A la Universidad
Nacional de Tucumán
Leo y me aburro.
b
No es algo de lo que me jacte, lo vivo
como un problema. Gran parte de las nove-
dades editoriales me aburren. Eso no quiere
decir que sean libros mal escritos, con fallas
estructurales, libros que a nadie le interesen. Al
contrario, en general son libros que están en los
rankings de ventas y además están acompaña-
dos por buenos comentarios de la crítica. Leo la
sinopsis, dudo, después veo reseñas halagadoras
en redes sociales, con esperanza voy a la librería,
me llevo el libro, llego a mi casa, leo diez pági-
nas, me desconcentro, los párpados me pesan y
me duermo. Le comento a algunos amigos lo
que me sucede y ellos me terminan revelando el
mismo aburrimiento crónico.
Antes la mayoría de los libros me
despertaban.
Cuando era estudiante de la carrera de
Letras en la Universidad Nacional de Tucumán
disfrutaba de todo lo que leía. Algunos textos me
generaban dificultad, eso seguro, pero aburrirme
casi nunca. En esa época fue cuando leí El ruido
y la furia de William Faulkner y la vida me cam-
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bió para siempre, no podía creer Pienso a diario en ese
lo que leía (o escuchaba), voces antes y después lector, y me
con personalidades e intelectos pregunto por qué me gustan Esas charlas fueron con
propios. Desde ese momento menos los libros que leo. An- personas y con libros.
nunca olvidé que “Caddy olía tes de mudarme, mis lecturas
como los árboles” pero tampoco estaban pobladas de historias En el prólogo de El
el poder de la narración. Lo que que parecían que nunca iban a Vizconde demediado, Italo Calvino
me dio Faulkner fue una especie tocarse. Marcadas, en muchas dice:
de claridad que antes no había ex- ocasiones, por la academia pero
perimentado, escribir no solo era siempre literarias, un canon que Yo creo que divertir es una función social, encaja en mi moral;
contar historias, sino que también había armado la Universidad de siempre pienso en el lector que tiene que aguantar todas esas páginas, es
se podían generar sensaciones en Tucumán (materias de literatura necesario que se divierta, que tenga también una gratificación; esa es mi
el cuerpo, solo imaginándolas. anuales organizadas por países, moral: uno compra el libro, le cuesta dinero, invierte su tiempo, se tiene que
donde más que crítica se lee divertir. No soy el único que piensa así; también un escritor muy preo-
En cambio, durante literatura), también con su propio cupado por los contenidos como Bertolt Brecht, por ejemplo, decía que la
2019, en mi primer año viviendo circuito lector donde tenía el primera función social de una obra de teatro era la diversión. Yo creo que
en Capital Federal ese gozo de mismo peso la literatura latinoa- la diversión es una cosa seria.
lecturas constantes se cortó. Se- mericana que la literatura argen-
guramente fue por el propio mo- tina (que casi en su totalidad era Sí, divertir es cosa seria el tiempo y la mente disponible entre cuatro tipo de personajes,
vimiento interno que generaba el rioplatense), donde pude acceder y hacer cosas serias es trabajo- para escribir son ricos o bastan- que a la larga se vuelven estereo-
cambio de hogar, pero también también a literatura del NOA y so, requiere de profundidad y te cercanos a esa descripción. tipados.
influyó el hecho de que había leer ciertos autores silenciados esfuerzo, por eso es algo que se Sin embargo, el problema no es
empezado a tener un contacto por mucho tiempo. Leer desde ha dejado de lado. La pregunta tener un buen pasar económico, Un amigo poeta hablan-
más próximo con editoriales cuya Tucumán me dio una libertad de es por qué, o más bien por quién. ni el acceso para ser editados, el do sobre este tema me dijo que
base estaba en Buenos Aires. elección “gustosa” en mis años de Cuando Calvino habla de fun- problema es que los autores que los libros aburridos existen
Estas editoriales, además, eran de formación, donde las opiniones o ción social pienso quiénes son los llegan parecen no tener contra- desde siempre, que incluso el
narrativa contemporánea y tenían ciertos hilos que operan o rigen que escriben actualmente, cuáles dicciones de clase ni dudas con Ulises de Joyce estuvo rodeado
un lugar, una responsabilidad y los gustos del mercado son más son sus condiciones materiales, los privilegios que les han tocado. de libros aburridos que ya nadie
un compromiso dentro de ese débiles. Esa lejanía, ese fuera cuál es el mundo que los rodea Esa grieta que incomoda no está recuerda. Quizás simplemente
campo literario. Los autores de de campo, esa descentralización y por qué son publicados. Al presente, hay una sensibilidad ahora hay más libros y por eso
sus catálogos no eran solamen- alimentó mis gustos y propició parecer todos estos escritores de que se escapa o que directamente me parece que estamos rodeados
te argentinos; sin embargo, al una construcción particular lec- libros aburridos pertenecen a una no existe, por eso les es difícil, de aburrimiento. Con otro amigo
leerlos sentía que escuchaba un tora que hoy me lleva a exponer clase social que los hace disponer por no decir imposible, escribir narrador que conversé me citó
mismo tipo de voz, una misma ciertas incomodidades con la de tiempo. Y acá está la clave de una obra literaria. A mí como al pianista y compositor de jazz,
historia. Nada de lo que me había literatura contemporánea editada por qué, sobre todo en Argentina, lectora me generan insatisfacción, Misha Mengelberg, que decía lo
pasado leyendo a Faulkner lo desde Buenos Aires. un país donde históricamente las escriben sobre ellos y para ellos, siguiente: “lo que quiero para mis
podía encontrar en esos libros clases medias y bajas tuvieron la y están a gusto con eso. Además espectadores es que se diviertan,
(por supuesto es necesario asumir oportunidad de colar sus visiones construyen imaginarios ligados que no entiendan del todo y que
que son pocos los libros como a las discusiones culturales, ahora a ese mismo centro, no parecen se lleven algo a casa”. Creo que
El ruido y la furia). Finalmente, da la sensación de que no están plantear la posibilidad de salir aquí está la clave: recibir un texto
lo que sucedió fue que solo tres pudiendo hacerlo. En nuestra ac- del/de la capital, con todo el sen- que no sea llano, que me genere
libros de los que leí ese año me tualidad, entre las crisis económi- tido que eso conlleva. Estas ca- un esfuerzo de entendimiento,
dejaron pensando. A la dificultad cas, el nivel de estrés que vivimos racterísticas reiterativas aburren, que me saque de mi cotidianidad
de adaptarse a Buenos Aires se le como sociedad y la cantidad de aburren porque la circulación se es un hallazgo y es lo que, al fin y
sumó la tristeza por no encontrar placebos fáciles de entreteni- vuelve endogámica y arma un al cabo, nunca se olvida y lo que
desahogo en las lecturas. miento que tenemos a mano, loop de monólogos constantes buscamos conservar. Pero, ¿dónde
pareciera ser que quienes tienen están esos libros ahora?
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mientras él cantaba ella estaba configuración interna de nosotros
en silencio y concentrada, ya que mismos, para conocer la realidad,
lo único que le importaba en ese por eso es una herramienta tan
momento eran las emociones potente. Una definición popular
que se le suscitaban a partir del de la literatura anuncia que se
El aburrimiento en estos libros sonido del pájaro. Lo que dice miente para decir la verdad y es
es estético y ético. Despret es que después de este que en la posibilidad de imaginar
encuentro entendió que se podían se definen estructuras de lengua,
Estético porque el volver deseables otros modos de género, paisaje, economía, entre
lenguaje carece de singulari- atención, es decir, explorar otras otras, que ponen en jaque las es-
dad, es una escritura con poca en gran parte las culpables de escuchas que no tienen que ver tructuras hegemónicas. Ahí está
exploración formal, las tramas Lo que me aburre, en que se nos niegue la oportuni- con el entendimiento dado o su valor.
son repetitivas y predecibles, son pocas palabras, es la falta de dad de imaginar de verdad. San premeditado. En sus términos,
voces iguales a las que escucha- imaginación. Francisco de Asís —quien le que se podía conceder atención En El sentido, el sacer-
mos todos los días con anécdotas prestó el nombre a nuestro actual y por ende importancia a otras dote y teólogo, Adolphe Gesché,
intrascendentes, los narrado- Papa—, por ejemplo, imaginó cosas. La búsqueda literaria creo titula la quinta parte de su libro
res duplican un mismo yo que una nueva vida no solo por el que también debe conducir hacia “El imaginario como fiesta del
también está aburrido. Estos hecho de abandonar su hogar nuevas búsquedas de atención: ser sentido”, allí se detiene y habla
textos se arman por descripciones en la ciudad y deshacerse de sus curiosa con toda forma de comu- de la imaginación literaria por-
que luego explican reflexiones y Si hay libros aburridos,
b id s ¿de bienes para dedicarse a Dios, sino nicación, tener un registro de lo que la considera la imaginación
viceversa, todo está lleno y no hay qué tipo son los que no me que también se unió a una vida que me aleja de mi cotidianidad y, más cercana a la teológica. Para
vacío donde el lector pueda jugar. aburren? en la naturaleza y escuchó a los sobre todo, una actitud imaginaria Gesché, la Biblia es literatura
Es más, da la sensación de que las animales, tanto que tenía un lobo que puede otorgarle importancia a y ha sido escrita gracias a esa
historias que escriben los autores No voy a usar solo el amansado, un conejo que no se lo que se nos dé la gana. misma imaginación. El teólogo
de estos libros se parecen cada vez adjetivo divertido como contrario le separaba y pájaros que acudían primero analiza de qué está he-
más a una serie de Netflix: entre- a aburrido. Lo que no me aburre con su canto cuando él rezaba. cho el imaginario y concluye que
gan al usuario narrativas total- me conmueve, me genera interés, Me gusta pensar estas imágenes no está armado de puro presente
mente digeridas y sin ningún hilo me incomoda, me hace pregun- como metáforas del grado de sino que conlleva toda una tra-
librado al pensamiento propio. tas. Me despierta curiosidad y escucha que tenía el santo. Me gustaría tratar de definir dición hecha de mitos, cuentos
crea una elección inimaginada. la imaginación. También el y leyendas donde el humano se
Ético porque su lectura Leer un buen libro es imaginar La filósofa Vinciane imaginario. arraiga, y también toma de la
me obliga a seguir siendo parte una posibilidad de vida. Y esa Despret en Habitar como un pájaro infancia de los que imaginan.
de la misma alienación que posibilidad de vida surge justa- cuenta una experiencia a partir No creo que la imagina- Esto quiere decir que nuestra
vivimos en la contemporaneidad. mente de vaciarse de uno mismo, de la visita de un mirlo. El pájaro ción sea únicamente la capacidad imaginación está atada a un con- yo me invento. La ficción, dice,
Textos cuyas historias alimentan de neutralizar el narcisismo tan cantaba en su ventana y ella al de crear mundos distintos o texto histórico y a nuestra propia nos permite descubrir/inventar ya
al sistema preestablecido, los comercializado en estos días. escucharlo notó la efervescen- alejados de nuestro presente. Da historia, no hay imaginación des- que lo real se encuentra inserto
ricos son ricos y los pobres son cia y contrapuntos de su canto. la casualidad que muchos de esos ligada de lo que nos rodea. Dice en todos los campos de lo posible
pobres, los mundos no se cruzan. Quizás hay que revisitar Decía que lo que escuchaba era mundos que se construyen parten Gesché: “El imaginario es la y de lo imaginario que nos
Con tramas escandalosamente a los místicos, a los monjes, a “habla, pero en tensión de belleza de una idea occidental, blanca, vida que remueve en nosotros”. constituyen. En la ficción todo es
individualistas y con una inten- los tocados por un deseo extra- y donde cada término importa- patriarcal de lo que es la realidad, El imaginario funciona como posible porque ninguna barre-
ción nula de hacer política con la terrenal para escapar de estos ba”. Despret se dio cuenta que el y al partir de ahí las posibilidades una abertura del mundo, donde ra, especialmente moral, puede
palabra. No hay una operación, yoes diseñados por lo que pide peso del mundo podía descansar o medidas de creación se achican entran y salen huellas del pasado poner obstáculo en el despliegue
una idea, una fuga en estos libros el contexto de redes sociales: en el canto de ese mirlo porque y la idea de imaginación se vuelve digeridas en forma de revelación. del relato. La literatura de ficción
para salirse de esa alienación, la trama de algo débil. Imaginar con imaginación no funciona
más bien la acompañan: libros no quiere decir crear un mundo El teólogo destaca a como mímesis del mundo, no
alienados en un mundo alienado. de fantasía o distópico. O no es la ficción literaria y asume que funciona para entretenernos ni
Leer para seguir alienándome me solamente eso. La imaginación ofrece un aire de descubrimiento distraernos, sino que tiene un
parece un poco cruel. sirve también para proyectar una sin restricciones, un lugar donde poder de revelación.
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Entonces definiría a la imaginación Pocos años después, en 2021, I
como “la superficie sin espesor en la que lo Acevedo publicó el libro de en-
visible se solapa o se encabalga con lo invisi- sayos Algo se mueve, y le dedicó
ble y viceversa”; donde el cuerpo y el espíritu una sección a la imaginación y
encuentran su otro yo. La imaginación es la un poco al pensamiento aireano.
ventana, hueco, bisagra, donde se superponen Escrito a modo de diario para
unos sobre otros los cuerpos, los mundos, las defender a lo autobiográfico
lenguas. En esa superposición se encierra el también desde la forma, Acevedo
misterio de la vida, lo que hacemos al escribir, se desplaza en sus días pandémi-
la acción de revelar alguno de esos enigmas cos reflexionando acerca del poco
que, por lo tanto, nos abren a la realidad. valor que tiene la imaginación
Cuando escribimos inventamos, pero no in- para él y su mundo narrativo. Se
ventamos cualquier cosa. Como dijo Roberto siente ofuscado por pensar con
Calasso “los dioses no nos han abandonado, imaginación, arguye que no le
son los escritores quienes deben invocarlos”. interesa, dice que después de las
crisis del 2001 algunas personas
simplemente quieren escribir
para dar cuenta del presente.
Acevedo pondera escribir “con
lo que hay”, considera que es
Eso es obvio. Pero quiero releer a dos Esto sucede, dice Aira y también un privilegio tener imaginación.
autores contemporáneos argentinos que lo dije un poco más arriba, porque quienes También distingue imaginación y
han ensayado sobre la imaginación en la escriben las novelas pertenecen a un sector de estilo, considera que la imagina- Debo decir que me
actualidad. la sociedad que no desea pensar los conflictos ción es algo calculado, en cambio siento más cercana a la propuesta
ya que a ellos los toca de una manera muy el estilo no. Para él, estamos en de Aira porque logra a lo largo
Del primero que voy a hablar es Cé- sútil. El precio que se paga por tener los una época de literatura de ideas, de las páginas desenrollar la al-
sar Aira. En “Evasión” (2017), el pringlense problemas resueltos “es vivir vidas estereoti- no de imaginación, porque la fombra de lo imaginario: se dejó
parece haber estado conectado con Adolphe padas”. Estas personas con vidas sin grandes literatura de ideas no se controla: de escribir tridimensionalmente,
Gesché y plantea que la novela es el arte que cimbronazos no usan ese tiempo libre para “Habilita un estilo más cercano ahora se escribe solo desde una
reúne todas las artes por su falta de imagen y crear, inventar, sino que reproducen su vida, a la realidad inmediata de los visión temporal, contar por con- dio la oportunidad de formar mi
sonido, porque en ese vacío genera realidad. se rellena la hoja de forma automática. Para lectores”. En este contexto de tar. En cambio, I, que seduce con identidad. También creo que Aira
Aira transcribe un largo fragmento de The Aira, cuando se trabaja lo que escribimos crisis, dice el autor, no se puede una prosa atractiva de diarista, no está hablando de escritores de cla-
Black Arrow de Stevenson y llama a este tipo no hay tiempo para hablar de las miserias correr riesgo en la interpretación, logra llegar a un punto pleno, sus ses sociales acomodadas e I habla
de textos literatura de evasión porque a la vez personales. Esto también sucede porque el hay que decirlo todo explicita- argumentos me dejan pensando de autores y personas rodeadas
que presentan una trama ingeniosa generan protagonista dejó de ser el lector y ahora es el mente. Acevedo afirma una y otra pero sin embargo no me conven- de emergencias materiales, por lo
espacio para entrar sensorialmente a la novela, autor. Aira acusa que no existe más la nove- vez que no le interesa imaginar cen. No estoy de acuerdo en que tanto, no sería el mismo tipo de
producen algo divergente de lo que vivimos. la de evasión porque hoy las novelas son de respuestas ni futuros, solo pensar los textos imaginativos no habi- texto autobiográfico.
Se aqueja por la extinción de este tipo de acercamiento; “Una autoestima exagerada en el presente y en formas de liten ideas, al contrario creo que
textos en la literatura contemporánea. El desalienta el trabajo y el trabajo era lo que habilitar pensamiento urgente y son la fuente principal que en lo I considera a la imagi-
escritor acusa a los novelistas jóvenes de solo justificaba la novela que no era solo narra- colectivo. Cito a Acevedo: particular, a mí como lectora me nación en su forma más plana,
ocupar tiempo, hablan de sus propias vidas y ción de una historia sino la construcción de imaginar solo desde la trama, yo
las rellenan de acciones, pero no hay espacio la escena de una historia”. pienso a la imaginación como
porque no son textos escritos con trabajo: El valor específico de un texto, entonces, no se mide por el conte- algo más total, como todo lo que
Pocos años después, en 2021, I nido que une autore logra imaginar, sino por su capacidad de insertarse en habilita una grieta en lo estable-
Acevedo Los publicó el libro
novelistas, deseensayos
y esto Algo semás jóvenes son, o sea a medida
acentúa cuanto el pensamiento colectivo en un sector que no es ni el contenido de lo real ni cido, y donde se disputan nuevas
mueve,
que pasayelletiempo,
dedicó una sección
encuentran a lamenos
cada vez imagina
motivos para promover un escape, tampoco contenido de lo imaginario. Cuando una persona que lee recrea lo posibilidades. Por otro lado, creo
infatuados como están de sus propias vidas, contentos y satisfechos con sus destinos que está leyendo, no imagina exactamente lo que le autore imaginó, sino que que habría que repensar el lugar
y su lugar en el mundo. Al perder motivo para evadirse, se les hace innecesario usa el contenido propio para recrear y dar sentido al texto. Al leer, el texto de la imaginación en la crítica a
el espacio por donde hacerlo, y solo les queda el tiempo, la más deprimente de las absorbe material que las personas tienen disponible para imaginar algo. la literatura autobiográfica. En las
categorías mentales.
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la mayoría pertenece a un grupo En diferentes momen-
escrituras del yo hay imaginación que no podría escribir libros sobre tos de mi vida volví a un ensayo
y puede estar presente en la voz vidas holgadas. muy cortito que escribió en
que elige contarlo, en la estructura 1980 llamado “Una literatura sin
del texto, en la forma, en la visión. Este trabajo ya se está atributos”. Aquí Saer piensa en
El problema con estos géneros haciendo en alguna medida, solo la literatura latinoamericana y
es permanecer en una linealidad hay que fomentarlo. Además, su configuración frente al canon
que no construya literatura, sino los libros de estos escritores universal. Hace una crítica muy
simplemente relato personal. aburridos no son los únicos que actual sobre todos los condicio-
tienen éxito, por supuesto, hay namientos extra literarios que
excepciones, palabra odiosa si las influyen en los lectores a la hora
hay, pero es que el mismo campo de elegir un libro: “El lector cree
las configura de esa manera. Y a saber de antemano lo que debe
las excepciones en general se les encontrar en un libro —y que lo
abre un camino internacional: la encuentre o no, no tiene final-
excepción de la escritora travesti, mente ninguna importancia. Se
¿O sí? la escritora maestra, el escritor podría decir, me parece, que se
homogéneo y se atañe en muchos tumbero, la escritora provinciana trata de una maquinación de ca-
O no es solo de ellos. O casos a un tipo de configuración y más. Al parecer los adjetivos rácter represivo destinada a abolir
no está promovida por ellos. Hay que su clase le ha dado. Es como que acompañan el escribir lo la experiencia estética que es un que a pesar de sus críticas, Closs
todo un ecosistema de editores, un pacman literario, para leerse vuelven material exótico, y así modo radical de libertad”. Como encarna el tipo de escritor sin
críticos, libreros, gestores que a sí mismo y engordar en ese material vendible, para cuando se dije antes, no es solamente la fal- atributos del que hablaba el autor
promueven (o necesitan) un mismo yo. quiere leer “algo inventado”, “algo ta de imaginación de los escrito- santafesino. Sabemos poco de
tipo de voz, un tipo de texto que no tiene que ver conmigo”. res, hay toda una maquinaria que ella, no está en redes sociales, ni
que apunta también a un tipo No escribo estas líneas El problema es que justamente acompaña encontrar en el libro participa del ambiente litera-
de lector y que construye, con el para hacer una crítica a las edi- usan el trauma para comunicar una respuesta para un tema de rio, quizás su mayor marca sea
paso del tiempo, una nueva idea toriales, creo que es muy noble sus libros, por la excepción de la vida de los lectores de manera también geográfica: es misionera
de lo que es LA LITERATURA. su trabajo e incluso opino con su condición (que irónicamente literal, o simplemente un “tema” (aunque hace muchos años no
Creo que en fragmentos anterio- mucho pudor, pero me pregunto representan mucho más a una que les interese, no hay una vive allí). Por suerte, eso no es lo
res ya pude delinear a qué tipo de qué podemos hacer para tener un mayoría que a una minoría) y en búsqueda por un movimiento importante. Closs tiene una obra
literatura me refiero. Lamenta- lector más heterogéneo, para lle- el mismo campo que las ensalza interno, inentendible, justamente prolífica a pesar de su juven-
blemente la falta de políticas es- gar a otros, para desconcentrar y tienen que defender su oficio. sin objetivo explícito que es lo tud donde con mayor o menor
tatales y las crisis económicas han que los catálogos vuelvan a tener En cambio, si la imaginación, la que muchas veces hace que nos eficacia imagina desde el lenguaje
cambiado el rol de las editoriales la fuerza de la sorpresa, lo distin- descentralización, el fuera de gusten las cosas, un misterio que y desde la historia: mundos de
independientes como las encar- to. Y a esto me refiero en todos la/del capital fuese más general se nos crea adentro y mantiene la jesuitas de otro siglo, peluqueras
gadas de publicar libros con fugas los escalafones, ¿cómo podemos las excepciones no serían excep- llama prendida algunas veces por transgénero, diablos, masajistas
de lo preestablecido. Entonces lograr la famosa bibliodiversidad ciones sino un libro más, una muchos años. chinas, la vida de Jesús, Álvar
sus planes editoriales se configu- en este contexto? Para eso hay propuesta literaria, como al fin y Núñez Cabeza de Vaca, prostitu-
ran según textos o autores que que pensar y de manera colectiva, al cabo son. En este ensayo, había tas, serenos que cuidan propieda-
saben lo que el público busca o hay que preguntarse si tenemos tomado la decisión de no referir des y tienen miedo. El imaginario
lo que el público entiende como ganas de hacerlo. Hay formas de dir
directamente a la obra literaria de Closs se expande y lejos de
buenos. Ya no son las editoriales romper esta matrix: leer manus- de escritores contemporáneos hacer una literatura costumbrista
independientes las que moldean critos de desconocidos, organizar ni para halagar ni para criticar, toma lo que escuchó, olió, sintió
el gusto de los lectores, sino que eventos con personas de escrituras pero se me hace imposible por en su lugar de origen y lo desarma
parecen ellas atender demasiado diferentes, practicar la audacia de un mero gesto de picardía, evitar hasta hacer algo nuevo. En sus
sus requerimientos. Y eso no está elegir un libro sin recomendación No soy una gran an lectora de hablar de Marina Closs, quien libros el poder es móvil y habla
mal, el problema una vez más es y sobre todo hablar con los traba- Saer, pero lo poco que leí no justamente escribió una polémica de quien nunca hemos escuchado
que ese lector que se piensa es jadores del mundo del libro, que me lo olvidé. nota sobre Saer. Me parece palabra. Marina Closs imagina.
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Valoro a cualquier escritor que tome
riesgos, que no piense en si será algo difí-
cil para el lector, escritores que escriben por
escribir no por publicar y adaptan su obra a
ese futuro. Creo que hay que volver a poner el
verbo escribir al frente y usarlo en presente en
continuo. Por suerte, puedo decir que Marina
Closs está escribiendo y que en palabras de
Saer “en un mundo gobernado por la planifi-
cación paranoica”, ella es una de las escritoras
“guardianas de lo posible”.
Lejos de la Capital y del capital.
en grandes distancias y con diversidad de
Lejos también de las luchas prehis- horarios, requiere un nivel de atención exter-
tóricas de unitarios vs. federales, esta falta de El Patio (Leonor Vassena, circa 1958) no y focalizado que achica nuestro mundo,
imaginación no tiene que ver con el lugar de en lugar de agrandarlo, aunque vivamos en
nacimiento, sino con una falta de movimiento. una ciudad cosmopolita. Nos acostumbra la
Literatura escrita con perspectiva para-des- mirada a realidades perjudicadas que pasan a
de-por-encima-sobre Buenos Aires, que es nuestro lado como si fueran parte del paisaje.
donde se concentra lo material, quedamos La tarea del escritor es conceder atención,
fuera los que miramos para otro lado. Quedan como citaba al comienzo a Despret. La ciu-
afuera los lectores descentrados. Hace poco en dad por su propia estructura ultra capitalista
mi Instagram compartí una foto de El río de atenta contra esa atención lenta y desarmada.
las congojas, de Libertad Demitrópulos, novela Flannery O’Connor decía también que para
que estuvo mucho tiempo descatalogada y que ser escritor de ficción había que mirar de
desde hace unos años viene siendo reconocida verdad sobre todas las cosas, si no “el ojo se
y puesta dentro del canon de grandes novelas deslizará sobre sus palabras mientras nuestra
argentinas. El libro trata sobre la fundación de atención se va a dormir”. No era tan erróneo
Santa Fe, donde sus narradores son mestizos, momentos que pasaron sus auto- Hace poco estaba en entonces mi cansancio con ciertas lecturas.
con toda una propuesta imaginativa que busca res, ellos mismos siguen teniendo Tucumán con un amigo que
dar vuelta el lugar de los marginados. Un libro un lugar hegemónico y entonces también vive en Buenos Aires O’Connor parece preponderar
político, con ideas. La mayoría de mis seguido- no entienden un idioma de otra y después de caminar varios más la mirada, pero creo que a lo que ella
res me respondía con emojis de aplauso y emo- clase, idioma que no sea del minutos por el centro tucuma- se refiere como mirada es a esta atención al
ción, hasta que una escritora que publica libros capital. Me asustó y me puse mal, no me dijo “Qué bueno al fin mundo. Mirar también puede ser escuchar,
de las características aburridas que nombré a lo ¿cómo llegamos a esto? También descansar de estar a la defensiva”. básicamente darle importancia a lo rugoso:
largo del ensayo me respondió que nunca había pensé en frases que pululan en La famosa “viveza criolla” que a “Uno aprehende las costumbres de la textura
podido pasar la primera página porque no internet: “no le pidamos tanto veces hay que tener para vivir en de la existencia que nos rodea”. Esta literatu-
entendía. Cuando dijo eso se me develó algo, a los libros y a los escritores”. Buenos Aires (como en cualquier ra que me aburre, toda lavada, parece haber
no entienden porque es demasiado esfuerzo ¿Por qué? Es arte, nadie te pide otra capital), así como para ser alisado esa textura, asistimos a las mismas
escuchar a otro que no habla como ellos, no hacerlo, ¿por qué harías algo publicado —no para escribir— habitaciones de paredes blancas con una voz
escriben otra cosa porque es incómodo y pone que no signifique nada más que es agotadora. Y es que estar en off neutra. Apunta a un lector y escritor
en jaque su propia vida, porque aunque en la un mimo al ego? ¿Y por qué yo expuesto a un ambiente hostil, homogéneos, que no se quieren encontrar
mayoría de estos libros se hable de los malos debería leerlo? con tantos desconocidos, moverse con mundos distintos a los de ellos.
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Por eso, en parte, pienso que la litera-
tura que no me aburre es una literatura descen-
trada y no solo porque es un autor que escribe
narraciones con grietas, sino porque también
hace ese esfuerzo en su mirada, un esfuerzo
por develar un misterio, un esfuerzo por no
entender y que ese no entendimiento perviva.
Repito, ¿por qué quisiera leer si las lecturas me
alienan? Quiero que la lectura me habilite una
posibilidad de vida, una curiosidad por lo que
veo y no llego a ver. La actividad de la lectura
es ociosa y no me permite hacer nada más al
mismo tiempo, es anacrónica y antisistema, no
quiero regalar más ese acto que aún nos queda
a textos que generan temas, discursos, relatos a
favor del capital y en detrimento a la imagina-
ción. Quiero leer textos con inventiva porque
me ayudan a inventar también, me acompañan
a la evasión del mundo y me dan la montura
para cabalgar sobre la realidad, y también pen-
sar cómo puedo cambiarla.
Una vez le preguntaron a Alberto
Laiseca para qué servía el arte, él respondió
“Para que funcione lo otro. La imaginación es
el motor”. Y sí, pero además LA IMAGINA-
CIÓN ES LO OTRO, por eso no puede des-
aparecer. Escribí este ensayo para preguntarme Referencias bibliográficas
dónde está ese otro y para que lo sigamos bus-
cando, para que los lectores sigamos leyendo El ruido y la furia, de William Faulkner
hasta encontrarlo y para que los escritores lo
imaginen con todas sus fuerzas. Algo se mueve, de I Acevedo
Evasión y otros ensayos, de César Aira
El vizconde demediado, de Italo Calvino
“Bienvenida a Saer”, de Marina Closs
Habitar como pájaros, de Vinciane Despret
El sentido, de Adolphe Gesché
“El arte del cuento”, de Flannery O’ Connor
“Una literatura sin atributos”, de Juan José Saer
El río de las congojas, de Libertad Demitrópulos
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