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Vida y legado de Sócrates, el filósofo ateniense

Sócrates, un filósofo griego nacido en Atenas en el 470 a.C., es conocido por su enseñanza oral y su método de diálogo crítico, que influyó profundamente en la filosofía occidental. A pesar de no haber escrito obras, su pensamiento fue transmitido principalmente a través de su discípulo Platón. Fue condenado a muerte en 399 a.C. por corromper a la juventud y ofender la religión del Estado, eligiendo aceptar su destino en lugar de huir.

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Vida y legado de Sócrates, el filósofo ateniense

Sócrates, un filósofo griego nacido en Atenas en el 470 a.C., es conocido por su enseñanza oral y su método de diálogo crítico, que influyó profundamente en la filosofía occidental. A pesar de no haber escrito obras, su pensamiento fue transmitido principalmente a través de su discípulo Platón. Fue condenado a muerte en 399 a.C. por corromper a la juventud y ofender la religión del Estado, eligiendo aceptar su destino en lugar de huir.

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INVITACIÓN DE SÓCRATES

Nombre : Josué Eduardo Barrientos Morales


Curso: 4”A”segundaria
Fecha:21/06/2025
¿Quién fue Sócrates?

Sócrates es uno de los filósofos occidentales más importantes de toda la historia de la filosofía. Nació en Atenas, Grecia, en el año 470 a. C., y murió en el
399 a. C. Por no haber escrito obra conocida, casi toda la información que se tiene sobre su pensamiento, vida y obra es por boca de su más famoso
discípulo, Platón, quien lo convirtió en el interlocutor principal de la mayoría de sus obras. También Aristófanes lo incluyó en sus obras, así como Jenofonte
en sus diálogos. Otros discípulos suyos fueron Antístenes, Aristipo y Esquines.

Sócrates fue un excelente maestro. Ya con 40 años enseñaba en la vía pública, en banquetes y en el ágora, que es como se llamaba a las plazas de las polis
griegas. Dado que su enseñanza era gratuita y oral, estimulaba a todos los oyentes a reflexionar sobre lo que consideraban como cierto y, en muchos casos,
los invitaba a realizar un examen de conciencia.

Sócrates marcó un antes y un después en la filosofía. A partir de él se descubrió un pensamiento basado en el diálogo, la postura crítica y la sospecha de las
verdades comúnmente aceptadas como evidentes.

Es famoso, sobre todo, por haber iniciado la idea de los universales socráticos. Estos consistían en la definición de un concepto, en la mayoría de los casos,
una virtud moral, que marca una forma de actuar en la vida cotidiana.

La vida de Sócrates

Sócrates nació en Atenas, en el año 470 o 469 a. C. Según sabemos por Platón, murió ejecutado en 399 a. C. Sus padres fueron Sofronisco y Fenáreta del
dêmos (del griego δῆμος, significa “población” en sentido administrativo) de Alópece.

Se cree que su madre fue comadrona y su padre cantero o escultor. Por los diálogos platónicos sabemos que Sócrates participó en al menos tres batallas de
la guerra del Peloponeso, en las que luchó junto a Laques y le salvó la vida a Alcibíades, como este mismo menciona en El Banquete.

Los distintos testimonios que hay sobre su vida lo describen como un hombre casado, padre de tres hijos y amigo de muchos jóvenes y pensadores de la
época. Platón narra los puntos de vista de Sócrates y preferencias respecto a distintas ideas filosóficas y valores morales. Su pasión respecto a la utilidad de
los ideales de belleza y bondad se suele oponer a su propio aspecto físico poco agraciado y, a menudo, objeto de burla, incluso por filósofos posteriores
como Nietzsche.

Sócrates insistía en buscar definiciones para las distintas virtudes y aconsejaba a la gente a cuidar su alma y su capacidad de razonar y conocer, antes de
preocuparse por su aspecto físico, lo cual a veces resulta contradictorio.

La idea de que la bondad y la belleza se definían por su grado de utilidad muestra cómo era la forma de pensar del filósofo ateniense. En los diálogos de
Platón o en las obras de Jenofonte se lo retrata como alguien que podía confundir y luego dirigir el pensamiento de los demás a nuevas posiciones, antes no
consideradas. Para ello se valía solo de preguntas, la mayoría casi de sentido común. Su intención era la importancia de medir las cosas por su fin en sí
mismo, y cómo algo funcional era más hermoso que algo simplemente estético.

Durante sus años de madurez tuvo una participación política muy activa. Además de haber servido en el ejército durante la guerra, formó parte de distintos
debates y tomas de decisiones que involucraban a la ciudad de Atenas. Aunque no ocupó ningún cargo político oficial (algo de lo que se jactaba), su
participación política fue lo que le costó la vida. Sócrates no estaba de acuerdo con el sistema democrático, pero jamás fue en contra de las leyes vigentes
de la ciudad.

Al final de la guerra del Peloponeso, en 404 a. C., un grupo de hombres tomó el poder en la ciudad de Atenas e instauró un régimen oligárquico, conocido
como el grupo de los Treinta. Muchos de ellos eran amigos o compañeros de Sócrates, aun cuando este no aprobaba la violencia de su accionar. Después de
haber tomado el poder, los Treinta ordenaron a Sócrates arrestar a León de Salamina, un hombre rico y bien posicionado.

Sócrates, una vez más en desacuerdo con la violencia como recurso político, se opuso y se fue a su casa. De este acto de rebeldía solo se salvó gracias a la
contrarrevolución que restauró la democracia. Sin embargo, los nuevos demócratas sabían que los miembros del grupo de los Treinta (como Critias,
Alcibíades y sus compañeros) eran muy cercanos a Sócrates. Como no eran hombres de violencia, optaron por acusarlo por escrito y someterlo a juicio. El
principal acusador era Meleto, quien firmó la carta junto a Ánito, un hombre poderoso para la época. El texto lo acusaba de haber ofendido a la religión del
Estado y haber corrompido la moral de la juventud.

En lugar de escapar de la ciudad o proponer un castigo distinto a la muerte, Sócrates se defendió, reivindicando así el trabajo de su vida. Fue condenado a
muerte y, contra el consejo de la mayoría de sus amigos, decidió acatar la ley y murió asesinado al ser obligado a beber la cicuta. Tanto su defensa como sus
últimas conversaciones son narradas en la Apología y en el Fedón, ambas obras dialógicas de Platón.

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