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Cultivo y Mantenimiento de Huertos Urbanos

El capítulo aborda la siembra y trasplante en huertos urbanos, enfatizando la importancia de elegir variedades y especies adecuadas según las preferencias del cultivador. Se detallan técnicas de siembra, ventajas del cultivo de plantel y pautas para un trasplante exitoso, así como la relevancia de las variedades locales en la agricultura sostenible. Además, se menciona la necesidad de preservar la biodiversidad cultivada frente a la hegemonía de la agricultura industrial.

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Cultivo y Mantenimiento de Huertos Urbanos

El capítulo aborda la siembra y trasplante en huertos urbanos, enfatizando la importancia de elegir variedades y especies adecuadas según las preferencias del cultivador. Se detallan técnicas de siembra, ventajas del cultivo de plantel y pautas para un trasplante exitoso, así como la relevancia de las variedades locales en la agricultura sostenible. Además, se menciona la necesidad de preservar la biodiversidad cultivada frente a la hegemonía de la agricultura industrial.

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CAPÍTULO 7

UN HUERTO EN EL BALCÓN (II) CULTIVO Y MANTENIMIENTO

La siembra y el trasplante
Programar los cultivos: policultivos y rotaciones
Mantener y mejorar la fertilidad.

© Asociación Vida Sana


CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

LA SIEMBRA Y EL TRASPLANTE

1. INTRODUCCIÓN

Bien, ya tenemos los recipientes llenos de rico sustrato dispuestos a acoger


a las hortalizas. En este capítulo y el siguiente veremos los criterios de elección
de variedades y especies, el manejo del material reproductivo y del plantel,
cómo cultivar y cómo cuidar a las plantas. En el capítulo 9 profundizaremos en
el conocimiento de las hortalizas y plantas útiles más cultivadas.

Por supuesto, el primer criterio para elegir qué cultivaremos lo constituyen


nuestras preferencias y gustos, que se irán modificando y enriqueciendo a
medida que conozcamos más cosas sobre el mundo de la producción de
buenos alimentos. Por ejemplo, cada vez más la pregunta “Qué especies
cultivo?”, se transforma en “Qué variedades cultivo? Cual será su
procedencia?”, ya que la elección sobre variedades y orígenes tiene una
trascendencia fundamental para el futuro de nuestra alimentación. Sí, también
desde el pequeño huerto de nuestro balcón!

2. LA SIEMBRA

La siembra consiste en enterrar las semillas de las plantas en el medio


adecuado para que germinen y crezcan. También se le suele llamar siembra a
enterrar otros órganos reproductivos, como tubérculos – patatas, aguaturmas-
o bulbos – cebollas, cebollinos o ajos- para iniciar un cultivo. En este segundo
caso la reproducción es vegetativa, o asexual, a través de clones de la planta
madre, y la siembra se realiza siempre en el lugar definitivo, donde la planta
completará todo su ciclo productivo. A esta siembra en lugar definitivo la
llamaremos siembra directa.

En cambio, la mayoría de siembras de hortalizas la haremos en recipientes


aparte, que podemos situar en lugares protegidos. De estas siembras

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

obtendremos las pequeñas plantas – el plantel- que después trasplantaremos


al recipiente definitivo. Cultivar el plantel tiene las siguientes ventajas:

• Permite adelantar las fechas de plantación si se realiza en lugares


protegidos, como pequeños invernaderos. Podemos empezar el plantel
dentro de casa, en un lugar iluminado, pero es recomendable sacarlo al
exterior una vez ha germinado, o la planta no crecerá adecuadamente –
tendrá tendencia a alargar el tallo, que será más frágil.

Figura 1: Semillero en cajas recicladas de porexpán – que es aislante. Con


temperaturas frías se puede poner vidrio o metacrilato como tapa.

• Permite ahorrar espacio y tiempo: mientras en los recipientes definitivos


otras hortalizas van completando su ciclo, en poca superficie podemos
cultivar una gran cantidad de plantel.
• Favorece el cuidado especial que requiere el plantel, sobre todo durante
la germinación.
• Evita tener que realizar aclareos. Normalmente se siembra más semilla
de la necesaria, ya que puede haber fallos y plantas que no alcancen el
desarrollo correcto antes de trasplantar. Si hacemos siembra directa,
siempre tendremos que arrancar plántulas sobrantes.

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

A veces podemos sembrar la misma hortaliza simultáneamente en semillero


y en terreno definitivo, lo cual posibilita reponer posibles marras en el
recipiente final. Claro que entonces tendremos que descartar el plantel que no
utilicemos, y lo tendremos que incorporar al compost o a la materia orgánica o
regalarlo. Y hay hortalizas que normalmente se siembran en su medio
definitivo:

• Los rabanitos, las espinacas, o las acelgas tienen una semilla grande y
germinan con facilidad y rápidamente, no requieren cuidados muy
continuados. Además, se siembran durante muchos meses al año y
completan su ciclo con relativa rapidez -a excepción de la acelga, que
puede llegar a ser incluso perenne- , con lo cual el trabajo de realizar el
plantel no compensa el ahorro de espacio y tiempo. Y el pequeño
tamaño de los rabanitos y las espinacas permite aprovechar espacios
vacíos en los recipientes, como veremos.
• Las zanahorias, a pesar de tener una germinación lenta y delicada,
soportan mal el trasplante. Otras raíces como los nabos, las chirivías o
las remolachas tampoco admiten bien el trasplante.
• Las leguminosas y las cucurbitáceas tienen una semilla grande que
germina fácilmente. Aunque podemos hacer también plantel, si
queremos aprovechar sus ventajas.
• El maíz se desarrolla con rapidez y tiene un sistema radicular muy
potente, con lo cual el plantel, si se realiza en recipientes relativamente
pequeños, se puede estresar fácilmente.

El tamaño relativamente grande y la facilidad de germinación de las semillas


de las crucíferas, como las coles, también facilitan la siembra directa, que de
hecho podemos practicar siempre que lo prefiramos.

La duración del cultivo del plantel depende mucho de las condiciones


climáticas y microclimáticas a que esté sometido, y normalmente oscila entre
los 30 y los 60 días, a excepción de la cebolla, que puede tardar hasta 120

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

días, sobretodo si tenemos en cuenta que normalmente se siembra de cara al


invierno.

Las pautas básicas para sembrar son:

• Hacerlo en la fecha adecuada. Puede resultar extraño, por ejemplo,


empezar a pensar en las coliflores cuando apenas hemos iniciado la
recolección de tomates, pero es imprescindible si queremos comer esta
hortaliza en otoño e invierno. Veremos las épocas generales de siembra
y de trasplante para cada hortaliza en el capítulo destinado a ellas.
• Utilizar un sustrato esponjoso, que drene bien y rico en materia orgánica
fácilmente mineralizable. Como menos rico sea el sustrato, más volumen
necesitaremos. Si es posible, usaremos un medio de cultivo igual o
similar al definitivo, así la planta no sufrirá tanto el estrés de plantación.
• Si sembramos en recipientes, éstos deben tener una profundidad
mínima, al menos de 5-6 cm.
• Enterrar la semilla lo mínimo posible. El criterio más común es que sobre
la semilla haya una capa de sustrato equivalente al doble de su diámetro
– si la semilla es alargada, como la de las cucurbitáceas, las umbelíferas
o las compuestas, el diámetro será el de la anchura, y no el de la
longitud.
• Apretar ligeramente el sustrato, tanto el del lecho de la semilla como el
que la cubre. Así nos aseguramos la estabilidad de la siembra frente al
impacto del agua de riego, movimientos del recipiente, etc.
• Asegurar una humedad constante de la superficie del sustrato durante la
germinación. Cuando la semilla ya ha germinado y la radícula ha
empezado a profundizar, ya no es esencial la humedad superficial.
• Apuntar la fecha de siembra y la cantidad de semilla sembrada.
Recopilar datos nos ayuda a adquirir experiencia y a controlar y valorar
los procesos.

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

Podemos realizar los siguientes tipos de plantel:

• En taco, utilizando alvéolos o pequeños recipientes. Se trasplanta todo


el taco. Debemos asegurarnos que el sustrato queda bien asentado,
zarandeando ligeramente el envase o dándole golpecitos. I no está de
más apretar el sustrato siguiendo el contacto con las paredes del
envase, si éste es suficientemente grande. Vamos, igual que cuando
rellenamos una maceta. Los agujeros donde depositaremos las semillas
los podemos hacer con el dedo, y después los volvemos a rellenar de
sustrato. En cada agujero sembraremos una semilla. El plantel está a
punto cuando las raíces ocupan todo el recipiente y la planta tiene unas
cuatro hojas verdaderas (además de los cotiledones). A partir de
entonces no podemos esperar demasiado a trasplantar o podemos
comprometer el desarrollo posterior de la planta.

Figura 2: Plantel en taco, en una bandeja de alvéolos. Ya debería estar


trasplantado, pues las raíces han empezado a dar vueltas. El sustrato es una
mezcla de fibra de coco y humus de lombriz.

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

Figura 3: Plantel de tomatera en un envase reutilizado.

• A raíz desnuda: se arranca la planta para trasplantarla. La siembra se


puede hacer a líneas – abriendo un pequeño surco de la profundidad
adecuada- o a voleo. Una vez depositada la semilla la cubriremos con
sustrato. Con éste sistema habitualmente hay que aclarar las plantitas,
ya que nacen demasiadas. El trasplante se realiza cuando la planta tiene
unas cuatro hojas verdaderas. La arrancaremos con el sustrato húmedo
y la trasplantaremos enseguida. Si los días son calurosos lo haremos al
anochecer. Es muy importante que el primer riego sea inmediato y
abundante.

Cuando sembramos directamente, lo podemos hacer a líneas, a voleo o bien


a golpes, que quiere decir depositar más de una semilla en el mismo agujero.
Es el sistema más usado en leguminosas como las judías, las habas o los
guisantes, y pondremos tres o cuatro granos por hoyo.

3. EL TRASPLANTE

Si compramos el plantel, debemos preguntar de qué variedad se trata, y


intentar que sera ecológico, es decir, que la semilla proceda de cultivo
ecológico, que el sustrato y la fertilización sean orgánicos y que los posibles

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

tratamientos fitosanitarios estén admitidos en la producción ecológica. Los


organismos oficiales de certificación de alimentos ecológicos también certifican
el plantel, y nos aseguraremos de que a la denominación “ecológico” la
acompañe la identificación de la entidad de control, normalmente con un sello
bien visible.

No aceptaremos plantel que no tenga la calidad adecuada: con un buen


enraizamiento y la planta sana, y sobre todo que se vea tierno, no envejecido.
Si compramos una variedad híbrida, debemos recordar que no podremos
guardarnos semillas, a parte de que podemos estar actuando en detrimento de
las variedades locales.

Estas son las pautas para realizar buen trasplante:

• Desharemos ligeramente el taco, si es el caso, para facilitar el


enraizamiento. Abriremos con las manos o con una herramienta un
agujero de la profundidad adecuada.
• Enterraremos al máximo la planta, es decir, no dejaremos sobre la
superficie el tallo sin hojas. Incluso podemos quitar los cotiledones, si ya
están amarillos o marchitos, y enterrar hasta la primera hoja.
• Apretaremos ligeramente el sustrato alrededor del tallo, para asegurar
un buen contacto de las raíces con su medio.
• Regaremos inmediatamente, como ya se ha dicho.
• Calcularemos la distancia a las otras plantas del recipiente en función
del desarrollo esperado de cada una y de la velocidad de crecimiento,
siguiendo los criterios de la asociación y la sucesión de cultivos, que
veremos más abajo.

4. VARIEDADES LOCALES

Una de las cuestiones más debatidas en el ámbito agrícola es el referente al


control de la producción y la distribución de semillas, la base de nuestra
alimentación. Las empresas que comercializan semillas defienden el “derecho

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

del obtentor” y, por tanto, la obligación de comprar las semillas que se


siembran, si éstas están en el registro de variedades comerciales. En este
registro se inscriben las selecciones llevadas a cabo por las empresas, según
los criterios que ellas consideran pertinentes, y que en gran medida tendrán
que ver con la producción industrial y la gran distribución. Además, las
variedades híbridas, producidas a partir del cruzamiento de líneas puras muy
seleccionadas, impiden que los agricultores, profesionales o aficionados, se
puedan guardar la semilla. El desarrollo de los cultivos transgénicos se inscribe
en este contexto, con los agravantes de la contaminación transgénica – flujo
incontrolable de genes a variedades no transgénicas- y la falta de pruebas
sobre sus efectos sobre la salud humana. Se exime a las empresas de realizar
determinadas pruebas en base al principio de “equivalencia substancial”, que
en este caso afirma que una variedad transgénica és básicamente idéntica a su
progenitor no transgénico, sólo cambia una característica de la planta que no
afecta, por ejemplo, a su composición.

El de las variedades locales es otro mundo, basado en la selección de


variedades por parte de los agricultores y el libre intercambio de semillas. Este
mundo es el que está desapareciendo bajo la hegemonía de la agricultura
industrial y los oligopolios de empresas transnacionales de subministros a la
agricultura. Las variedades locales pertenecen al entramado de una
biodiversidad cultivada que no se puede desligar de las culturas y los
conocimientos locales (TOLEDO, A., 2001). La desaparición de la biodiversidad
cultivada, que la FAO estima en un 90% durante el siglo XX, significa también
la desaparición de culturas, de maneras de interaccionar con el medio y de
entender la vida. Sinónimos de variedad local son: variedad o cultivar
tradicional, variedad antigua e incluso variedad autóctona, aunque esto muchas
veces no sea cierto desde el punto de vista botánico, ya que autóctono se
refiere al lugar de origen. Éstas son las características de las variedades
locales (GARCÍA JIMÉNEZ, F.S., 2001):

• Se conocen desde hace mucho tiempo en una zona concreta.


• Están muy adaptadas a las condiciones de la zona donde se cultivan.

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

• Han sido conservadas y mejoradas por los agricultores sin la


intervención de científicos o empresas dedicadas a las semillas.
• No son tan homogéneas, lo que las hace más estables ante cualquier
cambio.

Figura 4: Mazorca de maíz del pueblo huichol, en la sierra huichola de México.


La heterogeneidad asegura la cosecha.

El Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Agricultura y la


Alimentación de 2004, ratificado por la Unión Europea, reconoce a las
variedades locales bajo la denominación de “variedades de conservación”, y
establece un compromiso para evitar su desaparición, pero hasta ahora el
Estado Español no ha puesto en práctica este compromiso, al cual tampoco
ayuda la última Directiva europea sobre variedades locales, Directiva
2008/62/CE de la Comisión de 20 de junio de 2008, que se tendría que haber
transpuesto en España antes del 30 de junio de 2009. Según la Red de
Semillas ([Link]

“La reciente directiva europea sobre “variedades de conservación” sólo


permite un cultivo muy marginal de algunas variedades locales fuertemente
fijadas que sigan un sólo fenotipo antiguo. Las exigencias para la inscripción de
estas variedades mantienen la misma lógica que el catálogo oficial. Esto
excluye toda la diversidad y la variabilidad intravarietal, que es lo que permite la
renovación y la utilización sostenible de la biodiversidad y el mantenimiento de
una agricultura más rentable y autónoma.”

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

La mejor defensa de las variedades locales es su uso, para producir y para


alimentarnos, y el apoyo a las organizaciones que las defienden, las recuperan
y las multiplican con rigor. A través de la Red de Semillas podemos contactar
con estas entidades. En Catalunya, Les Refardes ([Link]
y L'Era-Esporus ([Link] producen semillas en fincas
ecológicas con título de multiplicadores. Se pueden conseguir estos recursos
fitogenéticos a través de una aportación económica a la entidad.

Además de la falta de protección legal, el principal problema actual de las


variedades tradicionales es, desde el punto de vista de la autora, la falta de
selección, que hace que los agricultores se encuentren eventualmente con
problemas a la hora de producirlas. Por ello es básica su valorización en el
mercado y el interés de los consumidores que revierta en un apoyo público a la
experimentación y la selección en finca. Esta experimentación también la
podemos llevar a cabo en nuestros pequeños huertos en recipientes, e incluso
podría realizarse de forma colectiva a través de comunidades y asociaciones
de horticultores urbanos. Podemos experimentar con semillas locales y también
guardándonos nuestra propia semilla, aunque el número limitado de plantas
hace, como veremos en el apartado siguiente, que no sea prudente
guardárnoslas durante demasiado tiempo.

5. GUARDARNOS NUESTRAS SEMILLAS

Podemos guardarnos semillas de los frutos de las hortalizas que


producimos, y sembrarlas en la temporada siguiente. Si queremos guardar
semillas de frutos comprados, regalados o intercambiados, nos aseguraremos
de que han sido correctamente producidas, o podemos encontrarnos con que
no sale no que esperábamos!

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PROF DIST NÚM VIDA
NÚM AISLA AUTOIN
NOMBRE NOMBRE GERMINACIÓN SIEM SEPA FLOR MÍN MEDIA
SEMILL CICLO POLINIZACIÓN MIENTO COMPATI
ESPECIE CIENTÍFICO BRA RACIÓN PLAN SEMILLA
AS/GR (KM) BILIDAD
TEMP. DÍAS (cm) (cm) TIPO OTROS TAS (AÑOS)
Anual,bi Protandri
Acelga Beta vulgaris 8-20-30 4-10 60-90 2 20-30 Perfecta 6-10 Viento 2-5 6 Sí
anual a
Cynara Perenn
Alcachofa 5-20-35 20-30 5-10 60-80 Perfecta Alógama 6-12
scolymus e
Bianual,
Apium 1600- Protandri
Apio 5-20-30 10-20 0,5 15-25 perenn Perfecta 10 30% insectos 0,8 5
graveolens 2000 a
e
Anual, Autógama (7%
Solanum
Berenjena 15-25-35 5-10 190-250 0,5-1 45-60 perenn Perfecta 10 cruzamientos por 50-100 m 6
melongena
e abejas)
Autógama,
Cacahuet Arachis
Anual Perfecta ocasionalmente 0
e hypogea
abejas
Calabaza Cucurbita sp 15-35 4-7 3-8 1-2,5 90-120 anual Monoica 5-10 Insectos 0,8-1,6 6-7 Poca
Protandri
Cebolla Allium cepa 5-20-30 6-12 260 1 8-10 Bianual Perfecta 10-20 93% insectos 0,8-1,6 2-7 Poca
a
Pastinaca Protandri Alógama, 30%
Chirivía 5-25-35 21-35 190 1-2 8-15 Bianual Perfecta 10-20 0,5-1,6 1-2
sativa a insectos
Col china Brassica rapa 5-19-30 3-7 275 0,5 30-45 Bianual Perfecta 10-50 Insectos 0,8-1,6 3
Sí,
mayoría
Coles y Brassica
5-25-35 3-10 240-300 1 45-60 Bianual Perfecta 50 Abejas, moscas 0,8-1,5 4-5 de
coliflores oleracea
variedade
s
Autógama, 20%
Colinabo Brassica napus 5-20-30 3-10 150-300 1 15-20 Bianual Perfecta 50 1 4-5 No
insectos, viento
Brassica
Colirávano 7 3-10 260 1 15-20 Bianual Perfecta 50 Abejas, moscas 0,8-1,5 5 Sí
oleracea
Bianual,
Cichorium
Endívia 8-20-25 5-10 480-700 0,5-1 20-30 perenn Perfecta 10 Insectos 0,8 8 Sí
intybus
e
Autógama, 15%
Cichorium Anual,
Escarola 15-23-30 6-12 600 0,5 30 Perfecta cruzamientos por 10m 8
endivia bianual
insectos
Dioica,
Spinacia Anual,
Espinaca 5-18-30 7-10 80 1-2,5 7-20 alguna 10-20 Viento 3 3-4
oleracea bianual.
Perfecta
Autógama, 1-25%
Guisante Pisum sativum 5-18-30 7-10 4 2-2,5 2-7 Anual Perfecta 25-50 cruzamientos por 125m 3
insectos

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

GERMINACIÓN PROF DIST NÚM VIDA


NÚM AISLA AUTOIN
NOMBRE NOMBRE SIEM SEPA FLOR MÍN MEDIA
SEMILL CICLO POLINIZACIÓN MIENTO COMPATI
ESPECIE CIENTÍFICO BRA RACIÓN PLAN SEMILLA
AS/GR (KM) BILIDAD
(cm) (cm) TAS (AÑOS)
TEMP. DÍAS TIPO OTROS
Autógama, 25-50%
Hava Vicia fava 5-15-25 0,5-1 5-8 30-40 Anual Perfecta cruzamientos por
abejas
Protogíni
0,8 (50m
Phaseolus a, Autógama-20%
Judía 12-20-30 2-10 2 2,5-5 10 Anual Perfecta 25-50 si es mata 3-4
vulgaris Cleistoga cruzamientos
baja)
mia
Cleistoga Autògama, 1-6%
640-
Lechuga Lactuca sativa 5-15-25 7-8 0,5 15-30 Anual Perfecta mia 10 cruzamientos por 2-10m 3
1000
parcial insectos

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

NÚM PROF DIST NÚM VIDA


AISLA AUTOIN
NOMBRE NOMBRE GERMINACIÓN SEMI SIEM SEPA FLOR MÍN MEDIA
CICLO POLINIZACIÓN MIENTO COMPATI
ESPECIE CIENTÍFICO LLAS/ BRA RACIÓN PLAN SEMILLA
(KM) BILIDAD
TEMP. DÍAS GR (cm) (cm) TIPO OTROS TAS (AÑOS)
Melón Cucumis melo 12-26-35 3-7 40 1 90-120 Anual Monoica Protandri 5-10 Abejas 0,5-1 7 No
a
Nabo Brassica napus 5-20-30 3-10 290 0,5-1 7-60 Bianual Perfecta 50 Abejas, insectos, 1 5 Mucha
viento
Pepino Cucumis 15-28-30 3-7 30 2,5 30-90 Anual Monoica, Protandri 5-10 70% insectos 0,8-1,5 7 No
sativus perfecta a
Perejil Petroselinum 5-28-30 20-30 480 0,5-1 15-25 Bianual, Perfecta 10 Abejas, moscas 0,5-1,5 4
crispum perenn
e
Pimiento Capsicum 13-28-35 3-10 200 0,5-1 40-50 Anual Perfecta Protogíni 5-10 Autogámia, 5-10% 1,3 2-4
annuum a abejas
Puerro Allium porrum 7-16-30 6-12 320 1-2,5 8-18 Bianual Perfecta 10-20 Abejas 1-1,6 1-2
Rávano Raphanus 5-15-30 4-6 110 1 2,5 Anual Perfecta 50 Insectos 0,8 4-5 Sí
sativus
Remolach Beta vulgaris 5-22-30 4-10 40 2 5-10 Bianual Perfecta Protandri 6-10 Viento 3-8 6 Algunas
a a
Sandía Citrillus lanatus 13-25-35 5-10 20 2,5-5 15-30 Anual Monoica 5-10 Insectos 1-1,5 5 No
Tomate Lycopersicum 12-20-35 5-10 320 0,51 60-120 Anual, Perfecta Protogíni 5-10 Autógama- 2% 25m 4-5
esculentum perenn a abejas solitarias
e
Zanahoria Daucus carota 6-18-30 6-15 800 1 5-8 Anual, Perfecta Protandri 30 Insectos 1,6 3-4
bianual a

Figura 5: Cuadro de características reproductivas de las hortalizas.

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En el cuadro de la figura 5 se encuentran las características de las especies
hortícolas que hay que tener en cuenta en la producción de semilla
(elaboración propia a partir de MIRANDA, M., 2001). Este es el significado de
algunos datos y términos:

• Temperatura de germinación. Normalmente están la temperatura


mínima, la óptima (en negrita) y la máxima. Este dato nos ayuda a
entender la temporada de cultivo de cada especie. Por ejemplo, la
berenjena y las coles tienen la misma temperatura óptima, pero la
mínima de la berenjena son 15ºC y la de la col 5ºC, con lo cual, en
nuestras condiciones mediterráneas, sólo podremos cultivar berenjenas
durante el verano.
• Días de germinación. Tiempo aproximado que tarda la semilla en
germinar. Las umbelíferas son las que más pueden tardar.
• Distancia de separación. Es a la que deben estar las plantas entre ellas
para desarrollarse correctamente, y da una idea del diámetro que ocupa
la planta.
• Ciclo. Las plantas bianuales necesitan pasar el invierno para florecer a
la primavera siguiente. Algunas plantas anuales o bianuales – la
berenjena, el tomate, la acelga, el apio, el perejil...- pueden resultar
perennes, e ir rebrotando, si las condiciones climáticas lo permiten.
• Flor. Las flores perfectas son aquellas que tienen los órganos
femeninos, los pistilos, y masculinos, los estambres. La planta es
monoica cuando tiene flores femeninas - sólo pistilos- y flores
masculinas - sólo estambres. Y es dioica cuando las flores femeninas y
las masculinas se encuentran en individuos diferentes. En la protandria
el polen se libera cuando el estigma -entrada del pistilo- ya no es
receptivo. En la protoginia cuando el polen se libera el estigma ya no es
receptivo. En la cleistogamia la polinización sucede antes de que se
abra la flor.
• Número de plantas. Es el número mínimo de individuos de los cuales
debemos conservar semilla si queremos conservar la genética de la

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CAPÍTULO 7 Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos

variedad. Así, incluso en plantas muy autógamas, como el tomate o la


lechuga, es recomendable guardar semillas de varias plantas.
• Polinización. Si las flor. es se autofecundan, es autógama. En caso
contrario es alógama, y entonces la polinización se puede producir
gracias a insectos o bien al viento. De nuevo vemos que las autógamas
siempre tienen un porcentaje de cruzamientos.
• Aislamiento. Es la distancia mínima a la que deben estar diferentes
variedades de la misma especie si queremos evitar cruzamientos. Las
plantas de diferentes especies en principio no se cruzan. El aislamiento
también se puede lograr con barreras, como setos, jaulas, bolsas...
• Vida media de la semilla. Es el tiempo durante el cual podemos esperar
que germine un mínimo del 90% de la semilla. A partir de entonces el
porcentaje irá bajando. Si no tenemos seguridad sobre la viabilidad de
unas semillas, podemos realizar un test de germinación poniendo una
muestra en un plato sobre un algodón húmedo, después de haberlas
tenido en remojo durante una noche, y en un lugar cálido.
• Autoincompatibilidad. Es otro sistema para evitar la autopolinización.

A continuación apuntaremos las pautas básicas para guardarnos las semillas


de las principales familias botánicas. Sin olvidar que reservaremos para semilla
los frutos de plantas sanas, y que tengan las características de la variedad que
conservamos. En el caso de plantas de fructificación escalonada, como el
tomate, no esperaremos al final del ciclo para seleccionar los frutos, o podemos
favorecer un retraso en el desarrollo del cultivo, es decir, estaremos
seleccionando para un ciclo más tardío.

• Apiaceae o umbelíferas. Son bianuales y alógamas. La zanahoria o el


hinojo silvestres pueden cruzarse con los cultivos. Las umbelas se
cortan cuando la semilla está totalmente formada. En el caso de los
cultivos de raíz, como la zanahoria o la chirivía, si queremos seleccionar
las raíces antes de florecer, deberemos recolectarlas, conservarlas
durante el invierno y volver a plantarlas en primavera para que florezcan.
Es el método llamado semilla- bulbo (o raíz)-semilla. Si nos encontramos

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Curso online de Dinamización de Huertos Urbanos CAPÍTULO 7

en clima suave y la planta puede soportar bien el invierno, sencillamente


dejamos que se espigue la primavera siguiente, pero entonces no
podemos seleccionar las raíces. Éste es el método semilla-semilla. Otras
umbelíferas son el comino, el anís o el cilantro.

Família Cultivos Família Cultivos

Compuestas Cardo Leguminosas Hava

Alcachofa Judía

Lechuga Guisante

Escarola Cacahuete

Crucíferas Col Quenopodiáceas Acelga

Coliflor Espinacas

Nabo Remolacha

Ravanito Rosáceas Fresa

Cucurbitáceas Calabaza Solanáceas Berenjena

Calabacín Patata

Pepino Pimiento

Melón Tomate

Sandía Umbelíferas Apio

Gramíneas Maíz Zanahoria

Liliáceas Ajo Chirivía

Cebolla Perejil

Puerro

Azafrán

Figura 6: Clasificación de hortalizas según su familia botánica.

• Asteraceae o compuestas. Entre las variedades bianuales, no


seleccionaremos las que florezcan el primer año. Tampoco

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seleccionaremos las plantas de especies anuales que espiguen


prematuramente, o estaremos seleccionando para este carácter. Se
recolecta la espiga una vez está seca.
• Brassicaceae o crucíferas. Se recolecta la semilla cuando la vaina se
ha secado. Otras crucíferas son la rúcula, Eruca sativa, el mastuerzo,
Lepidium sativum, la mostaza, Brassica juncea, o los berros, Nasturtium
officinale.

Figura 7: Semillas de anís (izquierda) y cilantro aún en las umbelas.

Figura 8: Espiga y semillas de escarola. Hay que extraerlas fregando las flores
secas entre dos superficies duras.

• Quenopodiáceas. Las semillas de la acelga y de la remolacha son


glomérulos que contienen entre 2 y 6 semillas. Las variedades de
espinaca de invierno se comportan como bianuales. Si observamos que
los pájaros se comen las semillas, las podemos recolectar cuando ya

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están maduras pero antes de que se sequen, y secarlas en un lugar


aireado y al abrigo del sol.

Figura 9: Espiga, vainas y semillas de rúcula, una crucífera.

• Cucurbitáceas. Recordemos que las variedades de especies diferentes


no se cruzan entre ellas, por ejemplo, un pepino no se puede cruzar con
un melón. La excepción parece ser Cucurbita angyosperma (o Cucurbita
mixta), que puede cruzarse con otras calabazas: C. pepo, C. moschata,
como la “carbassa llarga” de Cataluña o C. maxima, como la potimarrón
o el zapallito). En cambio no se cruza con C. ficifolia (calabaza de
cabello de ángel). Sin embargo, C. angyosperma no se cultiva mucho en
regiones templadas. En todo caso, la clasificación de las calabazas es
compleja, y siempre que podamos intentaremos verificar el nombre
científico de la variedad que cultivemos.
Recolectaremos la semilla de los frutos ya maduros. Por lo tanto, en el caso
del calabacín (Cucurbita pepo), cuyo fruto cosechamos verde, deberemos dejar
que madure y endurezca la corteza en la mata, lo que puede provocar que la
planta ya no produzca más flores. Las semillas deben separarse de la pulpa, y
tienen que quedar bien limpias, aclarándolas con abundante agua. Al menos
en el caso del pepino es recomendable dejar que fermenten con la pulpa, y si
hace falta algo de agua, después se pueden separar fácilmente lavándolas en
un colador (método húmedo). Si queremos controlar los cruzamientos, o
asegurarnos la fertilización, podemos polinizar manualmente. La tarde
anterior deberemos observar las flores que están a punto de abrirse, es decir,

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que han cambiado de color en la punta Las femeninas se encuentran sobre un


fruto inmaduro pequeño, el ovario. Cubriremos las flores con bolsas o les
pondremos celo. La mañana siguiente se cortan las flores masculinas y se frota
el polen en el estigma de la flor femenina, que se vuelve a proteger.
• Favaceae o leguminosas. Las semillas son muy sensibles al ataque del
gorgojo, por eso es recomendable congelarlas durante tres dias a -18ºC,
una vez están bien secas.

Figura 10: A la izquierda, flores inmaduras de calabacín. La masculina está a


la derecha de la foto, y la femenina en el centro está a punto de abrirse. A la
derecha, calabacín desarrollándose, y, debajo, frutos abortados probablemente
por falta de polinización.

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Figura 11: Vainas de leguminosas. A la izquierda, judía tierna de enrame, con


vainas seleccionadas empezando a secarse. A la derecha, vainas y semillas
secas de habas.

• Liliáceas. A parte del ajo, que se reproduce vegetativamente, de las


otras especies nos guardaremos la semilla. Como son bianuales,
seguiremos el método semilla-bulbo-semilla, que requiere dos años, o
bien el semilla-semilla, que, como ya sabemos, tiene el inconveniente
que no se puede seleccionar el bulbo. Las semillas se recolectan tan
pronto como las cabezas se secan. El cebollino (Allium
schoenoprassum) o la escaluña (Allium ascalonicum) también son
liliáceas.

Figura 12: El azafrán, Crocus sativus, una iridácea, también se reproduce


vegetativamente. En la foto, bulbos a punto de trasplantar, a finales de agosto.

• Solanáceas. Aunque son autógamas, se puede favorecer la polinización


haciendo vibrar a las flores, si no hace casi viento. Este efecto también
lo tienen los insectos. El mejor método para separar las semillas de la
pulpa es el de fermentación, o húmedo. La fermentación en verano se
produce rápidamente, y la detendremos cuando aparezca una capa de
hongo blanco. Durante el proceso de fermentación los microorganismos
que la producen destruyen a otros que son patógenos.

En cuanto a la conservación de las semillas, es fundamental que estén bien


secas. Entonces es suficiente ponerlas en un envase hermético en un lugar

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fresco, seco y oscuro, con mínimas fluctuaciones de temperatura. Si no


podemos conseguir estas condiciones, o prevemos guardarnos la semilla
varios años, es mejor refrigerarlas. Para períodos de conservación cortos son
suficientes sobres de papel dentro de una caja de cartón, por ejemplo.

Figura 13: Tomate “cirera negre” y las semillas puestas a fermentar.

Figura 14: Para guardar semilla hay que recolectar los frutos cuando ya están
maduros. Berenjena seleccionada para semilla, ya ha pasado el punto de
consumo, cuando el fruto es negro brillante.

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PROGRAMAR LOS CULTIVOS: POLICULTIVOS Y ROTACIONES

Los criterios para programar los cultivos nos permiten responder a la


pregunta: y ahora qué hago? Lo primero que hay que tener en cuenta es la
época de siembra o plantación. La temporada exacta de cultivo, y las
variedades adaptadas, es algo que deberemos concretar para la zona donde
nos encontremos. Aún así, podemos clasificar a las hortalizas en función de la
estación típica de cultivo, desde su implantación en terreno definitivo. En la
figura 15 encontramos esta clasificación, acompañada del órgano de la planta
que se cosecha y la exigencia en nutrientes, información que nos servirá para
programar rotaciones.

La rotación define qué cultivos siguen a otros en el mismo sustrato o


espacio de cultivo, y la asociación es el cultivo contiguo de hortalizas de
diferentes especies, en el mismo recipiente, y cuyas raíces van a encontrarse
en el sustrato. También podemos contemplar la asociación de plantas próximas
en diferentes recipientes, con un efecto diferente. Lograremos un sistema
intensivo de policultivo solapando hortalizas con diferentes ciclos y desarrollos
o portes. Así, los cultivos y las cosechas se sucederán con el mínimo de
interrupciones. En el capítulo dedicado a las hortalizas veremos la duración del
ciclo de cada una de ellas, pero siempre está bien tener en la cabeza los
cultivos de ciclo corto o relativamente corto (rabanitos, espinacas, lechugas y
hierbas culinarias como la rúcula o los canónigos - Valerianella locusta).

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Temporada de cultivo Exigencia en nutrientes y Especies Órgano


lugar en la rotación recolectado

Primavera-verano Alta Tomate Fruto


Hasta principios de otoño Aportaciones altas de compost Pimiento
(excepto la patata) antes del cultivo Berenjena
Cultivos de cabecera Calabacín
Calabaza
Melón
Pepino
Sandía

Patata Raíz
Boniato

Finales verano-otoño- Apio Hoja


invierno. Espinaca
También tienen ciclo de Col
primavera- verano.
Coliflores Flor
Bróculi

Media Lechuga Hoja


Aporte moderado de compost Escarola
bien estable. Acelga
Pueden ocupar el segundo
Porro Raíz (bulbo)
lugar en la rotación.
Zanahoria Raíz
Remolacha
Chirivía

Baja Rabanito Raíz


No necesitan nuevas
Invierno-primavera Hasta Ajo Raíz (bulbo)
aportaciones.
principios verano (excepto Cebolla
Pueden ocupar el tercer lugar
guisantes y habas)
en la rotación. Guisante Fruto
Hava

Primavera-verano-principios Judías
de otoño

Figura 15: Clasificación de hortalizas según la estación de cultivo, la exigencia


en nutrientes y el órgano recolectado.

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Las hortalizas modifican el sustrato en el que crecen, y por eso influyen en


las plantas que las acompañan o que las suceden. Los criterios para programar
rotaciones son:
• Haremos suceder en el tiempo a hortalizas de diferentes familias y,
siempre que sea posible, con diferente órgano cosechado.
• Los ajos, las cebollas o los puerros enriquecen el sustrato en
micorrizas, hongos asociados a las raíces y que mejoran la nutrición de
la planta. Por eso siempre son un buen precedente para los cultivos
(excepto para ellos mismos!).
• Los cultivos que absorben muchos nutrientes dejan el sustrato
preparado para hortalizas menos exigentes, con una eventual aportación
mínima de abono. Siempre hay que evitar una presencia excesiva de
minerales en el sustrato, que provoca un desequilibrio fisiológico que
atrae a plagas y enfermedades.
• En el sustrato pueden haber organismos patógenos que se reactivan con
la presencia de una planta sensible, y más si ésta se repite en el mismo
medio. Puede suceder, por ejemplo, con nematodos en apio o
zanahoria.
• Las raíces de las plantas segregan sustancias alelopáticas que pueden
afectar a otras especies.
• Cuanto más larga sea una rotación, es decir, cuanto más tiempo
transcurra hasta que volvemos a cultivar la misma hortaliza en el mismo
sitio, más estaremos aprovechando las ventajas de esta técnica.
En cuanto a las asociaciones, la tabla de la figura 16 es una síntesis de la
compatibilidad entre plantas (VALLÈS, J.M., 2007). Debemos evitar el cultivo
contiguo de plantas que se perjudican. Cuando dos plantas son compatibles, y
más cuando la asociación es favorable, a igualdad de los restantes factores
pueden producir mejor que separadas.

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Remolacha
Berenjena

Calabacín

Zanahoria
Calabaza
Albahaca

Espinaca
Guisante
Escarola

Lechuga

Pimiento

Rábano

Tomate
Cebolla
Borraja

Sandía
Acelga

Pepino

Puerro
Patata
Melón
Judía
Haba

Nabo
Apio

Col
Ajo
Acelga O C C C C C C
Ajo O C C X C X X X C C F X C F C
Albahaca O C C C C
Apio O C F C F X C F C F X
Berenjena C C O C C C C C C C C X C C C
Borraja C O C C
Calabacín O C C C C
Calabaza O C C C X
Cebolla C O C C X X F C F C C C F F
Col C X F C C C O C F C C F C F C F C F C C
Escarola C C C C O C C
Espinaca C C C F C O C C C C C C F C
Guisante X C X C C O X C C C F C X C C C F
Haba X C O C F X
Judía C X C F C C C X C C X X O C C F C X C X C C
Lechuga F C C C F F C C C C O C C F C F F C C F F
Melón C C C O
Nabo C C C O C X C
Patata X C C X F F C O X X C C X C
Pepino C C C X C F C F F F C X O C F X
Pimiento C F C F C C C C X O C C
Puerro X F C C C C C X X X F C C O X C C F
Rábano C C C F C C F X C C C X O C F
Remolacha C C F X C C F C O
Sandía C C C O
Tomate C F C F F C C C C F X X C C O F
Zanahoria C C X C F C F C F C F F F O

Figura 16: Compatibilidad entre cultivos. C: Compatible. F: Favorable, muy


compatible. X: incompatible.

Con los policultivos mantenemos la estabilidad del sistema de cultivo, desde


los puntos de vista de la fertilidad y del control de plagas y enfermedades. En
este último aspecto nos ayudarán las asociaciones con plantas útiles,
aromáticas y ornamentales, como veremos en los capítulos siguientes.

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Figura 17: La Zinnia, rosa mística, atrae a muchos insectos útiles, también
fantásticas mariposas que no son plaga. Se cultiva bien en maceta y puede
asociarse, por proximidad, con hortalizas de verano.

Para planificar una rotación, o sencillamente recordar lo que hemos hecho,


es útil elaborar un esquema del huerto y sus recipientes, e ir apuntando lo que
vamos cultivando en cada espacio. Podemos situar la rotación en calendarios
de diferentes estilos. En las figuras 19 y 20 vemos el circular, dividido en hojas
(los “quesitos”), y el lineal, respectivamente. Realizar la misma rotación en
diferentes espacios nos permite disponer cada temporada de todos los cultivos
programados: mientras en una sección hay tomates en la otra habrá
calabacines, por ejemplo. Para ello, en cada sección empezaremos con un
cultivo diferente. Estos son dos ejemplos de asociaciones para una mesa de
cultivo:

• Primavera-verano. Plantamos tomates, pimientos, berenjenas y


cebollas. Sembramos zanahorias. En los espacios que irán ocupando
las solanáceas y las zanahorias sembramos rabanitos y espinacas y
plantamos lechugas. Si empezamos con sustrato nuevo, el huerto está
bien orientado, mantenemos la humedad del sustrato y la primavera es
suave, todo crecerá muy rápidamente. Si el sustrato no es nuevo,
podremos abonar la mesa por secciones, en función de las necesidades
de los cultivos y de la riqueza remanente del sustrato. En esta mesa
podemos decir que estamos haciendo un cultivo de cabecera de

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solanáceas, y lo tendremos en cuenta en las temporadas siguientes. Por


ejemplo, podemos iniciar la temporada de otoño-invierno-primavera con
siembras de habas de mata alta y guisantes tirabeques, de los cuales se
consume la vaina tierna, y cunden más que los de grano en un huerto en
recipientes.
• Verano-otoño. Plantamos crucíferas (coliflores, coles de bruselas, coles
lombardas, coles repollo...), acelgas y puerros. En los espacios que
ocuparán las brasicas y las acelgas podemos plantar lechugas y
sembrar rabanitos o espinacas. En la tabla de compatibilidades vemos
que los puerros y los rábanos no lo son, y por tanto los separaremos con
otro cultivo, de manera que las raíces no se toquen. En los extremos de
la mesa podemos plantar algún cultivo permanente, como perejil o
cebollino. En este ejemplo, donde se inaugura un huerto, el cultivo de
cabecera son crucíferas, que acabarán ocupando la mayor parte del
espacio (1m2). En función del clima, que permitirá recolectar los puerros
y las coles más o menos pronto, en esta misma mesa se podrán suceder
cultivos de otoño-invierno-primavera sin problemas, o bien habrá que
esperar al invierno-primavera.

Figura 18: Asociación-sucesión de cultivos recién iniciada, a principios de


agosto. Ver texto y figura 20.

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Figura 19: Diagramas circulares para representar rotaciones con distinto


número de años. (Diehl, 1975, en ROSELLÓ OLTRA, J., 2007).

Calendario de cultivos
Huerto “Cal Perot”
Agosto 2009- Abril 2011

A S ON D E F MA MJ J AS OND E F MA
Recipientes y cultivos
G Y L G
2
Mesa 1m

Sección 1

Acelga “país” raíz desnuda

Puerro “felicity”

Sección 2

Acelga “país” raíz desnuda

Coliflor verde (?)

Lechuga “azúcar”

Etc...

Siembra en semillero

Siembra (s) o plantación en recipiente definitivo

Cosecha

Producción de semilla

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Figura 20: Diagrama lineal, o calendario de cultivos (incompleto)


correspondiente a la mesa de la figura 18, que se ha dividido en tres secciones
longitudinales. Se incluye el cultivo de plantel aunque sea a parte.
MANTENER Y MEJORAR LA FERTILIDAD

Recordemos los factores y prácticas de manejo que nos permiten mantener


un sustrato fértil, con una alta actividad mineralizadora:

• Sustrato apropiado.
• Humedad regular.
• Policultivos y rotaciones.
• Laboreo del sustrato.
• Abonado.

Podemos medir cualitativamente esta actividad con un conductímetro como


el de la figura 21. Estos aparatos miden la conductividad eléctrica del sustrato y
nos dan una idea de las sales – los minerales- que en ese momento están
disueltas. Por lo tanto la medida hay que realizarla con el sustrato húmedo.

Figura 21: Aparato que mide la conductividad del sustrato. Está calibrado para
dar tres medidas en relación al contenido de minerales: correcto – luz verde,
como en la imagen-, insuficiente – luz amarilla- y alto o excesivo – luz roja.

En cuanto al abonado, consiste en restituir al sustrato los nutrientes que se


han ido exportando con las cosechas, las pérdidas físicas de sustrato y el

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drenaje. Se trata, por tanto, de satisfacer las necesidades del cultivo teniendo
en cuenta unas pérdidas inevitables. En un pequeño huerto no profesional
seguiremos estas tres pautas:
• Calcular las dosis aproximadas de abonado para cada cultivo en función
del nitrógeno (N).
• Evitar en la medida de lo posible los excesos de abono nitrogenado.
Además de problemas de plagas, pueden causar fisiopatías como una
deficiente tuberización de las patatas, o una mala nodulación de las
raíces de las leguminosas (ver más abajo).
• Reconocer síntomas de carencias del N y de otros minerales, para
valorar la idoneidad del abono utilizado y contemplar la posibilidad de
realizar enmiendas o correcciones puntuales. En el siguiente capítulo
veremos los síntomas de las carencias minerales y algunas
posibilidades de correcciones orgánicas y minerales.

En la tabla de la figura 22 encontramos las extracciones de N de diferentes


hortalizas (SAÑA, J., 2004, excepto para la sandía, que es una estimación de la
autora) y la productividad aproximada de cada cultivo (VALLÈS, J.M., 2007).
No se incluyen las leguminosas pues cubren sus necesidades a partir del N
atmosférico, gracias a los microorganismos que viven en simbiosis en sus
raíces, y que son capaces de fijar el N del aire. Estos microorganismos,
habitualmente del género Rhizobium, forman colonias que pueden ser visibles,
en forma de nódulos rosados en las raíces.
Remolacha
Berenjena

Calabacín

Zanahoria
Espinaca
Escarola

Lechuga

Pimiento
Bruselas
Cebolla

Rábano

Tomate
Sandía
Coliflor
Acelga

Col de

Patata

Pepino

Puerro
Melón

Nabo
Apio
Ajo

Col

N 1,94 20,6 2,07 7,1 4 1,95 3,06 3,56 21 1,22 3 1,64 3,33 2,1 7,5 1,67 4,16 2,75 1,92 2,75 2 2,27 1,76

P 15 3 12 20 20 15 8 5_ 5 4 8 6 5 3 25 10 6 2 4 8 20 5

Figura 22: Extracciones de nitrógeno de diferentes cultivos hortícolas,


expresadas en gramos de N por kg de cosecha (sólo el órgano recolectado).
Productividad aproximada en kg/m2.

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La productividad de cada cultivo nos ayudará a calcular las necesidades en


N. Sin embargo, lo mejor siempre será que nos adaptemos a nuestras propias
producciones, y que tengamos una balanza a mano para calcularlas y tenerlas
en cuenta en futuros cultivos.

Figura 23: Raíces de habas bien noduladas.

Si la producción de la coliflor puede llegar a 5kg por m2, cultivando cuatro


individuos, las extracciones para este m2 serán de 3.56 x 5= 17,8 gr de N. Si
utilizamos humus de lombriz con una riqueza del 1% de N, en peso, para
abonar estas coliflores necesitaremos: 17,8 x 100= 1780 gr de abono, o 1,78
kg. En cambio, para un humus de lombriz casero, a partir de residuos
vegetales, y con una riqueza aproximada del 0,5% de N, la dosis será el doble,
3,56 kg. Ésta es la dosis teórica de abonado, para unas producciones
óptimas.

Si iniciamos el cultivo del huerto, el sustrato inicial contendrá normalmente


mucho más nitrógeno del que necesitamos, y permitirá contemplar las
pérdidas, asociar cultivos en sucesión y incluso alimentar a los cultivos de la
temporada siguiente. Si no es así, la observación de los cultivos anteriores, los
datos que guardemos sobre los abonados realizados, las producciones
obtenidas en anteriores ocasiones y las eventuales medidas con el
conductímetro, nos ayudarán a determinar la dosis práctica de abonado.
Normalmente consideraremos que, aunque la dosis teórica sea alta, nos puede

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permitir compensar las pérdidas y también la materia orgánica que no se


mineraliza. De manera que la dosis teórica y la práctica acaban
aproximándose.

Con la riqueza aproximada en N de un vermicompost casero y la


planificación de cultivos, podemos calcular las necesidades de las que nos
debería proveer nuestro compostador.

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BIBLIOGRAFÍA
• GARCÍA JIMÉNEZ, F.S. (2001). Ponencias del “Segon curs de recerca y
conservació de recursos genétics locals: conreus herbacis”. Escola
Agrària de Manresa.
• GUILLET, D., director (2006). “Semences de Kokopelli”. Editions La Voix
des Semences. [Link]
• MIRANDA, M. (2001). Ponencias del “Segon curs de recerca y
conservació de recursos genétics locals: conreus herbacis”. Escola
Agrária de Manresa.
• ROSELLÓ OLTRA, J. (2007). Ponencias de la Jornada Técnica en
Vallcebre “Organitzacó de l'espai i del temps”. Generalitat de Catalunya.
DARP. Oficina comarcal del Berguedà.
• SAÑA, J. (2004). Apuntes del “Curs sobre fertilitat I fertilització del sòl en
agricultura ecològica” (no editados). Escola Agrària de Manresa.
• TOLEDO, A. (2001). Ponencias del “Segon curs de recerca y
conservació de recursos genétics locals: conreus herbacis”. Escola
Agrária de Manresa.
• VALLÈS, J.M. (2007). “L'hort urbà. Manual de cultiu ecològic als balcons
I terrats”. Ediciones del Serbal. 240 p. Editado también en castellano.

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