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Cultura Institucional en Escuelas

La cultura institucional en el contexto escolar se define como un conjunto de prácticas y percepciones que influyen en las decisiones y actividades de sus miembros. Se identifican diferentes tipos de cultura institucional, como la familiar, burocrática y de concertación, cada una con sus características y riesgos. La cultura escolar, por su parte, abarca normas, valores y rituales que determinan el funcionamiento de las instituciones educativas y su impacto en la socialización de los miembros.
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Cultura Institucional en Escuelas

La cultura institucional en el contexto escolar se define como un conjunto de prácticas y percepciones que influyen en las decisiones y actividades de sus miembros. Se identifican diferentes tipos de cultura institucional, como la familiar, burocrática y de concertación, cada una con sus características y riesgos. La cultura escolar, por su parte, abarca normas, valores y rituales que determinan el funcionamiento de las instituciones educativas y su impacto en la socialización de los miembros.
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EJE 3: LA CULTURA INSTITUCIONAL, CONSTITUCIÓN EN EL CONTEXTO ESCOLAR

CULTURA INSTITUCIONAL - FRIGERIO GRACIELA.


La cultura institucional es aquella cualidad relativamente estable que resulta de las políticas
que afectan a esa institución y de las prácticas de los miembros de un establecimiento. Es
el modo en que ambas son percibidas por estos últimos, dando un marco de referencia para
la comprensión de las situaciones cotidianas, orientando e influenciando las decisiones y
actividades de todos aquellos que actúan en ella.
Los elementos que componen la cultura institucional son los ritos y costumbres, los
sistemas de socialización, ingreso, ascenso y promoción, los criterios y normas de sanción,
los sistemas de seguimiento y control, los vínculos, los valores, los mitos, leyendas y
héroes, el funcionamiento, etc. Toda cultura halla su sustento en un imaginario institucional,
y como bien sabemos, el imaginario se encuentra en el centro de todos los dispositivos del
saber. El imaginario es el conjunto de imágenes y representaciones – generalmente
inconscientes- que, producidas por cada sujeto y por cada grupo social, se interponen entre
el productor y los otros sujetos tiñendo sus relaciones, sean éstas interpersonales, sociales
o vínculos con el conocimiento.

TIPOS DE CULTURA
La institución escolar como una cuestión de familia: es habitual encontrar en las
escuelas una correspondencia entre el sistema de relaciones institucionales y el sistema de
parentesco. En esta cultura institucional se idealizan algunos aspectos de las relaciones
interpersonales y se niegan otros. La idealización se monta sobre los aspectos positivos,
gratificantes y tranquilizadores de lo familiar, como aquello que no nos es totalmente
desconocido. Por otro lado, no todo lo familiar es simple, también alberga conflictos, ya que
no todas las familias son del tipo ideal de un prototipo perfecto. Lo habitual en los vínculos
de parentesco es que no se explicitan en un contrato. Es casual que las instituciones que se
acercan a este tipo de cultura, surjan alusiones a los modos de relaciones familiares. Esta
manera de hablar acerca de la institución aparece en distintas expresiones corrientes, como
ser: “los padres fundadores”, “los roles paternos de los docentes”, “el proyecto como
legado o herencia”, “los niños que, como hijos, le son confiados a la escuela”, entre otros.
En este tipo de cultura institucional familiar, no existe una clara división de las tareas,
jerarquización y correlación de las mismas, como consecuencia de lo cual a las estructuras
de roles no le corresponde una clara asignación de funciones y misiones, en general estas
aparecen como muy generales, abstractas y poco definidas. Existen precarios y escasos
canales institucionalizados para posibilitar el flujo de información y permitir el desarrollo de
conexiones intra e inter-institucionales sólidas centradas en lo sustantivo. No se recurre al
marco normativo, al currículum prescripto, para establecer derechos y obligaciones de las
partes y, por lo tanto, no hay una clara asignación de responsabilidades.

La institución cono una cuestión de papeles o expedientes, en esta cultura se espera


de las instituciones que funcionen como máquinas, de forma rutinaria y eficaz, y, que sus
actores sean engranajes de esa maquinaria. Las jerarquías se hallan claramente
establecidas en la organización, integrando un sistema de mando y de control de las
autoridades superiores hacia las inferiores. En síntesis, una institución burocratizada
enfatiza los procesos racionales, en particular la descomposición racional de las tareas. El
grupo humano que trabaja en esta institución se halla enmarcado en una estructura técnica,
generalmente el organigrama de funciones. En este tipo de cultura institucional el flujo de
informaciones solo tiene en cuenta las necesidades de los distintos estratos jerárquicos, es
decir, fluye en sentido descendente para transmitir a la base el contenido de las decisiones
tomadas en el vértice de la jerarquía y asciende en el caso de que se trate de repuestas a
las órdenes. El modelo de gestión de esta cultura es tecnocrático, la formalización es un
aspecto relevante. La base del currículum está centrada en la organización y en la
secuencia de los contenidos y en la definición de las experiencias para su aprendizaje,
priorizando con un criterio eficiente el “cómo enseñar”. En este tipo de institución, el
currículum prescripto funciona como un instructivo, se rutinizan las prácticas, y las
planificaciones son idénticas año tras año. Pero, algunos de los riesgos de esta cultura son
el cierre de las instituciones como resultado de los mecanismos, o el riesgo de la desviación
hacia un sistema burocrático limitante, que hace perder la especificidad de la escuela.

La institución como una cuestión de concertación, aquí las reglas que norman una
institución no alcanzan nunca a abarcar el conjunto de situaciones que se generan en su
interior, ni las actividades que allí se desarrollan. Por muy minuciosas que sea la
reglamentación hay espacios no normados. Los individuos pueden optar por uno u otro
comportamiento dependiendo de las motivaciones que los individuos tengan, como las
expectativas de recompensa, la presión de sus padres, los sentimientos personales o
condicionamientos sociales y culturales. En función de estas motivaciones, los miembros
utilizan aquellos espacios de libertad como un recurso que les permiten concretar acciones
a través de la negociación. La negociación constituye una práctica siempre presente en las
instituciones, que pone de manifiesto los intereses plurales y aspiraciones que pretende
cumplir la institución. Aquí es donde se hace presente un rol de mediación de la
negociación. La negociación debe entenderse como un acto de resolución de problemas,
donde cada parte pueda encontrar un beneficio ante un conflicto, y los protagonistas
buscan, proponen y encuentran juntos la solución. Aquí el curriculum funciona como
organizador institucional, que será moldeado por los actores a través del uso de intersticios.
El modelo de gestión profesional admite que los individuos tienen intereses, propósitos y
objetivos diferentes. En consecuencia, aquellos que la conduzcan tendrán que equilibrar y
coordinar la diversidad de intereses a fin de que los individuos puedan trabajar juntos en las
tareas sustantivas de la institución y en el cumplimiento del control global que liga la escuela
a la sociedad. Reconocerán el “pluralismo” institucional y desarrollarán una gestión
pluralista en la que buscarán, a través de la gestión de los conflictos, que estos favorezcan
a la institución. El riesgo principal de esta cultura institucional es aquel que proviene de
instalar una permanente consulta y deliberación entre los miembros de la institución, como
una suerte de asambleísmo.

CULTURA ESCOLAR - MARIA ESTHER ELÍAS


El término Cultura en el ámbito educativo en general se refiere a rasgos que permiten
comprender el funcionamiento de las instituciones educativas. Retoma a Waller, un
sociólogo que nos dice que la cultura son los complejos rituales de relaciones personales,
tradiciones, costumbres, normas, que conforman un código moral. Una revisión de estudios
especializados sobre el tema indica que no hay una única forma de definir la cultura escolar:
algunos lo pueden resumir en la frase de “Cómo hacemos las cosas aquí.”. Otros pueden
decir que es un conjunto de interpretaciones o ‘teorías en uso’ compartidas por los
miembros de una organización que determina la manera en la cual un individuo responde a
situaciones habituales y da cuenta de los patrones de comportamiento dentro de una
organización (Argyris y Schön, 1976). Por último se puede decir que está compuesta de
reglas y tradiciones no escritas, normas y expectativas que permean todo: la manera en que
la gente actúa, cómo se visten, de qué hablan.” En base a esto podemos decir
generalmente que son: “patrones de significado transmitidos históricamente y que incluyen
las normas, los valores, las creencias, las ceremonias, los rituales, las tradiciones, y los
mitos comprendidos, quizás en distinto grado, por las personas miembros de la comunidad
escolar”.

La cultura escolar, como la cultura en general, tiene a la vez características:


●​ Estáticas: se pone de manifiesto porque por un lado la cultura crea un carácter
único en el sistema social al promover un sentido de pertenencia y compromiso, y
participa activamente en la socialización de nuevos miembros introduciéndolos en
una particular perspectiva de la realidad.
●​ Dinámicas: está sujeta a cambios en tanto los miembros de la organización
interactúan con nuevas ideas y enfoque.
También podemos hablar de distintos enfoques teóricos para profundizar su
conceptualización. En las distinciones es posible reconocer dos perspectivas:
estructural-funcionalista e interpretativa.

●​ T. Estructural-Funcionalista la cultura refleja distintos aspectos de una


organización. La organización tiene una cultura que puede ser funcional o
disfuncional para sí misma. Es decir, que es entendida como un reflejo de la cultura
del entorno o como una respuesta a ese contexto. Entonces algunas investigaciones
se concentran en establecer diferencias entre organizaciones que son atribuidas a
los valores, normas de las sociedades en las que están insertas. Otras enfatizan en
analizar rasgos culturales particulares que promueven el logro de los propósitos de
la organización.
□ En ambos casos: se quiere descubrir los roles que los distintos aspectos de las prácticas
culturales cumplen en el sostenimiento de la cultura como un sistema, poniendo especial
énfasis en las funciones que cumplen los sistemas de significados.

●​ Teoría Interpretativa la cultura es una metáfora fundacional, la organización es una


cultura, un sistema de significados que es fruto de las interacciones sociales entre
los miembros. Representa la identidad de la organización… “una visión de las
organizaciones como formas expresivas, manifestaciones de conciencia humana.
Las organizaciones son entendidas y analizadas no tanto en términos económicos o
materiales, sino en términos de sus aspectos expresivos, ideacionales y simbólicos”.
Una preocupación dentro de este enfoque es comprender la experiencia subjetiva de
los individuos. Las teorías interpretativas se construyen desde la perspectiva de
quienes actúan en ellas y desde la de quien investiga.

Existen enfoques metodológicos que predominan en cada tradición. En la perspectiva


interpretativa es más apropiada para identificar las particularidades que distinguen una
organización y la hacen única mientras que el enfoque estructural-funcionalista está más
orientado a encontrar patrones culturales que hacen a una organización más eficaz. Esta
última tiende a ser más apropiada cuando se hace necesario estudiar un número
considerable de instituciones y se requiere arribar a resultados con cierto nivel de
generalización.

Se puede caracterizar a la cultura escolar de múltiples maneras, desde diversos elementos.


A los efectos de describir y organizar estos elementos para su estudio se han creado
diferentes clasificaciones que, constituyen instrumentos útiles para analizar la vida escolar:
Uno: orientado a la construcción de tipologías que catalogan las culturas escolares de
acuerdo con la posesión de ciertos rasgos. Otro: que organiza los elementos culturales en
diversos niveles según su grado de accesibilidad y visibilidad. Una cultura escolar positiva
implica las siguientes características:
●​ Una misión centrada en el aprendizaje de estudiante y docente
●​ Un rico sentido de la historia y los propósitos.
●​ Valores fundamentales de colegialidad, desempeño y mejora que produce
aprendizajes y otros resultados de calidad para todos los sujetos.
●​ Sentido compartido de respeto y cuidado.

Hay distintas clasificaciones, nos centramos en la de Schein ahora para hablar de:
●​ Los supuestos básicos: decimos entonces que el nivel menos tangible de la
cultura comprende los supuestos básicos, que son creencias aceptadas como
verdaderas. El personal docente muchas veces no es consciente de estas prácticas.
Suelen permanecer en un nivel inconsciente hasta que son disputados por otro
miembro de la comunidad (colega, estudiante, padre).
●​ Los valores y normas: lo que los profesores categorizan como bueno, correcto,
deseable. Pueden considerar que el respeto por otras personas o que la
colaboración son importantes. Valores no siempre conscientes, manifiestos de
formas muchas veces explícitas: la vestimenta que los docentes deberían usar, el
tipo de lenguaje a emplear acorde a quienes son los interlocutores.
●​ Los artefactos: mitos, héroes y símbolos y las prácticas (patrones de
comportamiento observable). Estos artefactos y prácticas permiten “visualizar” los
presupuestos básicos, los valores y normas de los miembros de la institución.

Según esta clasificación la cultura de la escuela está compuesta por elementos latentes o
implícitos. Estos tres niveles, si bien diferentes, están interrelacionados en la medida en que
unos influyen y se expresan en los otros.

CONCEPTOS RELACIONADOS:
Clima Escolar: Es definido como una cualidad duradera del ambiente interno de la
organización tal como es experimentado por sus miembros y que afecta su comportamiento.
Aplicado a la escuela, ha sido usado para definir en un sentido amplio las percepciones que
el personal docente tiene de su ambiente de trabajo, las estructuras formales e informales y
las relaciones sociales.
La cultura tiene que ver con valores, significados y creencias mientras que el clima se
refiere a la percepción de esos valores, significados y creencias. Por lo tanto el análisis de
la cultura está basado en lo que los propios individuos creen; mientras que la investigación
del clima se funda en lo que los individuos perciben que sus colegas piensan o creen.

Gramática Escolar: (Tyack y Cuban) Los autores llegan a este concepto estableciendo una
comparación entre la gramática de la lengua y la de la escuela. En el mismo sentido que un
hablante de la lengua interioriza las reglas gramaticales, los miembros de una institución
educativa manejan las normas explícitas e implícitas que regulan el funcionamiento de la
escuela.
●​ Viene a representar el “núcleo duro” de la escolaridad. La consistencia de ese
formato es lo que ha mantenido la legitimidad social de la educación. Los docentes
han sido socializados en esta gramática como estudiantes y para el momento que
inician su actividad profesional la asumen como natural, como “la forma en que las
cosas siempre han sido”.
●​ En este sentido la gramática tiene un doble carácter: es descriptiva, al señalar cómo
son las cosas y, al mismo tiempo, tiene una función prescriptiva al determinar cómo
deben ser.
●​ Es el resultado de reformas, donde intervinieron una serie de condiciones (apoyo de
grupos prestigiosos, intereses políticos, coyunturas sociales particulares) para
asegurar su instalación duradera.
●​ En general, el concepto de gramática escolar ha sido usado por historiadores e
historiadoras con interés en entender la persistencia de ciertos rasgos de las
escuelas o por quienes las investigan con el fin de comprender las dificultades para
introducir innovaciones.

RITUALES ESCOLARES - PABLO VAIN


Los rituales en la escuela son un conjunto de acciones dramatizadas que evidencian
ideologías que sustentan la institución escolar poniendo en funcionamiento la modalidad
disciplinaria de la misma y consolidando la compleja trama escolar. Los actores de las
escuelas lo reproducen, reelaboran, reconstruyen y participan en ellos, posibilitando que su
eficacia se consolide. Mediante estos, la institución crea lazos sociales, reproduciendo en
los nuevos miembros una cultura, valores que está sustenta.

Según Vain (2018) es posible identificar seis grupos de rituales que atraviesan la vida
escolar.
●​ Los rituales del espacio y el tiempo: operan en la fragmentación y reticulación del
espacio y el tiempo, manipulando las estructuras espacio-temporales de la acción,
como modo de efectuar un control exhaustivo de los sujetos. Los rituales
espaciales actúan desde diversas técnicas: la clausura, la zonificación, los
emplazamientos funcionales, la distribución según rangos y el investimento; que en
parte esta tecnología disciplinaria tiende a constituir una tipología del control que
delimitan territorios, se los segmenta y circunscribe, se les asignan valores y se
define, en relación con los mismos, la inserción de los sujetos. Los rituales del
tiempo tienen como factor común, la reticulación. Esa acción sobre el tiempo se
desarrolla, por medio de mecanismos específicos: el empleo del tiempo, la
elaboración temporal del acto y la utilización exhaustiva. El ritual se desenvuelve a
través del régimen de los horarios y del desdoblamiento de los tiempos en tiempos
cada vez menores que implican actividades específicas, pero también lo hace
pautando los tiempos de ejecución de las tareas, estimulando la mayor productividad
en el menor tiempo y pone su acento en la homogeneización de los sujetos,
sujetándolos a series temporales predeterminados y ejerciendo de este modo el
poder de control sobre los mismos.
●​ Los rituales de la domesticación de los cuerpos: ejercen el disciplina miento
sobre el cuerpo, cobra relevancia el concepto de lo social hecho cuerpo y opera
desde el sistema de órdenes y señales desde la articulación cuerpo-objeto
●​ Rituales de las distinciones: mediante los rituales de este grupo se tiende a
legitimar y subrayar las diferencias entre los alumnos. Estas diferencias no remiten a
reconocer la diversidad o valorar la singularidad de los sujetos, sino a catalogar o
rotular a los mismos en categorías que expresan diferencias de orden económico,
social y cultural. Los rituales de las distinciones refuerzan mediante sistemas
simbólicos de diversos tipos, las diferencias existentes entre los alumnos y marcan
la pertenencia de estos a uno u otro sector social. Entonces la escuela enseña
diferencias, jerarquías. Recuerdan a los niños a qué grupo pertenecen y cuáles
pueden ser sus expectativas de futuro.
●​ Rituales de los premios y castigos: estos rituales destacan la asociación entre las
acciones de la vida escolar y la modalidad disciplinaria: vigilar y castigar.
Contribuyen a constituir un régimen de infra-penalidad en el cual se establecen las
prácticas educativas aceptadas y por oposición las desviaciones de la norma.
Infra-penalidad en tanto la escuela ha construido, a través de su historia, un conjunto
de reglas que deben ser observadas, estas regulan el desempeño de los alumnos en
la institución, pautando sus comportamientos con un nivel mayor de obsesividad que
en la vida cotidiana. Los alumnos no accionan en la escuela a partir de la
significación que las propuestas educativas tienen para ellos, sino por sujeción a la
norma, por el deseo de ser premiados o el miedo a ser castigados.
●​ Rituales de la escritura: a través de estos la escuela administra otros discursos por
medio de un característico tipo de discurso, el discurso escolar. Los cuadernos y los
libros de textos escolares cobran singular relevancia, ya que ellos definen dos
campos respecto a la escritura, esto es, lo que debe ser escrito y lo que debe ser
leído. Por ejemplo: el cuaderno es tomado en la escuela como un sinónimo de
producción de los alumnos, y por ello, como un parámetro de la eficiencia de los
docentes. El concepto imperante es el siguiente: los buenos alumnos poseen
buenos cuadernos y estos son el resultado de la acción de buenos docentes. Si los
cuadernos son la presentación de alumnos y docentes, parece razonable que estos
deban ser cuidados, decorados y embellecidos.
●​ Efemérides y actos escolares: las efemérides ordenan el tiempo escolar de un
modo diferente, lo hacen estableciendo una cronología que presenta, en un año, la
totalidad de acontecimientos de la historia nacional y universal que la escuela asume
deben ser destacados y recordados. Los actos escolares son la puesta en escena
del conjunto de actividades que la escuela organiza como modo de promover la
identidad nacional y los valores de la cultura. Los valores plasmados en los actos
escolares se definen desde los sectores hegemónicos de una formación social dada.
Se observa en las efemérides y los actos escolares, una alta asociación entre sus
contenidos y el accionar de la modalidad disciplinaria. Mediante estos, se intenta
vincular a los símbolos y fechas patrias con ciertas respuestas condicionadas, la
nacionalidad penetra los cuerpos, y lo social se corporiza.

NUEVOS FORMATOS- FLAVIA TERIGI

Retomando ahora a Flavia Terigi también se explora la ambigüedad y desafíos asociados


con el término "formato" en el contexto educativo. Se propone abordar esta ambigüedad a
través de tres conceptos clave:

"Gramática de la Escolaridad," que se refiere a las reglas y estructuras regulares que


organizan el funcionamiento de la educación. Incluye aspectos como la división del tiempo y
el espacio, la clasificación de los estudiantes, la organización de las aulas y la
estructuración del conocimiento enseñado.

Por otra parte está la "Forma Escolar," que se refiere a un nuevo modo de organización
escolar que surge en respuesta a cambios en la sociedad y la cultura. Esto puede incluir
cambios en la organización del tiempo y el espacio, así como en la estructura de la
enseñanza y el aprendizaje.

Y por último el "Régimen Académico" que se refiere al conjunto de reglas que configuran
la experiencia educativa y afectan la trayectoria escolar de los estudiantes. Incluye
regulaciones explícitas y tácitas que afectan la organización de las actividades de los
alumnos y las exigencias que deben cumplir.

Estos conceptos se utilizan para analizar la relación entre la organización escolar y la


pedagogía. Se destaca un desajuste entre los modelos organizacionales en constante
cambio y la falta de desarrollo de saberes pedagógicos y didácticos. Terigi plantea un
desafío para las políticas educativas en términos de equilibrar la organización institucional
con la acumulación de conocimiento pedagógico necesario. Y también se diferencia entre el
modelo organizacional y el modelo pedagógico como aspectos cruciales para comprender y
mejorar la educación.

Además de mencionar estos conceptos claves, también habla sobre:


Los desafíos de los "Nuevos Formatos" Escolares: en donde se plantea que existen
desafíos y desajustes en las estrategias y recursos pedagógicos disponibles para los
docentes en el contexto de los "nuevos formatos" escolares. Estos desafíos pueden estar
relacionados con la falta de alineación entre los modelos organizacionales y pedagógicos, lo
que puede afectar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.

También sobre, la cultura Institucional: se menciona la idea de incorporar la noción de


"cultura institucional" para comprender qué es una escuela y quiénes son parte de ella. Esto
implica considerar las prácticas y valores arraigados en la institución educativa.

Y además sobre, los desafíos de las Políticas Educativas: en el cual se plantea que las
políticas educativas deben abordar tanto las condiciones institucionales como la
acumulación de conocimiento pedagógico y didáctico necesario para mejorar la educación.
Esto es esencial para garantizar el acceso universal a la educación.

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