del 2025
Modelo
¿Qué es el modelo ESDM?
El Modelo de Denver, también conocido como ESDM, es un método práctico aplicado a la
atención temprana para niños autistas (TEA). El objetivo de este modelo es trabajar sobre
aspectos específicos del desarrollo de toda persona, como lo son los espacios cognitivos,
socioemocionales y lingüísticos
Las principales claves del ESDM están enfocadas en centrar las bases sólidas para dar paso
a más oportunidades a los niños y niñas entre ellas están:
La primera es comunicación expresiva, esta se centra en la capacidad del niño para
expresarse, ya sea mediante lenguaje verbal, gestos o métodos alternativos de comunicación,
ayudan a los niños a desarrollar las habilidades para comunicar sus necesidades,
pensamientos y sentimientos eficazmente. Así mismo la comunicación receptiva la
comunicación receptiva implica comprender y responder al lenguaje u otras formas de
comunicación, los terapeutas que trabajan en el marco de ESDM ayudan a los niños a
desarrollar las habilidades para comprender instrucciones, seguir indicaciones y comprender
las señales sociales.
Interacción social y regulación emocional, este dominio se centra en el desarrollo de
habilidades sociales, la construcción de relaciones y el manejo de las emociones, los
terapeutas de ESDM crean oportunidades para que los niños interactúen socialmente,
aprendan a tomar turnos, a compartir y a cooperar, y desarrollen estrategias para afrontar las
emociones. También las habilidades lúdicas como el juego es una herramienta poderosa para
el aprendizaje y el desarrollo. ESDM enfatiza la importancia del juego para fomentar la
creatividad, la imaginación, la resolución de problemas y la interacción social, los terapeutas
guían a los niños en la exploración de diversos tipos de juego y en su incorporación a sus
rutinas diarias.
Además la imitación es una habilidad fundamental que permite a los niños aprender
observando e imitando a otros, los terapeutas de ESDM modelan las conductas deseadas y
animan a los niños a imitarlas, facilitando así la adquisición de nuevas habilidades y
conocimientos. De igual forma las habilidades cognitivas implican pensar, razonar, resolver
problemas y aprender, los terapeutas de ESDM crean actividades atractivas que estimulan el
desarrollo cognitivo y ayudan a los niños a desarrollar habilidades de pensamiento crítico.
Por último la motricidad fina y gruesa, la motricidad fina implica la coordinación de
músculos pequeños, como los que se utilizan para escribir o manipular objetos, la motricidad
gruesa implica la coordinación de músculos grandes, como los que se utilizan para caminar o
saltar. Los terapeutas de ESDM incorporan actividades que fortalecen ambos tipos de
motricidad, promoviendo el desarrollo físico y la coordinación.
¿Cuáles son las características principales del método Denver?
El método Denver pretende evaluar e intervenir en las habilidades de los niños en todas estas
áreas de desarrollo antes y durante la intervención donde incluyen la comunicación receptiva
y expresiva, habilidades sociales, atención conjunta, habilidades motoras finas y gruesas,
imitación, cognición, habilidades de juego, comportamiento e independencia personal.
El método incluye un plan de intervención y desarrollo, con metas bien definidas que se
deben de alcanzar en un momento dado y un conjunto de procedimientos de aprendizaje.
Además se pretende crear unas bases para que el niño pueda comunicarse e interaccionar con
lo demás, prestando especial atención e importancia a los padres y otras personas cuidadoras
del niño, creando un espacio multidisciplinar donde se ven involucrados todos los familiares
y profesionales que interactúan con el niño, consiguiendo así la generalización de la conducta
lograda a distintos ámbitos y con distintas personas.
Como el de todas las terapias, el objetivo de este modelo es reducir el nivel de afectación de
los síntomas con el fin de mejorar su desarrollo en todos los contextos (imitación,
comunicación verbal, comunicación no verbal, desarrollo social y juego).
Tras una completa evaluación de unas doce semanas de duración, en las que se verifica el
nivel de desarrollo sobre un índice de ítems recopilados en la llamada "Lista de Verificación
de Aprendizaje”, lo que permite establecer unos objetivos individualizados a la situación de
cada niño. Estos objetivos se trabajan durante las doce semanas siguientes, para lo cual es
necesario un trabajo multidisciplinar que integre a padres, profesores y cuidadores del niño,
además de fomentar un clima de afecto positivo entre el niño y el entorno.
Dramatización: “El Mercado de las Frutas Mágicas
Caso terapéutico para aplicar la dramatización con el modelo ESDM
Nombre del niña: Heydi Romero Edad: 4 años
Diagnóstico: Trastorno del Espectro Autista (TEA) – Nivel 1 de apoyo
Contexto familiar: Vive con sus padres y una hermana mayor. Ambos padres participan
activamente en el proceso terapéutico.
Lenguaje actual: Emite pocas palabras espontáneas (mamá, agua, no), Usa gestos para pedir
cosas (señala, toma la mano del adulto) Escasa respuesta a su nombre, pero muestra
interés por juegos con objetos llamativos.
Habilidades sociales: Busca objetos más que personas, A veces mantiene contacto visual
breve si está motivado, tiene buena respuesta a canciones y actividades con ritmo.
Intereses: Le gustan los objetos que ruedan, los sonidos llamativos y los colores brillantes, le
encantan los alimentos, especialmente frutas reales y de juguete.
Objetivos terapéuticos:
○ Estimular la comunicación funcional (peticiones, respuestas, expresiones).
○ Promover la imitación verbal y gestual.
○ Desarrollar turnos, atención conjunta e interacción social positiva.
○ Fomentar el juego simbólico a través del rol.
Inicio del juego ¡ Bienvenida al mercado!
Doña Banana terapeuta, animado y con voz graciosa: Kelys
— ¡Bienvenidos al Mercado de las Frutas Mágicas! Aquí todo es jugoso y divertido. Mira
cuántas frutas
Doña Sandía (cuidador/asistente): krisbell
— Hoy tenemos frutas mágicas que dan energía para brincar, cantar y hasta volar
Niña entra con una canastita (entregada por Doña Sandía). Heydi
Doña banana
— ¡Hola, pequeña cliente! las frutas son dulces, ácidas y los colores son rojos, amarillos y
mas .
(Se le invita a señalar una fruta. Si no lo hace verbalmente, se puede modelar la frase con
apoyo visual o por imitación.)
Desarrollo del juego – Interacción, turnos, peticiones:
La niña señala una manzana.
Doña Sandía:
— ¡Muy bien! vamos a comprar la manzana roja
(Se modela o espera la respuesta funcional del niño según su nivel).
Doña banana entrega la fruta con entusiasmo:
— ¡Una manzana mágica para ti!. ¡Qué bien lo hiciste!
Repetir con más frutas y turnarse entre Doña Banana y Doña Sandía para animar diferentes
formas de comunicación.
Mini reto – Juego simbólico y resolución de problema:
Doña banana
— ¡Oh no! ¡Se cayeron las uvas al suelo! Necesito ayuda
El niño es invitado a participar y se le guía con frases como: modelado
— “Buscamos las uvas”, “ las Ponemos en la caja”
Doña Sandía lo anima y refuerza con una carita feliz o una estrella simbólica.
Doña banana:
— ¡Gracias por comprar en nuestro mercado!
Se juega con la caja registradora y se enseña la idea de turnos:
— “Primero tú pagas, luego yo”, “Ahora es tu turno”.
Doña Sandía entrega una “medalla de cliente estrella” (puede ser un sticker o refuerzo
visual):
— ¡Hoy fuiste una gran compradora! ¡ Jugaste genial!
Reflexión
Se aprovechó el interés natural de la niña por las frutas y los juegos de roles sencillos para
trabajar el lenguaje funcional en un contexto realista, favoreciendo la emisión de peticiones y
respuestas. La actividad resultó motivadora y comunicativa, permitiendo estimular de forma
natural la imitación gestual y verbal, sin generar presión. Además, se emplearon estrategias
basadas en el juego de roles y en la atención significativa, promoviendo la participación
activa y el desarrollo del lenguaje en un entorno lúdico y cercano a su experiencia cotidiana.