Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
EXPTE. Nº CNT 20217/2015/CA1
SENTENCIA DEFINITIVA. 86153
AUTOS: “RUSSO, ADRIAN ALBERTO C/ OBRA SOCIAL SERVICIOS SOCIALES
BANCARIOS S/ DIFERENCIAS DE SALARIOS” (JUZGADO N° 2)
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina, a
los 8 días del mes de abril de 2022 se reúnen los señores jueves de la Sala V, para dictar
la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado
oportunamente; LA DOCTORA BEATRIZ E FERDMAN dijo:
I- Contra la sentencia virtual dictada el 22/2/2021, que admitió
parcialmente la demanda incoada por Adrián Alberto Russo contra Obra Social
Servicios Sociales bancarios en adelante OSSBA, apelan la parte actora y demandada en
los términos y con los alcances que surgen de los memoriales incorporados el 23/2/2021
y 1/3/2021, replicados por ambas partes mediante las presentaciones incorporadas el
2/3/2021 y 26/2/2021, respectivamente. Se registra además el recurso interpuesto por la
representación letrada del actor - Dr. Andrés J. Cortina Costa -, por estimar reducidos
los honorarios que le fueron regulados en la instancia anterior. La parte demandada
apela los honorarios regulados en favor del perito contador y de la representación letrada
de la parte actora, por estimarlos elevados.
II- En virtud de las particularidades del caso, corresponde señalar que a
fs. 275 se ordenó la acumulación del expediente homónimo N° 76.332/2016 en el que el
accionante reclamó las diferencias salariales emergentes de los descuentos efectuados
por su ex empleadora como consecuencia de las ausencias ocurridas por razones de
salud; asimismo, a fs. 307 bis se dispuso la acumulación de la causa N° 10.118/2017
caratulada “Russo Adrián Alberto c/ OSSSB s/ Despido”.
Aclarado ello corresponde sintetizar las posiciones asumidas por las partes en el
proceso recordando arriba firme e incuestionado a esta alzada que el actor ingresó a
prestar servicios en el Policlínico Bancario en calidad de kinesiólogo, el 19 de octubre
de 2008 cumpliendo dichas funciones desde las 08.00 horas del día lunes hasta las 08.00
horas del día martes y martes desde las 14 a las 20.00 horas. Tampoco es motivo de
controversia en esta alzada que la obra social accionada encuadró a su personal fuera de
convenio, hasta el 1/4/2015 cuando se homologó el CCT 1502/2016 “E”. Finalmente, se
encuentra reconocido que el vínculo finalizó por decisión de la demandada el 16 de
noviembre de 2016 en los términos previstos por el art. 212 LCT y que al momento
despido abonó la suma de $ 91.341 en concepto de liquidación final.
Sentado ello vale memorar que en el inició el actor reclamó las diferencias que se
derivaron del adicional que era contemplado por el CCT 18/75, que fue suprimido en
1996 como consecuencia de la disolución del Instituto de Servicios Sociales Bancarios
Fecha de firma: 08/04/2022
Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 1
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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(ISSBA), cuyo personal activo hasta entonces percibió salarios que se encontraban
asimilados a la norma colectiva señalada, aplicada a empleados bancarios, hasta el
traspaso a la Obra Social Bancaria Argentina (actualmente denominada Obra Social de
Servicios Sociales Bancarios OSSSBA), a partir de lo cual la demandada no aplicó
ningún convenio colectivo a los fines remuneratorios y registra a sus dependientes fuera
de convenio.
Por ello, solicitó que se encuadre el vínculo dentro de las previsiones del CCT
122/75 conforme la actividad desarrollada y las diferencias salariales no prescriptas que
estima adeudadas en el período comprendido entre diciembre 2012 a febrero de 2015, en
los términos de la norma colectiva invocada, de acuerdo al detalle efectuado en el punto
IX apartado I de su escrito inicial.
Por su parte la accionada destacó que el actor jamás prestó tareas para el
ISSB; que tampoco estuvo sujeto a la transferencia del personal ocurrida en 1996 y que
por ello su salario nunca estuvo asimilado al personal bancario CCT18/75, toda vez que
el actor ingresó directamente a la obra social y ello ocurrió en el año 2008.
Sostuvo que si bien prima facie resultaría aplicable el CCT 122/75, las cámaras
signatarias del mismo carecen de legitimación en relación a la representatividad de las
obras sociales. Impugna las diferencias salariales reclamadas y subraya que el actor se
queja de ciertas particularidades de su recibo de haberes pero a la vez intenta
beneficiarse con otras, sobre las cuales no recae queja alguna.
El juez a quo advirtió las inconsistencias del reclamo en orden al
encuadramiento convencional pretendido por el accionante en el entendimiento de que el
reclamo se basaba en la aplicación de dos convenios, el 18/75 y el 122/75, concluyendo
que en definitiva, ese colectivo de trabajadores no poseyó negociación colectiva exigible
a la demandada, sino hasta el momento en que se concertó y homologó el CCT
1502/2016 “E” suscripto por la Obra Social de Servicios Sociales bancarios y la
Asociación Bancaria con vigencia a partir del 1/4/2015, pues hasta entonces no existió
un convenio colectivo aplicable a la obra social demandada, destacando que no se trata
de un sanatorio, éste último encuadrable en los términos del CCT 122/75. En función de
ello, desestimó las argumentaciones expuestas por el actor al impugnar el encuadre del
vínculo fuera de convenio y las diferencias salariales reclamadas con sustento en el CCT
122/75. No obstante, con fundamento en el informe pericial contable, el a quo acogió las
diferencias salariales que surgen de la aplicación del CCT 1502/2016 “E”, conforme las
pautas delineadas en el reclamo incoado en la causa 76.332/16 acumulada a fs. 274.
III- Contra dichas conclusiones se alza la parte actora, sosteniendo que,
contrariamente a lo afirmado en el fallo de grado, en el escrito inicial (causa N°
20.217/2015) no se reclamó el encuadramiento en el CCT 18/75 y en la medida en que el
actor se desempeñó como kinesiólogo en el Policlínico Bancario, debió ponderarse la
Fecha de firma: 08/04/2022
2 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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actividad del establecimiento, más allá de la denominación de la empresa, todo ello en
los términos del CCT N° 122/75, cuya aplicación sostiene en esta alzada, conforme la
jurisprudencia del fuero que cita en defensa de su postura.
Delineados de este modo los agravios planteados por la parte actora; luego del
análisis de las posturas asumidas por los litigantes y en atención a las pruebas
producidas en el pleito, anticipo que coincido con el resultado al que arribó el a quo,
aunque son otras las precisiones que enunciaré al fundamentar mi decisión.
En principio, varios son los motivos en virtud de los cuales no comparto los
reparos expuestos por el a quo al denegar el encuadramiento convencional pretendido,
puesto que, sin soslayar que el actor dejó plasmado que hasta el año 1996 su salario se
encontraba equiparado al personal bancario encuadrado en el CCT 18/75 y teniendo en
cuenta que tales argumentaciones resultan inatendibles en virtud de la fecha de su
ingresó, lo que ocurrió en el año 2008 esto es, doce años después del traspaso del
personal a la obra social, entre quienes obviamente no se encontró comprendido el
accionante ni tampoco fue privado de un beneficio salarial del que en verdad, nunca
gozó.
No obstante, del escrito inicial y de los agravios planteados en esta alzada, puede
colegirse que el accionante sostuvo que durante la vigencia de su contrato de trabajo y
hasta febrero de 2015, debió ser encuadrado en el CCT 122/75, que estima aplicable en
atención al ámbito personal delineado en el art. 3 al incluir al personal en relación de
dependencia de sanatorios, clínicas, hospitales privados y establecimientos geriátricos.
Al respecto señalo que la aplicación de una norma convencional se determina en
función de la actividad principal desarrollada por la empresa para la cual prestó servicios
el trabajador y teniendo en cuenta que OSSSBA presta servicios de salud en forma
directa a través del Policlínico Bancario (cft. art. 3 de la ley 23660), que fuera en
definitiva el establecimiento médico en el que el accionante se desempeñó como
kinesiólogo, entiendo que debió aplicarse la norma convencional señalada (cft. art. 4 ley
14.250 texto vigente según ley N° 25877/2004).
Ello así, la actividad a la que se refiere un convenio colectivo es la actividad del
establecimiento y en consecuencia, toda vez que en el caso se encuentra demostrado que
el establecimiento donde trabajó el actor se dedicaba a la prestación de servicios
médicos en forma directa, la actividad del actor queda comprendida dentro de la norma
del CCT 122/75 (sanidad)
No obstante, es dable señalar que en el marco del contrato individual se pueden
pactar condiciones más favorables a los trabajadores por fuera del convenio y bajo tales
premisas, la falta de aplicación del mismo no permite suponer directamente que existe
una diferencia negativa o que el trabajador se encuentre afectado en el plano salarial. Por
el contrario, la norma colectiva se torna operativa cuando el trabajador está en
Fecha de firma: 08/04/2022
Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 3
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
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inferioridad de condiciones a los efectos de la negociación y en cuanto determina las
pautas mínimas a cumplir debajo de las cuales se violentan los derechos del trabajador y
el orden público laboral que no puede verse vulnerado en perjuicio del trabajador.
El art. 8 de la Ley 14.250, modificada por la Ley 25.877, ha establecido que “las
normas de las convenciones colectivas homologadas serán de cumplimiento obligatorio
y no podrán ser modificadas por los contratos individuales de trabajo, en perjuicio de los
trabajadores...".
En ese orden de ideas, resulta necesario verificar si la remuneración percibida
como personal fuera de convenio era inferior a la que resultaría de considerar el básico
convencional y los adicionales respectivos, ya que lo que se trata no es de cotejar rubros
individualmente sino estructuras salariales. De esa forma se advierten las diferencias - si
es que existen- y la magnitud de las mismas. Dicho de otro modo, corresponde observar
si lo percibido por el actor de conformidad al esquema actual es superior o inferior a lo
que deberían percibir si se siguieran las pautas establecidas en el marco normativo aquí
reconocido. Sólo se generarían diferencias si lo percibido resulta inferior a lo que habría
devengado de acuerdo al esquema solicitado conforme las pautas delineadas en el CCT
122/75.
En el contexto salarial de marras, las constancias adunadas a la causa permiten
colegir razonablemente que la eventual omisión en el pago del adicional por antigüedad
no significa que dichos beneficios deban ser calculados sobre el total de la remuneración
percibida, ya que como surge de lo pactado por las partes colectivas, el sueldo o la
remuneración que debe considerarse para el cálculo de dichos adicionales es el básico de
convenio (2 % por año de servicios).
Y ello no es un dato menor en la medida en que los recibos de haberes adjuntos a
la causa permiten colegir que la remuneración percibida por el Sr. Russo no se integraba
únicamente por un salario básico, sino que, por el contrario, la demandada escogió
acrecentar ese rubro a través de una pluralidad de conceptos tales como el adicional
productividad, antigüedad, piso mínimo garantizado antigüedad, aumento voluntario de
emergencia, entre otros conceptos, que en su integralidad determinaron que la
remuneración total percibida por Russo supere a los básicos y adicionales establecidos
en el CCT 122/75, resultando que el hecho de categorizarlo como personal fuera de
convenio no lo colocó en una situación más desventajosa, ya que aún de haber estado
registrado en la categoría A f) contemplada por el CCT 122/75, su remuneración básica,
aunada incluso a los adicionales por días feriados o trabajo nocturno, conforman una
remuneración inferior a la efectivamente percibida por el trabajador.
Sobre el punto, numerosas veces he dicho que no resulta una metodología
apropiada tomar ciertos elementos de un esquema y agregarle los más favorables del
Fecha de firma: 08/04/2022
4 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
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otro sino que la comparación entre dos esquemas debe analizarse en su totalidad a fin de
cotejar si se han generado diferencias salariales.
Al respecto deviene relevante señalar que la ex empleadora le abonó al Sr. Russo
una suma mensual que en marzo del año 2015 alcanzó a $ 11.657,52, la que resulta
netamente superior a la que le hubiese correspondido de acuerdo al básico de convenio y
adicional por antigüedad (CCT 122/75), que en ese período alcanzó a las sumas de $
8.660,94 y $ 1.039,31, respectivamente, con lo cual el actor hubiera percibido en marzo
de 2015 la suma de $ 9.700 (cft. planilla salarial de fs. 501 y 504) motivo por el cual lo
percibido, ni aun adunando los adicionales por trabajo nocturno y días feriados alcanzó
($ 270,65 y 1.353,27, respectivamente), no reflejan una vulneración de su derecho
salarial. Dicha ecuación se reitera en los restantes períodos y por ello en el sub lite, el
hecho de categorizar al reclamante como personal fuera de convenio no lo colocó en una
situación más perjudicial, ya que aún de haber estado registrado en las categorías
contempladas por el del CCT 122/75, aun incluyendo los adicionales de convenio, se
conformaría una remuneración inferior a la efectivamente percibida por el trabajador.
Por los fundamentos expuestos, propicio desestimar la queja planteada por la
actora y confirmar la sentencia de grado en el segmento cuestionado.
IV- El a quo acogió las diferencias salariales pretendidas por la falta de pago de
días por enfermedad; por una suspensión y una suma fija no remunerativa adeudada, en
el entendimiento de que en el caso se han acreditado las notificaciones de enfermedad,
los pedidos de vacaciones así como la impugnación de una sanción disciplinaria fundada
en tales inasistencias. En el mismo orden, la pericia contable sustentó la admisión de la
suma fija no remunerativa adeudada y las diferencias salariales en la remuneración del
actor, en los términos del CCT 1502/2016 E, homologado el 12/2/2016 por la autoridad
administrativa mediante Resolución 10/2016 y aplicable a las partes desde su vigencia a
partir del 1/4/2016.
Tales conclusiones motivan los agravios que formula la demandada al alegar que
el a quo no tuvo en cuenta que el accionante reconoció las ausencias que motivaron los
descuentos respectivos y soslayó que disponer de sanciones disciplinarias forma parte de
las facultades del empleador, ante las ausencias que estimó injustificadas.
Sentado ello, de conformidad con el proceso probatorio delineado en autos y más
allá del fundamento esgrimido por el sentenciante a quo en los términos del art. 9 de la
LCT, corresponde destacar que los agravios formulados por la demandada no cumplen
acabadamente los recaudos exigidos por el art. 116 de la L.O., al no cuestionarse la
validez notificatoria que sustentó la conclusión fundamental del decisorio, que le
permitió al sentenciante decidir de ese modo, en verdad, los argumentos propuestos por
la demandada no constituyen una crítica concreta y razonada de los fundamentos de la
sentencia, conforme lo exige la norma señalada, sino que lo hacen exclusivamente
Fecha de firma: 08/04/2022
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Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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alrededor de los aspectos que el apelante entiende sustentan su postura, sin entrar a
considerar las razones expuestas en el decisorio para arribar a la conclusión respectiva,
lo que torna desierto el recurso, en la medida en que el apelante no expone punto por
punto la existencia de errores de hecho o de derecho en que pudiera haber incurrido el
magistrado que me precede, realizando un cuestionamiento mínimo que impide
modificar lo resuelto con los alcances de la norma indicada, motivos por los cuales
propicio confirmar la sentencia de grado en el segmento apelado.
Similares consideraciones merece lo sostenido por el apelante al remarcar que la
suma fija no remunerativa fue abonada a todos los trabajadores, puesto que esa escueta
manifestación soslaya lo informado por el perito contador en respuesta al punto 4) del
cuestionario contable propuesto por esa parte, al informar que no existe constancia
alguna del referido pago (cft. fs. 530) y no resulta técnicamente un agravio pues en
modo alguno se señala qué constancia salarial acreditaría su postura.
V- En el mismo sentido, no tendrá mejor suerte lo sostenido por la demandada en
el denominado segundo agravio de su memorial, donde cuestiona la sentencia de grado
en la medida en que admitió las diferencias salariales de convenio acogidas por el a quo
en los términos del CCT 1502/2016 E ya citado y aplicable a las partes desde su
vigencia a partir del 1/4/2016 -, afirmando que no hay prueba alguna en autos que
permita suponer que al actor le correspondía la categoría Técnico A.
En tales términos y en tanto el apelante no señala qué montos debían haberse
tomado en cuenta en primera instancia con una liquidación estimativa que determine la
existencia de error en lo resuelto y la presencia actual y real de un agravio. Si no se
demuestra la existencia de agravio en la cuantía por la que un concepto procede, la
expresión de éstos no puede ser admitida por la alzada (art. 116 LO y 265 CPCCN).
VI- El a quo determinó la improcedencia del despido dispuesto por la demandada
en tanto no acreditó la imposibilidad de otorgar al accionante un puesto acorde a su
capacidad laborativa en los términos del art. 212 LCT.
Contra tal conclusión se agravia la demandada al sostener que es de público y
notorio conocimiento que la obra social no se encuentra financieramente en condiciones
de “inventar” un puesto acorde a capacidades del accionante.
En los términos en que fue planteado el agravio bajo estudio, adelanto que el
mismo no tendrá favorable acogida mediante mi voto, pues su simple lectura permite
advertir que los argumentos esgrimidos por la accionada no logran constituir
mínimamente una crítica concreta, pormenorizada y razonada de la totalidad del
fundamento central que sustentó la decisión de grado, y de las conclusiones a las que se
arribó el sentenciante de grado, con las que concuerdo expresamente.
En efecto, el estudio de las constancias probatorias obrantes en autos me permite
colegir razonablemente que la ex empleadora no ha demostrado cabalmente que
Fecha de firma: 08/04/2022
6 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
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careciera de puestos de trabajo acordes a la capacidad laborativa atribuida al accionante,
extremo que arriba firme e incuestionado a esta alzada a mérito del escueto agravio
planteado (cft. art. 116 LO ya citado), ni puede vislumbrarse de modo alguno una
conducta colaborativa, pronta y diligente, conforme a las nuevas condiciones y pautas
laborativas, consistente en la adopción de medidas tendientes a reorganizar el trabajo,
haciendo uso de las facultades que le otorga el art. 65 de la LCT, destinadas a conservar
el vínculo laboral, pues más allá de la negativa formulada en su responde como sustento
defensivo (expte. N° 10.118/2017 acumulada a fs. 275), sin que la situación financiera
invocada y el conocimiento público que eventualmente pudiera tenerse al respecto
permitan eximirla de acreditar los extremos señalados.
En tal orden de razonamiento, corresponde resaltar que los tres primeros
párrafos del art. 212 de la LCT se refieren a la situación de un trabajador que, vigente la
relación laboral y fruto de un accidente o enfermedad inculpable sufre una disminución
parcial en su capacidad que lo habilita a realizar algunas tareas pero distintas a las que
efectuaba con anterioridad a la causa incapacitante.
Tal es el supuesto de autos donde en definitiva no se encuentra controvertido que
el actor se encontraba habilitado para prestar funciones, teniendo en cuenta que fue la
propia demandada quien lo intimó a reintegrarse su puesto de trabajo a partir del
1/11/2016 (cft. Cd 711752711 del 31/10/2016 según lo informado por el correo a fs.
438).
Desde tal perspectiva de análisis la norma prevé como obligación principal del
empleador la asignación de tareas acordes a la nueva capacidad del trabajador, sin una
merma de su remuneración.
Pues bien del marco fáctico reseñado se advierte que el empleador incumplió con
la obligación principal, esto es la asignación de tareas adecuadas, que a tal fin prevé el
art. 212 primer párrafo de la LCT sin que en la causa obre elemento alguno que
demuestre que el ex empleador no hubiere podido dar cumplimiento con esta obligación
por una causa que no le fuere imputable (cfr art. 212 párrafo 2° de la LCT). Nótese que
más allá de la negativa formulada por la demandada o de la situación financiera alegada
como sustento de su defensa, no existe constancia alguna que demuestre la imposibilidad
de otorgar tareas compatibles al estado de salud del trabajador.
Si se tiene en cuenta que una de las principales obligaciones a cargo del
empleador es brindar ocupación efectiva al trabajador, en este caso de acuerdo a su
capacidad física (cfr. art. 78 de la LCT), entiendo que debió arbitrar los medios
necesarios para proveer al trabajador tareas adecuadas, lo que como se analizó, no hizo.
Por las consideraciones expuestas, propicio confirmar la sentencia de grado en el
aspecto cuestionado.
Fecha de firma: 08/04/2022
Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 7
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
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VII- Se agravia la demandada por la condena que le fue impuesta en los términos
del art. 45 de la ley 25.345. Sostiene que el a quo omitió considerar que oportunamente
puso a disposición del trabajador las certificaciones respectivas, sin que el actor se
apersone a retirarlas y porque además, no cumplió con los requisitos previstos por el
decreto 146/01 a tal efecto.
Ahora bien, conforme lo decidido en autos, sugiero confirmar el decisorio de
grado en cuanto condenó a la obra social accionada en los términos del art. 80 LCT, no
solo porque mediante la comunicación cursada el 21/11/2016 (Cd 70181219) el actor dio
cumplimiento con la intimación que contempla la norma referida, sino porque lo cierto y
concreto es que en el caso se acreditaron las diferencias salariales derivadas del CCT
1502/2015 E, por lo que, evidentemente, habiendo mediado un registro deficiente de la
remuneración fácil es advertir que de todos modos no se ha dado cumplimiento cabal a
la exigencia de extender los certificados previstos en el art. 80 LCT de acuerdo a las
reales circunstancias de la relación laboral habida entre las partes. Entonces no puede
sostenerse que la cosa dada es la cosa debida, por lo que ha de estarse a lo normado por
los artículos 868 y 869 CCyCN (arts. 740 y 741 del Código de Vélez).
Por ello, el agravio bajo estudio no tendrá favorable recepción mediante mi
voto, sugiriendo también en este segmento confirmar la decisión de grado.
VIII- Finalmente se agravia la misma parte en orden a la procedencia del
incremento indemnizatorio contemplado por el art. 2 de la ley 25.323, alegando que,
contrariamente a lo sostenido por el a quo, ha abonado la indemnización por despido
conforme surge de la pericia contable y del reconocimiento que en tal sentido formuló el
actor en el inicio.
En este orden de ideas, advierto que en el caso no se discute y llega firme a esta
alzada que, con motivo de la extinción del contrato de trabajo dispuesta por la obra
social accionada, el trabajador percibió la suma de $ 91.341 en concepto de rubros
indemnizatorios derivados de su extinción y siendo el objeto de la pretensión el cobro de
las diferencias indemnizatorias que según Russo le correspondían, dado que la ex
empleadora consideró a tal efecto una liquidación final en los términos del art. 247 LCT
y a tal efecto, una mejor remuneración mensual normal y habitual inferior a la debida;
toda vez que prosperó la diferencia indemnizatoria entre el monto percibido y el
determinado en la instancia anterior, se configura la situación contemplada por la norma
y en función de ello, ante el incumplimiento de la intimación cursada, la demandada se
colocó en situación de ser sancionada en los términos de lo dispuesto por el art. 2 de la
ley 25.323.
En la especie y contrariamente a lo sostenido por el a quo, la accionada ha
abonado las indemnizaciones por despido pero lo hizo de manera parcial al considerar
Fecha de firma: 08/04/2022
8 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
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una normativa remuneratoria que no resultó aplicable al caso y una base de cálculo
errónea.
En razón de ello, teniendo en cuenta que los montos indemnizaciones percibidos
por el actor no completan las indemnizaciones previstas por los arts. 232, 233 y 245 de
la L.C.T. en su integralidad, pues dichos pagos obedecieron a la indemnización reducida
que contempla el art. 247 LCT, cabe liquidar el incremento del 50% sobre el importe
que surge de las diferencias por antigüedad, que alcanzan a $ 83.825,12, resultante de la
diferencia entre el monto de $ 69.526,88, percibido en los términos del art. 247 LCT,
conforme lo informado por el perito contador a fs. 530 vta. y el que corresponde en los
términos del art. 245 LCT por la suma de $ 153.352; el preaviso de $ 38.338; el SAC s/
preaviso $ 3.194,83 y la Integración mes de despido $ 19.169 / 2, totalizando la suma de
$ 72.263, monto que propicio diferir a condena en concepto de incremento art. 2 ley
25.323.
En definitiva, por los fundamentos expuestos y de prosperar mi voto, propongo
modificar la sentencia de grado en el sentido indicado y determinar el monto total de
condena en la suma de $ 409.101,89, que devengará los intereses establecidos en la
instancia anterior, que no fueron motivo de recursos y agravios en esta alzada.
IX- La solución propuesta implica adecuar la imposición de costas y la
regulación de honorarios de primera instancia (conf. art. 279 del CPCCN) y proceder a
su determinación en forma originaria, todo lo cual torna abstracto expedirme en relación
a los recursos planteados al respecto.
En materia de costas, teniendo en cuenta el monto del reclamo, los rubros que
progresaron y que en materia laboral no debe atenerse a un criterio meramente
aritmético sino jurídico, estimo que las costas de ambas instancias se deben imponer a
cargo de la demandada, en la medida en que resultó sustancialmente vencida (conf. art.
68 C.P.C.C.N.).
Por otra parte, teniendo en cuenta la entrada en vigencia de la ley 27.423, la
observación del art. 64 del texto normativo sancionado por el Congreso de la Nación y la
promulgación parcial dispuesta por el decreto 1077/2017 (art. 7), corresponde
determinar cuál es la ley aplicable a los trabajos cumplidos con anterioridad a la entrada
en vigencia de dicho texto normativo.
Al respecto, recientemente la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha
establecido por mayoría –con arreglo a lo decidido por ese Tribunal ante situaciones
sustancialmente análogas- que en el caso de los trabajos profesionales el derecho se
constituye en la oportunidad en que se los realiza, más allá de la época en que se
practique la liquidación (Fallos: 321:146; 328:1381; 329:1066, 3148, entre muchos
otros). Por ello, concluyeron que “el nuevo régimen legal no es aplicable a los procesos
fenecidos o en trámite, en lo que respecta a la labor desarrollada durante las etapas
Fecha de firma: 08/04/2022
Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 9
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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procesales concluidas durante la vigencia de la ley 21.839 y su modificatoria ley 24.432,
o que hubieran tenido principio de ejecución (arg. art. 7 del decreto 1077/2017,
considerandos referidos al art. 64 de la ley 27.423 y doctrina de Fallos: 268:352,
318:445 –en especial considerando 7-, 318:1887, 319:1479, 323:2577, 331: 1123, entre
otros” (CSJ 32/2009 (45-E) /CS1, originario, “Establecimiento Las Marías S.A.C.I.F.A.
c/ Misiones, Provincia de s/ acción declarativa”, sentencia del 4 de septiembre de 2018).
Resulta necesario, entonces, ante la entrada en vigor de un nuevo ordenamiento
arancelario, discriminar aquellas tareas pasadas durante la vigencia del régimen anterior,
de las que se hicieron a partir de la operatividad del nuevo sistema.
De tal modo, en el caso, en tanto los trabajos realizados por las representaciones
letradas de las partes intervinientes fueron llevados a cabo bajo la vigencia de dos
regímenes arancelarios distintos, esto es, el anterior y el posterior a la entrada en
vigencia de la ley 27.423 (B.O. 22/12/2017), vigente a partir del 5/1/2018 (arg. art. 3º
del CCyCN), mientras que la labor llevada a cabo por el experto contable fue llevada a
cabo exclusivamente durante vigencia de la ley 27.423.
Teniendo en cuenta la calidad, mérito, extensión de las labores profesionales
realizadas en la instancia anterior y etapas del proceso cumplidas (cft. arts. 6 y cctes. de
la ley 21.839 y del art. 38 LO y de los arts. 1, 3, 15, 16, 19, 21, 22, 24, 29, 51; ley
27.423), corresponde regular los honorarios de la representación letrada de la parte
actora en el 6% del monto total de condena y en la cantidad de 29,57 UMA conforme lo
dispuesto en la Acordada CSJN 4/2022 (que en la actualidad representan $ 220.000); los
honorarios de la representación letrada de la demandada en el 5% del monto de condena
CON INTERESES y en la cantidad de 26,88 UMA conforme lo dispuesto en la
Acordada CSJN 4/2022 (que en la actualidad representan $ 200.000) y los honorarios
del perito contador en la cantidad de 14,52 UMA conforme lo dispuesto en la Acordada
CSJN 4/2022 (que en la actualidad representan la suma de $ 108.021).
X- Propicio regular los honorarios de las representaciones letradas intervinientes
en alzada, en el 30% de lo que, en definitiva, le corresponda a cada una de ellas por sus
labores en la sede anterior (cft. art. 30 de la ley 27.423).
El DOCTOR GABIEL de VEDIA manifestó: que por análogos fundamentos
adhiere al voto de la Sra. Juez de Cámara preopinante.
En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE:
1º) Modificar la sentencia de primera instancia y reducir el monto de condena a la suma
de PESOS CUATROCIENTOS NUEVE MIL CIENTO UNO CON OCHENTA Y
NUEVE CENTAVOS ($ 409.101,89), que devengará los intereses establecidos en la
instancia anterior; 2°) Costas y honorarios conforme lo dispuesto en los capítulos IX y X
del primer voto de este acuerdo; 3º) Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la
ley 26.856, Acordadas C.S.J.N. 15/13 punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que
Fecha de firma: 08/04/2022
10 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe. La Dra. Andrea
Erica García Vior, no vota (art. 125 LO).
Beatriz E. Ferdman Gabriel de Vedia
Juez de Cámara Juez de Cámara
Fecha de firma: 08/04/2022
Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 11
Firmado por: BEATRIZ E. FERDMAN, JUEZ DE CÁMARA
Firmado por: GABRIEL DE VEDIA, JUEZ DE CAMARA
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