Las relaciones con la familia extendida son un
terreno sagrado… pero también tenso.
En ellas se mezclan el amor, las expectativas,
las heridas del pasado, las diferencias
generacionales, culturales, emocionales, y
muchas veces una lucha silenciosa por el
control o la aprobación.
Pablo nos ofrece una orientación clara:
¿Cómo se aplica este versículo en la familia extendida?
1. Si es posible…
Hay que reconocerlo: a veces no será posible vivir en completa armonía con todos los miembros
de la familia extendida.
Tal vez hay:
• Malentendidos que no se quieren aclarar,
• Actitudes dominantes o invasivas,
• Críticas constantes hacia tu forma de criar, tu hogar o tu matrimonio,
• Comparaciones o favoritismos que hieren profundamente.
2. En cuanto dependa de vosotros… Este es el llamado personal.
Dios te dice: ¡Haz tu parte!.
Esto puede significar:
• No responder con la misma dureza.
• No hablar mal de ellos a tu esposo o a tus hijos.
• Hablar con firmeza, pero sin odio.
• Poner límites claros con respeto.
• Orar con sinceridad por su sanidad emocional.
• No buscar venganza, ni pelear por ser comprendida a la fuerza.
3. Estad en paz con todos los hombres… Sí, “todos” incluye a:
• esa suegra que cuestiona tus decisiones,
• ese cuñado que critica sin conocer,
• ese padre que te hizo sentir insuficiente,
• esa hermana que te compara constantemente.
Refranes que hacen mofa de las suegras:
• La condena por cometer bigamia es tener dos suegras.
• La esposa no siempre es la que manda en el hogar. A veces es su madre".
• Para la mayoría de esposos 'el gran acontecimiento tiene lugar cuando su
suegra se regresa a su casa"
• Un 'lío doble' es una suegra que tiene una hermana gemela.
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• Suegra y nuera, agua y candela.
• Suegra ni la del rey.
• Entre suegra y yerno, siempre hay un infierno.
• La suegra y el sol, entre más lejos, mejor.
• La buena suegra, como la luna: se deja ver poco y alumbra mucho.
• Donde la suegra manda, la nuera no descansa.
• Estos refranes expresan experiencias comunes de conflicto, control, malentendidos y competencia
emocional.
• Muchos han normalizado el conflicto entre suegra y nuera como algo inevitable, casi como una
batalla declarada.
• Lo que hoy es una lucha, puede convertirse en un testimonio.
• La Palabra de Dios no valida la enemistad como destino
• Reconoce que la paz no siempre depende de una sola persona.
• Pero sí insiste en que la responsabilidad del creyente es hacer su parte, de
manera íntegra:
• No devolver mal por mal.
• No hablar con desprecio, aunque haya dolor.
• No crear alianzas dentro del matrimonio en contra de la suegra, sino
proteger el vínculo con respeto.
• Poner límites sanos sin resentimiento.
La suegra que mucho viene…puede volverse un problema…
Pero la nuera que nunca dice nada con respeto… también.
• Una enseñanza equivocada es pensar que “ser buena cristiana” es aguantar todo.
¿No es así!
Jesús puso límites. Pablo puso límites. Los proverbios nos enseñan a alejarnos del necio.
Y Romanos 12:18 nos dice:
“en cuanto dependa de vosotros…”
Eso implica que hay una parte que NO depende de ti.
Entonces, si tu suegra:
* Invade constantemente,
* Manipula emocionalmente,
* Exige un lugar que solo le corresponde a tu esposo o a ti, tu
parte es poner límites con amor y firmeza, no con ira ni ironía.
• A veces tu suegra nunca cambiará.
• Nunca pedirá perdón. Nunca reconocerá que ha herido.
• Porque la paz no siempre es cercanía.
• A veces es distancia… con bendición.
• A veces la paz es un “te amo, pero no podemos seguir así”.
* Muchas mujeres han crecido escuchando que las
suegras son malas, que es imposible llevarse bien,
que toda nuera debe cuidarse.
¡tú puedes romper el ciclo!.
* Aun si tu suegra no cambia, tus hijos están
viendo cómo tú reaccionas.
* Tú puedes enseñar con tu ejemplo que el
respeto, la oración, la gracia y los límites pueden
convivir.
Y si algún día tú misma eres suegra… ¿qué legado quieres dejar?
Es muy importante que una mujer sepa honrar a
sus padres sin permitir que deshonren su
matrimonio, especialmente a su esposo.
Establecer límites con respeto y sabiduría es parte
de su rol como esposa y ayuda idónea
1. Faltas de respeto:
• Críticas constantes a su manera de ser, decisiones o liderazgo.
• Comentarios sarcásticos o humillantes, en público o en privado.
Tu llamado: Proteger el honor de tu esposo.
Lo que tus padres digan con la lengua, puede herir profundamente su corazón… y tu matrimonio.
2. Control sobre sus decisiones o las del hogar:
• Imponer cómo deben administrar el dinero, criar a los hijos o vivir la vida diaria
• Intentar que tú sigas actuando como si aún estuvieras bajo su autoridad directa.
Tu llamado: Dejar significa cortar la dependencia emocional o funcional. Hoy tu esposo es tu prioridad.
3. Preferencias o comparaciones con tu familia de origen
• Valorar más a tus hermanos o yernos que a tu esposo.
• Decir frases como: “Tu cuñado sí hace esto… tu papá en cambio era mejor en eso…”
Tu llamado: Ser una sola carne implica que tu esposo debe sentirse aceptado, no comparado.
4. Interferencias emocionales
• Padres que te buscan solo para desahogarse, criticar a tu esposo o ponerte en medio.
• Intentan crear conflictos leales entre ellos y tu esposo, obligándote a “elegir”.
Tu llamado: Si te obligan a dividir, elige proteger el vínculo del matrimonio con amor y firmeza.
5. Comentarios despectivos delante de tus hijos
• Hablar mal de tu esposo cuando él no está.
• Desacreditar su autoridad como padre.
Tu llamado: No permitas que tus hijos crezcan oyendo deshonra.
Eres la guardiana del ambiente emocional de tu hogar.
6. Amenazas de cortar el afecto o la ayuda si no hacen lo que quieren
• Usar el chantaje emocional o económico.
• Decir: “Si no me haces caso, no cuenten conmigo.”
Tu llamado: No cedas al miedo. Dios es tu proveedor.
Tu lealtad está con tu esposo, no con la manipulación.
¿Cómo responder?
* Habla con tus padres en privado. No delante de tu
esposo, para no exponerlo.
* Usa frases firmes y respetuosas:
• “Mamá, papá, lo digo con amor, pero no puedo
permitir que hablen así de mi esposo.”
• “Agradezco su consejo, pero mi esposo y yo
decidiremos esto juntos.”
* Apoya públicamente a tu esposo. No dejes que lo
vean débil o solo.
Los hermanos.
Estos conflictos pueden ser más sutiles que con los padres, pero igual de dañinos para el matrimonio si
no se manejan con sabiduría y firmeza.
1. Faltas de respeto, insultos o burlas
• Comentarios sarcásticos sobre su forma de ser, su trabajo, sus decisiones o apariencia.
• Chistes pesados que ridiculizan su rol como esposo o padre.
Tu llamado: Defender a tu esposo. No reírte de las bromas que lo minimizan.
2. Competencia o comparación
• Comentarios como: “Mi esposo sí ayuda más”, “tú deberías aprender de fulano…”
• Actitudes que colocan a tu esposo en posición de inferioridad.
Tu llamado: Afirma a tu esposo. No lo compares con nadie. Protege su valor delante de tu familia.
3. Críticas abiertas sobre cómo él lleva el matrimonio o la familia
• Opiniones no solicitadas sobre su crianza, decisiones económicas o liderazgo.
• Meterse en discusiones maritales o querer tomar partido.
Tu llamado: No permitas que tus hermanos se metan en lo que solo tú y tu esposo deben resolver.
4. Manipulación emocional hacia ti
• Hacerte sentir culpable por priorizar tu hogar.
• Exigir tu tiempo, atención o recursos en detrimento de tu matrimonio.
Tu llamado: Tú puedes amar a tus hermanos, sin sacrificar tu unidad con tu esposo.
Si te obligan a elegir, el orden bíblico es claro:
5. Fomentar división, chismes o alianzas familiares en contra de él
• Sembrar dudas, hablar mal de él contigo o con otros.
• Usarte como canal de críticas o indirectas.
Tu llamado: Sé pacificadora, no mensajera de discordia.
Si tus hermanos hablan mal de tu esposo, no lo permitas ni seas cómplice.
Corta esas conversaciones con firmeza y honra.
¿Cómo responder con firmeza y sabiduría?
Algunas frases que puedes usar con amor y convicción:
• “Te pido que respetes a mi esposo. No voy a permitir
ese tipo de comentarios.”
• “Agradezco tu intención, pero nosotros decidimos eso
como pareja.”
• “No quiero estar en medio. Si tienes algo que decirle,
díselo directamente con respeto.”
• “Mi esposo es mi prioridad. Espero que respetes eso.”
Dilemas de las parejas recien casadas respecto a su familia y familia
extendida
• ¿cuáles de nuestros padres vamos a visitar primero?
• ¿Con qué frecuencia debemos verlos?
• ¿Tenemos que gastar el dinero que ganamos con tanto
sudor, para visitar a nuestros padres?.
• ¿Qué pasara con nuestros hermanos y hermanas que han
sido nuestros mejores amigos desde la infancia?
• ¿Cómo debemos afrontar la tensión que tantas veces se
percibía en esas relaciones?
El plan perfecto de Dios ordena o determina:
ü Dejar " a sus padres y "unirse" a su cónyuge.
ü Formen nueva unidad separada y aparte de sus
padres.
ü Que el matrimonio sea indisoluble, hasta que la
muerte los separe.
Delega a los miembros de ambas familias una doble responsabilidad:
1. Los padres de ambos cónyuges deben estar dispuestos a salir de la vida de su hijo adulto, y
soltarlo por completo.
[Link] bendecir la unión matrimonial de la nueva pareja, así como apoyarlos, animarlos y
ante todo orar por ellos.
• La nueva pareja tiene la responsabilidad de mantenerse separada de la casa familiar.
Es necesario que cada familia se divida antes de poder multiplicarse.
• La nueva pareja tiene la responsabilidad de hacerle enterder a la familia extendida que
todavía son familia, pero ahora bajo una nueva perspectiva.
Nos fortalecemos, enriquecemos, nos multiplicamos y
proyectamos en una nueva generación
• Es el quinto mandamiento y el primer mandamiento con
promesa.
• Todo hijo debe honrar a sus padres como honra a Dios.
• Dios nos pide obediencia y nos promete una vida de
bendición espiritual que culminará en la suprema bendición
de la vida eterna.
Este mandamiento fue dado por Dios como parte de Su ley eterna. Pero…
¿cómo se aplica cuando los padres nos han herido profundamente?
¿Qué significa “honrar” cuando hay abandono, abuso o indiferencia?
• Pedro responde a las autoridades religiosas cuando le ordenan callarse.
• Esto no fue un acto de rebeldía caprichosa, sino una declaración de
prioridades espirituales.
Honrar a los padres no siempre se trata de lo que ellos merecen, sino de lo que
DIOS NOS PIDE HACER CON NUESTRO CORAZÓN.
No hablar con desprecio:
• Puedes reconocer el dolor sin caer en maldición verbal.
• Decir la verdad no es deshonra, pero maldecir sí lo es.
Perdonar, aunque no haya reconciliación:
• Perdonar no siempre significa restaurar una relación;
significa soltar el derecho a la venganza.
Establecer límites sanos:
• Honrar no es dejar que te destruyan. A veces, el límite
es la forma más honrosa de relacionarte.
Ayudar, si es posible, sin exponerte.
• Si llegan a necesitar ayuda, hazlo como para Dios, sin
permitir que eso destruya tu paz o tu hogar.
* No es callar el abuso.
* No es permitir manipulación o chantaje emocional.
* No es complacerlos por encima de tu esposo o tus hijos.
* No es llevar una carga de culpa por sus errores.
¿Cómo caminar en honra cuando el corazón está herido?
1. Ora por ellos.
Incluso si no hablas con ellos, ora.
Eso mantiene tu corazón limpio.
Honrar no siempre se ve como
2. Pon límites desde la sanidad, no desde la ira. reconciliación, pero siempre se
refleja en un corazón libre de odio.
3. Busca sanar tu historia con Dios como Padre.
4. Decide que tu obediencia es a Dios, no a las expectativas familiares.
RUT 1:16-17
"No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú
fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y
tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada".
• Personifican la relación entre nuera y suegra, que refleja el mandamiento de Dios de
honrar, bendecir, y la vivencia del amor práctico.
• Ellas simbolizan en las Escrituras la relación con la familia política que glorifica a Dios.
• ¿Qué las unió? Un matrimonio.
ALGUNOS PRINCIPIOS PARA MI RELACIÓN CON LA FAMILIA EXTENDIDA O MIS
PADRES.
1. Rut respetaba a su suegra. RESPETO
• Rut admiraba, respetaba y anhelaba gozar del mismo vínculo que Noemí tenía con el Dios de
Israel.
¿En qué medida respetas a tu suegra?
2. Rut fue leal a su suegra. LEALTAD.
• Como sello de su fidelidad, Rut pronunció el juramento de amor perpetuo.
¿Cómo puedes demostrar tu lealtad a tu suegra?
3. No hablar mal de ella.
• Toma la decisión de nunca murmurar de ella.
4. Nunca denigres de tu suegra ante tu esposo.
EFESIOS 4:29,31
29Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes... 31quitense de vosotros toda...
maledicencia, y toda malicia.
TITO 3:2
Que a nadie difamen..
• Eso incluye a tu familia política.
5. Rut deseaba permanecer junto a su suegra.
Algunos ejemplos que pueden expresar el deseo de estar cerca a tu mamá o suegra:
• invitándolas a una cena familiar en tu casa, o a un almuerzo para las dos.
• Llámalas e invitala a tomar café
• Invitalas a pasar un rato juntas ya sea ir de compras.
• Puedes compartir tiempo con ella acompañándola a una cita médica o a la peluqueria, mientras
espera su turno.
• Llevala a la iglesia o a una reunión familiar.
• Envíale un pasaje de avión para que viaje a visitar a tu bulliciosa familia.
• Incluso podrías arreglar una habitación para ella, para que se quede todo el tiempo que desee.
¿qué de los últimos años que compartirás con tus padres?
¿Podrías sacrificar algo a fin de pasar más tiempo con tus padres o
tus suegros, antes de que sea demasiado tarde?
6. Rut sirvió a su suegra.
Rut sirvió a su suegra con su ayuda, su provisión, su sostén, y su trabajo esforzado.
¿Y qué de ti? ¿Cómo puedes servir a los padres de ambas familias?
El propósito de nuestra vida es servir a todos sin distinción.
7. Rut atendió al consejo de su suegra.
Sin importar la etapa de la vida en que te encuentres, escuches y sigas todo buen
consejo que tus mayores te enseñan.
8. Rut bendijo a su suegra.
Rut compartió su felicidad y su nueva vida familiar con la anciana a quien tanto
respetaba, amaba, escuchaba y seguía. Además de eso.
9. Rut permitió que su suegra le ayudara.
Aya Palabra hebrea que significa:
criar con fidelidad, cuidar, sotener.
* ¿Compartes la preciosa vida de tus hijitos con los abuelos de ambas familias?
* ¿Procuras que tus hijos fortalezcan lazos con sus abuelos?
*¿Recibes con beneplácito la ayuda de ellos, sin importar cuán anticuado parezca?
Si tú eres la abuela…
* ¿estás dispuesta a ayudar?
* ¿Manifiestas tu deseo de cuidar a los niños y de ayudarle a las
madres jóvenes de tu familia, siempre tan atareadas?
* ¿Sigues el ejemplo de Noemí al servir y suavizar el camino de la
mujer joven?
¡Tu familia necesita tu ayuda como mujer mayor!
Que bendición poder compartir tiempo e influir en los corazones y en las vidas de los
pequeñitos que conforman la siguiente generación.
• Una "pareja inusual”.
• El amor pudo vencer todo obstáculo, por extraño que parezca.
• Cada una se esforzó, se sacrificó, sirvió, honró, respetó y deseó lo mejor para la otra.
Cada mujer puso por obra esta instrucción divina de ROMANOS 12:18
"Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres"
Gracias……..
Eri