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Encuentro entre Víctor y Enrique

El documento presenta una narrativa que gira en torno a Víctor y Héctor, quienes discuten sobre la muerte de sus padres y un libro misterioso relacionado con ellos. Enrique, un nuevo personaje, busca a Víctor para hablar sobre el pasado y la conexión entre sus familias, sugiriendo que ambos padres fueron asesinados por motivos oscuros. La historia se desarrolla en un contexto de amistad, secretos familiares y la búsqueda de la verdad sobre un libro que podría tener un significado importante.

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Encuentro entre Víctor y Enrique

El documento presenta una narrativa que gira en torno a Víctor y Héctor, quienes discuten sobre la muerte de sus padres y un libro misterioso relacionado con ellos. Enrique, un nuevo personaje, busca a Víctor para hablar sobre el pasado y la conexión entre sus familias, sugiriendo que ambos padres fueron asesinados por motivos oscuros. La historia se desarrolla en un contexto de amistad, secretos familiares y la búsqueda de la verdad sobre un libro que podría tener un significado importante.

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Flamencos azules: [Link]

com/2012/02/south-american-blue-
[Link]

About Flamingos: [Link]

[Link]

Importante para construir el universo sobre los flamingos:


[Link]
hoenix

Objetos mágicos europeos: [Link]


[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

[Link]

(el santo prepucio puede ser una buena para hacer una broma y rompe el hielo entre Enrique y
ella)

(la daga de латунь y los nazis)

[Link]
historia/

Objetos o cosas en América: [Link]

[Link]

METER EL TEMA DE QUE MIRANDA HIZO uno de los primeros escudos DE VENEZUELA Y PUSO
UNA INDIA Y UN INDIO

-A Wiracocha

¡Qué resplandor!, diciendo (mi versión es “¡Qué resplandor!, es un sueño”) un sueño

me prosterné ante ti; (mi versión es “que nos abraza; o me inclino ante ti;”) me inclina ante ti;

mírame, Señor, adviérteme.


Y vosotros, ríos y cataratas,

y vosotros, pájaros,

dadme vuestras fuerzas

todo lo que podáis darme;

ayudadme a gritar

con vuestras gargantas

aun con vuestros deseos,

y recordándolo todo

regocijémonos,

tengamos alegría;

y así, de ese modo, henchidos,

yéndonos, nos iremos.

Prólogo: listo (en archivo G)


C1: Confluencia

ESCENA 1 (es 8 de abril, sábado de 2017)

Víctor y Héctor se encuentran en el Tropezón.

VÍCTOR: ¿Y esa cara?

Héctor ve a Víctor con tristeza. Se acercan, se saludan de mano y se abrazan.

Pasamos al restaurante. Vemos un televisor en donde periodista X dice: “Recordamos que


hace poco el ejecutivo declaró a la Asamblea Nacional en desacato arguyendo…”

Víctor y Héctor están sentados cara a cara. Víctor está comiendo un pan de queso, y le da un
mordisco de vez en vez.

HÉCTOR: Y dime, ¿qué decidiste entonces?


VÍCTOR: No sé, no quiero molestar.

HÉCTOR: No molestas. Estaríamos solos.

VÍCTOR: ¿Qué? ¿Tus papás ya se fueron?

HÉCTOR: Sí, están trabajando allá por fin.

VÍCTOR: ¿Y tu hermana?

HÉCTOR: También se fue.

VÍCTOR: (…)Está bien, pasaré en la tarde. Pero diles…

HÉCTOR: Ya saben, les conté todo. No tienen problema.(plano con la cara de Víctor)Te
mandan un abrazo. Quieren hablar contigo, tú sabes.

VÍCTOR: (…)

HÉCTOR: ¿Estás bien? Sabes que podemos hablar de eso cuando quieras…

VÍCTOR: Claro que sí… (con la mirada hacia un lado)

HÉCTOR: (…)

VÍCTOR: (ve a Héctor) Coño, pero si vas a estar así todo triste mejor te digo que no.

HÉCTOR: (se ríe) Coño e su madre

VÍCTOR: (ya se terminó el pan) Por cierto, el pan estaba bueno.

HÉCTOR: Lo compré cerca de la casa hace rato.

Ambos se miran.

HÉCTOR: Bueno (se levanta), nos vemos en la tarde.

Ambos se saludan con la mano. Víctor se levanta.

VÍCTOR: Déjame buscar mis cosas y voy para allá.

HÉCTOR: Fino (ya había dado la espalda y se detiene). Ah, antes de que se me olvide otra vez.

VÍCTOR: ¿Qué pasa?

HÉCTOR: Hace poco vino un chamo varias veces a mi casa preguntando por ti.

VÍCTOR: ¿Quién?

HÉCTOR: Se llama Enrique, me dijo que quería hablar contigo. Algo sobre tu papá.
VÍCTOR: (muestra una sonrisa con los ojos cerrados y la cabeza hacia abajo) No me suena de
nada.

HÉCTOR: Me pareció raro, pero bueno, le dije que lo llamaría cuando supiera de ti.

VÍCTOR: como sea. (se sienta de nuevo)

HÉCTOR: Dale, nos vemos en la tarde (sonrisa).

Héctor sale. Víctor eleva la cabeza hacia arriba y se queda mirando el techo, pensativo.

ESCENA 2

Pasamos a un edificio de 14 pisos. Viñeta pequeño del botón del ascensor que Víctor aprieta
para ir al 7mo piso.

PERSONAJE RELLENO: chamo, el ascensor no funciona.

VÍCTOR: (sonríe y amaga con tomar las escaleras) Qué raro.

Vemos ahora desde la perspectiva del arrendador, dentro del apartamento. Atrás se puede ver
la puerta abierta. Aparece Víctor.

ARRENDADOR: ¿Qué pasó, te vas por fin?

VÍCTOR: Sí, voy a recoger mis cosas.

Víctor entra a su habitación. Vemos que es un sitio pequeño pero aceptable. Se lleva más que
nada ropa en su ya de por sí pequeño bolsito. Luego, Víctor entrega la llave al arrendador.

VÍCTOR: Tome, muchas gracias por todo.

ARRENDADOR: Cuídate mucho, muchacho.

El arrendador toma la llave y ambos se dan un apretón de manos. Víctor sale del apartamento.

ARRENDADOR: (solo ya en el apartamento) ¡No dejes de jugar!

ESCENA 3

Vamos directamente al interior de la casa de Héctor. Son las 11:00am. Suena el timbre y
Héctor va a abrir. Estaba cocinando. Se encuentra con Víctor.

HÉCTOR: Coño, pensé que vendrías en la tarde.

VÍCTOR: Sí, bueno, traje pan dulce. (muestra la bolsa.

Pasamos ya directo al cuarto de Víctor. Víctor está al frente.


(Héctor carga una caja)

HÉCTOR: Te dejo mi cuarto, yo estoy usando el de mi papá.

VÍCTOR: ¿Te ayudo… a acomodar la sala?

HÉCTOR: No te preocupes, parece más desordenada de lo que está.

VÍCTOR: ¿Seguro?

HÉCTOR: Mira, ¿sabes qué? Haz lo que quieras menos perderte de nuevo, marico.

Víctor sonríe.

VÍCTOR: Gracias, Héctor.

HÉCTOR: (está cargando una caja) Ya sabes que ésta es tu casa. Guarda tus cosas. Si quieres
echamos un Fifa y me cuentas cómo han sido estos meses.

ESCENA 4

Pasamos a Enrique, sentado en un banquillo de Sábana Grande, en posición pensativa (A


CONSIDERAR ESTAS VIÑETAS)

Vamos adentro de un vagón del metro. Enrique en primer plano. En alguna parte del fondo se
puede ver a Luisana. Pasamos a las afueras de la casa de Héctor, y vemos a Enrique
acercándose a la puerta. Podemos ver que Luisana lo está siguiendo. Viñeta señalando el libro.

Vemos la casa de Héctor desde adentro. Suena el timbre. Víctor está hablando con Héctor.

VÍCTOR: Tocaron el timbre.

HÉCTOR: Debe ser el chamo.

Pasamos a la puerta cerrada y luego entreabierta; vemos a Enrique.

HÉCTOR: ¡Epa!

ENRIQUE: ¿Qué tal?

HÉCTOR: Todo bien. Veo que esto es prioridad para ti, pana.

ENRIQUE: Más que eso. Te agradezco mucho la ayuda, de verdad.

Víctor sale al porche y se encuentran los tres.

ENRIQUE: (a Víctor) Enrique, mucho gusto. (le tiende la mano)

Víctor lo mira e ignora la mano. Se sienta.


VÍCTOR: Un gusto. ¿En qué te puedo ayudar?

Enrique retira su mano. Pone cara de sorprendido, pero no se ofende. Después sonríe y se
sienta al frente de él.

ENRIQUE: Te he estado buscando, Víctor.

VÍCTOR: Eso me contó Héctor.

ENRIQUE: ¿Y qué más sabes?

VÍCTOR: Si quieres saber cosas de mi padre, te diré de una vez que no sé nada.

ENRIQUE: Tú papá y el mío fueron grandes amigos, Víctor.

VÍCTOR: Héctor me dijo. Pero creo que no le dijiste nada más.

ENRIQUE: Prefería hablar contigo sobre eso. Igual, sabes que estoy aquí por algo que tiene
que ver con nuestros padres.

VÍCTOR: A ver, dime.

ENRIQUE: Mi papá fue asesinado hace más de diez años en La Guaira, Víctor. Exactamente
en 2004. Tu papá iba con él, así que lo más probable es que también lo mataran. No estoy
seguro, pero quizá hubo más gente.

VÍCTOR: (…)

ENRIQUE: Creo que les mataron los militares, porque mi padre comenzó a verse con un ex
militar que… bueno, curiosamente murió hace poco. Mi papá quería que le devolviera un libro
muy especial y raro que es de mi familia, de mi abuelo. Algo habrá salido mal al final con el
tipo. Es lo que pienso.

Víctor se sorprende, pero luego regresa a su actitud anterior, aunque con más seriedad.

VÍCTOR: No sabía que estaba muerto.

ENRIQUE: Es lo más probable. De hecho,creo que tu tía lo sabía, así que me parece raro.

Víctor se ve incómodo.

VÍCTOR: Así que hablaste con mi tía. Eres todo un investigador.

ENRIQUE: (…)

VÍCTOR: Sí, bueno, lamento mucho lo de tu papá, pero no sé nada de eso. Supongo
queandaban metidos en algo feo. ¿Eso es todo?

ENRIQUE: No, no es así.


Viñeta de Víctor prestando atención.

ENRIQUE: Mi papá dedicó gran parte de su vida a un pasatiempo que compartió con muy
pocas personas, entre ellas tu padre. Dedicó un diario a todo esto, incluso. Lo llevo siempre
conmigo.

VÍCTOR: Te escucho.

ENRIQUE: Bien, no quisiera entrar en muchos detalles. El caso es que mi papá gustaba
derecolectar material de teología, metafísica,mitología, ciencia y hasta cosas fantásticaso
inexplicables que supuestamente forman parte de la historia de la humanidad. Alimentó una
especie de bibliotecacasi exclusivamente de información sobre lo que nos hemos contado a
nosotros mismos. Podría mostrártela en cualquier momento. Bueno, lo que queda de ella.

VÍCTOR: Me estás diciendo que los mataron porleer. (tono sarcástico y burlón)

ENRIQUE: No. No digo eso. Seguramente hubo un problema con el libro, y estoy casi seguro
de que tuvo que ver con ese militar que te digo.

VÍCTOR: Pana, dijiste queel militar ya no está con nosotros, ¿no?…(se levanta y mira a un
lado) Bien, no sé qué tengo que ver yo en todo esto. Gracias por contármelo, no me importaba
saber nada pero igual gracias, de verdad. (hace como que va a entrar)

Enrique se sorprende.

ENRIQUE: ¡Espera!

VÍCTOR: Viniste a decirme que mi padre murió.Ya lo hiciste.

ENRIQUE: No vine sólo a eso.

VÍCTOR: ¿Entonces?

ENRIQUE:Vengo porque creo que deberíamos conocernos. Y también porque me interesa


saber más del libro que mi papá no pudo recuperar… y te necesito en esto.

VÍCTOR: A ver (se vuelve a sentar y se agarra la cara). Me necesitas para…

ENRIQUE: Pues para buscar información, algo, lo que sea, sobre ese libro que el militar tenía.
El tipo murió y parece que no lo llevaba ya. Es complicado… en realidad no tiene nombre ni
autor. Mi papá le llamaba Flamingo, por cosas que le contaban sobre el libro.

VÍCTOR: Como la canción.

ENRIQUE: Sí… (con una sonrisa)


VÍCTOR: Sí, pues mira, el libro era de tu padre… o de tu abuelo, como sea. Y por lo que
cuentas, mi padre se metió en eso porque quiso. Yo no tengo nada que ver. Coño, si a tu padre
lo mataron por ese libro… quién sabe de qué se trataba.

ENRIQUE: De algo más grande que todos nosotros, seguro.

VÍCTOR: Ni lo has leído. (sonriendo) Pero igual, no es como que quiera insinuar que ese libro
fuera importante o algo así. Ahora que lo pienso, capaz son todo cosas que tú te has metido en
la cabeza y el motivo fue mucho más simple o no hubo motivo más que atracarlos en primer
lugar, quién sabe.

ENRIQUE: diálogo con (…)

VÍCTOR: Bien, no es cosa mía, no es mi problema… y mira, creo que todos en los últimos
meses hemos tenido muchos problemas para mantenernos de pie. No tengo tiempo para esto
que ni sé lo que es.

ENRIQUE:(Enrique mira hacia abajo con rabia) Escucha. Hace unas semanas encontré al tipo
que ayudó a mi papá a revisar el libro cuando lo encontró. Era amigo de tu padre, se llama
Rodrigo Sandoval.

VÍCTOR: ¡Qué! ¡Rodrigo! Claro…

ENRIQUE: ¡¿Acaso lo conoces?!

VÍCTOR: No.

Enrique se queda ._.

ENRIQUE: Pues le pedí que me hablara del libro y se negó a decirme algo. Creo que si tú
hablas con él…

VÍCTOR: No pienso hablar con él.

Enrique se queda sorprendido. Víctor amaga con irse y Héctor está justo en la puerta.

ENRIQUE: Tu madre hubiera querido que me ayudaras, Víctor. (hacemos una viñeta
agrandada en donde se ven a ambos personajes, pero la cara de Víctor de frente dando espalda
a Enrique.

Víctor voltea. Aprieta los puños y muestra enojo.

VÍCTOR: Qué sabes tú.

Enrique sonríe un poco antes la reacción de Víctor. Mira fijamente a Víctor.

ENRIQUE: Sé lo que es quedarse sin familia, Víctor. El mismo día en que murió mi papá,
murió mi mamá. (con una sonrisa y mirando hacia abajo)
Víctor se sorprende.

ENRIQUE: Te entiendo perfectamente. La verdad es que nuestros caminos se han


entrelazado.

VÍCTOR: Eres insistente, pero no me interesa el pasado.

ENRIQUE: ¿Sabes? A mí tampoco me interesa tanto lo que pasó. Ya pasó. No tiene sentido
guardar rencores. Pero sí me importa ese libro. Hubo un momento en la vida de mi papá en
que intentó encontrarlo… y yo también quiero.

Víctor mira a Enrique de modo curioso. Después se ríe.

VÍCTOR: Me has caído bien, contrario a lo que parece.

Enrique se levanta. Le tiende la mano a Víctor sonriendo.

ENRIQUE: Si quieres te invito a tomar algo mañana y hablamos con calma de todo.

Viñeta de ambos mirándose. Vìctor le estrecha la mano.

ESCENA 5

Estamos de noche. Vamos a la habitación de Víctor. Él está acostado en la cama mirando hacia
el techo con las manos atrás. Entra Héctor a la habitación y Víctor voltea a ver su cara.

HÉCTOR: ¿Todo bien?

VÍCTOR: Fino.

HÉCTOR: Lo que dijo el chamo es verdad. Parece que mataron a un viejo militar hace poco.

VÍCTOR: No lo dudo.

HÉCTOR ¿Qué te dijeron mi mamá y mi papá?

VÍCTOR: Que cualquier cosa están a la orden.

HÉCTOR: Dale. Fino, ya sabes, cualquier cosa…

VÍCTOR: Tranquilo, gracias por todo.

HÉCTOR: (a punto de cerrar) Por cierto, si mañana te vas a ver con el chamo, pasa a ver a tu
tía. No sé, sólo para que sepa que estás aquí. Buenas noches. (cierra)

Víctor se queda mirando al techo.


VÍCTOR: (a sí mismo) ¿Qué… qué es ser un hombre?

C2: Hablemos de Dios (portada con Enrique y Víctor y quizá un flamenco)

Prólogo

ESCENA ÚNICA

Vemos a Enrique DE NIÑO y a su padre mirando el mar encima de unas rocas (puede ser La
Guaira)

ENRIQUE: ¿Qué hace que se mueva el agua, papá?

PAPÁ DE E: Es el viento que crea las olas. Pero muchas otras cosas pueden hacer que se
mueva.

ENRIQUE: ¿Y qué hace que el viento se mueva?

PAPÁ: (sonriendo) Estás preguntón hoy.

ENRIQUE:Mi mamá me leyó la Biblia y decía que al principio todo era oscuro y había agua.

PAPÁ: Sí, bueno… algo así dice la Biblia. Así comienza el Génesis.

ENRIQUE: Decía que Dios estaba… que Dios estaba así como encima del agua (Enrique está
señalando con su dedo índice al mar)

PAPÁ: Qué cosas, eso me recuerda a una frase de Novalis.

ENRIQUE: (se le queda mirando)

PAPÁ: (se ríe) ¿Entonces crees que Dios mueve el agua, no?

ENRIQUE: Pensé eso. (…) Papá, ¿tú crees en Dios?

PAPÁ: (le mira sorprendido) No lo sé, Enrique. Tampoco me interesa saberlo en realidad.

ENRIQUE: Yo sé que no crees en las religiones… mi mamá me dijo.

PAPÁ: (mira para otro lado y luego se fija en Enrique) Es verdad. Pero no importa en lo que
yo crea o no.

ENRIQUE: Papá, si Dios existe…

Viñeta con padre de Enrique mirándolo.

ENRIQUE: ¿Cómo es su rostro? (mirando a su papá)


SEGUNDA PARTE DEL PRIMER CAPÍTULO

ESCENA 1

Una viñeta que muestre el paisaje del lago en que se asesinan flamencos. (puede ser en Lago de
las Peonías en Zulia o dos hermanos en su vehículo a la altura de San Juan de los Cayos,
Falcón, detenidos por matar a un flamenco para supuesto consumo humano)

TIPO 1: Marico, está haciendo burda de sol.

TIPO 2: Ya casi llegamos. Debemos tener cuidado con la guardia.

TIPO 1: ¿Cómo se beneficia el carajo ese? Todavía no entiendo.

TIPO 2: No sé, es un pendejo. Pero nosotros de cualquier forma comemos.

Se muestran algunos flamencos asesinados en una lancha.

ESCENA 2

Estamos en una especie de bar o cantina (determinar cuál y en qué zona de Caracas para
buscar foto). Enrique tiene un batido con pitillo y Víctor una cerveza; ambos están en la barra.
A la izquierda Víctor, a la derecha Enrique. Al lado de Enrique se encuentra Luisana oculta.

VÍCTOR: (sonriendo con la botella en la mano) Desde hace tiempo que no tomo nada.

ENRIQUE: Yo la verdad llevo bastante sin beber, aunque por cosa mía, no por dinero.

VÍCTOR: No me gusta mucho, la verdad, pero me provocó.

ENRIQUE: Si quieres otra, dime.

VÍCTOR: Gracias, pero estoy bien.

ENRIQUE: Si quieres, más tarde podemos comprar una pizza por ahí.

VÍCTOR: Y bueno, ¿ahora sí vamos a hablar sobre el libro y el Rodrigo ese?

ENRIQUE: Quería seguir hablando contigo en plan más personal, aunque no te saque mucho,
pero si insistes. Eso sí… antes quisiera que hablar de un tema igual o más importante.

Víctor se echa un poco para atrás poniendo cara de extrañado.

VÍCTOR: Como sea, después de todo tú me estás invitando. Adelante.

Este siguiente diálogo debe ser colocado en un plano general con Víctor tomando de la
cerveza y Enrique viendo hacia al frente con su batido (sin tomar).
ENRIQUE: Aunque te parezca raro, esto tiene mucho que ver con nuestros padres. Diría que
es el centro de todo.

VÍCTOR: ¿Cómo así?

ENRIQUE: Me refiero a Dios, Víctor.

VÍCTOR: (se ríe) ¿Y eso?

ENRIQUE: ¿Crees en Dios?

VÍCTOR: Mmm… No.

ENRIQUE: No un Dios interventor, como el Dios bíblico. Me refiero a otra cosa.

VÍCTOR: Bueno, creo que el universo o los universos son todo y nosotros sólo partes de ese
todo. Nada más.

ENRIQUE: ¿Entonces eres panteísta?

VÍCTOR: No me gusta etiquetarme, pero algo así. Quizá.

ENRIQUE: Pues entonces no estamos muy alejados tú y yo.

VÍCTOR: Ajá, a ver.

ENRIQUE: Supongo que conoces el argumento cosmológico. Está claro. Yo pienso algo
similar. Durante estos últimos años he estado estudiando con atención los libros que dejó mi
papá y su diario, y eso ha formado en gran medida mi idea sobre Dios. En el diario, mi papá
incluye pensamientos de tu padre muy interesantes…

VÍCTOR: (riendo) Quisiera saber adónde nos lleva todo esto.

ENRIQUE: Estoy convencido de algo. La naturaleza es todo lo que hay en el espacio-tiempo,y


quien se hace con ella se acerca a Dios; pero Dios es mucho más que eso. Lo que mueve la
materia en el espacio, los planetas, las galaxias, es una especie de energía, energía que se
manifiesta de modos varios, como puede ser el calor de una estrella. Pero además… también
creo que hay algo, no sé si decir que es un lugar, que tiene que ver con la consciencia, con la
memoria, con los sueños… algo que sólo nos compete a las formas de vida más complejas.

Plano de Víctor tomando.

¿Sabes por qué mi papá le llamó Flamingo al libro? Porque, según le contó mi abuela, en el
libro hay un personaje que es un ave… un flamenco que parece saberlo todo, y que aparece y
desaparece a voluntad por las aguas. Mi papá asumió que se trataba del fénix. Le puso
“Flamingo” y no “Flamenco” porque le gustaba más la denominación anglosajona, sólo eso.

VÍCTOR: Así que es un libro de ficción.


ENRIQUE: No lo creo (lo dice sonriendo y mirando, luego pasa la mirada a otro lado) En fin,
cuando quise ponerme a investigar sobre el libro ya mi abuela había olvidado todo. Cosas de la
edad. Murió hace dos años, más o menos. Igual, supongo que me hubiese dicho lo mismo que
pone mi papá en su diario.

VÍCTOR: Pasamos de Dios al libro, a tu abuela…

ENRIQUE: Es importante para mí hablarte de todo esto. Estoy sentado aquí contigo y busco
ese libro porque quiero aportarle algo al mundo y al ser humano, Víctor. Te parecerá loco,
estúpido, o lo que sea, pero…

Víctor se le queda mirando.

ENRIQUE: Hago lo que hago porque quiero conocer a Dios. Porque quiero saber qué
secretos esconde el universo. Eso es lo que en el fondo querían nuestros padres, creo. Eso
queremos todos.

Víctor se sorprende y se ríe.

VÍCTOR: (casi llorando de la risa) Coño, esto sí que no me lo esperaba. ¿Quién te crees que
eres? Qué loco.

ENRIQUE: (sonriendo) Sí, ¿verdad?

VÍCTOR: Bueno, no es por burlarme. No me interesa lo que signifique a nivel espiritual el


libro ese para ti, pero lo respeto.

ENRIQUE: Estoy dispuesto a pagar mucho dinero por el libro si lo consigo, si todavía existe.
Reservo cerca de 10.000 dólares para eso. Así de importante es para mí.

(plano con luisana cerca impresionada)

VÍCTOR: ¡¿Qué? ¿Tanto por un libro?! ¿De qué trabajas?

ENRIQUE: He heredado dinero, es todo. Sobre trabajar… trabajé un tiempo como librero y
profesor hasta hace unos meses.

VÍCTOR: (mira hacia adelante) Bueno, es asunto tuyo. Igual, no parece que pensemos tan
parecido con respecto a Dios. Al final eres creyente.

ENRIQUE: No estoy de acuerdo (sonríe).

VÍCTOR: En fin. En lo personal, me interesa saber cómo por alguna razón ese libro tiene que
ver con mi familia. Estuve pensando y puede que el Rodrigo ese haya conocido a mi mamá.
No sé, me da curiosidad lo que pueda decir. Pero no mucho más, debo pensar en trabajar.
ENRIQUE: Pues en parte yo también lo hago para entender… mejor el pasado, pero bueno,
el pasado de todo.

VÍCTOR: Enrique, me llama la atención que estés tan concentrado en esto, si te soy sincero.
Hemos hablado bastante y se me hace raro que en ningún momento hables del país. Digo, casi
siempre la gente toca el tema, y me fastidia, pero tú no lo has hecho desde ayer. ¿No te
preocupa lo que pasa, no te afecta?

ENRIQUE: (sonriendo de modo simpático) Me importa, me importa la humanidad. Por eso


hago esto.

VÍCTOR: Ajá…

ENRIQUE: Que no se te olvide…

Plano medio general.

ENRIQUE: …que el único reinado que no tiene fin para nosotros es el de la naturaleza. No
me dan ganas de hablar de la estupidez o la perversidad, si es que ambas son distintas y no lo
mismo. Esto no durará mucho más, créeme.

Víctor se queda mirando con cara de :v

VÍCTOR: Por cierto, ¿por qué si el libro era de tu abuelo lo tenía el tipo ese?

ENRIQUE: ¿No te dije eso ya? (con cara de duda)

VÍCTOR: (…)

ENRIQUE: Pues…

VÍCTOR: ¿Ya terminaste?

ENRIQUE: Sí, ¿vas a querer otra?

VÍCTOR: No, mejor seguimos hablando afuera, que aquí hace calor.

Víctor y Enrique se van. Se deja ver a Luisana sorprendida en la última viñeta, justo al fondo.

ESCENA 3

Pasamos a una habitación genérica normal luego de un plano a una casa normal. Allí está Carla
tecleando frente a la computadora, y un libro abierto justo al lado. Es el libro que busca
Enrique. Suena una puerta abriéndose. Es Luisana.

LUISANA: ¿Ya terminaste?

CARLA: ¡Pero si me pusiste a hacer esto ayer apenas!


LUISANA: Creí que eras rápida.

CARLA: No si no me pagan. También tengo que comer, ¿sabes?

LUISANA: Todo el mundo… Tranquila, que tengo buenas noticias.

CARLA: ¿Todavía estás siguiendo a ese tipo? Imagínate si es verdad que él mandó a matar a tu
abuelo. Déjalo ya.

LUISANA: Qué miedosa eres (sonriendo)

CARLA: Bueno, es cosa tuya, pero fíjate… estuve pensando ycreo que nadie pagaría por esta
cosa, o sea, no parece algo coleccionable ni nada. Mejor no pierdas el tiempo y ponte a trabajar
en las comisiones.

LUISANA: No, sigue transcribiendo. Estoy casi segura de que con ese libro saldremos de aquí.

Capítulo 2: El libro del siglo XVIII

Prólogo

Escena 1

Ciudad de Caracas, 1957. Vemos un auto por la carretera. Pasamos adentro del auto: van dos
hombres militares, un cadete menor conduciendo y ROBERTO en la parte de atrás. Se está
escuchando “Cosas del ayer” de Genaro Salinas en la radio, quien murió justo un día antes (él
muere el 28 de abril, estamos en 29):

(música) “Las horas felices se fueron

Para no volver

La dicha de ser ha pasado

Cosas del ayer” (música)

CADETE: Adiós para siempre, amigo. Adíos (dice entre lágrimas mientras conduce)

ROBERTO LEIJA (en la parte de atrás del auto): (se nos muestra mirando hacia un lado,
pensativo

CADETE: Discúlpeme, teniente. No puedo evitar soltar lágrimas. Recuérdeme, ¿en dónde es
que está esa casa?

ROBERTO: ¿Por qué te disculpas? No es la primera ni la última vez que un hombre llora por
la muerte de otro. Adelante, son tus ojos.

CADETE: Gracias, teniente.

ROBERTO: Sigue recto. Yo te aviso cuando cruces. (nos acercamos a su rostro y está
sonriendo de modo medio perverso)

PORTADA

Escena 2.

Vamos al interior de la casa de HERMES. Su esposa reacciona al sonido del timbre y él está
leyendo en la sala, y dice “Ah, ¿vino alguien?” con cara de sorpresa. El períodico que está
leyendo es El Heraldo.

Luego vemos un plano de una taza de café siendo servida en una mesa. Es para Roberto. Al
frente de él, sentado, se encuentra Hermes. Van a conversar.

ROBERTO: Muchas gracias (mira a la esposa de Hermes, abuela de Enrique y padre de tal)

La esposa de Hermes se retira.

ROBERTO: (mira a Hermes) Me han dicho que usted es una persona muy trabajadora.

HERMES: Lo soy.

ROBERTO: Es de agradecer.

HERMES: ¿De parte de quién viene usted?


ROBERTO: No vengo de parte de nadie. Vengo por mi cuenta.

HERMES: ¿Disculpe, usted es Roberto… Leija, es así como me dijo?

ROBERTO: Sí, Leija. Soy un teniente de la Fuerza Armada, un hombre que no hace mucho
ruido. Me gusta ser de bajo perfil, usted me entiende. De momento, junto algunos otros, nos
aseguramos de que la estadía de Perón tenga la menor cantidad de inconvenientes posible. No
queremos que ocurra lo de febrero otra vez.

HERMES: Entiendo… ¿saldrá de Venezuela?

ROBERTO se le queda mirando. Hermes sigue firme.

ROBERTO: ¿A qué se refiere?

HERMES: Es obvio que esto debilita las relaciones con Argentina. Supongo que no se quedara
mucho tiempo.

Roberto se queda un momento sorprendido y hace una sonrisa.

ROBERTO: ¡Qué atrevido que es usted! Sin pelos en la lengua. Sí, bueno, es un capricho del
General. Nosotros sólo estamos para obedecer.

(se quedan mirando ambos)

HERMES: No pude evitar decirlo, pero bueno, no es asunto mío.

ROBERTO: Está en su casa, Hermes. Usted puede decir lo quiera. (sonriendo)

Hermes se le queda mirando (viñeta).

HERMES: Todavía no me ha dicho a qué viene.

ROBERTO: Verá, me han contado que usted tiene un libro muy valioso. Me gustaría verlo.

HERMES: Oh, es eso…

ROBERTO: Eso debió ser lo primero que tenía que decir antes siquiera de entrar a su casa,
¿sabe? Disculpe si pensó que esta charla se trataba de algo malo. Sólo tengo curiosidad. Mi
padre gustaba de coleccionar libros antiguos, y cuando me hablaron del suyo me hizo recordar
algo… ¿le importaría si lo veo?

HERMES: Por supuesto que no.

Hermes va y busca el libro en su librero cercano en la sala. Se lo da a Roberto, el cual empieza


a ojearlo.

(silencio)
ROBERTO: ¿Qué puede decir del libro?

HERMES: Trata de unos aborígenes que están como encerrados en unas aves. Según recuerdo
son cuatro. El escritor les visita a través de sus sueños pero después parecen no ser sólo
sueños. Sucede en Venezuela. Es bastante raro… es como un diario de ficción, ¿entiende?
Sólo lo he leído completo una vez. Quizá vuelva a leerlo pronto.

ROBERTO: Muy interesante… ¿Cuándo se escribió? Esto debe ser del siglo pasado… No,
incluso antes.

HERMES: Mi papá me dijo que era del siglo XVIII.

ROBERTO: ¿Sabe cuál es el autor?

HERMES: No, no aparece por ninguna parte. Supongo que eso lo hace todavía más valioso.

ROBERTO: (entre las páginas encuentra un dibujo de una familia) ¿Qué es esto?

HERMES: Es un dibujo de los cuatro indígenas. (vemos a Roberto viendo la imagen mientras
nos enfocamos en el diálogo de Hermes) Cuando mi papá me lo dio estaba completamente
pegada al final, pero por un descuido mío intentando quedó así, jajaja.

ROBERTO: (Con cara de pasmo) Yo… yo he visto a este niño. (nos enfocamos en el
hermano de Ukupo) O quizá sólo es cosa mía…

HERMES: Lo más probable (sonrisa).

ROBERTO: (le da como un dolor de cabeza) Ah…

HERMES: ¿Qué pasa? ¿Dolor de cabeza?

ROBERTO: Nonada. No se preocupe. (mira como intentando contener el asunto) A veces me


pasa, no es grave.

HERMES: …

ROBERTO: ¿No piensa acaso que su contenido sería valioso para nuestras bibliotecas? Y más
allá del contenido, que también… me refiero al libro físico.

HERMES: Lo llevé a la Biblioteca Nacional hace poco sólo para ver si en efecto el libro era
conocido aquí. Cuando me dijeron que no, que no lo conocen de nada, preferí quedármelo. Es
parte de mi familia. A mi papá se lo dio un amigo hace muchos años cuando regresó de un
viaje por este país.

ROBERTO: Así que el libro estuvo una temporada por Europa…


HERMES: Así es.

ROBERTO: Escrito aquí… pero estuvo allá… (como pensativo)

HERMES: De hecho, ese amigo no sólo le dio este libro…

ROBERTO: Sospecho que mi abuelo leyó este libro que usted tiene alguna vez. Lo digo por la
historia que me cuenta. Gustaba mucho de la literatura y escribió unas cuantas cosas.

Debo ser sincero con usted: me interesa el libro. ¿En cuánto lo vende?

HERMES: No está a la venta.

ROBERTO: Todo está a la venta. ¿Qué tal 5000?

HERMES: ¿5000? ¿Está seguro de lo que me dice?

ROBERTO: Por supuesto, y de mi bolsillo. Es más, incluso me puedo asegurar de que consiga
un trabajo mejor remunerado, así que sería dos por uno. Con gente trabajadora como usted
somos muy generosos.

HERMES: (se queda pensando) Seguramente me serviría mucho, pero no me sentiría bien con
un trato como ese. No quiero su dinero ni que me encuentre ningún trabajo.

El único que hubiese podido decidir sobre esto es mi papá. Mi único destino es conservar este
libro, ningún otro. Le pido que me lo regrese, por favor.

Roberto se queda sorprendido y se lo acerca a la mano derecha de Hermes, que va agarrarlo.


Hermes lo sostiene pero Roberto aún no lo suelta.

ROBERTO: 10.000. Le doy 10.000 (con mirada decidida). (este plano debe ser uno en que se
vea a ambos sosteniendo el libro, más o menos general)

HERMES: (se queda sorprendido, pero luego se tranquiliza) Debo decirle otra vez que no, y si
hace falta lo haré más veces. Lamento que haya perdido el tiempo viniendo hasta acá.

Roberto está impactado. Pero su mirada se va relajando y le cede el libro a Hermes. Roberto
escucha el llanto de un bebé (Sebastían) y a la esposa de Hermes consolándolo. “Ya, tranquilo
Enrique, tranquilo”. Roberto ve también un cuatro recostado en una pared cercana adonde
están sentados.

ROBERTO: No se preocupe, no todo puede salirnos como queremos. ¿Toca usted el cuatro?

HERMES: Lo compré hace poco. Estoy aprendiendo.

ROBERTO: ¿Tiene una hija, no?

HERMES: Un hijo (sonrisa). Nació hace tres meses.


ROBERTO: Me alegro. Usted es un hombre de verdad en este país en que tanta persona
abandona a sus hijos, ¿sabe? Los abandonan queriendo y a veces… a veces contra su voluntad.
Es terrible. (este diálogo debe hacer que el cuatro cubra por completo a Hermes y se vea a
Roberto sentado diciéndoselo)

Plano de Hermes.

ROBERTO: Bueno, disculpe si le he molestado. (le da la mano y Hermes la estrecha) Le


agradezco su tiempo y el café, que estaba muy bueno.

Escena 3

Plano de Roberto saliendo de la casa y de frente al carro. Entra y se ve al cadete. El carro


empieza a conducir.

CADETE: ¿Y? ¿Cómo le fue?

ROBERTO: Hay que deshacerse de él. Debe ser algo rápido, y también hay que sacar cosas de
allá adentro.

CADETE: ¿Qué? Pero si usted me dijo que no se trataba de un enemigo.

ROBERTO: No es un enemigo… pero lo será.

FIN DEL PRÓLOGO. Ahora hay una transición para pasar a 2017 en la actualidad.

Escena 1

Vemos la escultura de Las Tres Gracias en principio. Victor y Enrique están en la Plaza de Las
Tres Gracias. (Usar foto del celular) Víctor está sentado en la base del poste. Enrique mira
hacia la estatua de Las Tres Gracias parado de frente. Nosotros lo vemos de espalda.

VÍCTOR: Coño, qué feo. Primero tu abuelo, después tu papá…

ENRIQUE: Sí…

VÍCTOR: Eso significa que lo más probable es que a ti también te maten.

Enrique le mira y después se ríe. Víctor sonríe.

ENRIQUE: Bueno, eso fue lo que asumió mi abuela. Un día simplemente mi abuelo
desapareció, y el libro con él.

Mi papá juzgó con ligereza la importancia de ese libro por muchos años. No se le pasó por la
cabeza, por ejemplo, que algo por lo que alguien está dispuesto a pagar o matar o lo que sea no
debe ser cualquier cosa. Era un hombre inteligente pero muy metido en su mundo, lo
suficiente como para no darse cuenta de eso.
VÍCTOR: …

ENRIQUE: Tu papá quizá era muy parecido al mío, al menos en ese aspecto. Y si no en ese,
seguro que en algún otro… algo en común. La gente se junta entre sí porque tiene alguna cosa
que las une, aunque no seamos consciente de eso. Los amigos dicen mucho de uno.

VÍCTOR: Lo que tengo en común con todo el mundo ahora es que tengo hambre. Vamos a
comprar alguna cosa. Esta vez yo pago mi parte.

ENRIQUE: No, pago yo… O mitad y mitad, si tanto quieres. Hay un lugar cerca en que
podemos comer una pizza (hacer expresión como de comer una pizza algo caricaturesca, con
la boca abierta de modo medio cuadrado y una mano simulando que sostiene un disco)

Escena 2

Vemos un plano de unos edificios y Víctor y Enrique caminando hacia un local. El local es el
lugar en donde Víctor tuvo un altercado hace unas semanas. Vemos el letrero que dice “Pizza
VEN”.

VÍCTOR: ¿Es aquí?

ENRIQUE: Sí, ¿por qué?

VÍCTOR: (se queda pensativo) Nada… Parece que está empezando a llover.

Luego Enrique entra y nos quedamos con la imagen fija de Víctor. Globo de pensamiento “Me
había olvidado por completo de este sitio”

Escena 3

Estamos dentro del local. Vemos a Víctor y Enrique entrando y los asientos circulares (buscar
una imagen desde adentro). Vemos a la muchacha que atiende; se da cuenta de que han
entrado dos personas y le sonríe a Enrique.

CHAMA: ¡Hola!

ENRIQUE: ¡Hola!

Enrique se sienta y pide una pizza a la chama que atiende.

ENRIQUE: ¿Aquí tienen pizza de… (plano de Enrique pidiendo con la chama sonriendo al
frente y después al fondo vemos que un muchacho (el hijo del dueño del local) habla con sus
amigos)

Vemos una viñeta del hijo hablando, luego otra en que se percata de la entrada de Víctor
(poner globo de rayo) y después otra en que apunta con un dedo a sus amigos en dirección de
V y E con cara sonriente.
Plano de Víctor sentándose al lado izquierdo de Enrique.

ENRIQUE: (le pregunta a Víctor) ¿Te pasa algo?

VÍCTOR: No. ¿En cuánto te dijo que sale?

ENRIQUE: Casi cuarenta mil la grande. Ahorita viene la chama con el punto, me dijo que
esperara unos minutos.

Se acerca el hijo del dueño adonde están Enrique y Víctor.

HIJO DEL DUEÑO: ¿No te habíamos dicho que no te queríamos aquí otra vez?

VÍCTOR: Pues esta vez sí vengo a comprar algo.

Se para en frente de Víctor. Los divide sólo la barra.

HIJO DEL DUEÑO: Vete de aquí.

ENRIQUE: Tranquilo, viene conmigo.

HIJO DEL DUEÑO: ¿Y quién te habló a ti? (se vuelve a Víctor) ¡Te dije que te fueras!

VÍCTOR: Si quieres me sacas otra vez… (dice de modo burlón)

El hijo del dueño le da una cachetada a Víctor. Víctor recibe el golpe y se queda quieto.

ENRIQUE: Verga.

HIJO DEL DUEÑO: Bueno, ahora si quieres te puedes quedar, siempre y cuando te
comportes.

VÍCTOR: (Víctor le mira fijamente en la misma posición en que lo dejó el golpe) Claro que sí
lo haré, porque yo sí soy una persona civilizada.

HIJO DEL DUEÑO: Claro que sí, ¡pendejo! (lo dice riendo y hace como que se va)

VÍCTOR: ¿Adonde es que te vas por fin, por cierto?

HIJO DEL DUEÑO: (voltea) A Chile. ¿Te molesta eso, no?

VÍCTOR: Por supuesto que no. A quienes debería molestarle es a los chilenos. Nadie quiere
basura en su casa.

HIJO DEL DUEÑO: ¡¿Qué?!

Se acerca a Víctor y lo sostiene por la franela blanca, pues.

HIJO DEL DUEÑO: Tú como que quieres ganarte más coñazos.


VÍCTOR: Te pido amablemente, maldito coño e tu madre, que me sueltes.

Vienen los amigos del hijo del dueño a agredir a Víctor, diciendo cosas como “de nuevo vienes
aquí a joder” y de más. Enrique se levanta y hace que se detengan.

ENRIQUE: Gente, no sé que haya pasado antes entre ustedes, pero lo mejor es que lo olviden
por un momento. Compraremos una pizza, la comeremos y nos iremos. Todos ganamos con
eso. Esto es un negocio, ¿no? No tiene sentido ponerse a pelear.

Escena 4

Estamos en la parte de la atrás del negocio. La chama que atendió a Enrique está hablando
parada junto a una señora sentada que tiene un punto en la mano.

CHAMA: Apúrate vale.

SEÑORA: Estoy haciendo lo que puedo. Te dije que le dijeras a todo el mundo que no hay
punto de venta mientras estoy arreglando esta cosa.

CHAMA: Es que el chamo que pidió la pizza era bien lindo.

SEÑORA (…) Bueno, ¿pero de qué sirve que le digas que se lo vas a llevar si no sirve? Dile
que espere.

CHAMA: Ya le dije eso.

SEÑORA: ¿Qué es eso que está sonando allá afuera? Creo que pasa algo.

CHAMA: No creo. Es la lluvia. Está lloviendo fuerte.

Escena 5

Víctor, Enrique, el hijo y los amigos están peleando en el local. Víctor tiene al hijo contra el
suelo al principio (le dice cosas como maldito parásito) y los amigos están vapuleando a
Enrique. Aquí puedo ser creativo en cómo es la batalla. Incluir un diálogo en que los amigos
del hijo se sorprenden de que Enrique no haya sangrado todavía con todos los golpes que le
dieron. Enrique dice “Desde hace años que de mi cuerpo no sale ni una gota de sangre” y los
golpea. El hijo y los amigos consiguen sacar a Enrique y Víctor del local y estos caen por las
escaleras. Improvisar los diálogos aquí. La chama aparece de la puerta giratoria.

CHAMA: Está medio malo el punto, pero puedes probar a… (plano medio en donde vemos el
todo el alboroto que causó en el local la pelea) ¿Qué pasó aquí? (hacer esto de modo cómico)

Escena 6
Plano general de costado. Víctor sostiene a Enrique (que se encuentra todo amorotonado)=
con sus brazos y lo está ayudando a moverse junto a él. Es de noche y está lloviendo. Ambos
están empapados (y empapándose). Luego pasamos a un diálogo de Víctor.

VÍCTOR: ¿Por qué te metiste en la pelea? No es tu problema. No nos conocemos de nada.

ENRIQUE: ¿No nos conocimos ya?

VÍCTOR: Apenas hemos hablado.

ENRIQUE: Por algo se empieza.

VÍCTOR: Nunca me pelearía por alguien que acabo de conocer.

ENRIQUE: Bueno, eso dices tú… Quizá yo me moví por la misma razón… por la que tú me
sostienes ahora.

VÍCTOR: …

Plano (sacado del capítulo del manga de Spider-Man) de Víctor y Enrique en la lluvia. Luego
encuentran un lugar para protegerse de la lluvia. Víctor deja a Enrique (apaleado) recostado a la
derecha y Víctor va y se recuesta a la izquierda.

ENRIQUE: Igual tampoco creas que todo se trata de ti. Intenté que pararan y el tipo ese me
lanzó un codazo en la cara, y bueno, no hubo de otra…

VÍCTOR: Te ves más jodido que yo, y eso que no sangraste.

ENRIQUE: La desventaja de no botar sangre es que el dolor de los golpes dura más en el
cuerpo. Ya se me pasará.

VÍCTOR: Mala mía por meterte en esto.

ENRIQUE: Yo me metí solo. Ahorita me acabaste de preguntar por qué me metí en la pelea, y
ahora tú te echas la culpa… ni te entiendes. (entre risa)

VÍCTOR: (simplemente le observa) Esto me recuerda a cuando viví en la calle.

ENRIQUE: …

VÍCTOR: Me recostaba, así como ahora, e intentaba dormir. Todo el día… todo el día lo que
hacía era dormir. Quería olvidarme del hambre, de la suciedad… lo que único que quería era
soñar cosas…

ENRIQUE: Los sueños… siempre son generosos con uno.

VÍCTOR: Sí, bueno, era mejor que estar despierto… pero sólo eran pesadillas. Me despertaba
llorando… y después quería cerrar los ojos otra vez.
ENRIQUE: …

VÍCTOR: Cuando te encuentras en esa situación… cuando no sabes qué hacer... uno se
pregunta ¿por qué vivo… por qué estoy aquí? ¿Qué sentido tiene todo esto?... Y a día de hoy,
todavía eso resuena en mi cabeza a veces…

Pero bueno, no es por contarte mi vida, sólo que hablando no siento tanto los golpes… sacar
cosas de adentro me hace bien ahora…

ENRIQUE: Hace algunos años yo me sentía igual que tú.

VÍCTOR: Lo dudo. Mira, no tienes por qué hacerte el sensible… (mira hacia arriba con
sarcasmo)

ENRIQUE: Es en serio… Nunca he estado en la calle, pero te comprendo perfectamente. Yo


estuve en ese, digamos, lugar. Hasta que llegó un día en que descubrí que este universo es más
fantástico de lo que creemos, más onírico… a partir de ese día me di cuenta de que todo lo que
mi papá me había dejado era mucho más valioso de lo que nadie podría imaginar.

VÍCTOR: No es por ofender, ¿pero perteneces a alguna secta religiosa o algo por el estilo?

ENRIQUE: (se ríe) No vale. ¿Lo parece?

VÍCTOR: Sí.

ENRIQUE: Supongo que es lo natural si al final siempre termino explicándome sin explicar
ada. Algún día, Víctor, quizá muy pronto, entenderás todo lo que te he dicho… si es que yo
llego a entenderlo del todo también, claro.

VÍCTOR: Ajá (dice Víctor con sarcasmo). ¿Sabes? A pesar de toda tu cosa espiritual me caes
bien.

ENRIQUE: Se está haciendo de noche…

VÍCTOR: (globo de pensamiento: Qué raro que no me ha hablado más del libro ese…)

(…) Por cierto, te ayudaré con lo del Rodrigo. Pero eso y ya está. Que sea el miércoles, porque
mañana y el martes tengo que enviar unas traducciones por internet y necesito ese dinero.

ENRIQUE: Es un profesor de la UCV. Sólo es cosa de ir, que te vea y hablar con él.

VÍCTOR: Tengo hambre.

ENRIQUE: Yo también.
Capítulo 3: Resabio

RESUMEN

Prólogo

Hacer que Rodrigo diga a Víctor y Enrique que sólo está dispuesto a hablar con Víctor el
viernes a medio día. Este capítulo termina al día siguiente cuando Víctor recibe una llamada de
su tía en la mañana del jueves.

CAPÍTULO 3 (RESUMEN)

Prólogo en donde vemos


Es el día siguiente. Empieza con Víctor y Enrique en una universidad hablando entrambos. El
primero le dice que le gusta la segunda mitad de Magical Mistery Tour y el segundo dice que
como disco le encanta más Revolver. Se percatan de que los alumnos salen de un salón. Ahí
está Rodrigo, que es un profesor.

Hablan con él y resulta que está de acuerdo en pactar un encuentro al día siguiente en la tarde,
se deduce que es por la presencia de Víctor.

Al final de esta conversación él puede decir algo como: Bueno… justo ahora tengo un curso,
puede ser el viernes en la tarde, si quieren. Pero sólo hablaré contigo (dirigiéndose a Víctor). A
Enrique le dice que no piensa hablar con él, como le había dicho antes.

AL DÍA SIGUIENTE de Madrugada.

Víctor amanece feliz frente a la computadora de la sala diciendo que ya le pagaron la


traducción y que va a cambiarlo todo a bolívares. Héctor le felicita más o menos pero está
hablando con su mamá (parte graciosa).

Luego de colgar, vuelve a sonar el teléfono. Héctor piensa que es su mamá porque lo toma
muy rápido, pero en realidad es la tía de Víctor. Héctor disimula y se lo pasa a Víctor diciendo
que es su tía.

INCLUIR referencia al final del capítulo sobre los flamencos que fueron asesinados y más o
menos por qué. Que aparezca.

Capítulo 4: El pasado de un ser desagradable

RESUMEN
Prólogo

Víctor va a la casa de su tía por esa misma mañana y sostiene una acalorada conversación sin
siquiera entrar a la casa.(el alma de esta casa ya se fue y vino una usurpadora) La tía le habla
sobre Enrique y le dice que lo mejor es que no se esté metiendo en el pasado de su padre, que
es un ser desagradable. Víctor no le hace caso y al día siguiente va a verse con Rodrigo y
Enrique en la biblioteca de la uni.

(Enrique había hablado con la tía de Víctor primero que con Víctor, mucho antes de
conocerlo)

Víctor y Enrique van a la UCV. Rodrigo sólo habla personalmente con Víctor y le hace pensar
que Enrique no es de fiar. (CONSTRUIR TODA LA HISTORIA DE POR QUÉ EL
PADRE DE ENRIQUE CONOCIÓ A RODRIGO, QUE ERA AMIGO DEL PADRE DE
VÍCTOR. Le pidieron investigar sobre el libro de su bisabuelo.

El capítulo termina con Víctor queriendo decirle algo a Enrique, ambos se miran y luego hay
un plano de Víctor caminando por delante de éste.
Capítulo 5: Sospechas

RESUMEN

Prólogo

Empieza con dos personajes nuevos que tienen que ver con los que cazaron los flamingos.
Están hablando por teléfono. (definir)

EN ESTE CAPÍTULO VÍCTOR SOSPECHA TANTO QUE BUSCA POR PRIMERA


VEZ A ENRIQUE POR INTERNET, EN LAS REDES SOCIALES Y TAL. No consigue
nada.

Víctor y Héctor están en casa jugando en el play. Han pasado unos días. Víctor le dice a
Héctor que Enrique al parecer está ocupado con unos asuntos y que después de eso se
volverán a reunir, luego de que Héctor le preguntara qué ocurre con él que está jugando tan
mal (lo que ocurre es que está empezando a sentir desconfianza de Enrique por lo que le dijo
su tía y Rodrigo)

Tocan el timbre. Abren la puerta. Es Luisana.

Capítulo 6: El trato

RESUMEN

Prólogo

El prólogo de este capítulo es un episodio de la vida de Luisana, en concreto una navidad.


Luisana está emocionada por el regalo que la dará el niño Jesús, pues se ha portado muy bien
todo el año. Ve el regalo de una de las vecinas y presume que los suyos serán muchísimo
mejores porque ella se ha portado muy bien todo el año. EL RESTO LO CONOZCO

PORTADA

Luisa les dice que puede mandarles fotos del libro si piensan que es falso, e incluso pueden
pactar un encuentro, pero quiere dinero de antemano.

En este capítulo, mientras están hablando con Luisana, se va la luz.


Al final de este capítulo, Víctor y Héctor salen a comprar algo o hacer algo, y Víctor siente que
unos militares lo han estado siguiendo.

Capítulo 7: El trato

Prólogo

El prólogo de este capítulo debe ser el flashback de cuando Enrique habla con Roberto, el
asesino de su abuelo Hermes, para comprarle el libro.

ENRIQUE a ROBERTO: ¿Resentimiento? Salvo momentos puntuales de mi vida, no lo he


sentido. El odio no es una fuerza que me mueva, por lo tanto tampoco lo es la venganza. Lo
único que he sentido siempre es incertidumbre…

El final debe ser Víctor siendo capturado.

Capítulo 8: El trato

Prólogo
En este capítulo vemos cuando Luisana se junta con Carlos para proponerle lo de que le haga
un ensayo sobre el libro de Flamingo, el cual fue transcrito digitalmente por su amiga (ya se lo
ha entregado a Enrique y recibido el dinero). Carlos al principio cree que está jodiendo y le
pide que no le haga perder su tiempo (está en la biblioteca de humanidades de la UCV)

Capítulo 9: El trato

RESUMEN

Prólogo

Capítulo 10: El trato

RESUMEN
Prólogo

Al final de este capítulo, vemos a Enrique terminando de leer el libro de Oviedo y Baños y se
le ven las lágrimas en los ojos.

ENRIQUE: Papá… todo estaba aquí. Qué lástima que no lo hayas leído. Pero es mejor así…
porque quizá no hubieras hecho lo que debías hacer. Si mi corazonada es real, si mi… Me
tocará a mí quitarle la venda de los ojos al mundo entero.

Segunda parte
Capítulo 11: El collar de Yoraco

RESUMEN

Al final del capítulo,


Prólogo

En esta segunda parte, cuando Víctor y Enrique se encuentran por primera vez, Víctor le
reclama a Enrique que no le haya contado nada sobre que tenía relación con chavistas y sobre
todo le habla sobre el abuelo de Luisana (Roberto) a quien él cree que Enrique mató. En la
discusión Víctor le dice, enojado (recordemos que fue preso en parte por Enrique): “Debí
imaginar que eras un maldito rojo”.

“¿Cómo me recordarán?

R: Los recuerdos simplemente vienen. Nadie elige qué recordar.

No todos logran redimirse, pero se puede. Si no es en vida… entonces, si tienes suerte, con la
muerte te redimen los vivos.”

En esta segunda parte, hay un momento en que Enrique invita a Víctor a su casa (a una de las
suyas) para que vea algo “que le va a gustar”. Enrique se refiere a un regalo que le hizo el padre
de Víctor al suyo. (VER EN DÓNDE PONER ESTE MOMENTO) Todo esto como
agradecimiento a ayudarle a conseguir el libro.

En el momento en que Víctor es sacado de PizzaVEN por motivos que debo detallar, el final
de ese capítulo termina con el en la calle mirando a la luna en la noche y diciendo algo como
“no dejaré que me hagan tenerte miedo, ni a ti ni a la noche. (se queda mirándola en silencio
un rato más en una viñeta sin diálogo ni nada) A veces me pregunto… ¿Qué sentido tiene todo
esto? ¿Por qué existe tú y por qué existo yo… si nada de esto tiene sentido? (se pone a llorar)
IDEAS SUELTAS A FUTURO MUY DISTANTE.

ELLA le habla a ENRIQUE sobre los sueños de todos

Todos ustedes sueñan con lo mismo. En el fondo, el sueño no es más que una puerta a toda la
experiencia acumulada de la vida vivida. Parte de lo que ven en sus sueños es la imagen
borrosa… los retazos de lo que otros recordaron de sí mismos antes de irse. Esa información
interactúa con los recuerdos conscientes o inconscientes nuevos que ustedes van formando, y
crea algo impredecible, que no tiene ningún sentido en particular, pero que a su vez habla de
algo... y eso a su vez crea más datos y... No sé si me entiendes. Es difícil de explicar, pero lo he
pensado mucho…

ENRIQUE: Dime, ¿hay personas que saben que existen este tipo de objetos?

ELLA: No sé exactamente. Depende del objeto.

ENRIQUE: Existe la daga de tal? Si es así, ¿sabes quién la tiene?

ELLA: Sí. Pero no sé quién la tiene ahora.

ENRIQUE: Cómo es que no lo sabes?

ELLA: Sólo sé que el dueño anterior era un alemán, y que fue asesinado por un hombre ruso.
Pero ese hombre ruso no ha muerto. Y aun si muriera, nadie garantiza que eso esté preservado
en su memoria. Y también hay muchas variables… hay imágenes que uno confunde. A veces
he podido ver algo muy claramente y otras veces eso mismo se muestra difuso…

ENRIQUE: (de broma) ¿Y… existe el santo prepucio?

ELLA: (se pone incómoda)

ENRIQUE: Es sólo una broma.

ELLA: Debo decirte… que yo no puedo acceder a la memoria que precede a mi nacimiento.
Pero…

ENRIQUE: …
ELLA: Él sí.

ENRIQUE: Te refieres al flamenco que te encerró en ese lugar.

ELLA: Sí.

Para las crónicas de Víctor

-Víctor entra a un restaurant con la idea de pedir la comida, comer y luego salir sin pagar. Le
atiende una niña con quien tiene una conversación cálida. Le llega la comida y sostiene los dos
cubiertos, pero a la hora de la verdad no la come… Simplemente se va del lugar. Vemos la
mirada de la niña que lo atendió, que observó cómo se había ido desde la ventanilla de la
puerta de la cocina del restaurante.

-Víctor tiene una conversación con el señor negro que juega ajedrez.

SEÑOR NEGRO: Has probado tu carácter en lo crudo y miserable de la realidad, y eso te


hará fuerte si lo sabes internalizar. En este país siempre ha habido pocos hombres de verdad.
Aquí a los hombres siempre se les ha dicho bobos y a los mezquinos hombres. Y yo era uno de
esos mezquinos, uno de esos que tuvo la suerte de vivir un purgatorio. Te lo digo yo,
muchacho… Tantas tonterías que hice… Tantas palabras que no pude cumplir… Tanta
habladera de paja…

(El señor negro había perdido su hacienda y muchos de sus bienes a manos del chavismo. Él
había votado varias veces por Chávez, pero igual sucedió. Iba a tribunales a perder el tiempo,
porque era una parodia: la decisión ya se había tomado. A partir de allí, se compró un pequeño
apartamento y comenzó a comprar libros, leer y jugar ajedrez. No hacía nada más para lidiar
con su vergüenza.)

Todo este tema de ser un hombre…

Sobre Él

-Hacer que Él sienta pena por no lograr saber si hay algo más que los seres de la Tierra en el
universo. Apenas y pudo entrar en contacto con el agua de algunos planetas distantes, pero sus
recuerdos de los seres vivientes están anclados a la Tierra.

-Él no volverá a resucitar después de tocar a Ukupo aquel día en el siglo a principios del siglo
XVI. Sus poderes repentinamente menguan; él sabe que no volverá a resucitar. Se dedica a
vivir lo más posible. Hasta ese entonces calculaba que resucitaba cada 500 años. Establecer
fecha en que resucita en ese siglo exactamente.

Sobre Enrique
(FINAL DEL CAPÍTULO DOS: ESTA PARTE QUIERO HAGA CONECCIÓN CON
UN EVENTO FUTURO, EN QUE ENRIQUE SALDE SU DEUDA CON VÍCTOR CON
LA EXCUSA DE QUE LO AYUDÓ ESTE DÍA. Víctor no le habría aceptado dinero
cuando le ayudó a conseguir el libro por pensar que no ayudó en nada, así que para dárselo
utilizó como excusa éste día. Igual Víctor hace un poco de resistencia, pero al final cede)

Sobre Víctor

Sobre Héctor

Sobre Luisana

ELLA y su hermano

Su hermano le dice a ella que deberían matar a los invasores españoles. Ella dice que no deben
interferir y que deben confiar en ellos y en que todos se abracen entre sí. Explica la historia de
la humanidad, en que todos han estado matándose unos a otros (los griegos saqueados por
Roma, guerra entre vikingos e ingleses, guerras civiles entre los países, las mismas guerras
internas entre las diferencia tribus aborígenes, etc), y que algún día todo eso acabará, pero no
debe ser por sus manos.

Él contesta que esto es un asunto racial, y que deben matar a los españoles antes de que ellos lo
hagan con ellos. Por lo tanto considera que su deber es usar sus poderes para defender a los
suyos. Ella se confía y dice que nada ocurrirá, y que no se atreva a interferir.

APARTE

Enrique a Víctor: La decisión más difícil es ser tú mismo. Si no fuera por eso, ¿crees que yo
estaría aquí? Ser uno mismo implica enfrentarse a todo. Al principio es una locura,

ENRIQUE A ELLA

ENRIQUE: Dime, ¿existen más objetos aparte de estos tres?

ELLA: Sí, pero la mayoría ya no existen.

ENRIQUE: ¿Cómo es posible su existencia? ¿Qué permite que esto (toma el collar de Yoraco)
pueda romper con la lógica del mundo que conocemos?

ELLA: Sé que esos objetos, posiblemente, empezaron siendo sólo objetos normales. No
puedo recordar ningún momento en específico en que dejaron de serlo. Simplemente. Puede
ver muchas cosas, pero no todo.

ENRIQUE: ¿Existe la magia?


ELLA: No es magia. Eso que tienes ahí existe. ¿Acaso sabes por qué estamos aquí en este
mundo? ¿No te parece igual de irracional? Todo lo que sé de este planeta y de sus alrededores
son hechos, no motivos. Puedo ver parte de la evolución de nuestra especie y de otras cosas,
pero por alguna razón no puedo comprenderlo bien.

ENRIQUE: Eso es lo que me interesa.

ELLA: Ni siquiera Él supo decirme. Él tampoco lo sabe.

ENRIQUE: Pero si son superiores a nosotros, ¿cómo pueden no saberlo?

ELLA: Ser superior no es suficiente. Cuando me metí en tu mente… me di cuenta de que no


crees lo mismo. Pero de momento es así.

ENRIQUE: Eso cambiará gracias a ti.

ELLA: Yo también quiero saber.

ENRIQUE: Descubriremos por fin el más grande misterio de la humanidad, de la vida misma.
Y entenderemos el camino que ha llevado

ENRIQUE (DE NIÑO) CON SU MAMÁ

ENRIQUE: Mamá, ¿Dios nos está viendo ahora?

MAMÁ: Claro, hijo.

ENRIQUE: ¿Y por qué nos ve desde arriba? ¿Qué quiere que hagamos?

MAMÁ: Pues quiere que nosotros lo amemos.

ENRIQUE: ¿Por qué? ¿Se siente mal?

MAMÁ: No. Pero eso quiere.

ENRIQUE: ¿Y por qué no viene a vernos?

MAMÁ: Está escondido, pero nos está viendo.

ENRIQUE: Entonces tenemos que encontrarlo, ¿no? Está jugando al escondite.

MAMÁ: Exacto.
HERMANO DE ELLA SOBRE LOS SUEÑOS

Es muy distinto recordar algo vivido que algo soñado o imaginado, lo puedo identificar muy
bien. Mi hermana se encontraba en esos sueños urdiendo otro escape, y pude ver cuando esas
personas murieron que ella estaba allí, pero todo fue tan gradual…

AMISTAD ENTRE BISABUELO DE ENRIQUE Y EL INGLÉS

El bisabuelo de Enrique, el inglés y una muchacha inglesa son amigos. El bisabuelo de Enrique
se casará con esa muchacha inglesa. Poner algo relacionado al cometa Halley, que se avistó por
1909. Kafka lo tiene en sus diarios.

FINAL

Víctor y Enrique en su última conversación:

V: Sospechar es nuestro destino.

E: Y también lo es descubrir.

V: ¿Crees acaso

E: Sé que si lo hacemos obtendremos la respuesta, o el punto de partida más cercano a ella.

V: No, eres como todo el mundo. Crees en algo que no puedes demostrar.

E: ¿Qué más demostración hace falta que estos niños? ¿Qué le hace falta al ser humano
entender ahora? Hemos obviado nuestra razón de ser, y esa razón es encontrarnos

V: Cada quién decide cómo conducir su vida y en qué creer.

E: En efecto. Lo que es inadmisible es que unos pocos se opongan al progreso de toda la


especie humana, a un descubrimiento que podría

V: ¿Descubrir qué?

E: Descubrir a Dios, Víctor. Descubrir el origen de todo lo que nos rodea. ¿No es ese acaso un
buen motivo para estar de mi parte?

V: Aun si eso fuera posible, ¿qué sentido tiene?

E: No comprendo.

V: ¿Qué sentido tiene conocer a eso que llamas Dios, en qué nos ayudaría?
E: (Enrique ríe) ¿Sentido para quién, para cada uno de nosotros? Pues ninguno. No se trata de
lo que nos aporte utilitariamente, aunque de seguro algún beneficio habría. Pero no es el motor
de esta búsqueda. Vinimos al mundo a conocer el universo, Víctor. Estar cerca de la verdad es
un fin en sí mismo, nada más que eso, y yo deseo, como muchos otros en este planeta, ser leal
a ese fin. Otros se esconden, se engañan, temerosos de que las mentiras que se han contado a
sí mismos ya no puedan sostenerse más, ya no sean un escudo para su debilidad. Quieren
mantenerse deliberadamente con los oídos tapados. No los juzgo, si yo fuera uno de ellos quizá
no tendría muchas otras opciones. ¿Acaso sabes de alguien que no tenga una buena historia
para justificar todo el tiempo que ha perdido en ser un parásito? Existe mucha gente
irresponsable, egoísta. Les hemos advertido a la humanidad que esto nos llevará a comprender
lo inimaginable, que estamos dispuestos a sacrificar nuestra vida y lo hemos demostrado, pero
en su lugar ellos sólo piensan en sí mismos, en tener un día más para no hacer absolutamente
nada por la especie.

¿No tuvimos misericordia? Si fuéramos tiranos hubiésemos venido y matado a todo el mundo.
Pero no. Les dimos un mes para prepararse, para dejar el lugar solo, y lo que han hecho es
prepararse para una guerra. Debí suponer que esto ocurriría.

……………

V: No seas estúpido. No has sabido qué hacer con tu vida y has encontrado la excusa perfecta
para armar todo este alboroto.

E: ¿Este alboroto no fue revelador? ¿Estos niños acaso no cambian el modo en que veremos el
mundo de ahora en adelante?

….

VÍCTOR: Algunas cosas no tienen explicación, Enrique.

ENRIQUE: ¿Cómo que no? Todo tiene una explicación, sólo hace falta encontrarla.

VÍCTOR: No podemos saberlo todo.

ENRIQUE: Con esa actitud por supuesto que no, pero con la mía sí.

VÍCTOR: ¿Entonces qué sentido tendría vivir? ¿No seríamos menos libres de elegir quiénes
somos y adónde vamos?

ENRIQUE: No lo creo. Conocer la verdad no es suficiente. Siempre será decisión de cada uno
mentirse si le parece cómodo. Pero yo no soy de los débiles que lo harán.

VÍCTOR: Tú también te mientes a ti mismo. No descubrirás nada con esto.

ENRIQUE: ¿Cómo lo sabes?


VÍCTOR: ¿Y cómo lo sabes tú? ¿No te das cuenta de que estás poniendo mucha fe a esto,
como el resto hace con su Dios?

ENRIQUE: …

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