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Hernia de Littré y Richter: Diagnóstico y Tratamiento

La hernia de Littré es una condición rara que involucra un divertículo de Meckel dentro de un saco herniario, con menos de 100 casos reportados. Su diagnóstico es complicado y generalmente se realiza durante la cirugía, siendo el tratamiento quirúrgico el más recomendado. Las complicaciones pueden incluir estrangulación y perforación, lo que requiere atención urgente.

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Hernia de Littré y Richter: Diagnóstico y Tratamiento

La hernia de Littré es una condición rara que involucra un divertículo de Meckel dentro de un saco herniario, con menos de 100 casos reportados. Su diagnóstico es complicado y generalmente se realiza durante la cirugía, siendo el tratamiento quirúrgico el más recomendado. Las complicaciones pueden incluir estrangulación y perforación, lo que requiere atención urgente.

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FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS

ESCUELA PROFESIONAL DE MEDICINA

EXPERIENCIA CURRICULAR:

CIRUGÍA

ALUMNO:

VALVERDE SEVILLANO LUIS FERNANDO

DOCENTE:
GELDRES DEL RISCO GERARDO ALFREDO

AULA:
B8P7

SEMESTRE:

2025-1
HERNIA DE LITTRÉ

1. INTRODUCCIÓN.

La hernia de Littré (HL) es una entidad clínica extremadamente rara, descrita como la
presencia de un divertículo de Meckel (DM) dentro de un saco herniario. A pesar de que
el DM es una de las anomalías congénitas más comunes del tracto gastrointestinal, la
HL tiene menos de 100 casos reportados en la literatura. Puede permanecer
asintomática y ser diagnosticada incidentalmente durante una cirugía diagnóstica o
terapéutica. También puede presentarse con síntomas inespecíficos o desarrollar un
cuadro complicado. Dada su rareza, existe información limitada respecto a su manejo,
especialmente si se trata de un DM asintomático hallado incidentalmente.

2. DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN.

La HL es el hallazgo de un DM dentro de un saco herniario que protruye por una abertura


de la pared abdominal. Se clasifica en:

• Hernia de Littré verdadera: contiene solo el DM.


• Hernia de Littré mixta: contiene DM y segmento de intestino delgado.

Según Schizas et al., la HL verdadera es siete veces más frecuente. Puede confundirse
con hernia de Richter, donde una parte de la pared intestinal está estrangulada sin
presencia de DM.

3. DIVERTÍCULO DE MECKEL (DM) Es un remanente embriológico del conducto


onfalomesentérico (conducto vitelino), que no se oblitera completamente entre la
semana 5 de gestación. Se describe mediante la "regla de los 2": aparece en el 2% de
la población, mide 2 pulgadas (5 cm), se localiza a 2 pies (60 cm) de la válvula ileocecal,
es 2 veces más frecuente en varones y suele diagnosticarse en niños <2 años. Puede
contener mucosa heterotópica (hasta 60% de los casos), principalmente gástrica.

5. EPIDEMIOLOGÍA El DM es la anomalía congénita más frecuente del tracto


gastrointestinal. La HL tiene una incidencia desconocida, estimada en 1% de los casos
con DM. Aunque el DM es más frecuente en hombres, la HL se presenta por igual en
ambos sexos. La localización más frecuente de la HL es femoral (50%), seguida de
inguinal (27.55%) y umbilical (11.22%).

6. ETIOPATOGENIA El conducto vitelino comunica el saco vitelino con el intestino


durante la tercera semana de gestación. Su obliteración normal ocurre entre la quinta y
novena semana. Si persiste, puede formar un DM. Otras anomalías posibles incluyen
fístula vitelina, quiste vitelino y cordón fibroso. El DM contiene todas las capas del
intestino delgado, siendo un divertículo verdadero.

7. MANIFESTACIONES CLÍNICAS Los síntomas no son específicos: dolor abdominal,


distensión, náuseas y vómitos. Su evolución suele ser gradual. Hallazgos como
sangrado rectal indoloro, fístula entero cutánea o hernia irreductible deben hacer
sospechar una HL.

8. COMPLICACIONES

Incluyen encarcelamiento, estrangulamiento, perforación y fístula enterocutánea. El


estrangulamiento puede producir isquemia, necrosis y sepsis. La Sociedad Mundial de
Cirugía de Emergencia (WSES) recomienda cirugía urgente ante sospecha.

9. DIAGNÓSTICO El diagnóstico preoperatorio es improbable por falta de signos


clínicos o radiológicos específicos. La sospecha se basa en signos de Síndrome de
respuesta inflamatoria sistémica, rigidez abdominal y hallazgos por imagen (radiografía,
ecografía, tomografía). El diagnóstico definitivo se hace durante la cirugía.
10. TRATAMIENTO Es quirúrgico y consta de:

• Reparación del defecto herniario.


• Manejo del DM.

a) Reparación del defecto herniario: Puede realizarse por vía abierta o laparoscópica.
En casos no complicados, se puede usar malla. En casos complicados con
contaminación, se prefiere evitarla. La WSES clasifica el uso de malla según el tipo de
herida (Clase I a IV):

• Clase I (heridas limpias): No existe compromiso vascular del DM. Se


recomienda malla sintética si no hay estrangulamiento ni resección.
• Clase II (heridas limpias-contaminadas): HL complicada con estrangulamiento
o resección intestinal sin derrame importante. Puede colocarse malla sintética.
• Clase III (heridas contaminadas): HL estrangulada con necrosis o derrame
entérico. Reparación primaria o malla biológica.
• Clase IV (heridas infectadas): HL con peritonitis por perforación. Se evita el
uso de malla.

b) Hernia de Littré complicada (DM sintomático): Se recomienda la resección


quirúrgica. Las técnicas posibles son:

• Diverticulectomía
• Resección en cuña
• Resección segmentaria con anastomosis

La elección depende del tamaño de la base, presencia de tejido heterotópico, isquemia,


necrosis o inflamación. La resección segmentaria es preferible en bases anchas o
sospecha de tejido ectópico.

c) Hernia de Littré no complicada (DM asintomático): Controversia sobre su


resección. Se propone una escala de riesgo de Robijn para decidir si resecar:

• Sexo masculino (3 puntos)


• Edad < 45 años (2 puntos)
• Longitud > 2 cm (2 puntos)
• Banda fibrosa (3 puntos)
Si la puntuación es ≥6, se recomienda la resección. Otros autores proponen umbral de
edad de 50 años o presencia de tejido anormal en biopsia.

REFERENCIAS:

Condor Gualpa LJ, Yépez Yerovi FE. Hernia de Littré: revisión de la literatura. Rev Méd
Sinergia. 2024;9(2):e1132. doi:10.31434/rms.v9i2.1132.
HERNIA DE RICHTER

1. INTRODUCCIÓN La hernia de Richter es una entidad poco conocida dentro del


espectro de hernias abdominales. Se caracteriza por la protrusión de una porción de la
pared antimesentérica del intestino a través de un defecto fascial. A diferencia de otras
hernias, esta no implica la herniación completa del asa intestinal, lo que conlleva una
presentación clínica más sutil y de aparición tardía. El aumento de procedimientos
quirúrgicos mínimamente invasivos ha elevado la incidencia de esta patología, debido a
los puertos no cerrados que dejan defectos fasciales pequeños. El tratamiento depende
de la viabilidad del segmento intestinal comprometido y, frecuentemente, requiere
resección intestinal además de la reparación del defecto.

2. ETIOLOGÍA E HISTORIA La hernia de Richter fue descrita por primera vez por
August Gottlich Richter en 1785, quien la definió como un "enterocele parcial". Sin
embargo, casos anteriores fueron reportados por Fabricius Hildanus en 1598 y Alexis
Littré en 1700. Antonio Scarpa y Frederick Treves también aportaron descripciones y
estudios posteriores. Esta hernia afecta solo una parte de la circunferencia de la pared
intestinal, generalmente la parte antimesentérica.

3. EPIDEMIOLOGÍA Se presenta con mayor frecuencia en adultos mayores entre los


60 y 80 años, aunque se han descrito casos pediátricos. Tiene una ligera mayor
incidencia en mujeres, debido a que las hernias femorales (la localización más común)
son más frecuentes en ellas. Se estima que el 10% de las hernias podrían ser de tipo
Richter, aunque esta cifra podría estar subestimada. Las localizaciones más comunes
incluyen:

• Canal femoral (36-88%)


• Canal inguinal (12-36%)
• Hernias incisionales de la pared abdominal (4-25%)
4. FISIOPATOLOGÍA La hernia de Richter ocurre a través de un defecto fascial lo
suficientemente pequeño como para permitir la salida de una porción de la pared
intestinal, pero no de toda la circunferencia. Generalmente compromete el íleon terminal.
La incarceración parcial genera compromiso vascular, con edema, congestión venosa,
isquemia y gangrena. Se ha reportado una tasa de necrosis del 69% al momento de la
cirugía.

5. CLÍNICA: HISTORIA Y EXAMEN FÍSICO Los pacientes presentan síntomas


similares a otras hernias encarceladas: dolor abdominal, distensión, náuseas y vómitos.
Sin embargo, al no haber obstrucción completa de la luz intestinal, los síntomas pueden
ser leves o subclínicos inicialmente. Solo cuando progresa la estrangulación se
intensifican los signos clínicos. Es esencial evaluar factores predisponentes como
antecedentes de hernias previas y cirugías mínimamente invasivas.

6. EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA La evaluación incluye:

• Examen físico cuidadoso


• Imágenes: ecografía y tomografía (TC), aunque pueden arrojar falsos negativos
dado que solo parte de la pared intestinal está comprometida.

• Laboratorio: hemograma completo, electrólitos, tiempo de protrombina


(PT/INR), tiempo parcial de tromboplastina (PTT), especialmente en pacientes
con hepatopatías o anticoagulados.

7. TRATAMIENTO Y MANEJO Depende del estado clínico y de la sospecha de


estrangulamiento:

• Pacientes estables con hernias reductibles: reparación electiva.


• Hernias estranguladas: emergencia quirúrgica.
Se debe iniciar reanimación con fluidos intravenosos y antibióticos ante sospecha de
sepsis.

Técnicas quirúrgicas:

• Cirugía abierta: preferida en pacientes con inestabilidad hemodinámica,


obstrucción o estrangulamiento. La incisión dependerá de la localización de la
hernia (mediana para hernias ventrales; incisión inguinal para hernias femorales
o inguinales).
• Cirugía mínimamente invasiva (laparoscópica o robótica): adecuada para
pacientes estables sin obstrucción. No recomendable si hay asas dilatadas o
inestabilidad. Puede realizarse vía TAPP o TEP para hernias inguinales o
femorales.

Evaluación de viabilidad intestinal:

• Por color, peristaltismo (aunque no confiables).


• Técnicas más modernas incluyen:
o Inyección intravenosa de fluoresceína + lámpara de Wood
o Indocianina verde + angiografía infrarroja
o Uso de Doppler para flujo arterial

Si hay necrosis o viabilidad dudosa, se realiza resección y anastomosis. Si el


compromiso es limitado (“lesión tipo moneda”), puede invaginarse y cerrar con
aproximación de bordes.
Uso de malla:

• Estándar en reparaciones herniarias, pero controvertido en casos de resección


intestinal. Dependerá del juicio clínico del cirujano.

8. DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES

• Hernias estranguladas completas


• Lipomas
• Abscesos
• Íleo o obstrucción intestinal (por bridas, masas, otras hernias)

9. COMPLICACIONES

• Fístula enterocutánea crónica


• Fístula colocutánea post herniorrafia o bypass gástrico
• Presentaciones raras como hernia perineal tipo Richter postproctectomía

REFERENCIAS.

• Regelsberger-Álvarez CM, Pfeifer C. Hernia de Richter [Internet]. Treasure


Island (FL): StatPearls Publishing; 2023 [citado 25 jun 2025]. Disponible en:
Principalmente clínico, con ayuda de exámenes de imagen y de laboratorio
• Ramírez Chacón JL. Hernia de Richter. Rev Med Costa Rica Cent Am.
2013;(605):77–9.
HERNIA DE AMYAND

1. DEFINICIÓN: La hernia de Amyand es una entidad rara que se define como la


presencia del apéndice vermiforme dentro del saco de una hernia inguinal. Puede
encontrarse en estado normal, inflamado o incluso perforado, lo que implica diferentes
grados de complejidad en su manejo. Esta condición representa aproximadamente el
1% de todas las hernias inguinales y menos del 0.1% de los casos de apendicitis aguda.
Aunque es una presentación infrecuente, es relevante desde el punto de vista quirúrgico
por su implicancia en la decisión de realizar o no una apendicectomía y el tipo de
reparación herniaria a emplear.

2. HISTORIA: Fue descrita por Claudio Amyand en 1735, quien llevó a cabo la primera
apendicectomía registrada. El caso involucró a un niño de 11 años con una hernia
inguinal derecha que contenía un apéndice perforado y fistulizado. Este hallazgo
histórico dio origen al epónimo de esta condición.

3. EPIDEMIOLOGÍA:

• Afecta más frecuentemente a hombres adultos.


• Mayoritariamente ocurre en el lado derecho, debido a la localización anatómica
del apéndice.
• En casos raros puede encontrarse en el lado izquierdo, generalmente en
presencia de situs inversus, malrotación intestinal o un apéndice excesivamente
largo.

4. CLASIFICACIÓN DE LOSANOFF Y BASSON: Esta clasificación orienta el manejo


quirúrgico según el estado del apéndice:

• Tipo 1: Apéndice normal. Herniorrafia con malla sin apendicectomía


(especialmente en niños).
• Tipo 2: Apendicitis aguda no complicada. Apendicectomía + herniorrafia sin
malla.
• Tipo 3: Apendicitis aguda con sepsis o peritonitis. Apendicectomía + reparación
sin malla; considerar laparotomía.
• Tipo 4: Apendicitis aguda + patología intraabdominal asociada (ej. neoplasias,
infecciones). Manejo individualizado.

5. CLÍNICA:
• Dolor inguinal progresivo.
• Masa irreductible, dolorosa en la región inguinal.
• Síntomas de apendicitis pueden estar ausentes o ser atípicos.
• En casos avanzados puede haber signos de sepsis o peritonitis.

6. DIAGNÓSTICO:

• Difícil preoperatoriamente.
• Puede sospecharse mediante ecografía o TC abdominal, aunque muchas veces
es un hallazgo intraoperatorio.
• Tomografía puede mostrar un apéndice tubular en el saco herniario.

7. TRATAMIENTO:

• Determinado por el tipo clínico.


• La apendicectomía no está indicada si el apéndice está sano, particularmente en
niños, para evitar complicaciones y porque no hay beneficio claro.
• En presencia de apendicitis se requiere apendicectomía y la reparación herniaria
debe realizarse sin malla si hay contaminación.

8. PRONÓSTICO:

• Generalmente favorable si se maneja de forma oportuna.


• La complicación más temida es la peritonitis secundaria a apéndice perforado en
el saco herniario.

REFERENCIAS.

1. Schwartz SI, Brunicardi FC. Principios de cirugía. 11ª ed. México: McGraw-Hill;
2020.
2. Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL. Sabiston. Tratado de
cirugía. 21ª ed. Barcelona: Elsevier; 2022.
3. Morales-Cárdenas A, Ploneda-Valencia CF, Sainz-Escárrega VH, et al.
Amyand's hernia: Case report and review of the literature. Ann Med Surg (Lond).
2015;4(2):113-115.
HERNIA DE GARENGEOT

1. DEFINICIÓN: La hernia de De Garengeot se refiere a la presencia del apéndice


vermiforme dentro del saco de una hernia femoral. Es una patología extremadamente
rara, que representa entre 0.5% y 5% de todas las hernias femorales y menos del 0.1%
de los casos de apendicitis. Su presentación puede confundirse clínicamente con otras
hernias incarceradas o abscesos inguinales.

2. HISTORIA: Nombrada en honor a René Jacques Croissant de Garengeot, cirujano


francés que en 1731 describió esta condición, dos años antes que Amyand. A pesar de
haber sido descrita antes, es mucho más rara y menos conocida.

3. EPIDEMIOLOGÍA:

• Más frecuente en mujeres (relación 13:1), particularmente mayores de 50 años.


• Esto se debe a la mayor incidencia de hernias femorales en mujeres debido a su
anatomía pélvica.
• Suele localizarse en el lado derecho.

4. FISIOPATOLOGÍA:

• Se teoriza que un apéndice largo y móvil puede herniarse hacia el canal femoral.
• Factores como la presión intraabdominal elevada, laxitud del peritoneo o
defectos de la pared pueden facilitar esta migración.

5. CLÍNICA:

• Dolor agudo en región inguinofemoral, con masa irreductible.


• Generalmente no hay signos clásicos de apendicitis, lo que retrasa el
diagnóstico.
• En casos avanzados puede haber fiebre, eritema local, supuración o incluso
absceso.

6. DIAGNÓSTICO:

• Clínicamente inespecífico. Se confunde con hernia femoral incarcerada,


abscesos o lipomas.
• Tomografía abdominopélvica es la técnica de elección para el diagnóstico
preoperatorio.
• Puede mostrar el apéndice dentro del saco femoral, engrosado o inflamado.

7. TRATAMIENTO:

• Apendicectomía y reparación herniaria.


• Vía de abordaje puede ser:
o Abierta por incisión inguinal.
o Laparoscópica (TAPP o TEP), especialmente si el diagnóstico se hace
preoperatoriamente.
• El uso de malla dependerá del grado de contaminación: se evita si hay peritonitis
o absceso.

REFERENCIAS.

1. Schwartz SI, Brunicardi FC. Principios de cirugía. 11ª ed. México: McGraw-Hill;
2020.
2. Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL. Sabiston. Tratado de
cirugía. 21ª ed. Barcelona: Elsevier; 2022.
3. Morales-Cárdenas A, Ploneda-Valencia CF, Sainz-Escárrega VH, et al.
Amyand's hernia: Case report and review of the literature. Ann Med Surg (Lond).
2015;4(2):113-115.

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