Archie Shepp y la evolución del jazz
Archie Shepp y la evolución del jazz
y nueve miembros, liderada por un arreglador lamado virtuosismo facilista. Henry Grimes (atención espe-
Herb Gordy (Oscar Pettiford, Red Rodney, Don Elliot, cialmente a Spirits) puede sonar como un cuarteto de
Terry Gibbs eran parte de la big band). Nadie pensaba cuerdas, pero la complejidad y la sutileza de su esti-
que iba a aparecer Bird, porque no tenía instrumento, lo no oscurecen el corazón rítmico de sus “acompa-
pero de algún modo se las arregló. Extrañamente, yo ñamientos”. Uno de los temas, “Witches and Devils”,
lo había visto más temprano ese mismo día en la calle puede meterle miedo a cualquiera que sea sensible a
Girard, pero no sabía que era él. Pero sí, lo había visto la mística, o a cualquier reacción impresionista. Es un
en Girard, con un traje azul sucio y arrugado, con una tema escalofriante, que va mucho más allá de lo que
rubia bastante linda de la mano. ¿Cómo? Nunca había llamamos “real”, y se adentra en esa otra parte de no-
visto a un negro con una rubia de la mano. Siempre sotros que es, finalmente, más real y menos familiar.
pensé que si viera a uno, estaría limpio, pero este tipo
En el disco My Name Is Albert, Ayler toca con una sec-
me sorprendió. El hijo de puta estaba todo rotoso. Es-
ción rítmica sorprendentemente buena, y que con-
taba ahí, caminando, yendo al concierto. Entró con la
siste en dos daneses y un americano (Gardiner), que
chica, y tocó como los dioses. Después llamó a Red
ha estado tocando en los países escandinavos por un
Rodney, del otro grupo, para que tocara con él, y to-
par de años. El trabajo de Albert en el soprano es casi
caron mucho.”
tan valioso como el que hace en el tenor (atención a
Durante la secundaria había tocado en los inevitables “Summertime” y “Green Dolphin Street”). El bajista,
recitales de R&B, que han servido para mantener a Orsted Pedersen, sale bastante bien parado en este
tantos jazzeros jóvenes vivos, y también para darles disco. Su performance en “C.T.” es bastante buena
una base bluesera hierre con la que trabajar. Archie (Ayler está fantástico). Pero el grupo en su totalidad
tocaba en un grupo de R&B con Lee Morgan y Kenny tiene una gran empatia por Ayler, cuyas locas frases
Rogers en Philadelphia, que se llamaba Cari Rogers y cuyo sonido enorme y explosivo se vuelven incluso
and His Jolly Stompers. “Lee me enseñó los cambios, más salvajes con una sección rítmica detrás: fíjense
yo los conocía, pero no sabía cómo usarlos. Lee y Ken- en Spirits.
ny me ayudaron a entender cómo usar los cambios de
Algo que últimamente se dice es que hay que escuchar
manera rítmica.”
a Berty Cárter. Ya ha superado bastante esos duetos
Después de la escuela secundaria, la mano liberal de con Ray Charles. Escuché una cinta en la casa de al-
los Estados Unidos designó a Archie como “el negro” guien que era realmente otra cosa, y aún más que eso.
que esperaban ver en una universidad progresista. “Yo Hace poco ella apareció en una fecha a bene cio en
quería ir a la universidad, pero mis padres no iban a el Five Spot, cantando con su propio trío. La señorita
poder mandarme. Presenté la solicitud para entrar en Cárter parece estar escuchando su propia voz de ma-
Lincoln University y podría haber recibido una beca nera más personal, como una extensión humana de
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un sentimiento humano, antes que como un artefac- eran héroes locales, y para esta época Lee tenía ca-
to formal (revivido) que debe pasearse, cansado, por torce años. Era muy joven, pero ya tocaba muy bien.
cada una de las palabras de insulsas canciones popu- También aparecían Hcnry Grimes, Ted Curson, Bobby
lares. Decir que “usa su voz como un instrumento” se- Timmons. Había una suerte de rivalidad entre los mú-
ría subestimar su propósito. Ella usa su voz hasta los sicos del norte y los del sur de Philadelphia. Spanky
límites de su expresividad física y emocional, supera De Brest era del norte. Muchos bajistas muy buenos
la mera melodía en tanto tema recurrente constan- salieron del sur, como Jimmy Garrison, y Grimes. Sou-
temente anunciado, y alcanza matices emotivos muy th Philly era el barrio negro original, pero había habi-
ocultos, al otorgarles valores individuales (del mismo do un flujo hacia el norte.
modo que nuestras gargantas tienen diferentes ta-
“En el Workshop tenían gente como Chet Baker y
maños, y por lo tanto producen diferentes sonidos) a
Russ Freeman como el grupo principal, pero cuando
cada una de las notas, descansos y ligaduras. Es decir:
ellos terminaban dejaban que subieran los más jóve-
suena muy bien.
nes. Empecé a hablar con Lee en este lugar una vez, y
Otro joven tenor muy importante es Archie Shepp, y nos fuimos a su casa con él y Kenny. Me preguntaron
acaba de editar medio LP, Archie Shepp andthe Contem- quién me gustaba, y yo dije que Brubeck y Getz. Se
porary Five (Savoy, MG-12184). La otra mitad del LP es les voló la peluca, porque ellos eran muy hip. Yo era
de un grupo liderado por el trompetista Bill Dixon. El cuadrado como un hijo de puta. Puedes imaginarte su
lado de Shepp es cosa seria, y el grupo lo forman John reacción. Me dijeron, ‘¿ah, sí?’, y después me pidieron
Tchicai, el danés negro que toca el saxo alto; Ron- que sacara el saxo y tocara algo. Yo tenía un C Melody
nie Boykins, en bajo; Sonny Murray, en batería; Ted en esa época, y supongo que tenía un sonido onda
Curso, artista invitado en dos temas; y Don Cherry, el Stan Getz. ¡Cómo se rieron! Lee hacía lo posible por
trompetista habitual de los NYC5s, quien toca solo un no reírse en mi cara. Pero después sacó su instrumen-
tema, “Consequences” (el ganador del disco). Dos de to y tocamos un blues. Yo había tocado ya bastante
los temas, “Where na Jupies Bloom” y “Like a Blessed blues por mi padre.
Baby Lamb”, son de Shepp; el otro, “Consequences”,
Escuchaba mucho blues con él..., tenía que olvidarme
es de Cherry. Archie suena encantador durante toda
de la mierda de Stan Getz. Entonces toqué como toco;
la sesión, pero en “Lamb” y “Consequences” realmen-
en esa época no sabía cambios de acorde ni nada, pero
te se luce. Combina un carácter bluesero muy amplio
podía escuchar el blues, eso siempre lo pude hacer.
y elegante con una fuerza rítmica que ha hecho que la
Entonces estos tipos dejaron de tocar y me dijeron ‘Sí,
gente lo quiera relacionar con Ben Webster, la cual no
así está bien’. Después, es como que se interesaron
« una mala conexión. Pero Archie tiene algo que de-
por mí. Esa Ríe mi introducción al jazz de verdad.
cir, algo nuevo, poderoso y conmovedor. John Tchicai
hace una música de una naturaleza diferente de la de “Otra introducción importante al jazz fue escuchar a
Shepp, pero también es muy conmovedora. Su estilo, Bird en vivo una noche. Estaba tocando en un con-
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cuando tenía más o menos quince años. Mi tía me el modo en que piensa su viento, me fascina verdade-
regaló un saxofón..., ella no tenía hijos. Había teni- ramente. Su t0no «seco, áspero, incisivo; su línea es es-
do un clarinete unos años antes. Teníamos también belta, como él; y su fraseo Por momentos me recuerda
un piano vertical viejísimo. Mi padre tocaba el banjo a las decisiones geométricas de Mondrian, o a silo-
en sus viejos tiempos. Tocaba en Florida con algunos gismos líricos. Mientras que las intenciones de Shepp
grupos. Uno de los grupos en los que tocó era el de un son evidentes inmediatamente -un blues dulce o ca-
tipo llamado HartleyToots..., era el mago del banjo en nalla, aunque con una persuasión salvajemente con-
el sur de Florida. Era el maestro de mi padre. Tocaron temporánea-, el oído de Tchicai lo lleva a unas sutile-
por todo Florida. zas expresivas donde el sentimiento de blues “puro”
acaba siendo reemplazado por una tensión musical
“Vivíamos en el barrio alemán de Philly, que era en su
y emocional constantemente complicada, que tiene
mayor parte un área de burgueses blancos, pero había
“soul” porque también lo tiene el músico
unos pequeños guetos como el nuestro, ahí en medio
de los blancos. El gueto donde yo vivía lo llamaban Shepp acaba de grabar algo para Impulse (Four For
‘The Brickyard’. Tuve la oportunidad de estudiar en Trane), que va a salir supuestamente este invierno. La
GermantownHigh, que era una escuela bastante bue- sesión fue hecha bajo el patrocinio de John Coltrane
na. En general trataban de que los estudiantes negros y, de hecho, tiene un par de temas de Trane. Pero She-
se fueran a otras escuelas, como la Gratz o la Gillespie, pp tiene un montón de temas suyos muy hermosos, y
en los barrios negros más alejados. Pero había bastan- debería poder tocarlos.
tes tipos tocando en la escuela a la que yo fui.
El vacío más grande en la escena musical sigue siendo
“Igual, la Mastbaum era la escuela..., era ahí donde la ausencia pública de Ornette Coleman. (Ha estado
había muchos tipos tocando, en el norte de Philly. tocando, por supuesto, en su casa, y muchos de los
Casi todos vivían en el norte de Philly. Y todos querían músicos jóvenes van a su casa a tocar. Por esta razón,
tener ese sonido del primer jazz tipo Messengers en Ornette posee una de las más salvajes colecciones
esa época. Lee Morgan y un saxo alto llamado Kenny de cintas de la nueva música que hay dando vueltas.
Rogéis fueron los que me iniciaron en el jazz. Kenny Además ha estado aprendiendo a tocar la trompeta
grabó primero con Lee; sonaba como Lou Donaldson, y el violín, y ya ha pasado la fase meramente técni-
ese tipo de sonido grande. ca.) Ornette, cansado ya de las discográficas, de los
dueños de clubes y promotores, está tratando de abrir
“Había un lugar llamado el Jazz Workshop, manejado
su propio lugar... un lugar en el que no solo pueda
por un disc-jockey, al que iba después de la escuela.
escucharse su música sino también la de tantos mú-
Supongo que Ríe allí donde empecé a escuchar jazz,
sicos jóvenes talentosos desconocidos para el públi-
es decir a escucharlo en serio. Antes de eso yo solo
co. Sin embargo, ha tenido poco éxito hasta ahora. Es
había escuchado a mi padre, que tocaba generalmen-
cuestión de tiempo, creo yo, para que este club de jazz
te Dixieland y R&B. Lee iba todo el tiempo, él y Kenny
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cooperativo abra. Los músicos tienen que juntarse y Escuché a Archie Shepp por primera vez cuando toca-
hacer las cosas por sí mismos. Sería una revolución ba en el grupo de Cecil Taylor, en la obra The Connec-
para la escena del jazz, y ni hablar para la economía tion de Jack Gelber. Lo que tocó Shepp aquella primera
del entretenimiento. Músicos tocando para músicos, noche que lo escuché me asustó (la frase que la gente
y haciendo lo que se les antoje. Eso sería la gloria, de usaba en esa época era “wow, ese tipo mete miedo”),
verdad. Pero hay pocas personas lo suficientemente y lo que ha logrado desde entonces ha superado con
fuertes como para llevarlo a cabo. creces mi reacción inicial, que fue la corroboración de
que acabábamos de escuchar a uno de los saxofonis-
Más para la guía del consumidor: Mary Wells, “Oh,
tas más singulares de los últimos tiempos.
Little Boy” y “My Guy”; The Supremes, “Where Did
Our Love Go?” (verdaderamente hermosa); la encan- Algunas personas piensan en un “Ben Webster de la
tadora Dionne Warwick, “Any Oíd Time of Day”; y por nueva música”, para citar a un erudito, cuando escu-
favor escuchen “Walk on By”, los va a volver locos. chan a Archie. Otros encuentran una influencia muy
También otra de Dionne, “You’U Never Get to Heaven fuerte de Sonny Rollins; otros escuchan la presencia
If You Break My Heart”. Un grupo bárbaro es Martha de John Coltrane en el estilo de Shepp. Pero lo que
and the Vandellas, escuchen “Heat Wave” y’ ALoveLi- esta gente está verdaderamente escuchando es a un
keYours”. Existe la posibilidad de que National Edu- músico joven cuyos registros emocionales son tan
cation Televisión emita una serie de programas sobre amplios que es capaz, literalmente, de hacer referen-
jazz, la cual quizás no tenga a Al Hirt o Shorty Rogers. cias al “estilo” de cualquier otro músico, aunque fi-
Pero bueno, como se suele decir, si no lo veo no lo nalmente todas las ideas e imágenes que hacen que
creo. su interpretación sea tan hermosa son por completo
suyas. Ese es otro problema de este asunto del retra-
so cultural: siempre hay gente que compara a estos
músicos con otros, incluso tiempo después de que el
músico ya esté haciendo su propio camino. O sea, uno
escucha a Archie Shepp, y la única influencia que uno
puede admitir es “todo”. Los artistas reciben influen-
cias, finalmente, de todo. Escuchara Archie Shepp ha-
blar de su música y de su vida va a convencerlos aún
más de la autonomía de sus ideas y de su dirección
musical:
“Nací en Fort Lauderdale, Florida, en 1937. Vivimos
allí durante siete años, y después nos mudamos a
Philly, donde viví casi toda mi vida. Empecé a tocar
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Kate Smith enloqueciendo.)
Esto último es un objeto encontrado: APPLE CORES #2 (1965)
Amo y esclavo ESP Records, el nuevo proyecto de Bernard Stollman,
promete ser una de las novedades más valiosas en el
Si hubiera más Woody Hermans
jazz contemporáneo en mucho tiempo Stollman ha
y menos Archie Shepps, o ninguno, el estado hecho hasta ahora cintas y discos de prueba con al-
gunos de los grupos nuevos más interesantes de la
del jazz sería mucho más saludable. ciudad, como el New York Art Quartet, con John Tchi-
—Dave Yost Spokane, Washington cai, alto; Rosweel Rudd, trombón; Louis Worrell bajo
(recientemente, Eddie Gómez); y el baterista Milford
“Tratamos de usar todos los componentes de la mú- Graves, al que hay que escuchar. Graves puede recor-
sica”, explicó Lloyd. “La composición por acordes y la darles a muchos al baterista de Albert Ayler, Sonny
improvisación no están terminadas, ni la respuesta es k Murray, porque también mantiene todos sus dispo-
libertad completa”. sitivos sonoros funcionando constante y simultá-
Aquí están algunos de los idiotas que flotan por Amé- neamente. Pero Graves tiene un impulso rítmico, un
rica. amontonamiento de energías motoras, que lo trans-
forman en un estilista distinto. También empezó a
usar la tabla hindú, y está haciendo innovaciones en
el uso de los platillos, a veces golpeando la cara in-
HABLA ARCHIE SHEPP, EL NUEVO SAXO TENOR
ferior del ride, o tocándolo de manera que produzca
(1965)
un llanto agudo, o sonidos que puntúan las frases de
Tener que llamar a Archie Shepp el “nuevo” saxo te- la percusión como si fueran instrumentos de cuer-
nor de la escena es admitir el retraso cultural que hay das orientales. Graves estudió mucho tiempo con un
entre lo que hace cualquier artista joven y el momen- maestro de tabla hindú, y por este motivo el sonido
to en que termina de llegar el rumor a la mayoría de que obtiene del redoblante parece completamente di-
los oyentes de jazz. Pero Archie Shepp se mudó al ferente del típico martilleo marchoso que la mayoría
Lower East Side de Nueva York hace cinco años ya, de los bateristas usan.
y desde entonces ha estado visible. (Parece también
Graves también toca en gran parte de otro disco de
que el Lower East Side se ha vuelto el campo de resis-
ESP, del joven saxofonista Giuseppe Logan, quien
tencia de muchos artistas jóvenes, y ha reemplazado
toca el saxo alto, tenor y la trompeta. Logan tiene un
al Greenwich Village como refugio de poetas, pinto-
cuarteto en este primer lado: Don Pullen, un pianista
res, etc., debido a la renta más barata y la presencia
que todavía parece estar buscando su propio camino
de gente más afín.)
a través de la aplicación de algunas formas típicas de
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Cecil Taylor; Eddie Gómez, bajo; y Milford Graves, serie de conciertos llamados Love Beast. La pureza
batería y tabla. En este disco, Logan parece haberse de la música del Dios Sol no podía ser utilizada, y no
inspirado en la música de la India, aunque la columna lo fue. Y dado que tampoco tocó CecilTaylor, no tu-
vertebral del disco es occidental, como tiene que ser vieron eso... eso que decían que querían. La vanguar-
para no dejar de ser jazz. Los nombres de los temas dia, que finalmente fue, en su medida, una mierda, de
les pueden dar una idea de lo que quieren hacer estos cualquier modo, y un conglomerado de freaks, super-
jóvenes: “Tabla Suite”, “Dance of Satán”, “Dialogue”, freaks, freaks inferiores -y un blanquito en las som-
“Taneous”, “Bleecker St. Partita”. Todavía no he es- bras juntando platita.
cuchado a Logan en vivo, pero después de este disco
estoy obligado a hacerlo. Este mismo grupo, junto a
un percusionista llamado Sahumba, va a dar un con-
cierto en el Judson Hall el 8 de febrero.
Hablando de esos dos temas, Frank Smith se cree una
Otro hallazgo de ESP es el saxofonista alto Byron Paul réplica de Albert Ayler (con una camisa roja, y todos
Alien, cuyo primer corte se llama “Time is Past”. El sus muchachitos en trajes azules, resignando canti-
grupo de Alien es un trío con Theodore Robinson en dades de energía para el tipo de la camisa roja, y fi-
la percusión y Maceo Gilchrist en el bajo. Este grupo nalmente $$$$, dado que el viejo Smitry va a subir,
ya suena como si hubieran estado juntos por mucho como el jazz, todo el caminito hasta las oficinas de
tiempo, es decir que ya tienen un sonido distintivo Henry Loóse).
y original como grupo. Y Paul Alien se está convir-
tiendo en un pensador profundo de su instrumento, Frank Smith es un ladrón de medio pelo, excepto que
y probablemente no se haga esperar mucho más para lo que él roba no es poco. Es el Ladrón de Almas. Se
acabar siéndolo. Por ejemplo, una cosa que dijo y que esconde detrás de los árboles con su sorbete rojo, que
probablemente sea incluida en las notas de su primer usa para chupar energía de los cerebros de la gente.
disco: “Solo para músicos: el tiempo no es velocidad, Cuando toca se encorva como una bolsa de basura.
es distancia, y el sonido es movimiento medido”. El Toca lo que escuchó de Albert. Es tan insignificante
baterista Theodore Robinson también hizo una de- como el silbido de un murciélago.
claración, que creo que puede llegar a decirles exac- Pero, queridos aficionados a los hechos, Mr. Smith se
tamente en qué está, o en qué estaba cuando la hizo: va a hacer rico; tan pronto como el sonido de Albert
“Dado que Dios me ha concedido el deseo de ejecutar se vuelva comprensible para algunos, esta otra capa
el sonido que siento, así debo proceder”. Adelante. de la vida va a usar su versión más esterilizada, la de
ESP también grabó al tenor Albert Ayler (quien aca- Sir Smith, para probar cuánto estilo tienen los misio-
ba de regresar de Europa y de Cleveland, dispuesto neros. Y es así porque es lo que siempre quisieron es-
a confundir unas cuantas mentes). Ahora bien, si el cuchar de todos modos. (Yo no dejaba de pensar en
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gratificante. Especialmente puesto que el viento de Sr. Stollman es serio, vamos a poder contar con unos
Pharoah Sanders se escucha con más claridad, como buenos sonidos para tolerar nuestra estadía en Nor-
algo que se aproxima a alcanzar su mayor fuerza. Me- teamérica.
ditations, de Trane, es, finalmente, más puro. Se trata
Algunas palabras del tenor Pharoah Sanders, cuyo
de un Trane más viejo, con su madurez de cisne, tal
primer disco (también de ESP) va a hacer que muchos
como dije alguna vez, su sentido que ha sido llamado
se hagan creyentes: “Acepta todo. Acepta a las otras
“pastoral”, y que ahora entendemos que es la calma
personas tal como te aceptas a ti mismo. Si no estás
de la vida objetiva, de lo que en verdad no tiene nin-
tocando lo tuyo, estás tocando el solo de otra persona.
gún incidente. La forma balada (“Love”), Trane la usa
Puedes ser un dador o un receptor. Puedes ser espiri-
para que florezcan las secciones salvajes y agotadoras
tual u otra cosa. La música es una llave hacia la disci-
(“Consequences” y “The Father, The Son, The Holy
plina. Puede curar a los enfermos. La música es como
Ghost”, muy Ayler), y Pharoah Sanders alcanza su
una cosa espiritual. Es como algo del inframundo.
mejor nivel en estos temas, especialmente en “Con-
Toda creación está hecha por personas espirituales”.
sequences”.
La música de Sanders refuerza estas declaraciones.
Los ensambles abiertos como frisos, el intento de lo-
Recientemente Sanders estuvo tocando con el bate-
grar una definición total, son hermosos y emocionan-
rista Rashid-Ali, quien también toca la trompeta, y
tes. Todo fondona. La música parece menos “ligada”
el trompetista Dewey Johnson, quien es también un
(por esquemas, por la lectura, por contratos, por aten-
gran baterista. Un concierto que fue parte de una lec-
ciones espúreas) que antes. La fuerza de Pharoah en
tura de poesía, y que estaba patrocinado por el diario
esto es inconfundible, al igual que la dirección que le
IN/FORMATION, en el St. Marks Playhouse, reunió a
está dando a la música de John. La banda de Medita-
estos tres importantes jóvenes con un nuevo saxofo-
tions hace que Trane regrese a la expresión contem-
nista, Marión Brown, uno de los vientos más intere-
poránea más absoluta, aunque el mismo Trane, pa-
santes de Nueva York en estos días.
reciera, se ha limitado a “gritar” menos, y prefiere el
sentido rítmico más viejo, y su maravilloso merodeo Brown es el tenor (el ladero de Archie Shepp) en el
lírico. Me gustaría escuchar a Trane más comprometi- nuevo grupo de Shepp. El estilo de Brown, si bien
do, porque así podría volverse un reto para el pesado está todavía en formación, puede ser descrito como
Pharoah. Ahí sí que la música alcanzaría otro nivel. post-Coleman, pero recién está empezando a am-
Ahora, es Pharoah quien lleva el empuje. pliarlo, y ya está claramente haciendo algo propio
y sorprendente. Brown y Sanders han tocado varias
Presencié uno de los conciertos de Love Beast; un
fechas juntos, y ambos parecen decididos a incluir la
nombre que me parece muy apropiado. La bestia que
voz y el alma en sus estilos. De hecho, Brown y San-
hace dinero, usando energía.
ders, por insistencia de este último, han practicado
Sun-Ra, naturalmente, no podía ser incluido en una ejercicios respiratorios de Yoga, para lograr incorpo-
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rar más humanidad a sus sonidos. Brown le dijo una ces. Pero lo de Pullen parece como un jazz profun-
vez a alguien: “Quiero que mi instrumento suene cada damente onírico (más meta que supra), con el ánimo
vez más como la voz humana, muy pronto este ins- de un deseo ominoso, que se realiza. Y una suerte de
trumento ya no será un instrumento”. Estos hombres inacaba-miento (variaciones de
están desplazándose hacia nuevas áreas de expresión, que aparece por detrás permanentemente. La música
y el trabajo que ya han realizado, hasta ahora casi en de Pullen es hermosa. Es el pianista más fuerte en la
privado, dada la estupidez de la industria discográfica dirección de Cecil que he escuchado, con un llamado
y de la vida nocturna, es inteligente y conmovedora- muy personal. Y, pareciera, sin ese respeto paranoico
mente hermoso. por los “esquemas”.
¿A nadie le parece raro que todos esos grupos ingle- Milford Graves, con Pullen, suena como un fenómeno
ses de “pop” estén llenándose de dinero? Es simple, natural. Como cuando uno se maravilla ante la diná-
de hecho. Toman el estilo (la construcción, la energía, mica de un trueno. Llena todos los espacios con mo-
la forma general, etc.) del blues negro, rural o urbano, vimiento y cambio de dirección. El tiempo es simple
lo combinan con la imagen americana blanca del no ocurrencia. Algo que ocurrió mientras lo medías, si es
conformismo, es decir, el beatnik. Y les va muy bien. que lo hacías. ¿Puede decirse que los procesos evolu-
Hay que sumar a esto el hecho de que los muchachos tivos, las constantes, marchan? El tap que oyes es tu
ingleses son mucho más “hip” que sus pares america- propio pulso, querido ser.
nos; y son más “hip” porque, tal como se ha visto, han
¿Tiene swing? ¿Algo lo tiene?
sabido crear una forma contemporánea, y no como la
mayoría de los cantantes folk norteamericanos, que Este disco entero (PGl y PG2), y supongo que este/os
se limitan a imitar “antiguas” formas de blues y viejos título/os, junto con “Nothing” en el disco de Milford
cantantes, y que por ende forjan canciones populares solo, You Never HeardSuch Sounds In YourLife ), tie-
(en sus peores versiones en grupos como Peter, Paul nen el espíritu de sentir la completud, el total envol-
and Mary, etc.), que no tienen nada que ver con la rea- vimiento de toda experiencia. Los nombres son partes
lidad negra, que podría tener más fuerza, por ejemplo, diferentes de un todo.
si hiciera referencia a una experiencia emocional más
profunda. Como dijo un joven poeta: “Al menos los Estos dos músicos, Pullen y Graves, están haciendo la
Rolling Stones tienen aspecto de ladrones”. música más profunda que hay en cualquier parte. Es
una música que no desea nada.
Digo esto para adentrarme en otro tema: incluso la
música de vanguardia americana sufre si se aleja de- En otra parte, escuché la segunda versión de Ascen-
masiado de la experiencia del blues. Todos los mú- sión de Coltrane. Creo que la segunda versión, que al-
sicos jóvenes de hoy deben asegurarse de escuchar a gunos que no saben mucho están comparando con la
The Supremes, Dionne Warwick, Martha and the Van- primera, es superior. O mejor: es una experiencia más
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dellas, The Impressions, Mary Wells, James Brown,
Major Lance, Marvin Gaye, Four Tops, Bobby B’and,
APPLE CORES #6 (1966) etc., solo para tener una idea de dónde está el blues
Don Pullen-Milford Graves, In Concertat Yak University contemporaneo; todas esas ideas sucias están ahí, y
(Pullen-Graves Music): “Este disco es parte de nues- estos músicos jóvenes están todavía conectados con
tro programa de autoabastecimiento para músicos” se esa realidad, lo entiendan o no. Si el jazz, sin impor-
lee en rojo en un papel, junto con el título. Don Pullen tar la inclinación intelectual, se aleja demasiado de
en el piano, Milford Graves en la percusión. La porta- sus fuentes y recursos más significativos, se debilita
da del disco está pintada a mano. Formas delicadas en y se transforma poco a poco en la música de otra cla-
azul, verde, amarillo y blanco. Un evento tormentoso. se media en ascenso. Las formas se vuelven rígidas
cuando no existen más que como fines en sí mismos.
La música en este disco es hermosa. Y también la idea Es decir, cuando son autónomas (lo cual es imposible
de su distribución: do it yourself, brother. Y no “herma- de todos modos, solo que el contenido, en ese caso, se
no, déjanos el 10%”. Hazlo tú mismo, en naciones, ve debilitado porque todo el énfasis está puesto en la
culturas, productos de la mente y el alma. Visiones. forma). Lo que se dice y cómo se lo dice están indiso-
Las tuyas y las de tus seres afines. La música en este lublemente conectados. Cómo es qué. Pero si se pone
disco es hermosa. demasiada atención en el cómo, entonces la cosa se
Se sabe que no tenemos nuestro propio teatro. ¿Dón- vuelve “performance”, en el sentido [sense] más tonto
de están las discográficas? Motown debería enseñar- (el de los centavos [cents]). La forma es la estructura
les lo que se puede hacer con un buen producto. La del contenido. La forma correcta es la expresión per-
música es hermosa. fecta del contenido.
Sun-Ra lo ha estado haciendo por mucho tiempo. Su ¿Podría por favor algún músico pasarme toda la informa-
alma. Saturno vuela sobre todos nosotros. Sun-Ra, el ción posible “cerca de la horrorosa situación de cabaret
maestro moderno. El orquestador. card en Nueva York? Quizás podamos poner a alguno de
estos trepadores en aprietos.
En este disco, Don Pullen muestra cuán lejos ha lle-
vado sus dedos explosivos. Su piano es parecido al
de Cecil Taylor, excepto que Pullen es más pesado, en APPLE CORES #3 (1966)
el sentido de que carga, quizás, con un carruaje más
ancho. Su piano mueve una masa más sustanciosa, y Albert Ayler es el sonido-dinamita del momento.
por ende su “línea” parece más lenta, y posee más im- Dice que no está interesado en las notas; quiere to-
plicaciones armónicas que la de Cecil. Cecil busca el car más allá de las notas y meterse, entonces, en el
cambio rítmico veloz, el tap-dance suprafísico. Cecil sonido puro. En el elemento básico, la emoción más
parece más “veloz”, sus cambios parecen más velo- limpia, liberada absolutamente de cualquier concepto
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anti-emocional. Sus discos vienen siendo hermosos, das con los dedos y la madera con los puños. Agarró
por momentos aterradores, puesto que escapan de un palo de batería para hacerlo incluso más fuerte. (El
la razón, o no son para nada “razonables”, es decir, “estilo” de Greene apunta, supongo, en la dirección de
prescinden por completo de toda “explicación” y de Cecil Taylor y, esto también lo supongo, vía Taylor, de
cualquier conexión con la canción popular sublime. las interpretaciones euroamericanas estilo Tudor-Ca-
Cuando Aylers quiere que la memoria lo provea de ge, Stockhausen – Wolf – Cowell - Feldman).
una fuente de energía, suele usar temas negros más
Pero el sonido que produjo no funcionaba, no esta-
o menos religiosos. Deedee-dedaaa, volviéndose ha-
ba en el mismo lugar que el otro sonido. Golpeaba el
cia las raíces americanas de la música africana. Y todo
piano, lo abría, lo cerraba, lo cacheteaba por adelante,
orientado rítmicamente. El tapping (vibrara) en su
por atrás, por los costados. El sonido no funcionaba,
tono produce golpeteos rítmicos, y bombea la melo-
no conseguía el mismo efecto.
día en dirección a la parte puramente rítmica. Cuando
usa al baterista Milford Graves, el fondo son rugidos Se sentó de nuevo y empezó a hacer muecas sin senti-
naturales, resoplidos, paradas y barullo. Graves gira do, perdió la cabeza. Movió los dedos de manera alea-
y se serpentea en el fondo, cambiando permanente- toria a través de las teclas. Pharoah y Marión seguían
mente el sonido. Jamás esos insulsos golpeteos pre- volando; seguían convocándonos al espíritu.
fabricados, típicos de la gente simplemente “hip”. El
sonido, y sus dispositivos, están en permanente cam- Burton Greene se levantó de nuevo. Un estallido re-
bio, y la energía que los mueve es incansable. pentino, como si estuviera ante un organismo que lo
ofendiera. Zarandeó de nuevo el piano, lo apaleó, lo
Cuando Ayler usa a Sonny Murray, el grupo tiene un sacudió, lo aporreó. Lo golpeó con el puño.
sonido completamente diferente. Murray tiene más
cosas en la cabeza, más precisiones sentimentales que Finalmente se despatarró en el piso, debajo del piano,
intenta resolver como un violinista. Graves es más como una sombra agitando la parte inferior del pia-
determinado en sus propósitos. Solo quiere ir para no, le dio golpecitos en la base, sosteniéndose con los
adelante. Murray te hace pensar que por momentos codos, los golpecitos luego Rieron cachetazos suaves,
solo quisiera desaparecer. paf, paf, luego silencio, y se tiró al piso para acallar su
cabeza, que cubrían sus brazos y la sombra del piano.
El estilo “volador” de Murray es musical y visualmen-
te provocativo. Sonny arremete, flotando sobre su Pharoah y Marión seguían soplando. El hermoso so-
batería, golpeando, apenas golpeando, barriendo con nido seguía y seguía.
las escobillas, acariciando las superficies sonoras, y
acompañándose de unos gemidos profundos que ca-
lan hondo en las entrañas.
La reorganización rítmica de Murray hace que la ba-
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za de la Vida, y tratamos de volvernos una de las fun- tería tenga un sentido de canción. Sus acentos provie-
ciones creativas del universo. nen de una necesidad emocional inmediata antes que
de las demandas trilladas de un compás preestable-
Así es como Sun-Ra, que algo sabe sobre la Religión
cido, según las cuales los platillos deben tocarse con
de la Sabiduría, usa este conocimiento para hacer que
coquetería, en nombre de no sé qué fuerza del alma,
su música establezca un puente con los principios hu-
supuestamente de moda.
manos elevados. Sun-Ra habla del cambio real, de la
verdadera evolución a través del espacio, no solo en La batería sorprende, se esconde, es sutil, o de repen-
naves espaciales, sino por los más elevados principios te estruendosa. En algunos pasajes Murray usa los dos
de la humanidad, el progreso después de la muerte del pies, sin rodeos, y los palillos (que son tubos de metal,
cuerpo. o agujas de tejer, incluso a veces de madera) son in-
visibles.
Pharoah Sanders es una persona espiritual. Quie-
re también sentir el Este, como un oriental. Marión Las bajadas son sonoras, pero por momentos suaves
Brown quiere entender qué es lo espiritual, y lo sigue y hasta parecen desaparecer. Es una música de bate-
y se asocia con ciertas energías espirituales. O sea que ría total la que hace Murray, y no solo un “acompaña-
entiende que se trata, hasta cierto punto, de energía. miento” ensordecedor.
Ser espiritual es estar en contacto con el magnetis- Muchos jóvenes y no tan jóvenes han aprendido de
mo vivo de la vida-mundo-universo. “Ustedes sí que Murray, especialmente durante su trabajo con Cecil
tienen ritmo.” ¡Exacto! (Y es más difícil para los ricos Taylor. Sonny ahora está haciendo lo suyo. Y sus grá-
entrar al reino de los cielos, etc., etc.) Rico quiere de- ficos raros, algunos de los cuales parecen máquinas
cir pervertido por las cosas, que es lo que es América, el ingeniosas, probablemente van a ser cosa seria en las
Occidente. Donde el sol muere. próximas temporadas.
En el hermoso vaivén del sonido de la energía del es- Don Ayler, el hermano menor de Albert, exhibe su es-
píritu negro, el sótano entero estaba poseído y ani- tilo en la trompeta. Gime, y lleva las notas a un sonido
mado. Las cosas volaban por los aires. abierto. Ahora Don respeta poco el aspecto reflexivo,
pero dada la naturaleza de su estilo, cuando se vuelva
Burton Greene, en un momento, empezó a golpear las
más analítico, las explosiones serán de un profundo
teclas sin sentido. Se retorcía también, empujado por
negro tecnicolor.
fuerzas que no podía usar o asimilar de manera apro-
piada. No paraba de pasarse los dedos por el pelo de El grupo con el que tocó Ayler varias veces en el Black
manera compulsiva. Arts incluía a Don y a Charles Tyler, un salvaje saxo-
fonista estilo Ayler, y que también es de Cleveland.
Finalmente se paró encima del piano, con la música
Tyler es uno de los mejores saxofonistas de la escena
volando a su alrededor, y empezó a golpear las cuer-
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en este momento, y apenas está empezando. Lo mis- salida de cavernas heladas, con vapores demoníacos
mo Don Ayler, en su ruidoso instrumento. Los otros y venenos que luego interioriza en unos ojos azules.
son Milford Graves y el bajista Louis Worrell, quienes Tu espíritu es lo que eres, aquello que respiras de tus
tocaron también en el grupo de John Tchicai yRoswell otros. Tu volición interna y elemental.
Rudd.
En la Jazz Art Music Society de Newark, una noche tocó
Circula un rumor de que habría un grupo de Ayler con el pianista Burton Greene junto a un grupo formado
Graves y Sonny Murray. Espero que sea cierto. Sería por Marión Brown en el saxo alto y Pharoah Sanders
una maravilla. Graves, el puño inteligente; Murray, el en el tenor. La performance de Greene, exrafia, no fue
misticismo. Ayler tiene ambos elementos en su mú- especial. Trató sobre el modo en el que siempre habla
sica. el mundo: “La existencia se prueba a sí misma”.
El último disco de Ayler es Bells, en el sello muy hip Quisiera enumerar algunas observaciones que hice
que tiene Bernard Stollman, ESP. Vale la pena tener acerca de la existencia del alma y del anti-alma, o de
todos los discos que escuché de ESP. Espero que los lo espiritual y lo anti-espiritual. De qué modo existen.
músicos se estén beneficiando tanto de las grabacio-
Lo llamé “El caso de Burton Greene”, porque Burton
nes como el productor y los consumidores (una histo-
Greene es un pianista blanco, súper hip, (MoDErNo),
ria probable).
cuyo trabajo es y será objeto de elogios, y sobre todo
Otro disco de Ayler editado recientemente y que debe luego de que Morenstern and Company se vuelvan
ser mencionado en cada página de esta revista es Spi- sus Josués, y se derrumben los muros.
ritiud Unity, con Sonny Murray, y Gary Peacock en el
Aquella noche la música fue creciendo, y se volvió
bajo. Incluso ustedes, freaks con orejas de papel, de-
pesada, golpeando las paredes del lugar. Una músi-
berían comprarse este disco. Quizás eso evite que las-
ca que temblaba, especialmente lo que hacía Pharoah
timen a alguien.
Sanders con su línea llena de armónicos (Nazakat Ali
Más música negra de nuestro tiempo: la Sun-Ra y Salamat Ali, de Pakistán, pueden hacer esto con sus
Myth-Science Arkestra. Sun-Ra ha formado parte de voces). Marión Brown crecía junto a Pharoah. Era una
la escena por mucho tiempo. En Chicago, hace un par música enloquecedora, que disolvía los cuerpos, que
de años, recuerdo haber escuchado su nombre y haber se elevaba y se quedaba ahí, un éxtasis del entendi-
visto una película, The Cry ofjazz, que tenía música miento, una evolución. El sentimiento que producen
suya. estos hombres es una conciencia de la evolución, la
voluntad del universo.
Todos los conceptos que parecían vagos y no realiza-
dos en los años 50, han madurado en la música pro- Sí, es una música que, en las mejores manos, es cons-
funda de este músico-filósofo. cientemente Espiritual. Estamos hablando de la Fuer-
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Otro joven viento interesante es George Lyle, quien La Arkestra varía en su tamaño. Pero en general cuen-
ha sido transformado, parece, por Ayler y Shepp. Tie- ta con diez o doce músicos. A veces dos bateristas
ne un sonido agresivo y fresco en el saxo alto, un (Roger Blank y Clifford Jarvis o Jimmy Johnson), más
instrumento que puede sonar, en manos del corazón el resto de los vientos duplicándose en todo tipo de
equivocado, como una muchachita blanca llorando. instrumentos de percusión: campanas, platillos, ins-
trumentos africanos.
Ahora, post-Ornette, el sonido del saxo alto debe ser
trabajado. Tchicai tiene ese sonido ajustado y lige- Sun-Ra pretende hacer una música que refleje un
ro; al igual que Marión Brown, Giuseppe Logan, etc., sentido de la vida que está perdido en Occidente, una
pero Marshall Alien, el alto principal de Sun-Ra, tie- música llena de África. La banda produce un ambien-
ne un sonido más grande y bello. Solo Charles Tyler, te, con su sonido pero también con sus ropas (tercio-
del grupo de Ayler, posee el sonido quejoso y grande pelos dorados, vinchas, sombreros, túnicas brillosas).
que satisface mi particular necesidad de carne y hue- Las luces por momentos se apagan, y solo se iluminan
so. El sonido “amplio” estilo Jackie McLean-Ornette como flashes, en una vincha en la cabeza de Sun-Ra, o
Coleman es algo de lo que pueden obtener ideas los del alto Marshall Alien o de algún otro ladero.
jóvenes músicos. Lyle suena como si ya lo estuviera
En una pieza Arkestra se mueve, detrás de Sun-Ra, en
pensando.
una línea «tensa través de la oscuridad, cantando y
tocando, con las luces que se apagan y se encienden…
toda una época diferente se conjura.
APPLE CORES #5: “EL CASO DE BURTON GREENE”
Los músicos también cantan, en varias de las cancio-
El alma es la cualidad del ser. ¿Cuál es la cualidad de
nes, por ejemplo “Next stop, Jupiter”, algunos seña-
tu ser? Y aquí cualidad quiere decir: ¿qué es lo que tu
lando el aire. La voz se está volviendo cada vez más
alma posee? Lo que un ser no posee, por defecto, tam-
relevante en el jazz contemporáneo. De la cualidad
bién determina su cualidad, o sea lo que es su alma.
vocal de los vientos más interesantes, a “A Love Su-
Pensemos en el alma como anima, espíritu {spiritu, res- preme”, o la recitada “Malcolm” de Archie Shepp, o
piración), como aquello que lleva la respiración, o el el pequeño discurso autobiográfico de Albert Ayler en
viento vivo. Somos animados porque respiramos. Y el My Name is Albert Ayler, o los tarareos de Sonny Mu-
espíritu que respira en nosotros, que nos anima, que rray en “Witches and Devils” (ESP, Spiritual Unity), o
nos mueve, crea los caminos por los que andamos, y mi propia lectura con John Tchicai.
es la caracterización final de nuestras vidas. Esencia/
El nuevo disco de Sun-Ra para ESP, The Heliocentric
Espíritu. La suma final de lo que llamamos ser, y la
world of Sun-Ra, es uno de los discos más hermosos
más elemental. No hay vida sin espíritu. El ser huma-
que escuché en mi vida. Es una experiencia que te
no no existe sin un alma, excepto que sea una cosa
completa profundamente. Y una de las cosas de las
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que me hizo dar cuents este disco fue del hecho de Con todos los vientos creando su propio espacio co-
que la Sun-Ra Myth-Science Arkestra en verdad la mún, y Ali Proporcionando el sonido más terroso, y
primera big band de lo que llamo New Black Music. con las sombras de las cosas que vuelan, uno podía
El Ornette Coleman Double Quartet, y la impresión sentir la complejidad de la vida, y su simplicidad. To-
que transmiten las composiciones de Cecil Taylor en dos los sonidos se combinaron para ser el (único) so-
“Into the hot” fueron las primeras referencias que nido del mundo, y moverse por el espacio a miles de
obtuve sobre cómo debían sonar las big bands de la kilómetros por hora.
nueva música. Y la manipulación que hace Sun-Ra
Marión Brown, quien toca a veces el saxo alto para
del sonido en el contexto de su orquesta es aún más
Archie Shepp, y el baterista Raschid-Ali quien tam-
flexible en términos de composición espontánea y de
bién tocó con Archie, estuvieron muy bien aquella
la utilización de un “sonido total”, es decir cuando la
noche pero fue Sanders quien realmente voló. Pero
música parece tomar todo el espacio sonoro dispo-
Ali y Brown se están encaminando a volverse músi-
nible. La música de Sun-Ra asume su existencia en
cos importantes por sí mismos, muy importantes Ras-
todas partes. Es toda Naturaleza y no es meramente
chid progresó muchísimo desde la última vez que lo
un artefacto calmo que se ha perdido en un mundo de
escuché es fantástico Y Brown, habiendo tocado con
silencio. La canción popular es claramente discerni-
Shepp y luego con Pharóah, se está encaminando muy
ble como una cosa en el mundo. Sus límites son clara-
rápido también. El único peligro que creo que puede
mente finitos. La música de Sun-Ra crea sonidos ar-
distraer a estos músicos es el que acecha a todos los
bitrarios del mundo natural. La Arkestra de Sun-Ra es
jóvenes de la nueva música, y es el de volverse meros
realmente una familia negra. El líder tiene a catorce
“estilistas”- reflejos hip de lo que está “de moda”, y ya
o quince músicos tocando con él, que están convenci-
no exploradores ni siquiera descubridores y modifica-
dos de que la música es un tema sagrado, y un aspecto
dores, que es, lo crean o no, de lo que se trata.
vitalmente significativo de la cultura negra. Algunos
de los músicos, como el tenor nuevo, John Gilmore o Había también otro nuevo talento en escena. Mencio-
el barítono Pat Patrick, probablemente tengan traba- ne a Chalres Moore el joven trompetista de Detroit.
jos con otras bandas para ganar algo de dinero, pero Ahora mismo tiene el sonido más en ese instrumento
su dedicación más fuerte es con el hermoso mundo a excepción del innovador Don Ayler. Y Moore pro-
musical negro de Sun-Ra. bablemente escuchó a Ayler, puesto que ese sonido
poderoso es algo que Don ha recuperado para el jazz,
La mayoría de los músicos en la Arkestra de Sun-Ra
bajo la influencia del poder de Albert Ayler.
son todavía demasiado jóvenes como para ser cono-
cidos. Pero Heliocentric tiene que cambiar todo esto. Moore es joven, y todavía quiere tocar “temas”, es de-
El nuevo disco de Impulse llamado The New Wave in cir, pedazos de memorabilia, y no tanto el tono de su
Jazz iba a llamarse New Black Music. Se trata de un propia sangre; pero aun así está muy bien, y supongo
concierto en el Village Gate a beneficio del Black Arts que está todavía buscando su camino.
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Sanders a pesar de su primer disco para ESP, es un Repertory Theater/School. En el disco están John Col-
músico fantástico. (Incluso ese disco si uno escucha trane, con una tremenda versión de “Nature Boy”, el
lo que Pharoah está tratando de hacer, adonde está grupo de Archie Shepp el Albert Ayler Quartet, Gra-
tratando de llegar creo que lo puede entender. Pero chun Moncur y el trompetista Charlie Tolliver con un
los músicos que lo acompañan, especialmente Jane grupo que tiene a Charles Spaulding, Cecil McBee y
Getz, que no para de golpear un único acorde malfor- Billy Higgins.
mado, como si le pidiera a Pharoah que volviera a la
Se suponía que grabarían también a Betty Cárter, cuya
tierra de las canciones populares, no lo ayudan para
performance volvió locos a todos, y la enorme banda
nada.) Su dominio sobre los armónicos (tres, cuatro,
de Sun-Ra. Pero debido a algunos problemas extraños
diez notas a la vez), su timbre lírico incluso cuando
con el A&R, dos de los puntos más altos de este con-
está gritando, su control del viento con su respiración,
cierto verdaderamente vibrante fueron descartados.
sin importar cuál es el “valor de la nota”, le permi-
Pero este es el disco que hay que comprar.
ten tocar una línea extensa, heroica, de gran riqueza
y movimiento. Sanders fue el plato fuerte de la no- Trane, Ayler y Shepp, los grandes vientos de nuestro
che. Aunque Brown, Ali y los otros tocaron tan fuerte tiempo, más músicos como Bobby Hutcherson, Marión
como pudieron, y todos se vieron muy conmovidos y Brown, Pharoah Sanders, Sonny Murray, Don Ayler,
agitados por la experiencia. En el punto más alto de Louis Worrell. El Black Arts va a empezar a editar una
la música, los gemidos y los gritos brotaban en serio. serie de discos pronto. El primero en esta serie se va a
Esto es el éxtasis de la nueva música. Llega a un pun- llamar Sonnys Time Now. Es lo primero de Sonny Mu-
to de agonía salvaje, o de placer, de gemidos salvajes, rray, su baterista, como líder. Van a estar Albert Ayler,
llantos, gritos de vida, todo en constante cambio. Don Cherry y dos bajistas, Louis Worrell y Henry Gri-
mes. Este disco debería hacer que Murray florezca y
(Al escuchar a Sonny Murray, se puede oír la necesi-
se suelte. Ha estado en el frente tanto tiempo que ya
dad primal de la nueva música La hemorragia emo-
es hora de que las luces le apunten a él. Quizás los
cional que produce. Gemidos fantasmales del espíri-
nombres de los temas les den una idea de cómo fue
tu, emitidos como celebraciones sagradas de la nueva
la sesión “Virtue” “Tustice” “The Lie” son tres de los
negritud. Menciono a Sonny aquí -y a Albert Ayler y a
temas; otro se llama “Black Art”. Este disco debería
Sun-Ra-, porque su música es la que más se acerca al
volver locos a todos. Todos los temas son de Murray y
alma y al genio cultural del nuevo sentimiento negro.
la última pieza es una exploración de jazz y de poesía.
El tono que adquiere su música es una clara lectura
Las baterías de Murray son como piezas escultóricas
emocional de dónde está hoy la nueva música. Y Pha-
extrañas, tal como él se las prepara para tocar. En este
roah, Marión, Charles Moore y los otros lo entendie-
disco, usó solo dos de sus platillos. El ride colgando
ron la otra noche. Y el sonido corrió como sangre por
de una estructura de hierro, y los hi-hats estaban an-
nuestras venas.)
clados por un cable que iba entre medio de los platos,
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lo cual alteraba la frecuencia y el ángulo de contacto jazz, para darle un fuerte sentido lírico. Tiene tam-
entre ellos. bién poemas de amor, animados muy conscientemen-
te por el tema de la mujer. La mujer negra, es decir,
¡Oh, Grandes Liberales Blancos del Mundo, denles
cómo hacer que vuelva a nosotros.
trabajo a estos jóvenes, o al menos algo de dinero!
Hasta que aprendan, y todos los negros aprendan, Su obra es graciosa, ácida y conmovedora. A veces
que deben finalmente mantenerse a sí mismos. canta algunos de los versos (y recuerda a Roland Sne-
llings o Larry Neal) o eleva las palabras con una pa-
sión de drama retórico (vis-á-vis Calvin Hernton). Pero
APPLE CORES #4 (1966) la totalidad emotiva final es de Stone: su propia pie-
dra [stone].
Anoche el genio negro se iluminó en un sótano de
Newark. Cuando llegué había malas vibraciones en Stone cambió el tono de la noche. Las vibraciones
el lugar. Una suerte de bohemia pesada, neo-seudo- mejoraron muchísimo, el aire se despejó, el lugar se
negra-blanca-gris que conformaba una atmósfera liberó de tres o cuatro extraños.
húmeda como en El sabueso de los Baskervílles. Todos
Charles Moore, el joven trompetista de Detroit, hizo
esos tipos grises apoyados contra la pared. Tocaba
un breve set chispeante. También tocó con el último
un trío de nada, de imitadores de Red Garland o algo
grupo de la noche. Este grupo, que figuraba como The
así. Además un poeta gris, peinado a la gomina, me
Detroit Artists’ Workshop, tenía grandes jóvenes mú-
entrego un panfleto defendiendo unos proyectos de
sicos de Nueva York: Pharoah Sanders, Marión Brown
viviendas. Una energía como de calabozo era lo que
y Rashid-Ali. A los Detroiters, Moore y el resto se les
recibía, y me estaba apagando por completo. Más tar-
sumaron dos músicos de Newark, George Lyle y el te-
de se preparaban para otra lectura. En este caso de un
nor Howard Walker, quien resultó ser buenísimo tam-
poeta llamado Ronald Stone, un colega de quien ha-
bién. Pero el set en su totalidad, que creo que fue de
bía escuchado cosas buenas. Tenían razón. Este tipo
dos temas, rúe como una de esas raras ocasiones en
sabe cómo lamentarse. Sus poemas tenían tanto fue-
las que incluso los muebles parecen moverse. Así de
go, que tres amigos del poeta gris de los proyectos se
intenso se puso todo.
volvieron a su casa “porque los esperaba la niñera”.
En serio. En un punto, con todos los vientos tomando su propia
dirección pero al mismo tiempo atados al movimien-
Stone, cuando lee, se mete en su obra. La agarra y la
to final y al sentimiento de totalidad, algunos de no-
orquesta. La transforma en música y es muy cons-
sotros entre el público estábamos gimiendo/soplando
ciente de este hecho. A veces usa como citas, como
con los músicos, y la música nos llevó a todos, músi-
movimientos o como trampolines en el poema. Uno
cos y oyentes, más allá de nuestros propios ojos.
de sus poemas usa títulos de canciones, en general de
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