HISTORIA DEL ARTE 2º BACH.
PINTURA ROMANICA
PINTURA ROMANICA.
I. ASPECTOS GENERALES.
El románico se distingue por la espléndida eclosión del
arte figurativo. El centro gravitatorio lo constituye el
edificio. En las fachadas y capiteles, la escultura; en los
muros, la pintura. Pero, es la arquitectura quien dirige. La
pintura se subordina a la arquitectura, pero posee una gran
significación teológica: Cristo irradia respeto y amor.
La pintura románica tiene una claridad docente tanto
en sus valores formales como significativos, sirviendo de
complemento a los motivos escultóricos. Esta pintura es
continuadora de la tradición bizantina que se remonta a las
influencias de tipo paleocristiano, en el que ya se adelanta
el fin didáctico. El programa iconográfico tiene una
profunda índole intelectual con elementos de matiz
1. Detalle de las pinturas de la cripta de San Isidoro de León.
simbólico y en ocasiones abstracto como las letras
iniciales - el alfa - y finales - omega- del alfabeto griego,
en clara alusión al principio y fin de la vida terrena y lo eterno de la vida celestial, así como motivos
alusivos a prevenir el pecado y la exposición del peligro del mal. En cuanto, al aspecto formal va a adoptar
la tradición pictórica bizantina presentando las figuras con hieratismo y majestuosidad desprovistos del
carácter de temporalidad.
Las técnicas pictóricas empleadas serán el temple y el fresco. El temple consiste en pintar
directamente sobre la pared en seco, utilizando como aglutinante la cola o el huevo. Se conoce como”
“fresco seco”. En ocasiones se realiza una aplicación al fresco, y tras esta primera huella se observa la
pintura al temple.
La pintura al fresco necesita de varias fases de aplicación instantánea. Primeramente se pica la pared,
luego se realiza el “enfoscado” o mezcla de argamasa - arena y cal - a la que se añaden fragmentos de
paja y crines (pelos) proporcionando una mayor porosidad a la pared. Se pasa al “estucado ”, esto es,
una unión de argamasa y polvo de mármol lográndose un enlucido. Más tarde, el “estarcido ” en la que
se realiza la silueta o el dibujo de trazo grueso a través de una plantilla extendida con polvo de carbón.
Para finalmente pasar a la aplicación del color mediante aglutinantes.
En cuanto a su estilo cabe resaltar el valor expresivo y conceptual ya que no se pretende alcanzar la
belleza formal. Básicamente el estilo de la pintura románica atiende a estos principios:
- Pintura planista y bidimensional con leves efectos de modelado que imita el bizantino. Se trazan
líneas paralelas con tonos claros y oscuros para acusar el bulto sin que esto suponga que la luz intervenga
en la ambientación de la obra.
Javier Valiente pág. 1