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Análisis de Calidad del Agua: Contaminación Crítica

El análisis de calidad de agua revela incumplimientos significativos en parámetros críticos, como contaminación orgánica elevada, altos niveles de fosfatos y turbidez excesiva, lo que compromete su uso para vida acuática y consumo humano. A pesar de que algunos indicadores, como el oxígeno disuelto y coliformes fecales, están dentro de límites permisibles, la situación requiere medidas urgentes para controlar la contaminación, especialmente vinculada a actividades agrícolas. En general, el agua no es apta para consumo humano sin tratamiento avanzado y presenta riesgos para la salud y el ecosistema.

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Análisis de Calidad del Agua: Contaminación Crítica

El análisis de calidad de agua revela incumplimientos significativos en parámetros críticos, como contaminación orgánica elevada, altos niveles de fosfatos y turbidez excesiva, lo que compromete su uso para vida acuática y consumo humano. A pesar de que algunos indicadores, como el oxígeno disuelto y coliformes fecales, están dentro de límites permisibles, la situación requiere medidas urgentes para controlar la contaminación, especialmente vinculada a actividades agrícolas. En general, el agua no es apta para consumo humano sin tratamiento avanzado y presenta riesgos para la salud y el ecosistema.

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Resultado del Punto 1

El análisis de calidad de agua revela incumplimientos significativos con los estándares establecidos, lo
que compromete su uso para vida acuática, recreación y consumo humano (tras tratamiento). Los
principales problemas identificados son:

1. Contaminación orgánica elevada (DBO5 41 mg/L vs 10 mg/L límite y DQO 82 mg/L),


indicando presencia excesiva de materia orgánica que reduce el oxígeno disponible.
2. Oxígeno disuelto superior al límite (6.44 mg/L vs <6 mg/L), probablemente por actividad
fotosintética excesiva asociada a altos nutrientes.
3. Concentración alarmante de fosfatos (1.55 mg/L vs 0.05 mg/L límite), lo que representa un
claro riesgo de eutrofización.
4. Turbidez excesiva (56 NTU vs 10 NTU límite), afectando la transparencia del agua.

Aunque los coliformes fecales (196/100 mL) están dentro del límite (200/100 mL), su valor cercano al
máximo señala contaminación reciente. Se requieren medidas urgentes para controlar fuentes de
contaminación y evitar mayores impactos al ecosistema acuático

Resultados del punto 1

A pesar de encontrarse en el nacimiento del río, los resultados reflejan una presencia significativa de
contaminación orgánica, posiblemente vinculada a actividades agrícolas cercanas (fumigación, cultivo de
papa y presencia de animales).

La turbidez (56 NTU) y los fosfatos (1,55 mg/L) están muy por encima de los límites permisibles, lo cual
indica aporte de materia orgánica y nutrientes, probablemente por escorrentía agrícola o aguas
residuales domésticas no tratadas.

La DBO5 (15,5 mg/L) y la DQO (31 mg/L) también superan los valores aceptables para usos domésticos o
recreativos, lo que confirma una alta carga orgánica que puede reducir la calidad del agua para vida
acuática.

Aunque el oxígeno disuelto (6,44 mg/L) está levemente por encima del límite sugerido por el TULSMA
(<6 mg/L), sigue siendo adecuado según el Acuerdo 097-A (≥ 6 mg/L para consumo humano), por lo que
no representa un problema inmediato, pero debe ser monitoreado.

Los coliformes fecales (196 UFC/100 mL) se encuentran dentro del límite permisible para consumo
humano tras tratamiento convencional, aunque cercanos al valor máximo. Esto sugiere presencia
moderada de contaminación bacteriológica.

En resumen, el agua del punto 1 no es apta para consumo humano sin un tratamiento avanzado, ni para
fines recreativos o conservación ecológica en su estado actual. Se evidencia una contaminación
temprana del río, probablemente derivada de actividades agropecuarias cercanas al nacimiento.

pH (6,80)

El pH del agua se encuentra en un nivel ligeramente ácido, pero dentro de un rango que no representa
riesgos para la salud humana ni para el funcionamiento adecuado de sistemas de tratamiento
convencionales. Este valor favorece la estabilidad química del agua y permite que los procesos de
desinfección, como la cloración, se desarrollen de forma eficiente. Además, no se esperan efectos
corrosivos ni incrustantes en instalaciones hidráulicas o redes de distribución.

Temperatura (15,4 °C)

La temperatura registrada es moderada y adecuada para el consumo humano. Un agua con esta
temperatura no presenta riesgos sanitarios ni altera la eficiencia de los procesos de tratamiento, como la
sedimentación o la filtración. Además, este valor favorece la disolución del oxígeno y no promueve el
crecimiento acelerado de bacterias o algas, lo cual es deseable en fuentes destinadas a potabilización.

Oxígeno Disuelto (4,26 mg/L)

El contenido de oxígeno disuelto es bajo, lo cual puede generar condiciones reductoras y favorecer el
desarrollo de olores y sabores indeseables en el agua. Una concentración de oxígeno insuficiente
también puede indicar la presencia de compuestos orgánicos en descomposición, lo cual reduce la
calidad del agua y requiere una mayor intervención en los procesos de tratamiento, especialmente en la
oxidación y desinfección.

DBO5 (41 mg/L)

Este valor indica una carga orgánica muy alta. El agua con este nivel de demanda bioquímica de oxígeno
contiene una gran cantidad de materia orgánica biodegradable, lo cual es típico de cuerpos de agua
contaminados por aguas residuales domésticas o industriales. Esta condición no solo reduce el oxígeno
disponible, sino que representa un riesgo para la salud si el agua se consume sin un tratamiento
adecuado y profundo.

DQO (82 mg/L)

El valor elevado de la demanda química de oxígeno refleja la presencia de compuestos orgánicos y


químicos que no se degradan fácilmente. Este tipo de sustancias suele estar relacionado con
contaminación por detergentes, productos químicos o residuos industriales. El tratamiento de este tipo
de agua para consumo humano requiere etapas más avanzadas de oxidación y filtración, ya que los
métodos convencionales pueden no ser suficientes para remover estos contaminantes.

Turbidez (71 NTU)

La alta turbidez observada indica una gran presencia de partículas en suspensión, incluyendo arcillas,
materia orgánica, microorganismos y otras sustancias coloidales. Este nivel de turbidez interfiere
gravemente con los procesos de desinfección, ya que puede proteger a bacterias y virus de la acción del
cloro. Además, afecta negativamente las características organolépticas del agua, como el color y la
claridad, lo que disminuye su aceptabilidad para el consumo.

Fosfatos (1,43 mg/L)

El valor elevado de fosfatos es preocupante en fuentes de agua para consumo humano. Aunque por sí
solos no representan toxicidad directa, su presencia sugiere contaminación por aguas domésticas,
detergentes o fertilizantes. Estos compuestos pueden contribuir al crecimiento de algas en sistemas de
almacenamiento y distribución, generando olores, sabores y potenciales problemas de obstrucción.

Nitratos (1,7 mg/L)

El nivel de nitratos es bajo y no representa riesgo para la salud humana. Los nitratos son compuestos
que, en altas concentraciones, pueden afectar especialmente a poblaciones vulnerables como los
lactantes. Sin embargo, en este caso, el valor registrado es seguro y no compromete la calidad del agua
para el consumo.

Nitritos (0,328 mg/L)

La presencia de nitritos en el agua puede indicar una contaminación orgánica reciente o procesos
incompletos de nitrificación. Aunque el valor no es excesivamente alto, los nitritos pueden reaccionar con
compuestos del cuerpo humano y formar nitrosaminas, que son potencialmente cancerígenas. Su
presencia requiere atención, especialmente si se detectan en combinación con otros indicadores de
contaminación.

Coliformes Fecales (144 UFC/100 mL)

La detección de coliformes fecales revela contaminación reciente por materia fecal. Esto representa un
riesgo sanitario directo, ya que estas bacterias indican la posible presencia de patógenos causantes de
enfermedades gastrointestinales. Aunque el valor no es alarmantemente alto, su sola presencia exige
procesos de desinfección eficaces y continuos para garantizar la inocuidad del agua.
Sólidos Disueltos Totales (285 mg/L)

Este nivel de sólidos disueltos es moderado y no representa un riesgo para la salud humana. Valores
como este pueden influir ligeramente en el sabor del agua, pero no afectan su potabilidad. Además, los
sistemas de tratamiento convencionales pueden manejar este nivel sin requerir adaptaciones especiales.

Conductividad (881 µS/cm)

La conductividad refleja una moderada concentración de sales e iones disueltos, lo cual está relacionado
con la mineralización natural del agua. Aunque no representa un problema directo, valores elevados de
conductividad pueden estar asociados a la presencia de cloruros, sulfatos u otros compuestos que deben
vigilarse si el agua se destina a consumo humano.

Presión atmosférica (731 hPa)

Este valor está relacionado con la altitud del sitio de muestreo y no afecta directamente la calidad del
agua. Sin embargo, puede influir en parámetros como la solubilidad del oxígeno, lo que es relevante en
la interpretación de otros resultados.

Discusión Punto 2: Parque Ecológico

pH (7,27)

El valor del pH se encuentra dentro del rango permisible (6,5 – 8,5), lo cual indica que el agua es
ligeramente alcalina, una condición favorable para los procesos de tratamiento convencionales. Este pH
es compatible con la vida acuática y no genera efectos adversos sobre las redes de distribución, ni
favorece procesos de corrosión o incrustación.

Temperatura(17,0 °C)
La temperatura registrada es adecuada y está dentro del intervalo aceptado para fuentes de agua
natural. No altera los procesos de tratamiento como la coagulación o la sedimentación, y favorece una
adecuada disolución del oxígeno. Además, esta temperatura no representa un riesgo sanitario ni
favorece el crecimiento anormal de microorganismos.

Oxígeno Disuelto (6,47 mg/L)

El oxígeno disuelto supera el valor mínimo recomendado para agua destinada al consumo humano (≥6
mg/L), lo cual indica una buena oxigenación del cuerpo de agua. Esta condición es favorable tanto para
la vida acuática como para evitar procesos de putrefacción que generarían olores y sabores
desagradables. Aun así, dado que el valor está apenas por encima del límite, se debe vigilar su
estabilidad a lo largo del tiempo.

% de Saturación de OD (93,4%)

Aunque no regulado por el TULSMA, este porcentaje indica una buena relación entre el oxígeno presente
y la capacidad del agua de disolverlo a la temperatura medida. Un %OD alto es un indicativo positivo del
estado del agua en términos ecológicos.

Turbidez (45,4 NTU)


Este valor excede ampliamente el límite de 10 NTU establecido por la normativa, lo cual representa un
problema serio. Una turbidez elevada indica la presencia de partículas suspendidas, que pueden proteger
microorganismos patógenos del proceso de desinfección y alterar la apariencia y aceptabilidad del agua
para el consumo.
Demanda Bioquímica de Oxígeno - DBO5 (59,15 mg/L)
El nivel de DBO5 es extremadamente alto en comparación con el límite para aguas destinadas a
consumo humano (<2 mg/L). Este resultado evidencia una fuerte carga de materia orgánica
biodegradable, lo cual sugiere contaminación por aguas residuales. Esta condición requiere tratamientos
avanzados para eliminar los compuestos presentes y restaurar la calidad del agua.

Demanda Química de Oxígeno - DQO (169 mg/L)


Este valor, aunque no regulado directamente para consumo humano, es muy elevado. Refleja la
presencia de sustancias orgánicas y químicas difíciles de degradar. Un valor tan alto implica una fuerte
carga contaminante y necesidad de procesos de oxidación avanzada y filtración en el tratamiento.

Fosfatos (1,64 mg/L)


Supera por mucho el límite recomendado (0,05 mg/L). Este nivel de fosfatos puede estimular el
crecimiento de algas en cuerpos de agua y sistemas de almacenamiento, afectando el olor, sabor y color
del agua. Además, sugiere contaminación por detergentes, fertilizantes o aguas grises.

Nitratos (0,9 mg/L)


Este valor es bajo y está dentro de los límites establecidos (<10 mg/L), por lo que no representa un
riesgo para la salud, ni para lactantes ni para el ambiente acuático. Es un indicador favorable del estado
del agua respecto a contaminación nitrogenada.

Nitritos (0,089 mg/L)

Aunque no existe un límite específico en el TULSMA para este parámetro, su presencia, aunque baja,
puede indicar una contaminación reciente por materia orgánica o un proceso de nitrificación incompleto.
Es un valor que debe monitorearse con atención para prevenir problemas mayores.

Coliformes Fecales (75 UFC/100 mL)


Aunque cumple con el límite para aguas que requieren tratamiento convencional (≤600 UFC/100 mL), la
presencia de coliformes fecales sigue siendo un indicador de contaminación biológica. Esto significa que
existe riesgo de presencia de patógenos, por lo que el agua debe ser desinfectada de manera efectiva
antes de su consumo.

Sólidos Disueltos Totales (238 mg/L)


Este valor es aceptable y está por debajo del límite establecido por la OMS (≤500 mg/L). No representa
riesgos para la salud, aunque puede influir ligeramente en el sabor del agua.

Conductividad (455 µS/cm)

La conductividad registrada indica una mineralización moderada del agua. No hay un límite específico en
la normativa nacional, pero valores por debajo de 500 µS/cm son considerados aceptables para agua
potable. No se espera que este nivel interfiera negativamente con los procesos de tratamiento.

Presión atmosférica (731 hPa)

Este valor corresponde a la altitud del lugar de muestreo y no afecta directamente la calidad del agua,
aunque puede tener implicaciones en la solubilidad de gases como el oxígeno.

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