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Bolívar y su conexión con Alemania

El documento presenta un análisis sobre la obra 'Simón Bolívar y los alemanes' de Günter Kahle, que explora la influencia alemana en la genealogía del Libertador Simón Bolívar y su recepción en la historiografía alemana. Se destacan los vínculos familiares de Bolívar con alemanes y se revisa cómo su figura fue percibida en Alemania a lo largo del tiempo, desde una visión positiva hasta interpretaciones más críticas. Además, se menciona la contribución de varios historiadores alemanes en la construcción de la imagen de Bolívar en el contexto de las revoluciones hispanoamericanas.

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Bolívar y su conexión con Alemania

El documento presenta un análisis sobre la obra 'Simón Bolívar y los alemanes' de Günter Kahle, que explora la influencia alemana en la genealogía del Libertador Simón Bolívar y su recepción en la historiografía alemana. Se destacan los vínculos familiares de Bolívar con alemanes y se revisa cómo su figura fue percibida en Alemania a lo largo del tiempo, desde una visión positiva hasta interpretaciones más críticas. Además, se menciona la contribución de varios historiadores alemanes en la construcción de la imagen de Bolívar en el contexto de las revoluciones hispanoamericanas.

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BOLIVAR V LOS ALEMANES

Por R. ANTONIO RAMOS

"Simón Bolívar y los alemanes" es el título del importante libro de Günter


Kahle, ilustre profesor de la Universidad de Colonia, Alemania, gran amigo
personal y gran amigo del Paraguay, y estudioso de nuestra historia y de América.
Natural de Berlín, cayó prisionero en poder de los rusos en la segunda
guerra mundial. Estudio en la Universidad de Colonia, reemplazó al eminente
Dr. Richard Konetzke en la Dirección del Instituto de Historia Ibérica y Lati-
noamericana de la Universidad antes aludida. Estuvo igualmente por México y
América Gentral y trabajó en el Archivo Militar y en el Archivo General de la
Nación, en México, la capital del país nombrado. Es miembro correspondiente
de la Academia Paraguaya de la Historia.
Günter Kahle viajó por los países de la cuenca del Río de la Plata. En
Asunción realizó provechosas investigaciones en el Archivo Nacional. Su tesis
para optar al titulo de doctor versó sobre "Orígenes de la conciencia nacional
paraguaya".
Otros interesantes trabajos se deben a este estudioso profesor alemán, entre
los cuales podemos mencionar: "El idioma guaraní como factor principal para la
formación de la conciencia nacional paraguaya", "Los catecismos políticos a fines
de la era colonial", "La encomienda como institución militar en la América his-
pánica colonial", "Bartolomé de las Casas", "La expulsión de los españoles de
México", "Orígenes y problemas de los movimientos guerrilleros latinoamerica-
nos en el siglo xxx", "Problemas fundamentales de la integración en América
Latina desde la Independencia ( 1810-1948)", "La dictadura del Dr. Francia y
su importancia para el desarrollo de la conciencia nacional paraguaya", "El Dr.
Francia del Paraguay: un dictador sudamericano en la óptica de la historiografía
europea", "Sistema monetario en el antiguo Paraguay", "El Imperio Austro-
Húngaro y el Paraguay". Tiene en preparación: "Francisco Wisner von Morgens-
tern", "Paraguay, experimento histórico", "Ideas y planes de una monarquía ar-
gentina, 1810-1820", "Ensayo de una biografía según investigaciones en los ar-
chivos del Paraguay, Brasil, Estados Unidos, Austria, Eslovaquia y Hungría" y
"Las relaciones entre Austria-Hungría y Brasil en los últimos años de la vieja
monarquía del Danubio".
126 BOLETIN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA

Tales son a grandes rasgos la fecunda y densa labor historiográfica de Gün-


ter Kahle, a quien seguiremos en esta disertación, tomando como base su valioso
y bien documentado libro ya citado.
Es bien sabido que la sangre vigorosa de los vascos corría por las venas
del Libertador Simón Bolívar, como también la gallega. Pero lo curioso es que
dichas venas también recibieron sangre alemana por parte de sus abuelos ma-
ternos. Los datos correspondientes aparecieron en el "Estudio sobre la genealogía
del Libertador" de L. Fuentes Carvallo. Sobre este particular nos escribe, desde
Río de Janeiro, Miguel Angel Aloy, entrañable amigo, erudito y profundo conoce-
dor de la literatura americana y de la historia del Libertador: "La firma Fugger
fue una importante casa mercantil y bancaria en el siglo XVI. Su sede estaba en
Augsburgo, Alemania meridional, donde se estableció en 1376, fundada por
Fugger. Sus negocios se fueron expandiendo, explotando minas, comercio, etc., a
través de Noruega, Austria, Italia, etc. Hasta participaron del negocio de la venta
de las bulas de indulgencias, que provocó la reacción de Lutero y el surgimiento
de la reforma. Influyeron poderosamente en la elección de Carlos I de España y
V de Alemania. El emperador distribuyó 850.000 florines de entonces, mitad de
los cuales fueron aportados por los Fugger. Para compensarlos, Carlos V les
concedió en 1524 varias prebendas, inclusive el arrendamiento de las rentas de
las órdenes militares, los pastos de Castilla la Nueva, minas. De ahí se exten-
dieron a México, al Perú. La firma fue decayendo, pero continuó íntimamente
relacionada con Castilla, incorporándose definitivamente la familia Fugger a la
vida española, influyendo en su arquitectura, especialmente en Almagro.

"Juan de Juren, noble alemán, oriundo de Colonia (Renania-Westfalia) se


establece en Almagro, donde casa con Ana Espinosa de los Monteiros, siendo
ambos séptimos abuelos maternos de Bolívar. De este matrimonio nació Elena
Juren, que, a su vez, casó con un noble alemán, Juan Xedler, natural de Baviera,
y que había venido a Almagro bajo el auspicio de los "Fúgger", que habían pa-
sado a llamarse "Fúcares". Del matrimonio Juren nació Manuel Xedler y Juren,
que se ligó a una linajuda familia de los Diego Muñoz, que acompañó a Alfonso X,
"El Sabio", en la fundación de Villa Real (1255). Finalmente esa cepa se tras-
lada a Venezuela y su sangre llega hasta el Libertador. Familias alemanas de la
rama son: Juren, Fugger y Xedler".

Aloy agrega: "Ramificaciones de la genealogía del Libertador: 6'! abuelo


del Libertador: Pedro Gámez, casado con la nieta de Manuel Xedler y Juren.
Con este casamiento se une la cepa manchega con la sangre alemana en el linaje
del Libertador. Tatarabuela, Isabel María Xedler, nacida en 1647, hija de Ma-
nuel Xedler. Bisabuela materna, Isabel María Gil de Arratia, casó en 1717 con
Feliciano de Palacios Sojo y Xedler, bisabuelo del Libertador. El más remoto
antepasado del Libertador, es Juan Juren, séptimo abuelo materno de Bolívar,
oriundo de Colonia, Westfalia".

Gracias a la gentileza a Miguel Angel Aloy podemos ofrecer estos curiosos


datos sobre los vínculos de Bolívar con los alemanes. Ellos "aparecieron en el Bo-
letín Histórico de la Fundación John Boulton, N'! 40, de enero de 19"i6".
BOLIVAR Y LOS ALEMANES 127

No está de más mencionar que un paraguayo, residente en Posadas, Argen-


tina, G. Esteban Palacios Corvalán, forma parte del linaje de doña María Concep-
ción Palacios y Blanco, madre del Libertador, perteneciendo de esta suerte este
paraguayo al parentesco materno de Bolívar.
Se sabe que Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783,
que luego de la jornada del 19 de abril de 1810 fue enviado a Londres en misión
especial, donde se encontró con Francisco de Miranda, el Precursor; que en la
Sociedad Patriótica desempeñó papel preponderante, juntamente con Miranda; que
después de la fatal capitulación de San Mateo, emigró a Cartagena de Indias,
donde publicó su famoso Manifiesto; que después emprendió las operaciones del
río Magdalena y luego la Campaña Admirable de 1813 a 1814; que derrotado por
los realistas volvió nuevamente a Cartagena, de donde para evitar la guerra civil
pasó a Jamaica, allí publicó su célebre "Contestación de un americano meridio-
nal a un caballero de la isla", conocida simplemente como la "Carta de Jamaica",
la "epístola genial", de 1815.
Günter Kahle comenta que en esa época comienza a aparecer en el perio-
dismo alemán el nombre de Bolívar. El "Politisches Journal" publicó "Visión de
las últimas noticias de la revolución en la América Española, basada en diarios
españoles y americanos, informes y descripciones de viajes". El periódico señaló
las consecuencias que podrían tener en Europa la revolución americana, pero,
dadas las fuentes, los conocimientos sobre Bolívar eran parciales e incompletos.
Carl Venturini "informaba regularmente acerca de la marcha de la "tor-
menta revolucionaria en la América Española", como anunciaba en 1817.
Desde 1818 y 1819 la información sobre Hispano América es más continua.
Simón Bolívar es el que despertaba mayor interés y la "personalidad del Liberta-
dor fue puesta cada vez más de relieve". "Politiches Journal", "publicó en 1819
una breve 'Biografía' del jefe insurgente Bolívar', la primera que apareció en pe-
riódicos alemanes". Para Kahle le parece "casi conmovedor" esta monografía
sin embargo de estar plagada de errores.
El Congreso de Angostura designó a Bolívar presidente de la Gran Colom-
bia en 1819. "En 1823, el 'Politisches Journal' había considerado oportuno com-
parar en un estudio a las figuras de Morillo y Bolívar". Los periódicos describían
la vida del Libertador, repitiéndose unos a otros.
"En general, los ensayos sobre Bolívar en aquellos años no eran muy sustan-
ciosos y esclarecedores, pero su tendencia era totalmente positiva y abarcaba des-
de la amistosa aprobación hasta el entusiasmo manifiesto". La censura de esos
tiempos, sin embargo, impidió tratar la figura y la obra de Bolívar con la libertad
necesaria, a causa de los principios de la Restauración. Kahle acota: "Los por lo
general liberales redactores y editores ponían en juego la existencia de sus perió-
dicos, también de sus propias personas, si expresaban de una manera demasiado
manifiesta su aprobación por Bolívar y las repúblicas democráticas de Hispanoamé-
rica". Por lo que se ve este repl!diable procedimiento tan en uso en estos días
de América, era un mal que nos había transmitido la civilización de la vieja
Europa.
128 BOLETIN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA

La revista "Columbus", con el subtítulo de "Misceláneas americanas" publi-


caba referencias a los países del Sur y Norte de América. Asimismo la llamada
"Atlantis" se dedicaba a informar sobre los negocios públicos del Nuevo Mundo.
"Ambas revistas -escribe Kahle- contribuyeron, en gran medida, a crear en el
lector alemán una imagen de Bolívar que habría de ser considerada válida duran-
te. largo tiempo". Además de los documentos del Congreso de Panamá de 1826
y de la que debía realizarse en Tacubaya, México, "los volúmenes de "Columbus"
y "Atlantis" contienen otras fuentes sobre la historia de Bolívar como así tam-
bién descripciones de su vida y fragmentos de su correspondencia y de sus pro-
clamas. "Columbus, durante los seis años de su existencia, publicó más de veinte
artículos dedicados a las campañas, la política y la vida de Bolívar, como así tam-
bién más de cien informes del más diverso tipo sobre la cultura, la política y la
economía de la nueva República de Colombia".
Y así sucesivamente se iban publicando trabajos sobre el Libertador. Así
Roding dio a conocer "una biografía de Bolívar" "tomada de la 'Encyclopedia
Americana' del Doctor Liber". La "Biografía" no era precisamente favorable al
Libertador.
En 1829 apareció la obra de Ducoudray Holstein, en dos tomos. Este oficial
francés fue ayudante del Libertador. No obstante su difusión, su "valor para el
historiador es muy reducido ya que en su totalidad puede ser interpretada como
un panfleto polémico contra Bolívar". El libro fue traducido a otros idiomas y
en mucho influyó para la formación de un concepto negativo sobre el Libertador.
"En Alemania -nos refiere Kahle- apareció en 1830, en una edición a cargo de
Roding", quien se solidarizó con las conclusiones del autor y "Bolívar definitiva-
mente 'queda desprovisto de aquel esplendor y ( es presentado) in puris natura-
libus' y no como se lo presentaba 'siempre bajo la brillante luz de un héroe y de un
noble paladín de la libertad y el derecho'".
En el siglo XIX la fama de Bolívar quedó oscurecida por la resplandeciente
de Napoleón, por la de Cavour, Bismarck, Disraeli y Lincoln. Pero ante este dis-
tanciamiento de la luz apareció "la gran obra del alemán Gervinus: Historia de]
siglo XIX"; continuó el trabajo "de su maestro de la Universidad de Heidelberg,
Schlosser". Kahle· agrega: "Después de haber publicado en 1853, su "Introduc-
ción a la historia del siglo XIX, Gervinus fue víctima de persecuciones políticas y
acusado de "incitación a la alta traición y amenaza de la paz y el orden público".
Siempre el ejemplo de la vieja Europa. Y hasta la "Universidad de Heildelberg
le retiró transitoriamente la autorización para ejercer la docencia. Su "crimen"
-agrega el autor citado- consistía en el anuncio de que algún día el principio
democrático habría de imponerse y la forma de gobierno monárquico sería des-
plazada". Kahle sigue afirmando: "La figura y la obra de Simón Bolívar ocupan
un lugar preeminente de la descripción que hace Gervinus de las revoluciones
hispanoamericanas". . . Sus consideraciones "representan la contribución más im-
portante y sustanciosa de la historiografía alemana sobre Bolívar en el siglo XIX".
En 1857 también Carlos Marx se ocupó de Bolívar, desde su residencia en
Londres, donde recibía la ayuda de Engels. Como no era historiador y basado en
la bibliografía contraria a Bolívar, Marx escribió una visión negativa del Líber-
BOLIVAR Y LOS ALEMANES 129

tador. Según Kahle "este cuadro tan extremadamente negativo puede deberse en
parte a una aversión personal en contra de Bolívar, que estaría acorde con la ten-
dencia general de Marx a la misantropía".
En 1849 apareció en Constanza, Suiza, "una extensa biografía de Simón
Bolívar, escrita por el historiador alemán Gerhard Masur. "Ninguno de los tra-
bajos publicados anteriormente era más adecuado que éste para dar un nuevo
impulso a la investigación histórica alemana sobre América Latina. Sus conoci-
mientos precisos -afirma Kahle- basados en profundos estudios de las fuentes,
han condicionado hasta hoy la imagen de Bolívar en Alemania".
En el prefacio de la primera edición española lanzada en México, Masur es-
cribe: "Bolívar se me aparece como una de las principales figuras del siglo XIX
y como una de las personalidades más grandes de todos los tiempos. Hay ciertos
principios por los que vivió y en los que yo también creo: que la libertad es un
valor en sí misma; que es mejor morir por la libertad que vivir en la esclavitud;
que la organización política de la libertad tiene su expresión en la democracia,
pero que la democracia debe hallar el equilibrio entre las exigencias de la libertad
y las de la estabilidad y la eficacia, o se producirá la anarquía; que los gobiernos
internacionales deben encontrar su solución en una liga de pueblos libres que re-
sista la agresión con la fuerza de las armas y dirima las controversias entre sus
miembros a través de un tribunal de justicia. Esta es la esencia del credo político
de Bolívar. Su significado para nuestra propia época parece evidente. Tengo con-
ciencia de la grandeza de Bolívar- termina diciendo el prefacio aludido-, pero
no lo he descrito como un individuo infalible. "No pertenecen a la historia ni la
falsedad ni la exageración, sino tan sólo la verdad", dijo el Libertador. Y teniendo
en cuenta estas palabras he tratado de reseñar su vida y su obra".
Si bien Günter Kahle no menciona, nosotros anotamos que también Emil
Ludwig, notable biógrafo alemán, natural de Breslan, dedicó una de sus impor-
tantes obras al hijo de Caracas, titulada, "Bolívar, el Caballero de la Gloria y de
la Libertad". En este libro editado en castellano por la Editorial Losada, Ludwig
"rinde homenaje a la América española en la figura de uno de sus héroes má-
ximos: Bolívar. En esta obra, compuesta por encargo del gobierno de Venezuela,
y fruto del trabajo de largos años, Ludwig llega quizá a la cumbre de su maes-
tría biográfica".
Con motivo del sesquicentenario de la muerte de Bolívar, despertó interés
el "aparentemente olvidado Libertador". Sobre este particular, Federico Nielsen
Reyes, que fue embajador de Bolívar en Alemania e ilustre bolivariano y amigo,
escribe: "Entre los grandes países europeos que el año pasado se reunieron para
homenajear a Bolívar, Alemania dio una nota claramente especial. Se organiza-
ron ceremonias recordatorias en Hamburgo, Munich, Bremen, Breslan y otras
ciudades. Los festejos culminaron en Berlín con la memorable apoteosis del 17
de diciembre en la Opera Kroll. Toda la prensa alemana se refirió entonces con
extraordinaria coincidencia y gran interés a Bolívar y su obra. Resumidamente
puede decirse sin lugar a dudas que la opinión pública alemana, más que ninguna
otra eur0!)ea, ha honrado la figura de Bolívar y ha puesto de manifiesto su afecto
por los países latinoamericanos".
130 BOLETIN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA

BoLÍVAR Y HUMBOLDT

Con relación al célebre sabio alemán, Günter Kahle escribe: "Hasta hoy día
la obra y la personalidad de Alejandro de Humboldt constituyen uno de los víncu-
los más firmes que unen hispanoamericanos con Alemania". De ahí que se le
considere "el segundo descubridor de América".
En 1799 Humboldt llegó a Venezuela en compañía del botánico francés
Amado Bonpland, muy vinculado éste con la dictadura del Dr. José Gaspar Ro-
dríguez de Francia. Sus estudios científicos abarcaron no solamente a Venezuela
sino también a Nueva Granada, hoy Colombia, Ecuador, Perú, México, Cuba y
Estados Unidos. En Venezuela Humboldt se vinculó con los mantuanos de la
sociedad de Caracas. "Los Ustáriz, los Toro, Avila, Soublette, Montilla, Sanz y
otros más". Andrés Bello le acompañó a ascender a la "silla del Avila". El día de
Reyes pasó con la familia del futuro general Ibarra, anota Cornelio Hispano en
"El libro de oro de Bolívar".
Luego de estar en los Estados Unidos los viajeros desembarcaron en Bur-
deos el 3 de agosto de 1804 para luego pasar a París. El resultado de los trabajos
e investigaciones de Humboldt fueron editados en treinta tomos con el título
"Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente". La Ciudad Luz lo
recibió triunfalmente, ni el resplandeciente prestigio y grandeza de Napoleón
restó lustre al sabio alemán. En 1804 el corso genial encarnó el imperio francés,
pero Emil Ludwig anota con acierto, "París coronó al gran naturalista nacido el
mismo año que Napoleón", qu"e había recorrido nueve mil millas a través de la
naturaleza majestuosa de América.
En la misma época se encontraba en París, Simón Bolívar, llevando la vida
cómoda y alegre de los salones elegantes de la gran urbe. Frecuentaba los salones
de su prima Fanny du Villars, donde concurrían las personalidades de la más
alta categoría política, social, artística y militar. También esos salones frecuenta
el admirado Humboldt. Blanco Fombona dice que "Humboldt estaba de moda",
"como Napoleón -anota Ludwig-, asombró al mundo, pero sólo con sus con-
quistas científicas realizadas sin cañones, ni víctimas".
J. A. Cova afirma que Bolívar encontró a Humboldt en los salones de Fanny,
como también Masur. Augusto Mijares no fija el lugar donde se encontraron.
Humboldt y Bonpland expusieron las curiosidades de carácter "geográfico,
geológico, etnográficos, climatológicos y zoológicos" y también la colección bo-
tánica que trajeron de América. Para Ludwig en esa exposición Bolívar fue pre-
sentado a Humboldt, lo mismo sostiene Campos Menéndez en su obra "Se lla-
maba Bolívar ... ". Por su parte, Kahle escribe: "Naturalmente, no sabemos dón-
de y cuándo se produjo el primer encuentro, como así tampoco sabemos si su
encuentro fue puramente casual o si Bolívar mismo buscó el contacto con Hum-
boldt. Sea como sea, había entre ellos suficientes puntos de vinculación ya que
ambos estaban ligados por el mismo interés por América y, además, durante su
permanencia en Caracas, Humboldt había gozado de la hospitalidad de numerosas
:familias vecinas y hasta emparentadas con Bolívar".
BOLIVAR Y LOS ALEMANES 131

La amistad entre ambos personajes quedó libremente establecida. Bolívar


visitaba con frecuencia al sabio prusiano, al decir de Cornelio Hispano. La pri-
mera referencia sobre el encuentro de Humboldt con Bolívar se debe al prócer
venezqlano Cristóbal Mendoza en el prefacio de su obra, "Colección de docu-
mentos relativos a la vida pública del Libertador de Colombia y del Perú, Simón
Bolívar, para servir a la Historia de la Independencia de Suramérica", aparecida
en Caracas en 1826, y citada por Luis Acosta Rodríguez en su estudio de dos
tomos, "Bolívar para todos".
En una de las entrevistas recuerda Daniel Florencia O'Leary, que Humboldt
"preguntado por Bolívar si a su juicio podían las colonias españolas gobernarse
por sí mismas, contestó que por sus observaciones opinaba que ya habían llegado
a su madurez política, pero que no conocía ningún hombre calculado para dirigir
la empresa de su emancipación".
"Aquel día salió Bolívar de la casa de Humboldt pensativo. Un rayo de luz
encendía su imaginación", escribe Cova. Era la luz de su destino, decimos noso-
tros. Desde entonces "se entregaría a la libertad, como se había entregado a los
placeres: con todo el arranque de su formidable temperamento". Para Blanco
Fombona "fue un día amaneciente para el Nuevo Mundo. No parece difícil su-
poner que· aquellas palabras como las revelaciones de un oráculo en los ávidos
oídos del joven patricio y cuando el sabio agregó, pero no conozco al hombre
capaz de acometer semejante empresa precipitó, sin sospecharlo, la vocación he-
roica de Bolívar".
El Libertador volvió a encontrarse con Humboldt en 1805 en Roma. Según
Kahle, la última carta conocida del sabio a Bolívar expresa: "Una voz interior me
dice que nos volveremos a ver en esta vida, pero en ese continente que debe su
libertad, menos todavía a la gloria de las armas de V. E. que a la noble modera-
ción de su alma; y en donde espero terminar mis días".
Humboldt nunca más volvió a América y, por tanto, tampoco pudo ver
nuevamente a Bolívar. Sobrevivió a éste muchos años, dejando de existir en 185.3,
veinte y tres años después de la muerte del Libertador. Los restos del sabio repo-
san en Berlín, en el barrio denominado Tegel, en el predio de la familia y donde
también reposan los restos de su hermano Guillermo. La Sociedad Bolivariana
del Paraguay, por nuestro intermedio, depositó una placa de bronce como un ho-
menaje de nuestra Corporación en la tumba del ilustre hombre de ciencia y amigo
de Bolívar. Es la única llevada de América, en 1966.
Bolívar no olvidó a su eminente amigo. Lo menciona en la "Carta de Ja-
maica" de 1815. En "Mi delirio sobre el Chimborazo" lo recuerda por dos ve-
ces. En la carta dirigida al Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, solicitando la
salida de Bonpland, al hablar de Humboldt expresa: "cuyo saber ha hecho más
bien a la América que todos los conquistadores". En la carta a Santander del 20
de mayo de 1825 también se refiere a Humboldt. El Libertador escribió a Hum-
boldt desde Lima el 15 de febrero de 1825, recomendando a un señor París.
Desde la Magdalena, el 12 de junio de 1826, en carta al Gran Mariscal de Aya-
cucho, al presentar al señor Prutland y al recomendar las cualidades de éste
132 BOLETIN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA

agrega: "Además es el amigo del Ilustre Humboldt lo que ciertamente le da un


mérito muy relevante".
Muchos años después de la muerte del Libertador, el general Daniel Floren-
cia O'Leary, que fue edecán de Bolívar, comisionado para gestionar la apertura
de un canal interoceánico en Panamá, se entrevistó con Humboldt, en cuya ocasión
hablaron de América y de Bolívar. El sabio "proporcionó uno de los testimonios
más ilustrativos de su admiración y respeto por Bolívar". Entre otras cosas, Hum-
boldt manifestó: " ... Pero lo que más me asombró fue la brillante carrera de Bo-
lívar, a poco de habernos separado cuando dejé a París para seguir a Italia. La
actividad, talento y gloria de este grande hombre me hicieron recordar sus raptos
de entusiasmo cuando juntos uníamos nuestros votos por la emancipación de la
América espafiola. Me había parecido por el estudio que había hecho de los di-
versos círculos de la sociedad americana que si en algún lugar podía surgir un
hombre capaz de afrontar la revolución, era en Nueva Gramda, que había dado
manifestaciones, a fines del último siglo, y cuyas tendencias no me eran desco-
nocidas. Mi compañero Bonpland fue más sagaz que yo, pues desde muy al prin-
cipió juzgó favorablemente a Bolívar y aún lo estimulaba delante de mí. Recuer-
do que una mañana me escribió diciéndome que Bolívar le había comunicado los
proyectos que le animaban respecto de la independencia de Venezuela y que no
sería extraño que los llevara a remate, pues tenía de su joven amigo la opinión
más favorable. Me pareció entonces que Bonpland también deliraba. El delirante
no era él sino yo que muy tarde vine a comprender mi error respecto al grande
hombre, cuyos hechos admiro, cuya amistad me fue honrosa, cuya gloria perte-
nece al mundo".

* * *

LOS LEGIONARIOS ALEMANES

JOHANN VON USLAR

La guerra de la independencia movió a Bolívar a obtener soldados europeos


a fin de sostener y asegurar el triunfo. El agente para la captación de comba-
tientes era en el viejo mundo Luis López Méndez, quien desde la misión de
1810 residía en Londres. Tenía agentes en Alemania, especialmente en Hannover
y otros Estados alemanes "tales como Hesse, Baden y las ciudades hanseáticas".
Ciudadanos de diversas nacionalidades acudieron al llamado de la lucha por la
independencia de América. Muchos de los europeos estuvieron muy cerca de Bo-
lívar y gozaron de sus prebendas, como O'Leary, Ferguson, ingleses, y, Luis
Perú de la Croix, autor del conocido "Diario de Bucaramanga". Según Kahle, "de
los oficiales alemanes, los que más cerca estuvieron de Bolívar fueron sin duda
Johann von Uslar y Otto Philipp Braun".
BOLIVAR Y WS ALEMANES 133

Johann von Uslar nació en 1779 en Hannover. Actuó bajo las órdenes de
Wellington contra los franceses, estuvo presente en Waterloo. Terminadas las
guerras napoleónicas se retiró con el grado de capitán. En 1818 mantuvo contacto
con López Méndez. Al legar a Venezuela en 1819 se le otorgó el grado de coronel,
dirigiendo "una sección de unos 150 hannoveranos, que sin duda él mismo había
reclutado". Los legionarios quedaron bajo el mando del general Urdaneta, en la
isla Margarita. Los "venezolanos tuvieron sólo palabras de alabanza para el orden
y disciplina de los voluntarios alemanes bajo las órdenes de Uslar. Una vez en
tierra firme una parte de la tropa "estaba integrada por una sección mixta de
nativos y una sección de cazadores alemanes. Estas dos últimas secciones estaban
bajo las órdenes del valiente veterano hannoverano, coronel Uslar, cuyo valor
reflexivo, sangre fría y habilidades militares eran excelentes". Barcelona fue con-
quistada. "Azpurna destaca la disciplina de la unidad de Uslar". Igual juicio ex-
presa el historiador Restrepo sobre la "unidad alemana bajo las órdenes de Uslar"
y agrega que "fue el apoyo del general en jefe debido a su disciplina, mesura,
obediencia y resistencia. Esta honrosa conducción se debía en gran parte a las
admirables ·virtudes de carácter de su jefe". Posteriormente cayó prisionero de
los españoles, siendo sometido a un tribunal militar. Condenado a muerte fue con-
ducido a Valencia "a pie y atado como condenado español a las galeras". El gene-
ral Morillo conmutó la pena de muerte por la de trabajos forzados, "entonces tra-
bajó engrillado en la construcción de puentes y carreteras". A pedido de Bolívar
fue puesto en libertad como consecuencia del armisticio acordado con Morillo.
Pero el gran mérito de von Uslar fue la instrucción y la disciplina que impri-
mió a los granaderos de la guardia, que constituía un cuerpo especial de élite. La
unidad se distinguió por sus superiores cualidades, muy dignas de las de su jefe.
"Los soldados de Uslar aprendieron de él a prestar servicio de una manera "ver-
daderamente flemática alemana". Este batallón -escribe Kahle- fue así el más
disciplinado de todo el ejército y tuvo una honrosa e intachable historia. Luchó
con tenacidad y resistencia; los soldados soportaron todas las fatigas sin quejarse
y ninguno de ellos esperó recompensas o salarios especiales que superaran los nor-
males del resto de la tropa. Bolívar tenía un alto aprecio por los méritos de Uslar
y consideró siempre a los granaderos de la guardia como una de las mejores y más
confiables de sus élites militares".
Después del sitio de Puerto Cabello, en 1822, Johann von Uslar solicitó su
baja del ejército libertador. Se retiró a la vida privada y contrajo matrimonio "con
una joven dama perteneciente a una distinguida familia de Valencia".
No obstante su retiro voluntario, el gobierno de Venezuela le distinguió con
las más diversas y honrosas manifestaciones de gratitud. Falleció en Valencia a
los 87 años de edad, el 1'.' de abril de 1866, ostentando el grado de comandante
general.
Kahle termina afirmando: "Como una cualidad personal especialmente nota-
ble del carácter de Uslar, los historiadores venezolanos subrayan, que siempre
estuvo a disposición de su nueva patria cada vez que ella necesitó de sus servicios,
aun después de terminada la guerra". Pero nunca intervino en las luchas sin gloria
de los diversos partidos políticos.
134 BOLETIN DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA

Von Uslar tuvo ilustre descendencia. Su bisnieto Arturo Uslar Pietri figura
entre las personalidades venezolanas más destacadas de nuestros días, tanto por
su cultura y su talento. Político, diplomático, profesor universitario, periodista,
escritor de elegante estilo. Sus obras abarcan la novela, el cuento, los ensayos, el
teatro y la poesía. Su novela "Las lanzas coloradas" alcanzó éxito internacional.
En sus trabajos destacó el elemento "criollo", "pues considera que solamente el
criollo, es donde la América encontrará su verdadera autenticidad". Además de
escritor es economista.
En una de sus páginas escogidas escribe sobre Bolívar: "Los hombres que
enterraron a Bolívar creyeron que habían enterrado al sol de una edad dorada de
gloria. "Ha muerto el sol de Colombia", clamaban. Les pareda que empezaba una
época de sombras, de decadencia, de memorias. Por consiguiente, lo que habían
hecho antes les parecía más grande y maraviloso. Eran cosas sobrehumanas. Aqué-
llos no habían sido hombres, sino semidioses. Pero el pueblo, que había sido
aquellas almas, seguía en lo esencial siendo el mismo. El mismo con el añadido de
que su sentido de lo mágico estaba ahora más vivo con la leyenda o con la historia
de Bolívar. Bolívar había sabido llevarlo a la gloria. Cuando volviera otro Bolívar
volvería a la grandeza y a la gloria. Las dos pasiones fundmentales del alma popu-
lar venezolana: el mesianismo y la igualdad, quedaban vivas y ansiosas trabajando
su historia. Bolívar lo ha hecho, para siempre, un pueblo hambriento de grandeza".

* * *

ÜTTO PHILIPP BRAUN

Un soldado alemán "contribuyó fundamentalmente al triunfo de lós patriotas


en la batalla de Junín".
Al referirse a este célebre encuentro de caballería, Kahle expresa: "El pode-
roso ataque de los escuadrones españoles había ya penetrado en el centro de la
caballería colombiana-peruana cuando la vanguardia de los patriotas, bajo el man-
do del mayor alemán Otto Philipp Braun, con un audaz ataque por el flanco;
transformó en triunfo una lucha que por un momento Bolívar creyó ya perdida y
decidió así la batalla de Junín. Bajo la impresión inmediata de este éxito, Bolívar
ascendió, en el mismo campo de batalla, al mayor Braun a teniente coronel y la
crónica cuenta que el Libertador abrazó al alemán y le dijo estas palabras: "A
Usted. . . le agradecemos nosotros, le agradece América, este día!"
La vida de Braun, no así la de von Uslar, es bien conocida en América como
en Europa. Su prestigio es recordado en el Sur del continente. Kahle anota: "La
escuela alemana de La Paz lleva el nombre de "Mariscal Braun". . . El ejército
boliviano conserva un retrato de su único Mariscal, que le fuera obsequiado en
1938 por la ciudad de Cassel". "Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y· Bolivia,
decoran con su nombre la historia".
BOLIVAR Y LOS ALEMANES 135

Braun estudi6 veterinaria en Hannover y Gotinga. Emigró a los Estados Uni-


dos, de donde pasó á Haití, para incorporarse después a las órdenes de Bolívar
con el grado de teniente. En 1822 se distinguió en la batalla de Pichincha que
aseguró la ind~pendencia del Ecuador. De ahí ascendió a mayor, jerarquía con la
cual luchó en Junín. Con "excepcional coraje" combatió en la batalla de Ayacu-
cho, que puso fin a la dominación española en América. Ascendido a coronel, Bolí-
var le designó "comandante del regimiento de granaderos a caballo".
Después de la batalla de Ayacucho Braun permaneció en Bolivia manteniendo
en el ejército el espíritu prusiano sin que por eso no haya sufrido desengaños.
El mayor mérito de Braun es que "estuvo siempre del lado de Bolívar y de
Sucre a quienes se sentía unido por su ilimitada fidelidad". En 1828 fue ascendido
a general de brigada y el presidente Santa Cruz le "nombró mariscal de Montegro".
Braun fue un "soldado invicto" como le llamó un escritor boliviano. Murió en su
ciudad natal, Cassel, el 24 de julio de 1869. Antes viajó más de una vez a Bolivia
para atender sus intereses, unas minas en Corocoro, que ganó como premio por su
brillante actuación en Junín.

* * *

No sólo Humboldt admiró a Bolívar, que se conocieron en París y se encon-


traron después en Roma, sino que también el inmortal Goethe, el más grande escri-
tor alemán de todos los tiempos, dijo del Libertador: "Simón Bolívar es un hom-
bre perfecto: no carece de contradicciones". Y si Humboldt señaló a Bolívar la luz
de su destino, los legionarios von Uslar y Braun se cubrieron de laureles en los cam-
pos de batalla por la libertad de América, un bisnieto del primero de los nombrados,
Arturo Uslar Pietri, honrando su glorioso gentilicio, destaca con prosa magistral la
, grandeza del Libertador Simón Bolívar.

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