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La amistad entre un león y una ratona

Un león se encuentra con una ratona que accidentalmente lo despierta, pero decide perdonarla a pesar de su tamaño. Más tarde, cuando el león queda atrapado en una red, la ratona lo ayuda a liberarse, demostrando que incluso los más pequeños pueden ser de gran ayuda. La historia transmite la moraleja de que la amabilidad nunca es desperdiciada.

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La amistad entre un león y una ratona

Un león se encuentra con una ratona que accidentalmente lo despierta, pero decide perdonarla a pesar de su tamaño. Más tarde, cuando el león queda atrapado en una red, la ratona lo ayuda a liberarse, demostrando que incluso los más pequeños pueden ser de gran ayuda. La historia transmite la moraleja de que la amabilidad nunca es desperdiciada.

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Un héroe improbable

Un día, un león se fue a dar


un paseo por la selva cuando
empezó a sentirse cansado. Era un
día caluroso así que pensó escapar
del calor y tomar un descanso bajo
un gran árbol. Mientras dormía con
su gran cabeza descansando sobre
sus patas, una pequeña y tímida
ratona se acercó inesperadamente.
Ella intentó ser cuidadosa y
no hacer ningún ruido.
Con miedo y prisa por irse, su cola
hizo cosquillas accidentalmente a
la nariz del león. Despierto de su
siesta, el león puso su gran pata
sobre la criatura diminuta para
matarla.
“¡Perdóname!” rogó la pobre
ratona. “Por favor, déjame ir y
algún día seguro te recompensaré.”
“¿Cómo podrías ayudarme alguna
vez?” le preguntó el león con una
voz muy profunda y poderosa.
“Soy el rey de la selva.”
“Sí, yo sé que usted es el
rey,” replicó la ratona con voz
temblorosa, “pero yo siempre
cumplo mi palabra, y si usted me
perdona, yo debo recompensarlo
un día. Además, soy tan pequeña
que no soy ni un bocadillo para
usted.”
El león pensaba que era
divertido que una ratona pudiera
alguna vez ayudarlo. Finalmente,
fue generoso y dejó que la ratona
se fuera.
Algunos días después,
mientras acechaba su presa en la
selva, el león fue atrapado en la red
de un cazador. Incapaz de liberarse
a sí mismo, llenó la selva con su
rugir furioso.
La ratona reconoció la voz y,
rápidamente, encontró al león
luchando en la red. Ella corrió
hasta una de las grandes cuerdas y
la masticó. Pronto, la cuerda se
rompió y el león quedó libre.
“Te reíste cuando dije que te
recompensaría,” dijo la ratona.
“Ahora ves que incluso una ratona
puede ayudar a un león.”
– La amabilidad nunca es
desperdiciada.

FIN
Preguntas

1.¿Cómo se conocieron los protagonistas de la historia?


2.¿Qué le ofrece la ratona a cambio de su vida?
3.¿Cuál es la moraleja de la historia?

Audio del cuento: [Link]

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