CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
BIBLIOTECA DEL EJÉRCITO ECUATORIANO, Vol. 36
LA PRIMERA MISIÓN MILITAR CHILENA
Y SU INFLUENCIA EN EL EJÉRCITO
ECUATORIANO, 1899-1905.
Jorge Martínez Bucheli
LA PRIMERA MISIÓN
MILITAR CHILENA
Y SU INFLUENCIA EN EL
EJÉRCITO ECUATORIANO,
1899-1905
Jorge Martínez Bucheli
Auspicia la obra:
Centro de Estudios Históricos del Ejército.
Universidad Andina Simón Bolívar , Sede Ecuador.
Autor: Jorge Martínez Bucheli.
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36.
Código de Registro de Propiedad Intelectual: 002370
Primera Edición: Julio de 2018.
Quito- Ecuador.
Diseño, diagramación e impresión: Editogran Medios Públicos EP.
Esta edición de 500 ejemplares se terminó de imprimir en Quito, a los
11 días del mes de julio de 2018.
Portada: Con oficiales ecuatorianos los integrantes de la primera misión
militar del Ejército de Chile en Ecuador. Mayor Luis Cabrera Negrete,
capitán Ernesto Medina, teniente Julio Franzani y teniente Luis Bravo,
a inicios del siglo XX.
(Repositorio del Archivo fotográfico de la Academia de Guerra del
Ejército ecuatoriano.)
Distribución gratuita.
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Agradecimientos
Al Comando General de la Fuerza Terrestre por la beca otorgada
para cursar la Maestría de Investigación en Historia.
A la Universidad Andina Simón Bolívar y al Área de Historia por
capacitarme y convertirme en un sujeto académico vinculado a la
producción de investigación histórica.
A mi tutor, Guillermo Bustos, por su permanente guía e impulso
para desarrollar este trabajo. A mis lectores de tesis, los historiadores
Galaxis Borja y Santiago Cabrera, por todos sus consejos.
A mi familia, por su tiempo, paciencia y apoyo durante dos años de
estudio e investigación.
Al Centro de Estudios Históricos del Ejército del Ecuador.
Mis sinceros agradecimientos a Claudia Arancibia, general Roberto
Arancibia Clavel, general Marcos López Ardiles y coronel Juan Antonio
Silva, por su apoyo en la investigación de este estudio en los archivos
y repositorios en Santiago de Chile.
Finalmente, en homenaje a mi bisabuelo el “Comandante”, teniente
coronel (+) Julio Martínez Acosta, quien fue parte de esa pléyade de
soldados formados por la misión militar chilena. Liberal honrado y
convencido que combatió en 17 batallas por la implantación de las
nuevas ideas en acciones militares, destacándose en Iguicho, Taya,
Chapúez, Tulcán, Cabras, Chimborazo, Gatazo, Cascajal, El Ambi, El
Hato y los Cuatro Días. Fue subsecretario de Guerra, jefe de Zona en
las principales ciudades del país, gobernador del Carchi y presidente
del Municipio de Tulcán. Estuvo preso junto con el general Eloy Alfaro
en enero de 1912 en el Panóptico y solo una fortuna del destino le salvó
de ser asesinado con sus compañeros. Con el coronel Carlos Concha
Torres juró vengar la sangre de Alfaro y ejecutó la “Campaña del
Norte”. Falleció el 17 de febrero de 1957 y bajó a la tumba sin quiebras
ideológicas.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Resumen
A finales del siglo XIX, varios países latinoamericanos iniciaron
procesos de modernización y transformación de sus fuerzas militares.
Esta investigación histórica estudia al Ejército ecuatoriano, en las
postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX, y examina el interés
político y la necesidad castrense del general Eloy Alfaro Delgado en
solicitar los servicios militares a Chile, período en el cual el Ecuador
experimentó el desarrollo de la transformación liberal.
Se analiza la verdadera situación del Ejército regular permanente y a
las tropas de Alfaro conformadas por las montoneras liberales.
Ecuador fue el primer país latinoamericano que solicitó instructores
militares a Chile para reorganizar su E jército mediante un sistema de
contrato que fue acordado por los dos países.
La labor de los profesores chilenos fue determinante en el camino de
la profesionalización y modernización del Ejército, elaboraron textos,
manuales y reglamentos militares, los mismos que fueron difundidos
en los institutos de formación militar que los oficiales chilenos
reorganizaron como el Colegio Militar y la Escuela de Clases.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Índice
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Capítulo primero
El ejército ecuatoriano en las postrimerías
del siglo XIX e inicios del XX . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
Situación del ejército regular ecuatoriano entre 1893 y 1895. . . . . . . 20
Composición de la fuerza regular permanente
del ejército ecuatoriano en servicio activo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
Los Cuerpos de Guardia Nacional activa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36
Instrucción militar estudiantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
Las tropas de Alfaro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
Las montoneras liberales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Inicio del proceso de cambio en el ejército . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
Capítulo segundo
Primera Misión Militar de Chile en el Ecuador . . . . . . . . . . . . . . . . . 61
Interés político y necesidad castrense del general Alfaro . . . . . . . . . 63
Becas en la Escuela Militar de Chile . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
Contratación de la Primera Misión Militar chilena . . . . . . . . . . . . . . 72
5
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Antecedentes de los instructores chilenos en el Ecuador . . . . . . . . . 75
Propuesta de la primera misión militar chilena . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
Reformas a los establecimientos de instrucción militar . . . . . . . . . . 89
Impacto y recepción en la institución militar ecuatoriana . . . . . . . . 94
Incidentes de la Primera Misión Militar chilena . . . . . . . . . . . . . . . . 103
Conclusiones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
Fuentes y Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
Anexos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
6
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Introducción
A finales del siglo XIX, las guerras, rebeliones y la violencia
dominaron la vida política y administrativa de los gobiernos de varios
países en América Latina.1 En la región se despertó el interés de varias
naciones por capacitar la función de defensa de sus Ejércitos, centrando
sus esfuerzos en adquirir un mayor grado de profesionalismo, para
enfrentar las amenazas y riesgos a causa de las nuevas condiciones
políticas, económicas y sociales.2
Desde ese punto de vista, este trabajo de investigación histórica se
propone analizar las razones que llevaron al gobierno de Eloy Alfaro a
buscar el asesoramiento y posterior contratación de los servicios de la
primera misión militar de Chile en Ecuador a inicios del siglo XX. Al
mismo tiempo se busca examinar el impacto que esta misión tuvo en la
modernización y profesionalización del Ejército ecuatoriano.
Sobre este tema se ha investigado poco, se cuenta con estudios
históricos descriptivos que se refieren únicamente al apoyo de la
primera misión militar en la organización del Ejército, que incluyen
antecedentes conocidos, sin analizar cuál era la verdadera situación del
Ejército ecuatoriano en las postrimerías del siglo XIX e inicios del XX; y
de qué manera la primera misión militar chilena influyó o transformó
la institucionalidad militar en el Ecuador.
Este trabajo de investigación histórica se inscribe en el marco de
la Historia Política y Social del Ejército ecuatoriano, en camino de su
profesionalización. Entre los pocos estudios sobre la primera misión
1 Brian Loveman, For la Patria, Politics and the armed forces in Latin America, (Delaware:
Scholarly Resources Inc. Imprint, 1999), 27.
2 Roberto Arancibia Clavel, La influencia del ejército chileno en América Latina, 1900-
1950, (Santiago de Chile: Imprenta Salesianos S.A, 2002), 23.
7
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
militar chilena en Ecuador, conviene señalar las obras de Édison Macías
Núñez, Misiones Militares Extranjeras y su aporte a la profesionalización del
Ejército Ecuatoriano3; Remigio Romero y Cordero, Ecuador en cien años
de vida Republicana4; y, la investigación histórica de Marcos Gándara
Enríquez, “Las misiones militares en el Ecuador”5.
De los autores ecuatorianos mencionados, el trabajo de Édison
Macías Núñez es quizá la contribución más destacada sobre este tema al
señalar que los integrantes de la primera misión chilena tuvieron un rol
protagónico en la organización estructural, programación académica,
instrucción y dirección de institutos militares, que incidieron en la
profesionalización del Ejército ecuatoriano, adquiriendo nuevas
experiencias militares y enseñanzas.6
Otro aporte importante a la investigación es la contribución del autor
chileno Roberto Arancibia Clavel, con su libro La influencia del ejército
chileno en América Latina, 1900-19507; quien señala que las misiones
militares chilenas introdujeron un conjunto de temas relativos a valores
y contenidos curriculares para las unidades e institutos de formación
militar, uniformes adaptados, traspaso de tradiciones, incorporación de
textos y reglamentos de instrucción, leyes propuestas, avances técnicos
y, en general, una nueva organización militar.8
3 Edison Macías Núñez, Misiones militares extranjeras y su aporte a la profesionalización
del ejército ecuatoriano, (Quito: Instituto Geográfico Militar, 2012).
4 Remigio Romero y Cordero, El ejército en cien años de vida republicana, 1830-1930,
(Quito: Imprenta Nacional, 1930).
5 Marcos Gándara Enríquez, “Las misiones militares en el Ecuador”, (Quito: Centro de
Estudios Históricos del Ejército, 1996).
6 Macías Núñez, Misiones militares extranjeras, 42-45.
7 Arancibia Clavel, La influencia del ejército chileno.
8 Entrevista personal realizada por el autor de esta tesis de investigación con el general
8
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El objetivo central de este estudio es analizar la situación del Ejército
ecuatoriano, en las postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX, y
examinar el interés político y la necesidad castrense del general Eloy
Alfaro Delgado en solicitar los servicios militares a Chile, período en el
cual el Ecuador experimentó el desarrollo de la transformación liberal.
A finales del siglo XIX en el Ecuador, el mantenimiento del orden
público fue una de las actividades castrenses más importantes. En
ocasiones las autoridades disponían la movilización de las tropas
para reprimir alzamientos campesinos, controlar el bandolerismo de
caminos y para brindar seguridad de las haciendas ganaderas. Esta
intervención militar redujo el robo y el bandolerismo. Esta presencia
esporádica del Ejército en zonas rurales y cabeceras cantonales, era
mal vista y poco tolerada, porque se realizaban requisas de alimentos y
acémilas, amenazas de reclutamiento forzoso, mano de obra obligada,
abuso de mujeres, destrucción de cosechas y recursos de comunicación
como puentes o tarabitas. Ante estos abusos, la población y los
hacendados preferían los males en vez del remedio y pagaban con
dinero o especies a los jefes para retirar a las tropas de sus tierras. Al
contrario en ciudades grandes se demandaba su presencia para realizar
labores de policía urbana como en Quito y Guayaquil.9
Este estudio muestra que antes de la consolidación de la Revolución
Liberal y de la llegada al poder del general Alfaro, ya existía una fuerza
militar organizada con órganos de mando, como estados y planas
mayores, con algunos reglamentos tácticos de instrucción, preparación
de división Roberto Arancibia Clavel, Vicepresidente Ejecutivo de la Corporación de
Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Militar en las instalaciones del
Museo Histórico Militar en Santiago de Chile el 8 de agosto de 2016.
9 Enrique Ayala Mora, Ecuador del Siglo XIX, Estado Nacional, Ejército, Iglesia y Municipio,
(Quito: Corporación Editora Nacional, 2011), 87-91.
9
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
profesional únicamente para oficiales; se disponía de códigos militares
y legislación militar. Sin embargo, no se trataba de un Ejército bien
organizado y descentralizado con capacidad para cumplir sus misiones
en tiempo de paz y guerra en todo el territorio nacional.
Considero que Alfaro luego de la Revolución Liberal consolidó su
poder político y militar, teniendo presente su experiencia en combate,
evidenció un bajo nivel de destreza militar en las tropas. Por otra parte,
más allá de los problemas limítrofes no resueltos y del fracaso militar
del Ecuador ante sus vecinos, estaba claro que había un conjunto de
problemas internos que llamaron la atención sobre la apremiante
necesidad de profesionalizar al Ejército y mantener unas Fuerzas
Armadas regulares bien entrenadas, apertrechadas y sometidas al
poder civil.10
En esta investigación se analiza la propuesta de desarrollo castrense
que la primera misión militar chilena presentó al Ecuador. Se estudian
las tareas de asesoría militar tanto para el Gobierno como para el
Ejército, enfocadas en la organización y docencia, entrenamientos
preparatorios e instrucción militar.
Además, se examinó el impacto inicial y la recepción de las
propuestas formuladas por la primera misión militar chilena. Para
el general Ángel Isaac Chiriboga, especialista en temas históricos
militares y fundador de la revista Ejército Nacional, en 1925, la influencia
de la Misión Militar chilena se confirma al establecer que la Escuela
Militar se benefició de las cátedras militares impartidas por los oficiales
chilenos a quienes el Ejército guarda un respetuoso cariño.11 A tal nivel
10 Abraham Quezada Vergara, Chile y Ecuador, un caso de relaciones paravecinales,
(Quito: Corporación Editora Nacional, 2016), 50-51.
11 Resumen Histórico del Ecuador 1830-1947, Tomo I, (Quito: Editorial Fray Jodoco
Ricke, 1948), 65.
10
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
llegó la influencia de la docencia chilena en los institutos de formación
militar ecuatorianos, que en las academias militares se llegó a la irónica
situación que en ocasiones más se sabía de la Guerra del Pacífico que de
la propia historia militar ecuatoriana. 12
Como criterio de relevancia de esta investigación de la primera
Misión Militar chilena al Ecuador, en el contexto internacional se puede
identificar la influencia de Chile y Alemania en el interés geopolítico
estratégico mundial. Un ejemplo de mancomunidad de intereses
chilenos y alemanes se observa en la compra de armamento alemán y
en la influencia para evitar que el Ecuador contrate una Misión Militar
francesa que prestaba en ese momento sus servicios en el Perú.
Además se pudo demostrar el interés de la ubicación estratégica
de las islas Galápagos para el control del canal de Panamá. Sobre
esta situación, el analista polaco Ferenc Fischer hace referencia a la
mancomunidad de intereses chilenos y alemanes señalando en su
artículo en la “Revista del CESLA”, La expansión (1885-1918) del modelo
militar alemán y su pervivencia (1919-1933) en América Latina. En este
trabajo se muestra que el mayor interés de Alemania y Chile era no
dejar que los oficiales franceses entren al Ecuador, asegurando de esta
manera a través de las misiones chilenas a la industria alemana para
los pedidos de armas y municiones. Chile con disimulo influirá en la
concesión de los pedidos del Ecuador.13 Fisher describe con fuentes
de los archivos de Alemania Oriental la política exterior alemana en
América Latina, considerando a las misiones militares chilenas como
instrumento para aumentar la influencia alemana en la región.
12 Daniel Granda, La Modernización del Estado y las Fuerzas Armadas del Ecuador, (Quito:
Conacyt-Cipad, 1992), 76.
13 Ferenc Fisher, La expansión (1885-1918) del modelo militar alemán y su pervivencia
(1919-1933) en América Latina (Varsovia: Uniwersytet Warszawski, Polonia, Revista del
CESLA, núm. 11, 2008), 143.
11
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En este marco de investigación se considera a los conceptos de
profesionalización e institucionalización como procesos de mediana y
larga duración.
El concepto de profesionalización alude al procedimiento social por el
cual se mejoran las habilidades de una persona para hacerla competitiva
en términos de su profesión u oficio. Sabemos que la profesión militar
constituye ante todo una vocación de servicio público. Es una profesión
de relaciones humanas con características propias, que la distinguen
del resto de profesiones en el marco de la sociedad. Por la trascendencia
de su razón social no puede ser ejercida individualmente, sino a través
de una organización militar orgánica del Estado […]. La sociedad, que
es la que ha asignado a las Fuerzas Armadas el mandato constitucional
de su defensa, espera que este comportamiento se realice en un marco
ético y que, en las acciones que se lleven a cabo, se materialice el respeto
a los valores fundamentales que como sociedad sostiene. La conducta
de la organización militar es la sumatoria del obrar de cada una de las
personas que pertenecen a las Fuerzas Armadas, conformando para la
organización un concepto único de identidad y para las personas un
sentimiento único de pertenencia.14
Para el historiador chileno Arancibia Clavel, en la profesionalización
militar se aceptan dos acepciones del término profesión: como la acción
y efecto de profesar, ejerciendo una ciencia, arte u oficio; y al empleo,
como la facultad u oficio que cada uno tiene y que ejerce con derecho
a retribución. Según Max Weber, el proceso de profesionalización es el
paso de un orden social tradicional a un orden social donde el estatus
de cada uno depende de las tareas que realiza. Para Weber, la profesión
es una vocación querida y aceptada, y no se la considerada una herencia
del destino.15
14 Armando Delbón, La educación en valores en el ámbito militar, (Buenos Aires: Revista
Digital Universitaria del Colegio Militar de la Nación, N° 18, 2008), 1 – 2.
15 Max Weber, Economía y Sociedad, (México: Fondo de Cultura Económica, 1964), 233
12
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El concepto de institucionalización en esta investigación se utiliza
principalmente como un término polisémico, que se aplica en distintos
contextos relativos a las instituciones, especialmente en el proceso de
creación o fundación de institutos militares.
Este estudio se constituye en un hecho relevante de la Historia
política, social y militar, tarea que ha permitido sumergirse en archivos,
repositorios, superar obstáculos de diverso género, buscar, hallar y
valorar antiguos y olvidados libros.
Las fuentes primarias empleadas en este trabajo de investigación
fueron localizadas en archivos y repositorios del Ecuador y Chile.
En el Archivo del Centro de Estudios Históricos del Ejército
ecuatoriano, las fuentes primarias de investigación estudiadas para
determinar la verdadera situación del Ejército en las postrimerías
del siglo XIX e inicios del siglo XX incluyen al Código Militar de la
República del Ecuador, decretado por la Convención Nacional de 1869,
donde se estableció la composición de la fuerza regular permanente del
Ejército ecuatoriano en servicio activo. Los Diarios y Registros Oficiales
del Ecuador desde 1893 que permitieron examinar las leyes y reformas
militares, como la Ley de Pie de Fuerza Permanente en Servicio Activo
de 1893 y durante el bienio de 1894 a 1896, leyes que determinaron
la organización de los cuerpos del Ejército, la Ley de Sueldos de
1894 y la Ley de Reemplazos de 1894. Así como la serie de Informes
presidenciales, Informes ministeriales, leyes y reglamentos militares
publicados en Ecuador entre 1893 y 1905.
En Santiago de Chile consulté los siguientes repositorios: el Archivo
General Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se
estudiaron los oficios recibidos de los consulados de Chile en Ecuador
con información de correspondencia ordinaria, confidencial y reservada
que fue enviada entre los ministerios de Relaciones Exteriores de Chile
y Ecuador. Estas fuentes permitieron determinar el interés político y
la necesidad castrense del general Eloy Alfaro Delgado en solicitar los
servicios militares a Chile.
13
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En el Archivo y repositorio del Ministerio de Defensa Nacional
de Chile en el Departamento Cultural Histórico del Archivo General
del Ejército, se analizaron las fuentes primarias relacionadas con la
correspondencia de los ministerios de Relaciones Exteriores de Ecuador
y Chile, telegramas con información de los instructores chilenos en
Ecuador; se realizó además un estudio de la hoja de vida del jefe de
la primera misión militar Sargento Mayor Luis Cabrera Negrete, así
como en la hemeroteca de este archivo se examinó la opinión pública
ecuatoriana que era seguida de cerca por el Ejército y gobierno chileno
para determinar el desenvolvimiento de sus oficiales en comisión en
Ecuador: “El Tiempo”, “La Linterna”, “El Día”, “El Comercio” y “El
Guante”. Con las fuentes encontradas se determinaron los problemas
disciplinarios de algunos miembros de la misión chilena en Ecuador,
como también el impacto y recepción de la institución militar y de la
sociedad ecuatoriana ante la presencia de una misión extranjera en el
país.
En la biblioteca del Museo Histórico y Militar de Chile se utilizó
como fuente primaria la Memoria del Ministerio de Guerra presentada
al Congreso Nacional en 1900, donde se pudo determinar el grado
de preparación militar, experiencia de combate, condecoraciones y el
tiempo de servicio prestado de los oficiales chilenos que integraron la
primera Misión Militar.
Este texto de investigación histórica se compone de dos capítulos,
manteniendo como eje la situación del Ejército ecuatoriano antes,
durante y después de la Revolución Liberal, verificando el proceso de
profesionalización con la llegada de la primera Misión Militar chilena y
la posterior modernización del Ejército ecuatoriano.
El primer capítulo analiza la situación del Ejército regular ecuatoriano
en las postrimerías del siglo XIX e inicios del XX. La organización y
composición del Ejército entre los años de 1893 a 1895, determinando
14
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
la importancia en este período de la organización de la Guardia
Nacional, que era conformada y organizada por ciudadanos de todas
las provincias de la República, sin distinción de clase social; se estudia
la Ley de Pie de Fuerza de 1893, evidenciando el número de unidades
militares y sus efectivos, las leyes militares vigentes, los sueldos,
los requisitos de ascensos y el grado de adiestramiento del personal
militar. En este capítulo se estudia también la fusión del Ejército regular
con el Ejército revolucionario conformado por las tropas alfaristas, y la
necesidad de Eloy Alfaro de buscar profesionalizar e institucionalizar
al Ejército ecuatoriano.
El segundo capítulo estudia a profundidad a la Primera Misión
Militar chilena, analizando los aspectos de interés político y la
necesidad castrense del gobierno de Alfaro en solicitar los servicios
militares a Chile. Se reconstruye históricamente el origen del sistema
de contratación militar, la designación de oficiales chilenos y las
actividades profesionales como docentes de los instructores chilenos
analizando los contenidos y reglamentos militares impartidos a los
alumnos ecuatorianos. Se vislumbra el impacto en la sociedad civil
ecuatoriana, incluyendo reacciones negativas de la comunidad ante la
presencia militar extranjera, las dificultades políticas contra los oficiales
de la misión y las actividades sociales de los profesores chilenos.
En mi calidad de oficial del Ejército ecuatoriano e integrante del
Centro de Estudios Históricos del Ejército, formado en el Área de
Historia de la Universidad Andina, espero que esta investigación
contribuya al desarrollo de una Historia Militar que escrita con rigor
académico explique el pasado de la institución castrense y fortalezca
la identidad militar y la imagen cultural de la Fuerza Terrestre del
Ecuador.
15
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Capítulo primero
El ejército ecuatoriano en las postrimerías
del siglo XIX e inicios del XX
Hasta el momento no se ha estudiado cabalmente la situación del
Ejército de los ecuatorianos en las postrimerías del siglo XIX e inicios
del siglo XX. Período en que el Ecuador experimentó el desarrollo y
evolución de la Revolución Liberal liderada por el general Eloy Alfaro
Delgado. En este capítulo se propone reconstruir cuál fue la situación
de dicho Ejército.
Se divide el capítulo en dos partes: la primera haciendo referencia
a la situación del Ejército regular y la segunda a las tropas de Alfaro
conformadas por las montoneras liberales.
Se describe la situación de la fuerza regular en servicio activo e
identifica también cómo se conformaban las Guardias Nacionales
analizando el Código Militar de la República del Ecuador, decretado
por la Convención Nacional de 1869, en el que se estableció la
composición de la fuerza regular permanente en servicio activo. Otro
documento de importancia histórica para establecer la organización del
Ejército regular es el estudio de la Ley de Pie de Fuerza Permanente en
Servicio Activo, ley que durante el bienio de 1894 a 1896 determinó la
organización de los cuerpos del Ejército activo del Ecuador.
Como resultado de este estudio de la fuerza regular permanente en
servicio activo se definió cómo estaba compuesto el Ejército ecuatoriano
a finales del siglo XIX, su organización, su grado de adiestramiento, el
armamento utilizado, el sistema de ascensos. Se ejecutó el análisis de
la Ley de Sueldos de 1894, se analizó a los extranjeros enrolados en
el Ejército ecuatoriano estudiando la comunicación del Ministerio de
17
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Relaciones Exteriores del Ecuador de 1894 y los planes de estudio del
Colegio Militar.
La conformación de las Guardias Nacionales es observada con la Ley
de Reemplazos de 1894, permitiendo determinar la relación que existía
entre la población y su Ejército así como también el tipo de instrucción
militar impartida a los milicianos quienes conformaban estos cuerpos,
sus edades, su sistema de ascensos y el grado de aplicación evidenciado
en cartas del Ministerio de Guerra de 1894.
Posteriormente en este capítulo se identifica a las tropas de Alfaro,
su composición social, su armamento, sus comandantes y el inicio del
proceso de modernización del Ejército nacional a partir de 1895.
18
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Retrato de un militar ecuatoriano, 1884. (Fondo Audiovisual del Archivo
Histórico del Banco Central del Ecuador)
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Situación del ejército regular ecuatoriano entre 1893 y 1895.
El concepto de “defensa nacional” apareció con el nacimiento de
los Estados nacionales, teniendo como objetivo el empleo de fuerzas
militares para la defensa de sus intereses, con la tarea de aplicar
medidas para evitar los antagonismos y presiones de origen externo
sobre la nación y para el mantenimiento del orden en el ámbito interno
del país, con el propósito de defender y proteger a la comunidad.16
Las funciones destinadas por el Estado al Ejército en el período
estudiado se definían primero en la acción de ejercer soberanía y
jurisdicción, con la presencia de las tropas militares en sitios y lugares
donde no llegaba ninguna autoridad. Esta presencia armada en el
medio rural no fue sistemática, sino más bien episódica. En segundo
lugar, la institución militar cumplía un papel arbitral en momentos
de inestabilidad y crisis política.17 Es evidente la gran influencia del
Ejército en este período, permitiendo la penetración del Estado en la
sociedad.
Información sobre estos acontecimientos de inestabilidad lo
demuestra la carta enviada el 4 de marzo de 1893 al Ministerio de Guerra
y Marina, por el coronel Miguel Gortaire, jefe militar en comisión en
Guano, quien en términos racistas se refiere a la defensa de una plaza
ante una invasión de indios.18
16 Alfonso Littuma Arízaga, La Nación y su Seguridad, (Caracas: Grafiunica Editores
Impresores, 1974), 97.
17 Enrique Ayala Mora, El Ecuador del siglo XIX, Estado Nacional, Ejército, Iglesia y
Municipio, Biblioteca de Historia, volumen 30, (Quito: Editorial Ecuador, 2011), 81-90.
18 Ecuador, Diario Oficial, (en adelante citado como DO), No. 129, Quito, 1 de mayo de
1893, 1067. Archivo Histórico del Centro de Estudio Históricos del Ejército, (en adelante
citado como [Link]).
20
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El coronel informa que a la altura de Langos, lugar que domina
el pueblo, divisó que toda la plaza estaba cubierta por un sinnúmero
de indios “revoltosos” insurrectos con actitud belicosa, armados de
garrotes, lanzas, machetes y cuchillos. En su carta, Gortaire manifiesta
que ordenó avanzar sobre ellos con fuego a discreción, con la
consigna de no herirlos, logrando que los indios voltearan sus caras y
emprendieran la fuga. El coronel termina su misiva manifestando que
tuvo la satisfacción de no haber matado “ni un solo indio”.19
En ese contexto histórico, en el Ecuador en el período 1893 y 1895,
el Ejército se encontraba estructurado por dos grandes componentes:
una fuerza regular permanente de servicio activo y, otra, conformada
por el llamado temporal de la Guardia Nacional activa distribuida
por provincias, de acuerdo con su población.20 En el acontecimiento
referido de Guano se observa una de las tareas a las que se dirigía el
Ejército respecto de un sector de la población, en este caso el indígena,
objeto de dominación social.
19 Ibíd., 1068.
20 Fuerza regular permanente en servicio activo es la tropa organizada y constituida
del ejército de una nación, en la cual los militares desempeñan sus funciones desde la fe-
cha en que son dados de alta en el ejército permanente, con atribuciones, deberes y dere-
chos correspondientes a su grado y cargo. La Guardia Nacional activa se constituía en
la fuerza nacional semimilitarizada empleada para preservar o establecer la seguridad
interna del país.
21
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Retrato de seis Generales de la República del Ecuador, Quito -1894. En la
parte superior, de izquierda a derecha: Juan Manuel Uraga, Ignacio de
Veintimilla y Cornelio Vernaza; en la parte inferior, de izquierda a derecha:
Rafael Barriga, Manuel S. Yépez y Pedro P. Echeverría. (Fondo Audiovisual
del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador).
22
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Composición de la fuerza regular permanente del ejército
ecuatoriano en servicio activo.
El Código Militar de la República del Ecuador, decretado por la
Convención de 1869, durante el gobierno de García Moreno, estableció
la composición de la fuerza regular permanente del Ejército del Ecuador
en servicio activo,21 estableciendo que estaba compuesto de las armas o
especialidades de infantería, caballería, artillería e ingenieros.22
La artillería se conformaba por brigadas y baterías; la infantería, por
batallones, compañías y columnas ligeras; la caballería por regimientos
y escuadrones;23 y, los ingenieros, por batallones de zapadores y
artesanos.24
En el Ejército permanente, los cuerpos que iban a pie llevaban bandera
y los que iban a caballo portaban un estandarte con los mismos colores
del pabellón nacional, incluyendo en el centro de dichas banderas y
estandartes la inscripción con el número de batallón o regimiento.25
21 Ecuador, Código Militar de la República del Ecuador, Decretado por la Convención de
1869, (Nueva York: Imprenta de Hallet y Breen, calle Fulton, 58 y 60, 1871), 3. Título I.
En adelante se cita este código como CME. [Link]
22 Infantería es la especialidad o arma organizada, equipada y entrenada, para
establecer contacto, entrar en combate y aniquilar al enemigo frente a frente; Caballería
es la especialidad o arma con una fuerza altamente móvil y potente, capaz de conducir
acciones de reconocimiento en frentes amplios y de gran profundidad, emplean caballos
como medio para el cumplimiento de sus misiones; Artillería es el arma táctica y
técnicamente organizada para conducir grandes masas de fuego sobre grandes espacios
en frente y profundidad; e Ingeniería es el arma perteneciente al ejército, organizada,
equipada y entrenada para dar apoyo a las tropas de combate, facilitar su progresión y
dificultar o impedir la del adversario.
23 Batería es la menor unidad de la artillería con capacidad para dirigir y controlar el
tiro, equivale a compañía de infantería o escuadrón de caballería.
24 Ecuador, CME, (Nueva York: Imprenta de Hallet y Breen, calle Fulton, 58 y 60, 1871),
3. [Link]
25 Ibíd., 4.
23
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Estas banderas y estandartes eran bendecidos en ceremonias
especiales, según la tradición conservadora de la época, encontrándose
como presidente Gabriel García Moreno:
Señores: Todos los que tenemos la honra de estar
enlistados bajo esta bandera que Dios Nuestro Señor se
ha dignado bendecir para protegernos en todas nuestras
adversidades y auxiliarnos contra los enemigos del
Gobierno, la Constitución y las leyes, estamos obligados
a conservarla y defenderla, hasta perder nuestras vidas,
porque se interesa el servicio de Dios, la gloria de la
Nación, el crédito del batallón y nuestro propio honor; y
en fe y señal de que así lo prometemos; batallón preparen
las armas, apunten y fuego.26
La escala de ascensos en el Ejército permanente se refirió a un orden
jerárquico gradual a partir del nivel más bajo hacia el más alto: soldado,
cabo segundo, cabo primero, sargento segundo, sargento primero,
subteniente o alférez, teniente, grado de capitán, capitán efectivo, grado
de sargento mayor, sargento mayor efectivo, grado de teniente coronel,
teniente coronel efectivo, grado de coronel, coronel efectivo y general.27
La ley de pie de fuerza permanente en servicio activo, durante el
bienio de 1894 a 1896, determinó la organización de los cuerpos del
Ejército activo en: una brigada de Artillería de plaza acantonada en la
ciudad de Guayaquil, la misma que cumplía con misiones de seguridad
interna del país y estaba integrada por cuatro baterías y otra brigada
26 Ibíd., 132.
27 Ibíd., 5.
24
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
de Artillería de campaña localizada en la capital Quito, la cual cumplía
con misiones de seguridad externa del país y estaba conformada con
tres baterías, de cinco batallones de Infantería, de una columna ligera
de Infantería y de un regimiento de Caballería compuesto de tres
escuadrones.28
El Ejército regular permanente tenía un total de 1.777 efectivos en
tiempo de paz y 3.328 efectivos para tiempos de guerra .29
EJÉRCITO REGULAR PERMANENTE 1894-1896
Efectivos Efectivos tiempo
Unidad Militar Organización
tiempo de paz de guerra
Una Brigada Plana mayor 43 57
de plaza en Cuatro baterías 444 888
Guayaquil
Una Brigada de Plana mayor 44 59
campaña en Quito Tres baterías 315 630
Cinco Batallones Planas mayores 210 280
de infantería Veinte 388 776
compañías
Regimiento de Plana mayor 42 56
caballería Tres 291 582
escuadrones
Total de efectivos militares 1.777 3.328
30
Distribución del Ejército regular permanente, de acuerdo con la ley de
pie de fuerza en el bienio 1894-1896. Elaboración: Jorge Martínez Bucheli.
28 Ecuador, DO, No. 286, Quito, 2 de agosto de 1894, 2334. [Link]
29 Efectivos es el número real de hombres existentes en determinada organización
militar, en determinado momento.
30 Ecuador, Diario Oficial, No. 286, Quito, 2 de agosto de 1894.
25
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
La plana mayor de la brigada de Plaza estaba integrada por un
coronel como primer jefe;31 un teniente coronel efectivo, segundo
jefe; un teniente coronel graduado, óoteniente, segundo ayudante; un
subteniente, abanderado; un maestro de escuela para el cuerpo, de la
clase de teniente; un cirujano de segunda, tercera o de cuarta clase; un
capellán, con el sueldo de sargento mayor; un director de música, con
sueldo de capitán; un sargento primero, tambor mayor;32 un sargento
primero brigada;33 y de treinta y dos músicos.
Cada batería disponía de un capitán; un teniente; tres subtenientes;
un sargento primero; de cuatro a ocho sargentos segundos, de cuatro a
ocho cabos primeros; de cuatro a ocho cabos segundos; un furriel;34 dos
cornetas, y ochenta y seis soldados. En tiempos de guerra aumentaba el
personal de oficiales y tropa de cada batería al doble.35
La plana Mayor de la brigada de campaña, tanto en tiempo de paz
como en guerra, era igual al de plaza, aumentándose en el primer
caso un talabartero de la clase de sargento; y dos en el segundo. Cada
batería, en tiempo de paz, disponía de cuatro a seis cañones de montaña
31 Plana Mayor es el conjunto de personas que cumplen la función de proporcionar
asesoramiento y asistencia al comandante en el ejercicio del mando.
32 Tambor mayor es el jefe de la banda de guerra de un reparto militar, en las formaciones
de presentación, va delante del reparto. Según lo establece el Código Militar de 1869, para
elegir al tambor mayor se consideraba a una persona con buena traza, airoso manejo,
honradez, firmeza y suma destreza.
33 Sargento primero brigada: se distinguía por su robustez, buena memoria y conducta.
Vigilaba el aseo de las cuadras, corredores, paredes, patios y caballerizas. Se preocupaba
por la salud de la tropa, cuidando que no falte agua limpia, distribuía el alumbrado y el
jabón.
34 Se consideraba furriel al militar con el grado de cabo, encargado de la distribución
de suministros y de elaborar la lista del servicio de guardia diario en un reparto militar.
Leía correctamente, debía escribir con claridad con letra cursiva, tenía la capacidad de
practicar las reglas principales de la aritmética, rayar estados y pies de lista.
35 Ecuador, DO, No. 286, Quito, 2 de agosto de 1894, 2334. [Link].
26
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
y el siguiente personal: un capitán; un teniente; tres subtenientes; un
sargento primero; 36 de cuatro a seis sargentos segundos; de cuatro a
seis cabos primeros; de cuatro a seis cabos segundos; un furriel; dos
trompetas; y de cincuenta a ochenta y cuatro soldados, según la batería
de cuatro a seis piezas. En tiempo de guerra, aumentaba el personal de
oficiales y tropa al doble.37
Cada batallón de infantería estaba organizado con una plana Mayor
compuesta de cuatro compañías. La Plana Mayor disponía de: un
coronel como primer jefe; de un teniente coronel, segundo jefe; de un
sargento mayor, tercer jefe; de un capitán ayudante de mayor; de un
teniente, segundo ayudante; de un subteniente, abanderado; de un
maestro de escuela para el cuerpo, de la clase de teniente; un cirujano de
segunda, tercera o cuarta clase; de un capellán con sueldo de sargento
mayor; de un director de música, con el sueldo de capitán; un sargento
primero, brigada, y treinta y dos músicos.38
En tiempo de guerra aumentaba el personal, con un sargento mayor,
jefe encargado del detall;39 un sargento primero, corneta de órdenes; un
sargento segundo, brigada; un sargento segundo, armero;40 un sargento
segundo, un cabo y ocho soldados para el tren. Cada compañía del
batallón disponía en tiempo de paz: de un capitán; dos tenientes;
dos subtenientes; un sargento primero; de cuatro a ocho sargentos
36 Un cañón de montaña u obús de montaña es una pieza de artillería utilizada en
zonas donde no es fácil el transporte de la misma, eran transportados por personas,
caballos o mulas.
37 Ibíd., 2335. [Link].
38 Ibíd., 2336. [Link].
39 El jefe encargado del detall, tenía como responsabilidad la oficina de archivo, partes
y papeleo de un cuerpo militar de tropa. Adicional era el oficial encargado de labores
burocráticas y administrativas, como también del despacho de correspondencia.
40 Armero era el encargado en el reparto militar del almacenamiento, reparación y
mantenimiento del armamento.
27
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
segundos; de cuatro a ocho cabos primeros; de cuatro a ocho cabos
segundos; un furriel; dos cornetas y ochenta soldados. En tiempo de
guerra el personal de oficiales y tropa se duplicaba.41
Cada regimiento de Caballería se componía de una plana Mayor
y tres escuadrones de similar organización que los batallones de
Infantería, incluyendo al sargento mariscal42 y a maestros en veterinaria.
El grado de adiestramiento militar en el manejo de armas y escuela
de pieza de artillería se evidencia en una carta enviada al Ministro de
Guerra y Marina por parte del primer jefe de la Artillería de Campaña,
el 25 de enero de 1894. La instrucción práctica de tiro de artillería se
ejecutaba en la cima del Panecillo, con objeto de realizar tiro al blanco
con los cañones:
Me cabe la honra de dirigirme a su excelencia,
participándole que habiendo marchado el cuerpo de mi
mando a la cima del Panecillo con el objeto de hacer tiros
al blanco con los cañones, se hicieron diez y seis disparos,
seis de granada de tiempo, seis de percusión y cuatro de
bala rasa, á las distancias de mil ciento, mil trecientos
y cuatro mil metros, habiendo sido su resultado muy
satisfactorio, pues se han dado en el blanco catorce tiros.-
Lo que pongo en conocimiento de su excelencia, para que
llegue al del Supremo Gobierno.43
41 Ibíd., 2335. [Link].
42 Sargento mariscal: se encargaba de examinar prolijamente el herraje que se entregaba
a los maestros herreros, recorría todas las mañanas caballerizas, en las marchas seguía
detrás del sargento mayor y mudaba en el acto la herradura que se descomponía en algún
caballo.
43 Ecuador, DO, No.243, Quito, 13 de febrero de 1894, 1988. [Link].
28
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El armamento del Ejército permanente regular del Ecuador para el
año de 1895, estaba conformado de acuerdo con cada especialidad o
arma. La artillería disponía de armamento de fabricación prusiana y
del Reino Unido; en cada batería de artillería se disponía de cuatro
y seis piezas o bocas de fuego, las cuales eran movilizadas por mulas
y carretas para conducir 84 proyectiles por pieza, con una dotación
de cañones Krupp de montaña y Armstrong.44 Armamento que fue
utilizado por otros Ejércitos en la Guerra del Pacífico y años después en
la Primera Guerra Mundial.45
La Infantería y Caballería utilizaban armamento menor, como el fusil
de cerrojo Manlicher diseñado por el austriaco Ferdinand Ritter Von
Manlicher, tenía una cadencia de tiro de 35 disparos por minuto, con
cartuchos de 8 milímetros, era un fusil que proporcionaba confiabilidad
y resistencia, adicional disponía de un cuchillo o bayoneta con una hoja
de 25,4 centímetros.46
Los ascensos en el Ejército regular permanente para el año de 1894
de jefes, oficiales y tropa, se concedían de la siguiente manera: para
ascender a los grados militares que median entre la clase de soldado y
sargento primero era necesario haber servido seis meses, a lo menos, en
el grado inmediato inferior, y saber leer y escribir. Los subtenientes del
Ejército serían los alumnos del Colegio Militar que hubiesen aprobado y
rendido satisfactoriamente los exámenes que estipulaba el Reglamento
44 Cañón Krupp de montaña, fabricado en 1850 en Prusia, de 107 kilogramos de peso,
calibre 60 milímetros, utilizaba granadas Sharpnell de alto explosivo, su alcance efectivo
era de 2.500 metros. Cañón Armstrong, diseñado por sir Williams George Armstrong, en
el Reino Unido en 1865, con munición de bala sólida de acero, con un alcance efectivo de
4.000 metros.
45 Edison Macías Núñez, Artillería por siempre, Historia, gloria y tradición, (Quito:
Instituto Geográfico Militar, 2016), 62.
46 Ibíd., 63. [Link].
29
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
del Colegio.47 Podían también ser nombrados tenientes en cualquiera
de los cuerpos del Ejército, aquellos que disponían de título profesional
legal en Ingeniería Civil, geógrafo o de minas. Los que tenían título de
abogado o médico se les concedía en caso de vacantes el mismo empleo
en las armas de Infantería y Caballería, presentando un certificado de
buena conducta.
Podían ascender también a subtenientes: los sargentos primeros de
los cuerpos del Ejército regular de línea, que hubieren servido cuatro
años y que rindiesen el examen respectivo en el Colegio Militar para
obtener tal ascenso. Y adicional los ecuatorianos mayores de dieciocho
años, que hayan rendido los exámenes para obtener el título de
Bachiller.48
Para el ascenso del grado de teniente a capitán, tenían que servir dos
años en el grado anterior y previo al correspondiente examen; para el
ascenso a sargento mayor, debían presentar su hoja de servicios, haber
servido cuatro años en el grado anterior y rendir el correspondiente
examen; para el ascenso a teniente coronel, debían servir cuatro años
en el grado militar anterior y presentar la respectiva hoja de servicios.49
Para los ascensos a coroneles y generales, el Gobierno Nacional
hacía la petición y respectiva presentación al Congreso de la República,
de conformidad con el artículo 90 de la Constitución de aquella época.
Luis Cordero, como presidente de la República, y el Congreso del
Ecuador decretaron el 14 de septiembre de 1894 la Ley de Sueldos para
el poder Legislativo y poder Ejecutivo con sus respectivos ministerios.
(Ver cuadro 1).
47 Ecuador, DO, No. 296, Quito, 30 de agosto de 1894, 2420. [Link].
48 Ibíd., 2420. [Link].
49 Ibíd., 2420. [Link].
30
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Estudiando la Ley de Sueldos de 1894, se puede evidenciar un
incremento significativo del sueldo en sucres del personal de jefes y
oficiales superiores desde el grado de teniente coronel a general, con
relación al sueldo de oficiales subalternos y tropa, quienes percibían su
sueldo según sus graduaciones.
Gozaban de ciertos privilegios económicos en su sueldo mensual
los edecanes de Gobierno, los cuales ganaban el sueldo de su grado, y
adicional veinte sucres mensuales. Así como también el comandante
general del Distrito de Guayaquil, quien desempeñaba la función de
Comandante de Marina, tenía un aumento de novecientos sesenta
sucres mensuales. Los músicos de las bandas militares de las brigadas
gozaban de un sueldo similar al de un cabo segundo. En el litoral, los
generales disponían del quince por ciento más sobre sus asignaciones.50
La información de extranjeros enrolados en el Ejército regular
permanente del Ecuador consta en la fuente escrita investigada y
analizada de la comunicación oficial del ministro de Relaciones
Exteriores del Ecuador del 9 de febrero de 1894, en la cual el ministro
ecuatoriano comunica a su par que los ecuatorianos enrolados en el
Ejército del Perú sean separados de sus filas, esto por motivo de las
constantes discrepancias sobre las cuestiones de límites pendientes
entre ambas naciones. A su vez, pidió la baja de los peruanos
Hermenegildo Cañas, Sixto Ávila y José Prado, enrolados en el Batallón
ecuatoriano de línea No. 4, acantonado en Guayaquil, solicitando se
dicte providencia para los demás militares peruanos que estuvieren al
servicio militar del Ecuador y que en lo futuro pidieren su separación,
sean inmediatamente puestos en libertad y relevados de toda sujeción
consiguiente a ese servicio.51
50 Ecuador, DO, No.307, Quito, 10 de octubre de 1894, 2524. [Link].
51 Ecuador, DO, No. 250, Quito, 6 de marzo de 1894, 2044. [Link].
31
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En el Mensaje a la Nación del presidente Luis Cordero, realizado
en Quito el 10 de junio de 1894 y dirigido al Congreso Constitucional,
se puede evidenciar claramente la situación del Ejército regular
permanente, al manifestar: que el pequeño, pero “lúcido Ejército”
estaba suficientemente provisto de armas modernas, adquiridas a toda
costa y en dos ocasiones distintas, habiendo servido para ello, el fondo
patriótico, debido al noble desprendimiento de los más “entusiastas y
resueltos ciudadanos” de la altiva Guayaquil y de Quito, y de otras
ciudades y poblaciones de la República. El Presidente en su discurso
manifestó también que no sobrevino, por el favor de la Providencia
el rompimiento inminente con el Perú; pero resaltó que con ocasión
de ese conjurado peligro, se surtió al arsenal del Ejército de excelente
armamento y copiosas municiones.52
Lastimosamente no existen archivos sobre datos biográficos u hojas
de vida de los efectivos de la fuerza regular permanente del Ejército
del Ecuador en servicio activo a finales del siglo XIX, para determinar
con exactitud su composición social, regional y étnica. Sin embargo,
analizando la Ley de Pie de Fuerza permanente en servicio activo,
durante el bienio de 1894 a 1896, las dos grandes unidades militares
se encontraban acantonadas en las ciudades de Quito y Guayaquil. El
único instituto de formación militar de oficiales que existía era el Colegio
Militar ubicado en la capital, concluyendo que el Ejército permanente
ecuatoriano era forjado bajo el mando de una gran cantidad de oficiales
principalmente capitalinos, con un total desconocimiento de otras
regiones del país.
Los oficiales graduados del Colegio Militar aprobaban entre las
materias enseñanza del instituto militar: Religión, Moral, Urbanidad;
Gramática y Literatura castellanas; Francés e Inglés; Geografía
52 Ecuador, DO, No. 272, Quito, 20 de junio de 1894, 2225. [Link].
32
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Universal y Patria; Historia Patria y Elementos de Historia Universal;
Dibujo Lineal; Telegrafía; Taquigrafía; Matemáticas; Legislación Militar
en todas sus ramas; Táctica de las tres armas; Instrucción de tiro;
Servicio de Campaña, según el sistema militar moderno de la época;
Guerra de Montaña; Fortificación de Campaña y construcción práctica
de obras; Castrametación (arte de disponer campamentos militares);
Esgrima; Gimnasia y Nociones de Derecho Internacional y de Gentes.53
Algunas de las materias de enseñanza del Plan de estudios, pueden
evidenciar el apego y el orden social de una clase militar conservadora
de sectores medios y altos en la oficialidad, no así en la tropa.
El 18 de septiembre de 1893, por decreto del presidente Luis Cordero,
se dispuso a los establecimientos de instrucción militar que adopten el
texto para enseñanza del Ejército ecuatoriano, titulado Tratado del servicio
de Campaña en la guerra moderna, según la teoría alemana,54 escrito por
el general ecuatoriano con estudios en Francia doctor Francisco Javier
Salazar, por pedido del Colegio Militar y aceptado por el Ministerio de
Guerra. Este texto había ajustado la teoría y doctrina militar alemana a
los principios de la legislación militar de las repúblicas sudamericanas y
reunía todas las condiciones favorables para la enseñanza de los futuros
oficiales, por su excelente método y doctrina. Se determina que en esta
época en el Ecuador la doctrina que regía era en base de las ordenanzas
españolas y se practicaban los reglamentos militares franceses traídos
al país por el general Salazar.
El presidente Cordero, en el mensaje del 10 de junio de 1894, también
resaltó la educación recibida por los jóvenes oficiales del Ejército en el
Colegio Militar bajo la dirección de jefes honorables, encargados de la
53 Ecuador, DO, No. 141, Quito, 22 de mayo de 1893, 1162. [Link].
54 Francisco Javier Salazar, Tratado de Servicio de Campaña en la guerra moderna, según la
teoría alemana, (Lima: Imprenta del Universo de Carlos Prince, 1885).
33
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
formación integral y profesional. Cordero destacaba de igual forma a
la Escuela Militar de Telegrafía, en donde se instruían treinta jóvenes,
quienes servirían para que en los campamentos militares se dispongan
de comunicación instantánea.55
Con relación a la tropa, se estima que la gran mayoría procedía de
sectores rurales pobres, con un número considerable de analfabetos,
ya que en el orgánico de las unidades militares se consideraba a un
maestro de escuela para la enseñanza de la tropa.
La fuerza regular permanente del Ejército del Ecuador en servicio
activo antes de 1895 evidencia órganos de mando como estados y planas
mayores, algunos reglamentos tácticos de instrucción, preparación
profesional únicamente para oficiales donde unos pocos escogidos
pudieron formarse en el exterior; existía legislación militar pero no en
realidad un Ejército bien organizado y distribuido en toda la geografía
nacional con capacidad para cumplir sus misiones en tiempo de paz y
guerra.
55 Ecuador, DO, No. 272, Quito, 20 de junio de 1894, 2226. [Link].
34
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Retrato del General Doctor Francisco Javier Salazar, restaurador
conservador, Quito – 1883. (Fondo Audiovisual del Archivo Histórico
del Banco Central del Ecuador)
35
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Los Cuerpos de Guardia Nacional activa.
La Guardia Nacional era la milicia organizada por ciudadanos,
similar a las guardias cívicas, las cuales tuvieron gran protagonismo en
el Ecuador de finales del siglo XIX.
En caso de conmoción interior o invasión exterior y según lo
estipulaba el artículo No. 94 de la Constitución de la época, los
gobernadores de las diferentes provincias, podían movilizar a las
tropas de la Guardia Nacional sujetas a cada jurisdicción, poniéndolas
a órdenes inmediatas y a disposición de los comandantes generales y
dando cuenta de ello al Poder Ejecutivo.56
Todo ecuatoriano estaba obligado a servir en las Guardias
Nacionales permanentes activas y auxiliares, desde los diez y ocho
hasta los cuarenta y cinco años de edad, de conformidad con la Ley de
Reemplazos del 12 de julio de 1894, exceptuándose: los funcionarios
públicos, los eclesiásticos que gozaban de inmunidad, los casados y
viudos con seis hijos legítimos vivos. Los rectores, profesores y alumnos
de los establecimientos públicos de enseñanza, los médicos de las casas
de Caridad y beneficencia, los jefes y oficiales de la Guardia Nacional,
los hijos legítimos únicos de viuda pobre, los mayordomos y jornaleros
contratados para el trabajo agrícola o fabril, los físicamente impedidos
por defecto o enfermedad comprobada, los maestros de Capilla y los
sacristanes necesarios para el servicio de culto en cada iglesia.57
Los ciudadanos de la Guardia Nacional activa que cumplían cuarenta
y cinco años de edad pasaban a la Guardia Nacional auxiliar, y los que
en esta llegaban a los cincuenta y cinco años de edad pertenecían a la
56 Ecuador, DO, No. 286, Quito, 2 de agosto de 1894, 2334. [Link].
57 Ibíd., 2336.
36
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Guardia Nacional pasiva hasta cumplir los sesenta años.58
En cada batallón de Infantería, regimiento de Caballería o brigada de
Artillería de la Guardia Nacional activa, existía una Junta de reemplazo
compuesta por tres jefes del cuerpo, de los capitanes de compañía y de
un teniente y un subteniente secretario. Estas juntas las presidían los
gobernadores de provincia en las capitales con asistencia de la primera
autoridad militar de la provincia y en los cantones los jefes políticos
respectivos.
El Poder Ejecutivo organizaba las brigadas de Artillería, columnas
ligeras, batallones de Infantería y regimientos de Caballería de
Guardia Nacional en las provincias de la República, atendiendo a
las circunstancias de cada una de ellas y sobre todo a las aptitudes
de sus habitantes. Esta organización se la realizaba conforme con la
Ley Orgánica Militar en pie de guerra, además se establecía en cada
cuerpo una compañía en la que se formaba y entrenaba a los soldados
de reserva.59
Los jefes y oficiales de los Cuerpos de Guardia Nacional podían ser
milicianos o veteranos, los cuales gozaban de un 20 por ciento sobre
sus pensiones de retiro. El Ejecutivo nombraba también instructores
veteranos hasta el grado de tenientes coroneles para los cuerpos
importantes de la República, gozando en cuyo caso la mitad del sueldo
de su grado.60
El presidente de la República, Luis Cordero, el 14 de marzo de 1893,
reorganizó los cuerpos de Guardia Nacional de acuerdo con la división
territorial en parroquias civiles, debido al aumento de la población
58 Ibíd., 2338.
59 Ibíd., 2338.
60 Ibíd., 2338.
37
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Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
de la República, decretando que los cuerpos de Artillería, Infantería y
Caballería de la Guardia Nacional activa, para el alistamiento de todo
miliciano, queden organizados de la siguiente manera:
En la capital de la República, se conformará una brigada de Artillería
compuesta de los milicianos de las parroquias del Sagrario y el Salvador,
dividida en dos baterías. Los médicos y demás hombres de letras y
los alumnos de los establecimientos literarios formarán el “Batallón
Universitario”. Los comerciantes conformarán el “Batallón Comercio”,
los milicianos de las parroquias de San Sebastián y Chimbacalle, el
“Batallón de San Sebastián”. En todas las parroquias se conformarán
los Batallones, San Roque, San Marcos, Santa Bárbara, San Blas y Santa
Prisca. 61
En otras ciudades como Ibarra y las parroquias de Caranqui,
Pimampiro, Angochagua y Ambuquí, se conformó el “Batallón
Imbabura”; en Tulcán el “Batallón Carchi”; en Latacunga y las
parroquias de Alaquez, San Miguel, Mulalillo, Pansaleo, San Felipe y
Cusubamba se formó el “Batallón León”; en Ambato y las parroquias de
Izamba, Atocha, San Bartolomé, Totoras, Guachi y Picaígua, el “Batallón
Tungurahua”; en la ciudad de Riobamba y las parroquias de Licán, San
Juan, Calpi, Punín, Yaruquíes y San Luis, el “Batallón Chimborazo”; y
en la ciudad de Azogues y las parroquias de ese cantón, conformaron
el “Batallón Azogues”.62
Finaliza la organización en el sur del territorio nacional,
conformando en la ciudad de Cuenca una brigada de Artillería
compuesta de los milicianos de las parroquias de San Roque y Sayausí;
en la ciudad de Loja y las parroquias de San Pedro, San Juan del Valle,
Chuquiribamba, Santiago, San Lucas y Cisne, el “Batallón Loja”; y en la
61 Ecuador, DO, No. 113, Quito, 3 de abril de 1893, 946. AH. CEHE.
62 Ibíd., 947. AH. CEHE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
ciudad de Machala y las parroquias del cantón se conformó el “Batallón
Machala”.63
Guayaquil conformó una brigada de Artillería, los abogados, médicos
y demás hombres de letras, y los alumnos de los establecimientos
literarios formaron el “Batallón Universitario”, los comerciantes
el “Batallón Comercio”, los bomberos el “Batallón Bomberos”, los
milicianos pertenecientes a las parroquias de la ciudad y todas las
demás del cantón de Guayaquil, formaron cinco batallones. En la ciudad
de Babahoyo y las parroquias del cantón, se crearon dos batallones.
La ciudad de Guaranda y sus parroquias pertenecientes, formaron el
“Batallón Bolívar”. La ciudad de Portoviejo y las parroquias del cantón,
el “Batallón Manabí”, además un Regimiento de Caballería compuesto
de los milicianos de la parroquia de Riochico. En toda la provincia de
Esmeraldas se crearon dos batallones y en el archipiélago de Galápagos
se organizó una compañía denominada “Progreso”.64
Con relación al comportamiento de la Guardia Nacional, el propio
presidente Cordero exaltaba en sus discursos a los batallones cívicos,
conformados y organizados con “admirable espontaneidad y rapidez”,
con numerosos cuerpos de ciudadanos de todas las provincias de
la República, sin que hubiese una sola clase social que no las tenga.
Ejercitándose en el manejo de armas y en las evoluciones militares con
ejercicios marciales.65
Por otra parte, la instrucción militar impartida a la Guardia Nacional
es evidente en la carta enviada por el gobernador de Tungurahua
Amador Sánchez al ministro de Estado en el Despacho de Guerra, con
fecha 10 de enero de 1894:
63 Ibíd., 948. AH. CEHE.
64 Ibíd., 948. AH. CEHE.
65 Ecuador, DO, No. 272, Quito, 20 de junio de 1894, 226. AH. CEHE.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El patriótico pueblo ambateño, celoso siempre por la honra
y dignidad de la Nación, despliega hoy una actividad
bélica verdaderamente recomendable. La noble juventud,
deseosa de adquirir la instrucción militar y disciplina,
engrosa entusiasta las filas del Cuerpo, concurriendo
diariamente a los ejercicios doctrinales. La revista de ayer
la pasó el Batallón que comando con mil cuarenta y siete
plazas, y agregado el Batallón No. 27 pasó la parada con
dos mil seiscientos cuarenta y siete hombres aptos para
tomar las armas, sin que se haya incluido en este número,
ninguno de los individuos que obtuvieron boletas de
exención en el año que expiró.66
Así como también el Batallón Universitario No. 37 acantonado en
Cuenca, adquiría pericia en la táctica inferior, con el manejo teórico y
práctico de la escopeta americana Remington.
Con fecha 28 de febrero de 1894, el Gobernador del Azuay Antonio
Vega escribía al Ministro de Guerra y Marina, del increíble adelanto
y entusiasmo del Batallón Universitario. Le comenta en la misiva al
Ministro de Guerra, del suministro de cartuchos metálicos Remington
para el ejercicio de tiro al blanco y del éxito alcanzado con los jóvenes
universitarios azuayos para el manejo del fusil, quienes bien podrían
en cualquier momento estar en condiciones de prestar a la República
importantes servicios.67
Los Jefes y Oficiales de la Guardia Nacional hasta el grado de
Teniente Coronel efectivo que siendo llamados al servicio y se
hubiesen distinguido por su valor en la acción de armas, podían ser
66 Ecuador, DO, No. 234, Quito, 16 de enero de 1894, 1916. AH. CEHE.
67 Ecuador, DO, No. 251, Quito, 10 de marzo de 1894, 2051. AH. CEHE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
veteranizados por el Poder Ejecutivo, en el grado inmediato inferior,
pero tenían que rendir el examen respectivo desde Subteniente hasta
el grado del empleo que les correspondía. Los Coroneles podían ser
propuestos mediante ternas al Congreso Nacional.68
Instrucción militar estudiantil
El 10 de octubre de 1894 fue aprobada, por el general José María
Sarasti, ministro de Guerra y Marina, la propuesta del teniente coronel
Adolfo Zambrano, subdirector del Colegio Militar, con relación a
prescribir ejercicios militares en las escuelas de primera enseñanza de
la capital. En su propuesta se determinó que los alumnos del Colegio
Militar impartirían la instrucción de un determinado número de niños
basados en la educación militar con base sólida de la educación cívica.69
Para el subdirector del Colegio Militar, la instrucción militar era
la del instituto natural del niño, que tenía la facultad de la imitación,
ya que consideraba que los niños aprendían con facilidad lo que ven,
“así lo bueno como lo malo, y siendo la enseñanza defectuosa”, sería
perjudicial para su educación militar posterior los conocimientos
rudimentarios que reciba.70
El mismo oficial criticaba la instrucción impartida a los cuerpos
de Guardia Nacional, considerándola no uniforme: encomendada
a veteranos que de tales no tienen nada, sino el tiempo que tenían
engrosando a las listas militares, sin acomodarse al Arte de la Guerra y a
los reglamentos, faltándoles con consecuencia cohesión y uniformidad
tan trascendental e importante.71
68 Ecuador, DO, No. 296, Quito, 30 de agosto de 1894, 2420. AH. CEHE.
69 Ecuador, DO, No. 313, Quito, 25 de octubre de 1894, 2573. AH. CEHE.
70 Ibíd., 2573.
71 Ibíd., 2573.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Para el teniente coronel subdirector, la enseñanza de los alumnos del
Colegio Militar en las escuelas primarias, salvaría pues a una parte del
Ejército de la falta de uniformidad en su instrucción y traería además la
ventaja de los esfuerzos individuales de aquellos que, transformados de
alumnos en maestros, procurarían desempeñarse como tales, logrando
a la vez el desarrollo de sus facultades intelectuales.72
Luego de la aprobación del presidente de la República, el teniente
coronel Adolfo Zambrano fue nombrado inspector militar ad honorem
de las escuelas de niños de la capital.
72 Ibíd., 2573.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Retrato del General José María Sarasti, Quito – 1883. (Fondo
Audiovisual del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador)
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Las tropas de Alfaro
El Ecuador a finales del siglo XIX era un país con dos realidades
históricas contrapuestas: por un lado la vieja sociedad aristocrática
terrateniente, esencialmente rural y asentada sobre la explotación
campesina; y, por otro, la naciente sociedad burguesa, fundamentalmente
urbana, constituida por estratos comerciales, bancarios e industriales.
Estas realidades estaban cobijadas ideológicamente bajo las banderas
del conservadurismo y liberalismo, respectivamente, tendencias que
venían enfrentándose en una inminente guerra civil por varios años.73
Estos enfrentamientos cobraron la forma de una guerra irregular,74
en la que las montoneras liberales se enfrentaban al Ejército regular
permanente, logrando triunfos y también reiteradas derrotas.
El presidente Luis Cordero, al dirigirse en una carta a todos
los ecuatorianos, el 15 de abril de 1895, comunicó que la pasión
revolucionaria intenta inundar a la República, corrompiendo a
algunos cuerpos del Ejército, con mengua de la honra militar del
Ecuador, sembrando de nuevo para el porvenir el futuro germen de las
conmociones de cuartel que teníamos fenecidas.75 Se había producido
una sublevación de una columna de la Guardia Nacional en la ciudad
de Ibarra y el levantamiento del Batallón No.5 en Quito. Pero por la
reacción oportuna de las fuerzas restantes acantonadas en la capital,
principalmente de los veteranos de la Artillería de Campaña, de
73 Jorge Núñez Sánchez, El Ecuador en la historia, (Quito: Casa de la Cultura Ecuatoriana
Benjamín Carrión, 2016), 226-227.
74 Guerra irregular: es el conflicto armado ejecutado por fuerzas regulares o no de un
país; contra un gobierno establecido o un poder de ocupación, comprendiendo acciones
interrelacionadas de guerra de guerrillas y subversión.
75 Ecuador, DO, No. 361, Quito, 24 de abril de 1895. AH. CEHE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
la Policía, de los soldados de la Guardia Nacional de San Roque, de
un grupo de Cadetes del Colegio Militar, de varios jefes y oficiales,
reprimieron la acción insurrecta.76
Luego de este episodio, Luis Cordero dimitiría del cargo de
Presidente, siendo aceptada su renuncia el 16 de abril de 1895, por el
Honorable Consejo de Estado. Asumió el ejercicio del Poder Ejecutivo
el vicepresidente Vicente Lucio Salazar, nombrando como ministro de
Guerra y Marina al general conservador José María Sarasti.77
El vicepresidente Salazar en ejercicio del poder condecoró al
Batallón No.4 de Línea, a sus jefes y oficiales, el 20 de julio de 1895, por
su desempeño en acción de armas contra las montoneras levantadas
en las comarcas de Manabí, que como manifestó el vicepresidente
conservador estos levantamientos eran contra la religión y contra la
Patria.78
El Gobierno con esta condecoración tributó un solemne
reconocimiento al Batallón No.4, a sus jefes, oficiales y tropa.
Concediéndoles una medalla, pendiente de una cinta tricolor que
llevarían colgada en el lado izquierdo del pecho, de oro a los primeros,
de plata a los segundos y de níquel a la tropa.79
Por otra parte, Vicente Lucio Salazar condenaba la deserción de
varios oficiales que habían abandonado el Ejército defensor de la
Constitución y se habían enrolado en las filas de la revolución liberal
radical. Decretó que sean borrados del Escalafón Militar todos los Jefes
y Oficiales, debiendo en cualquier tiempo ser aprehendidos, para ser
pasados por las armas, previa degradación, como cobardes y traidores.80
76 Ibíd., 2960.
77 Ibíd., 2961.
78 Ecuador, DO, No. 379, Quito, 31 de julio de 1895, 3084-3085. AH. CEHE.
79 Ibíd., 3085.
80 Ecuador, DO, No. 380, Quito, 6 de agosto de 1895, 3088. AH. CEHE.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Durante los años que antecedieron a 1895, la gran mayoría de tropas
alfaristas eran costaneras, donde ciertamente, tenía que fructificar el
liberalismo, pues los hombres de la manigua no estaban dominados
por el clero, y difícilmente consentían representantes de la autoridad
eclesiástica en sus jurisdicciones.81
Para 1895, Alfaro tuvo que echar mano de cuanto elemento se le
ofrecía voluntariamente para la campaña. No era posible su selección
en forma alguna. Las tropas constitucionales contra las que iba eran las
conservadoras, eran las veteranas, eran hasta ese momento el Ejército
regular. El de las nuevas ideas, el liberal, tenía que improvisarse; y, en
efecto, improvisado fue.82
Improvisado por los grandes grupos indisciplinados, multitudes
ajenas a la norma y masas desconocedoras de las reglas que se ofrecieron
a Alfaro y al liberalismo de machete, impuesto a fuerza de armas y de
armas blancas.
81 Remigio Romero y Cordero, El ejército en cien años de vida republicana, 1830-1930,
(Quito: Imprenta Nacional, 1930), 157.
82 Ibíd., 157.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Comandantes liberales que participaron en la toma de Guayaquil. En
primer plano en el centro del grupo, sentado, está Luis Vargas Torres,
a su derecha Ramón Gallegos Naranjo y a su izquierda Luis Adriano
Dillon. De pie de izquierda a derecha: G. Washbrum y Agustín
Febres Cordero y sentado en el suelo un combatiente esmeraldeño.
Guayaquil – 1883. (Fondo Audiovisual del Archivo Histórico del Banco
Central del Ecuador)
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Las montoneras liberales
Para finales del siglo XIX, la costa ecuatoriana era un espacio
altamente concentrado y monopolizado. Aproximadamente 20 familias
tenían en su poder el 70% de la tierra en los distritos cacaoteros.83 Por
ejemplo en las parroquias de Balao y Naranjal, diez familias tenían en
su propiedad, 30 haciendas que representaban el 89% del avalúo global.
El surgimiento de este nuevo régimen agrario en la costa significaría,
por otro lado, la violenta expulsión de pequeños propietarios,
labradores y comuneros indígenas, que provocó su empobrecimiento
y reclutamiento como jornaleros y trabajadores de las extendidas
plantaciones.84
En este contexto aparecen en el Ecuador las montoneras liberales,
expresión particular de la lucha de los jornaleros, las mismas que
irán incidiendo definitivamente en la paulatina transformación
de las relaciones de producción del agro costeño, extendiéndose
paulatinamente por varios sectores de la geografía nacional.85
Las tropas de Alfaro estaban conformadas por una diversidad de
sujetos sociales de condición subalterna, la mayoría hombres más o
menos jóvenes de distintos lugares del país. Esta gran base insurgente
era activada y cohesionada por coroneles radicales alfaristas, con la
capacidad de atraer a sujetos de toda clase y condición, unidos por la
necesidad de reaccionar ante la penetración de un estado oligárquico
terrateniente y capitalista.86
83 Manuel Chiriboga, “Auge y crisis de una economía exportadora: El período
cacaotero”, en Enrique Ayala Mora, edit., Nueva Historia del Ecuador, vol. 9, (Quito:
Corporación Editora Nacional, 1996), 64.
84 Ibíd., 66.
85 Dumar Iglesias Mata, Eloy Alfaro 100 facetas históricas, (Portoviejo: Imprenta y
Gráficas Ramírez, 1995), 103.
86 Tatiana Hidrovo Quiñonez, “Economía y Estado oligárquico: contradicciones y
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Los Chapulos alcanzaron fama por su temeridad, audacia e
indomable espíritu combativo; su nombre se origina en el sector de
Chapulo o Gallinazo, cruzado por el río que lleva su nombre, en el
centro del triángulo formado por los cantones de Babahoyo, Baba y
Puebloviejo. Generalmente fueron peones que llevaban en sus cintas
verdes letras doradas, perfectamente grabadas con el nombre de
Húsares de Chapulos.87
Esta montonera alfarista se convirtió en la expresión de la lucha
de los liberales radicales, contra el gobierno de José María Plácido
Caamaño desde el 15 de noviembre de 1884. El carácter montonero de
la revuelta imprimió matices peculiares a los enfrentamientos entre el
Ejército regular y los sublevados. Por ejemplo guerrilleros organizados
indistintamente en Manabí, Esmeraldas, Guayas, El Oro y Los Ríos,
atacaban por sorpresa a destacamentos militares o pequeños poblados
para retirarse inmediatamente a la selva.88
En 1895, numerosos conciertos y campesinos libres se enlistaron
voluntariamente en las fuerzas de Alfaro. A estos se sumaron artesanos
porteños, indígenas de la Sierra y, desde luego, muchos desertores
de las unidades regulares. Los mandos de este Ejército los ejercían
oficiales ascendidos desde tropa, así como también varios miembros
de la oligarquía porteña. La gran mayoría venían de los incipientes
sectores medios: profesionales, medianos terratenientes, comerciantes
y artesanos.89
reacción armada de la sociedad manabita: 1860-1895” (tesis doctoral, Universidad Andina
Simón Bolívar, Sede Ecuador, 2015), 361.
87 Ibíd., 106.
88 Sonia Fernández Rueda, “La Revolución de los Chapulos”, en Gonzalo Ortiz Crespo,
“Panorama histórico del período 1875-1895”, en Enrique Ayala Mora, edit., en Nueva
Historia del Ecuador, vol. 7, (Quito: Corporación Editora Nacional, 1996), 249.
89 Enrique Ayala Mora, Historia de la Revolución Liberal Ecuatoriana, (Quito: Corporación
Editora Nacional, 1994), 268.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Las montoneras fueron probablemente los más importantes
fenómenos de movilización social del siglo XIX republicano en el
Ecuador, por su carácter reivindicativo y de resistencia frente a los
violentos actos de despojo cometidos por autoridades y hacendados.
Su base social constituida por una mezcla heterogénea de campesinos
montuvios, peones de hacienda y pequeños propietarios de
sembradores.90
Toda la tropa montonera o, al menos, gran parte de ella andaba a
caballo, circunstancia que les permitía tener gran influencia, libertad
de acción y reacción en su área, garantizándoles gran capacidad de
avituallamiento, movilidad operativa, economía de fuerzas, unidad de
mando y sorpresa.91
Las persecuciones y las represalias contra la masa campesina alzada
fueron feroces y constantes. Se los calificó de ladrones y de bandoleros;
y, como a tales, se los perseguía.92
El naturalista italiano presente en la batalla por Cuenca, E. Festa,
describe al Ejército de Alfaro en “Guerra civil contada por un naturalista,
1896”, luego de una visita realizada al campamento de Alfaro, el 20 de
agosto de 1896, detallando sus uniformes, organización e inclusive su
composición social:
Los soldados que vemos van todos a caballo, pero las
bestias que montan, mulos, caballos, asnos, son casi
escuálidos jamelgos, algunos con silla de montar, otros con
90 Núñez, El Ecuador en la historia, 227.
91 Ibíd., 228.
92 Oswaldo Albornoz peralta, Ecuador: luces y sombras del liberalismo, (Quito: Editorial
El Duende, 1989), 39.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
albarda o con un simple cobertor. Los soldados no tienen
uniforme: su único distintivo es un sombrero con un ala
alzada y con una escarapela roja. Pero casi todos están
armados con excelentes fusiles Mannlincher y Mauser
de pequeño calibre. (…) En el arzón llevan colgados los
trofeos de las depredaciones hechas por los pueblos donde
han pasado: pollos, prendas de vestir, diversos utensilios
domésticos. Muchas mujeres, mozas o esposas de los
soldados, acompañan al Ejército. En las cercanías de la
hacienda vemos las baterías de artillería, compuestas de
algunos cañoncitos Krupp de montaña. (…) Vemos en
seguida la infantería dividida en varios batallones, se
distinguen por la divisa que los hombres llevan escrita en
el sombrero, Libertadores del Guayas, Libertadores de El
Oro (…) Entre todos los batallones, los más notables por
su feroz aspecto son los de la provincia de Esmeraldas,
compuestos de colosales negros montoneros, o sea,
hombres que viven casi todo el año en los bosques. Jamás
he visto una colección semejante de caras patibularias.
Llevan en el sombrero inscripciones sanguinarias como:
“No pido ni doy cuartel”, “Alfaro o muerte”. Las banderas
de estos dos batallones llevan un cráneo puesto sobre dos
tibias cruzadas, en campo negro (…) La rudeza y ferocidad
de los negros de Esmeraldas son conocidas por todos los
ecuatorianos. (…) Pero son de una ciega sumisión hacia
su comandante, el joven coronel Concha, simpático y
culto oficial a quien aman y respetan. (…) Después de la
infantería vemos la caballería, la cual, en cuanto a variedad
de equipo nada tiene que envidiar a la infantería. (…) El
Ejército de Alfaro, por lo que nos ha parecido, debe contar
51
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
con unos cuatro mil hombres. Pensamos en consecuencia
que los cuencanos tienen pocas probabilidades de vencer,
ya que no tienen más de 700 combatientes.93
Esta descripción de Festa da la idea de esta fuerza irregular de las
tropas de Alfaro en campaña, evidenciando que carecen de uniformes
pero que disponían de buen armamento con fusiles y artillería. Se
destacan unidades de Infantería y Caballería organizadas con batallones
del Guayas, El Oro y Esmeraldas. Con relación del número de efectivos,
parece exagerada la apreciación de cuatro mil hombres si consideramos
que el Ejército regular para el bienio 1894-1896 disponía de un total
de 1.777 efectivos en tiempo de paz y 3.328 efectivos para tiempos
de guerra. La composición social se evidencia según este naturalista
italiano, refiriéndose con términos racistas a la rudeza y ferocidad de
los negros esmeraldeños y al liderazgo del coronel Concha a quien
respetan.
Inicio del proceso de cambio en el ejército
Con el Acta de Pronunciamiento en la ciudad de Guayaquil, del 5 de
junio 1895, se resolvió desconocer la Constitución de 1883 y al gobierno
presidido por Vicente Lucio Salazar, nombrándose para jefe Supremo
de la República y general en jefe del Ejército ecuatoriano, al general
Eloy Alfaro Delgado.94
93 E. Festa, “Guerra civil contada por un naturalista”, en el Ecuador visto por los extran-
jeros, viajeros de los siglos XVIII y XIX, en Biblioteca Mínima Ecuatoriana, la Colonia y la
República, (Puebla: Editorial [Link] Jr. S.A, 1959), 484-485-486.
94 Ecuador, Registro Oficial, (en adelante citado como RO) No. 1, Guayaquil, 1 de
julio de 1895, 1-2. AH. CEHE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Bajo el mando y dirección de Alfaro, se obtuvieron triunfos y derrotas
en hechos de armas de los soldados del liberalismo, los Arellanos, los
Alfaros, Franco, Moncayo, Morales, Montero, Serrano, Echeverría, entre
otros. Muchos de ellos lo acompañaron y colaboraron en la formación
del Ejército de la República.95
El 19 de junio de 1895, Eloy Alfaro considerando que era indispensable
la pronta organización del Ejército, decretó que asumía el mando en jefe
del Ejército y la Armada nombró jefe del Estado Mayor General del
Ejército a su compañero de lucha y amigo el general Cornelio Vernaza,
quien arreglaría dicho Estado Mayor de acuerdo con sus instrucciones.
El Ejército quedaba organizado en tres Divisiones: nombró comandante
general de la Primera al general Plutarco Bowen; comandante general
de la Segunda, al general Francisco Hipólito Moncayo, y comandante
general de la Tercera al coronel Francisco Avellán.96
Ignacio Robles, jefe Superior Civil y Militar de la Provincia del Guayas,
en una carta a los jefes, oficiales y soldados de la Primera División de
Vanguardia liberal, expresó a nombre del jefe Supremo y general en jee
del Ejército Eloy Alfaro, palabras de aplauso y estímulo. Manifestó que
el Ejército patriota que venció heroicamente en desiguales combates, es
el que romperá en la actualidad las bárbaras costumbres del pasado:
Más que soldados, debéis ser los apóstoles de una causa
santa. Infundid la confianza en todos los ánimos y no olvidéis
que se trata de una lucha de hermanos. Os recomiendo la
unión y la disciplina más estricta. Sed vosotros, también
los fieles intérpretes de los sentimientos del General Alfaro,
y decid a nuestros hermanos del Interior, que estamos
dispuestos a la conciliación y a la paz.97
95 José Peralta, Años de Lucha, (Cuenca: Offset Monsalve, 1976), 57.
96 Ibíd., 4.
97 Ibíd., 8.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El mes de agosto de 1895 fue fecundo en hechos de armas de absoluta
trascendencia y de definitivos resultados para la Revolución Liberal: el
6 de agosto, vence el general Vernaza a las fuerzas de Gobierno en la
Batalla de San Miguel de Chimbo y el 14 del mismo mes, en la Liria,
junto al Socabón de Ambato. El mismo día es derrotado el general José
María Sarasti por el general Eloy Alfaro en los campos de San Juan y
Gatazo.98 Luego, ocurre en Girón el 23 de agosto; y un mes después el
24 de septiembre, el triunfo de Caranqui, que sella la transformación
liberal, confirmada el 18 de noviembre en Chapúes.99 Las tropas de
Alfaro en condiciones muy difíciles, idolatraban a su caudillo.100
Alfaro había realizado con un éxito asombroso su campaña militar,
los pueblos del Litoral y de la Sierra le secundaron con toda clase de
contingentes, pero la paz en la República todavía no se encuentra
asegurada. Ya como jefe del Ejército en Campaña, decretó desde su
Cuartel General en Riobamba, el 10 de julio de 1896, que era necesario
estimular el valor y el entusiasmo de los heridos en acciones de guerra,
de igual forma para los padres, viudas y huérfanos de los fallecidos
en acción de guerra, quienes merecían especial protección de la
República.101
Se asignó como gratificación por parte del Gobierno, en sucres: $
1.000 a soldados, $ 1.500 a cabos, $ 2.000 sargentos, $ 3.000 subtenientes
o alféreces, $ 4.000 para tenientes y $ 5.000 a capitanes. Para los jefes, el
Ejecutivo les designaba una cantidad mayor, atendiendo la condición
personal del herido o de sus deudos, en caso de fallecimiento en acción
98 Remigio Romero y Cordero, El ejército en cien años de vida republicana, 1830-1930,
(Quito: Imprenta Nacional, 1930), 154.
99 Ibíd., 154.
100 Comité Eloy Alfaro, Biografía Sintética del ilustre general ecuatoriano, Don Eloy Alfaro,
(Quito: Talleres Gráficos de Educación, 1942), 10-15.
101 Ecuador, RO, No. 219, Guayaquil, 16 de octubre de 1896, 1765. AH. CEHE.
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en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
de guerra. A los huérfanos de un militar muerto en acción de armas,
era el Gobierno el encargado de educarlos hasta su mayoría de edad,
atendiendo al domicilio y demás condiciones del favorecido.102
En la ciudad de Cuenca, estaban claramente diferenciados los
liderazgos conservadores y liberales. La absoluta mayoría de la
población, sin distingo de sector social ni económico, se definía
profundamente católica y sus líderes más destacados eran Antonio
Vega Muñoz, Rafael María Arízaga, Alberto Muñoz Vernaza y el obispo
Miguel León. 103
Entre los liberales destacaba José Peralta, quien luego de conferenciar
con Eloy Alfaro logró la decisión política de organizar la Campaña del
Azuay. Las fuerzas liberales inicialmente se concentraron en Machala
y desde allí emprendieron el ascenso hacia el Azuay, integradas por
el Batallón Vargas Torres con 300 efectivos; Batallón Alfaro, con 200
soldados; Batallón Sagrado, con 250 integrantes; columna Exploradora,
con 150 combatientes; Artillería de Montaña, con 80 miembros y tres
cañones; escuadrón de Caballería con 80 plazas. En total, más de mil
hombres que vencerían a las tropas conservadoras al mando del general
Alfaro, el 23 de agosto de 1896. 104
Eloy Alfaro, al considerar que las asignaciones que percibían los
militares eran insuficientes para subvenir con decoro en las exigencias
del servicio y por las necesidades de su “distinguida clase social”,
como manifestaba el Presidente liberal, decretó la Ley de sueldos, 14
de septiembre de 1894, para el personal militar. 105 (Ver cuadro 2).
102 Ibíd., 1765.
103 César Alarcón Costa, Azuay y la revolución liberal, en Boletín No.6 de la Academia de
Historia Militar, (Quito: Imprenta Visión, 2013), 32.
104 Ibíd., 33.
105 Ecuador, RO, No. 220, Guayaquil, 17 de octubre de 1896, 1774. AH. CEHE.
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El 9 de octubre de 1896 se reunió en Guayaquil la Convención
Nacional convocada por el General Alfaro y hasta el 17 de enero de 1897,
en que tomó posesión de la Presidencia de la República se desarrollaban
todavía batallas, combates, escaramuzas y encuentros.106
Alfaro consideró la imperiosa necesidad de entregar manuales y
reglamentos tácticos, acordes con los avances de la ciencia militar y de
las tácticas de Infantería, para tal efecto designó al General Cornelio
Vernaza, como comisionado.107 Adicionalmente se creó en Guayaquil,
mediante Decreto del 19 de abril de 1897, una Escuela de Ingeniería
Civil, Militar y de Minas, que funcionó en el Colegio de San Vicente
del Guayas.108
El 10 de mayo de 1897 se decretaron las siguientes reformas a la Ley
Orgánica Militar: Los cuerpos de Artillería se denominaron Brigadas,
divididas en Baterías; los de Infantería, Batallones, divididos en
Compañías; los de Caballería, Regimientos, divididos en Escuadrones.
Con relación a los ascensos, estos se ejecutarían por antigüedad,109 por
servicios distinguidos o por aptitudes para desempeñar su empleo.110
El presidente Alfaro, considerando la falta de un Colegio Militar
debidamente organizado, decretó se establezcan conferencias militares
en Quito y Guayaquil, para la oficialidad que hacía campaña en dichas
plazas. En estas circunstancias eran los propios jefes del Ejército en
106 Romero y Cordero, El ejército en cien años de vida republicana, 154.
107 Ecuador, RO, No. 220, Guayaquil, 17 de octubre de 1896, 1775. AH. CEHE.
108 Ecuador, RO, No. 351, Guayaquil, 23 de abril de 1897, 2828-2829. AH. CEHE.
109 Antigüedad: es el tiempo que un individuo permanece en la institución militar, le
confiere el mando con ciertos derechos reglamentarios. En el orden jerárquico en igualdad
de grado, la antigüedad se respeta estrictamente.
110 Ecuador, RO, No. 401, Quito, 30 de junio de 1897, 3249-3250. AH. CEHE.
56
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
servicio activo, quienes dictaban las materias correspondientes a la
enseñanza militar a oficiales y tropas.111
La preparación de la clase militar era por lo general deficitaria,
salvando honrosas excepciones; las revoluciones y asonadas continuas
entrababan su perfeccionamiento y desvertebraban los pocos intentos
de mejorar la deplorable realidad institucional. Los continuos
enfrentamientos armados internos conseguían fisurar su unidad,
generando brotes de indisciplina. La “experiencia de combate” se la
obtenía por la continua participación en acciones de armas, pero el
combatiente no se alimentaba de conocimientos de la guerra porque
simplemente, en la mayoría de los casos, “peleaba por pelear”: no se
encuadraba en los preceptos tácticos y estratégicos que aconseja la
ciencia militar.112
En ese contexto Alfaro como Jefe Supremo el 10 de octubre de 1896,
en su mensaje a la Convención Nacional reunida en Guayaquil, habló
de la situación del Ejército, manifestando que es una institución nueva,
improvisada y lo que le ha experimentado es únicamente la campaña de
armas. Resaltó que los jefes y oficiales ostentan sus presillas orladas con
el fuego de los combates en donde pusieron a prueba su patriotismo.
Aclaró que los gobiernos anteriores abusaron del elemento militar,
utilizándolos forzosamente en trabajos inútiles, pues en lugar de tener
buenos soldados, aumentó el número de peones arrastrados por el
abuso y engaño.113
En el mensaje al Congreso Nacional del Presidente de la República,
Eloy Alfaro, el 10 de agosto de 1898, en referencia al Ejército manifestó
111 Ecuador, RO, No. 607, Quito, 10 de mayo de 1898, 4898. AH. CEHE.
112 Ibíd., 11.
113 Alejandro Noboa, Recopilación de Mensajes dirigidos por los Presidentes y Vicepresidentes
a las Convenciones y Congresos Nacionales, desde el año 1819 hasta nuestros días, Tomo IV,
(Guayaquil: Imprenta del Tiempo, 1907), 229-230.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
que continúa adquiriendo regular organización por su lealtad y
disciplina, como guardián del orden público. Resaltó que los “bravos
soldados” actuales hechos de privaciones y conocedores de su alta y
honrosa misión son dignos del mayor encomio, por la aplicación de
jefes, oficiales y soldados al estudio, con el establecimiento de escuelas
primarias en los cuarteles, donde el objetivo era de que hasta los
soldados rasos, sepan leer y escribir.114
Para el doctor liberal José Peralta, combatiente de la Revolución
Liberal y luego ministro de Relaciones Exteriores, de Instrucción
Pública y de Hacienda en las dos administraciones del caudillo
liberal, 1895-1901 y 1906-1911. Alfaro formó el “verdadero Ejército de
la República”, por poner todo su empeño para mejorar la condición
de la milicia, instruyéndola, disciplinándola y elevándola al rol de los
mejores Ejércitos del Continente. Peralta consideraba admirables los
progresos en la instrucción y en la reorganización del Ejército.115
La situación del Ejército ecuatoriano en las postrimerías del siglo
XIX e inicios del XX, descrita en este capítulo, presenta las debilidades
propias del desarrollo de una prolongada guerra civil en combates
que se multiplicaron en toda la extensión del país. En ese contexto era
necesario fusionar al Ejército regular con las tropas alfaristas, efectuar
un ordenamiento general y organizar un verdadero Ejército nacional.
Profesionalizar a las Fuerzas Armadas se transformó en una
necesidad urgente para mantener el orden interno, no para servir
a intereses partidistas de conservadores y liberales, sino para contar
con una institucionalidad y autonomía propia para cumplir sus
114 Ecuador, RO No.669, Quito, 19 de agosto de 1898, 5412. AH. CEHE.
115 José Peralta, Años de lucha, (Cuenca: Imprenta Offset Monsalve, 1976), 57-59-60.
58
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
tareas en forma estable y permanente.116 Adicionalmente, la dinámica
internacional en el plano vecinal con países muy activos como Colombia,
Perú y Brasil, obligaba al Ecuador a disponer de un Ejército y Fuerzas
Armadas organizadas y modernas, para proteger el sistema productivo
al interior de sus fronteras, controlando a movimientos reaccionarios
conformados por exiliados o derrotados en movimientos anteriores que
se organizaban en localidades fronterizas de países vecinos.117
EEl proceso de penetración desplegado por el Estado con la
influencia y participación del Ejército en este período cumplió con el
propósito de tomar el control militar y administrativo del territorio
nacional transformando a la población en una entidad colectiva en
que se incluyeron al sistema político directa o indirectamente a grupos
marginados.118 La relación del Ejército y Estado como institución encaja
en la idea de la defensa nacional por la objetividad de su función,
organización, permanencia y fin.
116 Daniel Granda, La Modernización del Estado y las Fuerzas Armadas del Ecuador, (Quito:
Conacyt-Cipad, 1992), 72.
117 Ibíd., 72.
118 Sidney Tarrow, Between center and periphery: grassroots politicians in Italy and France,
(New Haven: Yale University Press, 1977). Cit. Maiguashca, Juan, El proceso de integración
nacional en el Ecuador: el rol del poder central, 1830-1895. In: ___. (ed.). Historia y región
en el Ecuador, 1830-1930. Quito: Flacso-Ecuador, York University-CERLAC, Instituto
Francés de Estudios Andinos (IFEA), Corporación Editora Nacional, 1994, 357-358.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Imagen de fundadores del liberalismo ecuatoriano. Un grupo de 24 militares
y 2 civiles fundadores del liberalismo, dispuestos en tres filas y en medio la
bandera nacional, todos se encuentran con uniformes y llevan sus sables.
Quito – Inicios del siglo XX. (Fondo Audiovisual del Archivo Histórico del
Banco Central del Ecuador)
En primer plano el General Eloy Alfaro a caballo junto a algunos de
sus partidarios y colaboradores. Ecuador – Inicios del siglo XX. (Fondo
Audiovisual del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador)
60
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Capítulo segundo
Primera Misión Militar de
Chile en el Ecuador
Este capítulo revela el interés político y la necesidad castrense del
gobierno del general Eloy Alfaro en solicitar los servicios militares a
Chile, considerando que las instituciones militares requerían de otra
configuración para el momento político que vivía el Ecuador a finales
del siglo XIX e inicios del XX.
Las nuevas reformas militares partieron con la fundación de
institutos militares como el Colegio Militar reorganizado mediante
Decreto del presidente general Eloy Alfaro Delgado el 11 de diciembre
de 1899.119 Luego el gobierno ecuatoriano, consciente de la necesidad de
establecer un instituto técnico militar destinado a la instrucción de los
oficiales del Ejército con relación a conocimientos superiores del arte
de la guerra para complementar las asignaturas del Colegio Militar
-mediante decreto del 31 de enero de 1900-, estableció en la capital
Quito el instituto denominado Academia de Guerra.120
Alfaro consideró también que era indispensable perfeccionar la
instrucción militar del cuerpo de clases o tropa y fundó la Escuela
de Clases, la misma que estaba destinada a la instrucción de cabos y
sargentos para el Ejército.121 En las instalaciones de esta escuela y a las
órdenes del personal directivo se organizó un curso de Aplicación para
oficiales de los grados de subteniente a sargento mayor.122
119 Ecuador, RO, No. 1014, Quito, 16 de diciembre de 1899. AH. CEHE.
120 Ecuador, RO, No. 1044, Quito, 31 de enero de 1900. AH. CEHE.
121 Ecuador, RO, No. 1047, Quito, 5 de febrero de 1900. AH. CEHE.
122 Ecuador, RO, No. 1182, Quito, 2 de agosto de 1900. AH. CEHE.
61
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En lo que respecta a la reglamentación para el funcionamiento de
estos institutos militares, el gobierno del general Alfaro expidió el
Reglamento de Régimen Interno del Colegio Militar.123
Eloy Alfaro consideró que era necesario y urgente proceder a la
constitución de un cuerpo de oficiales subalternos para desempeñar las
labores de Estado Mayor ya que por las circunstancias que atravesaba
el país les permitía solamente trabajos provisionales, para lo cual el
Gobierno organizó un curso de Aplicación para oficiales.124
Esta visión de Alfaro respondía a las necesidades de modernizar y
profesionalizar al Ejército ecuatoriano y para cumplir estos preceptos
de progreso militar se decidió contratar al modelo militar chileno,
cristalizando la llegada de la primera misión militar al Ecuador.
Chile disponía de una vigorosa Escuela Militar y de un gran prestigio
militar luego de la Guerra del Pacífico, con una gran fama alcanzada en
el campo de batalla, además de la experiencia alemana que permitió
que Chile iniciara el proceso de profesionalización militar adelantada
con relación a los otros países de la región.125
123 Ecuador, RO, No. 1047, Quito, 13 de junio de 1900. AH. CEHE.
124 Ecuador, RO, No. 1182, Quito, 02 de agosto de 1900. AH. CEHE.
125 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 144.
62
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
General Eloy Alfaro Delgado, Presidente República y otras personalidades
entre las que hay algunos militares dirigiéndose a inaugurar la Exposición
Nacional conmemorando el centenario de la Independencia del Ecuador; al
fondo la calle en perspectiva con una multitud acompañando al presidente, a
los lados los cortes de la montaña y muros de piedra desde donde observan
algunas personas. Quito, 1909. (Fondo Audiovisual del Archivo Histórico del
Banco Central del Ecuador).
Interés político y necesidad castrense del general Alfaro
A partir de octubre de 1897 se develaba un gran interés por parte
del gobierno ecuatoriano en contratar los servicios y experiencia del
Ejército chileno para capacitar doctrinaria y militarmente a sus tropas.
Estudiando la correspondencia de los dos países, desde 1897, se
evidencia la predisposición de Chile para otorgar becas para cadetes
ecuatorianos y la respuesta favorable ecuatoriana de capacitar a sus
oficiales en la Escuela Militar de Santiago de Chile.
Este proceso de instrucción en Chile de un gran número de oficiales
del Ejército ecuatoriano, les permitió adquirir muchas experiencias
63
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
militares dando origen y motivando a los mandos militares para
solicitar y recomendar al Gobierno Nacional liderado por Alfaro para
la contratación de la primera Misión Militar chilena en Ecuador.
Con relación al interés geopolítico de la presencia militar chilena
en Ecuador, el político polaco Ferenc Fischer hace referencia a la
mancomunidad de intereses chilenos y alemanes, señalando en su
artículo en la “Revista del CESLA”, La expansión (1885-1918) del modelo
militar alemán y su pervivencia (1919-1933) en América Latina, que:
El mayor interés de Alemania y Chile es no dejar a los oficiales
franceses entrar aquí (a Ecuador) y asegurar para nuestra industria (la
de Alemania) los pedidos de armas […] Chile en el caso de una guerra
contra el antiguo enemigo común para los dos (Perú), está interesado
en que las armas y municiones de las tropas ecuatorianas se ajusten
a las chilenas no solamente en su calidad, sino también se amolden
al armamento del Ejército chileno, como resultado de eso (Chile) con
disimulo influirá en la concesión de los pedidos de Ecuador.126
Fisher describe, con fuentes en los archivos de Alemania Oriental,
la política exterior alemana en América Latina, considerando a las
misiones militares chilenas como instrumento para aumentar la
influencia alemana en la región.
Con la construcción del Canal de Panamá se intensificó la actividad
norteamericana en los países con costa en el océano Pacífico. A Chile
le preocupaba el interés de los Estados Unidos para que las islas
Galápagos les sean vendidas.127
Fueron las misiones militares chilenas en Ecuador las que jugaron
un papel clave para que la US Navy no pudiera apoderarse del
126 Fisher, La expansión (1885-1918) del modelo militar alemán y su pervivencia (1919-1933)
en América Latina, 143.
127 Ibíd., 150.
64
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
archipiélago. La misma Alemania mostraba gran interés por las islas,
tan importantes en términos estratégicos; por eso, apoyaba la intención
chilena de establecer una base naval de guerra en las islas y mantener
las misiones militares chilenas en Quito. Los alemanes consideraban
a las islas galápagos como una vanguardia, un rompeolas contra el
rápido crecimiento de la influencia norteamericana.128
En primer plano un grupo de militares y caballos durante un entrenamiento
en la Escuela de Clases fundada por el General Eloy Alfaro en 1900; en
segundo plano un cerramiento y las cubiertas de algunas edificaciones;
al fondo árboles, algunas viviendas y el Pichincha. Quito, 1900. (Fondo
Audiovisual del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador).
Becas en la Escuela Militar de Chile
Los primeros contactos y el interés de profesionalizar al Ejército
ecuatoriano solicitando los servicios militares a Chile por parte del
gobierno de Eloy Alfaro iniciaron formalmente cuando el ministro de
128 Ibíd., 150.
65
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Relaciones Exteriores del Ecuador, Rafael Gómez de la Torre, con fecha
15 de octubre de 1897, envió una carta a Beltrán Mathieu, jefe de la
legación y ministro Plenipotenciario de Chile en Ecuador, solicitándole
se otorgue algunas becas en institutos chilenos para educar con ellas a
algunos jóvenes ecuatorianos.129
Alfaro y su gobierno en mayo de 1898 agradecían al jefe de la
legación chilena por su mediación y cortesía para conseguir que
ingresen algunos jóvenes ecuatorianos en condición de cadetes en la
Escuela Militar de Santiago, institución que gozaba de gran reputación,
según el ministro de Relaciones Exteriores ecuatoriano.130
Rafael Gómez de la Torre, en junio de 1898, agradeció a nombre del
Gobierno la “bondadosa” acogida del ilustrado gobierno chileno por el
deseo ecuatoriano manifestado en meses anteriores para que algunos
alumnos ecuatorianos fuesen admitidos en los importantes institutos
de enseñanza de la República de Chile. El Gobierno ecuatoriano vio
con satisfacción la acogida que podía prestar el Congreso de Chile al
autorizar la asignación de seis becas en la Escuela Militar, seis becas en
la Escuela Naval, cuatro en el Instituto Normal de Preceptores, cuatro
en el de Preceptoras y cuatro, en la Quinta Normal de Agricultura.131
129 Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la Legación
chilena en Ecuador Beltrán Mathieu, Quito, 15 de octubre de 1897. Archivo General Histórico,
Fondo Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Chile, (en adelante
citado como AMRE), Volumen No. 228, de: 30-04-1896 a: 28-12-1898. Legación de Chile en
Ecuador. Correspondencia recibida del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y de
Ecuador, Legaciones y Consulados de Chile y extranjeros. No. De Fojas: 308. Visita real-
izada al Archivo del AMRE por el autor de esta tesis en Santiago de Chile el 12 de agosto
de 2016.
130 Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la legación
chilena en Ecuador Beltrán Mathieu, Quito, 28 de mayo de 1898. AMRE, Vol. No. 228, de: 30-
04-1896 a: 28-12-1898.
131 Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la legación
chilena en Ecuador Beltrán Mathieu, Quito, 14 de junio de 1898. AMRE, Vol. No. 228, de: 30-04-
66
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
En junio de 1898 fueron aceptadas las renuncias por parte del
presidente Alfaro de los señores Rafael Gómez de la Torre y Abelardo
Moncayo, de los ministerios de Relaciones Exteriores e Interior,
respectivamente; en su lugar fueron nombrados José Peralta y Lino
Cárdenas.132 El doctor José Peralta sería a partir de ese momento el
ministro encargado de continuar con las negociaciones de solicitud de
asistencia militar al gobierno chileno.
En esta coyuntura, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile
informó a Beltrán Mathieu el 23 de abril de 1898, jefe de la legación
chilena en Ecuador, que a partir de 1899, el Ministerio de Guerra accedía
gustoso a entregar seis becas para cadetes ecuatorianos en la Escuela
Militar de Santiago de Chile, adicional de forma complementaria
se envió con la respuesta seis reglamentos de dicha escuela con los
requisitos citados.133
Es así que el Gobierno de la Moneda ratificó en noviembre de 1898,
la concesión de seis becas para ecuatorianos en la Escuela Militar de
Santiago de Chile. La instrucción en esta Escuela se dividía en dos
secciones: una en la que comprendía el Curso General, para formación
1896 a: 28-12-1898. Quinta Normal de Agricultura: tradicional de Santiago de Chile, ocupa 36
hectáreas y fundado en 1841. Inaugurado como Quinta Normal de Agricultura por tres términos:
Quinta, porque se asemeja en tamaño y composición a los fundos que durante la colonización es-
pañola pagaban un quinto de sus ingresos como tributo. Normal, porque alude a la Escuela Normal
Superior de París en Francia, ya que comenzó como un centro de enseñanza y estudios, en materia
agrícola, por lo que fue agregado de Agricultura. Fue el primero y es considerado el mejor y más
bello parque urbano del país.
132 Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la legación
chilena en Ecuador Beltrán Mathieu, Quito, 15 de septiembre de 1898. AMRE, Vol. (A. M.
(AMRE), Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la
legación chilena en Ecuador Beltrán Mathieu 1898) No. 228, de: 30-04-1896 a: 28-12-1898.
133 Correspondencia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador al Jefe de la legación
chilena en Ecuador Beltrán Mathieu, Quito, 23 de abril de 1898. AMRE, Vol. No. 228, de: 30-04-
1896 a: 28-12-1898.
67
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
de oficiales del arma infantería, y en el que los destinados a las
armas de caballería, artillería e ingenieros adquirirían conocimientos
de humanidades y militares generales; la otra denominada Cursos
Especiales, en que los oficiales destinados a esta últimas armas, recibían
conocimientos peculiares de su especial destinación.134
Los estudios se hacían conforme a los programas aprobados por
el Gobierno de Chile. El Curso General duraba seis meses y los Cursos
Especiales según las especialidades: caballería, tres meses; y artillería
e ingenieros, seis meses cada uno.135 Para beneficiarse de una beca se
debía cumplir con varios requisitos.136
El Ministro de Instrucción Pública del Ecuador era la autoridad
encargada de clasificar los expedientes por orden de méritos atendiendo
a los mejores estudios que se acrediten. Una vez otorgada la beca por esta
cartera de Gobierno, se comunicaba del particular al padre o curador, y
se firmaba una escritura pública en la que bajo fianza calificada por el
134 Ecuador, RO No.739, Quito, 26 de noviembre de 1898, 968. AH. CEHE.
135 Ibíd., 5969.
136 Tener no menos de 15 años de edad y no más de 19 años para el Curso General, y
no más de 21 años para poder ingresar al quinto semestre o Curso Militar; estatura no
inferior a 1.55 metros, los menores de 17 años, y no inferior a 1.70 metros, los que tengan
más de esta edad, y todos, un perímetro torácico equivalente por lo menos a la mitad
de la estatura; haber sido vacunado; constitución física compatible con la carrera de las
armas; no padecer ninguna enfermedad: miopía, hipermetropía, daltonismo, glaucoma,
estrabismo, sordera, catarro crónico del oído, tartamudez, enfermedades crónicas del
corazón y pulmón o propensión a ellas, curvatura anormal de la espina dorsal, hernia,
fístula u otra enfermedad de igual gravedad; haber rendido satisfactoriamente los
exámenes de los tres primeros años de humanidades para ingresar al primer semestre
del Plan de Estudios, y hasta el sexto año de humanidades o matemáticas para hacerlo al
Curso Militar ósea al quinto semestre; presentar la solicitud firmada por el aspirante y por
su padre o apoderado, antes del 20 de diciembre de 1898, acompañando en la solicitud: fe
de bautismo, certificado médico, certificado de conducta de los colegios donde se hubiere
educado y tiempo de permanencia en ellos.
68
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Ministro se comprometía a cumplir ciertas condiciones.137
Eloy Alfaro el 14 de agosto de 1899 en el Mensaje del Presidente
de la República al Congreso Constitucional, daba cuenta a los señores
senadores y diputados que el Gobierno de Chile había destinado
generosamente seis becas en la Escuela Militar de Santiago para jóvenes
ecuatorianos y recibiesen en ese plantel una educación sólida para
dejarlos aptos para servir más tarde con provecho en la milicia. Alfaro
manifestó que el Gobierno ecuatoriano estaba agradecido por tan
oportuna manifestación de confraternidad. Ocuparon las becas Manuel
Julio Silva, Carlos Borja Pérez, Ricardo Garzón y Leonardo Sánchez.138
El costo de los alumnos becados lo asumió el Ministerio de Relaciones
Exteriores de Chile y alcanzó un total en pesos de $800 anuales por
cadete, considerando un sueldo de $300 anuales, una asignación de
rancho de $240, vestuario $200 y $60 por concepto de lavado.139
Los cadetes ecuatorianos cumplían las mismas exigencias de
los alumnos chilenos y en las unidades militares se los recibía como
un oficial más, donde cumplían sus funciones tanto en labores de
instrucción como de régimen interno.140
137 El agraciado serviría por cinco años en calidad de oficial subalterno en el ejército
de la República del Ecuador; se restituiría el valor de los sueldos, rancho, uniforme, que
hubiere recibido el candidato, si habiendo obtenido buen o mal resultado no quisiere
ingresar al ejército ecuatoriano en calidad de oficial, o si después de empezados los
estudios, no quisiere continuarlos, o fuere separado de la Escuela por cualquier causa,
salvo enfermedad comprobada; pagaría una vez nombrado oficial subalterno, trescientos
sucres por cada año que le faltare para el entero de los cinco que deberá servir en el
ejército del Ecuador, dado el caso que quisiera retirarse voluntariamente antes del
indicado término o que fuere separado por mala conducta o falta de aprovechamiento; y,
finalmente abonaría a la Escuela Militar el valor de los objetos que el agraciado destruyera
con deliberada intención.
138 Noboa, Recopilación de Mensajes dirigidos por los Presidentes, 407.
139 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 262.
140 Ibíd., 263.
69
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El Diario quiteño La Patria también hacía eco de las actividades
que cumplían los cadetes ecuatorianos becados, quienes luego de
graduarse pasaron a prestar servicios en unidades militares chilenas,
como práctica militar:
Terminaron sus estudios en la Escuela Militar Bernardo
O‘Higgins de Chile los becarios ecuatorianos Leonardo
Sánchez, Julio Silva y Ricardo Garzón y pasaron a prestar
servicios militares como subtenientes en unidades de
artillería, caballería y en el Batallón Tacna.141
El general e historiador Marcos Gándara en su investigación sobre
las misiones militares en el Ecuador anota que los alumnos ecuatorianos
tuvieron un buen desempeño en las aulas chilenas. Muchos de
los oficiales que estudiaron en Chile tuvieron posteriormente una
destacada carrera en el Ecuador, alcanzando el generalato y altas
responsabilidades políticas.142
Es el caso de uno de los primeros cadetes que llegó a Chile en 1899,
José Ricardo Garzón, quien posteriormente se destacaría como Director
de la Escuela Militar Eloy Alfaro, realizando una recordada gestión.
Otro de los oficiales que se educaron en Chile destaca el general
Gándara al coronel Luis Larrea Alba, quien fue Ministro de Gobierno
del doctor Isidro Ayora y luego alcanzaría la Presidencia del Ecuador
por un corto lapso de tiempo a partir de septiembre de 1930.143
141 Biblioteca Aurelio Espinoza Pólit, (en adelante citado como BAEP), La Patria (Quito), 18 de
marzo de 1902.
142 Marcos Gándara Enríquez, “Las misiones militares en el Ecuador”, 17.
143 Ibíd., 18.
70
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
A parte de los jóvenes cadetes, también viajaron a Chile oficiales de
diferentes grados a cursar estudios y buscar experiencia en unidades
militares y Escuelas del ejército chileno. Varios alumnos practicaron
en la Academia de Guerra, Politécnica Militar e Instituto Geográfico
Militar de Chile. Los alumnos comandados a los regimientos y escuelas
de arma permanecían normalmente durante un año, mientras los que
visitaban las Academias y la Escuela Militar lo hacían por lo general
durante tres años o más.144
Esta importante presencia de cadetes y oficiales ecuatorianos que
fueron incorporados a las Escuelas de formación y unidades militares
chilenas del ejército, luego regresaron al Ecuador para intervenir
directamente en el proceso de modernización e institucionalización del
ejército ecuatoriano. Además que con las experiencias adquiridas en
Chile dieron origen y motivaron la contratación de la primera misión
militar chilena en Ecuador.
144 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 263.
71
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Imagen del Edificio Alcázar, que albergó a la Escuela Militar de Chile.
Santiago de Chile, 1912. (Fondo Museo Histórico Nacional).
Contratación de la Primera Misión Militar chilena
El primer documento solicitando la presencia de instructores
chilenos para instruir al Ejército ecuatoriano se confirma en la carta del
ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador, José Peralta, al jefe de la
Legación chilena y ministro Plenipotenciario de Chile del 03 de octubre
de 1898:
Conociendo los sentimientos de fraternidad que animan á la
República de Chile para con el Ecuador, y el grado de adiestramiento á
que ha llegado allí la milicia, solicito del Gobierno de aquella Nación,
por medio del autorizado órgano de V.E, que conceda permiso para
que dos Jefes del Ejército, de Artillería uno y de Infantería otro, vengan
contratados por mi Gobierno á ejercer el cargo de Instructores en el
Colegio Militar que va a reorganizarse en esta Capital.145
145 Correspondencia de José Peralta Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador a
72
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Para el historiador chileno Roberto Arancibia Clavel, el jefe de
la legación chilena solicitó de inmediato una respuesta del pedido
ecuatoriano al ministro de Relaciones Exteriores chileno. Solicitud que
fue estudiada por el Ministerio de Guerra y por el Estado Mayor de
Chile, quienes ante la solicitud del gobierno ecuatoriano seleccionaron
a los oficiales para desempeñar la referida comisión.146
Finalmente, en mayo de 1899, la Cancillería de Chile aceptó y
comunicó al jefe de la Legación chilena enviar definitivamente en esta
misión a los oficiales: sargento Mayor del Ejército Luis Cabrera y al
capitán Enrique Chandler.147
El sistema de contrato o arrendamiento de servicios fue acordado
por ambos países, el encargado de la negociación por parte del
gobierno ecuatoriano fue el cónsul de Ecuador en Santiago y por
parte de Chile, actuaba primero el Ministerio de Relaciones Exteriores
y luego los propios interesados. Cada oficial firmaba un contrato en
forma individual en el cual quedaban claramente establecidas sus
condiciones.148
El contrato del jefe de la Misión chilena sargento mayor Luis
Cabrera;149 fue firmado en Santiago de Chile, el 2 de septiembre de
1899. Comparecieron por una parte don Roberto Schumacher, cónsul
general del Ecuador, y por otra, el sargento Mayor del Ejército de Chile
don Luis Cabrera, legalizando el arrendamiento o contrato el notario
abogado Marcelino Larrazábal Wilson, conviniendo a lo siguiente:
Beltrán Mathieu jefe de la legación chilena, Quito 3 de octubre de 1898. AMRE, Vol. No.
228, 301.
146 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 168-169.
147 Correspondencia del Ministro de Relaciones Exteriores de Chile al Jefe de la Legación
de Chile en Ecuador, Santiago, 19 de abril de 1899. AMRE, Vol. No. 261.
148 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 179.
149 Ecuador, RO No.109, Quito, 18 de enero de 1902, 886. AH. CEHE.
73
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En este documento se conviene que el sargento Mayor del Ejército de
Chile, Luis Cabrera, ejerza la función de instructor del Colegio Militar
que debía reorganizarse; especificaba el sueldo que debía percibir
(trescientos pesos mensuales), pagaderos en oro inglés de cuarenta y
ocho peniques; tendría asimilación al empleo de sargento Mayor de
Chile; obligado el oficial chileno a realizar no más de dos horas de
clases diarias y dos horas de ejercicios prácticos diarios; el Gobierno de
Ecuador se reservaba el derecho de aprovechar los servicios del oficial
chileno para la reorganización del Ejército; podría además incorporarse
al Ejército ecuatoriano en calidad de teniente coronel efectivo; sujeto a
las condiciones del contrato efectivo y a la aprobación del gobierno de
Chile, derecho a cuartel (vivienda) y a rancho (alimentación) en forma
libre en el Colegio Militar; derecho a asistente personal; derecho a
pasajes y equipajes libres en primera clase, desde Santiago a Guayaquil
y transporte libre de Guayaquil a Quito (de ida y de regreso).
Pero si el regreso lo efectuare por una vía más larga, tendría derecho
solo al importe del viaje de regreso de Quito a Santiago; derecho a
viáticos según la ley y reglamentos ecuatorianos, cuando salga de su
lugar de residencia; el contrato podía ser desahuciado con tres meses
de anticipación, a voluntad de cualquiera de las partes; el pago del
sueldo se efectuaría al término de tres meses, siempre que el mayor
Cabrera preste sus servicios hasta treinta días antes del término del
desahucio; se inserta en este “arrendamiento de servicios”, el telegrama
que autoriza al Sr. Schumacher, para firmar este contrato vía telegrama,
a las 08h45, del 29 de agosto; el contrato se entendería provisorio; el
contrato definitivo se fijaría el día en que el sargento mayor Cabrera se
embarque para el Ecuador y empiece a recibir su sueldo; finalmente,
don Luis Cabrera declara haber recibido del señor Schumacher un
anticipo de sesenta libras esterlinas, equivalentes a un mes de sueldo.
En la Rectificación de Santiago de Chile, el 2 de noviembre de
1899, se finaliza con el contrato de los señores sargento mayor don Luis
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Cabrera y capitán don Enrique Chandler, jefes del Ejército chileno, de
Artillería e Infantería, para ejercer el cargo de instructores del Colegio
Militar en Quito, firmando al efecto la respectiva escritura pública.
Con este contrato Ecuador y Chile aprobaron el servicio profesional
de la misión que se había preparado con la anuencia de las dos partes,
en un sistema de arrendamiento de servicio o contrato que especificaba
los derechos y obligaciones del país contratante y del oficial contratado.
Eloy Alfaro en su mensaje como presidente de la República al
Congreso Constitucional, el 14 de agosto de 1899, informó que dos
oficiales muy bien entendidos del Ejército chileno fueron contratados
por su gobierno para organizar y regentar en la capital Quito una
Escuela o Colegio Militar, para formar “verdaderos militares” con el fin
de organizar bien el Ejército ecuatoriano, para que lo disciplinen y lo
coloquen en la altura necesaria para la defensa nacional.150
Antecedentes de los instructores chilenos en el Ecuador
El jefe de la Primera Misión Militar chilena fue el sargento mayor
Luis Cabrera Negrete, nacido el 1 de mayo de 1871 en Santiago de Chile;
ingresó como cadete becario a la Escuela Militar el 14 de abril 1883,
graduándose como alférez de Caballería en 1890 y el 8 de enero del
mismo año es destacado a prestar servicios en el regimiento “Cazadores
a Caballo”. El 3 de mayo de 1891 con el grado de teniente se incorporó al
Escuadrón “Carabineros del Norte”, participando con el denominado
Ejército Constitucional en las batallas de Concón y Placilla. Luego, el
14 de mayo de 1891 pasa al Escuadrón de “Lanceros No. 5”, en el que
ascendió a capitán el 8 de junio de 1891.151
150 Noboa, Recopilación de Mensajes dirigidos por los Presidentes, 408.
151 Ministerio de Defensa Nacional de Chile, Departamento Cultural Histórico, Archivo
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Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El 24 de junio de 1891 fue designado capitán ayudante del Escuadrón
de “Lanceros No. 5”, luego el 29 de septiembre del mismo año fue
nombrado ayudante del Estado Mayor General. Como docente el 2 de
octubre 1891 se desempeñó de profesor de la Escuela Militar y el 2 de
marzo de 1892 se lo consideró como alumno de la Academia de Guerra
de Chile. Para abril de 1893 se destacó como profesor de Fortificaciones
de la Escuela Militar chilena.152
El 31 de enero de 1894 fue nombrado adjunto militar en la legación
de Chile en Bolivia, siendo comisionado el 30 de julio de 1895 para
estudiar la Organización del Ejército boliviano. A su retorno a Chile, el
10 de octubre de 1896 es nombrado capitán ayudante del Regimiento
No. 2 de Artillería, posteriormente el 25 de junio de 1897 es designado
Ayudante de la Plana Mayor del Estado Mayor General del Ejército de
Chile.153
El 11 de febrero de 1898 fue ascendido a sargento mayor y el 23 de
marzo del mismo año es nombrado subdirector del Instituto Militar
de Aplicación. El 10 de abril de 1899 es designado como secretario
de la Comandancia General de Armas de Santiago, pasando el 14 de
noviembre de 1899 a disposición del Ministerio de Relaciones Exteriores
de Chile para que pueda prestar sus servicios a las órdenes del gobierno
de la República del Ecuador.154
Verificando la Memoria de Guerra de 1900 en el escalafón de
oficiales, se confirma que el sargento mayor Luis Cabrera Negrete
poseía experiencia de combate al haber participado en una campaña,
General del Ejército (en adelante citado como AGE), Fondo Histórico, Hoja de vida del
general de división Luis Cabrera Negrete.
152 Ibíd., 1.
153 Ibíd., 1.
154 Ibíd., 2.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
dos batallas y una acción de guerra. Con un tiempo de servicio en el
Ejército chileno de 18 años y 3 meses a su llegada al Ecuador.155
Por su parte, el capitán de artillería Enrique Chandler ingresó a
la Escuela Militar de Santiago de Chile en 1885, graduándose como
alférez en enero de 1891. Se desempeñó como teniente ayudante en la
Escuela Militar e ingresó a la Academia de Guerra en Chile en 1897. Al
egresar de este instituto de perfeccionamiento militar fue destinado a
órdenes del Ministerio de Relaciones Exteriores para prestar servicios
en el gobierno del Ecuador. No tenía experiencia de combate y tenía
un tiempo servido en el Ejército chileno de 13 años y 8 meses hasta su
partida al Ecuador.156
Luego de un año y medio en el Ecuador como instructor, enfermó
y regresó a Chile, falleciendo tempranamente en 1905.157 El 15 de
enero de 1901 el doctor José Peralta, ministro de Relaciones Exteriores
del Ecuador, solicitó con oficio No. 10 a Eduardo García, jefe de la
legación chilena, que habiendo sido aceptado el desahucio presentado
por el capitán Enrique Chandler del cargo de instructor del Ejército
ecuatoriano, el Presidente de la República del Ecuador dispuso al
Ministerio de Relaciones Exteriores faculte al cónsul general en
Santiago de Chile, para que contrate al capitán del Ejército chileno
Ernesto Medina en las mismas condiciones que el capitán Chandler y
pueda el capitán Medina trasladarse al Ecuador para desempeñar el
mismo cargo de instructor del Ejército ecuatoriano.158
155 Biblioteca del Museo Histórico y Militar de Chile, Memoria del Ministro de Guerra
presentada al Congreso Nacional en 1900, (Santiago de Chile: Imprenta Nacional, 1900), 11-
12.
156 Biblioteca del Museo Histórico y Militar de Chile, Memoria del Ministro de Guerra
1900, 18-19.
157 Hoja de vida del capitán Enrique Chandler. AGE.
158 Correspondencia de José Peralta Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador al
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador, a través de
su ministro José Peralta, ordenó al señor cónsul de Santiago solicitar
mediante correspondencia del 25 de enero y 1 de febrero de 1901, que
además del capitán Ernesto Medina se contrate a dos instructores más
del Ejército chileno para prestar servicios en el Ecuador.159
Luego de todos los formalismos respectivos para el contrato de los
instructores chilenos fueron posteriormente designados para cumplir
con la misión de asesoramiento militar en el Ecuador en 1901 el capitán
de artillería Ernesto Medina y los tenientes de Infantería Julio Franzani
y Luis Bravo.
El capitán de Artillería Ernesto Medina se graduó en la Escuela
Militar de Santiago en 1889, se desempeñó como ayudante del Estado
Mayor del Ejército chileno, fue capacitado en Alemania entre 1894 y
1897. En 1901 fue puesto a disposición del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Chile para servir en el Ejército ecuatoriano, función que
la cumpliría hasta el año de 1906.160
El teniente de Infantería Julio Franzani se graduó en la Escuela
Militar de Santiago de Chile en 1896, se desempeñó como ayudante en
la Escuela Militar y en 1901 fue puesto a disposición del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Chile para cumplir servicios como instructor
Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Quito 16 de enero de 1901. Vol. No. 280, del
01 de enero al 15 de diciembre de 1901, Legación de Chile en Ecuador y Centroamérica,
libro copiador de correspondencia ordinaria, confidencial y reservada enviada al
Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y Ecuador. No. De fojas 144. AMRE.
159 Correspondencia de José Peralta Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador al
Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Quito 30 de enero y 01 de febrero de 1901.
Vol. No. 280, del 01 de enero al 15 de diciembre de 1901, Legación de Chile en Ecuador
y Centroamérica, libro copiador de correspondencia ordinaria, confidencial y reservada
enviada al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y Ecuador. Cartas fechadas en
Quito, 30 de enero y 01 de febrero de 1901, No. De fojas 144. AMRE.
160 Hoja de vida del general Ernesto Medina Fraguela. AGE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
del Ejército en el gobierno ecuatoriano hasta octubre de 1910.161 Según
el historiador Roberto Arancibia, fue uno de los oficiales que más
tiempo permaneció comisionado en el Ecuador, ganándose el respeto y
admiración de sus subordinados.162
El teniente de Artillería Luis Bravo se graduó en la Escuela Militar de
Santiago de Chile en 1896, cambiándose al arma de Infantería en 1898,
se desempeñó como ayudante de la Escuela de Clases y de la Escuela
Militar de Santiago de Chile, en octubre de 1901 fue puesto a disposición
del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile para cumplir servicios
como instructor del Ejército en el gobierno ecuatoriano hasta 1904.163
Por sugerencia del sargento mayor Luis Cabrera fueron contratados
en Quito los tenientes de reserva Samuel Mc Gill y Florencio Torres,
quienes cumplieron servicios como instructores y ayudantes del
sargento mayor Cabrera en la Escuela de Clases en el Ecuador solamente
en el año 1902.164
En 1903 se incorporan a la primera Misión Militar chilena en el
Ecuador el alférez de Caballería Carlos Gormáz y los suboficiales Alfredo
Verdugo y Luis Hermosilla.165 Posteriormente, como reemplazos del
capitán Medina y del teniente Bravo en 1904, se designó al teniente de
Artillería Ismael Gómez y al teniente de Infantería Ricardo Olea.166
El teniente de Artillería Ismael Gómez se graduó en la Escuela
Militar de Santiago de Chile en 1895, prestó sus servicios militares en
161 Hoja de vida del coronel Julio Franziani Meza. AGE.
162 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 176.
163 Hoja de vida del coronel Luis Bravo Araneda. AGE.
164 Diario La Ilustración Militar. (Quito), junio de 1901. BAEP.
165 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 177.
166 Ibíd., 177.
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Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
el Regimiento de Artillería No. 3 y en el Regimiento acantonado en
Tacna. En octubre de 1904 fue puesto a disposición del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Chile para cumplir servicios como instructor
del Ejército en el gobierno ecuatoriano hasta 1909.167
El teniente de Infantería Ricardo Olea se graduó en la Escuela Militar
de Santiago en 1895, prestó sus servicios militares en el Regimiento
Yungay. En octubre de 1904 fue puesto a disposición del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Chile para cumplir servicios como instructor
del Ejército en el gobierno ecuatoriano hasta 1906.168
Los oficiales chilenos que fueron parte de la primera Misión Militar
en Ecuador provenían de diferentes lugares de Chile y todos se habían
graduado en la Escuela Militar de Santiago. Los primeros oficiales
destinados al Ecuador sufrieron una interrupción en su carrera militar
a causa de la revolución que se desarrolló en Chile en 1891, pero luego
fueron reintegrados al Ejército chileno. Es el caso del sargento mayor
Luis Cabrera y de los capitanes Enrique Chandler y Ernesto Medina.
Los otros oficiales ingresaron a la Escuela Militar chilena a partir de
1895, con la reforma militar y asesoría alemana en pleno desarrollo.169
Se puede evidenciar que la especialidad de los oficiales chilenos
instructores en el Ecuador era la de Infantería y Artillería, ya que
fue este el pedido del gobierno del Ecuador. Todos los instructores
tenían experiencia en docencia, principalmente en la Escuela de
Clases y Escuela Militar de Chile; adicionalmente habían servido con
los oficiales de la Misión Militar alemana en ese país en calidad de
ayudantes o alumnos. El único oficial que había viajado a especializarse
167 Hoja de vida del general de brigada Ismael Gómez Ríos. AGE.
168 Hoja de vida del general de brigada Ricardo Olea Rivas. AGE.
169 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 178.
80
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
en Europa en los países de Alemania, Austria, Francia e Italia era el
capitán Ernesto Medina. Destacándose por sus escritos militares, leyes
y reglamentos militares para el Ejército ecuatoriano el sargento mayor
Cabrera y especialmente el capitán Ernesto Medina.
El Jefe de la Primera Misión Militar chilena, Sargento Mayor Luis Cabrera
Negrete. (Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército chileno en
América Latina,1900-1950).
81
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Instructor de la Primera Misión Militar chilena, Capitán de artillería Ernesto
Medina Fraguela. (Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército chileno en
América Latina,1900-1950).
82
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Instructor de la Primera Misión Militar chilena, Teniente de infantería Luis
Bravo. (Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército chileno en América
Latina,1900-1950).
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Instructor de la Primera Misión Militar chilena, Teniente de infantería Julio
Franziani Meza. (Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército chileno en
América Latina,1900-1950).
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Propuesta de la primera misión militar chilena
La Misión Militar chilena presentó el 27 de junio de 1902, al ministro
de Guerra general Flavio Alfaro, un Proyecto de Ley Orgánica Militar
para el Ejército ecuatoriano elaborado por el sargento mayor Luis
Cabrera Negrete y con el concurso del capitán Ernesto Medina y los
tenientes Luis Bravo y Julio Franzani, todos miembros de la primera
Misión Militar en Ecuador.170
Esta propuesta proponía una reforma en todos los componentes en
que se fundaba la administración y el mando del Ejército: composición,
jerarquía militar, división territorial militar del país, organización de los
cuerpos de tropa en tiempo de paz, servicios auxiliares, administración
y mando del Ejército, cuerpo de inválidos, estado militar de los
individuos que componen el Ejército, paso del pie de paz al pie de
guerra y organización de las unidades mayores y combinadas.171
Con relación a la composición del Ejército permanente se establecía
que todos los ecuatorianos comprendidos entre los 20 y 45 años de
edad, con las excepciones que determinaba la ley, eran considerados
soldados de la República. Los oficiales chilenos consideraban con esta
disposición fundamentar la base del servicio militar; porque, en la
práctica significaría que año tras año irían pasando por los cuarteles
generaciones enteras de ecuatorianos, iniciando a los 20 años, con lo
que después de 25 años no habría un solo individuo que no haría el
servicio militar.
170 Luis Cabrera Negrete, Ernesto Medina, Luis Bravo, Julio Franzani, Proyecto de Ley
Orgánica Militar, (Quito: Tipografía de la Escuela de Artes y Oficios por R. Jaramillo,
1902), 1.
171 Ibíd., 2.
85
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Las jerarquías militares se establecieron en tres categorías, para
los oficiales en generales, superiores e inferiores, respondiendo
necesariamente a las funciones impuestas en el comando de tropas. En
la actualidad el Ejército ecuatoriano mantiene las mismas jerarquías
presentadas en el Proyecto de Ley de la Primera Misión Militar chilena
presentada en 1902 y aprobada en el año de 1905.
Se establecía la división territorial, repartiendo el territorio nacional
en cuatro zonas militares: con las provincias del norte, Carchi e
Imbabura se conformaba la I Zona Militar; la II Zona Militar
comprendía la parte más poblada del país y, a la vez, la que constituía
el centro del territorio, circunstancia por la cual servía como lazo
de unión entre todas las zonas. Formaban parte de esta fuerza las
provincias de Pichincha, Tungurahua, León, Chimborazo y Bolívar,
quienes resguardarían la capital de la República y por su número,
estaban llamadas a formar la base principal para la movilización de un
ejército de operaciones; se justifica en este proyecto la conformación de
la III Zona Militar con las provincias de Guayas, Esmeraldas, Manabí,
Los Ríos y El Oro; y, finalmente, la IV Zona Militar constituida por las
provincias de Loja, Azuay y Cañar. Al estudiar este título del Proyecto
de la división territorial del país no se hace referencia a las provincias
del oriente ecuatoriano y Galápagos.
Las razones que tomó en vista la Misión Militar chilena con respecto
a la división territorial en este proyecto fue la extensión territorial de
las cuatro zonas según el número de habitantes y masa de población,
tomando únicamente el 4% de esas cantidades, con el fin de realizar
el cómputo de la gente apta para tomar las armas, determinaron la
capacidad defensiva para cada zona.172 (Ver ilustración 3)
172 Ibíd., 16.
86
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Esta propuesta chilena arroja un total de 54.280 efectivos, cifra que
para los oficiales de la misión era perfectamente razonable para el
Ejército Nacional ecuatoriano de primera línea. Considerando además
que la I Zona con un contingente de 4.240 efectivos en caso de apoyo
sería reforzada por la II Zona que se encontraba próxima a la I, para
llevar sin demora los refuerzos que necesiten.
Resulta interesante analizar el título “Servicios Auxiliares”, para
identificar las recomendaciones de la primera Misión Militar chilena
para que exista la formación suficiente de un personal idóneo para
fiscalizar la provisión de armamento para el Ejército ecuatoriano, ya que
manifestaron los oficiales chilenos que se había adquirido armamento
sin pruebas que lo acrediten y sin recepciones que consulten los
intereses de la nación.
Recomendaron que la provisión de vestuario y equipo sea empeñada
utilitariamente, con preparación y vigilancia especial, al considerar los
cuantiosos desembolsos que hace el Estado ecuatoriano con ese fin.
Manifestaron que no había mobiliario en los cuarteles, que no existían
camas ni catres para la tropa, ni se contaba con comedores, ni con piezas
amobladas para las oficinas y dormitorios para oficiales.
Con relación a la alimentación o rancho, la misión solicitó al ministro
que en el Ecuador no se proporcionaba “rancho” al personal militar,
que cada soldado y cada oficial se proporciona por sí mismos o por
otros la alimentación diaria, mediante las raciones en dinero que el
Erario entregaba diariamente.
Los oficiales chilenos consideraban que la alimentación del
soldado bajo su aspecto militar, persigue el necesario fin de “mantener
robustas” sus energías físicas, que le servían para soportar las fatigas
propias del servicio, sea en paz o en guerra. Que eran las esposas o las
queridas “camaradas” (término chileno) o “guarichas” del soldado las
que proporcionaban el alimento en la cantidad o clase que ellas creían
conveniente.
87
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Concluyeron con este tema afirmando que si todo soldado debía
proporcionarse su alimentación, fatalmente todo soldado que carecía
de familia o estaba separado de ella, lastimosamente se asociaba a
mujer ilegítima o simplemente a una querida (guaricha o camarada).
Expresaron que este problema social es absolutamente contrario a
los intereses del Ejército ecuatoriano, en el que “la disciplina” era el
factor militar que sufría el más duro golpe con el sistema del rancho en
vigencia del Ejército en 1902.
La camarada o guaricha entra al cuartel; cocina en los patios
mismos; vive en íntima promiscuidad con el soldado; crítica y
murmura de la órdenes superiores; introduce el licor; induce al
soldado a actos inmorales; cuestiona con todos; se entromete en todo;
lleva y trae chismes; indispone a este con aquel; desprestigia a los
jefes; habla de política; propone en política, hace propaganda política;
conquista voluntades, seduce con halagos; barrena la disciplina; mata
la obediencia, y engendra motines y revoluciones ¡la guaricha o rabona,
o camarada., como quiera llamársele, que cocina en los cuarteles, que
se introduce en ellos, es el elemento según los oficiales chilenos más
pernicioso para la conservación del orden y la disciplina, pues la
camarada incita a su hombre a la venganza173
Este problema social era tratado por la Misión Militar de Chile
en Ecuador, se ponía como ejemplo la experiencia de otros países de
Sudamérica como Argentina y Chile, donde desde hace muchos años
las tropas disponían de su rancho fiscal, de manera que la admisión de
mujeres en los cuarteles no tenía cabida.
La Misión Militar chilena creyó necesario con todos estos
antecedentes y problemas de manejo de personal, armamento y
mobiliario la creación de una Intendencia General del Ejército con
173 Ibíd., 17.
88
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
sus delegaciones descentralizadas en las zonas, y con las contadurías
en los cuerpos, secciones e institutos del Ejército, en una medida en
que exigían imperiosamente los servicios más fundamentales de la
organización militar.
Las funciones de la Intendencia General controlarían los servicios
de: contabilidad, rendición de cuentas, pago de sueldos, gratificaciones,
provisión de vestuario y equipo para las tropas; provisión de mobiliario
para los cuarteles y establecimientos militares; provisión de artículos
para los oficiales; remonta del ganado174 del ejército; y rancho.
Reformas a los establecimientos de instrucción militar
La Misión Militar de Chile en 1902 consideraba a tres establecimientos
fundamentales del Ejército con referencia a la preparación técnica y
práctica que la institución militar ecuatoriana debía proporcionar o
poner al alcance de su personal: la Academia de Guerra, la Escuela
Militar y la Escuela de Clases.175
Consideraban urgente la creación y funcionamiento de la Academia
de Guerra para preparar al cuerpo de oficiales para las tareas superiores
de la conducción de tropas:
En la guerra, la práctica no es más que una simple
aplicación de la teoría y esta se aprende en el gabinete.
174 La primera misión militar chilena en el Ecuador creía necesario que se introduzca en
el Ecuador la cría, procreación y fomento de una raza caballar para los servicios militares.
No concebían como podía existir un ejército racionalmente organizado que no contaba
con el arma de caballería ni con el ganado necesario que requería también el arma de
artillería y las necesidades de tracción en un país en donde no cruzan ferrocarriles y en
que los caminos imponen grandes dificultades para la movilización de vehículos.
175 Luis Cabrera, Proyecto de Ley Orgánica Militar, 40.
89
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El ejercicio práctico de la conducción de las tropas es el
arte de la guerra; el estudio teórico de esa conducción,
deducida de la experiencia histórica, de la lógica y de los
ramos auxiliares, es la ciencia de la guerra. A la enseñanza
de esta ciencia está consagrado el instituto que llamamos
Academia de Guerra.176
Meditaban los instructores chilenos que era imprescindible estudiar
la Táctica Aplicada, de otra forma no era posible que el oficial se
prepare en la paz para la guerra. Determinaban que el estudio de la
táctica es para el oficial lo que el estudio del dogma es para el sacerdote,
los códigos para el abogado, la anatomía para el médico y las ciencias
de los números para el ingeniero. La táctica se refiere a los conceptos
y métodos que utiliza el soldado para cumplir un objetivo, incluyendo
maniobras con el apoyo y coordinación de todos los sistemas operativos
que se emplean en el campo de batalla para conducir a la derrota del
enemigo.
En la Academia de Guerra se impartirían las cátedras de Historia
Militar del Ecuador, Servicio de Estado Mayor y Juego de Guerra,
para complementar la preparación de los oficiales, estudiando la
organización de los ejércitos en paz y en guerra, las grandes operaciones
de la movilización y concentración. Para aprender a dirigir sobre la
carta militar no solo las unidades inferiores de tropas, sino que también
las superiores dentro y fuera del campo de combate.
A estas cátedras tan nuevas y desconocidas se añadían la Geografía
Militar, Fortificación Pasajera, Provisoria y Permanente y Balística.
Este proyecto también sugería para el plan de estudios del Instituto,
asignaturas que abarcaban el Derecho Público e Internacional, la
176 Ibíd., 42.
90
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Historia Universal y particularmente la de América, las Matemáticas,
incluyendo la Topografía aplicada a levantamientos militares y los
idiomas francés y alemán necesarios para poner a los oficiales en
aptitud de ilustrarse con las obras clásicas militares.
La finalidad de la Misión Militar era transformar a la Academia
de Guerra en una especie de Universidad Militar para el Ejército
ecuatoriano, en donde se formarían los futuros conductores de tropas.
Si la Academia de Guerra formaría los oficiales superiores del
Ejército ecuatoriano, la Escuela Militar formaría los subtenientes del
Ejército.
Entre las consideraciones de la primera misión chilena en este
Proyecto de Ley se establecía que la Escuela Militar en su Curso Militar
formaba oficiales únicamente de Infantería, consagrando poca atención
para las otras armas. Proponían establecer en la Ley General Militar
cursos especiales para incorporar a los oficiales recién graduados
y destinados a las armas de Caballería, Artillería e Ingeniería,
garantizando de esta manera la formación de un cuerpo de oficiales
especialistas con una sólida base.
Los instructores chilenos con una gran visión propusieron
la obtención de títulos profesionales civiles. Determinaron que
examinando los planes de estudios de la Escuela Militar y si se la
comparaba con otros establecimientos de instrucción de la República
se veía que el de la Escuela superaba a cualquier programa vigente de
enseñanza:
Si se quiere, señor Ministro, atraer a los jóvenes inteligentes y de
situación social expectable á las filas del Ejército, para que abracen la
carrera militar, la primera entre todas las á que puede consagrarse el
ciudadano, por el honor que discierne, por los fines que persigue, por
la importancia grandiosa que le afecta, es necesario que los estudios
hechos en la Escuela Militar den opción no sólo al título de subteniente
91
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
sino que también al título universitario de bachiller, previa la prueba
final del caso y como justa recompensa a una sólida instrucción,
superior con mucho, á la que proporcionan los otros colegios civiles
del Estado.177
Con relación a la Escuela de Clases, este Instituto estaba destinado
a formar los cabos y sargentos del Ejército. Para la Misión chilena el
sistema de instrucción individual era la base única de la instrucción del
recluta que descansaba en la acción directiva de las clases. Consideraban
que la instrucción individual pule al recluta; lo intimida primero, lo
despeja y lo desembaraza después; le da la marcialidad del veterano;
le inocula para siempre la idiosincrasia disciplinaria; dejándole en la
plena capacidad de ser empleado como máquina de guerra:
¿Qué duda cabe ó puede caber sobre los servicios que está
llamada á prestar la Escuela de Clases, instituto destinado á formarlas
seleccionando niños de catorce á diez y ocho años, de entre la masa
trabajadora y educándolos en los ramos de su competencia? Puede
asegurarse que la reforma del Ejército, en los sistemas de instrucción,
en los regímenes de orden interno y en las prácticas disciplinarias,
principiará á hacerse sentir vigorosamente solo cuando entren en acción
los contingentes salidos de la Escuela Militar y Escuela de Clases, la
primera graduando a oficiales subalternos y la segunda titulando a
sargentos y cabos del Ejército.178
En este proyecto de reorganización la Misión Militar chilena luego
de analizar a los tres institutos de educación militar consideró también
importante la implementación de cursos especiales de educación, a
la enseñanza del tiro, de la esgrima, de la equitación, de veterinaria,
177 Luis Cabrera, Proyecto de Ley Orgánica Militar, 44-45-46.
178 Ibíd., 50.
92
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
de cirugía de guerra, de ingeniería militar, entre otras importantes
especialidades y aprendizajes castrenses.
Soldados ecuatorianos en prácticas militares con bayoneta calada al fusil, en
presencia de un oficial. Quito, 1920. (Fondo Audiovisual del Archivo Histórico
del Banco Central del Ecuador).
Seis militares con traje formal; a sus pies dos perros, y a su alrededor
once soldados en traje de campaña. Ecuador, Inicios del siglo XX. (Fondo
Audiovisual del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador).
93
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Integrantes del Estado Mayor del General Alfaro, Quito, 1902. (Fondo
Audiovisual del Archivo Histórico del Banco Central del Ecuador).
Impacto y recepción en la institución militar ecuatoriana
La simpatía del gobierno de Eloy Alfaro hacia la primera Misión
Militar chilena se evidencia en el Mensaje del Presidente de la República
al Congreso Nacional el 23 de agosto de 1900, en Quito, al manifestar:
Con verdadero orgullo os informo que la conducta de nuestro
Ejército ha sido superior á todo encomio; puesto que cumple su alta
misión con patriotismo abnegado y puro, digno de ciudadanos que han
hecho del sacrificio su reposo y de su vida en aras de la prosperidad
de la Patria. El Ejército Liberal, á pesar de la perpetua campaña que
hemos vivido, se ha dado tiempo para adquirir algunos conocimientos
militares prácticos; los que se perfeccionarán en breve, con la instrucción
científica que los Sres. Mayor Cabrera y Capitán Chandler, Instructores
94
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
chilenos contratados por el Gobierno, han principiado á dar á nuestros
oficiales y soldados. La competencia y entusiasmo de los mencionados
Instructores en el desempeño de su cargo, son de todo en todo muy
dignos de elogio; y espero que se verificará muy pronto la completa
reorganización del Ejército Ecuatoriano.179
Un año después, Alfaro, en su Mensaje al Congreso Nacional el
11 de agosto de 1901, manifestó que la Escuela de Clases, fundada
para reorganizar al Ejército, funcionaba a satisfacción del Gobierno,
bajo la “competente” dirección de instructores chilenos, “dignamente
presididos” por el mayor Luis Cabrera. Señaló también que en breve se
inauguraría un “espacioso” edificio para el Colegio Militar, donde los
instructores chilenos serían los encargados de instruir a los alumnos de
dicho colegio, con la esperanza de que después de no mucho tiempo el
Ejército de la República que se distingue por su “abnegación, valor y
más virtudes militares” pueda igualarse a los Ejércitos mejor instruidos
y organizados.180
Como balance de la primera Misión Militar chilena en Ecuador, Eloy
Alfaro en su Mensaje al Congreso de 1905 reiteraba solo palabras de
alabanza al Ejército exteriorizando que con su gobierno al establecer
la Escuela de Clases y el Colegio Militar; y, al contratar a los oficiales
chilenos y con la llegada de nuevos instructores se mejoró los
establecimientos mencionados, creando además cursos de aplicación
para levantar la clase armada. Alfaro con satisfacción informó que su
anhelo se cumplió manifestando que oficiales y soldados en general
179 Alejandro Noboa, Recopilación de Mensajes dirigidos por los Presidentes y Vicepresidentes
de la República, Jefes Supremos y Gobiernos Provisorios a las Convenciones y Congresos
Nacionales, desde el año 1819 hasta nuestros días, Tomo V, (Guayaquil: Imprenta del Tiempo,
1908), 22.
180 Ibíd., 90.
95
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
hacen rápidos progresos bajo la dirección de hábiles instructores
chilenos.181
Aseveró Alfaro que con la influencia de la misión chilena en los
cuarteles ecuatorianos reina la moral y la disciplina; y, la juventud que
antes desdeñaba la milicia o empeñaba las armas solo en momentos
de peligro o conflagración política, en la actualidad se inscribe gustosa
en los establecimientos militares. El presidente liberal comprendía,
además, que no era suficiente la instrucción técnica del Ejército, si
primero no se fijaba legislativamente las bases de su organización.182
Alfaro en su mensaje veía con agrado la aprobación de la Ley Orgánica
Militar en 1905, propuesta por la primera misión militar como Proyecto
en 1902. Consideraba también la importancia de la Ley de Reemplazos
aprobada en 1904 con influencia chilena, la misma que obligaba al
servicio a todos los ciudadanos permitiendo militarizar al país en
caso de emergencia interna o externa y de esta manera desaparecía la
llamada guardia nacional que -para criterio de Eloy Alfaro- nunca fue
de provecho en momento alguno de la vida republicana del Ecuador.183
El horario para el Colegio Militar, según la Orden General del 27
de febrero de 1903, era supervisado siempre por un instructor chileno.
Con respecto a la instrucción, los días lunes, martes, miércoles y jueves
se desarrollaba la instrucción militar doctrinaria y gimnasia por los
oficiales del Colegio Militar bajo la dirección del capitán Julio Franzani,
de 07 a 08:00; los días viernes y sábados, de 08 a 08:30. Los días viernes
y sábado se desarrollaba la instrucción militar de puntería de 09:40 a
10:40 por parte del capitán chileno Julio Franzani. El mismo capitán
los martes y viernes impartía las materias militares de conocimiento de
181 Ibíd., 314.
182 Alejandro Noboa, Recopilación de Mensajes dirigidos por los Presidentes, 314.
183 Ibíd., 315.
96
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
armas de 13:45 a 14:00 y servicio de campaña de 16:15 a 17:15.184
Los días sábados, el mayor Luis Cabrera dirigía la instrucción militar
de 14:00 a 15:00, y revistas de instrucción y ejercicios prácticos de 15:00
a 17:00. El mayor Cabrera impartía instrucción para oficiales ayudantes
de táctica aplicada de 13:30 a 14:30 los días lunes, miércoles y sábados.
Los martes y jueves, la materia militar de fortificación de campaña de
10:00 a 11:00.185
En mayo de 1903, el Supremo Gobierno y en el nombre del Ministerio
de Guerra y Marina, en atención al magnífico resultado de la revista
de instrucción individual que presentó la Escuela de Clases por los
alumnos del Curso de Aplicación, poniendo de manifiesto a la atención
de los estudios teóricos y prácticos de la atinada enseñanza de los
instructores chilenos, felicitó con un voto de aplauso y se les concedió
una salida extraordinaria a los alumnos de 15 días a sus hogares, como
motivación.186
Con relación al desarrollo de los Cursos de Aplicación, la Orden
General del 15 de junio de 1903 clarifica cómo los alumnos ponían
en práctica sus clases teóricas en los cuerpos de línea para adquirir
destreza y perfección en el manejo del arma correspondiente. Por
ejemplo, los alumnos de la especialidad de Artillería, bajo el mando y
dirección del instructor chileno capitán Ernesto Medina, tomaban parte
de los ejercicios que desarrollaba la Brigada de Artillería Bolívar. Los
alumnos que pertenecían a la especialidad de Infantería bajo el control
y dirección del instructor chileno capitán Luis Bravo practicaban con el
Batallón Guardia de Honor No. 6 de Línea.187
184 Ibíd., 235. [Link].
185 Ibíd., 235. [Link].
186 Ibíd., 277-278. [Link].
187 Ibíd., 286. [Link].
97
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
En la Orden General del 17 de julio de 1903 se registra la felicitación
al instructor chileno capitán Ernesto Medina. El ministro de Guerra, a
nombre del Gobierno Nacional, felicitó a los jefes, oficiales y soldados
de la Brigada de Artillería Bolívar por la lúcida revista de instrucción,
en especial al capitán chileno Ernesto Medina por el grado de
adiestramiento hasta llegar a la perfección de sus alumnos en el manejo
del material artillero.188
El aporte del capitán Ernesto Medina es digno de encomio al dotar a
los Cuerpos de Artillería del Ejército ecuatoriano de varios reglamentos
tácticos para uniformar sus maniobras de combate. El capitán chileno
presentó en 1903 un “Proyecto de Reglamento para la Artillería de Montaña
del servicio del material de montaña sistema alemán Krupp de 7.5 centímetros.
Modelo de 1880 de tiro lento”, basándose el capitán Medina en el ejército
chileno y agregándole totalmente todo lo que refiere el material en
servicio.189
Posteriormente este Proyecto se cristalizaría en el Reglamento para
la Artillería de Montaña Ecuatoriana trabajado por el capitán Medina y
aprobado y puesto en práctica mediante decreto del presidente Leónidas
Plaza el 4 de julio de 1904. Este Reglamento estipula en su primera
parte la instrucción sin piezas para inculcar disciplina, la instrucción
individual con armas, el tiro, la instrucción como tirador (teoría del tiro,
apreciación de distancias y graduación del alza), el pelotón, la batería y
el grupo con su empleo.190
La segunda parte del Reglamento contempla la instrucción de la
pieza sin mulas en la cual el capitán Medina establece que el servicio
188 Ibíd., 299. [Link].
189 Ernesto Medina, Proyecto de Reglamento para la Artillería de Montaña Ecuatoriana,
(Quito: Imprenta Nacional, 1903) ,1.
190 Ernesto Medina, Instrucciones Prácticas de Artillería, Reglamento de Evoluciones para la
Artillería de Montaña Ecuatoriana, (Quito: Imprenta Nacional, 1904), 59-63-65-68-71-75-76.
98
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
de la pieza (cañón) es la parte más importante de la instrucción del
artillero, el cambio de proyectil de clase de fuego y de objetivo.191
La tercera parte observa la instrucción en la pieza con mulas, la
nomenclatura de atalajes y la conducta de una columna de mulas.192 En
la cuarta parte el Reglamento se estipula las evoluciones de la batería y
sus movimientos. La quinta parte revisa lo concerniente al combate, la
dirección de fuego, los cambios de formación, el ataque, la defensa, la
persecución y la retirada. Finalmente en la sexta parte se establecen los
honores, revista y estandarte.193
El 11 de Enero de 1905 el Presidente Leónidas Plaza mediante Decreto
aprobó la Cartilla para el servicio de la pieza de Artillería de Montaña sistema
Vickers-Maxim de 7.5 cm. Modelo 1899, escrita por el capitán del ejército
chileno capitán Ernesto Medina. Esta cartilla describe la pieza, su
munición, atalaje, cualidades balísticas, movimientos, fuego de la pieza,
correcciones de tiro y la correspondiente tabla de tiro considerando la
altitud de Quito.194
Posteriormente el capitán Ernesto Medina en 1910 publicaría la Guía
para la Ejecución de la Escuela de Tiro de las baterías de Campaña y Montaña,
con el fin de familiarizar al personal militar en el desenvolvimiento en el
polígono de tiro, basándose en las prescripciones que se practicaban en
Europa principalmente en Italia, Alemania y España. El capitán Medina
recomienda en esta Guía la apreciación de distancias y la observación
del tiro, la Escuela de puntería y las reglas de tiro.195
191 Ibíd., 83-96.
192 Ibíd., 105-113.
193 Ibíd., 162-170-180-181-182-183-185.
194 Ernesto Medina, Cartilla para el Servicio de la pieza de Artillería de Montaña de tiro
rápido, Sistema Vickers – Maxim de 7.5 cm. M. 1899, (Quito: Imprenta Nacional, 1905).
195 Ernesto Medina, Guía para la ejecución de la Escuela de Tiro de las baterías de Campaña
y de Montaña, (Quito: Imprenta Nacional, 1910).
99
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
La influencia militar chilena en las escuelas militares del Ecuador se
demuestra claramente en la organización de la Escuela Militar y Escuela
de Clases, cuyos reglamentos fueron elaborados por los instructores
chilenos contratados.
Al estudiar el Reglamento de la Escuela Militar de Santiago de Chile
de 1901196 y los Reglamentos Interno del Colegio Militar y Orgánico de
la Escuela de Clases del Ecuador de 1901197 se puede establecer que en
la organización y planes de estudio de los dos institutos existe una total
similitud.
El Plan de estudios de la Escuela Militar de Chile se compone del
mismo objetivo, organización, instrucción, solicitudes de admisión,
bajas, incorporaciones, exámenes, programas de estudio, reglamento
de régimen interno, que se aplicó para el refundado Colegio Militar en
Ecuador.
Otro aspecto importante que marcó la influencia de la primera
misión militar chilena se relaciona con las características de los
uniformes de los dos países que se mantienen hasta la actualidad en el
ejército ecuatoriano. Chile al ser uno de los primeros países americanos
en iniciar su proceso de profesionalización con el modelo alemán,
varios gobiernos consideraron el ejemplo chileno como referente para
varios países latinoamericanos como: Ecuador, Colombia, Honduras y
El Salvador.198
Concidencialmente en estos países sus Escuelas Militares y sus
ejércitos mantienen actualmente similares uniformes con influencia
prusiana trasmitida por las misiones militares chilenas en Latinoamérica.
196 Reglamento de la Escuela Militar de Chile, (Santiago de Chile: Imprenta I Encuadernación
El Globo, 1901). [Link].
197 Reglamentos Interno del Colegio Militar y Orgánico de la Escuela de Clases, (Quito:
Imprenta Nacional, 1901). [Link].
198 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 178.
100
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
En la administración del Presidente de la República general Leónidas
Plaza se decretó en 1905 el Reglamento de Uniformes Militares para
el ejército ecuatoriano disponiendo a todos sus individuos el deber de
vestir un uniforme militar reglamentario.199
Este Reglamento dispuso el uso obligatorio de uniformes militares
delineando el uso de medallas y condecoraciones; uniformes de luto,
uniformes para el ejército permanente de generales y coroneles, para
el arma de infantería (Escuela Militar y Escuela de Clases), para el
arma de artillería, caballería e ingenieros; uniformes para los servicios
especiales (Estado Mayor General, Estado Mayor de las Zonas,
Edecanes del Presidente de la República, Edecanes del Congreso
Nacional o Fiscales Militares); uniformes para los Servicios Anexos
(Servicio sanitario, servicio de veterinaria, Intendencia General del
Ejército y Establecimientos de Guerra); el uniforme reglamentario de
parada y de marcha para oficiales y tropa; y, uniforme facultativo para
oficiales: de diario, de visitas y de ceremonias. 200
Quedó reglamentado para el ejército ecuatoriano el uso de cascos,
sombreros y gorras con modelo prusiano; dormán o levitas cortas
(Guerreras) y casacas de pañol de diferente color según la especialidad
de origen prusiano. Adicionalmente, se confirma con este Reglamento
de 1905 que, entre las prendas del uso general, dentro del cuartel la
tropa usaba alpargatas y se determinaba que los suboficiales estando
a pie o fuera del servicio podían usar zapatos de cuero negro de una
pieza.201
El diario El Comercio del día miércoles 7 de febrero de 1917 da cuenta
de este particular en el artículo “Uniforme del ejército chileno”:
199 Ecuador, RO No.1041, Quito, 20 de marzo de 1905. AH. CEHE.
200 Ibíd., II.
201 Ibíd., XVII.
101
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Como es sabido, Chile adoptó poco después de la llegada de la
misión militar alemana a Chile la propuesta de uniforme presentada
por el General don Emilio Körner para uniforme de su Ejército, el
modelo alemán, el cual fue a su vez implantado por diversas Misiones
Militares chilenas, en distintos países sud y centro americanos.202
Definitivamente, en el ejército el principal aporte de la primera
misión militar chilena constituye el Proyecto de Ley Orgánica
propuesta en 1902, Ley que fue aprobada en su integridad en 1905,
la cual prácticamente reguló todo el funcionamiento del ejército del
Ecuador: composición del ejército, jerarquía militar, división territorial
del país, organización de los cuerpos de tropas en tiempo de paz y
guerra, establecimiento del servicio de intendencia, establecimiento de
instrucción militar, entre otros títulos de importancia que permitieron
la institucionalización del ejército ecuatoriano a inicios del siglo XX.
Para el historiador militar ecuatoriano Édison Macías, la misión
militar chilena tuvo un rol protagónico en la organización estructural,
programación académica, instrucción, enseñanza y dirección de
Institutos Militares. Considera Macías que la tarea más trascendente de
la misión militar fue la elaboración de la Ley Orgánica Militar aprobada
en 1905. 203
Remigio Romero y Cordero, considera que el aporte de la primera
misión militar chilena se inscribe en una faena delicada y de esfuerzo
pedagógico, ejercido con decisión e inteligencia por parte de los
instructores chilenos en busca del camino de modernizar al ejército
ecuatoriano.204
202 “Uniforme del Ejército Chileno”. El Comercio (Quito), 7 de febrero de 1917. BAEP.
203 Edison Macías Núñez, Misiones militares extranjeras, 42-43.
204 Remigio Romero y Cordero, El ejército en cien años de vida republicana, 164-165.
102
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El general Marcos Gándara Enríquez asevera que la Misión Militar
chilena reorganizó el ejército ecuatoriano bajo modelo similar al chileno.
Los programas de la Escuela Militar de Chile sirvieron de base para su
similar ecuatoriana, donde los oficiales chilenos se desempeñaron como
profesores y en la Escuela de Clases con similares cargos, en tanto que
en las Unidades Militares de Infantería y Artillería se desempeñaron
como ayudantes en la instrucción práctica, perfeccionando de esta
manera las destrezas militares.205
En el año de 1905 se encendió nuevamente el ambiente político
ecuatoriano y fue elegido presidente Lizardo García quien apenas pudo
gobernar por seis meses luego de ser derrocado por Eloy Alfaro. El
mayor Cabrera jefe de la primera misión militar chilena había aceptado
al cargo de asesor técnico del derrocado García.
Al asumir el poder Alfaro determinó finalmente desahuciar el
contrato de los oficiales chilenos, quienes abandonaron el país a inicios
de 1906.
Incidentes de la Primera Misión Militar chilena
En general, los instructores chilenos fueron bien recibidos por la
sociedad ecuatoriana. Inclusive el Jefe de la misión, el sargento mayor
Luis Cabrera Negrete contrajo matrimonio con la dama ecuatoriana
Lola Guarderas. Acontecimiento que le permitió al sargento mayor
Cabrera vincularse con la alta sociedad del país.206
Pero con el tiempo los oficiales chilenos se vieron envueltos en
problemas de contingencia política, muy agitada en esos años. En
agosto de 1901 había asumido la presidencia del Ecuador el general
205 Marcos Gándara Enríquez, “Las misiones militares en el Ecuador”, 6.
206 Mario Barros Van Buren, La misión Eastman en el Ecuador, (Quito: Editorial Casa de
la Cultura Ecuatoriana, 1966), 145.
103
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Leónidas Plaza en un clima preelectoral complejo, por la pugna de
varios líderes por la dirección del partido liberal.207
A inicios de marzo 1902, se iniciaron las reacciones negativas
a la presencia militar chilena con el incidente publicado en el diario
quiteño La Patria, en la sección “Crónica”, dando a conocer que como
un malcriado se había portado un Jueves S anto en una procesión de
acompañamiento al Santísimo, el instructor chileno capitán Ernesto
Medina:
Pues bien, en ese estado, asomaron por allí las orejas del instructor
y su caballo, y en vez de tornar la rienda el ginete y regresarse por
donde había venido, como lo prescriben las mas triviales normas de
urbanidad; avanzaron caballo y cabalgador, lenta y majestuosamente
por en medio de la selecta concurrencia, insultando de este modo a
la parte mas culta de nuestra sociedad y dando tristísima idea de los
escasísimos puntos que calza Don Medina en achaques de educación.
Y éste se gana tres centenares de sucres, y rancho y habitación y tiene
ordenanzas y se le abonan pasajes de ida y vuelta, para dizque venga a
educar a nuestros compatriotas.208
El 7 de abril de 1902, el sargento mayor Luis Cabrera escribía
al ministro Galo Irarrázabal, enviado Extraordinario y ministro
Plenipotenciario de la República de Chile en el Ecuador, que los oficiales
de la Misión chilena juzgando que la situación creada por los últimos
acontecimientos suscitados con el capitán Medina, recomendaban que
no estaría fuera de lugar una oportuna renuncia por parte de los oficiales
chilenos, para salvar así la reputación y dejar sin mancilla el nombre del
Ejército chileno, con cuya representación habían sido honrados por el
207 Academia de Guerra de Chile, “La participación en Ecuador”, en Pedro Hor-
mazábal Espinosa, edit., Cuaderno de Historia Militar, No. 2 (Santiago de Chile: Talleres del
Instituto Geográfico Militar, 2006), 7.
208 “Crónica”. La Patria (Quito), 29 de marzo de 1902. BAEP.
104
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Supremo Gobierno de Chile y por la Suprema Dirección de su ejército.209
La Misión chilena solicitaba al ministro que para llevar a término los
propósitos de trabajo teórico y práctico que impone la reorganización
militar del Ejército ecuatoriano necesitaban la confianza y el apoyo del
Gobierno del Ecuador y la confianza, el estímulo y el aprecio de la
sociedad ecuatoriana. Consideraban que sin estas palancas de acción,
la labor resultaría estéril y casi imposible:
Nosotros creemos que por las demostraciones que hemos sido
testigos por palpitaciones del sentimiento público producidos al calor de
los últimos acontecimientos. La alta y culta sociedad, la noble juventud,
la clase trabajadora y la sociedad entera honran con la distinción de su
confianza y nos estimulan con sus afectos ¿Pero sucede otro bando con
el Supremo Gobierno del Ecuador? La respuesta es Señor Ministro la
que nosotros no nos atrevemos a formular.210
El 21 de abril de 1902, el mayor Cabrera envía desde Quito otra carta
dirigida al general jefe de Estado Mayor General del Ejército de Chile,
informando y poniendo en conocimiento que con el advenimiento del
general Leónidas Plaza como presidente de la República, se produjo en
el Ecuador un renacimiento de la libertad de prensa. Y que a la sombra
de esta libertad se fundó un diario particular, ultracatólico, hostil al
gobierno y afecto a los intereses de peruanos y argentinos. Informaba
que el director, redactor y dueño del diario era el señor doctor José
Ignacio Arellano, cercano del que fue en el Ecuador ministro argentino,
doctor Arroyo. Ese periódico es La Patria.211
209 Correspondencia enviada por el sargento mayor Luis Cabrera Jefe de la Misión Mil-
itar chilena al Ministro Galo Irarrázabal, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten-
ciario de la República de Chile en el Ecuador, Quito, 7 de abril de 1902. AGE.
210 Ibíd., Correspondencia, Quito, 7 de abril de 1902. AGE.
211 Correspondencia enviada por el sargento mayor Luis Cabrera Jefe de la Misión
105
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Continuaba su reporte el mayor Medina comunicando que La Patria
no había perdonado ocasión para humillar a la Misión Militar chilena
y a la representación diplomática de Chile. En la publicación No.60
del 29 de marzo, el diario indispuso al capitán Medina, calificándolo
ante la sociedad como carente de educación, sin principios religiosos y
bastante grosero.212
Cabrera detalló que dos días después de la publicación, indignado
el capitán Medina sin consultarlo con nadie, buscó al doctor Arellano
desarmado y en traje de civil, pidiéndole que rectifique los hechos. El
doctor Arellano ofendió de palabra al capitán Medina y a continuación
se produjo una gresca. Este hecho produjo en seguida una situación
que los enemigos de Chile explotaron hábilmente, comprometiendo
en ella a toda la Misión, sobre la cual descargaron seriamente el peso
de la calumnia injuriosa y el insulto soez. Pero que el empeño de los
difamadores fracasó en absoluto y completamente.213
Otro incidente con los oficiales chilenos que provocó la cancelación
del contrato y la separación absoluta del ejército chileno, se produjo
por la falta disciplinaria cometida por el alférez de caballería Carlos
Gormáz, ante el incumplimiento de una disposición dispuesta por
el ejército ecuatoriano que prohibía a los oficiales en servicio activo
participar en carreras de caballo en el hipódromo.214
El alférez Gormáz había incumplido la disposición por lo que
fue sancionado con un mes de arresto, lo que el oficial desobedeció
siendo sorprendido en un restaurante del centro de la ciudad. Luego
de ordenarle nuevamente su arresto, el alférez volvió a reincidir en la
Militar chilena al general Jefe de Estado Mayor General del Ejército de Chile, Quito, 21
de abril de 1902. AGE.
212 Ibíd., Correspondencia, Quito, 21 de abril de 1902. AGE.
213 Ibíd., Correspondencia, Quito, 21 de abril de 1902. AGE.
214 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 201.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
misma falta disciplinaria, motivo por el cual el gobierno ecuatoriano
desahució en el acto su contrato y ordenó que no se le reconociera en
adelante su carácter de instructor.215
El capitán Ernesto Medina escribió una carta el 4 de mayo de 1905
al ministro de Guerra ecuatoriano relatando un incidente suscitado el
viernes 28 de abril de 1905 con el coronel Carlos Andrade. El capitán
Medina manifiesta que el origen del problema se produjo por imponer
al cadete Julio Andrade, sobrino del Señor Coronel, una corrección
disciplinaria autorizada por el Título IX del Reglamento Interno del
Colegio Militar, motivada por una grave falta cometida por el cadete,
recalcando que por una falta similar al cadete Jijón, la Dirección del
Colegio dispuso que se fuera a su casa.216
Medina informa que el coronel Andrade se alteró faltando a su
consideración de oficial en servicio y al carácter de instructor que por
disposición del Congreso de su país, autorizó para que aceptara el
contrato de fecha 10 de septiembre de 1901 propuesto por el Gobierno
del Ecuador.
El capitán chileno Ernesto Medina describe en la misiva que fue
objeto de una segunda provocación por parte del coronel Andrade:
En instrucción con los cadetes en el Ejido y al momento en que
montara a caballo fui sorprendido por una voz injuriosa y violenta
que me dijo: “Medina por qué no me saluda”. Esa voz era la del Sr.
Coronel Andrade. “No lo he visto mi Coronel”. A lo que me contestó:
“Si me ha visto” a lo que le repliqué: “en servicio no es posible ver a
las personas que llegan, pues la instrucción es la preocupación única”
él me contestó- “yo estoy caliente con Ud. Carajo,” yo contesté: “me
supongo Sr. Coronel por el castigo impuesto a su sobrino”, - él contestó:
215 Ibíd., 202.
216 Correspondencia enviada por el capitán Ernesto Medina miembro de la Misión
Militar chilena al Ministro de Guerra del Ecuador, Quito, 4 de mayo de 1905. AGE.
107
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
“no es por eso sino porque Ud. no me da parte Carajo”.- yo contesté:
“Ud. No es mi superior directo, por tanto no estoy en el deber de
darle parte, solo se da parte a los superiores directos y son: Director
del colegio, Ministro de la Guerra, Vicepresidente y Presidente de la
República”. – el señor Coronel contestó: - “yo soy el Subsecretario del
Ministerio de la Guerra carajo”, yo repliqué: “Señor Coronel modérese
en sus palabras”.- el Señor Coronel me contestó: “váyase a la mierda,-
y acto continuo se alejó al galope.- yo repliqué “esas cosas se arreglan
como caballero”,- el señor coronel detuvo medianamente su caballo y
soltó una 2 carcajadas burlonas”217
Continúa el capitán Medina manifestando que en cuanto a los
honores militares que reclama el coronel Andrade por ser Subsecretario
del Ministerio de la Guerra, ellos no se los confiere, ni estipula la Ley
Orgánica Militar que está pendiente del Poder Legislativo ni el Código
Militar vigente. Finalmente afirma que el número de carajos que le
lanzó el coronel Andrade no fueron menos de veinte.
El 5 de mayo de 1905 se reunieron y firmaron una Acta, los señores
Alejandro Villamar y mayor Timoleón Pasquel, representantes del
coronel Carlos Andrade. Diego Pérez y teniente Ricardo Olea Rivas,
representantes del capitán Ernesto Medina del Ejército de Chile, en
el objeto de arreglar satisfactoriamente el enojoso incidente suscitado
entre los oficiales ecuatoriano y chileno.218
Propusieron se constituya un tribunal de honor que resolviese:
¿El Subsecretario de Guerra se halla en el caso de dar una satisfacción
al Capitán Medina, instructor del Ejército?
¿El coronel Carlos Andrade se halla en el caso de dar satisfacciones
217 Ibíd., Quito, 4 de mayo de 1905. AGE.
218 Acta incidente entre el coronel Carlos Andrade y capitán Ernesto Medina, Quito, 5
de mayo de 1905. AGE.
108
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
al capitán del Ejército de Chile señor Ernesto Medina?
Oída esta proposición por los representantes, se solicitó que se
suspenda la reunión hasta reflexionar sobre ella. A la mañana siguiente
reunidos otra vez los mismos señores, los representantes del capitán
Medina manifestaron que no podían aceptar la constitución del tribunal
de honor propuesto, considerando una simple cuestión de honor, no
veían inconveniente para que se resolviese sin la intervención del
tribuna.219
Al contrario los representantes del coronel Andrade insistieron en la
necesidad de que el tribunal resuelva los puntos propuestos, por razones
de estricta disciplina militar, atentado su posición de Subsecretario de
Guerra y su grado militar.220
No habiendo sido aceptada en definitiva, por los representantes
del capitán Medina la formación del tribunal de honor, se acordó dejar
constancia en la presente acta, de estos particulares y de la insistencia
de los señores Pérez y Olea en pedir satisfacciones al coronel Carlos
Andrade, insistencia a la cual los señores Villamar y Pasquel declararon
no poder atender.
Al siguiente día el 6 de mayo de 1905, se expuso por parte de los
representantes del coronel Carlos Andrade que estaban facultados para
llevar adelante la solución del incidente Andrade-Medina. Los señores
Pérez y Olea insistieron en pedir que el coronel Andrade diese una
satisfacción en cualquier forma al capitán Medina. Y al no encontrar
una posible fórmula pacífica satisfactoria para ambas partes, hubo que
llegar a tratar de una solución por medio de las armas, con florete.221
219 Ibíd., Acta del 5 de mayo de 1905.
220 Ibíd., Acta del 5 de mayo de 1905.
221 Acta incidente entre el coronel Carlos Andrade y capitán Ernesto Medina, Quito, 6
de mayo de 1905. AGE.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Después de una discusión fue aceptado por parte de los
representantes y se acordaron además las siguientes reglas: El duelo
sería a primera sangre, debiendo después de esta, los padrinos retirar
inmediatamente a los combatientes.
El duelo constaría de tres asaltos cada uno de 5 minutos de
duración, con otros 5 de intervalo entre ellos. El encuentro tendría lugar
al siguiente día a las 09H00, en el Batán, hacia la mitad del camino entre
el Batán Grande y el Batán chico. Adicional los combatientes podían
llevar cualquier traje militar o civil; y, finalmente, no se nombraron
médicos por la circunstancia de serlo dos de los padrinos.222
El 7 de mayo de 1905 se formalizó el duelo en cumplimiento a
lo convenido y habiendo de común acuerdo anticipado la hora del
encuentro, asistieron al Hipódromo de la ciudad de Quito a las 07H00,
los Señores coronel Carlos Andrade, capitán Ernesto Medina y los
suscritos representantes de dichos señores.223
Elegido el terreno y cumplidas todas las formalidades previas al lance,
efectuándose los tres asaltos de 5 minutos cada uno estipulados en el
acta del 6 de mayo de 1905, y habiendo sido tocado en el brazo derecho
el coronel Andrade en el segundo asalto, se dio la voz de alto; pero
examinado el efecto de la estocada se determinó que no era suficiente
para dar por terminado el lance. En el resto del combate no hubo otro
efecto apreciable. Se declaró por lo tanto resuelta satisfactoriamente la
cuestión que llevó al terreno del honor a los Señores Coronel Andrade
y Capitán Medina.224
222 Ibíd., Acta del 6 de mayo de 1905.
223 Acta del duelo entre el coronel Carlos Andrade y capitán Ernesto Medina, Quito, 7
de mayo de 1905. AGE.
224 Ibíd., Acta del 7 de mayo de 1905.
110
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
La prensa escrita capitalina seguía de cerca el duelo entre los oficiales
ecuatoriano y chileno, es así que en El Tiempo en la sección “Casos
Sensacionales” del 8 de mayo de 1905, se cubrió el duelo describiendo
que el domingo a las 07H00 se verificó el desafío, que según el convenio
hecho por los representantes de cada una de las partes, debía ser a la
esgrima y en tres asaltos de 5 minutos de duración cada uno, con otros
tantos minutos de intervalo: primer asalto no dio resultado ninguno:
que el segundo asalto el capitán Medina tocó con la punta de su florete
el brazo del coronel Andrade y entonces los padrinos mandaron a
suspender en el acto el asalto para examinar el efecto de la estocada;
mas viendo que no era suficiente para suspender el desafío dieron
lugar al tercer asalto, el cual fue sin resultado. Los padrinos declararon
terminado el desafío que se puede considerar terminado de una manera
satisfactoria para ambas partes.225
Este suceso tuvo lugar en el Hipódromo y actuaron como padrinos
los señores general Andrade y doctor Alejandro Villamar del señor
coronel Andrade y los señores teniente Oleas Rivas y doctor Pérez, del
señor capitán Medina, según se publica en esta información.
El Tiempo sostenía que un suceso de esta naturaleza es despreciable
al jugarse la vida un militar nacional de alta graduación y peor aún un
oficial extranjero que desempeña un elevado papel en la instrucción
militar del ejército del país.
El Gobierno había ordenado el esclarecimiento del hecho, con
una comisión encargada del esclarecimiento de la verdad y para
verificar el estigma del verdadero culpable de un lance que pudo tener
consecuencias fatales, sembrando un mal germen y pésimo antecedente
en el ejército y sociedad ecuatoriana.
225 “Casos Sensacionales”. El Tiempo (Quito), 8 de mayo de 1905. AGE.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
El artículo de El Tiempo culmina resaltando que ojalá se haya
terminado allí el asunto y no subsistan los odios y prevenciones que, de
seguro arruinaran la disciplina y la moralidad que debe subsistir entre
entidades llamadas a producir el orden y velar por la moral.
Este suceso fue corroborado en el Telegrama del Interior, Servicios
de hoy del 8 de mayo de 1905:
Ayer tuvo lugar en el Hipódromo el duelo concertado entre el
coronel Carlos Andrade, subsecretario del Ministerio de Guerra y el
capitán chileno Ernesto Medina. Fueron padrinos del coronel Andrade
el general Julio Andrade y el doctor Alejandro Villamar y del capitán
Medina el teniente Oleas Rivas y el doctor Pérez.226
En La Linterna, en el artículo “El duelo Andrade-Medina” se
manifiesta que intencionalmente no quisieron ser los primeros en
informar al público este ruidoso suceso. Principiando por declarar que
la narración de El Tiempo guarda casi perfecta conformidad con las
informaciones recogidas por nosotros:
Los duelistas se reconciliaron en el campo de honor, declarando
ambos que olvidaban el resentimiento de la víspera. Hubo generosa
actitud de parte de los combatientes y padrinos y el honor y la dignidad
personal de los señores Andrade y Medina quedaron con los títulos que
más ambiciona un caballero. Por nuestra parte, al revés de los que otros
piensan, nos alegramos de la honrosa solución que ha merecido este
conflicto entre el honor de los hombres. El insulto de arrabal, el garrote,
el palo, la enemistad eterna, no se compadecen con la hidalguía del
caballero, ni lavan honra ni sancionan ofensas. Entre caballeros, estas
cosas ocurren con frecuencia y se ventilan del mismo modo.227
226 Interior, Telegramas, Servicios de hoy, 8 de mayo de 1905. AGE.
227 “El duelo Andrade-Medina”. La Linterna (Quito), 9 de mayo de 1905. AGE.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
El historiador chileno Roberto Arancibia Clavel destaca que todos
los incidentes disciplinarios suscitados con los instructores chilenos
en misión oficial en el gobierno ecuatoriano tuvieron repercusiones en
Chile, generando dudas en la forma en que se seleccionaba a los oficiales
enviados al exterior. Estas dudas del Jefe de Legación chilena como de
algunos parlamentarios que tuvieron conocimiento de estos hechos,
usaron estos antecedentes durante las discusiones en el Congreso de
Chile para autorizar a los oficiales a firmar contratos con los gobiernos
extranjeros.228
Arancibia destaca también la preocupación de la representación
chilena en Ecuador para defender la dignidad de sus oficiales y la
actitud del gobierno y ejército chileno en el sentido de dar de baja en
forma inmediata al infractor, donde se le prohibía usar su uniforme
militar, demostrando de esta manera el sentido de disciplina que
mantenía el ejército chileno.229
En este contexto la participación de la Primera Misión Militar chilena
en el Ecuador estuvo también envuelta en problemas de contingencia
política agitada en esos años, lo que significó un principio de violación
al principio de neutralidad que correspondía a su condición de
extranjeros.
En 1905 debían celebrarse nuevas elecciones presidenciales y no
hubo acuerdo entre las dos corrientes liberales: los placistas seguidores
del presidente apoyaban a Lizardo García y los alfaristas que intentaron
colocar a Ignacio Robles cercano al general Alfaro. Fue elegido Lizardo
García, quien alcanzó a gobernar apenas seis meses, siendo derrocado
228 Roberto Arancibia Clavel, La Influencia del Ejército Chileno, 203.
229 Ibíd., 203.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
por una conspiración dirigida por Eloy Alfaro en diciembre de 1905.230
El sargento mayor Luis Cabrera Negrete tenía una gran amistad con
Lizardo García debido a motivos personales, había sido su padrino
de bodas. Cabrera apoyó al Presidente derrocado. Alfaro con estos
antecedentes determinó desahuciar el contrato. Cabrera fue designado
temporalmente adicto militar en Guatemala por el gobierno chileno,
concluyendo de esta manera la primera misión militar en el Ecuador.231
230 Academia de Guerra de Chile, “La participación en Ecuador”, 7.
231 Ibíd., 7-8-9.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Conclusiones
La primera conclusión que se destaca en esta investigación sobre
la influencia de la primera Misión Militar chilena para transformar la
institucionalidad militar en el Ecuador se confirma en el rol protagónico
de la misión para la organización estructural del Ejército.
En este trabajo, a diferencia de otros autores que han realizado
estudios sobre este tema, se analizó la verdadera situación del Ejército
ecuatoriano en las postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX,
antes de la contratación de la Misión Militar, concluyendo que antes
de la consolidación de la Revolución Liberal y de la llegada al poder
del general Eloy Alfaro, ya existía una fuerza militar organizada en un
Ejército permanente con órganos de mando, legislación y con algunos
reglamentos doctrinarios de formación castrense.
Se puede concluir que la situación del Ejército presentaba
debilidades propias de una prolongada guerra civil por los combates
que se desarrollaron en todo el país. En ese contexto, Alfaro consideró
la necesidad de fusionar el Ejército regular con sus tropas montoneras
para ejecutar un ordenamiento general y organizar un verdadero
Ejército nacional. Las tropas de Alfaro estaban conformadas por una
diversidad de sujetos sociales de condición subalterna, unidos por la
necesidad de reaccionar ante la penetración de un estado oligárquico
terrateniente.
Para el presidente liberal profesionalizar al Ejército se transformó en
una necesidad urgente, con el objetivo de mantener el control interno y
disponer de una fuerza armada profesional, autónoma y moderna para
la defensa externa.
Otra conclusión importante de esta investigación para haber
seleccionado al modelo militar chileno, para instruir al Ejército
ecuatoriano se determina en que luego de la Guerra del Pacífico,
115
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
el país de La Moneda se confirmó como una potencia dominante en
Sudamérica. Chile había iniciado su proceso de profesionalización
militar adelantado con relación a los otros países de la región.
Este estudio demuestra que Alfaro ya instalado en el poder motivó
la asignación de becas en la Escuela Militar de Santiago y la contratación
de los oficiales chilenos. Así como también la aprobación de varios
acuerdos gubernamentales e interinstitucionales, militares, educativos
y comerciales entre los dos países.
La presencia de cadetes y oficiales ecuatorianos becados en los
institutos de formación militar chilenos permitió que a su retorno al
país contribuyan en el proceso de modernización e institucionalización
del Ejército. Además con su experiencia adquirida en Chile dieron
origen y motivaron la contratación de la primera Misión Militar chilena
en Ecuador.
Como conclusión, considero que el principal aporte de la primera
misión es la propuesta del proyecto de ley orgánica militar presentado
el 27 de junio de 1902 y que fue aprobada en 1905. En esta ley se
determinó la composición, jerarquías, duración de la carrera militar,
sistemas de ingreso y egreso de la institución, sueldos, ascensos y
pensiones.
La labor de los instructores chilenos fue determinante a través de
la producción de textos y reglamentos militares que fueron difundidos
en el Colegio Militar y en la Escuela de Clases. Desarrollaron una
completa reorganización de la enseñanza militar implementando
cursos especiales de educación y escuela práctica de tiro con armas.
Adicionalmente masificaron disciplinas deportivas como la esgrima y
equitación.
Los oficiales chilenos fueron bien recibidos por la sociedad
ecuatoriana, inclusive el jefe de la misión contrajo matrimonio con
una dama quiteña. Por causas políticas, algunos oficiales se vieron
116
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
envueltos en polémicas con la opinión pública y prensa local. Algunos
oficiales por faltas disciplinarias fueron desahuciados sus contratos y
retornaron a su país.
Las reformas chilenas se hicieron efectivas provocando un cambio
notable en el Ejército ecuatoriano gracias al intercambio militar entre
ambos países con sucesivas misiones militares, becas y con la constante
capacitación en las escuelas, academias e institutos de formación
militar chileno. Misiones que se iniciaron en los entre 1899 y 1960.
El considerar que en la guerra, la práctica no es más que una simple
aplicación de la teoría y esta se aprende en las aulas, con el ejercicio
práctico de la conducción de tropas se aprendió de los oficiales chilenos,
cuando el Ecuador luego de la revolución liberal buscó la necesidad de
profesionalizar a su Ejército.
La profesionalización obtenida es gracias a la implementación de
un sistema de entrenamiento con la creación e impulso de los institutos
fundados a inicios de siglo como el Colegio Militar y la Escuela de
Clases regentadas y dirigidas por los instructores de la primera Misión
Militar chilena.
Como conclusión final, la presencia de la primera Misión Militar
chilena en Ecuador tuvo conceptos positivos y edificantes, donde el
Ejército adquirió experiencias militares y enseñanzas que influyeron en
su profesionalización, organización y modernización.
117
CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
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Ecuatoriana Benjamín Carrión., 2016.
Weber, Max. Economía y Sociedad. México: Fondo de Cultura Económica,
1964.
124
La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Anexos
Cuadro 1. Ley de sueldos, 14 de septiembre de 1894
para el personal militar
FUNCIÓN SUELDO ANUAL EN SUCRES
Ministro de guerra y marina $ 2.880
Comandante en jefe del ejército en campaña $ 2.880
Comandante general de divisiones $ 2.400
General $ 1.990
Coronel $ 1.440
Teniente coronel $ 1.056
Sargento mayor $ 720
Capitán $ 528
Teniente $ 384
Subteniente $ 288
Sargento primero, sesenta centavos por día. $ 219
Sargento segundo, cincuenta y cinco $ 200.75
centavos por día.
Cabo primero, cincuenta centavos por día. $ 182,50
Cabo segundo, cuarenta y cinco centavos $ 164,25
por día.
Trompeta, cuarenta y cinco centavos por día. $ 164,25
Corneta, cuarenta y cinco centavos por día. $ 164,25
Soldado, cuarenta centavos por día. $ 146
232
232 Ecuador, DO, No. 307, Quito, 10 de octubre de 1894, 2523-2524. Elaboración el autor:
Jorge Martínez Bucheli.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
Cuadro 2. Decretó de aumento de sueldos para el ejército,
dispuesto por Alfaro, 28 de septiembre de 1896
SUELDO ANUAL EN
FUNCIÓN
SUCRES
General $ 4.800
Coronel $ 2.400
Teniente Coronel $ 1.680
Sargento Mayor $ 1.200
Capitán $ 840
Teniente $ 720
Subteniente ó Alférez $ 600
Sargento Primero $ 408
Sargento Segundo $ 360
Cabo Primero $ 336
Cabo Segundo $ 312
Soldado $ 264
233
233 Ecuador, RO, No. 220, Guayaquil, 17 de octubre de 1896, 1774. Elaboración el autor:
Jorge Martínez Bucheli.
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La Primera Misión Militar Chilena y su influencia
en el Ejército Ecuatoriano, 1899-1905
Cuadro 3. Proyecto de Ley Orgánica Militar, División
territorial y número de efectivos posibles para el Ejército
Nacional de primera línea
PERSONAL APTO
ZONAS MILITARES HABITANTES PARA TOMAR LAS
ARMAS (4%)
I 106.000 4.240
II 587.000 23.880
III 313.000 12.520
IV 341.000 13.640
Total 1.347.000. 54.280
234
234 Luis Cabrera Negrete, Ernesto Medina, Luis Bravo, Julio Franzani, Proyecto de Ley
Orgánica Militar, (Quito: Tipografía de la Escuela de Artes y Oficioas por R. Jaramillo,
1902), 16. Elaboración el autor: Jorge Martínez Bucheli.
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
Biblioteca del Ejército Ecuatoriano, Vol. 36
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CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DEL EJÉRCITO
BIBLIOTECA DEL EJÉRCITO ECUATORIANO, Vol. 36