Haced Discípulos: Iglesia Establecida
Haced Discípulos: Iglesia Establecida
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INTRODUCCIÓN
El presente estudio forma parte de una serie llamada Una iglesia bien establecida, cuyo
objetivo es el análisis de las características de una iglesia madura tal y como lo presenta el Nuevo
Testamento. Esta serie está formada por siete estudios:
1. Los ancianos que gobiernan bien: Un liderazgo bíblico
2. Creciendo a la estatura del varón perfecto: Un crecimiento permanente e integral
3. Y tenían todas las cosas en común: Una sana comunión entre los hermanos
4. Haced discípulos a todas las naciones: Una reproducción constante
5. Ayuda para los santos: Una sana interdependencia con otras iglesias
6. El dador alegre: Una gozosa actitud de sostenimiento a la obra
7. Adoración en espíritu y verdad: Una adoración íntegra
Cada uno de estos estudios enfoca una de las siete características de la iglesia bien establecida
según el Nuevo Testamento. Se espera que sea analizado en las iglesias a través de grupos pequeños
bajo la guía de un facilitador que haya visto el curso de inducción que se ofrecerá a los interesados.
Es nuestra oración que en este tiempo nuestras iglesias miren atentamente a la bendita Palabra
de Dios para buscar las respuestas claras a sus dudas y entender hacia dónde El quiere guiarnos. Sólo
así seremos una iglesia bien establecida e impactaremos a nuestras ciudades tal y como lo quiere el
Señor.
Samuel Marcano
Editor General
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UNIDAD 1: EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Para seguir un proceso ordenado en el estudio de esta unidad, se recomienda seguir las siguientes instrucciones
para cada tema por separado. A cada tema se le debe dar el tiempo adecuado para ser explorado, e idealmente sólo un
tema debe ser tratado en cada sesión.
Paso 1: Tomando en cuenta el objetivo del tema, estudie minuciosamente los pasajes bíblicos y sus contextos para que
pueda entender claramente el significado que el autor quiso comunicar y la importancia que ese contenido tiene
para nosotros hoy. Las conclusiones de este estudio deben ser discutidas en el grupo.
Paso 2: Lea y analice la contribución que los distintos autores hacen al tema bajo estudio a través de las lecturas
sugeridas, las cuales pueden hacerse en forma individual o en grupo, según se considere. Las reflexiones
resultantes de estas lecturas deben ser compartidas en el grupo.
Paso 3: Discuta las preguntas de reflexión sobre el tema con el grupo. Muchas de estas preguntas no tienen
respuestas simples y requieren de una cuidadosa reflexión y discusión.
Paso 4: Elabore los proyectos en forma individual a menos que se indique lo contrario, y discútalos en el grupo.
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PROYECTO PERSONAL
Los siguientes proyectos están diseñados para estimularle a comenzar a usar lo que está aprendiendo y a que
produzca un "trabajo" que tenga utilidad práctica tanto para su propia vida como para su ministerio. Las
conclusiones a las cuales ha arribado en cada uno de los temas tratados influirán en la manera como usted
complete el proyecto que aparece abajo. Siéntese en libertad de diseñar sus propios proyectos además del dado
aquí.
CONTENIDO:
1. Escriba un texto de dos o tres párrafos donde señale los elementos esenciales del
evangelio.
2. Dispóngase a compartir con otro miembro de su grupo el mensaje esencial del evangelio
(imagine que su interlocutor no es creyente). Intercambien luego los papeles. Al final
evalúen cuan fieles fueron las exposiciones al mensaje esencial del evangelio.
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EL MENSAJE DE SIEMPRE, AQUÍ Y AHORA
POR SAMUEL O. LIBERT
Presidente de la Comisión de Teología de CONELA
EL PACTO DE LAUSANA
¿Cuál, pues, ha de ser nuestro mensaje en el aquí y en el ahora? ¿Y qué entendemos por
evangelización ?... Según el Pacto de Lausana, «evangelizar es difundir la buena nueva de que Jesucristo
murió por nuestros pecados y resucitó de los muertos según las Escrituras, y que ahora, como Señor que reina,
ofrece el perdón de los pecados y el don libertador del Espíritu a todos los que se arrepienten y creen. Nuestra
presencia cristiana en el mundo es indispensable para la evangelización; también lo es un diálogo cuyo intento
sea escuchar con sensibilidad a fin de comprender. Pero la evangelización misma es la proclamación del Cristo
histórico y bíblico como Salvador y Señor, con el fin de persuadir a las gentes a venir a El personalmente y
reconciliarse con Dios. Al hacer la invitación del Evangelio no tenemos la libertad para ocultar el costo del
discipulado. Jesús todavía llama a todos los que quieren seguirlo a negarse a sí mismos, tomar su cruz e
identificarse con su nueva comunidad. “Los resultados de la evangelización incluyen la obediencia a Cristo, la
incorporación a su Iglesia y el servicio responsable en el mundo”. (Traducción de CONELA).
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pecados, conforme a las Escrituras. y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los
cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al
último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí» (I Co. 15: 1-8).
Este sencillo mensaje puede ser calificado como extremadamente simplista por algún teólogo, o
considerado anacrónico por diversas personalidades latinoamericanas, pero es el mensaje que hemos recibido y
que debemos proclamar. Dios dijo a Ezequiel: «Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido
corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen porque son una
casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. ...les hablarás, pues, mis palabras, escuchen o
dejen de escuchar» (Ez. 2: 4,5,7). Esta fidelidad al mensaje que nos ha sido encomendado nos exige
demitologizar las ideologías humanas que se infiltran (o pueden infiltrarse) en el pueblo de Dios. Por ejemplo,
pese a que comenzamos una era poscomunista, hay que denunciar la aparente «canonización» del marxismo en
teologías seculares. La realidad latinoamericana debe ser juzgada por la autoridad de las Sagradas Escrituras.
La evangelización tiene que ser absolutamente fiel a la Palabra de Dios, ¡sin que su mensaje se comprometa en
coyunturas sociales y políticas, ni con sistemas viejos o estructuras nuevas! El Evangelio no puede acoplarse a
ideologías de turno, ni subordinarse a regímenes humanos, ni sumarse al actual avivamiento mágico.
LA CONTEXTUALIZACION
Por supuesto, es lícito -y necesario- contextualizar el mensaje, en cuanto ello signifique transmitirlo de
manera comprensible y relevante, tal como lo hizo Jesús al adaptarse al marco de su tiempo. El peligro consiste
en que es muy fácil caer en una seudocontextualización, permitiendo que los hábitos de nuestra cultura nos
hagan formar y mantener estructuras y mecanismos similares a los que son agentes de la alienación. Por
ejemplo, nos exponemos al riesgo de presentar un Evangelio emparentado con técnicas alienantes, anunciando
promesas que no tienen fundamentos escriturales, garantizando supuestos efectos que no están asegurados por
la Biblia, exagerando al crear falsas expectativas, y omitiendo demandas, mandamientos y advertencias que el
Señor hizo con toda claridad, ¡Es necesario impedir que los evangélicos se transformen en «agentes de ventas»
de una salvación barata, o en instrumentos políticos, en vez de ser reales testigos!
El hombre de América latina -o de cualquier otra región del planeta- debe aprender que el Evangelio lo
invita a iniciar una aventura de fe, a transitar por el camino del nuevo pacto instituido por Dios, a
comprometerse en una entrega total que requiere sujetarse cada día al señorío de Cristo. Conforme a las
Escrituras, repetimos que la conversión es una conversión a Dios, y no a los hombres. Por eso, si la
evangelización es un acto de obediencia, el mensaje evangelístico es -a su vez- un llamado a la obediencia. Por
la obediencia de Jesucristo somos hechos aptos para obedecer (He. 5.8,9), de modo que esa obediencia llega a
ser parte constituyente de la conversión: «En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus
mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no
está en él; pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto
sabemos que estamos en él» (1 Jn. 2:3-5). Nuestro Señor dijo también: «No todo el que me dice: Señor, Señor,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» (Mt. 7:21).
«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis
lo que yo os mando» (Jn. 15:13-14). La obediencia, pues, es una de las características sine qua non de los que
entran en el Reino de Dios, como lo es el nuevo nacimiento (Jn. 3:3-5). El mensaje no puede ser cambiado por
la presión del contexto.
Confiados en la acción y el poder del Espíritu Santo, sabemos que aquí y ahora, en los pueblos
alienados y oprimidos de América latina, el Evangelio puede producir idénticas maravillas a las que causó en
medio de las gentes esclavizadas en el siglo I. La comunidad mesiánica floreció en medio de la injusticia, la
corrupción y el paganismo del Imperio Romano, a pesar de las persecuciones y los demás obstáculos, sin
cambiar el mensaje. Aquellos cristianos, en toda clase de circunstancias adversas, demostraron que tenían una
imperturbable confianza en la promesa de Jesucristo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no
pasarán» (Mt. 24:35).
“El hombre de América Latina debe aprender que el evangelio lo invita a iniciar una aventura de fe, a transitar por el
camino del nuevo pacto instituido por Dios, a comprometerse en una entrega total que requiere sujetarse cada día al
señorío de Cristo”
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EL MENSAJE DE JESUCRISTO:
Una celebración evangélica
COMMITTEE ON EVANGELICAL UNITY IN THE GOSPEL
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16)
“Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra” (Is.
12:5)
Preámbulo
El evangelio de Jesucristo consiste en noticias, buenas noticias: las mejores y las más importantes que
ningún ser humano haya oído jamás. El evangelio declara que la única forma de conocer a Dios en su paz,
amor y gozo es a través de la muerte reconciliadora de Jesucristo, el Señor resucitado.
El evangelio es el mensaje central de las Sagradas Escrituras, y es la verdadera clave para
comprenderlas. El evangelio identifica a Jesucristo, el Mesías de Israel, como el Hijo de Dios y Dios Hijo, la
segunda persona de la Trinidad, cuya encarnación, ministerio, muerte, resurrección y ascensión cumplieron el
deseo salvífico del Padre. Su muerte por los pecados y su resurrección de la muerte fueron anunciadas con
anterioridad por los profetas y atestiguadas por testigos presenciales. En el tiempo y en la manera escogida por
Dios, Jesucristo regresará como Señor glorioso y Juez de todas las cosas ( 1 Ts. 4:13-18; Mt. 25:31, 32 ) Él
concede en este tiempo el Espíritu Santo del Padre a aquellos que son verdaderamente suyos. De este modo, las
tres personas de la Trinidad se complementan en la tarea de salvar a los pecadores.
El evangelio declara que Jesucristo es Salvador, Señor, Vida y Esperanza para todos aquellos que
confían en Él. De esto se deduce que el destino eterno de las personas depende de si ellos han establecido una
relación salvífica con el Señor Jesucristo.
El evangelio es el único evangelio: no hay otro igual, y cambiar su sustancia es pervertirlo; más aún,
destruirlo. El evangelio es tan simple que los niños pequeños pueden entenderlo, y tan profundo que las
investigaciones de los teólogos más sabios no podrán jamás agotar su riqueza. Todos los cristianos son
llamados a unirse en amor y en verdad. Como evangélicos, cuyo nombre deriva de evangelio, celebramos las
grandes nuevas de la tarea salvífica de Dios en Jesucristo como el vínculo genuino de la unidad cristiana, tanto
entre las iglesias organizadas y las denominaciones como entre las numerosas empresas cooperativas cristianas
transdenominacionales.
La Biblia declara que todo aquel que confía verdaderamente en Cristo y en su evangelio es hijo o hija
de Dios por medio de la gracia y, en consecuencia, nuestro hermano o hermana en Cristo. Todo aquel que es
justificado experimenta la reconciliación con el Padre, la completa remisión de pecados, la transición del reino
de las tinieblas al de la luz, la realidad de ser una nueva criatura en Cristo; y la comunión del Espíritu Santo.
Además, tiene acceso al Padre, con toda la paz y el gozo que esto trae consigo.
El evangelio exige de todos los creyentes adoración, es decir, alabanza constante y acción de gracias a
Dios; sumisión a todo lo que ha sido revelado en la palabra escrita; dependencia de Él en oración y vigilancia,
no sea que su verdad resulte inadvertidamente puesta en riesgo u oscurecida.
Compartir el gozo y la esperanza del evangelio es un privilegio supremo. Sin embargo, es a la vez una
obligación, dado que la gran comisión de Jesucristo todavía está vigente. Él nos dice: proclamen el evangelio
en todas partes, enseñando, bautizando y haciendo discípulos.
Al aceptar la declaración precedente afirmamos nuestro compromiso con esta tarea y, conjuntamente,
nuestra fidelidad a Jesucristo mismo, a su evangelio, y entre nosotros, como comunidad de creyentes
evangélicos.
El evangelio
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El evangelio de Jesucristo que Dios expone en las Escrituras -infalibles- combina la propia declaración
de Jesús acerca de, la realidad presente del reino de Dios con el relato apostólico acerca de la persona, el lugar,
y la labor de Cristo, y de cómo los seres humanos pecadores se beneficiaron con ella. La regla de fe de la
patrística, los credos históricos, las confesiones de la Reforma, y las bases doctrinales de documentos
evangélicos, posteriores testifican de la sustancia de este mensaje bíblico.
El corazón del evangelio es que nuestro Creador santo y amante, confrontado con la hostilidad y la
rebelión del ser humano, escogió según su libertad y fidelidad convertirse en nuestro santo y amante redentor y
restaurador. El Padre envió a su Hijo para ser el Salvador del mundo (l Jn. 4:14). Es a través de su único Hijo
que el plan de salvación singular de Dios es llevado a cabo. De este modo, el apóstol Pedro anuncia: «Y en
ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser
salvos» (Hch. 4:12). Y Cristo mismo enseña: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino
por mí» (Jn. 14:6).
A través del evangelio aprendemos que los seres humanos, creados para tener comunión con Dios,
estamos por naturaleza -es decir, «en Adán» (1Co. 15:22)- muertos en pecado, indiferentes y separados de
nuestro Hacedor. Constantemente torcemos su verdad, quebrantamos su ley, menospreciamos sus propósitos, y
ofendemos su santidad, de tal forma que en verdad estamos «en el mundo sin Dios y sin esperanza» (Ro. 1:18-
32, 3:9-20; EL 2:1-3, 12). Sin embargo, Dios en su gracia tomó la iniciativa de reconciliarnos con Él por medio
de la vida sin pecado y la muerte. vicaria de su amado Hijo (Ef. 2:4-10; Ro. 3:21-24).
El Padre envió al Hijo para liberarnos del dominio del pecado y de Satanás, y hacernos hijos de Dios y
sus amigos. Jesús pagó nuestra culpa tomando nuestro lugar en la cruz, satisfaciendo de este modo las
demandas retributivas de justicia divina al derramar su sangre en sacrificio y haciendo posible la justificación
de todos aquellos que creen en Él (Ro. 3:25,26). La Biblia describe esta acción sustitutiva como pago del
rescate, reconciliación, redención, propiciación, y conquista de los poderes del mal (Mt. 20:28; 2 Co. 5:18-21;
Ro. 3:23-25; in. 12:31; Col. 2:15). Esto nos asegura una relación restaurada con Dios, que trae perdón y paz,
aceptación, acceso, y adopción en la familia de Dios (Col. 1:20, 2:13, 14; Ro. 5:1, 2; Ga. 4:4-7; 1 P. 3:18). La
fe en Dios y en Cristo a la que nos llama el evangelio consiste en abrir confiadamente nuestros corazones para
tomar posesión de los beneficios prometidos y proclamados.
Asimismo, el evangelio anuncia la resurrección corporal, la ascensión y la entronización de Jesús como
evidencia de la eficacia de su sacrificio por nosotros una vez y para siempre, la realidad de su ministerio por
nosotros en el presente, y la certeza de su regreso futuro para glorificarnos (1 Co. 15; He. 1:1-4,2:1-18,4:14-
16,7:1-10:25). En la vida de fe, tal como el evangelio la presenta, los creyentes están unidos con su Señor
resucitado, tienen comunión con ÉI, y acuden a Él arrepentidos y con la esperanza de ser fortalecidos por
intermedio de Espíritu Santo, para no pecar de aquí en más sino servirlo fielmente.
De acuerdo al evangelio, la justificación de Dios para aquellos que confían en Él es una transición
decisiva, aquí y ahora, de un estado de condenación e ira a causa del pecado a uno de aceptación y favor en
virtud de la obediencia sin mancha de Jesucristo, que culminó con su muerte voluntaria y la carga de nuestros
pecados. Dios «justifica al impío (Ro. 4:5) al atribuirle (computarle, acreditarle, contarle, adjudicarle) justicia y
dejar de contar sus pecados contra Él (Ro. 4:1-18). A través de únicamente la fe en Jesucristo los pecadores
reciben «el regalo de la justicia» (Rom.1:17, 5:17; Flp. 3:9) y, de este modo, «la justicia de Dios» en ellos,
quien fue «hecho pecado» por ellos (2 Co. 5:21).
Así como nuestros pecados le fueron imputados a Cristo, su justicia nos fue atribuida a nosotros. En
esto consiste la justificación: la acreditación de la justicia de Cristo. Todo lo que nosotros ponemos en esta
transacción es nuestra necesidad de ella. Nuestra fe en el Dios que la otorga, el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo, es en sí el fruto de la gracia de Dios. La fe nos une a Jesucristo, pero dado que involucro el
reconocimiento de que nosotros carecemos de mérito alguno, no constituye ninguna obra meritoria.
El evangelio nos asegura que todos aquellos que han confiado sus vidas a Cristo Jesús son hijos de
Dios nacidos de nuevo (Jn. 1:12), habitados, fortalecidos y afirmados en su estatus y esperanza por el Espíritu
Santo (Ro. 7:6, 8:9-17). En el momento en que creemos verdaderamente en Jesucristo, el Padre nos declara
justos en Él y comienza a conformarnos a su imagen. La fe genuina reconoce a Jesús como Señor y depende de
Él, mostrándose en obediencia creciente a sus ordenanzas divinas, aunque esto no contribuye en absoluto al
fundamento para nuestra justificación (Stg. 2:14-26; He. 6:1-12).
Por medio de su gracia santificadora, Cristo trabaja en nosotros a través de la fe, renovando nuestra
naturaleza caída y guiándonos a una madurez real, la medida de desarrollo implicada por «la plenitud de
Cristo» (Ef. 4:13). El evangelio nos llama a vivir como siervos de Cristo obedientes y como sus emisarios en el
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mundo, haciendo justicia, amando misericordia y ayudando a todos los que están en necesidad, buscando dar
testimonio para el reino de Cristo. En su muerte, Cristo atrae al creyente hacia sí mismo (Flp. 1:21) para
alcanzar un gozo inimaginable al adorar a Dios sin cesar (Ap. 22:1-5).
En su esencia la salvación implica salvación de la culpa del pecado en el pasado, del poder del pecado
en el presente, y de la presencia del pecado en el futuro. Así, mientras los creyentes disfrutan en el presente un
anticipo de la salvación, aún aguardan su cumplimiento pleno. (Mr. 14:61, 62; He. 9:28). La salvación es una
realidad trinitaria, iniciada por el Padre, implementada por el Hijo, y aplicada por el Espíritu Santo. Tiene una
dimensión global, puesto que el plan de Dios es salvar a los creyentes de toda tribu y lengua (Ap. 5.9) para que
sean su iglesia, una nueva humanidad, el pueblo de Dios, el cuerpo y la novia de Cristo, y la comunidad del
Espíritu Santo.
Todos los herederos de la salvación final son llamados aquí y ahora a servir a su Señor y a amarse unos
a otros, a participar en los sufrimientos de Jesús y a trabajar juntos para que Cristo sea conocido en todo el
mundo.
El evangelio nos enseña que, dado que todos hemos pecado, aquellos que no reciben a Cristo serán
juzgados de acuerdo a sus justos merecimientos, medidos por la santa ley de Dios, y en retribución deberán
enfrentar el castigo eterno.
Unidad en el evangelio
A los cristianos se les ordena amarse unos a otro a pesar de las diferencias de raza, sexo, privilegios, o
trasfondo social, político o económico (Jn. 13:34, 35; Ga. 3:28, 29), y estar de acuerdo siempre y cuando sea
posible (Jn. 17:20, 21; Flp. 2:2; Ro. 14:1-15:13). Sabemos que las divisiones entre cristianos obstaculizan
nuestro testimonio en el mundo; por esto, deseamos un mayor entendimiento mutuo y hablar la verdad en
amor. Somos conscientes también de que como depositarios de la verdad revelada por Dios no podemos
abrazar ninguna forma de indiferencia doctrinal, relativismo o pluralismo, en el que la verdad de Dios sea
sacrificada en nombre de una paz falsa.
Los desacuerdos doctrinales invitan a un debate. El diálogo en favor del entendimiento mutuo y, si es
posible, el estrechamiento de las diferencias es muy valioso, sobre todo si el objetivo declarado es: en lo
esencial, unidad; en lo secundario, libertad; en todas las cosas, amor.
En los párrafos que siguen se ha hecho un intento de establecer qué es primario y esencial en el
evangelio, tal como lo entendemos los evangélicos. El diálogo útil requiere no sólo claridad en nuestras
actitudes, sino también claridad en nuestras expresiones. Nuestro extenso análisis acerca de la sola justificación
por la fe a través de Cristo refleja nuestra creencia de que la verdad del evangelio es de crucial importancia y
no siempre es bien entendida ni afirmada correctamente. Para añadir claridad, impulsados por el amor a la
verdad de Dios y la iglesia de Cristo, presentamos a continuación los puntos clave de lo que ha sido dicho
anteriormente en forma de afirmaciones y negaciones con respecto al evangelio y nuestra unidad en él y en
Cristo.
Afirmaciones y negaciones
1. Afirmamos que el evangelio confiado a la iglesia es, en primera instancia, el evangelio de Dios (Mr.
1:14; Ro. 1:1). Dios es su autor, y El nos lo revela en y a través de su Palabra. Su autoridad y verdad descansan
únicamente sobre Él. Negamos que la verdad o la autoridad del evangelio deriven del ingenio o la invención
humana (Gá. 1:1-11). Negamos también que la verdad o la autoridad del evangelio descansen sobre la
autoridad de alguna iglesia en particular o de una institución humana.
2. Afirmamos que el evangelio es poder salvífico de Dios y que salva a todo aquel que cree, sin
distinciones (Ro. 1:16). La eficacia del evangelio reside en el poder de Dios mismo (1 Co. 1,:18). Negamos
que el poder del evangelio descanse en la elocuencia del predicador, la técnica del evangelista, o la persuasión
de argumentos racionales (1 Co. 1:21, 2:1-5).
3. Afirmamos que el evangelio diagnostica la condición humana universal como rebelión pecaminosa
contra Dios, la cual, de no producirse un cambio, conducirá a cada persona a la perdición eterna bajo la
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condenación de Dios. Negamos cualquier rechazo de la caída de la naturaleza humana o cualquier aseveración
sobre la bondad natural o la divinidad de la raza humana.
4. Afirmamos que Jesucristo es el único camino de salvación, el único mediador entre Dios y la
humanidad (Jn. 14:6; 1 Ti. 2:5). Negamos que alguna persona alcance la salvación excepto a través de
Jesucristo y su evangelio. La Biblia no ofrece ninguna esperanza acerca de que los adoradores sinceros
pertenecientes a otras religiones serán salvados aunque no tengan una fe personal en Jesucristo.
5. Afirmamos que la iglesia es gobernada por Dios y, de este modo, tiene la obligación divina de
predicar el evangelio a todo ser viviente (Lc. 24:47; Mt. 28:18, 19). Negamos que una clase o grupo particular
de personas, cualquiera sea su identidad étnica o cultural, pueda ser ignorada o pasada por alto en la
predicación del evangelio (1 Co. 9:19-22). Dios propone una iglesia global conformada por gente de cada
tribu, lenguaje y nación (Ap. 7:9).
6. Afirmamos que la fe en Jesucristo como Verbo divino (o Logos, Jn. 1:1), segunda persona de la
trinidad, co-eterno y co-esencial con el Padre y el Espíritu Santo (He. 1:3), es fundamental para la fe en el
evangelio. Negamos que cualquier visión de Jesucristo que reduzca o rechace su deidad sea fiel al evangelio o
conduzca a la salvación.
7. Afirmamos que Jesucristo es Dios encarnado (Jn. 1:14). El descendiente de David (Ro. 1:3), nacido
de una virgen, estaba dotado de una verdadera naturaleza humana, sujeta a la ley de Dios (Gá. 4:5), y era como
nosotros en todos los aspectos, excepto que no cometió pecado (He. 2:17, 7:26-28). Afirmamos que la fe en la
verdadera humanidad de Jesús es esencial al evangelio.
Negamos que cualquiera que rechace la humanidad de Cristo, su encarnación, su ausencia de pecado, o que
sostenga que estas verdades no son esenciales al evangelio, pueda alcanzar la salvación. 8. Afirmamos que la
expiación de Cristo, mediante la cual, en su obediencia, ofreció un sacrificio perfecto, haciéndonos propicios al
Padre al pagar por nuestros pecados y satisfaciendo la justicia divina a nuestro favor de acuerdo al plan eterno
de Dios, es un elemento esencial del evangelio. Negamos que cualquier consideración de la expiación que
rechace la satisfacción de la justicia divina, cumplida en forma vicaria en favor de los creyentes, sea
compatible con las enseñanzas de evangelio.
9. Afirmamos que la obra salvífica de Cristo incluye tanto su vida como su muerte a nuestro favor
(Gá. 3:13). Declaramos que la fe en la perfecta obediencia de Cristo, según la cual Él cumplió todas las
demandas de la Ley de Dios a nuestro favor, es esencial al evangelio. Negamos que nuestra salvación haya
sido obtenida mera o exclusivamente por la muerte de Cristo, sin ninguna referencia a su vida de justicia
perfecta.
10. Afirmamos que la resurrección corporal de Cristo es esencial al evangelio bíblico (1 Co. 15:14
Negamos la validez de cualquier autodenominado evangelio que niegue la realidad histórica de la resurrección
corporal de Cristo.
11. Afirmamos que la doctrina bíblica de la justificación únicamente por la fe en Cristo es esencial al
evangelio (Ro. 3:28,4:5; Ga. 2:16). Negamos que cualquier persona pueda creer el evangelio bíblico y, al
mismo tiempo, rechazar la enseñanza apostólica de la justificación solamente por la fe en Cristo. Asimismo,
negamos que exista más de un evangelio verdadero. (Gá. 1: 6-9).
12. Afirmamos que la doctrina de la imputación (computación o cuenta) de nuestros pecados a Cristo
y de su justicia para nosotros, por lo cual nuestros pecados son perdonados de manera total y nosotros
completamente aceptados es esencial al evangelio bíblico (2 Co. 5:19-21). Negamos que seamos justificados
por la justicia de Cristo infundida en nosotros o por alguna justicia que se considere inherente a nosotros.
13. Afirmamos que la justicia de Cristo mediante la cual somos santificados le pertenece a Él, y que El
la alcanzó sin nosotros en y a causa de su perfecta obediencia. La justicia nos es contada, computada o
imputada por declaración legal de Dios, como la única base de nuestra justificación. Negamos que ninguna
obra que llevemos a cabo en algún estadio de nuestra existencia se añada al mérito de Cristo o provea para
nosotros algún mérito que contribuya de alguna manera al fundamento de nuestra justificación (Gá. 2-16; Ef.
2:8,9- Tit. 3:5).
14. Afirmamos que no contribuye a la justificación el hecho de que el Espíritu Santo more en los
creyentes ni que ellos estén en proceso de ser conformados a la imagen de Cristo. Dios nos declara justos,
redime nuestros pecados, y nos adopta como hijos sólo por su gracia y por medio de la fe únicamente, a causa
de Jesucristo, mientras aún somos pecadores (Ro. 4:5). Negamos que los creyentes deban ser intrínsecamente
justos en virtud de su cooperación con la gracia transformadora de Dios antes de que Dios los declare
justificados en Cristo. Somos justificados mientras somos aún pecadores.
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15. Afirmamos que la fe salvífica resulta en santificación, la transformación de la vida en un
crecimiento conforme a Cristo por medio del poder del Espíritu Santo. La santificación implica
arrepentimiento continuo, una vida de volverse del pecado para servir a Jesucristo, depositando agradecidos
nuestra confianza en El como Señor y Maestro (Gá. 5:22-25;Ro. 8:4,13,14). Negamos cualquier visión de la
justificación que la separe de nuestra unión con Cristo, que nos santifica, o del incremento de nuestra
conformidad con Él por medio de la oración, el arrepentimiento, cargar la cruz y la vida en el Espíritu.
16. Afirmamos que la fe salvífica incluye el asentimiento mental al contenido del evangelio, el
reconocimiento de nuestro propio pecado y necesidad, fe y confianza personal en Jesucristo y su obra.
Negamos que la fe salvífica incluya únicamente la aceptación mental, del evangelio, y que la justificación se
asegure mediante una mera profesión de fe. Asimismo negamos también que cualquier elemento de la fe
salvífica sea una obra meritoria o añada salvación para nosotros.
17. Afirmamos que, aunque la verdadera doctrina es vital para la salud espiritual y el bienestar, no
somos salvos por ella. La doctrina es necesaria para informarnos cómo ser salvados por Jesucristo, pero es
Cristo quien salva. Negamos que las doctrinas del evangelio puedan ser rechazadas sin que sobrevenga daño
alguno. La negación del evangelio trae consigo ruina espiritual y nos expone al juicio de Dios.
18. Afirmamos que Jesucristo le ordena a sus seguidores proclamar el evangelio a toda persona,
evangelizar a cualquiera en cualquier lugar, y discipular a los creyentes dentro de la comunidad de la iglesia.
Un testimonio de Cristo y fiel incluye el testimonio personal, una vida devota, y actos de misericordia y
caridad hacia nuestro prójimo, sin los cuales la predicación del evangelio parece vana. Negamos que el
testimonio personal, la vida devota, y los actos de misericordia y caridad hacia nuestro prójimo constituyan por
sí mismos evangelización aparte de la proclamación del evangelio.
Nuestro compromiso
Como evangélicos unidos por el evangelio prometemos cuidarnos unos a otros, orar los unos por los
otros, perdonarnos mutuamente, y llegar en amor y verdad al pueblo de Dios en cualquier parte que se
encuentre, porque somos una familia, una en el Espíritu y una en Cristo.
Siglos atrás fue dicho que en las cosas necesarias debía haber unidad; en lo no tan necesario, libertad, y
en todas las cosas, amor. Nosotros vemos todas las verdades del evangelio arriba mencionadas como
necesarias.
A Dios, el Autor de la verdad y la gracia de su evangelio, por medio de Jesucristo, su tema y nuestro
Señor, sea la gloria y la honra por siempre jamás. Amén.
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MAS QUE HABLAR, HAY QUE HACER
Tomado de Apuntes Pastorales
POR RANDALL M. WITTIG
Dios quiere salvar pecadores, pero ha escogido trabajar a través de nosotros, que constituimos la
traba más grande para el evangelismo. Al contemplar nuestra realidad me gustaría sugerir algunos
conceptos:
El problema número uno por el cual no ganamos personas para Cristo es que la mayoría
de las iglesias y las personas no evangelizan. No es tanto la falta de estrategia, espiritualidad o
metodología; es que no se hace nada en forma regular. Dios convierte a las personas en pescadores de
hombres si están dispuestas a seguirle a El en la pesca. Dios quiere salvar, nosotros somos los que no
cooperamos.
Las iglesias y las personas que sí están evangelizando, ganan personas para el Señor. Usan
diferentes variedades de métodos algunos incluso no utilizan ninguno; sin embargo, llevan a las
personas a Jesucristo. Hace poco estuve con un grupo de pastores que estaban muy preocupados porque
sus iglesias se habían estancado. Al preguntases que hacían antes cuando estaban creciendo, todos
compartieron sus esfuerzos para alcanzar a los perdidos. Cuando les dije si hacían lo mismo hoy o algo
diferente, todos admitieron que no estaban haciendo nada. El que no planta, difícilmente cosecha, y el
que no sale a pescar, no traerá pescado fresco a casa.
El problema número dos es que concentramos el evangelismo en la iglesia y no en el
mundo. Siempre habrá más pecados en el mundo que en la iglesia (¡ eso es lo que esperamos !). Como
resultado, es lógico que el evangelismo fuera de la iglesia tiene probabilidades de llegar a mucha más
gente que dentro de la iglesia. Sin embargo, la mayoría de las iglesias, el poco evangelismo que hacen,
lo realizan en la iglesia. ¿Qué pensaríamos de un pescador que únicamente pesca en el acuario de su
casa? pronto se quedaría sin peces para pescar. De la misma forma ¿no es ridículo que las iglesias se
concentren sus propias paredes? Cualquier esfuerzo individual o conjunto de evangelizar en forma
positiva en medio del mundo probablemente dará mucho mejores resultados.
El tercer problema es la búsqueda de manifestaciones en vez del desarrollo de la fe. Los resultados
más duraderos generalmente resultan de un evangelismo donde las personas tuvieron la oportunidad de
escuchar varias veces y comprender el mensaje de Cristo; cuando no fueron apurados, manipulados, ni
empujados, sino que la decisión fue el resultado de entender verdaderamente su pecado y, en forma
especial, la obra de Jesús. La salvación nunca viene por una oración, una mano levantada o el pasar
adelante, sino por la fe en Jesucristo. Estos elementos pueden ser una expresión de fe, pero en sí no son
salvíficos. La salvación es por gracia, por medio de la fe. Sólo cuando ayudamos a la gente a conocer a
Cristo a través de las Escrituras, la lectura, la prédica y la enseñanza, ellos pueden desarrollar una fe
salvadora: «la fe viene por el oír y oír la palabra de Dios». Es un mal habitual y muy dañino buscar las
manifestaciones externas de la fe sin ayudar a la persona a crecer en la misma. Por esta razón, los
estudios bíblicos caseros son uno de los medios más eficaces. El ir entendiendo la palabra semana tras
semana en un ambiente donde se pueden aclarar preguntas y dudas, como asimismo entender realmente
la salvación, resulta en conversiones profundas.
El cuarto problema es la actitud con la que tratamos a los no creyentes. Hace poco me topé
con un «evangelista» predicando en las calles de San José; parecía que estaba enojado y que servia a un
Dios que lo estaba. La expresión de su cara era de severidad. Su mensaje decía: «arrepiéntanse antes de
que Dios los castigue». Sin embargo, creo que nuestro Dios odia el pecado pero ama a las personas, y
demostró su amor al enviar al Salvador. Tuve la tentación de decirle: «hermano, la miel caza más
moscas que el vinagre». No tratemos a los no creyentes como si ellos fueran los malos y nosotros los
buenos, sino como un mendigo diciéndole a otro dónde encontró pan.
Necesitamos reflejar actitudes de gracia, compasión y amor, y poder decir como Jesús: «Ni yo te
condeno; vete y no peques más». Los pecadores encontraban en Jesús una compañía agradable, ¡que
notable que nosotros los espantemos!
EI quinto problema es la falta de sabiduría, astucia, amor y sensibilidad al tratar con la
persona que desconoce el evangelio. En vez de ponernos en el lugar de ella, demandamos que
entiendan nuestro vocabulario, costumbres y prácticas. Jesús se hizo hombre y vivió entre nosotros;
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Pablo se hizo judío para ganar a los judíos y gentil para ganar a los gentiles ¿No tendríamos que
aprender de esto? ¿Qué significa llegar al joven de hoy? ¿o al católico apostólico romano? ¿Y qué del
típico adulto urbano que realmente es un pagano? Necesitamos aprender a amar, a comunicar el mensaje
y llegar realmente al corazón y la mente de ellos.
Estoy convencido de que Dios desea salvar a muchas personas. El no está limitado, el evangelio
aún es el poder de Dios para la salvación de todos los que creen. Necesitamos arrepentirnos de estar
encerrados en nuestras vidas, iglesias, programas y discusiones sobre evangelismo. Con amor,
humildad, astucia y diligencia debemos obedecer al Señor y buscar a los perdidos. Aún hay multitudes
con necesidad del Salvador. ¡Adelante!
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UNIDAD 2: NUESTRA RESPONSABILIDAD DE
PROCLAMAR EL EVANGELIO
Para seguir un proceso ordenado en el estudio de esta unidad, se recomienda seguir las siguientes
instrucciones para cada tema por separado. A cada tema se le debe dar el tiempo adecuado para ser explorado, e
idealmente sólo un tema debe ser tratado en cada sesión.
Paso 1: Tomando en cuenta el objetivo del tema, estudie minuciosamente los pasajes bíblicos y sus contextos
para que pueda entender claramente el significado que el autor quiso comunicar y la importancia que
ese contenido tiene para nosotros hoy. Las conclusiones de este estudio deben ser discutidas en el
grupo.
Paso 2: Lea y analice la contribución que los distintos autores hacen al tema bajo estudio a través de las lecturas
sugeridas, las cuales pueden hacerse en forma individual o en grupo, según se considere. Las
reflexiones resultantes de estas lecturas deben ser compartidas en el grupo.
Paso 3: Discuta las preguntas de reflexión sobre el tema con el grupo. Muchas de estas preguntas no tienen
respuestas simples y requieren de una cuidadosa reflexión y discusión.
Paso 4: Elabore los proyectos en forma individual a menos que se indique lo contrario, y discútalos en el grupo.
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Objetivo: Mostrar la importancia de evangelizar a las personas que están en
contacto frecuente con nosotros.
Juan 3: 1- 16 1. Penetrando la
Juan 4:1-10 muralla cultural. 1. De su conocimiento de la Escritura,
1Cor.9:20-23 2. Alcanzando a ¿podría decirse que Jesús o los apóstoles
empresarios y usaron alguna estrategia o método
ejecutivos evangelístico en algún momento?
3. El evangelismo en
los hospitales. 2. Puede explicar cuántos métodos o
4. Jóvenes: acciones estrategias evangelísticas usted conoce?
evangelísticas.
5. ¿Cómo acercarse a
las personas que 3. ¿Cuál es el valor de los métodos o estrategias
parecen no necesitar evangelísticas?, ¿cuándo estas podrían ser
a Cristo. provechosas y cuándo podrían ser dañinas?
El siguiente proyecto está diseñado para estimularle a comenzar a usar lo que está aprendiendo y a que
produzca un "trabajo" que tenga utilidad práctica tanto para su propia vida como para su ministerio. Las
conclusiones a las cuales ha arribado en cada uno de los temas tratados influirán en la manera como
usted complete el proyecto que aparece abajo. Siéntase en libertad de diseñar sus propios proyectos
además del dado aquí.
CONTENIDO:
3. Redacte un proyecto de por lo menos dos páginas donde explique cómo ha sido su
enfoque en el evangelismo personal durante los tres últimos meses. Indique la
frecuencia con que evangeliza y a quiénes, así como los resultados de esta tarea.
4. ¿Qué decisiones importantes podría usted asumir como resultado de este estudio
para hacer del evangelismo un estilo de vida permanente o reforzar este concepto
en sus hábitos personales?
CONTENDIO
1. Haga una lista de por lo menos diez (10) personas dentro de su red de relaciones
con quienes puede compartir el evangelio durante las siguientes semanas.
2. Empiece a orar por ellas y cuando tenga la oportunidad, ofrézcale alguna literatura
evangelística o comparta directamente la esencia del evangelio.
3. Comparta con alguien (como una forma de rendición de cuentas) su experiencia.
CONTENIDO
1. Haga una lista de por lo menos cinco (5) estrategias evangelísticas donde indique
sus ventajas, desventajas y el mejor escenario donde se podría usar.
2. Prepárese para experimentar con nuevas estrategias según la situación se lo
permita.
EL HOMBRE Y SU MUNDO
Tomado de Apuntes Pastorales
POR LUIS PALAU
Hace más de 50 años que no veo al hombre que más influencia ejerció en mi vida. Mi padre
murió cuando yo tenía 10 años pero el ejemplo de su amor ferviente hacia Dios y su sincera
preocupación por los demás quedó conmigo desde entonces.
Aun durante mi adolescencia, cuando fui tentado a alejarme del Señor, no pude permitirme
deshonrar a mi padre y todo lo que él representaba. A los 17 años, después de cuatro años tormentosos
de estar dividido entre dos mundos, por fin me comprometí totalmente con Dios. Al igual que mi papá,
quería convertirme en un hombre de integridad, un hombre de influencia que trajera bendición a mi
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mundo para la gloria de Dios. Y a pesar de mis imperfecciones, el Señor me ha usado para instar a
muchos a reconciliarse con El.
El mensaje de este artículo está dirigido no solamente a nosotros como pastores y líderes sino
también a cada creyente. Es imperioso que les compartamos que a pesar de sus debilidades o falta de
preparación académica o posición social, ellos pueden ejercer influencia en su mundo para la gloria de
Dios. Con la autoridad de la Escritura, le garantizo que Dios es más, que capaz y está más que dispuesto
a concedernos el poder para llegar a ser personas de tremenda influencia en nuestro mundo para gloria
de su nombre.
El Gran Mandamiento
Dios promete darnos ese amor que transforma vidas. “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”, y “Amarás a tu prójimo corno
a ti mismo” (Mr. 12:30-31).
Al fin y al cabo, el cumplimiento de la ley de Dios es una cuestión de amor (Gá. 5:14). La más
grande de las virtudes cristianas es amor (1 Co. 13). El fruto del Espíritu se resume en una palabra:
amor (Gá. 5:22). La esencia del carácter de Dios es el amor (1 Jn. 4: 8,16). Por sobre todas las cosas, se
nos ordena: “Vestios de amor” (Col. 3:14). Sin embargo, por naturaleza, la mayoría de nosotros somos
desamorados y, francamente, a menudo difíciles de amar. Sólo cuando experimentamos el amor de Dios
y le correspondemos amándolo, podemos verdaderamente amar a otros sin importar su posición social,
su personalidad o sus creencias. Esto es lo que le importa a Dios: ¿Estamos dispuestos a permitir que su
amor transforme nuestras vidas y nuestras relaciones? Si consideramos seriamente obedecer el gran
mandamiento automáticamente diremos que sí a la voluntad de Dios, y no a los vicios del mundo, de la
carne y del diablo,
Como cristianos, la elección es nuestra:
No podemos amar a Dios y odiar a nuestro prójimo.
No podemos amar a Dios e ignorar a nuestro cónyuge.
No podemos amar a Dios y amargar a nuestros hijos.
No podemos amar a Dios y rechazar a los que están en autoridad sobre nosotros.
No podemos amar a Dios y no preocuparnos por nuestros compañeros de trabajo.
No podemos amar a Dios y ser indiferentes a la gente de este mundo. Muy por el contrario, si
amamos a Dios:
Amaremos a nuestro prójimo, creado a la imagen de Dios.
Amaremos a nuestras esposas con amor sacrificial o por el poder de Dios nos
someteremos y respetaremos a nuestros esposos.
Instruiremos a nuestros hijos en el temor y la amonestación del Señor.
Honraremos a los que están en autoridad sobre nosotros.
Nos preocuparemos por nuestros compañeros de trabajo.
Ayudaremos a ganar a la gente de este mundo para Cristo.
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La Gran Comisión
Dios también promete darnos a usted y a mí el poder del evangelio que transforma vidas: “Toda
potestad (poder, autoridad) me es dada en el cielo y en la tierra, por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden
todas las cosas que os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt.
28:18-20) . Esa es su gran comisión para nosotros hoy en día. Debido a que El mora en nosotros, tenemos el
poder para proclamar su evangelio en nuestros hogares, a nuestros parientes y a nuestros amigos para que ellos
crean, se arrepientan y sean salvos. Los evangelios nos dicen que Cristo vino “a buscar y a salvar lo que se
había perdido” (Lc. 19:10).
Es loable y necesario analizar lo que está mal en nuestro país. Es encomiable enseñar cómo vivir
correctamente en este mundo confuso. Pero a menos que comuniquemos el evangelio de Jesucristo que cambia
vidas y llamemos a las personas a que se conviertan, no haríamos más que reorganizar los problemas.
Tanto las escrituras como la historia confirman esta verdad: sin una conversión, es imposible cambiar
una comunidad o una nación para bien. ¡Quiera Dios darnos a usted y a mí una pasión por aquellos que todavía
tienen que entregar sus vidas a Jesucristo y experimentar el poder transformador de su evangelio!
La mayoría de los lectores de Apuntes Pastorales son pastores y líderes de iglesias. Sin embargo,
hemos encontrado a más de un pastor que no estaba seguro si su esposa conocía al Señor, y a esposas de líderes
de la iglesia que no estaban convencidas de que sus esposos eran de Cristo. Pablo nos anima como hombres a
que amemos, a nuestras esposas “así como Cristo amó a la iglesia y se entregó así mismo por ella, para
santificarla...” (Ef. 5:25- 26). Pedro, en cambio se dirige a las mujeres: “Asimismo vosotras mujeres, estad
sujetas a vuestros maridos, para que también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra por la
conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa” (1 P. 3:1-2).
¿Todavía sus hijos no han venido al Señor? Si es así, no se desanime. Ámelos con todo su corazón para
traerlos al Salvador, no importa cuánto tiempo tome. No hay mayor gozo que ver al hijo pródigo volver al
hogar. Andrés es el tercero de mis cuatro hijos, nacido en Cali, Colombia, en 1966. Después de graduarse de la
universidad, Andrés se mudó a 4.000 Km de casa, donde comenzó a subir por la escalera del éxito profesional.
Pero lo que atribulaba mi corazón no era la distancia del hogar, era su alejamiento del Señor.
Al igual que nuestros otros hijos, Andrés había orado para invitar a Jesús a entrar en su corazón cuando
era niño. Sin embargo, desde la secundaria, había comenzado a mostrar poco interés en la Biblia y en la iglesia.
Andrés seguía un estilo de vida secular con valores seculares.
Por doloroso que fuera, Patricia y yo tuvimos que aceptar lo que habíamos aconsejado a otros padres.
Aunque Andrés había sido criado en la escuela dominical, había memorizado versículos bíblicos, era
bautizado, podía hablar la jerga evangélica, e incluso respetaba y defendía el evangelio como verdad, todo eso
no significaba que fuera verdaderamente convertido. La conversión es esencial para todos, ya sea que hayamos
nacido en una familia inconversa o en una familia que busca honrar a Dios.
Patricia siempre habla sin rodeos: “Si tu hijo llega a la adolescencia y no sigue a Cristo de manera
espontánea, tal vez no sea creyente”. Jesús dijo que la prueba está en el fruto (Mt. 7:20). Andrés era muy
respetuoso con nosotros, siempre cortés y amable, un buen hijo que nunca blasfemó el evangelio. Pero su vida
negaba la experiencia personal de la conversión con el Señor Jesucristo.
Muy a menudo, durante nuestras cruzadas evangelísticas yo oraba: “Señor, que muchos vengan
adelante y confiesen a Cristo”, pensaba en ese mismo momento: “No hay mayor gozo que éste... Pero, ¿y qué
de Andrés? ¿Cómo puede mi gozo ser completo mientras él no se pare aquí como una persona que camina con
Jesús?” Siempre había un elemento de tristeza en mi vida y me di cuenta de que, si mi corazón llevaba este
peso, el corazón de Dios estaba muchísimo más triste, porque su amor es mucho más abnegado y puro. La
rebelión de Andrés fue una lección dolorosa. Debido a que uno de mis hijos, por el que me había esforzado al
máximo para llevarlo a los caminos del Señor, se resistía a la conversión, no podía hacer otra cosa que
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aferrarme a la promesa de Dios para Israel: “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la
paz de tus hijos” (Isa. 54:13). Ese versículo fue muchas veces mi oración para todos mis hijos a lo largo de los
años.
Tres años atrás, Patricia y yo invitamos a Andrés a ir con nosotros a Jamaica para una cruzada. Allí él
conoció a su futuro suegro y a su familia. El compromiso de ellos con Jesús convenció a Andrés de su rebeldía
perjudicial y lo llevó a lo que él llama “un serio arrepentimiento”.
Mi gozo es que ahora sabemos que el Espíritu Santo vive en él, y a Dios sea toda la gloria por ello.
Andrés es nacido de Dios y lleva el fruto de ser su hijo, siendo conformado a la imagen del Señor Jesucristo.
Su entusiasmo por las cosas de Dios es una de las alegrías más grandes de mi corazón. Por supuesto, todo hijo
en una familia cristiana, hace sus propias elecciones. Por eso es tan difícil amar a ese hijo pródigo. Pero si
alguno de sus hijos todavía no conoce a Jesús, por favor, no se desanime, ore por él y ámelo para traerlo al
Señor.
¿Son sus padres y otros parientes parte de la familia de Dios? ¿O siguen sin conocer su gracia y
misericordia? Si es así, pídale a Dios que acerque a sus vidas otros cristianos y haga todo lo posible para
mostrar su amor y preocupación.
Roberto, un amigo mío, sentía una carga tremenda por el destino eterno de su padre, de 70 años de
edad. “Luis, ¿qué voy a hacer?”, me preguntó. “Apenas si lo veo. Vive a más de 3000 kilómetros de acá. Pero
que yo sepa, nunca le ha entregado su vida al Salvador”. Un tiempo después llamé a Roberto. “¿Cómo anda tu
papá?”, le pregunté. “Acabo de ser invitado a predicar en la ciudad donde vive”. Aunque tenía otros
compromisos, Roberto hizo planes inmediatamente para viajar en avión al este, invitar a su papá a cenar y
llevarlo a la cruzada donde yo predicaba. Después de la reunión Roberto y su papá se reunieron conmigo en un
restaurante. Le pregunté al papá de Roberto: “¿Le ha entregado su vida a Jesús?” El dijo que sí. ¿Cuándo lo
hizo?” “Esta misma noche”, contestó. Lo abracé y le dije: “Bueno, bienvenido a la familia de Dios”.
De hecho, Roberto hizo todos los preparativos. Lo único que hice, yo fue tener el privilegio de
proclama las buenas nuevas de Dios en un lugar donde su padre pudiera escuchar el mensaje, ser tocado por el
Espíritu Santo, y entregar su vida a Jesucristo.
AME A SUS VECINOS PARA TRAERL0S A CRISTO.
Nosotros, los obreros cristianos, muchas veces perdemos contacto con el mundo. Por tal motivo, es imperioso
hacer un esfuerzo extra para conocer a nuestros vecinos y otros inconversos y así participar en la gran
comisión. Una vez fui vecino de un personaje de la televisión. Conversábamos de vez en cuando y él mencionó
qué ocasionalmente escuchaba mi programa radial. Sin embargo, no le presenté el evangelio. El parece
completamente inmune a los problemas de la vida. Era un hombre mundano, que se daba “la buena vida”. No
parecía preocuparse de los valores espirituales en absoluto.
Eventualmente este vecino se casó y parecía que todo le seguía yendo muy bien. Sin embargo, cambió
de repente. Parecía que el gozo había abandonado su rostro. Pude darme cuenta de que tenía dificultades en su
matrimonio, y sentí la necesidad de hablar con él, pero aun así no quería entrometerme en su vida. Continué
con mis asuntos y partí para una cruzada en el Perú.
Cuando volvía a casa, me enteré de que mi vecino se había suicidado. Quedé destrozado. Sabía que
debía haberle hablado acerca del amor de Jesús. Soy un evangelista pero desperdicié una oportunidad para
testificar. Aunque mi vecino parecía despreocupado, su alma estaba herida. Necesitaba las buenas nuevas de
salvación en Jesucristo. Dios mediante, nunca jamás dejaré escapar otra oportunidad de compartir el poder
transformador de Cristo Jesús.
¿A quién conoce usted que todavía necesite a Jesús? No dé por sentado que una persona ha entregado
su vida a Jesucristo sólo porque va a la iglesia. Nunca pierda la esperanza, si algunos de sus antiguos amigos
han rechazado a Jesús toda su vida.
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Berto, presidente del comité de finanzas de una última cruzada, tenía una larga lista de personas por las
que estaba orando, pero tenía los nombres de tres hombres a la cabeza de su lista. Todos ellos habían conocido
a Berto, durante los últimos 15 a 25 años pero siempre habían postergado la decisión de rendirse al Señor.
Finalmente, durante la cruzada, dos de sus tres amigos cercanos aceptaron al Señor. Unos cuantos días antes, el
otro amigo también le había dado su vida a Cristo, en su propio hogar, cuando Berto fue a visitarlo.
“Muchos otros amigos entregaron sus vidas a Cristo durante la cruzada, algunos los traje yo, y otros
me lo dijeron algunas semanas después”, dijo Berto. “Pero es tan lindo saber con certeza que mis tres mejores
amigos por fin son creyentes”.
Otro hombre que conozco, Miguel, tomó el curso de Consejero y Hermano Mayor de nuestra
asociación evangelística y se dio cuenta de qué forma el Señor podía usarlo entre sus amigos para ganarlos
para Cristo. Miguel sentía una carga especial por un compañero de trabajo llamado Chilo, un hombre tosco y
desagradable.
Miguel comenzó a tomar café con, Chilo, quien le aclaró que no necesitaba ni a Dios ni a nadie . Esto
siguió así por un tiempo hasta el día en que se llevaron a Chilo del trabajo en una camilla al hospital más
cercano. Los doctores descubrieron que su corazón había duplicado su tamaño, y que otros órganos vitales
estaban dejando de funcionar. Le dieron menos de un año de vida.
Tan pronto como Chilo salió del hospital, Miguel fue a verlo y le compartió los pasos del plan de
salvación. “El estaba de acuerdo con todo lo que le dije”, Miguel me contó luego, incluso le expliqué la
oración de entrega. Pero Chilo postergó la decisión, así que Miguel le volvió a explicar los puntos básicos del
evangelio. Chilo seguía diciendo: “No, gracias”. Sin embargo, cuando Miguel se levantó para irse, Chilo le
dijo: “Espera, cuéntamelo de nuevo”, y unos minutos después le entregó su vida a Jesús. Desde entonces, Chilo
asiste a la iglesia de Miguel y se ha convertido en un fiel testigo del Señor. “Ellos se preguntan: ¿Qué le ha
pasado a Chilo? Está tan feliz. ¿Acaso no sabe que le queda menos de un año de vida?”
Necesitaremos tener presente que a menudo e1 tiempo de Dios es diferente del nuestro. Los problemas de
nuestra comunidad, de nuestra ciudad y de nuestra nación no surgen de repente. Son él resultado de años
décadas, incluso siglos de pecado y desobediencia. No podemos cambiar todo de la noche a la mañana, hay un
tiempo y un lugar para todo. No nos adelantemos al Señor.
Consideremos el gran avivamiento iniciado por John Wesley. Una hola masiva de conversiones
transformó a Inglaterra totalmente. Incluso los peores vicios sociales de esa nación fueron desarraigados. Sin
embargo, eso no sucedió de la noche a la mañana. Ni todo ocurrió durante la vida de Wesley. La esclavitud fue
abolida recién unos años después de su muerte. Pero aun los historiadores seculares admiten que la influencia
de Wesley en el político cristiano William Wilberforce fue lo que finalmente ganó esa batalla. Muy a menudo
subestimamos lo que Dios puede hacer en 5 años o 10 o aun 15. Que nunca nos preocupemos tanto por las altas
y las bajas del momento, que no perdamos de vista el plan y el propósito general de Dios para nuestra propia
generación, y para las generaciones venideras. “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Ap.
2-10). Corramos el riesgo de vivir totalmente para Dios y dejemos el resultado en sus manos.
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ALCANZANDO A LOS CATÓLICOS
y a personas religiosas
Tomado de Apuntes Pastorales 1989
Por R.M.W.
Hugh Latimer, en el año 1524, ante una gran audiencia en la Catedral de Santa María, denunció y
predicó en contra de "Felipe Melancthon y sus Doctrinas". (Felipe Melancthon, uno de los grandes colegas y
amigos de Lutero en Witterberg, había insistido sobre la necesidad de examinar todas las enseñanzas y ritos a
la luz de, las Escrituras.) Al concluir su discurso hubo un gran aplauso. Seguramente muchos pensaron que
Latimer era un gran defensor de la verdad. Sin embargo, para Latimer, quien odiaba a los reformadores, era
sólo una oportunidad más de declararse contra el "error" y el peligro de los herejes. Había allí un hombre que
escuchaba atentamente el discurso. Su nombre era Tomás Bilney, quien reconoció en Latimer a un hombre
"con celo y sin conocimiento" (Ro. 10.2). Después del mensaje lo siguió hasta su casa y le suplicó que
escuchara su "confesión". Bilney le relató cómo, aun habiendo comprado bulas, hecho peregrinajes y
participado en todo lo que la iglesia le había pedido, no había hallado alivio para la angustia de su corazón.
Luego le contó acerca de la paz que había encontrado leyendo el Nuevo Testamento, en la versión de Erasmo.
Le contó de cómo descubrió que Jesucristo era el Salvador enviado para sacarnos de nuestro pecado. Para ese
entonces, Latimer deseaba escapar, sin embargo, la tranquilidad y la simpleza de Bilney lo cautivaban. Esa
misma tarde, el Espíritu Santo tocó su corazón y fue salvo. Reconoció que había estado peleando contra Dios,
como Saulo, y que había sido, finalmente, conquistado.
Latimer compró un Nuevo Testamento y comenzó a estudiarlo. Hubo un gran proceso de transformación en su
vida. Más tarde lo llevó a ser uno de los más grandes predicadores de la historia, culminando en el martirio por
fuego. Docenas de sacerdotes y miles de personas conocieron a Cristo a través de él.
Bilney, quien ganó a Latimer, también había sido un sacerdote que buscaba la salvación. Pero en vez de atacar
a Latimer, se había acercado con humildad, amor y paciencia para habla de su Salvador. No entró a discutir
sobre los errores que había encontrado desde que había conocido a Cristo; habló directamente a la necesidad
verdadera del hombre.
Lutero también había buscado resolver la angustia de su alma como tantos otros sacerdotes (del mismo modo
que, Tyndale, Wycliffe, Juan Hus) quienes después de su conversión terminaron siendo usados por Dios para
alcanzar a millones de personas.
Recuerdo el día en que conocí a Osvaldo, un profesor de teología en el seminario Jesuita. Descubrí en
él una mente brillante y un corazón vacío. Al compartir con él el mensaje de salvación en forma sencilla, me
dijo: "toda la vida he tenido a Cristo en mi mente, pero nunca en mi corazón". Esa noche depositó su fe en
Cristo. El domingo, durante la misa, compartió con toda la congregación que nunca antes había tenido paz con
Dios y les explicó cómo la había encontrado. En el tiempo que siguió a ese suceso, Dios lo usó para ayudar a
varios sacerdotes, monjas y a muchos feligreses a conocer a Cristo. Cada vez eran más las personas que venían
a el para que las aconsejara, lo que dio lugar a un grave problema de celos ante los sacerdotes. Finalmente,
presionaron hasta lograr su transferencia a otra parroquia.
CINCO CONSIDERACIONES
A través de la historia encontramos cuantos hechos repetitivos. Primero: Las personas religiosas
tienden a responder al Evangelio rechazándolo violentamente o bien lo aceptan con sincera dedicación. Rara
vez hay puntos medios. Aquéllas que lo rechazan, violentamente son las que generalmente tienen intereses
creados que desean mantener. En cambio, las que responden positivamente son las que están en una búsqueda
sincera y que viven según la luz que tienen con total dedicación.
Segundo: Las personas religiosas que aceptan al Señor tienden a tener una influencia amplia y profunda en las
vidas de aquellos que los rodean (veamos el ejemplo de Pablo, Apolos, Sóstenes, sólo para mencionar
algunos). Muchas veces acaban siendo los líderes de las nuevas congregaciones o movimientos espirituales.
Esta es una de las razones por las que Pablo pudo establecer las iglesias con ancianos en un período de tiempo
tan breve. Los líderes nuevos eran, generalmente, personas religiosas convertidas.
Tercero: El proceso de cambio de sus creencias religiosas generalmente es lento ya que van renovando, punto
por punto, sus creencias y conocimientos, Como son sinceros y sus convicciones importantes, solo cambian las
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cosas que aprendieron con mucho cuidado. El proceso puede llevar años, sin embargo Dios los usa con la
verdad de la salvación para atraer a muchos otros.
Cuarto: Estas personas logran alcanzar a la gente del medio ambiente religioso donde se mueven, gente que
difícilmente sería alcanzada por personas ajenas al mismo. Hubiera sido muy difícil para un gentil incircunciso
ganar a los judíos religiosos. En cambio Pedro, Pablo y los otros ganaron literalmente a miles de su pueblo.
Juan Hus, Lutero y Latimer ganaron a miles de católicos.
Quinto:: desde un punto de vista estratégico, es fundamental buscar a la gente religiosa y temerosa de Dios
para que la iglesia pueda crecer y tener un impacto profundo en una cultura. Jesús mismo recogió sus primeros
discípulos de entre los que seguían a Juan el Bautista (Jn. 1.35-51). El hecho de que seguían a Juan evidenciaba
su búsqueda de Dios, lo que también contribuía a su crecimiento y carácter espiritual.
En Hechos vemos que Pablo, al llegar a una nueva ciudad, se dirigía primeramente al lugar donde se
congregaban las personas religiosas. Generalmente comenzaban con la sinagoga, pero cuando no había una,
como en Filipos, buscaba un grupo que se reuniese para orar (16.13). Y aun cuando lo seguían echando de las
sinagogas en casi todas las ciudades, él sabía que valía la pena intentarlo, porque había entendido que eso era
importante estratégicamente. En cada caso encontraba a personas preparadas, las que después jugarían un papel
importante en la consolidación y avance de la obra.
Si estos cinco puntos son legítimos, entonces deben afectar la forma en que oramos y trabajamos para
evangelizar a América Latina. Por más de 15 años he estado estudiando el arma en la Biblia, en la historia de la
iglesia, en la experiencia de otros y en la mía propia. La evidencia muestra que debemos prestar mucha
atención a estas cosas si deseamos ver a las multitudes ganadas para el Señor en nuestra querida
Latinoamérica.
Aparte de esos cinco puntos de reflexión, la historia y la experiencia nos señalan ciertas pautas vitales
sobre la forma en que debemos obrar en obediencia a la Palabra y al Espíritu de Cristo.
Jesús, en esa noche con Nicodemo, habló de entrada sobre la necesidad y deseo profundos que tenía el
hombre judío de ver y participar en el Reino de Dios. No se detuvo a discrepar sobre ningún asunto teológico
ni le señaló los errores de los fariseos; directamente apeló a su corazón. Tampoco Bilney discutió, ni defendió
los puntos teológicos que Latimer había atacado en su discurso, sino que le habló de la salvación en Cristo.
Martín Lutero respondió a la profunda necesidad de salvación de su alma. No ganamos a los hombres
discutiendo sobre teología sino presentándoles a un Salvador. Podremos ganar un argumento, pero
seguramente perderemos un alma. En cierto pueblo, donde no había ninguna iglesia evangélica, decidimos
hacer una serie de reuniones en la plaza central. La primera noche tuvimos una reunión magnífica con una
asistencia de aproximadamente 200 personas. La segunda noche sólo vinieron 15. Le pregunté a uno de los
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muchachos qué había sucedido. Me contó que la persona encargada de la parroquia lo había mandado a avisar
a todo el pueblo que era prohibido ir a las reuniones. Por lo que esa noche, únicamente los que estaban en
rebeldía se habían hecho presentes.
Fui a hablar con la persona encargada. Me presenté y le dije que obviamente estaba tratando de
proteger al pueblo de las muchas influencias malas que abundan en el mundo, y la felicité por su preocupación.
Luego le pregunté si podía explicarle el mensaje que traíamos, para que ella pudiese evaluarlo. Cuando
compartí con ella el plan de salvación, esta persona comenzó a llorar,... y allí mismo aceptó a Cristo. A
continuación me dijo, "esto es lo que yo precisaba y lo que todo el pueblo necesita. Voy a invitar a todos para
que vengan hasta aquí a escuchar este mensaje". Fue entonces que llamó a unos jóvenes y les pidió que fuesen
por todo el pueblo avisando que esa misma noche, lo mismo que las siguientes, habría reuniones muy
importantes en la capilla, por lo que todos debían venir. Y así fue. Predicamos el mensaje de Jesucristo, limpio
de cualquier suspicacia y frente a todo el pueblo. Todos escucharon atentamente.
3. Buscar puntos de apertura o contacto que puedan ser usados como caminos a Cristo.
Mientras Pablo estaba en Atenas "su espíritu se enardecía viendo la idolatría; sin embargo, cuando se levantó
para hablar, no atacó a la idolatría, sino que usó un elemento común a ellos (un altar "al Dios no conocido') como medio
para hablar de Cristo. Si Pablo hubiera comenzado por atacar la idolatría, no le hubieran escuchado; él no comenzó
criticando el vago y pobre concepto que tenían ellos del Dios verdadero (“dios no conocido”) sino que busco una grieta, un
camino para llegar a ellos.
En Argentina, miles de personas hacen peregrinajes a la Virgen de Luján, al igual que a la de
Guadalupe en México, o a tantas otras en diferentes países. Cuando llegué a la Argentina y me comentaron el
asunto de las peregrinaciones, no sabía exactamente qué decir. Es impresionante la devoción popular en este
sentido. Visitando tiempo después la basílica principal de la localidad de Luján, descubrí que hay una placa de
bronce a la entrada que reza: "Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, yo lo haré... Jesús". De allí en
adelante, cuando estoy compartiendo el evangelio a alguien y saca el tema, le pregunto: "¿Vio la placa a la
entrada de la iglesia?" Por supuesto, la mayoría no la ha visto. Aprovecho entonces para explicarle que
"debernos únicamente orar al Padre en el nombre de Cristo, y que a través de la salvación de Cristo tenemos
acceso directo a Dios." Desde ese punto es fácil presentar el Evangelio, explicando a la persona cómo puede
llegar a conocer a Cristo.
Cuando las personas me preguntan si creemos en los santos, generalmente les contesto que siempre he
tratado de tomar muy en serio las instrucciones de los verdaderos santos, habiendo leído sus escritos y tratado
de entender lo que realmente querían decir. Les explico que muchos, supuestamente, creen en los santos, pero
no quieren oír, y ni siquiera saben que todos los verdaderos santos han señalado a Cristo como el único camino
hacia Dios. Les pregunto luego si han leído las instrucciones de San Pedro, o las cartas de San Juan, a lo que
generalmente contestan que no. En ese momento les demuestro la importancia de hacerlo y los desafió a tornar
en serio las instrucciones dadas por los Apóstoles.
¿Estamos buscando agradar nuestra iglesia, o la iglesia de Cristo? Todos decimos que trabajamos para
la iglesia de Cristo, pero en la practica muchas veces no es así. Cuando las personas religiosas intuyen que
nuestra intención es la de Proselitizar. es decir, ganarlos para nuestro bando, éstas, escapan. En cambio,
cuando encuentran que estamos ayudándolos a ver a Dios y a su Hijo Jesucristo, a quien ellos también buscan,
responden con gratitud.
Karina, una señora muy religiosa, vino a verme un día por los problemas que tenía en su matrimonio.
Por meses se había resistido a seguir la recomendación de una amiga de pedir ayuda, porque pensaba que
siendo yo un pastor evangélico atacaría su religión. Escuché sus problemas y trabajamos en el análisis de cómo
debía encararlos. También le, expliqué cómo podría llegar a conocer a Dios y a mejorar su relación con El sin
hablar sobre su religión ni la invité a nuestra iglesia. Cuando terminamos, me confeso los miedos que la habían
trabado todo ese tiempo y me agradeció la ayuda que le había dado. Poco tiempo después trajo a toda su
familia a nuestra iglesia y hasta sus padres se convirtieron. Parte de buscar edificar la iglesia de Cristo es
discernir los tiempos y los momentos apropiados para cada cosa; discernir el proceso a través del cual Dios
está llevando a la persona hacia Él. También es discernir si mis practicas están basadas en principios bíblicos o
si son sólo practicas al mero gusto de nuestra subcultura evangélica.
23
5. El cambio teológico ocurre lentamente para la mayoría de las personas religiosas.
Tanto Martín Lutero como Hugo Latimer no pensaron dejar la iglesia cuando conocieron a Cristo y
empezaron a predicar la salvación. Por años después de la conversión, Latimer predicaba la "salvación
únicamente por la fe" y tenía una mayor preocupación por el pecado que por los errores doctrinales.
Era exageradamente lento para cambiar su posición teológico. Se mantenía firme en cada doctrina y
práctica de la iglesia Romana, hasta quedar firmemente convencido de su error a través de las Escrituras.
Cuando estaba plenamente convencido de una nueva verdad, entonces la predicaba y la proclamaba sin miedo.
Sus opositores lo atacaban, forzándolo a defender su posición. Para ello se dirigía a la Escrituras, y al
estudiarla, descubría otras áreas donde la Biblia y la iglesia estaban en desacuerdo. Fue después de 24 años
posteriores a su conversión cuando dio su paso final, interpretando y declarando la posición bíblica en cuanto a
la Cena del Señor, por lo cual sería llevado a la muerte.
¿Por qué tardó tanto en cambiar, siendo que era un hombre a quien tan claramente Dios estaba usando?
Tal vez Dios, que deseaba que cientos se salvaran a través del mensaje de salvación y quienes, de otro modo,
no hubieran tenido la oportunidad de escuchar este mensaje, en su sabiduría lo haya permitido. Su amigo
Bilney había sido quemado en el año 1531 por sus convicciones" 17 años antes. Si fuéramos salvos por tener la
doctrina perfecta, todos estaríamos perdidos. Cuando los judíos se convirtieron en iglesia del Libro de los
Hechos, hubo un cambio de relación con Dios y solo lentamente un cambio de religión, Por ejemplo, ellos
seguían con sus prejuicios contra los gentiles. Requiere años cambiar los revestimientos culturales de nuestra
historia religiosa. Dios fue paciente con ellos en su proceso de enseñanza.
Por otro lado tratar de acelerar el proceso de cambio puede determinar el aborto del mismo. Existe el
gran peligro de abortar en medio del crecimiento al tratar de apurar a las personas en su peregrinaje. Tal vez lo
que más "abortos espirituales" haya producido sea la tendencia a juzgar o enjuiciar a los nuevos convertidos
por sus prácticas o creencias pasadas. ¡Cuánto daño se ha hecho a muchas vidas por los comentarios de
creyentes, supuestamente maduros, que dicen cosas tales como, "no puedes ser creyente si todavía crees... o
haces...", o "si no estás dispuesto a bautizarte de nuevo es porque no estás arrepentido y dispuesto a obedecer
al Señor, etc. ¡Cuánto bien harían algunos hermanos si leyesen y entendiesen Romanos 14 antes de decir
algunas de estas cosas, presumiendo mucha espiritualidad! "Recibid al débil en la fe, pero no para contender
sobre opiniones.
7. Debo conocer las creencias y sus prácticas de los que deseo ganar.
Pablo usaba al Antiguo Testamento para ganar a los judíos, y a la naturaleza, la filosofía y los poetas
griegos para ganar a los griegos. Pocos cristianos hoy en día podrían ganar a un judío usando el Antiguo
Testamento solamente, o a un católico simplemente con los conceptos manejados por ellos. Sin embargo, una
de las claves de la comunicación señala que debemos ir de lo conocido a lo desconocido. Jesús, al hablar con
Nicodemo, hizo referencia a Moisés en el desierto y su episodio de la serpiente. Fue de lo conocido a lo
desconocido. Con la mujer samaritana no habló sobre la serpiente porque no lo iba a entender. En este caso,
Jesús habló del agua, justamente lo que ella estaba buscando.
Un problema serio que se nos plantea al tratar con católicos es que manejamos las mismas palabras,
pero con diferentes sentidos. Puedo decirles que necesitan "recibir a Cristo", a lo que entenderán como tomar
la hostia, entonces me aseguraran que han recibido a Cristo muchas veces ya. Es una misma expresión pero
con contenido diferente, y no lograría nada si me pusiese a discutir sobre el correcto uso de la expresión. Debo
tratar de usar otras palabras que les ayuden a entender los conceptos que deseo comunicar, sin ofender
innecesariamente.
Por otro lado, las generalizaciones son profundamente ofensivas, sea cuales fueren las personas o
grupos en cuestión. Porque algunos sacerdotes inmorales, no quiere decir que todos lo sean. El hecho de que
algunos pastores eminentes anden con prostitutas no significa que todos lo hagan, etc.
En primer lugar necesitamos entender el mal y el bien que hay en cada uno de nosotros y en segundo
lugar precisamos entender que tanto el mal como el bien se expresan en cada institución o situación social
donde, hay humanos. No hay nadie que haya trabajado con denominaciones o instituciones evangélicas que no
haya tropezado o encontrado deshonestidad, orgullo, inmoralidad y politiquería en diferentes esferas. Esto nos
da vergüenza, así como los pecados de ellos dan vergüenza a muchos de los que están buscando el buen
camino.
También debemos tener cuidado con la generalizaciones teológicas. Muchos sacerdotes, obispos y
hasta cardenales están en desacuerdo con algunas doctrinas y declaraciones de la Iglesia Católica. Las luchas
durante el Concibo Vaticano II y las posteriores al mismo ponen claramente en relieve las grandes diferencias
que hay. Cuando apuntamos con el dedo, diciendo que creen tal o cual cosa podemos encontrarnos con la
sorpresa de que no creen nada de lo que pensamos. En muchas formas, la iglesia Católica está tan dividida
teológicamente como lo están las iglesias evangélicas, con la diferencia de que han hecho un gran esfuerzo
para exhibir una fachada de unidad
Como dijimos al principio, hay personas que, aun sin entendimiento, buscan a Dios, por lo que Dios
quiere llegar a ellos. Hay gente que no es cristiana renacida, pero tienen temor de Dios, como lo era Cornelio.
Y más ofensivo aun que todas las otras generalizaciones es acusar a los "temerosos de Dios" de estar perdidos
y lejos de Dios por el hecho de ser católicos o judíos. ¿Cuánto bien haríamos si entendiésemos las Palabras de
Dios a través del ángel que dijo a Cornelio: "Tus oraciones y tus limosnas han subido Para memoria delante de
Dios", y las palabras de Pedro: "En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en
toda nación se agrada del que le teme y hace justicia" (He. 10. 1-4,31,34,35). LA doctrina de algunos
predicadores que dicen que Dios nunca escucha la oración de los que no han aceptado a Cristo, o que todas las
buenas obras son como trapos de inmundicia (ls. 64.6) es falsa. Justamente el versículo anterior (vs.5) dice:
"Saliste (hablando de Dios) al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus
caminos;" y la continuación de este versículo y el versículo 6 muestran que el problema real era que sus obras
eran malas, y por eso Dios los rechazaba.
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Hoy, como en el Libro de los Hechos, hay muchas personas preparadas para recibir a Cristo que entran
en la categoría de “temerosos de Dios" o "piadosos", que no necesitan arrepentirse (porque ya lo han hecho)
sino que solamente precisan conocer la verdad de la salvación en Cristo, que es lo que les falta. Estas personas
se han apartado del mal, han confesado sus pecados y están viviendo dentro de la luz que tienen de una manera
cuidadosa, por lo que no necesitan que alguien les insulte y los menosprecie diciendo que no han servido de
nada su búsqueda, sus oraciones y sus buenas obras. He conocido a muchos de estos temerosos de Dios que
han sido ofendidos por diferentes predicadores y, lógicamente, los rechazan porque no han representado bien a
Dios. Jesús no se dirigía de la misma manera a los religiosos sinceros como lo hacía con los hipócritas.
9. No toda flor florece.
Es fácil que nos desilusionemos trabajando con gente religiosa. Muchos quedan por el camino, como
pasó en el tiempo de Jesús. Pero dudo que sea mayor el número de los religiosos que se quedan por el camino,
que el de los no religiosos. Cuando uno combina la lentitud con que algunos cambian, con los que se quedan
por el camino, es fácil desanimarse y abandonar la tarea noble de buscar, que estas personas conozcan la
verdad. Sin embargo, necesitamos recordar, por un lado, que todo hombre necesita escuchar las buenas nuevas,
y por otro, el valor histórico de estas personas cuando han perseverado.
CUIDEMONOS DE NO CAER
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EVANGELISMO AMISTOSO
Tomado de Apuntes Pastorales
POR JORGE OSORIO
Hace tiempo hice una encuesta para averiguar cuál fue la razón por la que vinieron a la iglesia
las personas presentes en la reunión en una iglesia de la Alianza Cristiana Misionera en Trujillo, Perú,
donde la estrategia era campaña y seguimiento, campaña y seguimiento, etc. Lo hicieron por 17 meses
abriendo una brecha considerable para el evangelio. Todos se sorprendieron cuando la encuesta mostró
que más del 60% de su gente venía producto del testimonio de un amigo o un familiar.
El evangelismo casi se ha convertido en un paradigma para nosotros los cristianos. Un
paradigma es un patrón que se ha ido trasmitiendo de generación en generación y que nos viene ahora a
dictar cómo debemos, por ejemplo, operar en el evangelismo. Por lo tanto, tenemos en las iglesias un
potencial adormecido que si lo activáramos de la manera correcta explotaría. Es hora de considerar una
alternativa del paradigma evangelístico: El evangelismo por medio de las amistades.
Una investigación de Operación Mundo mostró que del 75% al 90% recibieron a Jesucristo por la
influencia de un familiar o de un amigo. Las relaciones amistosas genuinas, son los puentes naturales
por donde viaja el evangelio. Dios nos ha creado a los seres humanos de tal manera que nuestra
receptividad responde a estos puentes naturales. Aunque nos aislemos, casi siempre hay una persona que
nos entiende, nos escucha, se preocupa por nosotros, y es ahí donde comienza a encarnarse el mensaje.
Es esta red de relaciones por donde viaja el mensaje.
La palabra griega oikos significa, “casa”. Pero no solamente se refiere al edificio sino también a
las personas que viven a una distancia razonable de uno y de la iglesia. Son aquellos que no conocen a
Jesucristo y que encajan en cualquiera de estas categorías: familiares, amigos, vecinos, asociados
(personas con las que uno trabaja, o estudia, o los ve en el bus, con las que tiene algún contacto.)
Algunos ejemplos en las Escrituras son:
EI carcelero de Filipos hablando a Pablo y a Silas: "Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
Ellos le dijeron cree, en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa (oikos)' (Hch. 16.29).
Crispo “el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa (oikos); y muchos de los
corintios, oyendo, creían y eran bautizados" (Heb. 18:7-8).
El endemoniado gadareno. "Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le
dejase estar con e1; pero Jesús le despidió, diciendo: vuélvete a tu casa (oíkos), y cuenta cuán grandes
cosas ha hecho Dios contigo" (Lc. 8:38-39). El Señor envía al endemoniado gadareno curado a sus
familiares y amigos para que le viesen.
Zaqueo. “Jesús le dijo: Hoy ha venido 1a salvación a esta casa (oíkos); por cuanto él también es
hijo de Abraham" (Lc,.19;9).
El oficial del rey. Después de que el Señor había sanado a su hijo de la fiebre creyó él con toda
su casa (oikos). (Jn. 4.49-53) 1
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El problema que ocurre es que mientras, más años tenemos en el evangelio más nos vamos
extrayendo de nuestros círculos íntimos.
Para entender quienes son los que forman el oikos de uno, veremos Hechos.1:8. Pero recibiréis
poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra". Jerusalén es la familia inmediata: la esposa y los hijos,
si es casado o, si es soltero los padres, junto con los primos, abuelos, y el resto de la familia. Judea la
forman los amigos y vecinos. Samaria son las personas con las que nos relacionamos o asociamos
durante el día: el que te vende gasolina, el que reparte el periódico, la peluquera del salón de belleza, etc.
Personas con quienes nos vemos, aunque sea una vez al mes, están observándonos como si fuésemos un
pececito en una pecera.
Especialmente entre nosotros los latinoamericanos el oikos se acerca más; las familias están bien
unidas, los jóvenes viven con los padres, o los padres con los hijos, los compadres siempre se visitan,
etc. Es un ambiente ideal para el evangelismo amistoso donde el evangelismo no será tanto de persona a
persona, sino de amigo a amigo. Nuestra vida tiene que convertirse en un estilo de vida evangelístico. La
iglesia por dos mil años ha estado tratando de decirle al mundo que acepte nuestro mensaje. El mundo
nos dice ahora, "iglesia, vive tú mensaje”, No quieren que les prediquemos tanto, quieren (y merecen
ver) un evangelismo encarnado. Quieren ver cómo es un padre o madre cristiana, cómo afrenta los
problemas, cuáles son los puntos de anclaje donde verdaderamente está su base y su fundamento.
SIETE PASOS ESENCIALES DE LA ESTRATEGIA DE PROCESOS EVANGELISTICOS
1. Conocer su ciudad
Debemos comenzar a construir una conciencia evangelística conociendo mejor la ciudad donde
vivimos, ¿Qué está haciendo la gente, por ejemplo, mientras nos reunimos en la iglesia. Hay que
conocer los perfiles de su área, los gobernantes, las diversiones, la historia, los problemas de su área:
alcoholismo, droga, etc.
2. Identificar a la familia extendida.
Hay que identificar cuál es el oikos de uno, cuáles son esos círculos que están bajo nuestra
influencia; las personas que viven a una distancia razonable de nosotros y de la iglesia, y que son
familia, nuestros amigos, o que tengan algún tipo de relación directa o indirecta. Comience a sembrar en
estas personas. Cada cristiano tiene el potencial de alcanzar a su oikos mediante la alternativa natural del
evangelismo amistoso.
3. Desarrollar un perfil personal.
Hay que abrir una base de datos. Cuanta más información tengamos más amplio será el perfil de
su familia extendida. La información será de todo tipo: general, si son casados, solteros, número de
hijos, cuáles son sus necesidades, sus empleos, sus intereses, etc. Esto es necesario para cultivar la
relación, porque cuanto más se conozca de ellos va a ser mejor. El proceso va a llevar tiempo, pero se
verá que la amistad comienza a crecer y llegan a ser amigos.
4. Orar regular y específicamente por los miembros de la familia extendida.
El evangelismo comienza cuando antes de hablar a las personas acerca de Dios, hablamos a
Dios acerca de las personas. Es el privilegio de la intercesión. Muchas de las personas van a ser
mencionadas a Dios por primera vez gracias a su oración. Debe intercederse regularmente y
específicamente usando el ejemplo de Pablo en Colosenses 4:2-6 y Efesios 6:18.-19.
El evangelio es muy individual y personal. No es lo mismo con un estudiante que con una
persona mayor, o con un padre de familia. No podemos entrar con un solo tipo de evangelio
"empaquetado”, sino que hay que conocer a cada uno y estar en estado de oración permanente de modo
que Dios nos enseñe a pescar hombres individualmente llegando al corazón de cada persona.
El Espíritu de Dios nos comunicará a nosotros, o por las circunstancias o por algún detalle,
cuándo la persona está espiritualmente preparada. No debemos apelar a la voluntad de la persona cuando
todavía intelectualmente no se ha avanzado y hay rechazo.
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5. Enfocar los refuerzos
Hay que ser realistas, muchas veces no tenemos el tiempo para dedicarlo a todas las personas de
la familia extendida. Se puede orar por todas ellas pero hay que enfocar y concentrar los esfuerzos en 1,
2 o 3. Para identificar estas personas sugiero las siguientes guías:
A) Un amigo o pariente sobre el que se tiene influencia. Personas que respetan nuestro punto de
vista, que nos piden consejo, etc. B) Un amigo o pariente que sentimos que es particularmente receptivo.
Siempre habla de cosas espirituales, o está en algún tipo de crisis o circunstancias especiales en su vida
sobre las que vemos la mano del Señor dándonos una oportunidad.
C) Un amigo o un pariente que está experimentando un cambio en su estilo de vida. Un
divorcio, desempleo, mudanza, una circunstancia lo pone en transición la cual Dios utiliza para
captar la atención, tocando cuerdas sensibles para hacerle recapacitar.
D) Un amigo o un pariente con el que disfruta estando juntos.
E) Un amigo o un pariente que encajaría en nuestra iglesia. Es la persona que ya ha superado
ciertos prejuicios religiosos y que si asistiera a la iglesia por primera vez, no se sentiría como pez fuera
del agua. Quizá conozca a dos o tres familias de la iglesia.
F) Un amigo o un pariente por el que Dios nos ha dado un interés especial.
Recordemos a Felipe en Samaria donde el Espíritu Santo lo guía a una persona específica, el etíope, que
probablemente llegaría a ser el primer creyente en África, y Felipe es obediente a la guía del Espíritu
(Hch. 8.26-40).
6. Desarrollar un plan para hacer discípulos.
Este paso es el más importante porque cada persona es diferente. Entonces a cada persona se le
va a hacer una estrategia a la medida, dependiendo de lo que esa persona necesite más. Debe de haber un
esfuerzo intencionado e inteligente de parte nuestra para pescar a la persona.
Elementos del Plan:
A) Cuidando y Amando: La amistad en sí es frágil y las almas de las personas son muy
importantes, por lo que toda la estrategia debe dé hacerse con amor y con cuidado. En este momento del
proceso se debe permitir que el amor de Dios nos llene y fluya a los miembros de la familia extendida
mostrándoles qué es el amor de Dios. Las relaciones genuinas son muy importantes y todo el proceso
debe de estar perneado de este tipo de amor (1 Co.13; Mt. 22-36-40 Jn. 13.34-35)
Maneras prácticas para comunicar el amor de Dios:
*Aprender a escuchar (Stg. 1.19) No solamente escuchamos con los oídos sino también con los
ojos. La comunicación no sólo es verbal sino también corporal.
*Cultivar un clima de aceptación y de respeto donde la persona será aceptada por nosotros.
Todavía no tienen el Espíritu de Cristo, por lo tanto no debemos esperar mucho de ellos.
* Ser prácticos con estas personas, Llamémosles por teléfono, mandémosles una tarjeta de
cumpleaños, etc., gocémonos con los que se gozan y lloremos con los que lloran (Ro. 12.15),
celebremos sus victorias, y seamos hospitalarios, invitándolos a nuestro hogar, para mostrar que hay
interés de parte nuestra.
B) Fortaleciendo la relación:
* Dar alta prioridad a la amistad. Si ellos ven que sólo se está tratando de cultivar la amistad
porque se los quiere llevar a Cristo, lo van a discernir. Nuestra motivación es traerlos al Señor, pero si
no reciben a Cristo debemos seguir adelante con la amistad.
* Ser transparentes para qué vean nuestras virtudes, defectos, temores, frustraciones y victoria.
Ellos quieren ver sinceridad, no perfección.
* Hablar de nuestro cuidado por ellos. A veces no nos atrevemos a comunicar nuestros
sentimientos, sentimos algo y vemos una necesidad en nuestra familia extendida y nos da vergüenza
satisfacer esa necesidad.
* Apropiarse de los gestos del amor encontrados. (1 Co. 13:4-6).
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* Crear espacio en la relación. No asfixiarlos, manteniendo la distancia en la relación (Pr. 25.17)
de modo que ellos se queden con ganas de más.
C) Involucrando a otros miembros: El evangelismo amistoso es un trabajo de equipo, en el
que debemos involucrar a otros miembros de la iglesia. Si la familia extendida es una familia con niños,
inviten en una ocasión a otra familia con niños y tengan una cena juntos, tendrán cosas en común de las
que hablar. Si a la persona le gusta el fútbol, lleven a otra persona que le guste el fútbol. Si la persona
necesita un mayor desafío intelectual inviten a un líder de su iglesia.
Las reuniones no tienen por qué ser actividades de la iglesia, ni con mensaje central. Queremos
que lleguen a la iglesia, pero queremos comenzar en donde ellos están. Invítenlos a cualquier diversión
sana, o a reuniones especiales de la iglesia; programas de Navidad, días especiales, etc.
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F) Seamos naturales. El Señor nos ha dado una personalidad única y si intentamos ser otra
personalidad no vamos a ser auténticos. Dios quiere usar nuestra manera de ser, quiere usarnos tal como
somos.
El evangelismo amistoso no es un programa ni un gasto sino un estilo de vida y una inversión en
la vida de su óikos. Es la responsabilidad de todo cristiano. Nunca será automático sino un proceso
permanente. Una parte depende de nosotros. Somos los únicos que tenemos influencia sobre nuestros
familiares, amigos y vecinos. Debe ser de alta prioridad para la iglesia. De una vez para siempre
activemos este potencial ya adormecido
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ORANDO POR SUS OIKOS
Tomado de Apuntes Pastorales
POR JAIME MIRON
Durante una revolución en cierto país conocí a una viuda que resultó ser una verdadera guerrera
de oración. Cada día lunes se levantaba a las cuatro de la mañana para orar de rodillas durante varias
horas por todas las personas que conocía que necesitaban al Señor. Mientras oraba, esta viuda siempre
hacía énfasis en un nombre: Carlos, su hijo. Antes de que los revolucionarios finalmente derribaran al
gobierno, Carlos estaba activo ayudando a fomentar la revolución. Varias veces la guardia nacional
estuvo a punto de tirarlo a la cárcel o algo peor.
En una oportunidad los militares arrinconaron a Carlos y sus camaradas en los cerros. Varios
fueron abatidos a muerte, pero un soldado de la guardia apunto con su arma a Carlos, esta se trabo
repentinamente.
“Yo supe en ese momento que el Señor me estaba buscando”, dijo. En ese tiempo Carlos no quería a
Dios en su vida. Él planeaba lograr un “hombre nuevo” por medio del Marxismo. Pero mientras me
conducía por la ciudad capital, Carlos hablaba de cómo el Señor lo había salvado milagrosamente y lo
había llamado a ser pastor. Detrás de esa historia había una mujer de rodillas orando fervorosamente por
su hijo perdido.
En nuestras iglesias hablamos siempre acerca de “orar por los perdidos”; pero ¿cómo se hace
bíblicamente para doblar las rodillas y orar por nuestros vecinos, amigos y seres queridos, es decir su
oikos, que aún no conocen al Señor Jesucristo como hizo esta madre?
1) Pienso que se debe comenzar por conocer el corazón de Dios, lo más íntimo de su ser, que
añora comunión con la humanidad.
Jesús dijo: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10). Él
envió a Pablo en misión a los gentiles “ para que abra sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a
la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe que es en mi, perdón de pecados y
herencia entre los santificados” (Hch. 26:18). El Soberano Señor le dijo a Ezequiel: "No quiero la
muerte del impío, sino que se vuelva de su camino, y que viva" (Ez. 33:11). Dios “quiere que todos los
hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Ti. 2:4)
No conozco mejor manera para obtener pasión por los perdidos que pasar tiempo en la presencia
de Dios, escuchando su corazón. El apóstol Pablo deseaba fervientemente "conocer a Cristo" (Fil. 3:10).
Su misma e intensa pasión de ganar a tantos como sea posible para Cristo (1 Co. 9:19) es evidencia de
que conocía el corazón de Dios.
2) También soy motivado a orar por los perdidos cuando considero su destino. Esos amables
vecinos que viven en la misma manzana, cuyos hijos juegan con los suyos, se irán al infierno si no
reciben el Evangelio de Jesucristo.
La descripción que nos da la Biblia acerca del infierno es espantosa.
a) El infierno es un lugar de dolor físico. Hablando acerca del hombre rico que estaba en el infierno,
Jesús dice que estaba “en tormentos” (Luc. 16:23).
b) Habrá lloro en el infierno (Luc. 13:28),
c) En el infierno también habrá crujido de dientes (Luc. 13:28). A mi entender esto se refiere a
frustración e ira., en su furia, los asesinos de Esteban, crujían sus dientes" (Hch. 7-.54).
d) El infierno es un lugar, de oscuridad (Mt. 8:12). Esto es lo que más toca mi corazón, porque describe
la ausencia de Dios. “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” (1 Jn. 1:5).
e) Finalmente, el infierno es para siempre (Mt. 25:46).
Estas dos verdades, el sincero amor de Dios por la humanidad y el eterno y terrible destino de
aquellos que no conocen a Cristo, me mueven a arrodillarme; pero luego me pregunto cómo debo orar.
La oración “Señor, haz que Carlos se vuelva a Ti” ¿es un modelo bíblico?
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Llegué a la conclusión de que sí es parte del modelo bíblico. Exhorto ante todo, a que se hagan
rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos
los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres
sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Ti. 2:1-4). Por supuesto, debernos orar por los
que no son de Cristo.
Ore por ellos con compasión. Pablo explica en Romanos 10:1, "Hermanos, ciertamente el
anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Cuando Cristo se acercó a
Jerusalén lloró por la ciudad (Luc. 19:41).
Durante una conferencia misionera en que participé, se le pidió a un obrero nacional de Liberia
que guiara la oración, pero lo único que pudo atinar a decir fueron las palabras "Oh Señor", y luego
comenzó a llorar por su país y los liberianos que no conocen al Señor. Por varios minutos sollozó sin
pronunciar una palabra, y luego regresó a su asiento. Eso es orar con compasión.
Ore persistentemente. Mateo 7:7 significa literalmente, '"Pedid (y seguir pidiendo), y se os
dará; buscad (y seguir buscando), y hallaréis; llamad (y seguir llamando), y se os abrirá".
Ore específicamente. La Asociación Evangelística Luis Palau utiliza una tarjeta de oración que
denomina Operación Andrés. Les pedimos a los creyentes en Cristo que anoten a lo menos cinco
nombres de su oikos en la tarjeta y prometan ante, Dios orar por esas personas. Estuve presente en una
iglesia cuando una jovencita pidió la palabra. Explicó que había completado su tarjeta y comenzó a orar
por los cinco amigos. Sin embargo, ninguno aceptó su invitación de asistir a la campaña.
"Estaba tan desanimada que decidí no ir yo misma. Pero finalmente fui sola y me senté atrás.
Miré hacia mi izquierda y vi a dos de mis amigas. Luego, antes de que terminase la reunión, habían
venido las otras tres, y esta noche deseo presentar a dos de ellas que han recibido al Señor como
Salvador".
Orar por el Mensajero. Orar por los que no son salvos es enteramente bíblico y cristiano, pero
lo curioso es que no es el enfoque de oraciones evangelísticas del Nuevo Testamento. Al leer los
evangelios y las epístolas veo que tanto Jesús como Pablo enfatizan oraciones a favor del mensajero,
mientras que yo siempre oraba solamente por la persona que necesitaba oír el mensaje.
1) "La mies es mucha, mas los obreros pocos" dice Jesús, "Rogad, pues, al Señor de la mies, que
envíe obreros a su mies' (Mt. 9:37-38). Cuando usted pide que el Señor mande obreros, ¿por quién está
orando? En primer lugar, está orando por usted mismo y luego por su familia y por aquellos a quien
conoce bien en su iglesia.
Mi suegra era una mujer piadosa que pasaba horas en oración. Durante años le pidió al Señor de
la mies que enviara obreros, El Señor le contestó enviando a su propia familia. Uno de sus hijos está
trabajando con el Instituto Linguístico de Verano y una hija misionera pasó 25 años en la India. Un nieto
está produciendo películas cristianas y otro es misionero a los indígenas.
Mi esposa Abigail y yo no nos enteramos hasta muy poco tiempo antes de que Mamá falleciera
que ella tenía una inquietud especial de oración por Méjico. ¿Es de sorprenderse que pasamos nuestra
primera década de ministerio con el equipo de Luis Palau en Méjico?
2) Ore específicamente que el Señor mande una persona para comunicar el evangelio a ese
amigo o miembro de su familia que no es salvo, por quien está orando. Quizá nunca ha logrado,
“comunicarse” con esa persona o quizá viva a miles de kilómetros de ella. Ore para que Dios envíe a
alguien a su vida, alguien que respete, que comparta los mismos intereses, que, pueda comunicar el
evangelio de una manera entendible. Mi esposa y yo habíamos estado orando durante años por un
pariente. Comenzamos a orar para que Dios enviara a alguien que compartiera el Evangelio con él. Yo
estaba predicando en una iglesia cerca de donde él vivía. Un hombre se dirigió hacia mí y me dijo,
"Usted no me recuerda, ¿verdad?" Era cierto, habían pasado casi 30 años desde que habíamos ido juntos
a la escuela secundaria.
"Mi esposa y yo nos hemos convertido a Cristo recientemente”, dijo, "y ¿sabe quién vive a la
vuelta de la esquina de nuestra casa?" Ese pariente. “Hace alrededor de cuatro semanas comenzamos a
orar por él. Hemos invitado a su familia a nuestra casa y desearíamos guiarlos al Señor Jesucristo".
Cuando estaba en la cárcel el apóstol Pablo nos dijo cómo orar por mensajeros. Me he preguntado, "Si
yo estuviera en la cárcel y tuviera la oportunidad de comunicarme con amigos cristianos, ¿por qué les
33
pediría que oraran?" Quizá por gracia para poder sobrellevar la prisión, o por mi familia. Quizá lo más
probable sería que ore: "Señor, sácame de aquí".
Con Pablo no fue así. El pidió oportunidades para testificar: “Orando también al mismo tiempo
por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de
Cristo, por el cual también estoy preso” (Col. 4:3).
Cuando estuve en el país que mencioné que sufrieron la revolución, me llamó mucho la atención
el hecho de que a pesar de la extrema escasez de necesidades básicas, los creyentes no me pedían que
orara por más arroz y frijoles; me pidieron orar para que se les presentara la oportunidad de testificarle
al presidente. Unos meses después de mi visita, eso sucedió.
3) Pablo también pidió osadía. "Y orad por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada
palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas;
que con denuedo hable de él, como debo hablar' (Ef. 6:19-20). Algunas veces nos sobreviene una buena
dosis de “cobardía” después de haber orado y recibido la oportunidad de testificar.
Durante un seminario en nuestra iglesia sobre evangelismo amistoso le pedimos a los
participantes en un cuestionario, cuáles eran sus impedimentos más comunes para ser un “testigo fiel”,
Vez tras vez leímos la misma respuesta: El temor; temor a ofender, temor al rechazo.
La Biblia afirma: “El perfecto amor echa fuera el temor” (1 Jn. 4:18). Si el amor de Dios por la
humanidad nos constriñe (2 Co. 5:J4), vamos a poder proclamar el evangelio con valentía.
4) Pablo también pidió por él mensaje: "Que al abrir mi boca me sea dada palabra" (Ef. 6:19). El
mensaje es "el misterio de Cristo” (Col. 4:3). Debido a que hablamos sobre Jesucristo, no sobre
nosotros, El nos dará las palabras.
Durante una campaña con Luis Palau un señor vino a nuestro centro de consultas pidiendo
ayuda. Resultó ser un hombre odiado por el pueblo. Se le había dado la autoridad de reformar las áreas
que no producían ganancia en las compañías estatales por lo tanto era responsable de que cientos de
personas perdieran sus empleos.
Conversamos sobre el evangelio, y varias veces le pregunté si deseaba recibir a Cristo. El decía
que no, no quería. "¿Qué es, lo que le impide hacerlo?”
le pregunté. “No lo sé” respondió Por lo tanto le pedí al Señor que me guiara y con Biblia en mano
contesté una serie de preguntas que supuse un hombre de su posición se haría. Al día siguiente, su
esposa vino a verme con lágrimas en el rostro. ¿Sabe qué pasó anoche? dijo. “Mi esposo cayó de rodillas
y recibió a Jesucristo como su Salvador, y yo deseo agradecerle a usted por contestar a todas sus
preguntas”
"El no me hizo ninguna pregunta", le contesté. Pero ella dijo que yo había contestado todas las
preguntas que él hacía en su hogar. El Señor me dio las palabras.
5) Pablo también pidió claridad, para que lo manifieste como debo hablar" (Col. 4:4). Ore por
claridad. Hace algunos años yo me encontraba en la plaza central de una ciudad y escuché a un hombre
predicar el evangelio. Era una buena predicación, pero no era clara; el evangelio esta presentado de tal
manera que no se podría comprender a menos que se tuvieran tres años de seminario. Ore que al
entregar él mensaje pueda hablar con claridad.
6) Finalmente, creo que este tipo de oración evangelística por los que no son salvos y por el
mensajero es efectiva para derribar fortalezas. La Biblia dice, "Pues aunque andamos en la carne, no
militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son camales, sino poderosas en Dios
para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Cor.10:3-5)
La fortaleza puede ser apatía o racionalismo, materialismo o falsa religión, "espíritus
engañadores y doctrinas de demonios" (1 Ti. 4:1). Sea lo que fuere, la oración evangelística según el
modelo de las Escrituras, derriba fortalezas y abre los corazones al Salvador Jesucristo.
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APRENDAMOS DE JESÚS Y FELIPE
Tomado de Apuntes Pastorales
POR MICHAEL GREEN
Tener gracia, sagacidad, encanto y sensibilidad, son características de aquellas personas que
son capaces de establecer relaciones rápidas y relajadas con otras personas de una amplia
variedad de trasfondos. Esa es una cualidad que deberíamos codiciar y cultivar todos. La gente necesita
vernos, no sólo como ejemplos de lo que Cristo puede hacer sino también como personas puente que los
ayuden también a ellos a llegar allí.
Algunas afirmaciones útiles acerca de esta forma de tender puentes son las siguientes: Dios
quiere que yo sea su persona (esto resulta fundamental, de otro modo no podría utilizarme), pero
igualmente desea que sea yo mismo y no trate de copiar a otros o imitar sus dones. Él es el Dios de la
variedad infinita, y puede usar cualquier tipo de personalidad. Resulta importante que nos aceptemos a
nosotros mismos para ayudar a otros a encontrar la gratuita y liberadora aceptación de Dios. Debemos
considerar todos y cada uno de los caminos que existen para llevar a Cristo a la gente. La flexibilidad
con la que el Nuevo Testamento presenta su mensaje es enorme, y no hay ninguna excusa para que
nosotros nos mostremos inflexibles. Es muy posible que se produzcan contactos ocasionales, y debemos
echar mano de inmediato a esas oportunidades pasajeras porque tal vez no vuelvan a repetirse. La
franqueza, el humor, la sensibilidad y el amor constituyen los principales ingredientes para hacerlo,
juntamente con un dejo de esa sal o un fogonazo de esa luz que Jesucristo ha traído a nuestra vida. A
veces pienso que puede compararse con la astucia de quien pesca con mosca, el que lanza su insecto
sobre un pez y si este está hambriento lo ingiere; en caso contrario el pescador acostumbrado no
continúa azotando el agua, sino que sigue, adelante sabiendo que alguno de esos días el pez picará. No
somos llamados a tomar por asalto las puertas de la incredulidad, sino a avanzar humilde, sensible
y vigilantemente tras el Espíritu Santo, y a estar listos para dar una palabra en sazón cuando él abra el
camino.
La oportunidad de hacer girar una conversación puede muy bien presentarse después de un
programa de televisión o una película, o tal vez durante una discusión sobre algún tema moral como el
aborto o los beneficios de las grandes empresas. El llevar una insignia discreta o dejar por la habitación
alguna revista cristiana puede dar lugar a una buena charla. El Testimonio sencillo de la realidad de
Jesucristo en su propia experiencia tiene mucho poder. Un «yo he comprobado» no es algo que pueda
rebatirse; después de todo lo que usted aporta a la conversación es su propia experiencia. El otro deberá
hacer con ella lo que mejor le parezca. En ocasiones la persona con quien estamos hablando se quedará
callada y no querrá seguir la conversación. Vale la pena dejar ahí el asunto, pero simplemente dele algo
sobre lo cual reflexionar: «Muy bien, dejemos esta cuestión... Pero creo que eres un poco miope.» Sobre
todo sea natural. Haga lo que le parezca oportuno.
Algunas veces descubrirá que su amigo tiene muchas ganas de abrirse y de discutirlas cosas. Tal
vez durante algún tiempo haya estado deseando en secreto hablar de la fe cristiana sin encontrar una
oportunidad hasta el momento. En tal caso dele, libertad, sea un buen oyente y comience desde ahí.
Otras veces verá que, como respuesta a su iniciativa, se saca a colación uno de los tantos temas trillados.
Es muy posible que eso sea una táctica para mantenerlo a distancia. Entonces, cierto toque de humilde
buen humor y una breve pero Inteligente respuesta dejará abierto el caminó para otra ocasión. Otras
veces aún es necesario traspasar la cortina de humo y revelar la pobreza de la excusa que se da, pero
sería prudente no hacer esto en público. A la gente nunca se la ayuda a progresar humillándola.
Naturalmente, puede que la persona esté lista para una charla seria en ese mismo momento; de ser así
deje cualquier otra prioridad y siga la corriente. Trátela como trataría a un amigo. Y en cuanto a los
amigos, a menudo hay que recorrer un buen trecho para llevarlos a los pies de Cristo. Necesitamos
ganarnos el derecho a hablar por medio de la solicitud, los intereses compartidos, la oración y el
testimonio silencioso de nuestra vida, A medida que vaya parando el tiempo descubriremos cómo
funciona y dónde vive espiritual e intelectualmente nuestro amigo.
Vale la pena intentar descubrir la necesidad que siente una persona en su vida, y relacionar con
ella a Jesucristo. Alguna gente sostendrá que no siente necesidad alguna; en tal caso no es prudente
intentar fabricarla. Entonces acometa el tema de la verdad: Vino o no vino, Jesucristo de Dios?
35
¿Resucitó o no resucitó de los muertos? Si estas cosas son ciertas, entonces no se trata simplemente de
sentir necesidad. En caso de que Jesucristo sea Dios y haya venido a este mundo por causa de gente
como nosotros, es que estábamos necesitados, profundamente necesitados, nos demos o no cuenta
de ello.
Después de descubrir dónde se encuentra nuestro amigo, tenemos que tratar de estimular su
deseo. Jesús no es nunca aburrido, ni nuestra conversación acerca de él debería serio tampoco. Fascine
a su amigo manifestándole lo que él no se espera: que Jesús está vivo y es enormemente pertinente para
su vida diaria. Cuéntele algo relacionado con la diferencia que Cristo ha supuesto para usted y para otras
amistades que ambos comparten. Procure pensar en algún pasaje bíblico en el cual Jesús se haya
acercado y cautivara a una persona de su estilo. Observe la flexibilidad del propio enfoque de Cristo
con distinta clase de gente. Con Nicodemo, un teólogo insulso que se lo sabía todo, habló del
revolucionario concepto de un nuevo nacimiento (Jn 3). A la mujer samaritana, desencantada de los
hombres y de la condición de parias en la que se consideraban los naturales de Samaria, Jesús le ofreció
una aceptación generosa: bebió del mismo recipiente que ella, demostrando así su falta de prejuicios, y
le habló de la cristalina agua interior de vida que podía transformar su penosa caminata diaria hasta el
pozo (Jn 4). Al ladrón que moría a su lado en terrible agonía, con la fe en que iba a recibir un reino
después de la muerte, Jesús le ofreció el alivio y el gozo de estar con él en el paraíso, el huerto de Dios,
ese mismo día (Lc 23). Esto fue algo tanto más grato puesto que las víctimas crucificadas a menudo
pasaban días enteros agonizando. 0 piense en Zaqueo, tan consciente de la hostilidad y la marginación
que sufría, y tratando de restaurar su soledad mediante ganancias deshonestas. Jesús se ofrece para ir a
comer con él (Lc 19). ¡Me pregunto cuánto tiempo haría que no le habían propuesto tal cosa! 0 en el
hombre paralítico necesitado de sanidad, pero más aun de perdón, lo cual Cristo sabía y al cual tocó en
esa área cruda e insospechada de su vida produciéndose luego la sanidad (Mc 2). 0 recuerde a la mujer
sorprendida en el acto de adulterio, la cual no necesitaba que se le mencionase su culpa (Jn 8): lo que la
dejó boquiabierta fue la generosa palabra de perdón que le dio Jesús.
Como puede usted ver, un enfoque totalmente distinto en cada ocasión, pero apropiado para el
individuo del que se trataba. Nosotros no acertaremos todas las veces lejos de ello-, pero vale la pena
ponerse ese objetivo. Jesús es el único camino a Dios, y no obstante hay muchas sendas que llevan a
Cristo. El temor, la esperanza, la confianza y el amor son cuatro de las principales fuerzas motivadoras
de la humanidad, y pueden muy bien proporcionar una forma de llegar al corazón. Algunas personas son
muy miedosas, y a veces quizás estaría bien trasladar su temor a un plano diferente. Existe tal cosa como
el debido temor de Dios (Le 13.1-5). Pero si vamos a seguir esa línea de conducta habremos de ser
sumamente, sensible y recordar que el amor echa fuera el temor (t Jn. 4.18). Mucha gente es optimista
por naturaleza, pero tiene poca base para su optimismo. En Cristo, quien ha entrado en el cielo por
nosotros, hay una esperanza que constituye el ancla firme del alma, y no debemos tener ningún reparo
en afirmarlo (Heb 6.19). A las personas confiadas, que tan a menudo son víctimas del engaño a causa de
su carácter bonachón, señáleles a Aquel que; es absolutamente digno de confianza y que jamás les
fallará (Ro 5.1; Jn. 6.37). Y los individuos afectuosos y amantes con quienes nos encontramos, se
sentirían sumamente ayudados y cortejados por el amor de Jesús que los busca a pesar de lo poco que le
han respondido hasta ese momento (Jn 3.16; Gl. 2.20). Averigüe la forma apropiada de llegar al corazón
de cada persona.
Es de la mayor importancia que uno se cerciore de que está logrando comunicarse. A menudo
los cristianos creen que están haciéndolo, cuando no es así, de modo que la gente escucha pero no
entiende. Hemos de traducir tanto nuestro lenguaje como nuestra manera de pensar a aquello que tiene
sentido para nuestro amigo; utilizar abundantes ejemplos del ámbito de su experiencia; Tener un pie en
el N.T. y otro en el mundo dramático, musical, intelectual y social de la persona. Si tenemos el interés
suficiente nos aseguraremos de ser comprendidos; más aun, de no dar lugar a ser malinterpretados.
Y luego deberemos relacionar a Jesucristo con la persona a la que hemos estado «investigando»
Cómo lo hicieron
Es útil ver cómo el mismo Jesús abordaba esta delicada tarea de atraer a la fe a un individuo. Tal
vez el ejemplo más célebre de los Evangelios sea el de Juan 4; donde Cristo mantiene un
diálogo con una mujer de Samaria. Se trata de un pasaje muy conocido y sobre el que se predica con
frecuencia, pero que ciertamente tiene algunas lecciones importantes que enseñamos.
36
Primeramente, es claro que en el interior de Jesús había un fuego ardiente, un deseo apasionado de
compartir las buenas nuevas del Reino, así como el presentimiento de que sería con alguien de Samaria.
«Le era necesario pasar por Samaria» (v. 4). Pero realmente no tenía por qué hacerlo. Si bien es cierto
que la ruta directa atravesaba esa región, las relaciones entre judíos y samaritanos eran tan malas que los
hebreos ortodoxos se tomaban la molestia de dar un gran rodeo para evitar la contaminación que
supondría el entrar en dicha zona de raza y religión mezcladas. Sin embargo no sucedía lo mismo con
Jesús, quien sentía pasión por alcanzar a los necesitados.
En segundo lugar, puedo ver que Cristo se molestó por un solo individuo (v. 7), saltó las convenciones
hablando con una mujer a solas, desafió al agotamiento (v. 6), y aceptó aquella oportunidad, cuando
seguramente menos ganas tenía.
En tercer lugar, por muy curioso que sin duda le habrá parecido a la mujer, Jesús le pidió a esta que le
hiciese un favor (v. 7). Esa es muchas veces la forma de ganarse la confianza de alguien y a su debido
tiempo, su corazón.
En cuarto lugar, Jesús comenzó por aquello en lo que ella estaba interesada: el agua. Esa mujer no
buscaba ninguna conversión espiritual: había ido en busca de agua. Y con sumo tacto y sagacidad Jesús
la hizo avanzar desde allí. Hay que aprovechar las vías naturales que se nos presentan.
En quinto lugar, despertó la curiosidad de la mujer e hizo que esta sintiera sed espiritual: «Si conocieras
-dijo Jesús-... quién es el que te dice: Dame de beber... » (v. 10). Debemos buscar maneras de conseguir
esa curiosidad inicial que hará que la persona avance en la dirección debida. La adoración es una de esas
maneras, y el testimonio otra; y si hay una sanidad o una lengua con interpretación, o una declaración
profética y en nuestros días estas cosas se dan en muchos círculos cristianos, a menudo eso también
producirá la curiosidad inicial en individuos que aparentemente no tienen ningún interés.
En sexto lugar, lo siguiente que resulta obvio en este pasaje es la forma en que Jesús comienza a
entusiasmar a la mujer con las posibilidades de una verdadera vida espiritual. La «fuente» de agua viva
en su propio corazón reseco debió ser una imagen poco menos qué irresistible para ella, tan cansada de
la penosa caminata hasta el pozo. Y ese entusiasmo hizo posible que la mujer se conformase con una
respuesta muy breve a la pregunta que había planteado en cuanto al lugar apropiado para adorar, algo un
poco ajeno al tema del que estaban hablando.
En séptimo lugar, observo que Jesús no sintió vergüenza de señalarle su pecado. Lo hizo con mucha
cortesía y sin profundizar (v. 16), pero también con firmeza. Para que la gente se dé vuelta y encuentre a
Cristo, tiene que haber un acto de arrepentimiento, Por así decirlo, no podemos comer a su mesa sin
lavarnos las manos.
En octavo lugar, la mujer tenía una dificultad que planteó entonces (v. 19). No hay duda de que se
trataba de un verdadero problema para ella, pero el exponerlo en ese momento sugiere que quizá haya
sido también una especie de cortina de humo. Yo creo que podemos suponer que la mujer no quería que
Jesús continuara indagando en sus asuntos matrimoniales. V-1 Señor contestó a su pregunta -se tratase o
no de una evasiva- con gran concisión, y trajo de nuevo a la mujer al tema que él mismo había
planteado: el agua de vida y lo que ella pensaba hacer al respecto.
En noveno lugar vemos a Jesús guiando a la fe a aquella mujer con gran sencillez y mano segura. La fe
en cuestión no estaba muy bien formulada, ni era muy extensa. Tenía un contenido indudablemente
deficiente, pero bastó para que ella y el Salvador iniciaran el contacto. La mujer albergaba alguna idea
de quién era Jesús (v. 26), y tenía cierto vislumbre de la transformación que él podía efectuar por medio
de aquella «agua viva» (v. 14). Eso era más bien todo: no mucho, pero suficiente.
Y en décimo lugar, este instructivo relato concluye con dos hechos encantadores. Primeramente vemos
que la mujer, entusiasmada de veras con Jesús, da testimonio a otros de lo que había empezado a
descubrir (v. 29). Ese es con mucha frecuencia el resultado de que alguien encuentre a Cristo: no puede
guardar silencio al respecto sino que desea comunicarlo a los demás. Y luego descubrimos a los
hombres de Samaria que responden a su vez a Jesús (vv. 39-42), en parte como consecuencia de lo que
la mujer les había dicho y en parte por haberle conocido ellos mismos.
El relato entero es un modelo maravilloso de evangelización personal, una lección del propio
Maestro. Pero si nos parece que no podemos siquiera pensar en igualar las habilidades de Jesús,
echemos un vistazo a Felipe tal como se nos presenta en Hechos 8. Evidentemente, Lucas quiere que lo
consideremos como un modelo de esa campaña de evangelización personal de los primeros cristianos
que tanto influyó en la propagación de la iglesia.
37
Ante todo Felipe era un hombre que tenía contacto con Dios (vv. 26, 29, 39), y el Señor podía guiarlo
porque él permanecía en Cristo y era sensible a su voz.
En segundo lugar, esa sensibilidad lo llevaba a obedecer (vv. 26- 27). Felipe fue a donde se le
ordenó, y respondió al suave impulso del Espíritu Santo para abandonar Samaria y desplazarse lejos
hacia el sur, aunque le hubiera resultado muy fácil aducir buenas razones para no hacer aquello que Dios
le estaba diciendo que hiciese.
En tercer lugar, se trataba obviamente de un hombre humilde. Aunque era uno de los siete
«diáconos» de Hechos 6, Felipe había descubierto claramente que sus dones más importantes no estaban
en la administración sino en la predicación, y la primera parte del capítulo 8 del libro de los Hechos
abunda en las proezas que realizó en Samaria, donde parece haber habido algo semejante a un
avivamiento. Tal vez estuviera recogiendo lo que Jesús había sembrado allí. De cualquier modo. Felipe
estuvo dispuesto a dejar atrás todo eso, abandonar el centro de la escena y viajar más de cien kilómetros,
internándose en el desierto, sin perspectivas de encontrar un auditorio, sólo porque una persona en aquel
lugar lo necesitaba (algo que él ni siquiera sabía) No le importó ser el siervo de un eunuco etíope por
amor de Cristo, Ciertamente Felipe no tenía nada de remilgado, ni de difícil.
En cuarto lugar, Felipe era un entusiasta (v. 30): uno tiene que serlo para correr a aquel desierto
donde la temperatura puede alcanzar los sesenta grados a la sombra. Su celo debió brotar, en el
fondo, de comprender la necesidad de aquel hombre -sin Cristo y sin esperanza- mientras avanzaba en
su carro leyendo en alta voz. Algo de la propia compasión de Jesús se apoderó de Felipe y lo incitó a la
acción.
En quinto lugar, se trataba de alguien con tacto: una virtud que no siempre acompaña al
entusiasmo. Así que no actuó precipitadamente, sino que escuchó, hizo muchas preguntas y ofreció sus
servicios (vv. 30-35). Luego comenzó precisamente desde donde se encontraba aquel hombre. Un tacto
como ese brota del amor, de un interés real por la gente.
En sexto lugar, Felipe estaba bien informado. Conocía lo suficiente su Biblia como para
reconocer el pasaje que se leía en voz alta de un modo tan sorprendente al aire del desierto. Pertenecía a
Isaías 53, y él pudo utilizarlo muy bien como trampolín para predicar a Jesús. No hay atajos que eviten
el aprender de memoria al menos unos pocos pasajes de la Escritura con el objeto de poder utilizarlos
para ayudar a otros. Naturalmente, ¡no todo contacto ocasional estará leyendo Isaías 53! Pero de
cualquier forma la idea es válida debemos estar preparados para el enfoque que nos sugiera la situación
en la cual se encuentran aquellos a quienes tratamos de servir.
Por ultimo Felipe era muy directo (v. 35), y le transmitió a aquel hombre necesitado, pero
buscador, no ideas o doctrinas religiosas, sino a Cristo: la persona viva y amante de Jesús. La franqueza
parece haber sido un rasgo característico de Felipe (vv. 5, 12), y todavía resulta eficaz si la utilizamos
con amor. Ciertamente Jesús mismo debe constituir la esencia de lo que tenemos que comunicar a la
gente. Él, y sólo él, puede transformar la vida de las personas.
Tomado y adoptado de La iglesia local, agente de evangelización Michael Green, Nueva Creación, 1996. Usado
con permiso. Michael Green fue pastor de la Iglesia St. Aldate de Qxfort por muchos años, Posteriormente fue
profesor en Regent College, Vancouver, Canadá. Actualmente dirige un programa relacionado con fe década de
la evangelización» de la Iglesia Anglicana en los Islas Británicas. Es conocido como conferencista en todo el
mundo y ha escrito numerosos libros.
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PENETRANDO LA MURALLA CULTURAL
Tomado de Apuntes Pastorales
POR TEODORO HAGGARD
La iglesia está en guerra. Puede que su ciudad no tenga actividad del ocultismo abierta como la que hay
en mi ciudad, pero puede estar seguro de que Satanás está usando alguna otra estrategia para impedir
que la gente de su ciudad vaya al cielo. En mi país el Islam es la religión que está creciendo con mayor
rapidez en varias ciudades. Se está enseñando el hinduismo en nuestras escuelas y centros deportivos.
Ya no hay una norma de lo que está bien y lo que está mal; ahora todo es "relativo".
El pensamiento secular es respetado; el pensamiento cristiano es escarnecido. El humanismo es la
religión patrocinada por el estado y los que lo desafían son ridiculizados.
En algunos círculos cristianos los creyentes ni siquiera captan el hecho de que su nación esté
cambiando. Muchas veces utilizamos nuestras iglesias para proteger una cultura que ya no existe. En
lugar de reformular nuestros métodos y desafiar nuestra propia efectividad, tratamos de escapar de la
responsabilidad de la condenación eterna de las personas de nuestra comunidad, culpando a los demás
por nuestra propia ineficiencia espiritual.
Pero nosotros los cristianos ya no podemos darnos el lujo de hablar de nuestras diferencias.
Estamos perdiendo nuestras ciudades. No nos hemos dado cuenta de ello porque en muchos casos los
templos están llenos y nosotros estamos ocupados haciendo cosas buenas. Pero el estar ocupado no tiene
nada que ver con el hecho de que tenemos o no impacto en nuestras ciudades. Varias veces a la semana
tengo que preguntarme: ¿Lo que estoy haciendo es algo que realmente hará una diferencia en el destino
eterno de alguien? ¿Promueve a Cristo y a Su Palabra en nuestra comunidad? ¿Ayudará a los no
cristianos de la comunidad a entender el mensaje de Cristo.
LA MURALLA CULTURAL
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EL MENSAJE PROACTIVO SALTA LA MURALLA CULTURAL
"Hola a todos. Les habla el pastor Ted Haggard de la iglesia cristiana Vida Nueva. Sé que a esta hora
estás muy ocupado u ocupada preparándote para ir a trabajar y llevar a los niños a la escuela, pero yo
solo quiero animarte a leer tu Biblia por uno o dos minutos antes de salir hoy de tu casa.
"La Biblia posee una gran información sobre cómo tener un matrimonio exitoso, cómo criar a
tus hijos, como tener una carrera exitosa e incluso cómo administrar tu dinero. La Biblia te ayudará en
tu relación con tu supervisor y tus compañeros de trabajo. Créeme, si inviertes tan solo unos cuantos
minutos leyendo la Biblia antes de salir de tu casa hoy, tendrás un mejor día".
Cuando yo era un joven pastor, programé un seminario sobre la música rock. La noche del
seminario, había una fila de autos de tres kilómetros de largo en tres direcciones El local estaba lleno, el
estacionamiento repleto y miles más querían entrar.
La televisora CBS grabó las actividades, entrevistó a estudiantes y recopiló algunas escenas para
el noticiero de la noche. ¿Por qué? ¿Porque dos hermanos estaban dando un seminario de música rock?
No, porque esta clase de evento no atrae tanta atención.
Lo que pasó es que cuándo programé el seminario, decidí Promocionar el evento entre las
personas que más disfrutaban la música. Pagamos para que los principales locutores radiales
promocionaran el evento ofreciendo los secretos de la letra y de la música de los grupos más populares.
Las principales emisoras radiales trasmitieron anuncios publicitarios que invitaban a la gente a asistir.
Muchos estudiantes de escuelas públicas respondieron y muchos llegaron a Cristo. Incluso algo
pasó que no esperábamos estudiantes que no eran cristianos dejaron de escuchar música rock y
comenzaron a comprar música cristiana. El mensaje del evangelio había penetrado efectivamente la
muralla cultural; la vida de miles de estudiantes fueron transformadas. Incluso la CBS lo consideró
digno de salir en el noticiero.
A veces nos preguntamos por qué los medios de comunicación seculares nunca cubren los
principales eventos cristianos. Estamos tentados a creer que es por causa de una inclinación anti
cristiana. Yo no creo que sea así. Creo que es por causa de que nuestros eventos no llegan al mundo.
Regularmente compramos comerciales de televisión de 30 segundos y colocamos anuncios
publicitarios proactivos dentro de la programación secular. Tratamos de colocar algunos de esos
anuncios mientras transmitían lo peor de la programación de todo tipo. Sin embargo, ocasionalmente,
también transmitimos nuestros anuncios durante los programas para niños, programas deportivos o
noticieros.
Una compañía profesional ha producido dos series de anuncios de 30 segundos que tienen que
ver con la soledad, él divorcio, la vida después de la muerte, y otras cosas. Ellos pusieron estos anuncios
a disposición de las iglesias de todo el país y han recibido repuestas positivas de sitios donde han sido
usados. Nosotros hemos empleado estos anuncios durante años con una gran efectividad. De vez en
cuando, también producimos nuestros propios anuncios. Uno fue filmado en un bar y fue titulado “No
más noches solitarias”. Una pareja vio este anuncio mientras estaban viendo televisión juntos en un
bar. "Detesto ese anuncio", le dijo el hombre a su novia. "Yo también' dijo ella.
Pero en menos de dos semanas, los dos habían llegado a nuestra iglesia y habían entregado su
vida a Cristo. Ahora el esposo es el coordinador de nuestro ministerio varonil Cumplidores de su
palabra. Si ese anuncio no hubiese sido trasmitido en una televisora secular, nosotros no habríamos
tenido acceso a esta pareja, porque ellos estaban viviendo del otro lado de la muralla cultural. La muralla
cultural debe ser penetrada. Debemos ir al mundo. Nuestro mensaje es para ellos.
El autor de este valioso artículo es pastor fundador de la iglesia Vida Nueva en Colorado Springs,
[Link].
Actualmente su congregación tiene casi 5,000 miembros. Este artículo es uno de
cinco principios prioritarios que él presenta en su libro Primera Prioridad
publicado por Editorial Carisma y editado por Libros Desafió.
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ALCANZANDO A EMPRESARIOS Y EJECUTIVOS
Tomado de Apuntes Pastorales
POR SERGIO HANDAL
No se qué es lo que nos falta. En la iglesia hemos recibido la visita de algunos empresarios, pero
vienen una vez y después no vuelven a aparecer. ¿Será que son demasiado orgullosos e insensibles a las cosas
espirituales, o será que la iglesia no les resulta suficientemente atractiva?"
Esta inquietud la hemos percibido en muchos pastores a lo largo de nuestro ministerio. Existe una
especie de frustración en algunos líderes por no lograr ser efectivos al evangelizar y discipular a empresarios.
Sin embargo, la tarea no es tan difícil. Lo que se necesita es un cambio de paradigma en la filosofía de cómo
ganar para Cristo a este núcleo de la población. Creemos que buena parte, de la victoria se logra con un cambio
de mentalidad, especialmente de los líderes cristianos. Es probable que los ejecutivos sean uno de los grupos
más propensos a tratar de “ganar este mundo” (afanándose en lograr una buena posición económica, poder,
fama, etc.). Y es precisamente por esto que encontramos a personas del mundo de los negocios que se
desubican cuando se dan cuenta de que han estado viviendo para un propósito errado. Los empresarios son
personas que también padecen necesidades; Estás necesidades son diferentes a la de otros grupos sociales, y
hay que saber cuáles son y cómo satisfacerlas. ''Las siguientes son algunas recomendaciones para aquellos que
desean ser líderes, efectivos de este sector de la población:"
El apóstol Pablo decía, a todos "me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos". Un
estudio minucioso de 1 Cor: 9:19-23 podría ser de mucho beneficio para entender el reto de innovar e
introducir cambios que nos permitan ganar a otros segmentos de la población.
En una ocasión invitamos a un importante personaje de la comunidad a disertar sobre las perspectivas
económicas de nuestro país. Giramos invitaciones a empresarios, profesionales, cuerpo diplomático y
periodistas. El evento se realizó en un buen hotel de la ciudad, y e1 resultado fue que tuvimos una gran
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asistencia de personas que pertenecían a estos grupos. Hasta hoy se ha conservado fruto de dicha reunión, de
tal forma que procuramos tener reuniones masivas de este tipo por lo menos una vez al año.
Nuestra experiencia es que una de las herramientas más útiles en el proceso de ganar empresarios y de
mantener animados a los que ya están en la iglesia, es la creación de reuniones especiales con temas dirigidos
al interés dé ellos. En estas reuniones pueden participar otros ejecutivos y profesionales de la iglesia que hayan
sido entrenados previamente para lograr una buena primera impresión. No existe una segunda oportunidad para
producir otra primera impresión. Uno de los elementos que se deberían incluir en esta preparación es la
eliminación de todo lenguaje religioso excesivo. El empresario no cristiano tiende a rehuir ante lo religioso. No
debemos olvidar que el cristianismo es una relación personal con Jesucristo y no una religión. Preparar
reuniones para que los empresarios ganen a empresarios es una de las formas más efectivas para lograr
estabilidad en la asistencia de este grupo a la iglesia. El hombre (o mujer) de negocios será ganado para Cristo
mayormente por otro hombre (o mujer) de negocios, y podrá mantenerse en un servicio fiel al Señor teniendo
el propósito de ganar a otros en situaciones similares a través de reuniones especializadas.
4. Crear una serie de temas que puedan llenar necesidades de este grupo poblacional.
Esta recomendación difiere un poco de la anterior en el sentido que los otros temas son para atraer al
empresario a la iglesia, mientras que estos temas son para comenzar a edificar el carácter de Cristo en estas
personas, llenando en primera instancia sus necesidades particulares. El estudio de los empresarios en los
versículos de Mt. 16:25- 26 ha demostrado ser muy efectivo al advertirles acerca del camino en el cual
transitan, pues este grupo quiere "ganar el mundo, perdiendo su alma”. El compartir con ellos acerca de las
prioridades que deberían tener, brinda un gran sentido de dirección, siempre y cuando este criterio no se
imponga a la fuerza o legalistamente. El empresario necesita que se le hable con una mezcla de amor y claridad
con respecto a estas cosas.
5. Procurar mantener una relación de respeto y educación.
Un exitoso hombre de negocios en la producción de materiales de construcción, comenzó a
congregarse en una iglesia donde fue recibido con mucho cariño y actitud abierta. Luego de cuatro meses de
reunirse en la iglesia, sin ninguna explicación dejó de congregarse abruptamente. El pastor se preocupó e hizo
una cita con él para conocer las razones que le habían motivado a esa decisión. La respuesta del empresario le
sorprendió: "Yo me gradué con honores en la universidad, fui a estudiar mi master a una de las mejores
universidades del mundo, y no me gusta que personas sin educación ni posición económica me comiencen a
tutear sin haberles dado mi consentimiento. Francamente, he luchado por hacerme una imagen, y no estoy a
gusto con que se me trate de esta forma. Aunque a primera vista esto parezca una reacción orgullosa de parte
de este empresario, el cual debía crecer espiritualmente en humildad, es cierto que sus declaraciones nos
presentan un principio que no deberíamos descuidar: Las personas a discipular van a ir dando pautas de cómo
prefieren que se las trate. No podemos tratar a un anciano como a un joven, o a un profesional como a un jefe
de estado. Esto no es acepción de personas sino una realidad sociológica que deberíamos asimilar para ser más
efectivos en el proceso de evangelizar y ganar a empresarios. En la medida en que el empresario esté creciendo
espiritualmente, llegará el momento en que él mismo pedirá que se le trate con menos formalidad.
El apóstol Pablo fue un gran ejemplo cuando, a la vez que hizo gala de audacia, trató con profundo
respeto a Festo y al rey Agripa (Hch. 24).
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EL EVANGELISTA EN LOS HOSPITALES
Tomado de Apuntes Pastorales
POR FRANCIS GRIM
El evangelismo en los hospitales es uno de los más importantes, si no el más importante, de los
métodos de evangelismo, por las siguientes razones:
1. Hay más personas que pasan por los hospitales del mundo, por años, que por las iglesias.
Durante su estadía en el hospital, las personas son, por lo general, más receptivas al mensaje del
Evangelio que cuando se encuentran saludables, seguras de sí mismas y en situación próspera; son más
conscientes de su necesidad de un consolador y un salvador.
2. Nuestro Señor Jesucristo dedicó una gran parte de sus tres años y medio de ministerio público
a los enfermos. "Seguidme", fue su mandamiento. "Así como el Padre me ha enviado a mí, yo os envío a
vosotros".
3. Si bien en los países donde dominan ideologías o religiones tiranizantes se cierran las Iglesias
y se prohíbe la predicación, los hospitales raramente se cierran.
Realizar el evangelismo en los hospitales de manera competente no requiere de gran instrucción,
pero sí son esenciales mucho amor y mansedumbre. El problema del sufrimiento ha causado alarma y
dolor a la humanidad a través de los siglos: confronta a hombres y mujeres que no sólo se encuentran
cara a cara con este misterio sino que también experimentan sus incomodidades en forma tangible.
Recuerde que la sombra de la muerte descansa sobre algunos de ellos, y que el hospital bien puede ser la
última parada" antes de la eternidad. Según la Biblia, pasarán este período sin fin en el cielo o en el
infierno. Tratar con ellos requiere de toda la compasión, preocupación y solicitud posibles. Pídale a Dios
que le proporcione su propio amor por las personas perdidas. Trate de descubrir sus necesidades
profundas, en especial las espirituales. Desarrolle el arte de establecer un buen contacto visual, vocal,
táctil.
Un paciente con cáncer terminal le preguntó con nerviosismo, a un médico: "Por favor, dígame,
¿me voy a morir?" Con calma y con toda intención él respondió:. "¿Puede decirme de alguien que no
vaya a morirse?
Yo me encuentro bien y usted está enfermo, pero es posible que yo me muera antes que usted.
La pregunta no es: ¿Cuándo me voy a morir?" sino "¿Adónde iré cuando me muera?" Esto proporcionó
una oportunidad excelente para explicar el camino de la salvación y el sacrificio expiatorio de Cristo.
SUGERENCIAS PRACTICAS
Dado que el evangelismo en los hospitales es de tal importancia y sensibilidad y que puede
producir una cosecha tan abundante, resulta de primordial importancia que sea llevado a cabo de una
manera eficaz.
Las siguientes son algunas recomendaciones prácticas.
Vaya en oración y con cautela. Las personas que va a visitar han sido debilitadas por la
enfermedad y el dolor. En un mayor o menor grado se encuentran temerosas y ansiosas. Se requiere
que sea, a la vez, un serio y alegre mensajero de esperanza. La suavidad de espíritu es lo que debe
caracterizarse. No vaya hasta que no haya orado con intensidad, sensibilidad y compasión. La
predicación enérgica y convincente está fuera de lugar para esta ocasión. Todas las instituciones de
salud, grandes o pequeñas, poseen ciertas reglas que las gobiernan. Póngase al tanto de las mismas y
cúmplalas. No está en una iglesia o en un salón evangelístico, sino en un sitio muy diferente, cuya
función apunta a proporcionar la sanidad física o mental de los pacientes.
Las personas a cargo de los hospitales a veces se oponen con fuerza al evangelismo en sus
instituciones. Tal vez en el pasado hayan tenido experiencias desafortunadas y desagradables con
evangelistas poco sabios o demasiado vehementes; o pueden considerar su visita como una intrusión en
las vidas y el tratamiento de aquellos bajo su cuidado. No obstante, como visita sabia, usted puede
convertirse en un miembro valioso del equipo de salud que rodea al paciente.
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Siempre pida permiso para ver al paciente. Si su, visita está fuera de horario no interrumpa la
rutina de las salas. Los pacientes no deben recibir visitas inmediatamente después de una operación o
durante las visitas del médico. Preséntese a la persona a cargo de la sala (estación) y diga que tiene
permiso del director (jefe, supervisor). Pregúntele si sabe de pacientes que no tengan visitas y dígale a
quién piensa visitar.
INDICACIONES IMPORTANTES
A menos que ya el paciente lo conozca, preséntese y explíquele que pertenece a cierta iglesia u
organización, para que la persona se sienta cómoda.
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JÓVENES, ACCIONES EVANGELIZADORAS
Tomado de Apuntes Pastorales
POR EDUARDO RAMIREZ
Entiendo esto porque yo también fui adolescente y he trabajado mucho en medio de ellos. Es
una edad en que, al buscar definir la identidad propia, se busca mucha aprobación y afirmación de parte
de otros de su misma edad, por lo que todo lo que significa Opinar diferentes es considerado más
cautelosamente. Tal vez les cueste poco opinar diferente a sus padres y maestros, pero no es así con
aquellos de quienes esperan aprobación: sus iguales.
No deseo criticarlos ni juzgarlos de «débiles en la fe», sino entender su situación y, a manera de
sugerencia práctica, mencionar algunas acciones que puede realizar todo adolescente, las que tienen alto
potencial evangelístico. Estas acciones buscan crear la oportunidad de evangelizar por medio de la
amistad, la enseñanza bíblica y la enseñanza a largo plazo. Al considerar este tema, me baso en estas dos
suposiciones: primero, que la mayoría de los adolescentes asisten al colegio, uno de los lugares más
apropiados para la evangelización de sus pares; y segundo, que estas son acciones que realizarán los
mismos adolescentes, sin la participación de adultos.
1) Ayudar al adolescente a comprender el valor e impacto de este testimonio silencioso en las vidas de
quienes lo rodean.
2) Proveer ocasiones para que comprenda cómo funciona en la práctica este testimonio, por medio de
discusiones sobre el tema, donde se mencionan y elaboran ejemplos específicos.
3) Desafiar al adolescente en su vida espiritual de manera que tenga una visión clara de quién es Dios y
qué significa adorarle.
1) Animar al adolescente a utilizar la habilidad de establecer vínculos con otras personas de la misma
edad, para crear la base de la evangelización.
2) Recordarle continuamente que debe conversar con quienes hablan poco o nada. El líder debe
identificar a los más postergados.
3) Ayudar al adolescente a identificarse con y orar por sus compañeros, con quienes debe crear nuevos
vínculos.
4) Animar al adolescente para que no pierda la visión de evangelizar a sus compañeros a largo plazo.
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¿CÓMO ACERCARSE A LAS PERSONAS QUE
PARECEN NO NECESITAR A CRISTO?
Tomado de Apuntes Pastorales
Desde que los hombres han dejado de creer en Dios, no es que no crean en nada: creen en todo. (G. K.
Chesterton)
¿De qué forma puede la iglesia tomar el reto de acercarse a las personas dirigidas por el relativismo, el
intelectualismo? ¿Cuáles son algunas estrategias que le van a servir a la iglesia para ser más efectiva?
¿Qué hacer con aquellas personas que, parecen no necesitar a Cristo?
Sigue un esbozo de ideas y estrategias para alcanzar a personas con estas características.
1- Considerando el ambiente en que se desenvuelve
Una de las tareas más difíciles para cualquier cristiano es acercarse a las personas que están
atrapadas en la creencia de que este mundo y el éxito que ofrece son los objetivos más grandes en la
vida. Estas no sienten necesidad de nada qué sea trascendente. Su vida se ha reducido a alcanzar ciertas
metas temporales, sin considerar otras perspectivas o acciones necesarias para vivir una vida con
significado.
Muchas de estas personas son pensadores sofisticados en sus campos: Científicos, matemáticos,
ingenieros en computación. Sol especialistas con una debilidad manifiesta: no se hacen preguntas acerca
de las cuestiones trascendentes de la vida.
¿Qué se tiene que considerar para alcanzar a esas personas y hablarles de un sólo Dios cuando,
para ellas, hay tantas otras buenas opciones? Cómo presentar la exclusividad de Jesucristo, cuanto, hoy
en día, las susceptibilidades han alcanzado niveles sin precedentes, y con justicia. La tolerancia a las
diferentes razas y religiones había sido escasa a través de los años; ahora, el pluralismo ha dado lugar al
relativismo. Muchos de los miembros de la élite intelectual niegan completamente la idea de la verdad
absoluta.
Para responder a las inquietudes del párrafo anterior, es necesario reconocer una de las
tentaciones más comunes que uno tiene que controlar cuando habla con intelectuales, la ira es frustrante
hablar con personas intelectuales, porque la sociedad le ha quitado el carácter de sagrado a todo. Pero en
medio, de la situación hay esperanza, Jesús resistió la tentación de escandalizarse y de la condenación
eterna. Él pasó la mayor parte de su tiempo preparando los odres para el vino antes de llenarlos con el
vino nuevo. Nuestra tendencia es comenzar a vaciar el vino en odres que sencillamente reventarán. Para
empezar el diálogo y ganar el ser escuchados, se hace necesario la comprensión de las creencias
alternativas al cristianismo. Si usted puede hacer que cualquier religión parezca idiota, lo más probable
es que usted no huya comprendido esa religión. No podemos tomar creencias del pasado que son tan
preciadas, y burlarnos de ellas.
Un antiguo proverbio hindú cobra valor: «Una vez que le hemos cortado la nariz a una persona,
ya no tiene sentido darle una rosa para que la huela». Tenemos la tendencia a pensar que ser amables y
escuchar a la oposición implica que hemos sacrificado el mensaje. Pero necesitamos aprender cómo
manejar la crítica, cómo tratar a un antagonista. Incluso, mientras luchamos contra las ideas de un
oponente, debemos mantener la dignidad de éste intacta. Es necesario considerar que el cristianismo está
siendo relegado por la sociedad. Está siendo atacado. Los ataques han venido principalmente desde dos
frentes. En primer lugar, el mundo académico logró grandes triunfos en sus hazañas filosóficas y
científicas y le dio el crédito por estos avances a una cosmovisión agnóstica o atea. Desafortunadamente,
en contraste con esto, las preguntas del joven promedio virtualmente han quedado sin tratamiento en la
iglesia. Existe un gran peligro cuando les damos a los jóvenes sólo una lista de lo que deben y no deben
hacer. De esta manera, en las mentes de ellos el evangelio pasa a ser intelectualmente inverosímil.
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En segundo lugar, mientras que los escépticos intelectuales nos atacan racionalmente, las artes
nos atacan apelando a las pasiones. Actualmente no hay fuerza mayor para moldear la mente que la
invasión de la imaginación por los medios visuales.
Un reto para la iglesia es poder alcanzar a las personas que carecen de un marco de referencia o
estructura básica común a la nuestra. La tarea es muy difícil. Pero las oportunidades que se presentan no
tienen precedentes. Por ejemplo, estar presentes en los momentos de la vida. La iglesia todavía llega a
las personas que se encuentran en los puntos de transición: los matrimonios que se desmoronan, los
niños que se suicidan y dejan tras sí a padres impotentes. La muerte y el sufrimiento están en todas
partes.
Hay un dicho en la India que dice que podemos tocarnos la nariz directamente o dando toda una
vuelta, Y con algunas personas, necesitamos dar toda la vuelta para alcanzarlas. A partir de allí se
pueden tratar las preguntas intelectuales. La iglesia debe proveer un espacio donde las personas puedan
expresar sus inquietudes. En las iglesias vivimos el peligro de la comunicación verbal en un solo
sentido.
El evangelio debe estar ganando la atención de nuestra élite intelectual en todos los campos:
político, empresarial, académico y artístico. No le hacemos ningún favor a nuestras universidades
cuando las tachamos de causa perdida. Allí hay estudiantes tremendamente honestos. Y cuando sus
preguntas son tratadas de manera respetuosa, muchos admiten su vulnerabilidad.
Hágase las siguientes preguntas sobre la filosofía de evangelización que se está siguiendo:
3. ¿Estarnos conectando a las personas no cristianas con otras cristianas? El mensaje evangelístico
debe poner énfasis no sólo en «aceptar a Cristo» sino también en «unirse a la iglesia de Cristo»
Cuanto más en contacto una persona no cristiana esté con la persona de Cristo a través de su
pueblo, tanto más, completa será la comprensión que ella tenga de Cristo y de su amor.
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III. Venciendo obstáculos para la adopción de visitantes (Hch 2.4 7; Ro 15. 7)
Inconscientemente, una iglesia puede colocar obstáculos para los que vienen a la iglesia por
primera vez, impidiendo de una u otra forma que se integren a la vida de la iglesia.
1. Grandes redes familiares. Las redes familiares o células son importantes en el desarrollo de
la iglesia, pero, debe evitarse el riesgo de que la preocupación se dirija exclusivamente hacia
las personas que están adentro. Se debe sacar tiempo para las que están afuera.
2. Amistades existentes. Cuando una persona está empezando a llegar a la iglesia la atención
que se le preste es decisiva, y jamás se le debe dejar sola.
3. Instalaciones. El diseño de los edificios, de la iglesia puede ser un obstáculo cuando no hay
señales que dirigen a las personas hacia las entradas, la guardería, los baños.
5. Eventos especiales. Las personas atraídas a la iglesia por eventos especiales probablemente
se unirán a ella sólo si el tipo de ministerio que las atrajo primero es sostenido: una tarea
difícil de lograr.
7. Reputación. Los que vienen por primera vez a una iglesia rápidamente se dan cuenta de los
conflictos existentes entre los miembros.
8. Estilos de culto confusos. A menudo, los visitantes se sienten incómodos cuando vienen a la
iglesia por primera vez. Mucho de lo que hacemos en nuestros cultos intimida a los
visitantes, aunque le sea familiar a los miembros.
9. Malas actitudes. Tal vez el mayor, obstáculo para la integración del que viene por primera
vez es la actitud de los miembros.
Cuando entramos en la casa de alguien por primera vez, en quince segundos podernos darnos
cuenta si la sala nos causa una impresión de calidez o de frialdad. Lo mismo se aplica para las iglesias.
He aquí algunos consejos para darle calor a la atmósfera de su iglesia,
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Las personas también aprecian un edificio limpio y en buen estado. Cosas tales como pintura
descascarándose, desperdicios, suciedad, y cestos de basura malolientes pueden destruir una imagen
cálida.
La mayoría de las iglesias planean sus preludios, himnos, ofertorios, y selecciones corales. Sin
embargo, casi cualquier momento de silencio, por más breve que sea, puede ser incómodo para los
visitantes, Tratemos de poner música de fondo agradable antes del culto, durante las transiciones, y. en
cualquier otro espacio donde sirva para reducir la ansiedad.
4. Use oraciones coloquiales. La manera en que las personas oran comunica como se relacionan
con Dios. Cuando las oraciones de la congregación son simples y coloquiales, Dios parece no ser un
extraño para los visitantes.
5. Sea humano. Existe otra serie de componentes que pueden crear calidez.
En primer lugar, el humor es efectivo para bajar las defensas, aunque es importante seleccionar,
los momentos apropiados a fin de que este funcione de manera natural.
Segundo, los visitantes pueden sentirse incómodos cuando los líderes parecen ansiosos. Pero si
un orador o cantante sin experiencia admite su nerviosismo, la congregación probablemente no se
sentirá tan incómoda si la voz de este se quiebra o sus manos tiemblan.
En tercer lugar, cuando ocurre un evento inesperado (como por ejemplo, un estornudo
fuerte), una respuesta espontánea desde el púlpito, tal vez un salud», puede demostrar calidez.
Finalmente el vestido puede convertirse en una barrera si los que vienen por primera vez y perciben
que los líderes de la iglesia visten de manera demasiado formal, o demasiado informal.
2. Luego de una mudanza. Las personas que recientemente se han mudado a otra comunidad están
buscando amigos, médicos, dentistas, lugares donde comprar, e iglesias.
3. Durante una crisis. La muerte, los accidentes, el despido de un empleo, y otros tipos de crisis
hacen que la gente se cuestione sobre la vida. ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Por qué las
cosas malas me ocurren a mí? ¿Qué hago cuando no puedo arreglar las cosas por mí mismo?
¿Existe un Dios que se preocupe por mí? ¿Dónde puedo encontrar otras personas que me den
apoyo durante esta crisis?
4. En un momento de dolor. El divorcio, las drogas, y diversas formas de abuso tienen un profundo
efecto emocional. Un grupo de apoyo es una respuesta directa a este espacio de oportunidad.
5. Durante un periodo de renovación física. Muchas personas están renovando sus compromisos de
caminar, trotar, o participar regularmente en programas deportivos tales Como juegos de fútbol,
voleibol, o básquetbol. Las iglesias pueden alcanzar a estas personas a través de programas
orientados a los deportes.
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6. Durante la transición de criar solos a los hijos. Una gran oportunidad la representan los padres
que crían solos a sus hijos sin la intervención del otro progenitor. Tal ministerio puede ofrecer
oportunidades de crecimiento espiritual junto con apoyo práctico.
7. Durante los años en que los hijos requieren mayor cuidado. La creciente necesidad de las
familias de percibir dos ingresos produce la correspondiente necesidad de que alguien cuide de
sus hijos.
Que la gente no vea en su iglesia una congregación más, sino aquella a la cual le encantaría asistir,
especialmente por el testimonio y la calidad de vida de las personas que asisten allí. Como puede notar
se espera esfuerzo, perseverancia, paciencia, sacrificio y mucha sabiduría para saber hacia dónde van
enfocados los “cañones”.
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¿QUÉ ES LA MISIÓN DE LA IGLESIA?
Tomado de Apuntes Pastorales
POR EMILIO ANTONIO NUÑEZ
Esta bien que nos preguntemos que es la misión de la Iglesia. Cada uno de nosotros debe
hacerse esta pregunta. Y no una vez, sino tal vez repetirla en las diferentes etapas de nuestra vida, ante
las circunstancias cambiantes de la Iglesia, de la sociedad, y del mundo en general. Gracias a Dios la
respuesta fundamental ya está dada y viene de los labios del mismo Señor Jesús; nos llega por, medio de
la palabra, y del ejemplo de sus discípulos en las páginas del Nuevo Testamento. Cualquier controversia
que haya entre nosotros con respecto al significado de la misión de la Iglesia, debemos dirimirla a la luz
de la revelación escrita. Por ejemplo, en Mateo 28.18-20 tenernos la así llamada «Gran Comisión» que
el Maestro nos ha asignado, y en la cual podemos subrayar el concepto de totalidad.
EL PROPÓSITO DE LA MISION
Por tanto id, y haced discípulos... bautizándolos... enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado... » (v.19,2C». Centenares de veces he oído decir en la comunidad evangélica que la
misión de la Iglesia no es simplemente lograr «decisiones de fe» sino «hacer discípulos».
Hay consenso evangélico en este punto. Parece que no estaríamos dispuestos a limitar nuestra definición
de la misión a la tarea de presentar el plan de salvación con el propósito de que la persona evangelizada
diga que si recibe a Cristo como su Salvador. Por supuesto, la conversión personal a Jesucristo, el hecho
de volverse a el en arrepentimiento y fe, es indispensable y fundamental para el discipulado cristiano.
Pero admitimos que la misión de hacer discípulos incluye mas, que nuestro esfuerzo evangelístico. Así
lo da a entender el Señor Jesús en el texto que venimos considerando (Mt. 28. 18-20), y que podemos
traducir, con base en el idioma original de la siguiente manera: “Yendo, haced discípulo...
bautizándolos... enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”No se menciona
específicamente la actividad evangelística. Sin embargo esta se presupone, ya que no seria bautizados
aquellos que no hubieran llegado al punto de arrepentirse de sus pecados y confiar solamente en
Jesucristo para recibir el perdón y la vida eterna. El Señor espera conversiones autenticas. No es tanto un
asunto de estadísticas misionera, si no que se trata de ir a buscar que la gente emprenda y prosiga el
camino del discipulado [Link] muchos años me he inquietado en sumo grado de enseñar todas las
cosas que el maestro había mandado a sus discípulos. En este caso el concepto de totalidad tiene que
ver con el contenido de la enseñanza en la tarea de hacer discípulo.¿Cuantas fueron las cosas que Jesús
les enseño a sus discípulos durante el tiempo que estuvo con ellos? No he hecho el computo de la
misma, pero podemos suponer que el total no seria pequeño, especialmente si tomamos en cuenta que el
maestro enseñó por palabra y ejemplo. Una lectura somera del Sermón de la montaña basta para darnos
cuenta de un buen numero de imperativos éticos que vienen del Señor. En las epístolas del Nuevo
Testamento hay ecos inconfundibles del semón de la montaña.
Por ejemplo, Jesús dijo: “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced
bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”(Mateo 5.44). Estos
mandamientos repercuten sobre la enseñanza del apóstol Pedro, quien habla de hacer el bien en la
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comunidad civil(1 Pe.2.15,3.8-17). Sin duda el apóstol estaba pensando en hacerle el bien a los
enemigos de los cristianos. Lo mismo sugiere Pablo, aunque, él le da énfasis a la necesidad física en que
pueden encontrarse los enemigos del evangelio: “Procurad lo bueno delante de todos los hombres... si tu
enemigo tuviere hambre, dale de comer, si tuviere sed, dale de beber” (Ro. 12.17,20). Se ha citado hasta
el cansancio el texto de Gálatas 6.10 , donde el “mayormente a los de la familia de la fe” no borra lo de
hacer el bien “a todos”. El tema de las “buenas obras” aparece no solamente en la carta de Santiago. Lo
vemos también en otros textos, como en efesios 2.8-10 y en la carta dirigida a Tito.
El Señor Jesucristo enseñó no solamente el asistencialismo (ayuda a los pobres, cuidado de los
enfermos, alfabetización, desarrollo comunal, etc,) sino que también dijo que es función del discípulo
contrarrestar, las obras de las tinieblas. El cristiano tiene que ser sal de la tierra y luz del mundo.
¿Cómo? ¿Limitándose a ser creyente en el hogar y en la iglesia local? No. «Así alumbre vuestra luz
delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en
los cielos» (Mt. 5.13-16). El apóstol Pablo parece recoger fundamentalmente este concepto de
contrarrestar el mal cuando dice en Efesios 5.11: «Y no Participéis en las obras infructuosas de las
tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en
secreto». La Nueva Biblia Española dice: «denúncienlas». En realidad el verbo griego traducido por
«reprender» o «denunciar» en el mismo que se usa en Juan16.7-11, en relación con el ministerio, del
Espíritu Santo: «Convencerá al: mundo de pecado, de justicia y de, juicio». El significado de este verbo
es fuerte. El Espíritu trae bajo convicción al pecador, y lo hace también por medio del testimonio de los
creyentes en Cristo. El Discípulo debe apartarse de las tinieblas y denunciarlas ponerlas en vivencia por
el Poder de la Palabra y del Espíritu.
LAMETODOLOGIA DE LA MISIÓN
Ya hemos afirmado que las enseñanzas de Jesús eran de palabra y obra, Su didáctica incluía la
acción. Por medio de su conducta le enseñó a sus discípulos, entre otras cosas, a orar, a proclamar el
Evangelio del Reino, a no hacer acepción de personas, a identificarse con los pobres sin marginar a los
ricos, a no alejarse de pecadores y publícanos, a no guardar un silencio culpable ante los poderosos de su
tiempo, a hacerle frente con la Palabra de Dios a los enemigos del Reino y a Satanás mismo, a
entregarse por entero en el cumplimiento de la voluntad salvífica de su Padre celestial. ¡Y pensar que
debemos imitar su ejemplo! (Jn. 13.15; 1 Co. 11.1), andando como El anduvo (1 Jn. 1.6) siguiendo sus
pisadas! (1 Pe. 2.21). Jesús no enseñó el uso de la violencia para el cambio de las estructuras sociales.
Sufrió la violencia, sin ser violento en una lucha sangrienta contra sus enemigos. Tampoco enseñó la
búsqueda del poder político de parte de la Iglesia. Sin embargo, la persona, el carácter, y las enseñanzas
y acciones éticas de Jesús resultaron antagónicas para los poderes establecidos, tanto en lo religioso
como en lo político. De otra manera no lo hubieran crucificado. Nos guste o no, hay, en el Evangelio
auténticamente predicado y vivido, simientes de transformación social. Esto lo reconocían, a su manera,
mis venerable maestros en el Instituto Bíblico Centroamericano hace más de cuarenta años. Nos decían
que si cambiaban los individuos por el poder del Evangelio, se transformaría la sociedad. El maestro de
Historia Eclesiástica se emocionaba hablándonos de los cambios que el cristianismo efectuó en la
sociedad grecorromana, y citaba aquello de que «Jerusalén había triunfado sobre Atenas». Pero se nos
advertía también contra los peligros del Evangelio Social de los liberales
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enseñarles «todas las cosas» (Jn. 14.27), incluso las que estaban por venir (Jn. 16.13). El «discipulado»
en la vida de los apóstoles continuó después de la resurrección y ascensión del Señor.
Ser «discípulo hacedor de discípulos» es tarea de toda una vida. Por así decirlo, no habrá fiesta
de graduación antes de «aquel día». cuando todos estemos con el Señor en gloria. Los pastores que en
verdad desean el crecimiento cualitativo de su iglesia local, saben muy bien que no es fácil hacer
discípulos, y no les satisface una explicación reduccionista, simplista, del mandato misionero de Cristo
28.18-20).
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EL PASTOR LOCAL TAMBIEN IMPORTA EN LAS
MISIONES
Tomado de Apuntes Pastorales
POR ANDRES MURRAY
A comienzos del presente siglo (Abril 1900), una gran conferencia misionera se celebro en New
York. Muchos reflexivos y pragmáticos de la misionólogia cristiana evangélica se reunieron para
debatir y delinear su trabajo futuro. Las presentes son algunas de las citas que Andrew Munrray
extrajo del informe final de dicha conferencia, presentando, en este caso, aquellas referidas al rol
del pastor local en responsabilidad misioneras de la iglesia
En su mensaje sobre el pastor en relación con el campo misionero, el doctor Pentecost empezó
con estas palabras:
"La importancia del liderazgo necesita ser subrayada. Usemos este talentó que pone a otros en
marcha. Ustedes son los dirigentes. Nosotros, mires de jóvenes cristianos que estamos dispuestos a
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seguirlos, si quieren guiarnos. Si el llamado le hace en base, del amor propio del pastor o de la
benevolencia local de la iglesia o de la lealtad a la denominación, la respuesta que van a dar los jóvenes
será proporcionada a la estrechez de miras de la llamada. Pero si se nos llama haciendo sonar una nota
profundamente espiritual, pon un mensaje de la misma vida del Maestro que estamos a prendiendo a.
amar más y más, todos los miles vamos a seguirlos lo mejor que podamos".
Earl Tailor continuo poniendo la responsabilidad en los pastores:
Hasta que nuestros pastores estén preparados para apoyar esta empresa, nunca habrá un espíritu
misionero adecuado a las necesidades de esta generación'. Cuando el pastor ayuda, se puede decir. que
todo plan sale adelante; cuando el pastor se opone o es indiferente es, raro que haya algo que sále bien.
Mientras que alguno pastores devotos se han brindado a apoyar el trabajo surgente de nuevos ministros,
otros ponen obstáculos en levantar el entusiasmo de la, iglesia. Muchas veces es el mismo, pastor que
teme que le van a rebajar el sueldo". El Hon. S. B. Capen también se hizo eco dé la importancia del
liderazgo:
"Hay una condición esencial de modo absoluto para conseguir el éxito. Aunque hemos de
esperar que nuestros miembros cristianos tengan una gran participación en los planes para organizar
mejor, todavía necesitamos pastores dedicados para, dirigirlos en su, ejecución. Los Pastores deben
seguir siendo los líderes en esta gran obra y un pastor consagrado siempre significará una iglesia
consagrada.. En esta nueva época de obra misionera, los pastores de esta generación, si quieren, esta
guerra santa por la justicia en toda la tierra.
D. S. MacKay llama la atención a la obra del pastor en el levantamiento de misioneros:
"Una llamada especiales ha de ser efectiva, necesita hacer uso de la persuasiva personalidad del pastor
local, no detrás empujando, sino en ella, la tiendo en su centro. El esparcir unas hojas por los bancos y
simplemente llamar la atención sobre ellas es un modo seguro en que un pastor puede liquidar un
llamado especial. La efectividad de la llamada depende , en ultima instancia, del pastor que con celo y
amor la presenta con inteligencia. No voy a menospreciar el, que los misioneros, de vez en cuando,
ayuden desde nuestros púlpitos, pero es la fidelidad del pastor local quien traduce el llamado especial en
un mensaje individual a su propia gente, lo que constituye el secreto del éxito en la campaña para las
misiones extranjeras"'. ¿Qué va a ser usted? ¿Un estorbo para su iglesia y comunidad en que se haga
énfasis en las misiones extranjeras? Al contrario. El obispo Hendrix da una ilustración concreta:
"Andrew Fuller, alarmado por la indiferencia espiritual de su iglesia, predicó un sermón sobre el
deber que la Iglesia tiene de entregar el evangelio al mundo, Así consiguió abrir la comprensión
intelectual de la congregación y estimuló su celo y su propósito. Debido a ello, lo continuó el domingo
siguiente con otro sermón sobre el mismo tema: El deber de la Iglesia de entregar el evangelio al mundo.
El tercer domingo volvió a presentar el mismo tema desde el púlpito. Fue allí cuando los miembros
empezaron a preguntar. "Si el Evangelio puede salvar al mundo, ¿puede también salvar a nuestros
propios hijos, a nuestra comunidad?"Y apartir de aquellos sermones misioneros, dio comienzo uno de
los avivamientos locales más memorables de la historia de la iglesia".
Que el ministro sea ahogado y defensor de las misiones es una cosa pero de allí a que entienda
que las misiones son el objetivo principal de la iglesia, (y, por tanto, el fin básico por el cual existe su
congregación) es algo distinto,, muy distinto. El pastor local es muy importante para las misiones y tan
sólo cuándo ellas lo dominen con su poder espiritual podrá darles el lugar que le corresponde en su
ministerio. Debe comprender que todo creyente es llamado a dar testimonio del amor de Cristo y que la
vida espiritual sana depende de la participación del creyente en la obra del Señor Usted debe aprender a
dirigir a la congregación a hacer de la extensión del Reino de, Cristo el objetivo más elevado de la
existencia de la iglesia como corporación.
A fin de llevar esto a cabo, el poder esencial se halla en la consagración definida a ser llenado
con el Espíritu y el amor de Cristo.'Cuando piense en toda la ignorancia, mundanalidad e incredulidad
con la que tiene que luchar, se dará cuenta que su entusiasmo misionero no puede ser de la carne sino el
entusiasmo del Espíritu Santo. Esto le llenará de un intenso amor a Cristo, una fe firme en su poder, un
deseo intenso de conducir a todos sus discípulos a dedicar sus vidas para hacer, a Jesús, Rey sobre toda
la tierra.
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A medida que estudiamos con más interés las misiones, y la responsabilidad de los pastores para
con ellas, más veremos que todo depende del estado de la vida personal. Con respecto al pastor, por lo
menos, se hallará que el problema misionero es un problema personal.
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¿ESTÁN PERDIDOS REALMENTE?
Tomado de Apuntes Pastorales
POR J. O. SANDERS
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S1 la muerte inevitablemente significaba la aniquilación de los malvados, ¿cómo podría haber
grados de castigo, según lo enseñó tan claramente nuestro Señor? Si se leen las Escrituras sin procurar
buscar fundamento para una teoría preconcebida, saltará a la vista que el castigo de los malos así como
la bendición de los justos se representan como conscientes y eternos en log siguientes pasajes: Mt.
10.28; 13.41, 42, 50; 25.31-33, 41, 46; 26.24; Mr. 8.36; 9.43-48; Lc. 9.25; 12.9, 10; Jn. 5.28, 29.
"Queda claro que la única vía segura es mantenerse lo más cerca posible de la
revelación de las Escrituras" escribe A. G. Pouncy, "procurando subordinar la emoción a la verdad. No
puede haber una solución mental final a esta solemne cuestión, por lo menos en esta vida, pero es
posible que el corazón repose en la absoluta seguridad de que El -El Juez de toda la tierra, que está por
61
encima de toda lógica humana y cuyos caminos inevitablemente son una paradoja para los hombres ¿no
ha de hacer lo que es justo?" (Gn.18.25).
¿Qué grado de responsabilidad tienen los o evangelizados por su condición espiritual? Nosotros creemos
que aun sin evangelio, los paganos son responsables ante Dios.
¿Están los paganos en total oscuridad espiritual? ¿No han recibido ninguna luz de Dios,? Juan nos da la
respuesta: “Aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre, venía a este mundo" (Jn.1.9).
Tanto las Escrituras como la investigación revelan que los paganos de todas las edades han
tenido más conocimiento de Dios del que deseaban tener o al cual han respondido. Si bien no tienen la
ley de Moisés dada por Dios o las enseñanzas de Cristo, el hecho de que tienen algo de luz está
evidenciado por sus mismos escritos. Aquí hay algunos ejemplos:
Séneca: "Dios está cerca tuyo, está contigo, dentro tuyo. Un Espíritu sagrado mora dentro de nosotros, el
Observador y Guardián de todo nuestro mal y de nuestro bien. No existe hombre bueno sin Dios".
"Todos somos malvados; lo que culpamos en otro, encontraremos también dentro nuestro".
Lucrecio: "Todo nombre busca a tientas el camino de la vida".
Horacio: "Veo y apruebo el mejor camino. Sigo el peor.".
Marco Aurelio: "Si lo deseo, tengo el poder de alejar de mi alma toda maldad, toda concupiscencia.
Recuerda entonces este tu poder que la Naturaleza te ha dado."
En uno de los libros sagrados de los hindúes encontramos estas desesperantes palabras: "Yo soy
pecado; mi obra es pecado-, mi espíritu es pecado; fui concebido en pecado".
Tales afirmaciones indican que los antiguos filósofos paganos alcanzaron un considerable conocimiento
de la verdad y es digno notar que los mejores de ellos lamentaron el hecho de su propia pecaminosidad.
62
Pero a pesar de la luz que recibieron, según sus propias confesiones, no vieron de acuerdo a esa luz y
por tanto incurrieron en culpa.
Aun en su estado natural, rudo, los paganos tienen una apreciación dél hecho del pecado y una
aprehensión de su naturaleza. Un amigo misionero que fue condecorado por su servicio abnegado en el
Congo visitó cierta vez una tribu que jamás había tenido contacto con el hombre blanco. Deseando
conocer el nivel de sensibilidad y conciencia moral que prevalecía entre ellos preguntó al jefe, por
medio de un intérprete, en qué consistía para l pecado. Sin vacilar respondió: "Pecado es asesinato, robo,
adulterio, hechicería". ¿Podríamos encontrar un comentario más claro de la verdad de las palabras de
Pablo: "Cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no
tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones dando
testimonio su conciencia, ya causándoles o defendiéndoles sus razonamientos (Ro. 2.14,15)?
Aparte de toda influencia exterior este pueblo primitivo tenía un testimonio en sí mismo. La ley
de Dios escrita en sus corazones correspondía a la ley divina. No estaban sin luz. Plutarco menciona
"una ley que no está escrita exteriormente en libros, sino impresa en el corazón del hombre", mientras
que Sófocles se refiere a las "leyes indelebles de los dioses no escritas" sino en los corazones de los
hombres. Dios no ha dejado sin testimonio a todos los hombres que retienen en sus corazones mucho del
conocimiento original de la ley de Dios (Hch. 14.17). La idea de un sacrificio por el pecado ha sido
transmitida por la tradición como parte del conocimiento normal desde el tiempo de Abel. Los paganos
conocen lo suficiente como para demostrar su culpa y condición pecaminosa, evidenciado por lo que
están dispuestos a hacer para encontrar el perdón (peregrinaciones, ayunos, autoflagelación). Creen que
su gozo o tristeza futuros están determinados por Dios y que su destino es la retribución por su conducta
aquí en la tierra.
Aun en sus prácticas religiosas hay mucha decepción y simulación o fingimiento. A menudo se
ha visto a un idólatra quemar dinero falso a su dios mientras que en su bolsillo está el verdadero. Dios
siempre está contra aquellos que conocen la verdad y no la cumplen, ya sean cristianos o paganos. "El
juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad" (Ro. 2.2).
En base a lo que hemos estado considerando, podemos ver que los paganos tienen suficiente luz
como para convencerles de su pecado, ya que tantos de ellos, con el deseo de expiar su culpa, se
imponen tan tremendos sacrificios y negaciones. Saben que hacer el bien y buscar lo correcto es
agradable a Dios. Retienen la idea de pecado expiado por sacrificio y frecuentemente ofrecen costosas
libaciones para este fin. Aceptan como correcta la retribución futura por hacer bien y el castigo futuro
por hacer el mal, y que su destino no está en sus manos sino en las del Gran Espíritu o Dios no
conocido.
No afirmamos que tienen suficiente luz para guiarlos a un conocimiento pleno y al gozo de la
salvación, pero es evidente que Dios no se ha dejado sin un testimonio a ellos (Hch. 14.17).
El mundo pagano tiene varias fuentes de luz aparte de la revelación divina. Las principales son:
1. La naturaleza: Aquello que se puede conocer acerca de Dios por la evidencia de la naturaleza. El
testimonio de la teología natural no debe despreciarse. Todo hombre posee la luz del conocimiento de
Dios mediante sus obras. "" Lo que de Dios se conoce les es manifiesto pues Dios se lo manifestó.
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la
creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa"
(Ro. 1.19,20). "El apóstol Pablo está declarando cuánto puede conocerse acerca de Dios por medio de la
revelación que, El ha hecho de Sí mismo en la naturaleza, y de aquellos vestigios de Sí mismo que los
hombres pueden encontrar por doquier en el mundo que los rodea. Sin embargo, por estos medios no se
puede llegar a conocer al Dios personal. Este Dios sólo puede ser conocido por la revelación de El
mismo en su Hijo. La naturaleza y sus evidencias nos permiten conocer sólo sus atributos divinos, su
majestad. y su gloria". (R.C. Trench en Synonyms of the New Testament).
Algunos de sus propios filósofos confirman la aseveración de Pablo en sus escritos:
Aristóteles: "Dios, habiéndose tomado invisible a nuestra naturaleza mortal, es visible mediante sus
obras".
Platón : "El bando debe tener una causa y esa causa es el Creador Eterno"
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Cicerón : "¿Puede haber algo más evidente, cuando miramos al cielo y a los cuerpos celestes de que
existe alguna deidad de mente suprema que los gobierna?"
Pablo cita a los poetas griegos para sostener su posición. "Corno algunos de vuestros propios poetas
también han dicho: Porque linaje suyo somos" (Heb, 17.28).
Ya que poseen este conocimiento de un Creador los paganos son culpables cuando adoran cualquier
cosa creada. La idolatría es pecado consiente y por tanto culpable.
"No tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaban como a Dios.... sin que se
envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se
hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre
corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles" (Ro. 1.20-23).
Al dirigirse a los paganos de Licaonia (Hch. 14.11-17) , Pablo les señala al Dios Creador del
universo y apela a su creación como evidencia tangible. de su existencia y de su poder. A la luz de esto,
sus dioses eran vanos, y eran responsables por no creer en el Dios verdadero que había dejado este
testimonio visible de sí mismo y a quien debían haber reconocido como supremo. La creación, con su
testimonio mundial a la divinidad, es un libro abierto y aquel que se inclina ante alguna cosa o imagen
creada desobedece la visión celestial.
A los paganos (pero cultos) atenienses, Pablo declaró que por la misma creación debían haber
sabido que la gloria del creador, era mayor que todo templo hecho por manos (Hch. 1.722-24). Las
palabras 1no debemos" que utiliza en el versículo 29 significan que la ignorancia de ellos eran culpable.
Dado que Dios daba lluvia del cielo y Temporadas fructíferas, llenando sus corazones con comida y
alegría, tenían evidencia de la bondad de Dios. (Hch. 14.16,17).
Así Pablo parece enseñar que la revelación que Dios ha dado de sí mismo en la creación es tan
adecuada que si los paganos no responden a ella son culpables y por tanto merecen la condenación.
2. La tradición. Es muy notable qué, cuanto más antiguos son los registros de las naciones paganas, más
claro y evidente parece haber sido su concepto de un Dios Todopoderoso. Esto concuerda totalmente
con la acusación de Pablo al mundo pagano en Ro. 1.18-25, donde arguye que a partir de éste
conocimiento original ha habido una declinación continua hacia la idolatría más degradante y
repugnante.
Pablo afirma que ellos muestran "la obra de la ley escrita en sus corazones". "Hacen por naturaleza lo
que es de la ley" (Ro. 2.14,15). Las palabras "por naturaleza" en el idioma original significan aquello
que pertenece a la constitución original de algo en contraposición con lo que se enseña, se logra o se
hace. Es como si Pablo dijera: "Lo traen en sus genes".
Los sacrificios de sangre como medios repurificación eran conocidos ampliamente antes de que
la ley ceremonial fuese dada a Israel. Los egipcios, los griegos, los romanos, los africanos y muchas
otras razas ofrecían sacrificios, algunas veces humanos, con el fin de expiar sus pecados. Estaban
concientes de haber pecado y tenían un sentido de haber ofendido a una deidad que debía ser aplacada,
tomando medidas religiosas para resolver el problema de su pecado.
No existe nación que no tenga su propia tradición de una deidad que, de ser verdaderamente
aceptada, los impulsaría a honrar y respetar los reclamos de esa deidad (Ro. 1.21, 25, 28, 32).
.3. La conciencia. Dios ha dado a todos los hombres la notable facultad conocida como
conciencia (algo dentro del ser que dice: "Esto está mal y aquello está bien").El puso su ley en sus
corazones y luego dio la conciencia para interpretar esa ley. La conciencia por sí misma no enseña al
hombre que Dios es moral pero la naturaleza revela e informa y la conciencia admite.
Los paga nos, dice Pablo, muestran "la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio
su conciencia..." (Ro. 2.15). Aunque sus normas sean falsas todo pagano tiene alguna norma del bien y
del mal. Cuando hace lo que cree que es correcto, su conciencia lo aprobará. Cuando comete una acción
que, según sus normas, está mal, su conciencia le hará sentir la culpabilidad y la condenación del mismo
modo como al que viola las normas escriturales del bien y del mal. Descartar esas convicciones
deliberadamente es pecado y el pecado siempre acarrea castigo.
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PERSPECTIVA TEOLÓGICA DE LA PLANTACIÓN
DE IGLESIA
POR SAMUEL MARCANO
Es lamentable que tengamos que estudiar estos temas. Si estuviéramos cumpliendo con nuestra
responsabilidad no tendríamos necesidad de hacer llamados ni remover nuestra conciencia eclesial. ¿Cómo es
posible que hallamos llegado al punto de tener que persuadir a la iglesia de la necesidad de fundar nuevas
iglesias?, ¿Qué tipo de anticonceptivos hemos estado usando que ha provocado tal esterilidad?
No obstante, en medio de esta contradicción, existe la esperanza de que algunos oigan estas voces del
desierto y para su propio bien sean persuadidos de la necesidad de obedecer la orden del Señor. Afirmemos de
una vez que cada iglesia local sobre la tierra será juzgada por la fidelidad con la cual cumpla la orden que ha
recibido de reproducirse en nuevas comunidades de discípulos.
LA IGLESIA EN EL PROGRESO DEL REINO DE DIOS
La misión de Jesús queda resumida en la corta expresión de Lucas 19: 10: Porque el Hijo del Hombre
vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. El hombre perdido envuelto en su angustiosa tragedia fue el
objeto de la amorosa misión de Jesús (Jn.3: 16). Encontrar y restaurar integralmente a ese hombre fue en
esencia su tarea y la razón de ser de su presencia aquí en la tierra. El propio Hijo de Dios era Su mensajero y
mejor intérprete (Heb.1: 1-2). El Hijo del Rey vino a mostrar a los hombres el reino de Su padre, a explicarles
su naturaleza, valores y exigencias. Por eso con su venida podemos decir que se manifiesta en forma corporal
la llegada del reino de Dios (Mat.4: 17; 12: 28) y por eso su evangelio es también el evangelio del reino
(Mat.4: 23; Lc.4: 43).
Podemos entender el reino de Dios como la esfera donde es obedecida Su voluntad. Es una esfera
esencialmente espiritual, no es de este mundo (Jn.18: 36). Pero no todos quieren someterse a la voluntad de
Dios, no todos quieren ser parte de Su reino. También hay rebelión y desobediencia, y, desde el tiempo de la
primera rebelión el reino ha experimentado deserción. No se obliga a nadie a estar en el reino de Dios. La
fisura significativa que Satanás ocasionó en el reino motivando a la desobediencia a otras criaturas, movió el
corazón de Dios a la ejecución de un plan para hacer posible que los hombres volvieran al reino. Por eso el
reino de Dios aparece como el centro del mensaje misionero de Jesús. El se esforzó por indicar a los hombres
cómo entrar al reino (Mat.5: 20; 7: 21; 18: 3; Mar.9: 47; Jn.3: 3, 5); Enseñó sobre la ética de los ciudadanos del
reino (Mat.5-7); Comunicó a los escogidos los misterios del reino (Mat.13: 11) y escogió a un grupo para que
siguiera comunicando el evangelio del reino (Lc.10: 9; Mat.28: 19-20), lo cual hicieron en efecto (Hec.8: 12;
19: 8; 20: 25).
La comunidad de los seguidores de Jesús es también la comunidad de los hijos del reino y la
manifestación visible de él (Mat.13: 38; 25: 34; Lc.12: 32; Col.1:13; 1Tes.2: 12). Esta comunidad visible del
reino encarnada en un grupo específico de hombres y mujeres es lo que Cristo identificó como mi iglesia
(Mat.16: 18). El reino de Dios no es la iglesia así como una embajada no es el país mismo que representa. Sin
embargo, así como la embajada reproduce con fidelidad las políticas de su país de la misma manera la iglesia
reproduce la vida del reino. Aquí es donde la iglesia y el reino están conectados.
La misión terrenal de Cristo llegó a su desenlace con su ascensión a los cielos y la encomienda a sus
seguidores de continuar su tarea (Mat.28: 19-20; Hec. 1: 1-11). El Cristo corpóreo se fue a los cielos pero la
iglesia, como expresión corporal de Jesús en la tierra viene entonces a convertirse en la nueva portadora del
mensaje del reino que Jesús vino a comunicar a los hombres. No sólo la iglesia lo comunica, lo vive y modela
ante un mundo sin esperanza para persuadir a los hombres a formar parte de este reino.
Cuando los discípulos recibieron la orden de hacer más discípulos de todas las naciones estaban
recibiendo la orden de extender el reino. Lo que vemos en Hechos muestra que lo que ellos hicieron fue
establecer iglesias en aquellas comunidades donde no las había. Así se fundó una iglesia en Jerusalén (Hec.5:
11) que luego se extendió en otras comunidades locales por toda Judea, Galilea y Samaría (Hec.9: 31, vea la
referencia que se hace a las comunidades cristianas de Lida y Jope en los versículos siguientes). Luego se nos
reportará la fundación de la iglesia de Antioquía que sería la base misionera del trabajo de Pablo y
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Bernabé (Hec.11. 19-30). Lucas se enfoca entonces en el trabajo misionero de Pablo y la fundación de
iglesias en el mundo gentil. Cuatro importantes provincias del imperio romano fueron totalmente alcanzadas
por el apóstol en un poco más de 10 años: Galacia, Macedonia, Acaya y Asia. Sabemos entonces de la
fundación de iglesias locales en ciudades como Antioquía, Iconio, Listra, Derbe, Perge, Damasco, Tiro, Tarso,
Cesarea, Frigia, Licaonia, Filipos, Tesalónica, Corinto y Efeso por lo menos.
Cuando leemos el libro de Hechos a la luz de Mat.16: 18 entendemos que la iglesia fue edificada
porque cada nueva comunidad de discípulos era la iglesia y al mismo tiempo el reino se extendía porque los
hijos del reino se multiplicaban. Cada vez que una nueva comunidad cristiana era fundada en Samaria,
Damasco, Efeso o Corinto el reino de los cielos se extendía. Si la iglesia se extiende, el reino se extiende.
Cristo habló de edificar su iglesia y mandó a sus discípulos a reproducirse en nuevos discípulos. Cristo
no esperaba que los discípulos simplemente predicaran el evangelio y se conformaran con ganar unos cuantos
seguidores en una ciudad. Su meta era edificar la iglesia, por lo tanto en cada comunidad debía ser edificada la
iglesia. Hombres y mujeres debían ser alcanzados con el evangelio, bautizados e incorporados a comunidades
cristianas locales para ser edificados y animados a seguir reproduciendo la vida de Jesús en otros. Por eso
podemos afirmar que la orden de hacer discípulos es a la vez la orden de establecer iglesias en aquellas
comunidades donde no hay. ¿Cómo se puede establecer una comunidad de discípulos de Cristo en un lugar sin
establecer la iglesia en ese lugar? La razón por la que fundamos iglesias es porque obedecemos la orden de
Cristo. No hacerlo es desobediencia clara a su mandato.
Si el evangelio del reino iba a ser predicado en todo el mundo como testimonio entonces era necesario
que se establecieran iglesias en cada comunidad posible en cada parte del mundo (Mat.24: 14; 28: 19-20).
¿QUÉ NOS PASÓ EN ESTE ÚLTIMO SIGLO?
La fundación de nuevas iglesias en comunidades donde no hay es un imperativo para cada iglesia
cristiana. Cada iglesia esta obligada por la Palabra a obedecer este imperativo. Seremos juzgados por la
fidelidad con la cual asumimos ese imperativo. Sin embargo, a pesar de eso no siempre entendemos o
aceptamos tal responsabilidad.
Evaluando lo que ha sido nuestra historia latinoamericana en general y venezolana en particular nos
inquieta la pregunta ¿por qué nuestras iglesias ahora es cuando están despertando a la realidad de la tarea
misionera. Sin duda que muchos factores podrían ser citados como posibles causas de esta sensación de
ajenidad a las misiones que nos ha caracterizado en el último siglo. Entre estos factores podríamos señalar, por
ejemplo, que el movimiento misionero desarrollado en el país no mostraba una iglesia misionera fundando
nuevas iglesias sino individuos misioneros patrocinados por agencias misioneras que con mucha valentía y
pasión se entregaron por entero a la tarea de fundar iglesias. Valoramos enormemente el trabajo de estos
hombres y mujeres pero al mismo tiempo reconocemos que ese concepto de iglesia enviadora permaneció
invisible ante los ojos de las iglesias recién fundadas. Conocimos a [Link], a Mr. Finstrom, a Mr. Bach
pero no conocimos las iglesias de donde ellos procedían, es decir, quienes les enviaron. En algunos casos no
se había producido tal envío eclesial. El modelo misionero de la iglesia responsable que consagra, envía y
apoya íntegramente a sus misioneros no fue lo que se aprendió en esta primera etapa de nuestra historia
evangélica. Era una misión desencarnada de la iglesia local y envuelta en un ropaje de agencia misionera. La
plataforma donde se tomaba las decisiones era un concepto abstracto que llamaron La Misión. Las nuevas
iglesias empezaron a relacionarse con La Misión tal o cual y nunca con una iglesia enviadora. Los hijos
aprenden lo que ven. El ejemplo enseña más que las palabras. Nunca se vio una iglesia local comprometida
directamente con un misionero, nunca se aprendió que así debía ser. Se esperaba que La Misión, cual madre
de los misioneros, resolviera todos los problemas.
Otro factor determinante fue el tipo de capacitación que se impartió en los líderes de primera y
segunda generación. Esta capacitación estaba fuertemente orientada hacia la conservación de las nuevas
iglesias y no a su reproducción (para ellos basta revisar los primeros programas que se desarrollaron en los
institutos bíblicos y los talleres informales que se aplicaron en la década de los 30 y 40). Por muchos años se
produjo un doble escenario en el que el concepto de misionero estaba restringido a los hermanos extranjeros
que nos trajeron el evangelio y el obrero nacional fue el hermano criollo que básicamente hacia obra de
iglecrecimiento y conservación de los creyentes. En algunos casos se produjo, inclusive, un tipo de crisis entre
los misioneros y los líderes nacionales que predispuso a estos últimos hacia un rechazo por todo lo foráneo
incluyendo el mismo concepto de misión.
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Por último, vale la pena señalar el énfasis que se hizo, especialmente en la década de los 60´ de un
evangelismo como un fin en sí mismo. El evangelismo no fue una estrategia para fundar nuevas iglesias sino
para ganar seguidores de Cristo. Había un total divorcio entre evangelismo y misión. El movimiento
Evangelismo a Fondo, por ejemplo, tenía como meta simplemente movilizar a todos los miembros de la iglesia
para que compartieran el evangelio con todos aquellos que pudieran pero esto no estaba relacionado
directamente con la idea de fundar nuevas iglesias. De tal manera que si alguna nueva iglesia fue fundada
como resultado de este esfuerzo evangelístico fue pura coincidencia.
No es el propósito de esta reflexión analizar en detalles las razones por las cuales se ha producido este
aletargamiento en la tarea misionera de nuestras iglesias. Sería bueno que alguien lo hiciera. Así podríamos
evitar los errores del pasado y encaminar por un mejor rumbo nuestra visión. Lo cierto es que el resultado de
este estatismo es una iglesia paralizada o equivocada en su manera de hacer misiones.
SEÑOR: ENSÉÑANOS A FUNDAR IGLESIAS
.
Tenemos un enorme reto en nuestro país debido a tantos años de omisión en el cumplimiento de
nuestra responsabilidad misionera. Hace poco, la Misión Alianza Evangélica analizaba que ya tenía suficiente
tiempo en el país y era hora de revisar cuando debían salir de Venezuela. Una importante pregunta surgió:
¿Cómo vamos a dejar las iglesias que hemos fundado y con las cuales hemos estado trabajando por casi cien
años? Valientemente evaluaron esta situación a la luz de las Escrituras y determinaron que eran muy pocas las
iglesias que respondían al perfil bíblico de madurez y consolidación. De inmediato iniciaron un plan de trabajo
cuyo propósito es apoyar a las iglesias en esta tarea de desarrollo buscando este perfil de consolidación bíblica.
Uno de los puntos de este perfil tiene que ver con la responsabilidad que la iglesia tiene de reproducirse. Una
iglesia consolidada es una iglesia que se reproduce. Esto ha impactado favorablemente a la iglesia nacional
pero todavía luchamos con algunas distorsiones y deficiencias.
Encontramos todavía iglesias centradas en sí mismas. Su principal interés es el iglecrecimiento para
tener una super-iglesia cuya cúspide llegue al cielo. Para ellos la fundación de nuevas iglesias es un atentado
contra este plan de crecimiento y una amenaza contra la consolidación de sus recursos humanos y económicos.
El peor día es cuando un hermano emocionado llega a la oficina pastoral con la noticia que inició una célula
en su barrio que está desarrollándose como una posible nueva iglesia. ¡Empezó la pesadilla!
Por otro lado, encontramos iglesias que sí experimentan lo que es ver nacer una nueva iglesia pero
tristemente este nacimiento es o no deseado o no planificado. Hermanos molestos o en desacuerdo con las
políticas de los líderes y en abierta rebeldía a ellos deciden salir para fundar una iglesia según sus criterios y
demostrar que lo que ellos sostienen es la verdad. La nueva iglesia se convierte entonces es un campo
experimental para comprobar hipótesis no importa lo que esto cueste.
Otros, en forma accidental inician un grupo de estudio que eventualmente llega convertirse en célula
de crecimiento cristiano y a la postre, para sorpresa de los mismos que iniciaron el estudio, se convierte en una
iglesia. La iglesia madre se ve en la obligación moral de apoyar al naciente grupo pero no está segura si el
proyecto va a resultar. Tiene dudas de asumir los compromisos propios de una madre y es natural, es un
nacimiento no planificado y tal vez no deseado. Es como si a una mujer casada un desconocido la intercepta en
la calle y le dice: Este hijo es suyo y debe sustentarlo. Ella tomará al niño en sus manos y confundida tratará de
poner su mente en orden. Yo no parí este muchacho, ¿Por qué este hombre dice que es mío? Su instinto de
madre le impulsará a cuidarlo pero la razón y su corazón le indicarán que ese hijo no es suyo, esto no es lógico.
Así se sienten las iglesias obligadas a cuidar a grupos nacientes que no son originados por una planificación
consciente y voluntaria. Al menor indicio de conflicto la relación se romperá tan fácilmente como se formó.
Y no podemos olvidar a aquellas iglesias que sí tienen el deseo y la visión de fundar nuevas iglesias
pero no saben cómo hacerlo. Se invierte una gran cantidad de esfuerzo, personal, dinero y tiempo en un
proyecto que se ejecuta bajo la premisa del ensayo y el error. En la mayoría de los casos los muchos errores
acaban con el ensayo. Es como si una persona tiene el deseo de sembrar maní pero ignora cuáles son los pasos
que debe dar para llegar a su meta. Hace varios intentos en varios tipos de suelos y con distintos tipos de
fertilizantes pero en cada nuevo intento los resultados empeoran. Por fin, cansado, decide que es muy difícil
sembrar maní por lo tanto no comerá maní. Hay iglesias que han decidido no sembrar iglesias porque han
fracasado en intentos anteriores o les ha costado mucho lograr el resultado. La traumática experiencia les deja
un sabor amargo y prefieren no volver a intentarlo.
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Las iglesias que resultan de los casos descritos anteriormente nacen con enfermedades congénitas.
Amarguras, culpas, resentimientos, competencias, legalismos, aislamientos y otros tantas enfermedades se
constituyen en la plataforma sobre la cual se desarrolla el nuevo grupo. Estas características son mantenidas y
reforzadas a través de los años resultando iglesias no establecidas, estériles, conflictivas que avergüenzan el
testimonio cristiano en la comunidad.
Uno de los discípulos de Jesús le pidió en una ocasión: Señor enséñanos a orar (Lc.11: 1). Hoy en día
nuestro clamor debe ser: Señor, enséñanos a fundar iglesias. Necesitamos no sólo entender que es un
imperativo bíblico, tener la visión y el ánimo para hacerlo sino también saber hacerlo.
En el proceso de fundar necesitamos conocer bien la meta que se persigue: una nueva iglesia. Aquí es
vital definir qué es una iglesia y cuáles son, bíblicamente hablando, sus elementos esenciales distintivos. Una
iglesia cristiana no es sólo un grupo de personas que se reúne en un templo. Esta definición también puede
describir una secta. Es necesario que se defina cuáles son las convicciones, funciones y acciones de ese grupo
de personas que los distingue de cualquier otro grupo sobre la tierra. Sólo así podrá la iglesia madre conocer
cuando logró su meta de fundar una iglesia.
No sólo necesitamos conocer la meta sino también tener la visión global del proceso. La fundación de
nuevas iglesias es una serie sucesiva de pasos que integran un sistema. Se necesita tener en mente en forma
global el proceso pero también los pasos o fases que hay que alcanzar en forma específica. Cuando el
sembrador va al campo a sembrar sigue una serie definida de acciones: preparar el terreno, marcar las líneas,
hacer los huecos, colocar las semillas, etc. De la misma manera cuando vamos a sembrar la iglesia no
podemos ignorar cuáles son esos pequeños pasos pero al mismo tiempo no perder de vista la relación orgánica
de estos pasos entre sí y la meta final que esperamos.
También es importante conocer las destrezas y estrategias requeridas en cada fase. En una carrera de
obstáculo el corredor debe aplicar sus habilidades para saltar cada valla y pasar al tramo siguiente. Así, cada
fase exige de los sembradores la aplicación de habilidades necesarias para completarlas y pasar a la siguiente
fase.
La meta, el proceso, las fases, las destrezas y recursos, todo ello constituye la tarea de fundar iglesias.
Una tarea que no podemos ignorar o cumplir a medias. La orden nos ha sido dada y no hay excusa posible que
justifique su omisión.
Hemos experimentado, en el caso de nuestra asociación de iglesias, que Dios en medio de una
profunda crisis levantó una visión que necesitamos durante muchos años pero tal vez el conformismo estático
no permitía su aparición. Sin duda la crisis la hizo emerger. Entre otras cosas, se cerró el instituto bíblico, las
iglesias se estaban desmembrando de la asociación, el liderazgo parecía no entender la situación, la obra
misionera estaba detenida y las finanzas pasaron de rojo a invisible (se esfumaron). Dios levantó hombres y
mujeres sensibles a Su voluntad que tomaron en serio su Palabra e iniciaron una restauración de los principios
bíblicos en la vida de las iglesias y la asociación misma. Esto ha provocado una ola espiritual que estamos
surfeando desde hace ya cinco años. Las iglesias están redescubriéndose a la luz del Nuevo Testamento, se ha
desarrollado un programa de formación teológica y ministerial no residencial y totalmente centrado en la
iglesia local, se ha iniciado un despertar evangelístico que posteriormente se ha asociado al concepto de
fundación de iglesias que ha resultado en unos once eventos en el oriente del país desde el 94 con una
asistencia de 2.280 participantes que han presentado el evangelio a 20.600 familias dejando un resultado de
6.500 personas que han orado para aceptar a Jesús como Salvador y más de 12.000 personas que han permitido
que se les lleve estudios bíblicos a sus casas. Cuando se incorporó el concepto de fundación de iglesias en esta
visión esto resultó en unas 18 nuevas iglesias en los últimos cuatro años, proyectando un promedio de 10
iglesias nuevas por año como mínimo a partir de este año. La obra apenas empieza y muchos obstáculos
quedan todavía por resolver. Mientras tanto nuestra oración sigue siendo: Señor enséñanos a fundar iglesias,
porque sólo contamos con tu gracia y ayuda para cumplir la orden que nos diste.
EL GRANO SOLITARIO
Cuando Cristo supo que unos griegos le buscaban exclamó: ...si el grano de trigo no cae en la tierra y
muere queda solo... (Jn.12: 24). Se refería a su propia muerte como la única manera posible de extender la
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gracia de Dios a judíos y gentiles. Sólo muriendo podía Jesús alcanzar con la salvación no sólo a los griegos
que lo buscaba sino a toda la humanidad ([Link]. 32-33). Pero, ¿si no moría?, ¿Si se aferraba a su vida evitando
pagar el precio de la misión? Quedaba solo gozando de una sola vida pero matando al mismo tiempo la
esperanza de todos aquellos que necesitaban y anhelaban recuperar la comunión con Dios. Por eso luchó
contra sus propias expectativas y decidió cumplir la voluntad de su Padre y no la suya (v. 27 y Mat.26: 36-46).
Esta lucha por hacer la propia voluntad o la del Padre también es vivida por nosotros hoy. Cuando
una iglesia se concentra en si misma, en su propia vida, y pierde de vista la misión y comisión dada por el
Señor, queda sola. Entretenida con su propia imagen y prisionera de su narcisismo se olvida de las muchas
comunidades a su alrededor que necesitan un testimonio visible de la presencia de Cristo. Es un arrogante
desafío a la orden divina de reproducirse. Queda sola y sólo se sabrá de una iglesia solitaria que allí estuvo.
Muchos están de acuerdo en que este es un tiempo de gran cosecha. Hay mucho más sensibilidad ahora de
escuchar el evangelio que en ningún otro tiempo. Las estadísticas son una impresionante reproducción de las
palabras de Jesús: ... los campos están blancos para la siega. Pero esto no es una garantía automática ni de
conversiones ni de nuevas iglesias. Los obreros deben ser enviados a la mies. Esto implica una visión, una
acción y un compromiso. La iglesia debe alzar sus ojos y ver espiritualmente los campos blancos. No siempre
es tiempo de cosecha, no siempre el grano está maduro. Cada iglesia será juzgada por su fidelidad en el
cumplimiento de la orden que le fue dada. Si elige obedecer debe estar dispuesta a pagar el precio, a morir, a
desprenderse de sus mejores hombres, de recursos materiales importantes, dejar de disfrutar de total estabilidad
para gastarse en la estabilidad de otras comunidades cristianas. La obediencia tiene un precio: la muerte. Pero
es una muerte que producirá mucha vida: ... si muere llevará mucho fruto (Jn. 12: 24). Un grano de maíz solo
tiene el valor de su unidad. Si muere el silencio de la tierra habrá acabado aparentemente con su vida. Pero
cuatro meses más tarde un erguido tallo de dos metros exhibirá más de dos mil nuevos granos como tributo de
aquel solitario que prefirió entregarse en beneficio de otros.
Nuestro reto ahora no es la gran oportunidad que tenemos de lograr una gran cosecha sino cuanto estamos
dispuesto a morir por alcanzar esta meta. Que Dios nos ayude a morir para que muchos puedan tener la
oportunidad de salvar también sus vidas.
Samuel Marcano
Mayo, 1999
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INTRODUCCIÓN AL PROGRAMA ANTIOQUÍA
Cada iglesia local es una comunidad que ha recibido el imperativo de hacer discípulos a todas las
naciones. Este imperativo implica la necesidad de establecer comunidades cristianas dondequiera que haga
falta. El Programa Antioquía es una herramienta que la iglesia local puede usar para desarrollar esta visión
reproductora. Está diseñado para que lo administre la misma iglesia usando todos los recursos disponibles para
ello. A continuación indicaremos algunos aspectos esenciales del programa:
1. El programa ha sido ordenado en módulos que corresponden a las etapas generales que se siguen en la
fundación de una iglesia: preparación, penetración, confirmación, celebración, entrenamiento y
transferencia (vea el anexo 1). Cada uno de estos módulos dura entre tres y cuatro días dependiendo de su
contenido y va seguido de un periodo prudencial de fase práctica donde el equipo misionero va a
desarrollar las destrezas aprendidas en el entrenamiento (vea el anexo 2).
2. Se asume que la iglesia no va a ser fundada por un individuo sino por un equipo de fundación. El
entrenamiento es recibido por el coordinador de este equipo quien se compromete a entregar en forma
íntegra tanto la visión como las estrategias recibidas durante el entrenamiento.
3. Es necesario apoyar al equipo de fundación con oración y asesoría durante su tarea misionera. Por esta
razón cada equipo misionero contará con la ayuda de un asesor, quien estará en contacto permanente con
ellos y se reunirá por lo menos una vez al mes en el mismo campo misionero con el equipo. Estos asesores
son creyentes que por su experiencia en la fundación de nuevas iglesias y su visión del proceso como una
totalidad pueden dar oportuna orientación a los equipos misioneros.
4. Se entiende que cada iglesia que se va a fundar tiene sus propias particularidades y su propia línea del
tiempo en el cumplimiento de las distintas fases de fundación. Por esta razón el entrenamiento combinará
aspectos generales que son válidos para toda nueva iglesia con aspectos particulares según la realidad de
cada campo misionero, las cuales serán analizadas con el asesor juntamente con el equipo misionero.
5. La iglesia local es responsable por la tarea de reproducción. Por ello cada iglesia que va a participar en el
programa deberá evidenciar su compromiso en esta visión reproductora firmando un convenio de trabajo
donde quede clara su responsabilidad tanto con el equipo fundador como con la iglesia que va a ofrecer el
entrenamiento.
6. Es justo reconocer el esfuerzo y perseverancia de los creyentes. Al terminar el programa, la iglesia que
está dando el entrenamiento ofrecerá un certificado para reconocer este esfuerzo misionero.
7. La visión es que cada iglesia pueda no sólo recibir esta visión (vea el anexo 3) y entrenamiento sino que
pueda compartirlo con otras iglesias. Por ello se espera que después que una iglesia haya recibido el
programa y lo haya puesta en práctica pueda seguir por sí misma entrenando a todo el personal de
fundación de iglesias que requiera y también organizar entrenamientos para otras iglesias de su zona
pudiendo usar los recursos disponibles de otras iglesias.
CONVENIO DE TRABAJO
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IGLESIA ENVIADORA:
1. Apoyar total e íntegramente al equipo fundador durante todo el tiempo que dure la fundación de la
nueva iglesia. Este apoyo incluye: oración, finanzas, personal de apoyo, supervisión y
orientación.
2. Enviar un reporte del trabajo realizado por el equipo misionero a la iglesia tutora en cada módulo.
3. Cubrir los gastos de capacitación del coordinador del equipo misionero y los viáticos del asesor
por lo menos una vez al mes.1
4. Reportar a tiempo cualquier eventualidad que se considere importante.
EQUIPO MISIONERO
1. Informar mensualmente tanto a la iglesia madre como al asesor de todo el proceso de fundación.
2. El coordinador se compromete a transferir total e íntegramente toda la visión y entrenamiento
recibido al equipo de fundación.
3. Cumplir con todas las pautas establecidas en cada módulo.
4. Completar la lista de verificación antes de regresar al próximo módulo.
IGLESIA TUTORA
1
Esto sucedería cuando el caso así lo amerite.
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