FACULTAD DE HUMANIDADES
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
“Adaptación y propiedades de la escala de agresividad en
estudiantes de secundaria de la I.E. Politécnico Nacional Del
Callao, 2025”
AUTOR (ES)
Caceres Tadeo Karinna Mercedes (0000-0001-6085-5092)
Chau Meléndez, Luana Tamara (0000-0002-5907-4472)
Llatas Saavedra, Elena (0000-0002-2905-0146)
Vergaray Elguera, Julissa Herlinda (0000-0002-3023-8621)
Asesor:
Dr. Rivero Contreras Edgard Rolando (0000-0002-4730-4154)
CALLAO - 2025
Generalidades:
Nivel: III
Objetivo de Desarrollo Sostenible y Meta: Salud y bienestar
Línea de Investigación: Psicometría
Línea de Responsabilidad Social Promoción de la salud, nutrición y
Universitaria: salud alimentaria
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Resúmen
Este trabajo de investigación se enfocó en poder adaptar, así como validar
psicométricamente la Escala de Agresividad AQ en estudiantes del colegio
Politécnico Nacional del Callao. Se identificó que la agresividad en adolescentes se
manifiesta de distintas formas: física, verbal, ira y hostilidad, cada una con efectos
negativos dentro de las vivencias y el clima escolar. La investigación fue de tipo
instrumental, con muestreo no probabilístico, contando con muestreo de 324
estudiantes. Se aplicó el Cuestionario AQ con el propósito de adecuarlo cultural y
lingüísticamente a la comunidad del Callao. La validez estructural se evaluó
mediante el análisis del factor de investigación, y confiabilidad del instrumento
determinando su uso por el coeficiente alfa de cronbach, que alcanzó el valor de α =
0.803, indicando una consistencia interna aceptable. Los resultados mostraron que
la escala es esencial, confiable y suficiente a fin de medir el nivel de agresividad en
estos estudiantes. Se propone utilizar esta herramienta en los programas de
intervención psicoeducativa. Asimismo, se destaca la influencia de factores como
los métodos de crianza, el estrés y conductas agresivas.
Palabras claves, Psicometría, validez, conductas y agresividad
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Abstract
This research focused on adapting and psychometrically validating the AQ
Aggression Scale in students at the National Polytechnic School of Callao. It was
identified that aggression in adolescents manifests itself in different ways: physical,
verbal, anger, and hostility, each with negative effects on experiences and the school
climate. The research was instrumental, with non-probability sampling, and included
a sample of 324 students. The AQ Questionnaire was administered with the purpose
of culturally and linguistically adapting it to the Callao community. Structural validity
was assessed through research factor analysis, and reliability of the instrument was
determined by Cronbach's alpha coefficient, which reached a value of α = 0.803,
indicating acceptable internal consistency. The results showed that the scale is
essential, reliable, and sufficient to measure the level of aggression in these
students. It is proposed that this tool be used in psychoeducational intervention
programs. The influence of factors such as parenting methods, stress, and
aggressive behavior is also highlighted.
Keywords: Psychometrics, validity, behaviors, and aggressiveness
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I. INTRODUCCIÓN
La agresividad en los estudiantes es importante poder abordar, ya que se presenta
igual una conducta negativa, que es familiarizada y asociada con frecuencia a
violencia y llegando a transformarse hacia comportamientos nocivos y socialmente
dañinos, impulsos y mecanismos de supervivencia, en muchos casos se traduce en
acciones que buscan causar daño, ya sea de forma física, verbal o afectando las
relaciones y el estatus social de los demás. Por esto, es primordial prestar atención
a estas actitudes, ya que no solo afectan la convivencia escolar, sino que también
impactan la evolución individual y el proceso de aprendizaje. (Cordero, 2022).
La agresividad refiere ser una conducta agresiva que surge como una expresión de
energía vital, impulsos y mecanismos de supervivencia, en muchos casos se
expresa con toda intención de generar un daño, ya sea de manera física, verbal o
afectando sus relaciones y estatus social de los que intervienen. Estos
comportamientos inician evidenciándose desde la etapa preescolar, siendo un
período clave en el que se desarrolla la socialización de la agresión, se concluye
como fundamental para poder prevenir una consolidación de patrones de violencia a
futuro. (Pérez y Cernuda, 2020).
El pandillaje y la agresividad que conlleva esta condición, está ligado a la dinámica
comunitaria, debido a que esta genera un ambiente de inseguridad repercutiendo en
en los menores de edad dependiendo del entorno, ya sea por su participación
directa o por ser víctimas al enfrentarse a conflictos con sus pares, debido al vínculo
con la comunidad y la presencia de relaciones amicales dentro de una pandilla
involucrandolo en una conexión afectivo-emocional y/o de construcción de identidad,
es aquí donde la comunidad se transforma en un ambiente que los estudiantes de
secundaria pueden considerar propio dentro de estos entornos marcados por la
violencia y la agresividad. (Fregoso, 2024).
La agresividad es un comportamiento que generalmente se percibe de forma
negativa y suele estar vinculado con la violencia, como la utilización de lenguaje
ofensivo, la intimidación, los enfrentamientos físicos o la violencia psicológica. No
obstante esto se da en el entorno educativo, el comportamiento agresivo es uno de
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los problemas más habituales, perjudicando el clima educativo y provocando
inquietud entre los profesores. La agresividad puede ser considerada un
componente del crecimiento emocional y social, cuando este comportamiento se
torna reiterado y excesivo, perjudica la coexistencia y el bienestar del adolescente.
Considerando su repercusión, es deber de los educadores establecer estrategias
para evitarla o disminuirla, por lo que es crucial brindarles instrumentos que
simplifiquen su identificación y gestión. (Cordero, 2022).
A nivel internacional, es muy recurrente la agresividad en Colombia, sobre todo en
las conductas violentas en adolescentes. En una investigación sobre análisis
espacial de la frecuencia de capturas por conductas violentas en los años 2012 y
2016, los homicidios descendieron de manera progresiva en el país en 13,3 %, Sin
embargo la tasa de homicidios adolescentes aumentó 12%. Este análisis refiere que
las conductas violentas, el PBI e impacto del Estado aumento en el país con
diferencias marcadas importante. (Herrera, 2021).
La agresividad es un fenómeno que varía y está relacionado con dificultades
sociales y de salud mental. Además, se percibe un incremento que sugiere un
peligro en la comunidad. Al analizar un muestreo de 351 menores de edad de 12 y
17 años en Bucaramanga, Colombia, se observó que la agresión es común en los
jóvenes, en particular en aquellos más impulsivos (33 por ciento) y en una mayor
proporción de chicas (no registradas = 25.4 por ciento; impulsivas = 37.3 por ciento).
Los adolescentes que mostraron altos niveles de agresividad impulsiva tendían a ser
más jóvenes (12 años = 7.7 por ciento) y a tener un rendimiento escolar inferior
(séptimo grado o menos = 14.8 por ciento). En términos generales, se destacó una
notable agresividad entre ellos. (Silva, 2021).
La agresividad es un problema preocupante en nuestra sociedad porque tiene
múltiples consecuencias negativas tanto a nivel individual como social, vivimos cada
momento en relaciones, emociones y pensamientos, subjetivamente verbales. Por lo
tanto, se expresa en tres niveles a un nivel emocional, como la expresión, los
cambios y el volumen de voz de la ira y las expresiones faciales, a nivel cognitivo es
la fantasías destructivas actuales, el desarrollo de planes agresivos y las ideas de
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lesiones o lesiones, así como el comportamiento de la expresión verbal y física.
(Sánchez, 2024).
A nivel internacional, se examino la frecuencia de elementos de riesgo de
agresividad, diferenciados por sexo, en un grupo de adolescentes en Bogotá,
Colombia. Los datos revelaron una alta presencia de factores como ira (88,8%),
afrontamiento evitativo (85,5%) y desconfianza social (79,3%). También se observó
una mayor agresividad impulsiva en féminas, en comparación con los hombres.
Mientras que los hombres mostraron más factores de riesgo asociados a conductas,
las mujeres presentaron riesgos relacionados con pensamientos y emociones. Estos
hallazgos sugieren la significación de abordar tanto la inteligencia emocional como
las conductas de riesgo en adolescentes. (Silva y Pabon, 2023).
Los métodos de crianza se reconocen como el ingrediente principal que interviene
en la apariencia de un comportamiento agresivo en los adolescentes. En una
investigación que involucró a un grupo de 1,171 jóvenes de entre 15 y 19 años, se
evaluó el vínculo sobre diversos estilos de crianza y la agresividad, revelando
correlaciones importantes. A través del uso de la prueba RHO de Spearman, se
encontró que las estrategias de comunicación, apoyo a la independencia y
regulación del comportamiento por parte de ambos progenitores están relacionadas
de manera negativa con la agresividad, mientras que las prácticas de imposición y
control psicológico presentan una relación positiva. Estos resultados indican que
una crianza que se centra en la comunicación eficaz y el respeto por la
independencia ayuda a disminuir los comportamientos agresivos en los jóvenes.
(Doumerc, 2023).
El comportamiento agresivo ha sido objeto de varias investigaciones para los
jóvenes porque afecta el desarrollo psicosocial, así como la escuela y la vida
familiar. Estudios recientes han enfatizado el impacto de la práctica de los padres en
la expresión del comportamiento agresivo en los jóvenes. El estudio en
Aguascalientes, en México, reveló que las prácticas como la comunicación, la
promoción de la autonomía de los padres y el control del comportamiento están
relacionadas negativamente con la agresión adolescente. En contraste, la práctica,
6
como el orden y el control psicológico, mostró una relación positiva con el
comportamiento agresivo. Después de 1.171 análisis del alumnado de 15 a 19 años,
los investigadores concluyeron que la forma de reproducción basada en el diálogo y
el apoyo emocional podría reducir la probabilidad de un comportamiento agresivo,
mientras que la selección autorizada o forzada puede aumentar su prevalencia.
Estos hallazgos destacan la carencia de diseñar estrategias de intervención que se
centren en mejorar la dinámica familiar para prevenir la agresividad de los
adolescentes (Doumerc-Pompa, 2023).
En un estudio realizado en Venezuela, Garcia, et al. (2023), identificaron dos tipos
principales de agresión en niños: agresividad pura, que se manifiesta en actitudes
verbales y físicas y agresividad instrumental en busca de beneficios a expensas de
los demás. Además, se descubrió que el 37.4% de los niños tienen un bajo nivel de
confianza, donde podría ser inadecuado en el hogar. La agresión se correlaciona
positivamente con el desarrollo emocional y emocional, aunque la relación no es
muy importante. Es aconsejable implementar programas para mejorar el entorno
escolar y familiar que involucre a padres en el transcurso de la educación y
coexistencia.
En una investigación titulada "Analizando los perfiles emocionales de adolescentes
españoles y variaciones en la agresividad", se menciona que los perfiles
emocionales surgen de la unión del afecto positivo y negativo, en este contexto, la
exploración de la conexión entre los perfiles emocionales y la agresividad es
considerada esencial. Se determinaron los perfiles emocionales de un muestreo de
634 adolescentes españoles utilizando una técnica de agrupamiento no jerárquico y
se analizaron las variaciones entre los perfiles hallados mediante un MANOVA
respecto a las puntuaciones de agresividad, se realizó el instrumento de la escala de
PANAS y el cuestionario de agresión, revelando cuatro perfiles emocionales:
autorrealizado, autodestructivo, afectivo alto y afectivo bajo. Además, el perfil
autorrealizado mostró puntuaciones más bajas en agresividad. ( Armengol, 2024).
Los métodos de crianza son esenciales en el desarrollo socioemocional en los
jóvenes, algunos adolescentes presentan comportamientos agresivos y carecen de
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su habilidad para manejar sus emociones. Una investigación llevada a cabo en
Chiclayo, Perú, evaluó la conexión entre los estilos de crianza, la agresividad y la
regulación emocional en jóvenes de 12 y 18 años. Los resultados revelaron que el
estilo de crianza negligente era el más habitual, caracterizado por una escasa
supervisión y falta de afecto por parte de los padres. También se descubrió que el
38.9 por ciento de los jóvenes mostraba altos niveles de agresividad, mientras que la
inteligencia emocional tenía una relación inversa con la violencia física y verbal, la
ira y la hostilidad. A través de análisis de regresión y modelos estructurales, la
investigación determinó que la autonomía psicológica, fomentada los métodos de
crianza asertivos, contribuye un aumento de la inteligencia emocional, mientras que
la ira origina frustración. Estos hallazgos subrayan la relevancia de las estrategias
parentales para prevenir la agresividad y fomentar el bienestar emocional en jóvenes
(Saucedo Uriarte, 2023).
El vínculo entre la ansiedad, la agresividad y los trastornos alimentarios en jóvenes
ha sido estudiada en diferentes ocasiones debido a su influencia en el bienestar
mental y en el desarrollo social. Un estudio realizado en Chimbote, Perú, examinó
estos elementos en un grupo de 916 jóvenes en secundaria y educación superior,
encontrando que la ansiedad y la agresividad son elementos de riesgo importantes
para la aparición de trastornos alimentarios. Los hallazgos mostraron que 1 de cada
4 jóvenes mostraba señales de ansiedad, comportamientos agresivos y trastornos
alimentarios, siendo más común en las chicas. Además, se descubrió que los
jóvenes con altos niveles de ansiedad tenían un 67% más de posibilidad de sufrir
trastornos alimentarios, mientras que quienes presentaban conductas agresivas
tenían un 72% más de probabilidad de que vuelva a suceder. Estos eventos resaltan
la importancia de implementar programas de salud mental enfocados en
adolescentes para disminuir la frecuencia de estos trastornos y fomentar
mecanismos de afrontamiento más saludables. (Quiñones-Negrete et al., 2022).
A nivel nacional, se realizó un estudio que tuvo como objetivo identificar la conexión
entre la agresividad y la autoestima en estudiantes del sexto ciclo de primaria en
Puerto Maldonado, Perú. Los hallazgos indican que los estudiantes muestran niveles
8
intermedios en autoestima (44.7%) y agresividad (48.2%). Esto llevó a concluir que
hay una relación inversa característica en estas dos variables. La correlación de
Spearman arroja un coeficiente de -0.762. Esto refiere que a medida que los
estudiantes aumentan su autoestima, su agresividad tiende a disminuir. Estrada,
2020).
Otra investigación realizada en un centro educativo de Lima, Perú, tuvo como
objetivo principal identificar la relación entre habilidades sociales y agresividad en 71
estudiantes de 4to de nivel secundaria. Se obtuvo un valor estadístico de Rho de de
-0,374, indicando que a mayores niveles de habilidades sociales, bajo rango de
agresividad, y viceversa. (Obregón, 2023).
En una investigación titulada "Estilos de crianza y comportamientos agresivos en
jóvenes", se realizó un sondeo a una muestra de una escuela pública en Juliaca,
2022. Participaron 796 adolescentes, tanto chicas como chicos, entre las edades de
14 y 17 años. Respecto a los niveles de agresividad y estilos de crianza en esta
población, los resultados fueron 47.4% de las personas con un enfoque de estilo
autoritario de crianza, así como el 46. 5% con un enfoque negligente, presentaron
altos índices de agresividad. Por otro lado, el 38. 9% de quienes fueron criados bajo
un estilo permisivo mostraron muy poca agresividad. Además, se encontró que entre
el 34% y el 37% de los adolescentes con crianza autoritaria, mixta, negligente, y
permisiva, exhibieron niveles medios de agresión. (Larico, 2023).
La agresión en adolescentes se ha clasificado en dos formas principales: reactiva y
proactiva, cada una con características y motivaciones distintas. Un estudio
realizado en Arequipa, Perú, analizó la consistencia y validez del instrumento RPQ
(RPQ) de 2803 adolescentes de 13 y 19 años. Los hallazgos confirmaron que los
varones presentan niveles más altos de agresión reactiva y proactiva en
comparación con las mujeres. La agresión reactiva se asoció con respuestas
impulsivas ante provocaciones o amenazas, mientras que la agresión proactiva se
relaciona con conductas planificadas con el fin de obtener algún beneficio. Además,
se encontró que ambas formas de agresión están vinculadas a factores psicológicos
como la impulsividad, la baja autoestima y ciertas distorsiones cognitivas. El estudio
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resaltó la importancia de evaluar la agresión diferenciando sus tipos, ya que cada
una requiere estrategias de intervención específicas para su prevención y manejo
en la adolescencia (Rivera et al., 2022).
Esta investigación consideró como objetivo analizar la agresividad deliberada e
impulsiva en estudiantes, en este caso optaron por un modo cuantitativo, se hizo
utilizando un diseño que combina una descripción y correlación. La prueba incluyó
alumnos de ambos géneros de la escuela secundaria 4to y 5to grado en cuatro
escuelas de Trujillo. Se utilizaron dos herramientas: la agresividad del cuestionario
ignorado e impulsivo (CAPI-A) y la escala de bienestar psicológico (Bieps-J). Las
conclusiones enfatizan la importancia de promover un pozo psicológico durante la
adolescencia, considerándolo como un recurso cognitivo, no sólo un aspecto de la
evaluación. (Sánchez, 2024).
La agresividad es una conducta inadecuada según Buss (1989) y Perry (1992)
identifican en la conducta: como agresión física ya sea comportamientos que
pueden provocar daño corporal, como bofetadas, golpes o cualquier acto violento,
agresión verbal que lastiman a otros mediante mensajes que generan angustia, los
autores señalan que la manifestación de comportamientos agresivos está
influenciada por el contexto social, que puede actuar como un estímulo o inhibidor.
Por otro lado, Buss plantea que la agresividad forma parte de la identidad,
evidenciada en la tendencia habitual a atacar sin importar la situación, que se
manifiesta de forma constante y fuerte, constituyendo un aspecto cotidiano en
función de las experiencias y vivencias del individuo. (Juarez, 2024).
En la propuesta de Bandura relacionada con la socialización de los niños, Bandura y
Huston (1961) evidenciaron que los pequeños replican con rapidez las acciones de
los adultos, incluso sin que haya una enseñanza intencionada. Esta propuesta ha
sido clave para analizar comportamientos agresivos, ya que permite ver cómo se
adquiere este tipo de conducta por la vía de imitación. A partir de la teoría de
Bandura, se ha ampliado considerablemente el entendimiento de la agresividad a
través de datos que demuestran que aquellos niños que vieron modelos que
10
actuaban de manera agresiva, solían reproducir las mismas actitudes que habían
observado. (Cortés, 2022).
En la teoría de Sigmund Freud (1930) reconoce la existencia de pulsiones
autónomas que generan agresión, Freud las concebía como independientes de los
impulsos sexuales y las describe como fuerzas silenciosas cuyo propósito es reducir
las tensiones y regresar a un estado inorgánico, como mecanismo de defensa, estas
pulsiones serían proyectadas hacia el entorno, manifestándose en forma de
agresividad, consideró que la agresividad no es sólo reacción a la frustración, sino
una fuerza autónoma que forma parte de la naturaleza humana, también menciona
que la agresividad puede sublimarse en prácticas ligadas al arte, deporte o
competencia laboral, pero también puede manifestarse de manera indirecta, como
en la culpa, el odio hacia los demás o la violencia estructural dentro la de la
sociedad. (Cortés, 2022).
La presente investigación contribuye a adaptar una herramienta válida y confiable
para identificar niveles de agresividad en los alumnos de secundaria, permitiendo a
los centros educativos, implementar estrategias de intervención para desarrollar una
convivencia saludable y un ambiente de aprendizaje seguro. Por lo tanto,
considerando lo mencionado anteriormente, la pregunta central es: ¿Cuáles son las
evidencias de confiabilidad y validez de resultados de la Escala de Agresividad
(A.Q.) en estudiantes de I.E. Politécnico Nacional del Callao?
En la justificación del estudio busca adaptar y analizar las propiedades
psicométricas de la Escala de Agresividad (A.Q.) en estudiantes de I.E. Politécnico
Nacional del Callao, con el propósito de proporcionar una herramienta válida y
confiable y así evaluar la agresividad en esta población. La agresividad en
adolescentes es un problema con implicaciones significativas en el ámbito
educativo, social y psicológico, afectando su rendimiento académico como las
relaciones interpersonales.
En un rango teórico la presente permitirá evaluar la organización psicométrica del
instrumento de Buss y Perry (1992) que elaboraron el Cuestionario de Agresividad
(AQ) relacionada a la variable agresividad, que ayudará para la evaluación en
personas que están sufriendo agresividad, y consolidar los conocimientos previos
11
sobre la agresividad en contextos escolares. Desde la perspectiva práctica la
adaptación de este instrumento brindará a expertos en educación y salud mental un
recurso para detectar, medir e intervenir de manera efectiva en la conducta agresiva
de los estudiantes, facilitando estrategias de prevención y manejo dentro del entorno
escolar.
La investigación busca analizar y adaptar propiedades psicométricas en escala de
agresividad AQ en estudiantes de la I.E Politécnico Nacional Del Callao, con el
objetivo de asegurar que este cuestionario se pueda aplicar de forma confiable y
válida en un contexto local, ya que permitirá obtener datos precisos sobre el nivel de
comportamiento agresivo entre los estudiantes.
● Corregir las deficiencias de este instrumento AQ incluyendo solo algunas
consignas.
● Adaptar y evaluar propiedades psicométricas de la escala de agresividad en
el colegio Politécnico Nacional Del Callao.
● Examinar y analizar la consistencia interna de las evaluaciones del
Cuestionario de Agresividad (AQ) en una muestra de usuarios.
● Permitirá evaluar la evidencia para la validez y confiabilidad del instrumento,
garantizando su utilidad en el contexto educativo para la identificación y
medición de la agresividad en los adolescentes.
II. MÉTODOS
[Link] y diseño de estudio
Este estudio no es impredecible para diseños instrumentales que no son discretos,
ya que se clasifica en todos los estudios destinados a analizar y ajustar propiedades
psicométricas de lo que viene a ser escala de agresividad en estudiantes de
secundaria (AQ) para el politécnico nacional de Callao. El estudio prueba la
credibilidad y la validez según (Rivera, 2022). El muestreo no probabilístico es
cuando no todos los miembros de la población tienen la misma oportunidad de ser
elegidos, ya que la elección depende de los criterios del investigador, como la
disponibilidad o la disponibilidad. Según Otzen y Manterol (2017), que no es un
muestreo probabilístico, la selección de individuos no es accidental, sino que
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depende de las pruebas de los investigadores y el acceso conveniente a los
participantes. El estudio no experimental es uno en el que las variables
independientes no se manipulan deliberadamente, pero los fenómenos se observan
cuando ocurren en el contexto natural. Hernández, Fernández y Baptista (2021)
indican que el investigador no tiene control directo sobre las variables, que no son
estudios experimentales, pero observan las situaciones actuales sin interferir. Según
Sánchez Fontalvo, González Monroy y Esmeral Ariza (2022), las metodologías
cualitativas permiten comprender las experiencias, significados e intenciones que
guían el actuar de las personas, facilitando el acceso a sus motivaciones internas y
a una comprensión más profunda de sus comportamientos en contextos sociales
específicos.
Tabla 1
Matriz de operacionalización de variable del AQ
Dimensiones Definición Definición Indicadores Ítems Escala y
Conceptual Operacional valores
Agresividad Presenta conductas Evaluación de la Golpes, 3, Likert (0-5)
Física dirigidas a generar frecuencia e empujones, 10,
daño físico: golpes, intensidad de agresiones 12
empujones o conductas con objetos.
patadas (Buss & agresivas físicas
Perry, 1992). en estudiantes de
secundaria
(Cordero, 2022).
Agresividad Expresión de Medición de la Insultos y 1, 4, Likert (0-5)
Verbal hostilidad a través ocurrencia de burlas. 8
del lenguaje, como expresiones
insultos, burlas o verbales
amenazas (Fregozo, agresivas en el
2024). contexto escolar
(Juárez, 2024).
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Ira Se refiere a una Facilidad con la Reacciones 2, 6, Likert (0-5)
emoción fundamental que una persona impulsivas, 11
que surge cuando un experimenta frustración
organismo encuentra irritación o frecuente.
barreras o enfado. (Cortez,
impedimentos para 2022)
alcanzar un objetivo o
satisfacer una
necesidad. (Diamond,
1982)
Hostilidad Creencias y actitudes Se mide la Rumiación 5,7, 9 Likert (0-5)
negativas hacia los predisposición a sobre
demás, interpretando la desconfianza y venganza,
sus acciones como resentimiento. pensamiento
amenazas. (Silva, (Arevalo, 2024) s negativos.
2021)
[Link]ón, muestra y muestreo
La población está basada en estudiantes de nivel de secundaria, tomando en cuenta
a la problemática de la agresividad en dicho estudiantes. La agresividad es un factor
que ha sido vinculado a dificultades tanto sociales que se manifiesta con frecuencia
en los jóvenes de forma impulsiva y se ha estimado un incremento lo que indica un
mayor peligro en la población joven según (Silva, 2021). La población se refiere a un
grupo de personas que integran la población que comparten características
comunes que son objeto de estudio (Arias, 2021). La muestra es un grupo
seleccionado que representa una parte de la población, lo que facilita a los
investigadores examinar y evaluar. Las cualidades especiales del grupo
representativo, según (Vizcaíno, P. 2023). Este tipo de método de muestreo no
probabilístico se aplica cuando se quiere escoger un grupo teniendo en cuenta sus
rasgos compartidos o por una valoración subjetiva del investigador, (Arias, J. 2020).
Para construir la muestra se seleccionó de forma intencional a 324 estudiantes,
entre la edad de 11 a 18 años del colegio Politecnico Nacional Del Callao.
14
2.3.Técnicas e instrumentos de recolección de datos, validez y confiabilidad
Técnicas de recolección de datos
Este estudio se realizará de manera transversal y no experimental, en el cual se
administrara un cuestionario estructurado para estudiantes de secundaria en la I.E
politécnico Nacional Del Callao. La recopilación de datos se realizará en un
ambiente controlado dentro de la institución, lo que garantiza que los participantes
llenen el cuestionario bajo la supervisión de los investigadores. Se garantizará la
anonimidad y el consentimiento informado, obteniendo previamente la autorización
de dicha institución.
Procedimiento para evaluar validez y confiabilidad
Para que el trabajo de investigación se pueda garantizar validez y confiabilidad del
instrumento en la población objetivo, se implementarán los siguientes análisis:
Validez de contenido: La escala será supervisada por expertos en psicometría y
psicología educativa, quienes evaluarán la claridad y adecuación cultural de los
ítems para adolescentes peruanos.
Validez de constructo: Se aplicará un análisis Factorial Confirmatorio (AFC) para
verificar si la composición teórica de la escala se mantiene en esta población.
Confiabilidad: Se calcularán los coeficientes Alfa de Cronbach (α) y Omega (ω),
con la expectativa de obtener valores superiores a 0.80, lo que indicaría una
consistencia interna pertinente.
Validez convergente y discriminante: Se compararon los resultados con otras
escalas relacionadas, como la Escala de Conducta Agresiva de Little et al. (2003),
para verificar si las dimensiones miden constructos diferenciados.
Instrumentos
El instrumento a utilizar será la Escala de Agresividad de Buss y Perry (1992),La
herramienta fue adaptada y mostró estándares psicométricos adecuados, con una
estructura de 12 ítems que brindó un ajuste óptimo y simple que lo simplifica sin
afectar su precisión teórica y empírica, lo que permitió que usará en jóvenes o en
adolescentes en centros educativas del distrito de los Olivos en 2024. (Angeles,
2024).
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Esta escala permitirá medir cuatro dimensiones de la agresividad:
Agresividad física : Acciones dirigidas a causar daño corporal (golpes, empujones).
Agresividad verbal : Uso del lenguaje para expresar hostilidad (insultos,
amenazas).
Ira : Intensidad y frecuencia del enojo, así como la facilidad para perder el control.
Hostilidad : Sentimientos de resentimiento, desconfianza y percepción negativa de
los demás.
Formato de respuesta: Escala Likert de 5 puntos (1 = "Completamente falso para,
2 = bastantemente falso para mi, 3 = ni verdadero ni falso para mí, 4 = bastante
verdadero para mi, y 5 = completamente verdadero para mí").
Número de ítems: 12, distribuidos en las cuatro dimensiones mencionadas.
Esta escala permitirá identificar y analizar la agresividad en adolescentes, facilitando
la elaboración de programas de intervención para reducir conductas agresivas en el
entorno escolar.
2.4 Método de Análisis de Datos
Primero se procuró hacer contacto con Angeles Gallac, Veronica, para solicitar el
permiso y así poder utilizar la versión adaptada en el distrito de los Olivos en Lima
del cuestionario de agresión (AQ) en adolescentes y de instituciones educativas.
Luego fue revisado por docente del curso de Psicometría por el dr. Rivero
Contreras, Edgard Rolando, esta investigación busca analizar y evaluar las
propiedades psicométricas del AQ en la población estudiantil en el centro educativo
Politecnico Nacional del Callao, con el objetivo de asegurar que este cuestionario se
pueda aplicar de forma confiable y válida, ya que permitirá obtener datos precisos
sobre los niveles de agresividad en los estudiantes. Para ello se analizaron los
ítems, lo cual se utilizó adaptación del cuestionario de agresión (AQ) en
adolescentes de instituciones educativas del distrito de Los Olivos, elaborado por
Angeles, V. (2024). Luego se presentó la carta de presentación y el consentimiento
informado a la directora: Ana Maria Monteza Rodriguez, para la autorización de la
aplicación del instrumento, posteriormente una vez aprobado se solicitó el préstamo
del auditorio del colegio, ya que es un espacio amplio para el recojo de información,
después se convocó de forma voluntaria la participación de los estudiantes para la
aplicación del instrumento y finalmente se realizó la aplicación de la prueba de la
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escala de agresividad (AQ). Una vez aplicado el instrumento se contabilizó la
cantidad de 324 alumnos, posterior se subió a un excel y se realizó la realización de
una base de datos en el cual se llenó abarcando sus 4 dimensiones, cada una con 3
preguntas y al final el puntaje absoluto de todas las preguntas de las dimensiones,
luego se subió la base de excel dentro del SPS para crear las tablas de forma
automática para medir la confiabilidad de Alfa de Cronbach.
2.7. Aspectos Éticos
A nivel internacional, se consideró como referencia la Declaración de Helsinki
(World Medical Association, 2024), establece los principios éticos fundamentales en
una investigación con seres humanos, así enfatizar la importancia de proteger su
vida, salud, dignidad, privacidad y el derecho a tomar decisiones sobre sí mismos. A
nivel nacional, este estudio se realizó de acuerdo con las directrices de la ética
profesional y el código Deontología de la Facultad de Psicología Peruana. Dicho
código en su el artículo 6,°, establece que el psicólogo debe garantizar en toda
investigación el respeto e integridad, el bienestar y los derechos de los participantes,
así como asegurar la documentación como consentimiento informado, anonimato y
confidencialidad de esta información recabada.
En el ámbito institucional, la investigación se realizó de acuerdo con las directrices
establecidas en el Código de la Universidad de César en el Código de Investigación
Ética, aprobada por la decisión del Consejo Universitario por Nº 0470-2022/UCV.
Este código, en su Artículo 4°, establece que toda investigación que involucre a
personas deberá ser sometida a la revisión y aprobación del Comité de Ética en
Investigación. Dicho comité cumple en garantizar la protección de la dignidad, la
integridad física y mental, lo que permite la confidencialidad de la información de los
participantes .
Se obtuvo el consentimiento informado por parte de la directora de la institución
educativa, según lo exige el Artículo 7°, el cual establece que en el caso de menores
de edad, el documento es obligatorio para autorizar su participación libre y
voluntaria. (UCV, 2022, p. 8). Asimismo, se garantizó el anonimato de los datos, tal
como lo establece el principio de privacidad del artículo 3°, y los instrumentos fueron
17
aplicados en un espacio seguro, contando con supervisión responsable durante toda
la actividad. (UCV, 2022, p. 5).
III. Resultados
Se realizó el análisis descriptivo de los ítems del instrumento, evaluando indicadores
como la media de la escala si el ítem se elimina, la varianza, la correlación ítem-total
corregida y el Alfa de Cronbach si el ítem se suprimía. Estos parámetros permiten
valorar la calidad psicométrica de cada ítem y su contribución a la consistencia
interna del instrumento, ayudando a decidir si mantener, reformular o eliminar un
ítem. Rodríguez y Reguant (2020).
Tabla 2
Discriminacion de ítems
Estadísticas de total de elemento
Media de Varianza de Correlación Alfa de
escala si el escala si el total de Cronbach si el
elemento se elemento se elementos elemento se
ha suprimido ha suprimido corregida ha suprimido
AV1 29,39 65,892 ,392 ,794
AV4 29,21 66,148 ,375 ,795
AV8 29,74 64,324 ,492 ,786
I2 28,79 65,758 ,304 ,803
I6 28,94 59,009 ,601 ,773
I11 29,11 62,584 ,475 ,786
AF3 29,38 63,295 ,419 ,792
AF12 30,13 67,033 ,327 ,799
AF10 29,31 61,195 ,557 ,778
H9 28,82 64,034 ,401 ,794
H7 28,77 62,298 ,525 ,782
H5 28,50 62,474 ,512 ,783
NOTA. Los reactivos están por encima de 0.20 y la eliminación de estos ítems
reducía el Alfa de Cronbach, el cual indica una consistencia de confiabilidad de
18
0,803. Por tanto, se considera que estos ítems tienen un buen desempeño
psicométrico y deben mantenerse.
Tabla 3
Validez del constructo
KMO y Prueba de Bartlett
Medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación de muestreo ,842
Prueba de esfericidad de Bartlett Aprox. Chi-cuadrado 878,275
gl 66
Sig. <,001
Para determinar la conveniencia de datos para un análisis factorial, realizado en
dos pruebas estadísticas: el índice (KMO) cuyo valor obtenido fue de 0,842, lo que
indica una excelente adecuación muestral, sugiriendo que las variables están
suficientemente correlacionadas para proceder con el análisis factorial. Por otro
lado, la prueba de esfericidad de Bartlett resultó estadísticamente significativa
(Chi-cuadrado aproximado = 878,275, gl = 66, p < 0,001), lo que rechaza la
hipótesis nula de que la matriz de correlaciones es una matriz identidad,
confirmando que existen correlaciones significativas entre las variables y
respaldando la viabilidad del análisis factorial.
Tabla 4
Matriz de componente rotadoa
Componente
1 2 3
AV1 ,762
AV4 ,598
AV8 ,312 ,725
19
I2 ,499
I6 ,706
I11 ,590
AF3 ,776
AF10 ,732
AF12 ,689
H5 ,744
H7 ,691
H9 ,603
Se evidencia una adecuada agrupación de los ítems del cuestionario de agresividad
en tres componentes principales. Esta distribución factorial refleja una estructura
interna coherente con las dimensiones teóricas del instrumento, como son
dimensiones de la agresión física, agresividad verbal, hostilidad e ira. Se
observaron cargas factoriales estadísticamente significativas y permiten confirmar
que los ítems se organizan en torno a factores claramente diferenciados, lo que
respalda la validez estructural del cuestionario. Estos resultados permiten afirmar
que la escala presenta una estructura factorial consistente y sólida para su
aplicación en población adolescente.
Tabla 5
Estadísticas de fiabilidad de agresividad
Alfa de Cronbach N de elementos
,803 12
20
Correspondiente a las estadísticas de fiabilidad total del cuestionario de agresividad,
lo cual alcanzó un coeficiente Alfa de Cronbach de ,803 para los 12 ítems que
conforman la escala. Este valor indica una buena consistencia interna, superando el
umbral mínimo recomendado para estudios psicométricos. Lo anterior sugiere que
los ítems utilizados en la presente investigación muestran una adecuada
homogeneidad y que miden de manera fiable el constructo general de agresividad
en los estudiantes de secundaria de la institución educativa Politécnico Nacional del
Callao. Por tanto, se puede afirmar que la escala presenta una estructura sólida y
coherente para su aplicación en contextos escolares similares.
Tabla 6
Estadísticas de fiabilidad Agresión Verbal
Alfa de Cronbach N de elementos
,600 3
La dimensión agresión verbal presentó un coeficiente alfa de Cronbach de .600,
calculado a partir de 3 ítems. Este valor refleja un nivel de consistencia interna
bajo-moderado, lo que los ítems comparten cierta coherencia en la medición del
constructo, es importante considerar que el número reducido de ítems puede influir
negativamente en el valor del alfa, ya que escalas más breves tienden a presentar
índices de fiabilidad, a pesar de ello, el valor obtenido permite considerar que la
dimensión muestra una fiabilidad aceptable para fines exploratorios y podría servir
como base inicial a investigaciones futuras.
Tabla 7
Estadísticas de fiabilidad de ira
Alfa de Cronbach N de elementos
,577 3
El coeficiente alfa de Cronbach reportado para la Dimensión ira fue de .577,
calculado a partir de 3 ítems. Este valor indica un nivel de consistencia interna
21
moderadamente aceptable, sugiere que la fiabilidad interna de esta dimensión es
limitada. Por lo tanto, si bien podría considerarse en etapas exploratorias, sería
recomendable revisar o ampliar la escala para mejorar su precisión y cohesión
interna. En resumen, aunque el alfa obtenido no cumple con los criterios
tradicionales de aceptabilidad, su valor no invalida por completo la utilidad de la
dimensión en esta etapa.
Tabla 8
Estadísticas de fiabilidad agresión física
Alfa de Cronbach N de elementos
,677 3
Se presenta un coeficiente alfa de Cronbach de ,677 para la Dimensión 1,
correspondiente a la escala de agresión física, calculado a partir de 3 ítems. El
resultado muestra que los ítems mantienen una relación coherente entre sí y miden
adecuadamente el mismo constructo, lo cual es adecuado para fases exploratorias
del instrumento, esta escala presenta una fiabilidad interna suficiente para ser
utilizada en estudios preliminares o diagnósticos iniciales.
Tabla 9
Estadísticas de fiabilidad hostilidad
Alfa de Cronbach N de elementos
,648 3
Se observa que el coeficiente alfa de Cronbach para la Dimensión 2,
correspondiente a la escala de hostilidad, es de .648. Este valor indica un nivel de
consistencia interna aceptable y considerarse como indicador de buena fiabilidad, el
resultado sugiere que los ítems mantienen una relación coherente entre sí y miden
adecuadamente el mismo constructo. Por lo tanto, se puede considerar que la
dimensión presenta una fiabilidad razonable para propósitos exploratorios o de
investigación inicial.
22
IV. DISCUSIÓN
Los hallazgos obtenidos en la presente investigación respaldan con evidencia
estadística la adecuada adaptación y validación psicométrica de la Escala de
Agresividad (AQ) en estudiantes de secundaria del Politécnico Nacional del Callao.
En primer lugar, se obtuvo una confiabilidad global satisfactoria, con un coeficiente
de Alfa de Cronbach de .803, superando el umbral mínimo recomendado para
investigaciones instrumentales, lo cual confirma la consistencia interna del
instrumento en esta población. Además, el análisis factorial confirmó la estructura
teórica del instrumento compuesto por cuatro dimensiones: agresividad física,
agresividad verbal, hostilidad e ira. La medida de adecuación muestral de
Kaiser-Meyer-Olkin (KMO = 0.842) y la prueba de esfericidad de Bartlett (p < 0.001)
confirmaron la pertinencia del análisis factorial exploratorio. Las cargas factoriales
fueron consistentes con la teoría de Buss y Perry (1992), lo que respalda la validez
estructural de la versión adaptada.
Los resultados coinciden con los hallazgos obtenidos por Ángeles (2024) en su
estudio titulado “Adaptación del cuestionario de agresión (AQ) en adolescentes de
instituciones educativas del distrito de Los Olivos, 2024”, quien utilizó el mismo
instrumento en estudiantes del distrito de Los Olivos. En su estudio, también se
confirmó la existencia de cuatro dimensiones teóricas (física, verbal, ira y hostilidad)
y se calculó un Alfa de Cronbach de superior a 0.80, lo que concuerda directamente
con los resultados del presente trabajo. Este paralelismo entre ambas
investigaciones fortalece la validez de la escala y evidencia su aplicabilidad en
diferentes contextos educativos peruanos.
A nivel nacional, el estudio de Rivera (2022), realizado en Arequipa, analizó la
agresividad desde una perspectiva dual: reactiva y proactiva, utilizando el
Cuestionario RPQ. Aunque el instrumento empleado es distinto al AQ utilizado en la
presente investigación, ambos estudios coinciden en considerar que la agresividad
no es un fenómeno unitario, sino que debe evaluarse desagregadamente para
comprender su complejidad. Mientras Rivera clasifica la agresión según el tipo de
motivación, el AQ adaptado en este estudio permite identificar distintas formas de
expresión agresiva (física, verbal, emocional y cognitiva), lo que refleja también un
23
enfoque multidimensional. Así, aunque utilizan modelos distintos, ambos trabajos
comparten la visión de que evaluar las subdimensiones de la agresividad es
fundamental para lograr intervenciones más precisas y efectivas en población
adolescente.
Por otro lado investigaciones nacionales como Dauda y Oluwasanumi (2022), un
grupo de investigadores realizaron un estudio con 351 adolescentes y jóvenes de la
edad de 12 y 20 años en Gombe, Nigeria, para evaluar una versión traducida del
Cuestionario de Agresión (AQ). Los resultados mostraron que los ítems del
cuestionario funcionaban adecuadamente, ya que presentaron buenos indicadores
estadísticos: las cargas factoriales fueron superiores a 50 y la validez de contenido
superó el .80, lo que sugiere que las preguntas realmente capturan lo que se
pretende medir. Además, al analizar Con respecto a la consistencia interna, el Alfa
de Cronbach fue de .89 para la escala total, y todas las subescalas superaron con
holgura el valor mínimo requerido de .70. En conjunto, estos hallazgos indican que
esta versión adaptada del AQ es confiable y válida para evaluar la agresión en
adolescentes nigerianos.
De igual manera, la investigación de Armengol (2024), realizada en España,
propone una lectura multidimensional de la agresividad adolescente a partir de
perfiles afectivos (como el autodestructivo y el afectivo bajo). Aunque empleó
técnicas diferentes (PANAS y MANOVA), sus hallazgos coinciden en señalar que la
agresividad es multidimensional y que requiere ser descompuesta en componentes,
tal como lo hace el AQ en sus cuatro dimensiones. Asimismo, un estudio de Silva y
Pabón (2023), realizado en Bogotá, Colombia, identificó como factores de riesgo
más frecuentes en adolescentes la presencia elevada de ira (88.8%) y desconfianza
social (79.3%), variables que se relacionan directamente con las dimensiones de ira
y hostilidad incluidas en la Escala de Agresividad (AQ) adaptada en el presente
estudio. Esta coincidencia conceptual refuerza la validez teórica del instrumento, ya
que ambos estudios coinciden en comprender la agresividad no solo como una
conducta observable, sino como una experiencia emocional y cognitiva que
involucra frustración interna, impulsividad y creencias negativas hacia los demás.
Finalmente, se puede afirmar de manera contundente que la escala de agresividad
AQ adaptada para la población escolar del Callao constituye una herramienta
24
psicométricamente sólida. Su confiabilidad y validez permiten explorar de forma
rigurosa variables asociadas a la agresividad, facilitando la identificación de
estudiantes en riesgo y la planificación de estrategias psicoeducativas basadas en
evidencia. Este instrumento no solo sirve para investigaciones académicas, sino que
puede integrarse en programas preventivos de violencia escolar y promoción del
bienestar emocional. En un contexto como el del Callao, donde los factores
comunitarios y sociales incrementan el riesgo de conductas agresivas, disponer de
una herramienta válida representa un aporte significativo para el trabajo psicológico
en la región, fortaleciendo las intervenciones educativas y comunitarias en favor de
la salud mental en adolescentes..
V. CONCLUSIONES
La escala de agresividad (AQ) adaptada en esta investigación demostró una
adecuada consistencia interna general, evidenciada por un coeficiente Alfa de
Cronbach global satisfactoria de 0.803 para los 12 ítems del instrumento, lo que
indica un nivel óptimo de confiabilidad para su uso en población adolescente
escolar. Aplicada a estudiantes de secundaria del Politécnico Nacional del Callao lo
que posee propiedades psicométricas sólidas que la validan como una herramienta
adecuada para medir la agresividad en esta población. Ya que el Alfa de Cronbach
se encuentra por encima del umbral mínimo y es recomendado para investigaciones
psicológicas, lo cual respalda su uso con fines diagnósticos en contextos
educativos.
En cuanto a las dimensiones específicas del instrumento, las puntuaciones
obtenidas resultan aceptables para etapas exploratorias y permiten considerar que
la escala es funcional para propósitos de investigación y evaluación preliminar,
aunque se recomienda una posible ampliación o revisión de los ítems en futuras
adaptaciones para mejorar la precisión de cada subescala, el instrumento actual
ofrece evidencias psicométricas sólidas que permiten su aplicación con fines
preventivos y diagnósticos en estudiantes de secundaria del Callao.
Por otro lado, la validez del instrumento fue respaldada mediante análisis factorial,
donde se observó una estructura clara y diferenciada de las dimensiones teóricas
planteadas: agresión física, verbal, hostilidad e ira. La medida de adecuación
25
muestral de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO = 0.842) y la significancia de la prueba de
esfericidad de Bartlett (p < 0.001) confirmaron la pertinencia de realizar el análisis
factorial. Las cargas factoriales obtenidas fueron sólidas y coherentes, lo que
respalda la validez de constructo de la escala en el contexto escolar peruano.
VI. RECOMENDACIONES
● A partir del valor KMO = 0.842 este valor se considera "muy bueno" según los
criterios de Kaiser (1974), lo cual confirma la pertinencia del análisis factorial
para evaluar la estructura del instrumento, lo que se sugiere mantener el uso
del Cuestionario de Agresividad adaptado (AQ) en muestras similares de
estudiantes adolescentes, ya que la adecuación muestral es óptima.
● Se puede utilizar en otras instituciones educativas para evaluar la
agresividad, considerando que los datos tienden a tener correlaciones fuertes
entre variables, ya que el resultado es altamente significativo, indicando que
la matriz de correlaciones no es una matriz identidad, lo cual valida la
posibilidad de reducir las variables a factores comunes.
● Es aconsejable continuar utilizando análisis factoriales exploratorios y
confirmatorios en futuras adaptaciones del instrumento en contextos
educativos peruanos.
● La ejecución de la prueba justifica la agrupación de ítems en dimensiones
teóricas coherentes, como las que se evidencian en el análisis de
componentes rotados.
● Implementar el cuestionario en contextos de intervención psicoeducativa,
usando los factores identificados como base para programas preventivos
contra la agresividad escolar.
26
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ANEXOS
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33
Evidencias
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Turnitin
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