Según mi experiencia como desarrollador de software, puedo afirmar que
actualmente casi todos los sistemas modernos en el sector militar están
sujetos a los códigos de programación. Desde los paneles de control de
navegación hasta los sistemas de defensa activa, incluyendo
comunicaciones cifradas y la aplicación de la inteligencia artificial para poder
utilizar el machine learning para la creación de diferentes softwares propios
tales como IA rutas de narcotráfico, rutas de abastecimientos, todos van a
operar gracias a algoritmos exactos y procesos automatizados que
garantizan mayor eficiencia, velocidad y seguridad en la información
suministrada para el cumplimiento de las operaciones.
Se ha evidenciado a través de la historia los diferentes avances tecnológicos
que han tenido las fuerzas militares, los cuales han aportado a la
transformación de las tácticas navales. Esto se ha reflejado en la
modernización de los sistemas de radares, el sonar y demás actualizaciones
realizadas a las flotas navales de la Armada Nacional, permitiendo la mejora
de la doctrina establecida por esta. Según Espitia Cubillos, Agudelo Calderón
y Buitrago Suescún (2020), la implementación de tecnologías avanzadas ha
fortalecido las capacidades estratégicas y operacionales de las fuerzas
militares en diversos países, favoreciendo la soberanía y el control sobre
grupos al margen de la ley. Asimismo, el complejo entorno dinámico del
teatro operacional ha requerido la adopción de estrategias utilizadas por
otras armadas a nivel mundial para combatir eficazmente los diferentes
delitos que convergen en la nación.
Teniendo en cuenta esto la táctica naval ha cambiado su táctica naval sin
olvidar sus orígenes, Sin embargo, decir que la estrategia no evoluciona no
cuenta con ninguna clase de fundamento, pues la estrategia se alimenta de
una comprensión integral del entorno operativo dinámico basado en la
geografía cambiante que convergen en todos los espacios del territorio
nacional de acuerdo con los cambios tecnológicos, geopolíticos y
socioeconómicos.
La estrategia, a diferencia de la táctica, implica la formulación a largo plazo
de objetivos planteados y conceptos operacionales, y aunque sus principios
básicos puedan mantenerse, la adaptación a nuevos escenarios de conflicto
y la integración de nuevas tecnologías exigen una revisión constante. Según
Vargas Cantor y Carrillo Fárfan (2016), la guerra cibernética ha generado la
necesidad de actualizar las doctrinas estratégicas de las fuerzas militares,
incorporando cambios que reflejan el avance tecnológico y las alteraciones
del entorno global. Por ejemplo, el inicio de la guerra cibernética y las
amenazas en cada uno de los dominios en el campo de batalla han forzado a
las fuerzas navales a modificar sus estrategias para enfrentar los desafíos de
seguridad digital.
Por supuesto es bastante importante el marco de la tecnología ya que aporta
positivamente a la victoria decisiva, es de resaltar que la tecnología además
aporta un valor estratégico en las futuras generaciones de igual manera el
éxito de una unidad es seguir avanzando en pro de enmarcar estrategias con
influencia en los dominios Marítimos, terrestres, aéreos, espaciales y
ciberespaciales, es importante saber que el enemigo no se estanca, van
buscando de las mejores tecnologías, en conclusión doy a colación de que
hay que seguir apuntando en buscar tecnología, con el propósito de tener un
poder absoluto y aplicar los principios de la guerra con el fin de cumplir la
misión institucional.
Referencias Bibliográficas.
Espitia Cubillos, A. A., Agudelo Calderón, J. A., & Buitrago Suescún, O. Y.
(2020). Innovaciones tecnológicas en las fuerzas militares de los países del
mundo: una revisión preliminar. Revista Científica General José María
Córdova, 18(29), 213-230.
[Link]
Vargas Cantor, D. P., & Carrillo Fárfan, C. L. (2016). Ciberguerra: descripción
de estrategias políticas internacionales y algunos planteamientos jurídicos
para afrontarla. Universidad Militar Nueva Granada.
[Link]
4e45-a920-70e1a2f5a96f/content