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Diagnóstico de Paludismo por Plasmodium

El documento aborda el estudio de protozoarios del género Plasmodium, causantes del paludismo, y detalla los logros de aprendizaje en la identificación y diagnóstico de esta enfermedad. Se enfatiza la importancia del diagnóstico laboratorial a través de técnicas microscópicas y exámenes hematológicos, así como la correcta preparación de muestras para su análisis. Además, se describen los métodos de tinción y los procedimientos necesarios para la identificación de las diferentes etapas del parásito en muestras sanguíneas.

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Diagnóstico de Paludismo por Plasmodium

El documento aborda el estudio de protozoarios del género Plasmodium, causantes del paludismo, y detalla los logros de aprendizaje en la identificación y diagnóstico de esta enfermedad. Se enfatiza la importancia del diagnóstico laboratorial a través de técnicas microscópicas y exámenes hematológicos, así como la correcta preparación de muestras para su análisis. Además, se describen los métodos de tinción y los procedimientos necesarios para la identificación de las diferentes etapas del parásito en muestras sanguíneas.

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UNIVERSIDAD ESTATAL DE CUENCA

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS

DOCENTE:

LCDO. JOSE MAURICIO BACULIMA TENESACA

INTEGRANTES:

VELOZ ANGAMARCA CHRISTOPHER XAVIER

VICUÑA EGUES DIEGO FERNANDO

CICLO:

SEGUNDO NIVEL

CARRERA:

LABORATORIO CLÍNICO
TEMA: Estudio de protozoarios Sporozoea – Plasmodium
LOGROS DE APRENDIZAJE DE LA PRÁCTICA

●​ Identificar las alteraciones hematológicas características en pacientes con


paludismo.
●​ Interpretar los hallazgos del frotis de sangre periférica en casos sospechosos de
paludismo.
●​ Distinguir morfológicamente los parásitos del género Plasmodium en muestras
sanguíneas.

JUSTIFICACIÓN

El diagnóstico laboratorial del paludismo se basa principalmente en la detección directa


del parásito Plasmodium en la sangre periférica del paciente, o en la identificación de
signos indirectos a través de pruebas hematológicas complementarias. Esto exige el uso
de técnicas confiables y personal entrenado, que disponga de los insumos adecuados y
del tiempo necesario para su correcta ejecución (1).

En las muestras sanguíneas se identifican formas parasitarias en estadio asexual


(trofozoítos, esquizontes) o sexual (gametocitos), lo cual permite confirmar la especie
involucrada y valorar la carga parasitaria. Uno de los métodos más utilizados es el
examen de gota gruesa y extendido, que requiere una lectura minuciosa por parte del
microscopista, ya que puede verse afectada por factores como la baja parasitemia, el
tratamiento previo con antipalúdicos, o la toma inadecuada de la muestra (1).

A su vez, los exámenes hematológicos, como el hemograma completo, permiten


observar alteraciones típicas asociadas al paludismo como anemia normocítica
normocrómica, trombocitopenia y leucopenia, que refuerzan la sospecha clínica y
apoyan el diagnóstico presuntivo cuando no se dispone de métodos más específicos (1).

Un diagnóstico preciso no solo orienta el tratamiento médico oportuno, sino que


también evita complicaciones como la recaída, la progresión a formas graves, o el uso
innecesario de medicamentos antipalúdicos, lo cual es esencial para la seguridad del
paciente y el control de esta parasitosis en contextos endémicos (1).

PRERREQUISITO (CONOCIMIENTOS PREVIOS)


●​ Uso correcto del microscopio óptico
●​ Describir las características de una célula eucariota
●​ Conceptualizar parasito, parasitismo y parasitosis.

MARCO TEÓRICO

El paludismo, también conocido como malaria, es una enfermedad infecciosa de


etiología parasitaria causada por protozoarios del género Plasmodium. Estos parásitos
son transmitidos al ser humano por la picadura de hembras infectadas del mosquito
Anopheles, actuando como vectores biológicos. Existen cinco especies de Plasmodium
capaces de infectar a los humanos: P. falciparum, P. vivax, P. malariae, P. ovale y P.
knowlesi, cada una de estas especies se asocia a distintas formas clínicas de la
enfermedad, siendo P. falciparum la más grave por su alta capacidad patogénica y
mortalidad asociada, mientras que P. vivax es la más extendida geográficamente (2).

La patología generada por estos parásitos se relaciona principalmente con su invasión a


los glóbulos rojos, lo que provoca su destrucción cíclica y, por ende, anemia. Esta
hemólisis continua da lugar a los síntomas más característicos del paludismo: fiebre
elevada intermitente, escalofríos, cefalea, sudoración profusa y dolores musculares. En
muchos casos también se pueden presentar vómitos, tos, diarrea y malestar general. En
situaciones de infección crónica o repetida, pueden observarse complicaciones como
anemia severa, ictericia, trastornos hepáticos o renales, y en casos extremos,
alteraciones neurológicas (1).

La presentación clínica puede variar según la inmunidad previa del paciente, el estado
nutricional, la especie de Plasmodium involucrada y la administración de tratamientos
antipalúdicos previos, lo que puede enmascarar o modificar los síntomas. Dado que
otras patologías infecciosas pueden presentar síntomas similares (como fiebre tifoidea,
dengue o leptospirosis), el diagnóstico definitivo se establece a través de la
confirmación parasitológica mediante técnicas microscópicas o pruebas rápidas (1).

Clasificación taxonómica

Reino Protista

Filo Apicomplexa
Clase Aconoidasida

Orden Haemosporida

Familia Plasmodiidae

Género Plasmodium

Especies humanas P. falciparum, P. vivax, P.


malariae, P. ovale, P. knowlesi

Estados evolutivos con sus respectivos estructuras y características para su


identificación microscópicas.

●​ Esporozoíto: Es la forma móvil y fusiforme inyectada por el mosquito durante


la picadura. Posee un complejo apical que le permite invadir rápidamente las
células hepáticas. En sangre periférica humana es prácticamente indetectable, ya
que su paso es breve​(2).
●​ Merozoíto: Es el producto final de la esquizogonia hepática. De forma ovalada,
invade los glóbulos rojos donde inicia el ciclo eritrocítico. Rara vez se detecta de
forma aislada al microscopio debido a su breve estadía libre en sangre (2)​.
●​ Trofozoíto joven ("anillo"): Dentro del eritrocito, el merozoíto se transforma
en trofozoíto joven. Al microscopio, se observa como un anillo azul pálido con
un núcleo rojo, a menudo rodeado de un espacio claro (vacuola digestiva). P.
falciparum puede presentar más de un anillo por glóbulo rojo (2).
●​ Trofozoíto maduro: Se desarrolla a partir del trofozoíto joven. Presenta formas
ameboides, más grandes, y se distingue por la presencia de pigmento malárico
(gránulos cafés en el citoplasma). La forma en banda característica puede
observarse en infecciones por P. malariae (2)​.
●​ Esquizonte: Forma madura multinucleada dentro del eritrocito. Se observa
como una célula llena de núcleos individuales (merozoítos en formación)
rodeados de pigmento. Al romperse el glóbulo rojo, libera los merozoítos que
infectarán nuevas células (2)​.
●​ Gametocito: Representa la forma sexual de Plasmodium. Se diferencia en
microgametocitos (masculinos) y macrogametocitos (femeninos). En P.
falciparum, su forma es alargada o semilunar, mientras que en P. vivax, P.
malariae y P. ovale, los gametocitos son redondeados (2)​.
Formas de diagnóstico.

El diagnóstico de malaria se basa principalmente en el examen microscópico de sangre


periférica, el cual sigue siendo el método de referencia por su sensibilidad, especificidad
y bajo costo. Las técnicas más utilizadas son la gota gruesa y el frotis delgado, ambas
teñidas con colorantes tipo Romanowsky, siendo el más frecuente el Giemsa (1).

Gota gruesa: consiste en una acumulación de sangre sin fijar, secada al aire. Permite la
concentración de parásitos, ya que los glóbulos rojos se hemolizan durante la tinción y
los parásitos quedan adheridos al portaobjetos. Es útil para detectar parasitemias bajas y
para el control postratamiento (1).

Frotis delgado: es una extensión fina de sangre que se fija con metanol antes de la
tinción. Aunque es menos sensible que la gota gruesa, permite observar claramente la
morfología del parásito y del eritrocito, lo que facilita la identificación de la especie de
Plasmodium (1).

El examen debe realizarse con microscopía óptica de inmersión (objetivo 100x). Se


recomienda observar un mínimo de 100 campos para declarar una muestra como
negativa. Además, es posible estimar el nivel de parasitemia contando el número de
parásitos por campo o por número de eritrocitos observados (1).

Aunque existen métodos rápidos inmunocromatográficos (pruebas rápidas), y


moleculares (PCR), estos son más costosos y en muchas regiones endémicas el examen
microscópico sigue siendo el pilar del diagnóstico. Su correcta ejecución e
interpretación son esenciales para garantizar un tratamiento oportuno y adecuado (1).

MATERIAL
●​ Placa portaobjetos.
●​ Placa cubreobjetos.
●​ Pinzas.
●​ Varilla de vidrio.
●​ Palillos.

REACTIVOS
●​ Agua destilada.
●​ Alcohol metílico.
●​ Giemsa o Wright.
EQUIPOS

●​ Microscopio óptico.

PROCEDIMIENTO
Preparación de la gota gruesa y extendido fino
[Link] con todos los materiales necesarios. Es fundamental asegurarse de que el
portaobjetos esté limpio y libre de grasa, ya que esto facilita la correcta adhesión o
deslizamiento de la sangre, especialmente importante en el extendido fino.
2. Seleccionar el sitio para la punción, preferentemente el tercer dedo de la mano
izquierda. En el caso de niños pequeños, puede utilizarse el talón o el lóbulo de la oreja.
Limpiar la yema del dedo con algodón humedecido en alcohol al 70% y secar con
algodón o gasa seca.
3. Sostener firmemente la yema del dedo (sobre todo en niños) y realizar una punción
rápida en el borde lateral utilizando una lanceta.
4. Descartar la primera gota de sangre que brote, utilizando un algodón o gasa seca.
5. Usar dos portaobjetos. Sobre el primero, depositar dos gotas de sangre obtenidas
aplicando una leve presión sobre el dedo.
6. Preparar la gota gruesa: sobre la superficie de trabajo, tomar una de las gotas y, con la
esquina del segundo portaobjetos, extenderla suavemente para formar un rectángulo de
grosor uniforme de aproximadamente 1.5 x 1.0 cm.
7. A continuación, realizar el extendido fino: utilizando el segundo portaobjetos en un
ángulo de 30 grados, retroceder hasta tocar la segunda gota y luego deslizar hacia
adelante, extendiendo completamente la sangre en una capa delgada. El extendido debe
ser lo suficientemente delgado para que exista solo una capa de eritrocitos al final.
8. Dejar secar la muestra al aire. Una vez seco el extendido fino, se puede utilizar el
extremo más grueso para marcar la muestra con un lápiz de grafito.
Preparación tinción de Giemsa
1. Colocar el polvo de Giemsa pesado en un mortero. Si existen grumos se deben
pulverizar. Posteriormente, agregar una cantidad apreciable de la glicerina medida y
mezclar muy bien. La mezcla obtenida se vierte en un frasco color ámbar limpio.
2. El resto de la glicerina se coloca en el mortero. Volver a mezclar para limpiar el resto
de colorante que haya quedado pegado a las paredes del mortero y echar al mismo
frasco.
3. El frasco se tapa y se lleva durante 2 horas en baño maría a 55 ºC. Mientras se
encuentre en el baño de María, realizar ligeras agitaciones de la mezcla cada media
hora, aproximadamente.
4. Posteriormente, se deja enfriar la mezcla para colocar el alcohol. Previamente, una
parte del alcohol medido se coloca en el mortero para terminar de lavar lo que quede de
colorante y seguidamente se adiciona a la mezcla, junto al resto del alcohol.
5. Esta preparación se debe dejar madurar durante al menos 2 semanas. La porción que
se vaya utilizando de la solución madre debe ser filtrada.
6. Para evitar la contaminación del preparado, se recomienda pasar la porción que va a
estar en constante uso a un frasco ámbar pequeño con gotero. Recargar cada vez que se
agote el reactivo.
Tinción de Giemsa para gota gruesa
1. Teñir la preparación cubriéndose con GIEMSA al 10% (diluir el colorante 1/10 en
agua) durante 20 minutos.
2. Pasado este tiempo, lavar la preparación agitándose delicadamente en el interior de
una cubeta con AGUA.
3. Dejar secar la preparación en posición vertical y, una vez seca, observar al
microscopio con el objetivo de inmersión (100x).
Tinción de Giemsa lenta (al 3%)
1. Fije las extensiones finas con unos toques de un algodón empapado en metanol o
sumergiéndolas en metanol durante unos segundos. Evite el contacto del metanol con la
extensión gruesa; el metanol y sus vapores la fijarían rápidamente y no se teñiría bien.
2. Coloque los portaobjetos secuencialmente en una cubeta de tinción, asegurándose de
que las extensiones gruesas miran todas hacia uno de los extremos de la cubeta.
3. Prepare una solución de Giemsa al 3% añadiendo 3 ml de la solución madre del
colorante a 97 ml de solución amortiguadora con un pH de 7,2.
4. Vierta el colorante en la cubeta. No lo vierta directamente en las extensiones gruesas,
pues podrían desprenderse del portaobjetos.
5. Mantenga el proceso de tinción durante 45 a 60 min.
6. Vierta suavemente agua en la cubeta haciendo que la escoria iridiscente flote. Para
evitar alteraciones de las extensiones gruesas, vierta el agua en el extremo donde se
encuentran las extensiones finas.
7. Tire suavemente el colorante restante y enjuague con agua limpia.
8. Retire cuidadosamente las preparaciones, una por una, y colóquelas con la extensión
hacia abajo en la gradilla de secado. Tenga cuidado para que las extensiones gruesas no
rocen con los bordes de la gradilla.
Tinción de Giemsa por extendido de sangre
1. Antes de teñir hay que fijar la extensión con calor o con metanol durante, como
máximo, 1 minuto.
2. Inclinar levemente el portaobjetos para que caiga el metanol. 4. Cubrir la extensión
con GIEMSA al 10% durante 30 minutos.
3. Pasado este tiempo, se lava la preparación sumergiéndose en una cubeta con AGUA
del grifo agitándose fuertemente durante 3 segundos.
Preparación de la solución de Wright
1) Mezclar el Wright poco a poco con la glicerina en un mortero, transferir a una botella
color ámbar y mezclar con el metanol; usar parte del metanol para lavar todo el
colorante en el mortero.
2) Almacenar por al menos cinco días, agitando la botella diariamente.
3) Permite que el precipitado se asiente y recoge el sobrenadante de manera fraccionada
en botellas oscuras, identificadas y enumeradas. La solución que está en uso se debe
colocar en un frasco con gotero.
Preparación de la Gota Gruesa y Extendido Fino (Coloración de Wright)
1) El extendido fino no se fija con metanol, puesto que la solución de Wright contiene
suficiente cantidad de metanol para fijar y colorear la muestra simultáneamente. Esta
coloración solo es para extendido fino, si se prepara gota gruesa y extendido fino en la
misma lámina usar Giemsa.
2) Agregar la cantidad necesaria de colorante para cubrir la muestra. Colorear por 1-3
minutos (el tiempo óptimo de coloración variará con cada botella de colorante).
3) Agregar un número igual de gotas de solución amortiguadora pH 6.8 sobre la
muestra, asegurándose que el colorante y la solución de mezcla (puede ayudar soplando
sobre la superficie). Colorear durante 4-8 minutos.

RESULTADOS:

La muestra es negativa cuando hay ausencia de parásitos después de observar 300 campos
microscópicos con el lente de 100x.

Si se confirma una muestra es necesario confirmar la especie o especies parasitarias. Luego se


realiza el recuento de parásitos con la siguiente fórmula: Número de parásitos x 8000/Número
de leucocitos (200) Si se observan 10 o más parásitos, aplicar la fórmula sobre 200 leucocitos.
Si el número de parásitos es menos de 10, aplicar la fórmula sobre 500 leucocitos.

CONCLUSIONES

La identificación del parásito Plasmodium en sangre periférica es sumamente


importante para diagnosticar paludismo. Todo esto se logra gracias a la interpretación de
los hallazgos en los frotis de sangre periférica y a la identificación de las alteraciones
hematológicas características que se presentan junto con el paludismo, en la parte
microscópica también es sumamente importante lograr identificar la fase morfológica
del parásito para lograr conocer el estado de la enfermedad

EVALUACIÓN FORMATIVA
BIBLIOGRÁFICAS

1.​ dx microscopio de paludismo I OMS.

2.​ David Botero. BOTERO PARASITOSIS HUMANAS 5 ED 2012 [Internet]. 2012


[citado 1 de mayo de 2025]. Disponible en:
[Link]

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