Lía, una pequeña ardilla, quería hacer algo especial por su mejor amigo,
el ratón Miguel, que siempre la ayudaba a recolectar nueces. Así que
decidió organizarle una fiesta sorpresa para su cumpleaños.
Lía se puso a trabajar. Invitó a todos los amigos del bosque: el pato, la
tortuga y el conejo. Juntos prepararon juegos, globos y, por supuesto,
una deliciosa torta de nuez.
El día de la fiesta, todos se escondieron detrás de los arbustos,
esperando que Miguel llegara. Cuando Miguel apareció, todos gritaron:
—¡Sorpresa! ¡Feliz cumpleaños, Miguel!
Miguel se sorprendió y su cara se iluminó de felicidad.
—¡Gracias, amigos! ¡No sabía que me querían tanto!
Lía y sus amigos se dieron cuenta de que la verdadera amistad se
muestra a través de pequeños gestos y sorpresas.