Los primeros humanos que llegaron a América hace entre 15.000 y 17.
000 años,
lo hicieron en dos grupos que siguieron rutas diferentes y dieron origen a casi
toda la población indígena, según revelan análisis genéticos de un estudio que la
revista 'Current Biology' explica en un artículo publicado hoy.
Los investigadores señalan que uno de los grupos siguió un recorrido por la
costa del Pacífico ya sin hielo mientras que el otro grupo tomó un corredor de
tierra abierto entre dos placas de hielo que les llevó a la región oriental de las
Montañas Rocosas. Estos primeros pobladores paleoamericanos darían lugar a
prácticamente todas las poblaciones modernas.
Ruta 1: De norte a sur por la costa del Pacífico
Según el estudio, después de que la última glaciación alcanzara su punto
máximo, hace de 15.000 a 17.000 años, un grupo entró a América del Norte
desde Beringia y siguió la ruta libre de hielos a lo largo de la costa del océano
Pacífico hacia el sur.
Beringia es el nombre que los científicos dan a la masa de tierra que conectaba
el nordeste de Siberia con Alaska durante la glaciación más reciente.
Ruta 2: Hasta las montañas Rocosas a través de un corredor de tierra
Otro grupo, según los investigadores, atravesó un corredor de tierra entre dos
mantos de hielo y llegó directamente a la región al este de las montañas
Rocosas.
Los investigadores, entre ellos Antonio Salas, de la Unidad de Genética en el
Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela
(España), afirman que estos primeros inmigrantes dieron origen a casi todos los
grupos humanos en América del Norte, América Central y América del Sur.
Las excepciones son los Na Dene y los esquimales de las Aleutianas en el norte
de América según estos científicos.
"Los datos más recientes obtenidos de pruebas arqueológicas y registros
ambientales indican que los humanos entraron a América desde Beringia hace
más de 15.000 años y la dispersión ocurrió a lo largo de la costa deshelada del
Pacífico", señaló Antonio Torroni, de la Universidad de Pavia (Italia), uno de los
investigadores.
"Nuestro estudio revela una alternativa novedosa: dos sendas casi
concomitantes de migración, ambas desde Beringia y de 15.000 a 17.000 años
atrás que llevaron a la dispersión de los paleoindígenas, los primeros
americanos".
Cuando Cristóbal Colón llegó a América en 1492 la población humana se
extendía desde el Estrecho de Bering a Tierra del Fuego. Estas poblaciones
comprendían una extraordinaria diversidad cultural y lingüística, lo cual ha sido
motivo de amplio debate entre los expertos acerca de los orígenes y relaciones
de esos rasgos.
El equipo de Salas analizó el ácido desoxirribonucleico mitocondrial de dos
haplogrupos raros, es decir, tipos de mitocondria que comparten un ancestro
maternal común.
La mitocondria es un componente celular que tiene su propio ADN y permite
que los científicos rastreen los ancestros y las migraciones porque pasa
directamente de madre a hijo a lo largo de las generaciones.
Los resultados de su trabajo muestran que el haplogrupo llamado D4h2 se
extendió de Beringia a las Américas a lo largo de la ruta costera del Pacífico, y
llegó rápidamente a Tierra del Fuego.
El otro haplogrupo, X2a, se difundió casi al mismo tiempo a través del corredor
libre de hielos entre los mantos de hielo Lauréntido, al este de Canadá, y el
Cordillerano, al oeste y se mantuvo restringido en América del Norte.