sín-
tomas y signos que permiten hacer el diagnóstico.

Hay casos extremos en que e1 estado de portador en período de incubación puede tener una
larga duración. Por ejemplo, en la hepatitis B, la sangre de la persona inlectada puede ser
infectante hasta tres fileses antes del inicio de la ictericia y, en el caso del SIDA, la persona
infectada puede ser infectante por años. En ei caso de la rabia el virus puede estar presente en
1a saliva del perro hasta casi cinco días antes de presentar señales de la enfermedad. Esto per-
mitió deter¡ninar el período de 7 a i0 días para mantener en observación al animal agresor. Si
e1 animal no desarrolla señales de rabia en este intervaio es posible concluir de que no estaba
enfermo.

enfermedad, por tanto, puede empezar antes de quo se evidencie en


tr-a transn-risión de una
1a persona o animal, pero también puede seguir por algún tiempo despr-iés clc ia recupe¡ación
clínica del enfermo. Cuando el tratamiento no es adecuado, ei período de transmisión puede
prolongarse, como ocurre en casos de salmoneiosis que rlo son tratados adecuadamente.

E1 inicio del período de transmisibilidad o infeccioso marca el final rici período cie latencia.

§s:el intervalo de tiernpo que transcurre descie qlle se produce ia


hasta que la persona SC

A
Unidad 2:

Como regla general, la mayoría de las enfermedades no son transmisibles durante la fase
inicial del período de incubación ni después del completo restablecimiento del enfermo.

En algunas enfermedades como 1a rneningitis meningocócica y las infecÓiones estrepto-


cécicas, el período de transmisibilidad se cuenta desde el momento de la primera exposición
a la fuente de infección hasta que el microorganismo infectante desaparece de las membranas
mucosas afectadas, es decir, desde antes de qtrc aparezcan los síntomas prodrómicos hasta que
se termina e1 estado de portador. En enfermedades como 1a tuberculosis, 1a sífilis y la gono-
rrea,la transmisibilidad puede ser intermitente durante 1a evolución de la enfermedad.
'Er,
las enfermedades transmitidas por vectores, como la mala1ra, e1 dengue y la fiebre
amaúlla, el período de transmisibilidad es aquel on que el agente perrnanece en foma infec-
tante en la sangre u otros tejidos de la persona afectada en cantidad suficiente paruinfectat al
vector. Los arkópodos tambiér! presentan un período de transmisibilidad, es decir, el tiempo
durante e1 cual el agente infeccioso se encuentra en sus tejidos.

Modo de transmisién del agente

El modo de transmisión es la foima en que el agente infeccioso se transmite del reservo-


rio al huésped.

Los principales mecanismos son los siguientes:

1. TransmisionjircEla: Es la transferencia directa del agente infeccioso a una pueila de


entrada para que se pueda llevar a cabo la infección. Se denomina también transmisión de per-
sona a persona. Esto puede ocurrir por rociado de gotillas por aspersión (gotas de flügge) en
las conjuntivas o en las membranas mucosas delanariz o boca a1 estornudar, toser, escupir.
hablar o cantar, y por contacto directo como al tocar, besar, al tener relaciones sexuales. En el
caso de las n-iicosis sistémicas, la transmisión ocurre por exposición directa de tejido sllscep-
tible a un agente que vive notmalmente en fonaa saprófíta en el suelo.
7

Módulos de principias de epiderniolagía para el

2. Transmisión indirecta:

i:---1,
a) Mediante vehículos de transmisión o fómites: A través de objetos o materiales con-
taminados tales como juguetes, pañuelos, instrumentos quirurgicos, agua, alimentos,
leche, productos biotrógicos, incluyendo suero y plasma. El agente puede o no haber-
se muitiplicado o desarrollado en el vehículo antes de ser transmitido.
\ór,

r¡' b) Por interrnedio de un vector:

i i'¡
&:¡

Mecániqo: Es el simple traslado mecánico de1 agente infeccioso por medio de un insec-
to terrestre o volador, ya sea por contaminación de sus patas o trompa o por el pase a tra-
:.
vés de su kacto gastrointestinal, sin multiplicación o desarrollo cíclico del microorga-
nismo.
1i: .--r-

a;

Biológico: El agente necesariamente debe propagarse (multiplicarse), desarrollarse


cíclicamente o ambos (ciclopropagación) en el arkópodo vector antes que puéda trans-
mitir la forma infectante al ser humano. El artrópodo se haee infectante só1o después
de que el agente ha pasado por un período de incubaoión (extrínseco) después de la
infecciórt. El agente infeccioso puede kansmitirse en forma vertical (transmisión tran-
sovárica) vector, así como a estadios sucesivos del ciclo
del vector, como el paso de crisálida a adulto. La
transmisión puede efectuarse a de la saliva durante la picadura (como en 1a
malatia, dengue y la fiebre arnarilla), por regurgitación (como en la peste) o al depo-
sitar sobre 1a piel a los agentes infeceiosos con la defecacióa del artrópodo vector
(como en la enferrnedad de Chagas y ei tifus exantemático y murino), que pueden
entrar por la herida de la picadura o por el rascado.

c) A tr:avés del aire: Es la diserninación de aerosoles microbianos transpoftados hacia


una puerta de entrada apropiada, generalmente el tracto respiratorio. Los aerosoles
n-iicrobianos son suspensiones aéreas de parlíeulas constituidas total o parciaimente
por microorganismos. Las partículas con diámetro de 1 a 5 micras liegan flácil¡rente a
los alvéolos de1 pulmón y allí peÍnanecen. También pueden permanecer suspendidas
en el aire durante iargos períodos de tiempol algunas mantiencn sr.r inlbctividad y/o
viri;lencia v otras la pierden. Las pacículas de mayor tamaño se precipitan, 1o que
puede clar origen a una transmisión directa. Las principaies partículas sol-l:

Núcleos goticulares: Son ios peqr-ieños residuos de 1a er.,aporación de gotiiias de


fliigge emitidas por un huésped infectado. Estos núcleos goticulares tarnbién pr-reden
formarse por aparatos atomizadores diversos, en laboratorios microbiológicos, en
mataderos, industrias, salas de autopsias, etc. y generalmente se mantienen suspendi-
das en el aire durante un tiemPo.

Polvo: Pequeñas partículas de dimensiones variables que pueden proceder del suelo
(generahánte inorgánicas o esporas de hongos separadas del suelo seco por viento o
agitación mecánica), vestidos, ropas de cama o pisos contaminados.

Puertas de eliminas¡ón 0 de salida del agente

El camino por el cual un agente infeccioso sale de su huésped es en general denominado


oomo puerta de salida. Las principales son:

Respiratorias: Las enfermedades que utilizan esta puerta de salida son las de mayor
difusión y las más difíciles de controlar (tuberculosis, influenza, sarampión, etc.)

Genitourinarias: Propias de la sífrlis, SIDA, gonoffea otras enfermedades de transmisión


sexual, leptospirosis.

Digestivas: Propias ¿e ta tiibi¿ea, hepatitis A y E, cólera, amebiasis.

piet: A través de contacto directo con lesiones superfieiales, como en la varicela, herpes
zoster y sífilis. Por picaduras, mordeduras, perforación por aguja u otro mecanismo que
conlleve contacto ,u.,gr* infeetada, como en la sífilis, enfermedad de Chagas, malaria,
"á,
leishmaniasis, fiebre arnarilla, hepatitis B, etc.

Placentaria: En general la placenta es una barrera efectiva de protección del feto contra
infecciones de la madre; sin embargo, no es totalmente efectivapara algunos agentes infec-
ciosos como los de la sífilis, rubéola, toxoplasmosis, SIDA y enfermedad de Chagas.

Puertas de entrada en el huésped

Las puertas de entrada de un geñnen en el nuevo huésped son básicamente las mismas
empleadas para su satrida del huésped previo. Por ejemplo, en las enfermedades respirato-
rias, la vía aéreaes utilizada como puerta de salida y puerta de entrada entre las personas.
En otras enfermedades 1as puertas de saiida y de enkada pueden ser distintas. Como ejem-
plo, en las intoxicaciones alimentarias por estafilococos el agente es eliminado a través de
una lesión abtertacl,e la piel y entra al nuevo huésped a través de alimentos contaminados
con secreción de ia lesión.
Huésped susceptible

Se define ai huésped u hospedero como un individuo o animal vivo, que en circunstancias


naturales permite la subsistencia o el alojamiento de un agente infeccioso. Para que se pro-
duzca en el individuo una enfermedad infecciosa específica, deben reunirse'una serie de
aSpectoSestrrrctura1esyfunciona1esdelpropioindividuo.
;
Aspeclcts es tru cturctles y funcionales

La piel intacta y las merntlranas mucosas proveen al cuerpo de una cübierta imperme-
able a muchos parásitos vivos y agentes químicos. Las mernbranas mucosas son más fácil-
mente penetrables que la piel intacta, y sirven a menudo de puerta de entrada a varios agen-
tes patógenos.

Los reflejos como la tos y el estornudo, por ejemplo, representan un esfuerzo para limpiar
las vías respiratorias de sustancias dañinas. Las secreciones mucosas, como las lágrimar y tu
saliva, tienen una acción limpiadora simple y pueden también contener anticuerpos específi-
cos contra microbios patógenos.

Otros rnecanisrnos de defpnsa son las secreciones gástricas (acidez gástrica), el peristal-
tismo y 1os anticuerpos inespecíficos. Un gefinen que penetra tra eubierta protectora del cuer-
po se enfrenta a una variedad de mecanisrnos de defensa inmunológica, tarúo de tipo celular
(linfocitos I rnacrófagos y otras células presentadoras de antígenos) como de tipo humoral
(linfocitos B, anticuerpos y otras sustancias). Los microbios extracelulares estimulan común-
mente el desarróllo de inflamación en el sitio de la invas ión.I "apresencia inicial de anticuer-
pos, generados previarnente por infección natural o vacunación, podría prevenir o limitar la
invasión del huésped (rnemoria inmunológica).

El [Link] inn'runológico, como en el caso del virus del SIDA, o el uso de drogas inmu-
nosupresoras, o enfermedades crónicas facilita la multiplicación de otros gérmenes como el
de la tuberculqsis o de agentes oportunistas como el Pneumocistis carinii. a*o ejemplo más
común es la ocurrencia de bronconeumonía bacteiana como episodio terminai en personas
con enfermedad crónica no infecciosa.

La edael es un lactor de gran importancia puesto que 1a ocurrencia y graveelad cie las enfer-
medades varían segúil la edad del huésped. Las enfcrme<lacles eruptivas clc la i¡.rflancia son
ejemplos de cómo la edad influye en ia ocunencia de 1as enfermedacles contagiosas. La inflec-
ción y subsecuente enf,ermedad atacan preclominantemente a niños peqr-rcños. quienes tienen
mayor riesgo debido a su elevacla susceptibilidad (por ausencia dc mcmoria rnrnunológica) y
alto grado de cxposición. I-a tuberculosrs, la esquistosomiasis en su fbrma crónica y aiguno.s
tipos de accidentes" son ejemplos Ce problemas que af'ectan nás a ios adultos. En la vejezpre-
dominan af-eeoiones colxo las enfbrrnedades clegenerativils, la hirertensiólr y el cáncer, así
como una m¿iyor susceptibiiidad a inf'ecciones.
a

Las diferencias en susceptibilidad debidas inkínsecamente a1 sexo son más difieiles de


demostrar. Sin embargo, se conoce por ejemplo que la susceptibilidad a ciertas infecciones de
transmisión sexual como la gonorrea o la clamidiasis es mayor en mujeres que en hombres
debido, en parte, a consideraciones atatómicas, fisiológicas y a 1a presencia de coinfecciones
(dos o más infecciones simultáneamente). Las variaciones en la ocurrencia de la enfermedad
de acuerdo al sexo reflejan con frecuencia grados distintos de exposición a riesgos diferentes
entre hombre y mujer enrazón de ocupaciones y/o estilos de vida diferentes. En las mujeres,
el embaruzo predispone claramente aIa infección de las vías urinarias y puede agravar varias
condiciones patológicas preexistentes. Por otra parte, algunas de las enfennedades crónicas y
otros eventos son más comunes entre rnujeres, por ejemplo ia tirotoxicosis, la diabetes melli-
tus, la colecistitis, la colblitiasis, la obesidad, la artritis y la psiconeurosis. En cambio, la úlce-
ta pépttca,la hernia inguinal, los accidentes, el cáncer del puirnón, ei suicidio y la cardiopa-
tía artertoesclerótica son más frecuentes en los hombres.

El grupo étnico y el grupo familiar son también caracteristicas relevantes del huésped.
Los miembros de un grupo étnico comparten muchos rasgos genéticamente determinados que
pueden incluir, además de las características fisicas obvias (el fenotipo), un aumento en ia sus-
ceptibilidad o resistencia a los agentes específicos de enfemedad. Este concepto es fbcil de
comprender, pero demostrar que las diferencias en la incidencia de enfermedad son genética-
mente determinadas es más diflpil, ya que se debe tomar en cuenta el efecto de todos los fuc-
tores arnbientales y socioeconómicos asociados. Un ejemplo es la resistencia a la tuberculo-
sis, que posiblemente es mayor en las poblaciones europeas qtle en las indígenas.

Tan importante como el componente genético asociado a una etnia es su componente cul-
tural. Los patrones culturales de grupos étnicos moldean y detenninan estilos de vida y per-
cepciones específicas de la realidad que influyen directamente en sus conductas frente al ries-
go )¿, por tanto, en su potencial exposición a factores causales de enfermedad.

Así como ocurre con los grupos étnicos, los individuos que integran un grupo famiiiar
pueden diferir entre sí con respecto a la susceptibilidad a enfermedades genéticamente deter-
minadas. En realidad, se aceptó desde hace mucho tiempo que factores hereditarios podían
contribuir a la incidencia de la enfermedad y el desan'ollo alcanzado por ia genótica en las últi-
mas décadas ha corroborado aquella suposición. No obstante, también se deben reconocer las
múltiples influencias sociales y ambientales que afectan a ia familia como grupo, como su
nivel socioeconómico. dieta, nivel educativo, grado de cohesión social y la exposición común
a agentes infecciosos.

Los electos del estado nutx'icionai y las inlecciones están íntimamente relacionados y a
menudo se polcncian entre sí. La desnutrición grave provoca un deterioro en la respi;esta
inmune y esto conlleva a uil aumento en la susceptibilidad a eni'ermeclacles bacterianas.
Cuando un niño sulre de desnutrición protéioo-calórica aurnenta 1a probabilidad de que algu-
nas enlermedadcs se presenten en su fbnna más grave y, con ello. aumenta su riesgc cie com-
plicaciones, secuelas y discapacidad peirnanente. La epidemia de neuropatía en Cuba al ini-
7

E[ Módutos de principias de epidemiolagía para el control de enfermedades

cio de los noventa ilustra las consecuencias de la supresión brusca de nutrientes y el papel de
los macrodeterminantes socioeconómicos en la producción de enfermedad en la población, así
como la utilidad de 1a epidemiología para controlar oportunamente los problemas de salud.
Además, problemas nutricionales como la obesidad son considerados factores del huésped
que 1o hacen más susceptible de enfermedades crónicas como hipertensión arterial, enferme-
dades cardiovasculares, diabetes y 1a reducción de la esperanza de vida.

Sus cep tib ilidad y res is tenc ia

En el ámbito de las enfermedades transmisibles, las consecuencias de ia interacción entre


e1 huésped y el agente son extremadamente variables y es importante considera¡ además de
1o señalado, otras características del huésped que contribuyen a esta gran variabilidad. Entre
ellas, la susceptibilidad y la resistencia son de especial relevancia.

La susceptibilidad del de factores genéticos, de factores generales de


hr¿ésped depende
resistencia a las enfermedadeá y de las eondiciones de inmunidad especí{rcapara cada enfer-
medad.

Los factores genéticos, a los que se denomina inmunidad genética, constituyen una
'memoria celular'que se hereda a kavés de generaciones. Esto facilitanala producción de
anticuerpos, mientras que en aquellos grupos humanos carentes de la experiencia no se pro-
duciría esta reaceión espeeífica frente a determinada enfermedad. Son bien conocidos los
ejemplos acerca del impacto que tuvieron la viruetra, el sarampión, la tuberculosis y la influen-
za sobre aquellos grupos indígenas que se mantuvieron aislados de las poblaciones y civili-
zaciones donde estas enfermedades ocurrieron a través de generaciones.

ñrIe
-1*' sirven de delensa
o contra los efectos nocivos de sus
prr:ductos tóxicos.

La ixrxmumidad. La persona inmune posee anticuerpos protectores específ-rcos y/o inmuni-


dad eelular, como consecuencia de una inleeción o inmunización antcrior. Así, ella puede
estar preparada para responder eficazmente a la enfermedad produciendo anticuerpos sufi-
cientes.

con 1a
cuerp0§ J c1 que ooseen acc10n especílica sobre e1 1Sill0 responsable
de una enlen¡edad infbcci OS a e sp ecífica o sobre SLlS toxinas

..::;l
a

Una clasificación muy uttlizada de la inmunidad señala dos tipos: activa e


inmunidad pasiva (Figura 2.8).

Figura 2.8 Tipos de inmunidad

Natural (Enferrnedad)

Activa
Artificial (Vacuna)

Inmunidad
Natural (Transplacentaria)

Pasiva

Artificial (Sueros)
l

La inmunidad pasiva, de corta duración (de algunos días a varios meses), se obtiene
naturalmente por transmisión materna (a través de la placenta) o artificialmente por inocula-
ción de anticuerpos protectores específicos (suero de convaleciente o de persona inmune o
seroglobulina inmune humana, suero antitetánico, suero antidiftérico, gamma globuiina, etc.).

La inmunidad activa, que suele durar años, se adquiere naturalmente corno consecuen-
cia de una infección, clínicá o subclínica, o artif,cialmente por inoculación de fracciones o
productos de un agente infeccioso, o del mismo agente, mllerto, atenuado o recombinado a
partir de técnicas de ingeniería genétíca.
1

La acumulación de susceptibles es una parte importante del proeeso de la enfermedad en


ia población. Desde luego, la proporción de susceptibles en una comunidad variará con las
condiciones de vida y salud de esa comunidad, así como con cada tipo de enferrnedad.

El individuo no se puede desligar del colectivo humano, por 1o que es importante consi-
derar el fenórneno de resistencia y susceptibilidad de la comunidad en su conjunto. Aun sin
tomar en cuenta'ó1 tipo de agente patógeno o la fuente de infeceión, la proporeión de suscep-
tibies en una población es un faetor determinante de la incidencia de la infección y enferme-
dad, sobre todo en las situaciones donde ocurre transmisión de persona a persona. Si la pro-
7

Mídufas de

porción de población inmune es alta, el agente tiene menor probabilidad de diseminarse. Esta
propiedad se aplica a poblaciones tanto humanas como de animales vertebrados y se denomi-
na inrnunidad de masa o, en el caso de animales, "inmunidad de rebaño". Desde el punto de
vista del control de enfermedades específicas, como el sarampión en el ser humano o Ia rabia
en el perro, sería deseable saber exactamente qué proporción de la población debe ser inmu-
ne para que la diseminación de una infección sea altamente improbable. Aunque no es facil
contar con información precisa al respecto, se dispone de estimaciones razonables para algu-
nas enfermedades. Por ejemplo, se estima qve para intem;mpir la transmisión de la difteria en
la población se requierc 75 a 85Yo de población inrnune. Esta infonnaeión es de gran valor
para los programas de eliminación y erradicación de enfermedades, como Ia poliomielitis, el
sarampión, y el tétanos neonatal, entre otros. Por otra patte, esta característica poblacional
ilustra el concepto dinámico e interactivo que tiene la presencia o ausencia de enfermedad en
la población. Los modelos matemétticos y el análisis de epidemias demuestran que la propor-
ción de población inmune no necesita ser de1 100% para que la diseminación de la enferme-
dad en la población se detenga o se evite.

)
a

ii:.ar,ili::rri:irf:jiliriii::r,:;§:#:;!*r:lttf¡*i::r:i*rr,1,r#:1
r
- :'-'': t; a i-

W
Ejercicio 2.3

Pregunta 1. ¿Cuál o cuáles son factores del huésped?

resistencia o susceptibilidad a la enfermedad


Las características antigénicas del agente
c) Las puertas de entrada y salida del agente
d) El modo de transmisión de la enfermedad

Pregu+tA2. ¿Cuál de los siguientes no es un factor generul de resistencia aIa infbcción?

a) El ácido gástrico
b) Los elementos ciliados del tracto respiratorio
c) E1 reflejo de la tos
. -": \.
i d).j Las antitoxinas
e) Las membranas mucosas

Pregunta 3. ¿Cuáles de las sigirientes condiciones aumentan la susceptibilidad a la infección?

a) Malnutrición
b) Enfennedad preexistente
c) Mecanismos inmunogénicos deprimidos por drogas
$. Ninguno de los anteriores
.'e)
\? ",
a,byc
Pregunta 4. ¿Qué tipo de inmunidad confiere el traspaso de antieuerpos maternos hacia el feto?

a) Activa nahxal
-D-.)
Activa-artiflcial
íó) i Pasiva natural
4 Pasiva artificial
e) Resisteneia general

Pregunta 5. ¿Qué tipo de inmunidad confiere *navacuna?

a) Activa natural
ibb Activa ar1ificial
7) Paslva natural
d) Fasiva artif,ciai
c) [Link] generai
;
Módutos de principios de epidemialogía para el contra! de enfermedades

Pregunta 6 . La:úniea explicación posibie de la ocurrencia de varios casos de una enfermedad


transmisible en una misma familia reside en las características genéticas comu-
nes a esa familia.

Verdadero
Falso ;}{-

Pregunta 7. ¿Cuáles de las siguientes afirmaciones son correctas?

a) Hay infecciones virales benignas que pueden contribuir a la introducción de una r-


en lermedad bacteriana grave
b) Las personas diabéticas presentan una mayor resistencia a las infecciones 'r
c) Las bacterias estimulan una reacción inflamatoria de la piel en ei sitio de invasión
d) El estímulo a la fotmación de anticuerpos específicos ocurre en la convalecencia del
enf,ermo
e) Las expresiones culturales de grupos étnicos y familiares son tan importantes como
sus rasgos genéticos comunes para determinar su susceptibilidad o resistencia a las
enfermedades

.L
¡

W
Ejercicio 2.4

A. Seleccione y justifique, por medio de una discusión del grupo, una enftrmedad
infecciosa de importancia en su país, región o ,É

Enfermedad seleccionada:

B. En forma sintética, identifique colectivamente los principales elementos de la cadeta


epidemiológica de la enfermedad seleecionada por el
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LF -f*]

C. Liste algunos de los factores causales o determinantes relacionados con la enferme-


dad seleccionada.

Factores Preferenciasy : Factores Servicios de l Condiciones Factores


biológicos r estilos de , comunitarios 'r atención de ' de vida socio-económicos
y trabajo y ambientaies

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Modulos de principios de

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