FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERIA
Conductas sexuales y funcionamiento familiar en universitarios de
San Martín, 2025
Autor(es):
Bobadilla Culqui, Yamir Sebastián ([Link]
ysbobadilla@[Link]; Tecnologia médica, III ciclo
Fasanando Chavez, Alex Gerard ([Link]
alfasanandoch@[Link], Ingeniería Civil, III
ciclo García García, Frank ([Link]
0001-2055-9624) frgarciaga@[Link],
Psicología, III ciclo
García Ojeda, Arelita Roseysel ([Link]
garcojarro@[Link], Enfermería, III ciclo
Tocto Calvay, Lizbeth ([Link]
tltoctot@[Link], Enfermería, III ciclo
Vela Lomas, Jani Marilyn ([Link]
jmvela@[Link], Tecnologia médica, III ciclo
Asesor:
Dr. Mayhuay Gonzales, Johon Carlos ([Link]/0000-0003-2937-2695)
Tarapoto - 2025
Generalidades
Nivel del trabajo de investigación
Nivel II
formativa:
Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS3. Salud y
y Meta: Bienestar
Línea de investigación específica
Políticas y gestión en salud
del programa de estudios:
Línea de responsabilidad social 01: Promoción de la salud,
universitaria: nutrición y salud alimentaria
Resumen
Esta investigación se vincula con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 3):
Salud y Bienestar, al examinar la relación entre las conductas sexuales y el
funcionamiento familiar en universitarios de San Martín 2025. Se empleó un método
cuantitativo de diseño descriptivo correlacional, utilizando instrumentos estructurados
con escalas de medición aplicados a 123 estudiantes entre 18 y 27 años. Los
resultados indican que el 59% manifiesta conductas sexuales moderadas, y el 63%
reporta una funcionalidad familiar media. No obstante, el análisis estadístico
Spearman: (rs = 0.032; p > 0.05) reveló ausencia de asociación significativa entre
ambas variables. Se concluye que, pese a la incidencia del ámbito familiar, factores
externos como la formación sexual extrafamiliar influyen decisivamente en la salud
sexual. El estudio destaca la urgencia de implementar estrategias educativas
integrales y reforzar la orientación familiar en jóvenes.
Palabras clave: sexualidad, funcionamiento familiar, educación sexual,
adolescentes, salud pública.
Abstract
This research is linked to Sustainable Development Goal (SDG 3): Good Health
and Well-being, by examining the relationship between sexual behaviors and family
functioning in university students at San Martín 2025. A descriptive correlational
quantitative design method was used, employing structured instruments with
measurement scales, administered to 123 students between the ages of 18 and 27. The
results indicate that 59% reported moderate sexual behaviors and 63% reported
average family functioning. However, Spearman's statistical analysis (rs = 0.032; p >
0.05) revealed no significant association between the two variables. It is concluded that,
despite the impact of the family environment, external factors such as extra-family
sexual education decisively influence sexual health. The study highlights the urgency of
implementing comprehensive educational strategies and strengthening family guidance
for young people.
Keywords: sexuality, family functioning, sexual education, adolescents, public
health.
1
Tesauro de la UNESCO. Web: [Link]
ii
I. Introducción
En China, los estudiantes universitarios de entre 15 a 24 años edad, dentro
de la adolescencia tardía y adultez joven presentan altas tasas de conductas sexuales
de riesgo, de las cuales el 60.59% ha participado en Risky Sexual Behavior (RSB), el
41.87% no usa anticonceptivos regularmente, el 40.96% recurre a métodos inseguros o
ineficaces, mientras el 13.16% ha tenido sexo casual o con múltiples parejas (1).
Estas conductas se deben principalmente por la poca o nula educación sexual, falta y/o
dificultad de acceso a anticonceptivos, además por los factores socioeconómicos que
impulsan la actividad sexual temprana, lo que ha conllevado a un cierto aumento en
ITS en gran medida, embarazos con 0 planificación y aumento del VIH/SIDA, afectando
el bienestar emocional de los jóvenes universitarios (2).
Además, el entorno familiar influye notablemente en la sexualidad de los
adolescentes, debido a que la comunicación con ellos suele ser limitada por diversos
factores, ya que los padres se enfocan más en las hijas que en los hijos, lo que crea
una desigualdad en el acceso a información adecuada, y generan efectos negativos
como la falta de preparación de los adolescentes para tomar decisiones responsables
sobre su sexualidad, y reduce la probabilidad de adoptar conductas sexuales seguras
(3). El estudio promueve el bienestar sexual y reproductivo de los jóvenes universitarios
mediante estrategias educativas como preventivas, también fortalece los servicios de
salud universitaria, incluyendo apoyo psicológico, talleres de sexualidad con orientación
familiar (ODS 03).
En Perú, las conductas sexuales se han convertido en una prioridad de
salud pública, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI),
la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), el 9,2% de adolescentes entre
15 y 19 años; ya había experimentado al menos un embarazo, o en muchos casos, a
los 14 años o antes, y cerca del 70% ha mantenido relaciones sexuales antes de los 19
años (4). Este panorama se ve influenciado en gran parte a la falta de conocimiento
sobre el VIH/SIDA y las enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como la
escasez de métodos anticonceptivos accesibles, lo que contribuye especialmente a que
los jóvenes enfrente un mayor riesgo de contagio o al incremente de riesgo a
embarazos no deseados (5).
iii
Asimismo, la falta de un funcionamiento familiar sólido impacta
negativamente en la sexualidad de los jóvenes, ya que la ausencia de educación
sexual integral dentro del núcleo familiar lleva a decisiones impulsivas y relaciones sin
protección, lo que genera que los jóvenes queden expuesto a riesgos significativos,
como embarazos no deseados y enfermedades de trasmisión sexual, afectando su
bienestar físico, emocional y social (4). En San Martín, principalmente en la ciudad de
Tarapoto, un estudio analizo los comportamientos sexuales de riesgo asociadas a las
ITS y al VIH/SIDA, de las cuales se encontró que el 80,3 % de la juventud había
iniciado a experimentar sexualmente entre los 14-16 años, mientras que un 7,5 %
reportó experiencias como “orgias”, además el 29,4 % manifestó no usar preservativo,
principalmente porque le resulta difícil hablar del tema (6).
Por estas razones se plantea la formulación de la pregunta principal del
estudio ¿De qué manera las conductas sexuales y el funcionamiento familiar influyen
en los universitarios en San Martín, 2025? Y además esta sujetada al objetivo del
estudio: Determinar la influencia de las conductas sexuales y el funcionamiento
familiar en la salud sexual de estudiantes universitarios en san Martín 2025, con el
propósito de identificar factores de riesgo, formas de comportamiento frecuentes y
aspectos del entorno familiar que influyen su bienestar general, Analizar la relación
entre el nivel de conocimiento en educación sexual y las conductas sexuales de los
estudiantes universitarios de San Martín y por ultimo Evaluar cómo la comunicación,
normas y valores, y el apoyo familiar se asocian con el comportamiento sexual de los
universitarios en San Martín.
Donde, las conductas sexuales comprenden el inicio precoz de la
actividad sexual, las relaciones sin protección, participar en intercambios sexuales por
dinero o bienes, y tener encuentros sexuales con parejas ocasionales o múltiples (7) .
Estas conductas sexuales de riesgo no solo están asociadas con consecuencias
inmediatas como la ITS y el VIH, o los embarazos no planeados, sino que se relacionan
con factores psicosociales, como la baja autoestima, el consumo de sustancias y la
falta de supervisión parental (8). Y se recomienda implementar una estrategia de
prevención primaria dirigida a los estudiantes universitarios. Además, cerca del 75% de
los estudios que evaluaron la efectividad del programa encontraron mejoras en los
resultados medidos, incluyendo ciertos cambios positivos en las conductas (9).
Existen diversos instrumentos validos que permiten medir las conductas
1
sexuales en jóvenes, especialmente en monitorear en sus conductas de riesgo como
las relaciones sexuales sin protección, consumo de alcohol, tabaco u otras drogas,
como el Sistema de Vigilancia de Conductas de Riesgo Juvenil (YRBSS - Youth
Risk Behavior Surveillance System), el cual es una encuesta bienal autoadministrada
por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que evalúa la
prevalencia de conductas de salud entre los jóvenes (10). Además, se han desarrollado
intervenciones específicas para modificar conductas sexuales de riesgo y prevenir la
violencia sexual, como el programa GloblaConset (GC), que utiliza herramientas
multimedia interactivas para promover habilidades en torno al consentimiento sexual, la
intervención segura y la prevención de la violencia sexual (11).
Esta variable se divide en dos dimensiones como el termino de conductas
sexuales bajos efectos de sustancias (alcohol o drogas), donde, diversos estudios han
evidenciado una asociación significativa entre el consumo de sustancias y el aumento
de conductas sexuales de riesgo especialmente en los jóvenes (12). Asimismo, se ha
observado que el uso de sustancia puede interactuar con otros trastornos mentales,
como el trastorno por estrés postraumático (TEPT), incrementando aún más las
conductas sexuales de riesgo (13). Por otro lado, la baja cobertura de tratamiento
antirretroviral (TAR) entre personas que se inyectan drogas y viven con VIH, aumenta
el riesgo de trasmisión del virus, especialmente cuando coexisten múltiples
comportamientos de riesgo, lo que resalta la necesidad de un enfoque integral en salud
sexual y mental para jóvenes que consumen sustancias (14).
La segunda dimensión es conductas sexuales sin protección (uso/no uso
de condón), se basa en la identificación de prácticas sexuales que incrementan el
riesgo de adquirir infecciones de trasmisión sexual o el VIH, lo que abarca tener
relaciones sexuales sin preservativos, múltiples parejas sexuales o el inicio temprano
de la vida sexual (15). Aunque en los últimos 25 años se ha observado una disminución
en las tasas nacionales de embarazos no deseados, abortos y nacimientos en
adolescentes, las tasas de ITS continúan en aumento, especialmente entre
adolescentes y adultos jóvenes (16). Por otro lado, se ha evidenciado que las
conductas presexuales, predicen de manera significativa la iniciación sexual sin
protección, lo que se sugiere su utilidad como indicadores para identificar a estudiantes
en situación de alto riesgo o evaluar la efectividad de intervenciones dirigidas a
adolescentes (17).
Aunque existen diversos modelos y teorías se consideró solo el Modelo de
2
Creencias en Salud (Health Belief Model), el cual permite comprender por qué las
personas no adoptan o adoptan conductas preventivas frente a infecciones de
transmisión sexual (ITS), como el uso del condón o la realización de pruebas
diagnósticas (18). Y el Modelo de Educación Integral en Sexualidad, que contribuye a
fortalecer los conocimientos, actitudes y habilidades de los adolescentes para
desarrollar una sexualidad saludable y responsable, lo que busca generar superar las
barreras estructurales que enfrentan los adolescentes, especialmente en países de
ingresos bajos y medios, y promover intervenciones educativas contextualizadas y
efectivas desde edades tempranas (19)
En la segunda variable denomina funcionamiento familiar se basa en la
limitada participación de los padres, como los problemas en la comunicación entre
padres e hijos y las relaciones familiares disfuncionales, aumentan la vulnerabilidad de
los jóvenes frente a riesgos sexuales (20) . Diversos estudios han evaluado
intervenciones orientadas a facilitar la comunicación sexual entre padres y
adolescentes, encontrando que estas estrategias pueden incrementar
significativamente la comunidad de los padres al abordar temas relacionados con la
sexualidad, así como la frecuencia de dichas conversaciones (21). Donde la educación
sexual por parte de los familiares, están marcadas por la falta de comunicación, la
ausencia de supervisión o normas rígidas sin diálogo, lo cual ha ocasionado que los
adolescentes queden a expuestos frente a embarazos no deseados, infecciones de
trasmisión sexual y relaciones poco saludable (22)
Existen diversos instrumentos validos que permiten medir el
funcionamiento familiar en jóvenes, como el Cuestionario de Funcionamiento
Familiar (FF – SIL), el cual clasifica a las familias en funcionales, moderadamente
funcional, disfuncionales y severamente disfuncionales, y permite evaluar siete
dimensiones: cohesión, armonía, comunicación, permeabilidad, afectividad, roles y
adaptabilidad, con un formato de escala Likert de cinco puntos (23). Además, se han
desarrollado intervenciones específicas para fomentar decisiones responsables, como
la Escala de Educación Integral para la Sexualidad (EIS), que se basa en un
enfoque holístico que reconoce la sexualidad como un aspecto esencial del desarrollo
humano, incorporando componentes como biológicos, emocionales, sociales y éticos,
que ofrece una estrategia que promueve una acción conjunta entre instituciones
educativas, familias y comunidades (24).
Esta variable, se divide también en dos dimensiones como Comunicación
3
sexual en la familia se refiere el proceso en la cual los miembros familiares,
especialmente padres e hijos, intercambia información, valores, actitudes y creencias
respectos a la sexualidad, por lo que un programa como LIFT (Linking Families and
Teens) muestra los efectos duraderos en la mejora de comunicación, la autoeficacia de
los jóvenes, fomenta relaciones abiertas y seguras dentro del núcleo familiar (25). La
conexión familiar y la apertura comunicacional son factores claves para promover
resultados positivos en la salud sexual y reproductiva de los jóvenes, pero se evidencia
una limitada implementación de programas de intervención familiar, que permite que
los adolescentes inicien su vida sexual sin la orientación adecuada, aumentando asi el
riesgo de embarazos no deseados y otras consecuencias asociadas (26).
Por último, la dimensión control y supervisión parental en la sexualidad se
refiere al nivel de monitoreo, orientación y acompañamiento que los padres ejercen
sobre el desarrollo sexual de sus hijos, especialmente durante la adolescencia, donde
esta supervisión influye directamente en momento del debut sexual y en la probabilidad
de que ocurra de manera informada y protegida, refiriéndose a un mayor nivel de
control parental (27). Esta dimensión también comprende el papel de la educación
sexual como herramienta para empoderar a los adolescente, dotándolos de
habilidades, valores y actitudes necesarias para un vida sexual y reproductiva
saludable, lo que permite desarrollar una mayor capacidad de toma de decisiones,
pensamiento crítico y autoeficacia frente a su sexualidad, lo que lo beneficia a largo
plazo (28).
Por lo tanto, al existir diversos modelos, solo se consideró el Modelo de
habilidades de información-motivación-conductual (IMB), el cual, se utiliza
globalmente para comprender, predecir y fomentar comportamientos de prevención del
VIH, así como otros comportamientos de salud, y este modelo se basa en tres
constructores clave: información precisa sobre salud, motivación persona y social, y
habilidades conductuales necesarias para implementar comportamientos saludables, lo
que permite abordar las problemáticas como la comunicación sexual en la familia y la
prevención del embarazo adolescente (29). Al igual que la Teoría de sistemas, que
permite analizar cómo las dinámicas familiares pueden favorecer o dificultar una
vivencia y educación sexual saludable, considerando a la familia como una unidad
funcional que responde y se adapta a influencias internas y externas (28).
Por estas razones, se planteó como posible respuesta la existencia
de una relación significativa entre las conductas sexuales y el
4
funcionamiento familiar, partiendo de la premisa de que la calidad de las
relaciones familiares ejerce una influencia directa sobre las decisiones y
comportamientos sexuales de los estudiantes universitarios de San Martín
durante el año 2025.
II. Metodología:
En este capítulo, se denominó el termino conductas sexuales como
variable de tipo mixta (cualitativa y cuantitativa) ya que representa el factor que influye
en el bienestar social y emocional de los adolescentes. Organizada en dos
dimensiones como comportamiento sexual, distribuidos en cuatro indicadores; mientras
la dimensión educación y conocimiento sexual, se distribuye con cuatro indicadores,
medidos por una escala ordinal. Por otro lado, el funcionamiento familiar también es
una variable independiente tipo mixta, ya que puede medirse tanto por percepción,
como por datos objetivo. Organizándose en tres dimensiones: comunicación familiar,
normas y valores, y apoyo familiar, cada una evaluada por cuatro indicadores, medidos
por una escala ordinal. Ver en Anexo 01. Tabla de operacionalización de variables.
Donde la unidad de análisis en este estudio estuvo constituida por
estudiantes universitarios matriculados en instituciones de educación superior en la
región de San Martín, durante el periodo de investigación 2025. Además, se
incluyeron a jóvenes de ambos sexos, en edades comprometidas entre los 18 y 27
años, que cursaban carreras diferentes y que aceptaron participar voluntariamente en
la investigación. Además, se excluyeron a aquellos estudiantes que no residían
actualmente con su familia o cuya estructura familiar era inexistente o desconocida,
para garantizar una evaluación adecuada del funcionamiento familiar.
Mientras se consideraron como población a 180 estudiantes que
representaran diversos contextos familiares y perfiles conductuales dentro del universo
estudiado, ya que su muestra fue las misma que la población a estudiar, se consideró
el muestreo no probabilístico por conveniencia, que permitió incluir a participantes
con distintas características y experiencias relacionadas con su funcionamiento familiar
y conductas sexuales, con el objetivo de obtener una visión más completa y
representativa del fenómeno en la población de interés, facilitando asi la recolección de
datos del periodo establecido.
Para obtener la información del estudio, se contempló la encuesta como
5
técnica y el cuestionario como instrumento en ambas variables donde la primera
variable evaluó mediante un cuestionario estructurado que incluyó ítems relacionados
con el inicio de las relaciones sexuales, educación sexual, uso de métodos
anticonceptivos y prácticas de riesgo, permitiendo obtener datos cualitativos y
cuantitativos a través de una escala Likert. En cuanto a la segunda variable,
funcionamiento familiar se utilizó el Cuestionario de Funcionamiento Familiar (FF-SIL),
que está diseñado para evaluar dimensiones como la comunicación, cohesión y apoyo
emocional familiar, lo cual este instrumento consta de varias escalas, cada una con
ítems en forma Likert de cinco puntos cada uno. V Aiken
Al fin de garantizar la fidelidad de los instrumentos de medición utilizados
en el estudio sobre conductas sexuales y funcionamiento familiar, se realizo una
prueba polito presencial con la participación de 3 especiales en salud, quienes
compartían características similares a la población objetivo. Esta prueba facilito la
evalucaion del entendimiento de los Ítems, la identificación de posibles dificultades y la
comprobación de la aplicabilidad de los cuestionarios. Se aplicó el coeficiente Alfa de
Cronbach mediante el sotware SPSS. Alfa de crof
Teniendo en cuenta los principios éticos, el presente estudio se llevó a
cabo en cumplimento de la Resolución del Consejo Universitario N.° 0659-2024/UCV y
la Resolución N° 0470.2022-UCV. Se garantizó la obtención del consentimiento
informado por parte de todos los participantes, asi como el respeto a su dignidad,
confidencialidad y anonimato en el manejo de la información. La participación fue
completamente voluntaria y no implico ninguna forma de compensación económica. En
esta fase complementarias, se emplearon recursos computacionales bajo protocolos
éticos específicos: transparencia en su uso como asistente para síntesis conceptual y
refinamiento textual; verificación cruzada de todo insumo digital con fuentes primarias;
protección reforzada de datos sensibles; y equidad en el acceso tecnológico. Estas
herramientas operaron exclusivamente como soporte auxiliar, sin suplantar la
evaluación crítica ni la autoría intelectual del equipo investigador, asegurando así la
integridad académica del proceso.
6
III. Resultados
En este capítulo se presenta los resultados de la evaluación realizada a los
participantes del estudio, destacando las características sociodemográficas más
relevantes que brinda una visión general de su perfil y facilitan la interpretación de los
datos.
En la tabla presentada se observa que lo 123 encuestados, el 59% son de
género femenino y el 41% masculino, en cuento a la edad, predomina el rango de 18 a
20 años con un 41%, seguido por el grupo de 21 a 23 años con un 26%. Respecto a la
carrera universitaria, el 33% estudia Ingeniería, mientras que el 28% pertenece al área
de Psicología. En relación con el año de estudio, el mayor porcentaje se encuentra
entre el sexto y octavo ciclo (37%), seguido por quienes están en el cuarto a quinto
ciclo (28%).
Tabla 1
Análisis sociodemográficos de los estudiantes
Variables Escalas Recuento Porcentaje
Edad 18 a 20 años 51 41%
21 a 23 años 32 26%
24 a 26 años 21 17%
27 años o más 19 15%
Total 123 100%
Genero Masculino 50 41%
Femenino 73 59%
Total 123 100%
Carrera Universitaria Ciencias 19 15%
Psicología 34 28%
Ingeniería 41 33%
Otros 29 24%
Total 123 100%
Año de estudio Primer a tercer ciclo 19 15%
Cuarto a quinto ciclo 34 28%
7
Sexto a octavo ciclo 45 37%
Noveno ciclo o más 25 20%
Total 123 100%
Nota: Datos recuperados del cuestionario; Spss Vr: 27; 2025.
La aplicación de la prueba de normalidad permite confirmar si los datos
siguen una distribución normal, lo cual es fundamental para elegir el análisis estadístico
adecuado, donde se propuso dos hipótesis: Hi: Los datos analizados siguen una
distribución normal. Ho: Los datos analizados no siguen una distribución normal.
Los resultados obtenidos contemplaron el alcance de cada objetivo
planteado al inicio del estudio, por lo cual se aplicó la prueba de normalidad se
Kolmogorov-Smirnov a todas las variables y sus dimensiones, considerando una
muestra de 123 participantes. Según los presentado en la Tabla 2, se evidencio que
todos los variables y dimensiones obtuvieron un nivel de significancia de 0,000, menor
a P-Valor 0.05. lo que indica que se rechaza la hipótesis nula (Ho), dado que los datos
no se ajustan a una distribución normal, por este motivo, para el análisis de correlación
entre variables se eligió la prueba de correlación de Spearman.
Tabla 2
Pruebas de normalidad de variable y dimensiones
Kolmogorov-Smirnova
Estadístico gl Sig.
Conductas sexuales ,312 123 ,000
Comportamiento sexual ,230 123 ,000
Educación y conocimiento ,304 123 ,000
sexual
Funcionamiento familiar ,320 123 ,000
Comunicación familiar ,265 123 ,000
Normas y valores ,260 123 ,000
Apoyo familiar ,314 123 ,000
8
a. Corrección de significación de Lilliefors, datos recuperados del cuestionario; Spss Vr: 27; 2025.
Para poder alcanzar los objetivos, se planteó las posibles respuestas en
función a las siguientes hipótesis: Hi: Existe relación entre conductas sexuales y el
funcionamiento familiar en la salud sexual de estudiantes universitarios en San Martín
2025. Ho: No Existe relación entre conductas sexuales y el funcionamiento familiar en la
salud sexual de estudiantes universitarios en San Martín 2025.
De acuerdo a la prueba de correlación de Spearman, mostró un coeficiente
rs = 0,032, indicando una relación positiva muy baja entre conductas sexuales y
funcionamiento familiar, indicando asi que la relación no es estadísticamente
significativa. Finalmente, en función del objetivo general y se según los resultados
expuestos en la tabla 3, Se formuló la hipótesis para verificar una posible relación entre
relaciones sexuales y funcionamiento familiar. No obstante, el coeficiente de
correlación de Spearman (rs = 0,032) con un valor significancia de (p = 0,727 > 0,05)
evidencia que no hay una relación significativa entre ambas variables. Por tanto, se
rechaza la hipótesis de investigación (Hi) y se acepta la hipótesis nula (Ho)
Tabla 3 Correlaciones entre la primera y segunda variable
Funcionamiento
Prueba: Rho de Spearman Conductas Sexuales
Familiar
Coeficiente de correlación 1,000 ,032
Sig. (bilateral) ,727
N 123 123
Nota: *. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
9
Para abordar el primer objetivo específico, se consideraron distintas
posibilidades con base en la siguiente hipótesis: Hi: Todas las dimensiones de
conductas sexuales están relacionados con el funcionamiento familiar en la salud
sexual de estudiantes universitarios en San Martín 2025. Ho: Ninguna dimensión de
conductas sexuales están relacionados con el funcionamiento familiar en la salud
sexual de estudiantes universitarios en San Martín 2025
De acuerdo con la tabla 4, se observa que las dimensiones de Conductas
sexuales; Comportamiento sexual revelan una correlación positiva muy baja pero la
dimensión Educación y conocimiento sexual presenta una correlación negativa baja
con el funcionamiento familiar (Rho = 0,072 y -0,081), los valores de significancia
obtenidos fueron (0,427 y 0,376) superando el nivel de significancia de 0,05. Por tanto,
se acepta la hipótesis nula (Ho), indicando que ninguna dimensión de conductas
sexuales presenta relación significativa con el funcionamiento familiar en la salud
sexual de estudiantes universitarios en San Martín, lo que sugiere la necesidad de
explorar otros factores asociados.
Tabla 4 Correlaciones entre dimensiones de variable conductas sexuales y la variable
funcionamiento familiar
Funcionamiento familiar
Dimensiones de V1 Coeficiente de Sig. (bilateral) N
correlación
Comportamiento sexual 0,72 0,427 123
Educación y conocimiento -0,081 0,376
sexual
Nota: **. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
1
0
Para abordar el segundo objetivo específico, fueron abordados considerando
los siguientes supuestos hipótesis: Hi: Todas las dimensiones de funcionamiento
familiar están relacionados con conductas sexuales en la salud sexual de estudiantes
universitarios en San Martín 2025. Ho: Ninguna dimensión de funcionamiento familiar
están relacionados con conductas sexuales en la salud sexual de estudiantes
universitarios en San Martín 2025
De acuerdo con la tabla 5, se observa que las dimensiones Normas y
valores, y Apoyo familiar presenta una correlación negativa baja con el funcionamiento
familiar (Rho = -0,015 y -0,080), asi mismo la dimensión Comunicación familiar muestra
una correlación positiva muy baja (0,046), los valores de significancia obtenidos fueron
(0,614; 0,867 y 0,377) superando el nivel de significancia de 0,05. Por tanto, se acepta
la hipótesis nula (Ho), indicando que ninguna dimensión de funcionamiento familiar
presenta relación significativa con la variable conductas sexuales en la salud sexual de
estudiantes universitarios en San Martín, lo cual plantea la importancia de investigar
otros factores que puedan estar influyendo.
Tabla 5 Correlaciones entre la variable funcionamiento familiar y la variable
conductas sexuales
Conductas sexuales
Dimensiones de V2 Coeficiente de Sig. (bilateral) N
correlación
Comunicación familiar 0,046 0,614 123
Normas y valores 0,015 0,867
Apoyo familiar 0,080 0,377
Nota: **. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
1
1
Se realizo un análisis descriptivo para evaluar el conocimiento sobre las
variables, donde los resultados reflejan los siguientes resultados mostrando los niveles
de comprensión que facilitan orientar intervenciones.
Basado en los resultados de la encuesta aplicada a los 123 estudiantes, el
59% presenta un riesgo regular en sus conductas sexuales, debido a que su
comportamiento sexual representa un alto riesgo, ya que, su inicio de su vida sexual
fue antes de su mayoría de edad, además de no ultimar ningún método anticonceptivo,
y mantiene relaciones sexuales con múltiples parejas, lo que incrementa
significativamente el riesgo asociado a su comportamiento sexual. Además, se
evidencia que el 15% presente un bajo riesgo, y esto indica que poseen una buena
educación y conocimiento sexual, ya que reconocen los riesgos asociados a las
relaciones sexuales, mediante, la buena comunicación con los padres, entorno a sus
experiencias sexuales y dudas, lo que los permite recibir orientación adecuada en lugar
de recurrir únicamente a sus amigos
Tabla 6
Nivel de conductas sexuales en la salud sexual de los estudiantes
Variable/Dimensiones Estudiantes Estudiantes Porcentaje
Conductas Sexuales Bajo riesgo 18 15%
Riesgo moderado 73 59%
Alto riesgo 32 26%
Total 123 100%
Comportamiento sexual Bajo riesgo 25 20%
Riesgo moderado 55 45%
Alto riesgo 43 35%
Total 123 100%
Educación y conocimiento Bajo riesgo 18 15%
sexual Riesgo moderado 71 58%
Alto riesgo 34 28%
Total 123 100%
Nota: Data recuperada del cuestionario sobre Conductas sexuales IBM SPSS V27, 2025.
1
2
Se llevo a cabo unos análisis descriptivos con el fin de examinar el impacto
de las variables, donde los hallazgos reflejan niveles de impacto que pueden servir
para orientar futuras intervenciones.
Basado en los resultados de la encuesta aplicada a los 123 estudiantes, el
63% presenta un resultado un funcionamiento familiar moderado, debido a que la
comunicación familiar es limitada, ya no cuenta con el apoyo o la comunicación para
hablar abiertamente sobre temas de relaciones sexuales, sienten temo o incomodidad
al abordar estas conversaciones, y no logran expresar de forma clara y directa sobre
sus dudas o preocupaciones antes sus familias. Además, se evidencia que el 49%,
presenta normas y valores limitados, ya que existen pocas reglas claras en torno a las
relaciones sexuales y el uso de anticonceptivos, asi como una falta de orientación
respecto a la diversidad sexual y la identidad de género, lo que impide tomar en cuenta
las experiencias de otro familiar y se refleja también en la ausencia de normas
establecidas sobre aspectos como el horario de llegada a casa. Asi mismo, para
culminar, se observar que el 27% presenta un bajo nivel de apoyo familiar, lo cual se
manifiesta por la poca aceptación de las decisiones de los miembros de la familiar, la
falta de apoyo emocional en temas relacionados con la vida sexual, la poca implicación
de los padres en la prevención de enfermedades de transmisión sexual, y la limitada
disposición de la familia para proporcionar la información y el recurso necesario para el
cuidado de la salud sexual y reproductiva
Tabla 7 Nivel del funcionamiento familiar en la salud sexual de los estudiantes
Variable/Dimensiones Escala Estudiante Porcentaje
s
Funcionamiento Familiar Funcional 20 16%
Moderadamente funcional 77 63%
Disfuncional 26 21%
Total 123 100%
Comunicación familiar Bueno 23 19%
Medio o limitado 63 51%
Bajo 37 30%
Total 123 100%
Normas y valores Bueno 18 15%
Medio o limitado 60 49%
Bajo 45 37%
1
3
Total 123 100%
Apoyo familiar Bueno 17 14%
Medio o limitado 73 59%
Bajo 33 27%
Total 123 100%
Nota: Data recuperada del cuestionario sobre Funcionamiento familiar IBM SPSS V27, 2025.
1
4
IV. Discusión
El estudio arrojo datos relevantes que cumplieron con las líneas propuestas
en cada objetivo, donde la participación de los 123 estudiantes universitarios de
distintas carreras y ciclos académicos en la región San Martin fue fundamental para
detallar el comportamiento de las variables establecidas, donde.
Los resultados obtenidos respecto al primer objetivo especifico revelaron
que existe una relación negativa muy baja, entre las conductas sexuales de los
estudiantes y su funcionamiento familiar. A pesa de esta correlación, se identificó que
muchos jóvenes consideran tener un comportamiento sexual moderadamente
adecuado, y que su educación sexual ha sido parcialmente recibida, aunque no
siempre desde el entorno familiar. En este sentido, se reconoce que los estudiantes
han recibido información sobre sexualidad, esta no proviene directamente del núcleo
familiar, sino de otras fuentes como instituciones educativas, medios digitales o pares,
lo cual podría explicar la baja asociación entre las dos variables.
Para (3), quien afirman que la educación sexual de los adolescentes no
depende exclusivamente del funcionamiento familiar, sino también del acceso a
información externa y del papel que juega los espacios escolares o comunitarios,
incluso aquellos jóvenes que no recibieron orientación directa en casa puede
desarrollar actitudes sexuales responsables. Asimismo, este hallazgo guarda relación
con la propuesta del Modelo de Educación Integral en Sexualidad, el cual reconoce la
necesidad de intervenciones educativas contextualizas que superen las limitaciones del
ámbito familiar (19). Además, (4) , plantea que una dinámica familiar funcional influye
en decesiones responsable, sin embargo, este estudio no no hallo una relación
estadísticamente significativa, lo que indica que otros factores, como la tecnología, las
relaciones personales, podrían tener una mayor impacto en los universitarios.
Mientras, el alcance del objetivo especifico dos, se evidencio que las
dimensiones del funcionamiento familiar, como la comunicación, las normas y valores,
y el apoyo familiar, también se evidencio una correlación baja y no significativa, con las
conductas sexuales, porque a pesar de que algunos estudiantes consideran que
proviene de familiar con estructuras relativamente funcionales, este no garantiza
necesariamente un impacto directo sobre su comportamiento sexual, lo cual esta
1
5
situación puede estar asociada a diversos factores culturales, sociales y personales.
Este hallazgo es comparable por (22), quienes destacan que la influencia familiar en la
conducta sexual adolescente depende de una comunicación respetuosa y abierta; no
obstante, factores como tabúes, desinformación o normas culturales rígidas dificulta
este dialogo, ya que estas dichas barrera podrían explicar la falta de relación entre el
funcionamiento familiar percibido y las decisiones sexuales de los estudiantes
Por último, el alcance del objeto general permitió comprender que, si bien
las variables de funcionamiento familiar y conductas sexuales presentan algún nivel de
asociación, esta no resulta significativa desde el punto de vista estadístico. Todas las
dimensiones evaluadas reflejan que la influencia del entorno familiar existe, pero no de
manera determinante ni exclusiva. En muchos casos la educación sexual recibidas por
lo estudiantes no proviene del núcleo familiar, sino de fuente externas como
instituciones educativas, medio digitales o pares. Esto coincide con lo planteado por
Lepp et al. (30) , quienes señalan que la influencia familiar en la sexualidad
adolescente puede ser limitada en contextos donde la comunicación abierta y la
participación activa de los padres son deficientes, y donde las experiencias de
aprendizaje provienen principalmente de otros actores sociales. Además, según Salma
(12), sugieren que la intervención efectiva requiere un enfoque integral, que incluya no
solo la modificación de las practicas familiares, sino también políticas públicas,
programas escolares y activades comunitarias que promuevan habilidades sociales y
efectivas.
1
6
V. Conclusiones
Este estudio examinó sistemáticamente la vinculación entre prácticas
sexuales y dinámica familiar en la población universitaria sanmartinense. La ejecución
metodológica integró evaluación de conductas íntimas y patrones relacionales
familiares, generando un análisis multidimensional sobre los factores contextuales que
inciden en la toma de decisiones sexuales juveniles. Los hallazgos revelaron que, pese
al rol formativo del núcleo familiar en el desarrollo individual, su incidencia estadística
sobre las prácticas sexuales resultó no significativa. Esta evidencia sugiere la
preeminencia de variables externas como el ámbito académico, influencia de pares y
entornos digitales en la configuración de dichas conductas.
Desde un enfoque prospectivo, la investigación identificó correlación entre
competencias en salud sexual y adopción de actitudes preventivas, fundamentando la
urgencia de implementar programas formativos integrales en el nivel universitario. Esta
premisa se alinea con (19), cuyos estudios validan la eficacia de intervenciones
educativas contextualizadas. Concurrentemente, se verificó que los espacios
académicos y comunitarios ejercen mayor influencia formativa que el entorno familiar,
hallazgo coherente con (30), quienes enfatizan el carácter socialmente construido de la
sexualidad contemporánea. Estos resultados constituyen un sustrato teórico-operativo
para diseñar intervenciones multisectoriales que articulen instituciones educativas,
servicios sanitarios y redes familiares.
1
7
Referencias
1. Li X, Zhang H, Zhao S, Tang K. Predicting Risky Sexual Behavior Among
College Students Through Machine Learning Approaches: Cross-sectional
Analysis of Individual Data From 1264 Universities in 31 Provinces in China.
JMIR Public Health Surveill. 25 de enero de 2023;9:e41162.
2. keto T, Tilahun A, Mamo A. Knowledge, attitude and practice towards risky
sexual behaviors among secondary and preparatory students of Metu town,
south western Ethiopia. BMC Public Health. 14 de septiembre de
2020;20(1):1394.
3. Bourdeau B, Miller BA, Byrnes HF, Woodall WG, Buller DB, Grube JW.
Efficacy of a Web-Based Intervention (Smart Choices 4 Teens) for Facilitating
Parent-Adolescent Communication About Relationships and Sexuality:
Randomized Controlled Trial. JMIR Pediatr Parent. 15 de junio de
2021;4(2):e19114.
4. Salvatierra Flores JM. Conducta sexual y funcionamiento familiar en
adolescentes de nivel secundario en una institución educativa pública de Virú
– 2024 [Internet] [Tesis]. [Institución Educativa Pública de Virú]: Universidad
Cesar Vallejo; 2024 [citado 30 de abril de 2025]. Disponible en:
[Link]
5. Achachagua AJY, Encalada Díaz IÁ, Elias Silupu JW, Surichaqui Mateo AA,
Isla Alcoser SD, Surichaqui Tiza BS. Knowledge about HIV/AIDS and
Attitudes towards Sexuality of Undergraduate Students at a Peruvian
University. TOPHJ [Internet]. 22 de junio de 2022 [citado 30 de abril de
2025];15(1). Disponible en:
[Link]
4210/
6. Gomez Tenazoa RM, Gonzales Mozombite LJ. Conductas sexuales de riesgo
y prevención primaria de las infecciones de transmisión sexual-VIH/SIDA en
adolescentes de la I.E. Ángel Custodio García Ramírez - Tarapoto, marzo –
agosto 2020. [Internet] [Tesis]. [I.E. Ángel Custodio García Ramírez -
Tarapoto]: Universidad Nacional de San Martín; 2020 [citado 30 de abril de
2025]. Disponible en: [Link]
4169-a410-439feb63b038
7. Russell DH, Trew S, Smith R, Higgins DJ, Walsh K. Primary prevention of
harmful sexual behaviors by children and young people: A systematic review
and narrative synthesis. Aggression and Violent Behavior. abril de
2025;81:102022.
8. Russell DH, Trew S, Smith R, Higgins DJ, Walsh K. Primary prevention of
harmful sexual behaviors by children and young people: A systematic review
and narrative synthesis. Aggression and Violent Behavior. abril de
1
8
2025;81:102022.
9. Pérez-García E, Velasco-Rojano ÁE, García-Saisó A, Rodríguez-Caballero A,
Montes-Domínguez JL, Salgado-Cedano YK, et al. Sexual risky behaviors in
violence survivors aged 14 to 18 who sought care at a tertiary-level hospital in
Mexico. Child Protection and Practice. abril de 2025;4:100105.
[Link] TM, Ferreira KE, Noel JK, Bruder MB. Secondary analysis of one State’s
Youth Risk Behavior Surveillance System (YRBSS) data by Individualized
Education Program (IEP) status. Disability and Health Journal. 1 de enero de
2023;16(1):101393.
[Link] KM, Cheong YF, Bergenfeld I, Trang QT, Sales JM, Li Y, et al. Impacts
of GlobalConsent, a Web-Based Social Norms Edutainment Program, on
Sexually Violent Behavior and Bystander Behavior Among University Men in
Vietnam: Randomized Controlled Trial. JMIR Public Health Surveill. 27 de
enero de 2023;9:e35116.
[Link] A, Lee YH, Stalter AM, Ulrich DL. Spiritual well-being, depressive
symptoms and HIV preventive self-efficacy as predictors of sexual risk
behaviors among college students. Archives of Psychiatric Nursing. 14 de
mayo de 2025;151885.
[Link] JW, Shaw RJ, Florimbio AR, McCarthy K, Bonar EE, Chermack ST, et al.
Risky sexual behavior in Veterans seeking substance use and mental health
treatment. Addictive Behaviors Reports. 1 de diciembre de 2024;20:100572.
[Link] TI, McCrimmon T, Primbetova S, Darisheva M, Terlikbayeva A, El-
Bassel N. Patterns of drug and sexual HIV transmission risk behaviors: A
latent class analyses of men and women who inject drugs and are living with
HIV in Kazakhstan. Drug and Alcohol Dependence. 1 de julio de
2025;272:112707.
[Link] EJ, Henke J, Knab J, Cole R. Promising Predictors of Adolescent
Sexual Behavior Outcomes: A Systematic Review of Longitudinal Research.
Journal of Adolescent Health [Internet]. 20 de enero de 2025 [citado 6 de
junio de 2025]; Disponible en:
[Link]
[Link] S, Mapingure M, Dzinamarira T, Moyo E, Mbunge E, Makota RB,
et al. Comparison of risky sexual behavior: Evidence from Zimbabwe
Population-Based HIV Impact Assessment 2020. IJID Regions. 1 de marzo
de 2025;14:100607.
[Link] A, Gorzig MM. Predictors of teen sexual behavior. Children and
Youth Services Review. 1 de enero de 2024;156:107247.
[Link] B, Koruk F, Koruk I. Development of a scale for attitude toward
sexually transmitted infections based on the Health Belief Model. European
Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology. 1 de julio de
1
9
2024;298:42-8.
[Link] AW, Kågesten AE, Li M, Moreau C, van Reeuwijk M, Wilopo SA.
Short-Term Effects of a School-Based Comprehensive Sexuality Education
Intervention Among Very Young Adolescents in Three Urban Indonesian
Settings: A Quasi-Experimental Study. Journal of Adolescent Health. 1 de
julio de 2023;73(1, Supplement):S21-32.
[Link] der Gaag RS, Gisella Gwendolyn Walpot M, Boendermaker L.
Professional competencies for sexuality and relationships education in child
and youth social care: A scoping review. Children and Youth Services
Review. 1 de marzo de 2024;158:107258.
[Link] of a Web-Based Intervention (Smart Choices 4 Teens) for Facilitating
Parent-Adolescent Communication About Relationships and Sexuality:
Randomized Controlled Trial. JMIR Pediatrics and Parenting [Internet]. 1 de
enero de 2021 [citado 6 de junio de 2025];4(2). Disponible en:
[Link]
[Link] ME, Oliphant JA, Plowman S, Forstie M, Sieving RE. Increased
Parent Support for Comprehensive Sexuality Education Over 15 Years.
Journal of Adolescent Health. 1 de diciembre de 2022;71(6):744-50.
[Link] KMC, Nuñez AMN. Propiedades psicométricas del cuestionario de
funcionalidad familiar FF-SIL en adolescentes. Prometeo Conocimiento
Científico [Internet]. 13 de abril de 2024 [citado 6 de junio de 2025];4(1).
Disponible en:
[Link]
[Link] – CSE – 2023 | IAAH [Internet]. [citado 6 de junio de 2025].
Disponible en: [Link]
[Link] SA, Turner RE, Christensen C. Linking Families and Teens:
Randomized Controlled Trial Study of a Family Communication and Sexual
Health Education Program for Rural Youth and Their Parents. Journal of
Adolescent Health. 1 de septiembre de 2021;69(3):398-405.
[Link] LM. Expanding Evidence-Based Sexual Health Programs in the U.S.:
New Findings on a Parent-Teen Program for Rural Families. Journal of
Adolescent Health. 1 de septiembre de 2021;69(3):359-60.
[Link] R, Vignoli D, Lachi A. Higher parental socioeconomic status
accelerates sexual debut: Evidence from university students in Italy.
Advances in Life Course Research. 1 de marzo de 2022;51:100461.
[Link] AP, Mavhandu-Mudzusi AH. Advancing sexual and reproductive
health outcomes in rural schools with the use of a sexuality education
enhancement model: learners’ perspectives. Heliyon. 1 de octubre de
2022;8(10):e11189.
2
0
[Link] I, Murti B, Mulyani S. Modeling of maternal behavior to improve the
development of children under five based on social cognitive theory (SCT)
and the information-motivation-behavioral skills model (IMB). Social Sciences
& Humanities Open. 1 de enero de 2025;11:101283.
[Link] A, Yim B, Barkley JE. Smartphone hookup app use (e.g. Tinder) and
college student’s risky sexual behavior: A model including leisure boredom,
sensation seeking, and the moderating role of gender. Computers in Human
Behavior. 1 de mayo de 2025;166:108581.
2
1
Anexo 01. Tabla de operacionalización de variables
Variables de Definición Definición Dimensión Indicadores Escala de
estudio conceptual operacional medición
Conduct La conducta sexual Se utilizas el Conducta sexual Inicio de relaciones sexuales
a Sexual es la satisfacción cuestionario Parejas sexuales
del deseo sexual, como Uso de métodos anticonceptivos
influida por instrumento
Educación y Educación sexual recibida
para evaluar
conocimiento Conocimiento sobre la
factores Ordinal
fisiológicos, y se con conducta sexualidad
o sexual
expresa a través de sexual de Fuente de información
afecto, gestos, los
sueños eróticos adolescentes
teniendo un
y valor de
masturbación.
cada
alternativa:
Según
escala de Likert.
Funcionamient La Se usará las tes Comunicación Comunicación familiar
o familiar de funcionalidad Claridad y honestidad familiar
funcionalidad familiar,
familiar es para
Normas y valores Aceptación y rechazo familiar
considerada como evaluar la
Creencias religiosas Ordinal
un conjunto de relación familiar
virtudes que llega a de
1
tener la familia con los padres Apoyo familiar Apoyo emocional
la intención de hacia
promover una los
adaptación adolescentes,
positiva y bienestar los cuales se
de cada integrante valoran en:
de Escala
esta. de
Likert.
1
Anexo 02. Instrumentos de recolección de datos
Cuestionario
Estimado participante, a continuación, se le hace llegar el presente cuestionario que
permitirá recoger los datos para la investigación: Conductas sexuales en
universitarios de San Martín, 2025. Este instrumento, haciendo, de ser caso, las
sugerencias para realizar las correcciones pertinentes. Agradeciendo su
colaboración, lea las siguientes preguntas y responda con veracidad según cre
conveniente:
Datos Sociodemográficos
1. _Edad:
2._Genero:
a) 18-20 años a) Masculino
b) 21-23 años b) Femenino
c) 24-26 años
d) 27 años o más
3._Carrera Universitaria:
a) Ciencias 4._Año de Estudio:
b) Psicología a) Primer a tercer ciclo
c) Ingeniería b) Cuarto a quinto ciclo
d) Otros c) Sexto a octavo ciclo
d) Noveno ciclo o más
CONDUCTA SEXUAL
Instrucciones: A continuación, se presentan afirmaciones relacionadas con
tu conducta sexual. Por favor, indica tu grado de acuerdo con cada
afirmación utilizando la siguiente escala:
i. 1 = Totalmente en desacuerdo
ii. 2 = En desacuerdo
iii. 3 = Indeciso
iv. 4 = De acuerdo
v. 5 = Totalmente de acuerdo
N° Escala de
medición
COMPORTAMINETO SEXUAL 1 2 3 4 5
1 He iniciado mi vida sexual a una edad temprana (antes de
los 18 años)
2 Utilizo preservativos de manera consiste durante mis
relaciones
sexuales
3 He tenido más de una pareja sexual en los últimos años
4 Considero que es importante hablar abiertamente sobre
sexualidad con mis amigos y familiares
EDUCACIÓN Y CONOCIMIENTO SEXUAL
5 Estás de acuerdo en que debes de conocer sobre los
riesgos
que trae tener relaciones sexuales a tu edad
6 Es importante hablar sobre educación sexual con tus
padres
7 Crees que debes de hablar sobre tus experiencias
sexuales y dudas con tus padres en vez que con tus
amigos
8 Estas dispuesto a recibir orientación sobre el
consentimiento, respeto y relaciones saludables en el
ámbito sexual
FUNCIONAMIENTO FAMILIAR
Instrucciones: Marque con una (X) la respuesta que se asemeje a la
situación actual de su familia. Existen cinco respuestas del 1 al 5, siendo:
1 (Nunca), 2 (Casi Nunca), 3 (Algunas Veces), 4 (Casi Siempre) y 5 (Siempre)
N Escala de
medición
COMUNICACIÓN FAMILIAR 1 2 3 4 5
Podemos
1 hablar sobre temas relacionados con la
sexualidad en mi familia
Podemos
2 conversar diversos temas sin temor.
Me
3 siento cómodo/a compartiendo mis
preocupaciones o
dudas sexuales con mi familia
Nos
4 expresamos sin insinuaciones, de forma clara y
directa
NORMAS Y VALORES
En
5 mi familia establecemos normas claras sobre
las
relaciones sexuales y el uso de anticonceptivos
(preservativos, pastilla del día siguiente)
En
6 mi familia tenemos normas claras sobre el respeto
hacia
la diversidad sexual y la identidad de género.
Tomamos
7 en consideración las experiencias de
otras
familias ante situaciones que se requieran.
Tenemos
8 normas establecidas sobre el horario de
llegada
a casa durante salidas nocturnas o con amigos.
APOYO FAMILIAR
Podemos
9 aceptar los las decisiones de algún miembro
de
la familia y sobrellevarlo.
Puedo
1 contar con el apoyo emocional de mi familia
en asuntos relacionados con mi vida sexual.
1 padres han intentado involucrases en mi vida
Mis
sexual con la finalidad de evitar enfermedades
infecto contagiosas
(VIH/SIDA, sífilis, herpes, gonorrea)
Mi
1 familia me proporciona la información y los
recursos
necesarios para cuidar mi salud sexual y reproductiva.
Anexo 03: Validación de los expertos
Anexo 04: Confiabilidad Alfa de Cronbach
A Continuación, se presenta el Alfa de cronbach.
Estadísticas de fiabilidad
Alfa de N de
Cronbach elementos
,721 8
El coeficiente Alfa de Cronbach, que se observa en 0.721,
indica que nuestros instrumentos para medir el Conducta
Sexual y Funcionamiento familiar en san Martín 2025. esto
sugiere que son efectivos y aplicables, ya que gozan de una
alta confiabilidad; se trata de una estadística de fiabilidad de la
variable: Conducta Sexual
Estadísticas de fiabilidad
Alfa de N de
Cronbach elementos
,757 12
Se puede observar a través del coeficiente Alfa de Cronbach,
que tiene un valor de 0.757. Esto indica que nuestras
herramientas para medir el nivel de funcionamiento familiar,
tiene relación con la conducta Sexual de los estudiantes. tiene
una estadística de fiabilidad confiables en san Martín, 2025.
Anexo 05: Consentimiento informado
Anexo 06: Información complementaria
Método del árbol de problemas
ÁRBOL DE PROBLEMAS
Efecto 4: Dificultades
económicas
Efecto 2: Aislamiento social o
Efecto 1: Salud sexual Efecto 3: Riesgo de
estigmatización dependencia emocional o
comprometida
relaciones tóxicas
Conductas sexuales y funcionamiento familiar en
universitarios de San Martín, 2025
Causa 2: Factores familiares
Causa 1: Funcionamiento familiar
específicos
deficiente Causa 3: Inicio sexual temprano
Elementos como la baja condición
económica.
Especialmente sin el uso
de métodos
Caracterizado por falta de
anticonceptivos,
comunicación, apoyo emocional y Religión estricta y embarazo incrementa los riesgos
cohesión. adolescente en la familia. asociados a la salud
sexual.