Módulo 4
Evaluación e intervención del duelo:
asesoramiento y terapia del duelo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
2024
La comprensión de las pérdidas y
el duelo
A lo largo de la vida, desde el nacimiento
viajamos a lo largo del ciclo de nuestra
existencia, en un continuo discurrir de vínculos
y de pérdidas.
El SH está continuamente atravesando
pérdidas, cualquier tipo de pérdida, va a
desencadenar reacciones de duelo.
La intensidad dependerá del tipo de vínculo y
de la posibilidad de recuperación y/o
Mgst. Estefanía Monsalve A.
sustitución.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
La comprensión de las pérdidas y
el duelo
Todas las pérdidas, pequeñas o grandes, que
vamos viviendo, no solamente nos recuerdan la
provisionalidad de todo vínculo, sino que nos
van preparando para el gran y definitivo adiós.
La muerte es una pérdida de mayor rango, se
diferencia de los demás por:
la intensidad de las manifestaciones
la irreversibilidad y lo definitivo de la
muerte.
«la pérdida no está forzosamente ligada a la muerte que, sin embargo, constituye el paradigma del
Mgst. Estefanía Monsalve A.
duelo. La muerte imprime al duelo un carácter particular en razón de su radicalidad, de su
irreversibilidad, de su universalidad y de su implacabilidad. Una separación no mortal deja
siempre abierta la esperanza del reencuentro».
Marco Gómez Sancho
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Las pérdidas de Pangrazzi
Arnaldo Pangrazzi menciona que sin darnos cuenta estamos más familiarizados de
lo que creemos a los procesos de pérdida.
Las definió como “pérdidas continuas” y las estableció como un decálogo:
El propio nacimiento, separación de la madre.
Pérdidas que conlleva el crecimiento.
Pérdida de la propia cultura por la migración.
Pérdida de bienes materiales: robos, desastres, etc.
Pérdida de vínculos afectivos: amigos, pareja.
Pérdida de identidad personal: sensación de fracaso, rechazos afectivos, autoestima.
Pérdida de bienes humanos y espirituales: desconcierto e impotencia frente a actos
terroristas, secuestros, etc.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Pérdida de la salud.
Pérdida de lo que no se ha tenido pero se ha deseado/anhelado tener.
La muerte.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Tipos de pérdidas:
Se pueden condensar los tipos de pérdidas en los siguientes bloques:
Pérdida de la vida: pérdida total y
definitiva, ya sea propia o de otra Pérdidas materiales: pérdidas de
persona. objetos externos que incluyen
reacciones de duelo, sueños rotos,
futuro incierto, etc.; se incluyen
Pérdida de aspectos de sí mismo:
pérdida del trabajo, situación
pueden ser tanto pérdidas físicas,
económica, pertenencias, objetos,
referidas al cuerpo; capacidades
etc.
sensoriales, cognitivas, motoras, como
psicológicas, por ejemplo la autoestima,
o valores, ideales, ilusiones, etc.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
¿Cuáles han sido las pérdidas más significativas que has experimentado en tu vida hasta
ahora? ¿Ha habido cambios en la manera de afrontarlas?
Con tu historia de pérdidas, crea un “slogan” personal, que te identifique.
¿Estamos más familiarizados con la pérdida de lo que creemos
y/o aceptamos?
¿Por qué es importante que tengamos en cuenta las
experiencias de pérdida anteriores?
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Manifestaciones del duelo
Manifestaciones Manifestaciones
emocionales y físicas:
sentimientos:
Tristeza Sensación de vacío en el
estomago
Angustia
Boca seca
Apatía
Opresión en el pecho
Ira Palpitaciones
Culpa Fatiga/debilidad.
Soledad Sensibilidad al ruido.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Alivio Somatizaciones.
Cambios en el Sistema Inmune
(Bellver et al., 2008; Cruz, 2017; Worden, 2013).
Manifestaciones del duelo
Manifestaciones Manifestaciones
cognitivas: conductuales:
Incredulidad Alteraciones en el ciclo de sueño
y/o alimentación
Confusión
Aislamiento
Preocupación Llanto - suspiros
Rumiaciones Llevar o atesorar objetos
Dificultades de atención y Visitar lugares
memoria Recuerdos
Sueños
Distorsiones cognitivas
Hablar de la persona fallecida
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Alucinaciones - sensación Hiper o hipo actividad
de presencia Evitación.
(Bellver et al., 2008; Cruz, 2017; Worden, 2013).
Los tipos de duelo:
Se pueden definir muchos tipos de duelo de
acuerdo a:
Sus reacciones.
Intensidad.
Modo de ser percibido.
Tiempo de recuperación del doliente.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Nevado & González, 2017).
Duelo no complicado
Se considera que en el proceso normal existe:
Un comienzo
Un trabajo activo de aflicción
Una resolución o reorganización de la vida del doliente.
Es importante tener en cuenta que:
Se desarrolla de manera personal (no hay dos duelos iguales).
En el camino puede haber retrocesos.
Según Kübler-Ross este proceso dura entre 6-18 meses, sin embargo, el tiempo es
relativo dependiendo de los mediadores del duelo.
La aflicción va disminuyendo en frecuencia e intensidad, pero puede acentuarse en
Mgst. Estefanía Monsalve A.
determinadas fechas.
Generalmente, su duración es superior a lo que la sociedad actual acepta.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Duelo no complicado
Para Bowlby, un duelo “normal” consiste en que:
El deudo pueda Atravesar la Salir Aspectos nuevos
aceptar la crisis vital en la “revitalizado” o o renovados de
pérdida. que dicha “renovado” de la sí mismo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
situación de situación.
pérdida lo situó
(Yoffe, 2013)
¿Cuándo finaliza
el duelo?
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013; Payás, 2010)
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Duelo anticipado:
Se trata de un proceso que se experimenta cuando un
individuo se anticipa a su propia muerte o a la de un ser
querido.
El deudo ya ha empezado la elaboración del dolor de la
pérdida sin que esta haya ocurrido todavía. La amenaza de
muerte o separación inicia una reacción de dolor.
Ayuda a asimilar de manera paulatina la pérdida.
Es una forma de anticipar la pérdida que
irremediablemente ocurrirá, lo que puede facilitar la
adaptación.
Ofrece la oportunidad de compartir sus sentimientos y
Mgst. Estefanía Monsalve A.
preparase para la despedida.
Se produce en casos de diagnósticos de enfermedades
terminales.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Duelo anticipado:
Este proceso inicia, no con la muerte del ser querido, sino a
partir del diagnóstico de enfermedad terminal.
En el período que va desde el dx hasta la muerte, la respuesta
personal del enfermo podrá fluctuar entre períodos de
negación, tristeza, miedo, angustia, preguntas sin respuesta,
revisión de pendientes, etc.
El ser testigo de la enfermedad de un ser querido, y el
deterioro progresivo de sus funciones, puede hacer surgir en
los familiares sentimientos de impotencia, dolor ante las
“pequeñas pérdidas” del día a día.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
El duelo anticipado conlleva a tener que vivir varios duelos,
hasta la muerte biológica total.
(Yoffe, 2013)
Duelo anticipado:
La reconciliación con familiares y/o la realización de
pendientes antes del fallecimiento facilitarán el proceso.
Folkman (1997) destaca la importancia del duelo anticipado
ya que se pueden plantear y tomar decisiones en conjunto;
esto genera sentimientos positivos, que serán útiles para
afrontar momentos difíciles.
El acompañamiento al ser querido en sus últimos momentos
permitirá anticipar la muerte e integrar de manera gradual la
proximidad de la pérdida.
Prepararse previamente posibilitará llevar a cabo un duelo
Mgst. Estefanía Monsalve A.
sano, aunque esto dependerá también del tipo de vínculo.
(Yoffe, 2013)
Duelo anticipado:
Atravesar un duelo anticipado
Aunque el duelo anticipado
constructivo, se asocia a una mejor
puede facilitar el duelo, NO
resolución del duelo posterior al
fallecimiento, puesto que proporciona
sustituirá el mismo tras el
mayor aceptación y preparación. fallecimiento, cuyo proceso se
dará posteriormente.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Yoffe, 2013)
Duelo congelado o retardado:
Conocido también como duelo inhibido o pospuesto.
En las fases iniciales son capaces de mantener el control de la situación sin dar signos de
mayor afectación.
Existe una especie de embotamiento afectivo prolongado con dificultad para expresar
emociones.
La preocupación de ayudar a familiares y atender diversas exigencias “no les deja tiempo”
de ocuparse de sí mismo.
Sucede, sobre todo en aquellas personas que después del fallecimiento, encuentran un
objetivo vital en donde centrar su energía emocional.
Se entregan a actividades que les llevan a no pensar y negar la pérdida durante meses o
años.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Después de un tiempo puede ocurrir que, con un simple estímulo, puede desencadenar
manifestaciones del duelo.
(Nevado & González, 2017; Cabodevilla, 2007).
Duelo enmascarado:
El doliente puede experimentar somatizaciones
y conductas que le ocasionan sufrimiento y
dificultades en su vida, pero, no las relaciona
con la pérdida de su ser querido.
Generalmente, son personas que acuden con
frecuencia a consultas médicas aquejados de
diferentes síntomas orgánicos.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Yoffe, 2013)
Duelo ambiguo:
Es una pérdida que provoca intensa ansiedad ya que permanece sin aclarar. El duelo no
puede empezar porque la situación se encuentra indefinida.
La incertidumbre de la pérdida y la no totalidad de la ausencia genera un duelo
ambiguo.
“Lo ausente, si no tiene algún tipo de cierre, permanece
presente. Lo perdido, si navega en la incertidumbre, no se
sabe si se ha perdido, pero su ausencia duele” (Bermejo,
Mgst. Estefanía Monsalve A.
2020)
(Bermejo, 2020; Cabodevilla, 2007).
Duelo ambiguo:
Existen dos tipos de duelo ambiguo:
Persona físicamente ausente Persona físicamente presente
pero presente psicológicamente: pero ausente psicológicamente:
No hay seguridad si la Hay la presencia física.
persona está viva o no. Personas con demencias
Desapariciones, catástrofes, avanzadas, daño cerebral,
etc. estado vegetativo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Bermejo, 2020; Cabodevilla, 2007).
Duelo ambiguo:
La pérdida ambigua es la más estresante de las pérdidas a las que las personas deben hacer
frente.
No solo desorganiza la estructura familiar, sino que también obliga a plantearse el papel que
uno tiene en mundo del vínculo con el otro.
¿Estoy o no casado, si estoy separado? ¿Cuántos hijos tengo si uno está desparecido?
Se anhela claridad para las normas y los ritos, para el lenguaje y los sentimientos, pero se tiene
ambigüedad e incertidumbre.
Decir adiós sin marcharse y marcharse sin decir adiós, generan un malestar de gran
importancia. Estas situaciones desafían la tolerancia a emociones de dolor donde el “sí pero no”
Mgst. Estefanía Monsalve A.
y el “no pero sí” aumentan el malestar y diluyen toda concreción al poder describir lo que nos
pasa
(Bermejo, 2020)
Duelo no reconocido o desautorizado:
Se lo puede reconocer también como “duelo silente”
No es lo mismo vivir una situación de peligro o amenaza
estando acompañado de alguien que nos sostiene, que vivir la
misma situación en soledad; el SH necesita del contacto
interpersonal.
Si la persona vive en soledad la experiencia de duelo, las
posibilidades de que ésta se complique podrían ser mucho
Mgst. Estefanía Monsalve A.
mayores. La falta de apoyo se considera un factor de riesgo.
(Payás, 2010)
Duelo no reconocido o desautorizado:
El término duelo desautorizado se aplica a aquellos duelos que
no son socialmente reconocidos ni pueden ser públicamente
expresados.
No se recibe el mismo apoyo de su entorno o las facilidades
que habitualmente se dan en otras situaciones de duelo. Por
ejemplo:
Limitar o flexibilizar responsabilidades.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Permisos laborales.
Ser reconocidos como dolientes.
(Payás, 2010)
Duelo no reconocido o desautorizado:
Se han identificado cuatro categorías de duelo desautorizado:
Cuando la relación no es reconocida:
Los lazos de vinculación no son valorados socialmente
como significativos. Por ejemplo:
Vínculos de amistad.
Vínculos de ex parejas o en el caso de un/a amante.
La muerte de un paciente.
Compañeros de trabajo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Padres o hermanos adoptivos.
No se acepta que este duelo pueda requerir atención especial.
(Payás, 2010)
Duelo no reconocido o desautorizado:
Se han identificado cuatro categorías de duelo desautorizado:
Cuando la pérdida no es reconocida:
Lo que se pierde no es socialmente valorado
como significativo, por ejemplo:
La pérdida de un animal de compañía.
Personas en estado vegetativo.
Pérdidas perinatales / gestacionales.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Payás, 2010)
Duelo no reconocido o desautorizado:
Se han identificado cuatro categorías de duelo desautorizado:
Cuando el doliente es excluido:
Si la persona no está socialmente definida o se la considera incapaz de atravesar el
duelo, por ejemplo:
Adultos mayores, niños, personas con discapacidad.
Las circunstancias particulares de la muerte
Cómo la sociedad limita el apoyo al doliente en el caso de muertes estigmatizadas,
por ejemplo:
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Suicidio, asesinato, muertes por VIH, sobredosis.
(Payás, 2010)
Duelo no reconocido o desautorizado:
Masud Khan y Joan Lourie utilizan el término “trauma acumulativo”.
Describe cómo en situaciones traumáticas, el fracaso en proveer una relación de apoyo
que sostenga la experiencia podría ser en sí mismo “otro trauma”
La experiencia de pérdida, en sí, suele ser devastadora, pero la desautorización y la falta
de comprensión y apoyo, pueden producir a veces un daño igual o mayor que el
propio evento (trauma acumulativo en el duelo).
Se trata de una nueva pérdida provocada por los fallos en la empatía con que las
personas cercanas responden a las expresiones de dolor; se producen en forma de
Mgst. Estefanía Monsalve A.
expresiones de invalidación, minimización, impaciencia, desinterés, etc.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
La mayoría de personas que han vivido una
pérdida, la viven con dolor, pero con el tiempo, son
capaces de continuar con su vida y adaptarse a la
nueva situación.
Sin embargo, un porcentaje (10-20%) manifiestan
complicaciones de salud y relacionales.
¿Por qué para esta minoría el duelo llega a
complicarse provocando un deterioro importante
Mgst. Estefanía Monsalve A.
en sus vidas?
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
Desde la teoría del afrontamiento: la experiencia de pérdida es excesiva en relación
con los recursos de la persona, los afrontamientos fracasan al momento de
responder de manera adaptativa.
Las personas pierden la capacidad de responder adaptativamente ante las
emociones.
El afrontamiento, con el tiempo, se presenta de forma rígida, lo que indica que se ha
convertido en improductivo, perdiendo su función adaptativa.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
Mgst. Estefanía Monsalve A.
¿Son estas respuestas adaptativas?
Duelo complicado y/o patológico:
Para saberlo tenemos que:
Explorar si éste es un acto que conecta con la pérdida, y a través de esta emoción
puede activar recuerdos y con ellos elaborar significados.
Explorar si éste afrontamiento se utiliza como una manera de evitar aceptar la
realidad, personalizando al difunto para impedir una desvinculación, un gesto
automatizado, que en un inicio permite un alivio del malestar, pero con el tiempo se
fija y no facilita la asimilación.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
Además es importante, que, para valorar la funcionalidad de la estrategia, hay que
considerar el criterio de temporalidad:
Si el tiempo transcurrido después de la pérdida es muy poco,
se trata en principio de mecanismos adaptativos, por ejemplo
una negación. Se considera que es normal.
Pero si la pérdida ha ocurrido hace más tiempo, por ejemplo,
dos o tres años, posiblemente nos encontremos ante un
mecanismo de defensa rígido.
Los afrontamientos de evitación en el duelo, tienen el efecto
Mgst. Estefanía Monsalve A.
de moderar la intensidad de los síntomas, pero instalados en
el tiempo pierden esa función.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
Para identificar un duelo complicado a partir de las respuestas de afrontamiento
deben darse dos criterios de forma simultánea: la pérdida de la funcionalidad o
productividad, y la temporalidad, es decir la fijación rígida en el tiempo.
Las respuestas de duelo complicado son aquellas a las que aplicamos ambos
criterios y deben ir acompañadas de un deterioro global en la vida y/o relaciones de la
persona, así como una cronificación de los síntomas
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
La instalación de defensas rígidas y El precio por no sentir el dolor del duelo, es
perdurables en el tiempo, permiten cerrarse ante la posibilidad de experimentar
manejar la intensidad de las cambios necesarios para poder volver a vivir
manifestaciones y minimizar el la vida con plenitud.
sufrimiento, pero a costa de alterar la
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Alba Payás
capacidad de contacto del doliente
consigo mismo y con los demás.
(Payás, 2010)
Duelo complicado y/o patológico:
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Duelo complicado y/o patológico:
Existe una falta de unanimidad en la conceptualización relacionada a las
patologías del duelo.
Clasificación en manuales diagnósticos:
1. CIE-11: Trastorno por duelo prolongado:
Tras la muerte de un ser querido, hay una respuesta de dolor persistente y
generalizada caracterizada por la nostalgia por la persona fallecida o preocupación
persistente acompañada por un intenso dolor emocional.
La respuesta de dolor ha persistido durante un período atípicamente largo
después de la pérdida (más de 6 meses como mínimo) y claramente mayor que las
normas sociales esperadas, por el contexto cultural y religioso del individuo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
La alteración provoca un deterioro significativo en la vida personal, familiar,
social, educacional, ocupacional o en otras áreas importantes del funcionamiento.
(Organización Mundial de la Salud [OMS], 2021)
2. DSM-V: Trastorno de Duelo Complejo Persistente:
Se encuentra dentro del apartado: "Afecciones que necesitan más estudio"
Mgst. Estefanía Monsalve A.
( American Psychological Association [APA]., 2014).
Mgst. Estefanía Monsalve A.
( American Psychological Association [APA]., 2014).
Duelo complicado y/o patológico:
Inventario de Duelo Complicado Revisado (IDC):
Fue elaborado por Prigerson con la finalidad de ofrecer una medida lo más
objetiva posible que permitiera diferenciar entre duelo normal y
patológico.
El IDC adaptado es un instrumento de evaluación, sencillo y de fácil uso
para medir el duelo complicado, y es un primer paso para poder
posteriormente ofrecer una atención psicológica y/o farmacológica
adecuada a los deudos.
2 versiones de IDC.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Organización Mundial de la Salud [OMS], 2021)
Moduladores en la
elaboración del
duelo
LOS MEDIADORES DEL
DUELO:
Mgst. Estefanía Monsalve A.
¿Qué son los mediadores del duelo?
No basta con conocer las tareas/etapas del duelo.
Hay diferencias individuales en cada proceso.
Aspectos que nos permiten comprender por qué
cada persona afronta el duelo de manera
diferente.
El proceso está mediado por diversos factores a
los cuales llamaremos: mediadores del duelo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 1, Cómo era la persona fallecida:
Parentesco: identifica la relación con el doliente.
Rol: qué funciones cumplía el fallecido.
Cercanía: cuán próximo era el fallecido.
Mediador 2, la naturaleza del apego:
La fuerza del apego, vínculos más cercanos, aumenta la intensidad.
Seguridad del apego: ¿En qué medida el fallecido promovía sensación de
seguridad y bienestar al doliente? Mayor necesidad, mayor reacción.
Relación ambivalente: cuando hay ambivalencia al respuesta del duelo es más
difícil, generando sentimiento de culpa o ira intensa.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Conflictos con el fallecido: a lo largo del tiempo, cuestiones pendientes.
Relaciones de dependencia: complicaciones en la tarea III del duelo, mayor
dificultad en adaptaciones externas.
(Worden, 2013)
Mediador 3, Cómo ha fallecido la persona:
La manera en que ha muerto la persona
influye.
Clasificación NASH (natural, accidente,
suicidio, homicidio).
Las muertes repentinas en personas
jóvenes se afrontan diferente que las
muertes naturales en personas de edad
más avanzada.
Las muertes por suicidio implican
momentos difíciles para atravesar el
duelo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 3, Cómo ha fallecido la persona:
Además es importante considerar:
Proximidad: donde se ha producido la muerte. Dificultad tarea I.
Muertes repentinas o inesperadas: anticipar la muerte puede suponer una mejor
adaptación.
Muertes violentas/traumáticas: impacto mayor, sentimiento de culpa, dificultades
en la tarea III (adaptaciones internas), presencia de ira. Secuelas psicológicas.
Pérdidas múltiples: en un solo suceso o tiempo corto. Complicaciones en la tarea
II. Intervención en cada pérdida por separado.
Muertes evitables: cuando se considera que la muerte pudo haberse evitado.
Dificultades con la culpa. Tarea II.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Muertes ambiguas: en el caso de desapariciones.
Muertes estigmatizadas: pérdidas que no se habla o que son negadas por la
sociedad.
(Worden, 2013)
Mediador 4, antecedentes históricos:
Para saber cómo va a ser el afrontamiento del
duelo, es importante saber acerca de pérdidas
anteriores.
¿Se han resuelto los duelos? ¿Cómo ha afrontado
anteriores pérdidas?
También es importante la historia de salud mental:
antecedentes patológicos personales. Mayor
riesgo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
Antecedentes familiares.
(Worden, 2013)
Mediador 5, variables personales:
Edad y sexo: posibles diferencias.
Estilos de afrontamiento: cómo afronta las situaciones estresantes la persona,
cambios en la manera de pensar y actuar en respuesta a demandas internas o
externas.
-Afrontamiento basado en la resolución de problemas.
-Afrontamiento emocional activo: expresión emocional, redefinición, búsqueda
de apoyo.
-Afrontamiento emocional evitativo: estrategias menos eficaces, alivio a corto
plazo.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 5 variables personales:
Estilos de apego: la angustia de separación provoca conductas de búsqueda que
tienen el objetivo de reestablecer la relación perdida. En el caso del duelo, el
superviviente acepta poco a poco el carácter irreversible.
Una adaptación sana es que el doliente interiorice al fallecido y lo integre en su
proyecto de vida, de modo que la proximidad psicológica sustituya a la física.
Los estilos de apego inseguros son mediadores importantes en el duelo cuando la
figura de apego muere, pueden dificultar la adaptación y contribuir a un duelo
complicado.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 5, variables personales:
Estilo cognitivo: cuán negativas son los pensamientos de
la persona. Si existe o no generalización. Rumia cognitiva.
Complicación tarea II.
Autoestima: cómo el fallecido influía en la autoimagen.
Autoeficacia mayor, mejor resolución del duelo.
Supuestos, creencias y valores: cómo la muerte ha
afectado el mundo de supuestos. Algunas creencias
pueden tener una función protectora.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 6, variables sociales:
El duelo es un fenómeno social y el apoyo de los demás
suele ser importante.
El apoyo social percibido alivia los efectos adversos del
estrés, incluido el del duelo.
Quienes tienen complicaciones tienen un apoyo social
inadecuado o conflictivo.
El problema radica en que inmediato al duelo, el apoyo
suele ser mayor, sin embargo luego suele cambiar.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 6 variables sociales:
Tener la disponibilidad del apoyo de personas cercanas puede ayudar a “atenuar” el
golpe de la pérdida, sin embargo, no acelera necesariamente el proceso de duelo.
Es importante considerar:
Apoyo percibido: más importante que el apoyo en sí, es la percepción que tiene el
doliente de ese apoyo y su satisfacción con él
Desempeño de roles sociales: influye en la adaptación a la pérdida, quienes
desempeñan más roles se adaptan mejor.
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Mediador 7, tensiones concurrentes:
Los cambios y las crisis que se pueden dar
después de la muerte.
Algunos cambios son esperables pero puede
existir niveles de desorganización mayores
(pérdidas secundarias).
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013)
Factores de riesgo de duelo complicado
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Worden, 2013; Payás, 2010)
Factores de protección ante el duelo
complicado:
Mgst. Estefanía Monsalve A.
(Barreto et al., 2012)