Plantel Villa de Seris
TEMAS SELECTOS DE BIOLOGÍA II
Maestro: Alberto Cabanillas Rivera
TEMA: INSECTOS Y MIRIAPODOS Y TARDIGRADOS.
Integrantes de equipo:
López Moreno Dulce Jazmín
Lozoya Gastelum Ana Paulette
Matías Ovalle Karla
Rembau Muñoz Mariana
601V
Hermosillo, Sonora a viernes 16 de mayo del 2025
INTRODUCCIÓN:
En este trabajo les hablaremos de los Insectos, miriápodos y tardígrados cada uno de
estos es diferente se abordarán en detalle las principales características de cada uno
de ellos, destacando sus diferencias taxonómicas, sus adaptaciones evolutivas y su
importancia ecológica. Comprender cómo funcionan y cómo interactúan con su entorno
nos permite valorar aún más la complejidad de la vida en la Tierra y la necesidad de
conservar todos los niveles de biodiversidad, incluso aquellos que no siempre son
visibles a simple vista. Hablando general para darles una idea es que los insectos, son
una clase de animales invertebrados, del filo de los artrópodos, caracterizados por
presentar un par de antenas los miriápodos son los insectos sin alas con numerosos
segmentos corporales y por último los tardígrados, también conocidos como "osos de
agua" pero de eso les hablaré más a fondo de cada una de ellos.
Insectos: Pertenecen al filo Arthropoda y son el grupo más diverso del reino animal,
con más de un millón de especies descritas. Se caracterizan por tener el cuerpo
dividido en tres partes (cabeza, tórax y abdomen), tres pares de patas y, en la mayoría
de los casos, uno o dos pares de alas. Los insectos cumplen funciones esenciales en la
naturaleza, como la polinización, descomposición de materia orgánica y control
biológico. Miriápodos: También artrópodos, incluyen organismos como los ciempiés
(Chilopoda) y los milpiés (Diplopoda). Se distinguen por tener cuerpos alargados
segmentados con muchos pares de patas —uno o dos por segmento, dependiendo del
grupo—. Aunque menos conocidos que los insectos, los miriápodos desempeñan roles
importantes como descomponedores y, en algunos casos, como depredadores.
Hay cuatro clases que son:
Clase Diplopoda: conocidos popularmente como milpiés, suelen tener dos pares de
patas por cada segmento y hay de color muy llamativo. Clase Chilopoda: llamados
ciempiés y escolopendras, tienen un solo par de patas por cada segmento corporal.
Tienen antenas muy largas de 12 segmentos, y un par de pinzas con glándulas de
veneno llamadas forcípulas. Clase Symphyla: tienen doce pares de patas, son ciegos
y pequeños. Tienen el segundo par maxilar unido en un labio. Clase Pauropoda: son
los miriápodos más pequeños de apenas 2 milímetros, viven bajo la hojarasca y son
ciegos.
Tardígrados: Conocidos comúnmente como “osos de agua”, los tardígrados forman
parte del filo Tardígrada. Son microscópicos y habitan ambientes acuáticos o húmedos.
Son famosos por su resistencia extrema a condiciones ambientales adversas, como
temperaturas extremas, radiación y vacío espacial. Aunque su estructura corporal es
muy diferente a la de los artrópodos, comparten ciertos rasgos evolutivos.
Tipos de tardígrados: Los tardígrados se pueden dividir en tres clases taxonómicas.
Se identifican por el número de uñas y por el tipo de sistema reproductor:
Clase Mesotardigrada: cada pata tiene seis uñas, de la misma longitud que la pata.
Solamente tiene a la especie Thermozodium esakii. El único registro que se tenía fue
perdido en un sismo, así que no se conoce su sistema reproductor. Clase
Heterotardigrada: las patas tienen cuatro uñas. Sus gonoductos se abren al exterior.
Clase Eutardigrada: es el grupo que más especies tiene, con 700 de ellas. Las patas
tienen dos uñas. Sus gonoductos se abren hacia el recto.
DESARROLLO:
Insectos
Los insectos (Insecta) son una clase de animales invertebrados del filo de los
artrópodos, caracterizados por presentar un par de antenas, tres pares de patas y dos
pares de alas (que, no obstante, pueden reducirse o faltar).La ciencia que estudia los
insectos se denomina entomología. Los insectos pueden encontrarse en casi todos los
ambientes del planeta, aunque solo un pequeño número de especies se ha adaptado a
la vida en los océanosSin embargo, la biodiversidad de los insectos está disminuyendo
rápidamente.Más de un 40 % de las especies de insectos están en peligro de extinción.
Anatomía externa
El cuerpo de los insectos está formado por tres regiones principales (denominadas
tagmas): cabeza, tórax y abdomen, uniformemente recubiertas por un exoesqueleto.
Ojos
Ojos compuestos de un odonato la mayoría de los insectos tienen un par de ojos
compuestos relativamente grandes, localizados dorso-lateralmente en la cabeza.
Antenas
Artículo principal: Antena (artrópodos)
Son apéndices modificados móviles multiarticulados. Se presentan en número par en
los insectos adultos y la mayoría de las larvas. Están formadas por un número variable
de artejos denominados antenómeros o antenitas. El cometido de las antenas es
eminentemente sensorial, desempeñando varias funciones. La función táctil es la
principal, gracias a los pelos táctiles que recubren casi todos los antenómeros; también
desempeñan una función olfativa, proporcionada por áreas olfativas en forma de placas
cribadas de poros microscópicos distribuidas sobre la superficie de algunos
antenómeros terminales. También poseen una función auditiva y a veces una función
prensora durante la cópula o apareamiento, al sujetar a la hembra. Están formadas por
tres partes, siendo las dos primeras únicas y uniarticuladas y la tercera comprende un
número variable de antenómeros y se denominan respectivamente: escapo, pedicelo y
flagelo o funículo
Tipos principales de aparatos bucales
El aparato bucal de los insectos se ha ido modificando en varios grupos para adaptarse
a la ingestión de diferentes tipos de alimentos y por diferentes métodos.
Tórax
Artículo principal: Tórax (artrópodos)
El tórax es la región media del cuerpo y contiene las patas y las alas (en algunos
insectos adultos no hay alas y en muchos insectos inmaduros y en algunos adultos no
hay patas). El tórax está compuesto de tres segmentos, protórax, mesotórax, y
metatórax, cada segmento torácico tiene típicamente un par de patas y meso y
metatórax un par de las alas cada uno (cuando están presentes); cuando hay un solo
par de alas, están situadas en el mesotórax, excepto en los estrepsípteros que solo
conservan las alas metatorácicas; el protórax nunca tiene alas.
Alas
Las alas de los insectos varían en número, tamaño, forma, textura, nerviación, y en la
posición en que son mantenidas en reposo. La mayoría de los insectos adultos tienen
dos pares de alas, situadas en el meso y metatórax; algunos, como los dípteros, tienen
un solo par (siempre situado en el mesotórax salvo en estrepsípteros que las poseen
en el metatórax) y algunos no poseen alas (por ejemplo, formas ápteras de los
pulgones, hormigas obreras, pulgas, etc.).
En la mayoría de los insectos las alas son membranosas y pueden contener pequeños
pelos o escamas; en algunos insectos las alas anteriores son engrosadas, coriáceas o
duras y en forma de vaina, esa estructura es conocida como élitro (en los coleópteros)
Solamente los insectos que viven en nidos o colonias demuestran una verdadera
capacidad de orientación espacial o de navegación fina. Esto les permite retornar a su
nido que puede estar a unos pocos milímetros de muchos otros similares de los demás
miembros de la agregación de nidos después de un viaje de varios kilómetros. En el
fenómeno conocido como filopatría los insectos que hibernan o pasan un período de
dormancia demuestran una habilidad de recordar una localidad determinada hasta un
año más tarde de la última vez que la vieron. Algunos insectos emigran largas
distancias a otras regiones geográficas cuando el cambio de estación (por ejemplo la
mariposa monarca y la esfinge colibrí).La mayoría de las especies de insectos tienen
sexos separados, morfológicamente diferenciados entre sí, y deben aparearse para
reproducirse. No obstante, además de este tipo de reproducción sexual, existen
especies que pueden reproducirse sin aparearse e, incluso, este puede ser el proceso
típico de reproducción en varias de ellas. Estas especies se denominan
partenogenéticas y su tipo de reproducción es eminentemente [Link] mayoría de
las especies de insectos ponen huevos (son ovíparas). No obstante, hay casos en los
que las hembras paren a sus crías, como por ejemplo en los áfidos. Un método muy
singular de reproducción es el proceso conocido como paidogénesis o neotenia. Las
larvas de Miastor metraloas, por ejemplo, pueden reproducirse por sí mismas a partir
de huevos no fertilizados existentes en el interior de una gran larva viva. Las nuevas
larvas crecen como parásitos en el cuerpo de su semejante y cuando se hallan
maduras para emerger, la larva original muere. Por otro lado, el régimen alimenticio de
los insectos es sumamente variado.
Los insectos constituyen una de las clases de animales que más interrelacionados se
hallan con las actividades humanas y además pueden servir para consumo humano.
Desde los insectos útiles que nos proveen miel o seda hasta los insectos que son
venenosos o transmisores de enfermedades mortales, existe un sin número de
especies que se hallan directa o indirectamente asociadas al ser humano.
Miriápodos
Los miriápodos son un grupo diverso y antiguo de artrópodos que se caracterizan por
sus numerosas patas, con miembros que poseen desde decenas hasta cientos de
ellas. Con más de 16 000 especies en todo el mundo, los miriápodos son uno de los
grupos animales más abundantes y extendidos de la Tierra, habitando una variedad de
hábitats terrestres, desde bosques tropicales hasta desiertos áridos. Los miriápodos se
dividen en dos clases distintas: los diplópodos, que incluyen a los milpiés, y los
quilópodos, que incluyen a los ciempiés. Los dos grupos difieren significativamente en
su estructura corporal y biología. Los milpiés son generalmente herbívoros, mientras
que los ciempiés son depredadores carnívoros, y ambos grupos son descomponedores
importantes en muchos ecosistemas. A los milpiés se les suele llamar animales de mil
patas, pero suelen tener entre 30 y 400 patas. Su cuerpo alargado está dividido en
numerosos segmentos, cada uno con dos pares de patas. Tienen un exoesqueleto duro
que protege su cuerpo blando y un par de antenas que utilizan para detectar su
entorno.
Los milpiés son detritívoros, lo que significa que se alimentan principalmente de
material vegetal muerto y otra materia orgánica. Desempeñan un papel importante en
la descomposición de la materia orgánica, contribuyendo así al ciclo de nutrientes y la
salud del suelo. Se sabe que algunas especies de milpiés producen cianuro de
hidrógeno como mecanismo defensivo, que puede ser tóxico para los depredadores.
Los ciempiés, por otro lado, son conocidos por su velocidad y agilidad como
depredadores. A diferencia de los milpiés, tienen un cuerpo aplanado, y cada segmento
corporal tiene un solo par de patas. Los ciempiés son carnívoros y cazan una variedad
de presas, incluyendo insectos, arañas y otros pequeños invertebrados. Los ciempiés
tienen un par de garras venenosas, o forcípulas, ubicadas justo detrás de su cabeza,
que utilizan para capturar y someter a sus presas. El veneno inyectado por estas garras
puede ser muy potente, y aunque la mayoría de las especies no son peligrosas para los
humanos, algunas especies más grandes pueden dar picaduras dolorosas y a veces
peligrosas.
La evolución de los miriápodos se remonta a más de 500 millones de años, y el grupo
ha podido sobrevivir y prosperar en una variedad de entornos, incluidos desiertos
áridos, selvas tropicales y laderas frías de montañas. La evidencia fósil sugiere que los
primeros miriápodos eran acuáticos y vivían en ambientes marinos, pero luego
evolucionaron para vivir en tierra. Una de las características más notables de los
miriápodos es la gran cantidad de patas que poseen. Se ha planteado la hipótesis de
que esto fue una adaptación a una variedad de entornos diferentes. Por ejemplo, los
milpiés usan sus muchas patas para moverse por terrenos accidentados, mientras que
los ciempiés usan su velocidad y agilidad para atrapar presas. Los miriápodos
desempeñan un papel importante en muchos ecosistemas, contribuyendo a la salud del
suelo y al ciclo de nutrientes. Además, se ha descubierto que algunas especies de
ciempiés producen péptidos antimicrobianos que podrían tener posibles aplicaciones
médicas. Los investigadores actualmente están investigando el uso potencial de estos
compuestos en el desarrollo de nuevos antibióticos. A pesar de su importancia
ecológica y evolutiva, muchas especies de miriápodos se encuentran amenazadas por
la pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático. Al igual que con muchos
otros grupos de organismos, comprender y conservar los miriápodos es crucial para la
salud y la estabilidad de los ecosistemas de nuestro planeta.
Myriapoda tiene una distribución global, con miembros encontrados en todos los
continentes excepto la Antártida. Habitan una variedad de hábitats, incluyendo
bosques, desiertos, praderas y humedales, y pueden ser encontrados desde el nivel del
mar hasta las altas elevaciones de las montañas. Los miriápodos tienen una serie de
adaptaciones únicas que les han permitido prosperar en diferentes entornos. Por
ejemplo, algunos milpiés han desarrollado un exoesqueleto duro y la capacidad de
enrollarse en una bola, lo que ayuda a protegerlos de los depredadores. Algunos
ciempiés han desarrollado una estrategia única de usar su veneno para someter a sus
presas, lo que les permite atrapar y comer animales mucho más grandes que ellos. Se
ha encontrado que algunas especies de miriápodos producen compuestos que tienen
posibles aplicaciones médicas. Por ejemplo, se ha encontrado que una proteína
encontrada en el veneno del ciempiés Scolopendra subspinipes tiene propiedades
antimicrobianas y puede ser útil en el desarrollo de nuevos antibióticos. Los miriápodos
a veces se usan como organismos modelo en la investigación científica. Por ejemplo,
los milpiés se han utilizado para estudiar la evolución de comportamientos complejos,
mientras que los ciempiés se han utilizado para estudiar el desarrollo del sistema
nervioso y el papel de la expresión genética en la regeneración de las extremidades.
Tardígrados
Existen unas 1300 especies de tardígrados en el mundo. Aunque pueden ser
observados en todo tipo de entornos, se consideran acuáticos porque necesitan una
fina capa de agua alrededor del cuerpo para evitar la deshidratación.
Los tardígrados son animales microscópicos de ocho patas que han estado en el
espacio exterior, y que probablemente sobrevivirían a un apocalipsis. Además, parecen
adorables osos en miniatura. Existen unas 1300 especies de tardígrados en todo el
mundo. Considerados acuáticos porque necesitan una fina capa de agua alrededor del
cuerpo para evitar la deshidratación, también han sido observados en todo tipo de
entornos, desde profundidades marinas hasta dunas de arena. Los musgos y líquenes
de agua dulce son su hábitat preferido, de ahí su apodo en inglés: cerdito de musgo.
A pesar de su aspecto blando, los tardígrados están recubiertos de una dura cutícula,
similar a la de los exoesqueletos de los saltamontes, las mantis religiosas y otros
insectos con los que están emparentados. Al igual que esos insectos, los tardígrados
tienen que desprenderse de la cutícula para crecer. Tienen de cuatro a seis garras en
cada pie, que les ayudan a aferrarse a la materia vegetal, y un aparato bucofaríngeo
especializado que les permite succionar los nutrientes de las plantas y los
microorganismos.
Diminutos y resistentes. Los tardígrados pertenecen a una categoría selecta de
animales conocidos como extremófilos, es decir, criaturas que pueden sobrevivir en
entornos en los que la mayoría de los demás no pueden. Por ejemplo, los tardígrados
pueden pasar hasta 30 años sin comer ni beber. También pueden vivir a temperaturas
tan frías como el cero absoluto o por encima de la ebullición, a presiones seis veces
superiores a las de las fosas más profundas del océano y la del vacío del espacio. Su
resistencia se debe en parte a una proteína única en su organismo, denominada Dsup
(abreviatura de "supresor de daños"), que protege su ADN de daños causados por la
radiación ionizante, presente en el suelo, el agua y la vegetación.
Otro asombroso truco de supervivencia es la criptobiosis, un estado de inactividad
provocado por un entorno seco. Los microanimales extraen toda el agua de su cuerpo,
retraen la cabeza y las extremidades, se enrollan en una bolita y se vuelven inactivos.
Cuando las condiciones mejoran, se despliegan y vuelven a sus quehaceres.
Apareamiento y reproducción
Naturalmente, los tardígrados también tienen hábitos de apareamiento inusuales.
Dependiendo de la especie, los animales pueden reproducirse asexual o sexualmente.
En algunas especies, los machos depositan esperma dentro de la cutícula de una
hembra que está mudando y que lleva huevos durante un proceso de apareamiento
que dura una hora. Algunas hembras mudan la cutícula y depositan los huevos en su
interior para que los machos los fecunden más tarde.
Los huevos tardan unos 40 días en eclosionar, o hasta 90 días si han estado en estado
de desecación.
¿Son peligrosos?
No son peligrosos si nos los tragamos -de hecho, seguramente nos hemos comido sin
querer bastantes de ellos a lo largo de nuestra vida-. Viven rodeados de una delgada
capa de agua que les permite intercambiar gases con el exterior e impide que se
produzca una desecación no controlada. Ésta es una de las características más
llamativas de estos diminutos animales: pueden suspender de manera reversible su
metabolismo, haciéndolo descender hasta un 0,01% de su valor normal -incluso puede
llegar a ser indetectable-, y reducir su contenido de agua hasta menos del 1%. A esta
capacidad de algunos seres vivos de perder prácticamente la totalidad del agua
encerrada en el organismo se la llama anhidrobiosis. En el caso de los tardígrados su
cuerpo se encoge longitudinalmente y se pliega mientras las extremidades se
invaginan, convirtiéndose en una especie de tonel microscópico, una diminuta bola tan
pequeña como una mota de polvo. De este modo el animal queda en un estado
letárgico al tiempo que la superficie se recubre de una capa de cera que ayuda a
reducir la transpiración. Esta habilidad, que ha hecho que se pudieran esparcir por
todo el planeta arrastrados por el aire, les permite sobrevivir muchas décadas: se ha
conseguido rehidratar tardígrados de muestras conservadas en museos con más de un
siglo de existencia
Superhéroes indestructibles
Pero esta extraordinaria capacidad no es la que convierte en estrella a los tardígrados.
Su verdadera proeza es que son prácticamente indestructibles: no solo resisten una
sequedad ambiental extrema, sino que también soportan temperaturas que van de los
150º a los -272 ºC, altas dosis de rayos X (más de 1.000 veces la dosis mortal para un
ser humano), y, para colmo, aguantan tanto muy altas presiones como el vacío del
espacio. ¿Cómo consiguen sobrevivir a unas condiciones que acabaría con cualquier
animal, pues se destruiría al ADN de las células? Porque los tardígrados poseen una
proteína supresora de daños que de alguna manera -no sabemos muy bien cómo-
protege su ADN. Es más, se ha descubierto que la proteína que los protege de la
radiación, si se inocula a células humanas, aumentan su resistencia ¡en un 40%! No es
de extrañar que haya varios grupos estudiado su genética por las obvias aplicaciones
médicas.
Pero a pesar de todos estos estudios sabemos que su ADN está relacionado con otras
criaturas que pululan por nuestro planeta, pero no sabemos exactamente cómo y con
quién.
Más curiosidades de los tardígrados
Es incorrecto decir que tardígrados son peligrosos. No tienen veneno ni transmiten
enfermedades. De hecho, se están estudiando para usar su resistencia a las
radiaciones para aplicar al campo de la medicina.
La importancia de los tardígrados radica en primer lugar en su lugar en la cadena
trófica. Por otro lado, han sido muy investigados por sus capacidades
de supervivencia en criptobiosis.
Se dice que hay tardígrados en la luna, porque venían en una nave espacial que tuvo
que aterrizar en la luna. Sin embargo, lo más probable es que no hayan
sobrevivido por la carencia de agua en este satélite, porque como sabemos, los osos
de agua dependen del líquido vital.
El nombre tardígrado quiere decir “de paso lento”, que hace referencia a los
movimientos lentos con los que se desplazan estos animales.
Existen 750 especies de tardígrados.
Tienen un número determinado de células por especie.
No pueden ver. Tienen células pigmentadas que hacen una función similar, con los
que solamente detectan sombras y cambios en la luz.
No tienen sistema respiratorio complejo. Solamente hacen el intercambio gaseoso
por difusión a través de la cutícula.
Algunas de las condiciones extremas que toleran son altas salinidades, alcohol, éter
y radiaciones.
MÁGENES ALUSIVAS AL TEMA:
CONCLUSIÓN GENERAL:
CONCLUSIONES INDIVIDUALES:
López Moreno Dulce Jazmín
Al investigar sobre los insectos, los miriápodos y los tardígrados, aprendimos que,
aunque son animales pequeños, tienen un papel muy importante en la naturaleza. Los
insectos, como las abejas o las mariposas, ayudan a las plantas a reproducirse y
también sirven de alimento para otros animales. Los miriápodos, como los ciempiésés y
milpiés, viven sobre todo en el suelo y ayudan a descomponer hojas y restos de
plantas. También los tardígrados son seres microscópicos muy resistentes, que pueden
vivir en lugares extremos como el espacio o debajo del hielo. Todos ellos nos enseñan
que, aunque no siempre los veamos, estos seres vivos son esenciales para que los
ecosistemas funcionen correctamente
Lozoya Gastelum Ana Paulette
Insectos, miriápodos y tardígrados son grupos de invertebrados que, aunque
comparten ciertas características como la segmentación corporal y la presencia de un
exoesqueleto, presentan diferencias significativas en su anatomía, hábitats y
adaptaciones. Los insectos destacan por su enorme diversidad y éxito ecológico, los
miriápodos por su cuerpo alargado con numerosos segmentos y patas, y los
tardígrados por su increíble resistencia a condiciones extremas. En conjunto, estos
organismos muestran la impresionante capacidad de adaptación de la vida en distintas
formas y ambientes, y desempeñan roles fundamentales en los ecosistemas terrestres.
Matías Ovalle Karla
Este proyecto nos permitió conocer mejor a los insectos, miriápodos y tardígrados,
aprendiendo sobre sus características, su forma de vida y su gran importancia en la
naturaleza. Descubrimos que, aunque algunos son muy pequeños, como los
tardígrados, tienen capacidades sorprendentes y desempeñan un papel fundamental
en los ecosistemas. Además, entendí cómo estos animales también influyen en la
economía, la cultura y la ciencia. Fue una experiencia interesante que amplió nuestros
conocimientos sobre el mundo animal
Rembau Muñoz Mariana
Este trabajo nos enseñó que los insectos, miriápodos y tardígrados son criaturas
fascinantes que nos muestran la diversidad en la Tierra. Cada uno de ellos tiene
características únicas y adaptaciones especiales que les permiten sobrevivir y
desarrollarse en diferentes entornos y esto nos recuerda la importancia de proteger y
preservar nuestro planeta para futuras generaciones.
Referencias:
[Link]
[Link]
Marzo 8, 2023
[Link]
Febrero 22, 2024