CURSO DE PRÁCTICA DE DERECHO PROCESAL ADMINISTRATIVO Y PROCESAL
LABORAL SEMESTRE 2025-I
INFORME JURÍDICO N° 7
NOMBRE: Saida Madait Huacac Valeriano
FECHA: 07-07-2025
A. MATERIA DEL CASO:
Reposición e indemnización por despido fraudulento
B. ANTECEDENTES DE HECHO:
El demandante Luis Fernando Vizcarra Rivas fue despedido de manera fraudulenta por la
empresa LAN SA, pese a haber laborado desde el 2 de noviembre de 2009 como
despachador de vuelos estacionales sin antecedentes disciplinarios y con un desempeño
intachable. La empresa le atribuye falsamente haber ingerido bebidas alcohólicas sin
presentar prueba objetiva que acredite ello, ni permitirle ejercer su derecho a la defensa, ya
que el video de vigilancia nunca fue puesto a su disposición. Alega que la carta de preaviso
y despido contiene imputaciones genéricas, sin precisar las obligaciones contractuales
supuestamente vulneradas. Al carecer de sustento fáctico y legal, se solicita la nulidad del
despido y la reposición en su puesto laboral.
La parte demandada sostiene que el despido del señor Vizcarra Rivas se efectuó conforme
a ley, toda vez que en los videos de vigilancia se le observa claramente libando bebidas
alcohólicas y realizando conductas indebidas dentro del centro de trabajo, configurándose
una falta grave prevista en el artículo 25 de la Ley de Productividad y Competitividad
Laboral. Precisa que no fue el único sancionado, ya que se aplicaron medidas disciplinarias
objetivas y proporcionales a todos los trabajadores involucrados. Asimismo, afirma que el
procedimiento se realizó respetando el debido proceso, notificándose válidamente al
demandante y otorgándosele la oportunidad de presentar sus descargos, sin haberse
vulnerado su derecho de defensa.
C. FUNDAMENTOS JURÍDICOS:
Derecho a no ser despedido de forma arbitraria - Constitución Política, artículo 27.
Decreto supremo 003-97-TR TUO del Decreto Legislativo N.º 728
Decreto Legislativo N.º 728 – Ley de Productividad y Competitividad Laboral.
● Artículo 25: Falta grave es la infracción por el trabajador de los deberes esenciales
que emanan del contrato, de tal índole, que haga irrazonable la subsistencia de la
relación. Son faltas graves: a) El incumplimiento de las obligaciones de trabajo que
supone el quebrantamiento de la buena fe laboral, la reiterada resistencia a las
órdenes relacionadas con las labores, la reiterada paralización intempestiva de
labores y la inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo o del Reglamento de
Seguridad e Higiene Industrial, aprobados o expedidos, según corresponda, por la
autoridad competente que revistan gravedad.
D. OPINIÓN SOBRE EL DICTAMEN FINAL:
Considero que existió cierta contradicción en la motivación de la sentencia emitida. Si bien
el juez reconoció que los hechos imputados al demandante, como el consumo de alcohol
dentro del centro de trabajo y la alteración de las cámaras de vigilancia, sí ocurrieron y
configuran una falta grave conforme al inciso a) del artículo 25 de la Ley de Productividad y
Competitividad Laboral, también concluye que el despido fue fraudulento por resultar una
medida desproporcionada.
Por un lado reconoce que el trabajador incurrió en una conducta sancionable y no
reiterativa, pero, considero no se ponderó adecuadamente si la falta justifica la sanción
impuesta. El juez sostuvo que no hubo vulneración al derecho de defensa, lo cual haría
suponer que el procedimiento fue válido. Por ello, si bien se podría discutir la
proporcionalidad de la sanción, declarar la nulidad del despido bajo el supuesto de fraude
parece forzado. En ese sentido, no comparto del todo la fundamentación de la sentencia,
pues presenta una motivación contradictoria que debilita su coherencia interna.