Derecho y Poder: Conexiones Esenciales
Derecho y Poder: Conexiones Esenciales
~ ~ UEL
. DE~CB
00
rn1 a que o bl iga a ser solidario a
nos soh·d an.d a d existe . en el mundoes ta:n to lná.
'
ción con el Derecho. Puede habe · l>e:r0 s Vá.l·
'd · r u:n . est tct
que sean. v ál i as sin ser
dº . , eficaces Pero c1e:rt a ti..e> ti. C> <l,. t l.t<I
eficacia es. unad con icion para la val·ct , e:n_ t.e1'h--llt>--
•·•1et v,11 b,
la pretensión e• ordenar la cond Ucta1 ez-· ".,.1··ttiti_,... l) vs "~
C> .i e~
efectiva de la misma. social :tect~~l\ ~\
' Sll)_ "C> ~~L,
ci la. l\<i ._'I\
e\t
()tq \ ,
CAPÍTULO 5
DERECHO Y PODER
1ntroducción
'I
:ºro, '6 1 · · d 1
s la explicaci n a a existencia e Derecho en la necesidad
establecer un poder social (detentado por jueces, legislado-
re, policía, etc.)' d
s capaz
d de hacer frente
d al tipo de conflicto que
urge en las socie a es que no a optan la forma de las comu-
~idades primf tivas. Cuan~? apuntábamos a que el concepto de
Estado tendna que permitirnos, en principio, resolver los casos
de penumbra sobre la existencia o no de Derecho. Cuando se-
ñalábamos que la existencia de sanciones institucionalizadas y
de tipo coactivo es probablemente la principal nota de distin-
,1 ción entre las normas jurídicas y las morales. Incluso cuando,
:¡ hablando de las definiciones legislativas, sugeríamos que en
ellas había un ' elemento de poder, esto es, contribuían a esta-
1 blecer un reparto de poder entre el legislador y el juez. Y, desde
luego, cuando confrontábamos la concepción iusnaturalista
con la iuspositivista.
Como acabamos de ver, los autores iusnaturalistas entien-
den que la característica central del Derecho no se encuentra
en la coactividad, sino en la justicia, en la ordenación justa de
la convivencia que un sistema jurídico procura; mientras que
los iuspositivistas, al separar el Derecho de la moral y enten-
der el Derecho, no como un orden con validez para todos los
EL SENTIDO DEL DEREclio
116
lugares (como sería el Derech
tiemPºt;eno histórico y social_, tienden : naturé\l) .
un fe~ctivo del Derecho, con mdependen~~bté\yé\~ S¡llo DERECHO y PODER
a bienes d . ' . ,
nos 1n Lc-
oder es sociológicamene Con1: sofl bás1·carnente,
, 1 . er social, por más que, como se aca-
e po
P 'd' teaePt
/e¡·a que quena ecir con estO lnoi-t o,1. -es.i
1 d ver.
es, no puede desvmcu 1arse del todo del otro pod
er, e1po-
. co111P d es •10 ,
,,a 110c16" entiende por 1 po er. (ésa se11a r"'
, que, •1· bª e
del' sobre
la naturaleza.
Ese poder socia . 1 podemos entenderlo
. . ad de imponer a propia volunta St¡ d t \
l e,
U
la probabihd es existen innumerables fo d en ¡ der como la. capacidad que un ind'1v1'duo o
ció~¿ social. entone todas las cualidades ima;1ªs de l\q ti. &fe111 e11105
d e po un conJunto de individuos ti'ene
¡ para
1ac1 ºprácticarnentefísica sus conocimientos sina?les a fectar
. a comportamiento (o , en sent'd I o
uesbre (su fuerza . . social ' u r1qlleZalle
' ... ) y to das 1as relacion s general, a 1os mtereses) de otro O de otros E
P
horn s1ci n . es so . , bL · ás rn á d d' . . , n una
dales, su~0. 6 de trabaJO, sexua1es, políticas ) cia1~. ·111 qo1zción de poder pue en istmgmrse así diversos elementos:
rno c,,,.,, Uares, ., 0 ... Pu rela individuos o los grupos entre los que se establece la rela-
¡stad, 1.u•·1 esa posicion. tros autores han edeh ,
arn al ien en 1 con . •1~ l~~rr el objeto, esto es'. aquello sobre lo que se tiene poder: el
Jocar a gu to de poder pertenece a a categoría de Side~ e• rn' ortarniento o lo~ intereses; y el medio o los recursos utili-
que el conce?al nte contestados, esto es, aquello los Co
ceptoS esenc1 rn\úcleo de significado indiscutido sEqlue n¡ ! cod P para ello. Por eJemplo, el empresario tiene poder sobre el
z;a bos_ dor, dado que puede lograr que este último realice deter-
. poseen un
uiera . o es a¡entador, aunque t ampoco · 'Pano"'' tra. aJa do comportamiento · (que trabaJe· en su beneficio) ofre-
qrna, ca I1'a decir, pto n , . 1d erad ·~
rninª · una determma ' da suma de dinero. y el ' i· uez
b canee tan basico como e e poder care ·e ~•¡,:.- , , dole a cambio
rar que un lo demás, las anteriores afirmacion ciera~ cien h 1 • .
. poder para acer que a gmen mgrese en la caree!, en la
•fi
~1 e
ultades. por
oder en toda su extens10n, · , smo
· umcamente
, . es no
al set¡. uene d' da en que la sentencia . que e'l d'1cta tiene
. como consecuen-
fjeren al P d de unos hombres sobre otros: Adem' Poder ~e iue a alguien se le prive de libertad. Las relaciones de poder
·a] al po er d as e lá · c1a
sonqen principio . . . . , . d
soc1 ' b la naturaleza, esto es, e1po er (científico o t' s cl re1ac10nes as1metncas, esigualitarias, pues
Pºder sodifi re ,,r utilizar y explotar 1os recursos natural ecni · co) arece obvio que el detentador de poder y el sometido al mismo
ara rno e,,., dR es. La¡ p están en el mismo plano. Pero eso no quita para que puedan
P d fi •ción de poder de Bertran ussell (que vie a.
mosa e ni . ., d 1 d W b ne ase O
\tablarse relaciones de poder en las que -en relación con el
·d d una generahzac1on e a e e er) como "I r,
enre1a, d,, b b • ;iempo O con cualquier otro factor- las partes vayan alternan-
.al, de efectos busca os cu re am os tipos de poder
apro.
ucc10n . bl , aun. do sus posiciones. Además, el ejercicio del poder no supone
dque, de todas formas, parece cuest10na e, puesto que se pueae
siempre una ventaja en favor de quien lo detenta y una desven-
eJe. rcer poder sobre otra persona. .(afectar . a su
d comportamieno
1
taja para el sometido. Esto último es, sin duda, lo usual, pero
a sus intereses) de manera mmtenc1ona a. El mismo Be . existen algunas excepciones importantes: por ejemplo, el poder
trand Russell, sin ir más lejos, ejerció, sin proponérselo, u:a
0
de los padres sobre los hijos (la patria potestad) que, de acuer-
gran influencia (la influencia puede considerarse como una for. do con la actual concepción occidental de la familia, aquéllos
ma de poder[v. Zimmerling, 1993)) sobre muchas personas que deben usar únicamente en beneficio de estos últimos; el poder
11
lo consideraron un modelo de intelectual o de ciudadano. de la educación, si lo que se hace realmente es educar; o el po-
¡· El Derecho tiene, desde luego, que ver con el poder sobre la der de los órganos públicos, el cual, en un Estado de Derecho,
naturaleza, y en diversos sentidos: por ejemplo, la investigación sólo se justifica si está encaminado a lograr intereses generales,
científica y técnica está hoy ampliamente regulada por nonnas y no los intereses particulares del individuo o de los individuos
jurídicas; los llamados "derechos ecológicos" implican la ooli· investidos de autoridad.
gación de poner un límite (en favor de las generaciones foturasl
•rT'(D0 DEL DERECHO
EL 5Er< • DERECHO Y PODER 121
der en nuestras socied d
¡20 ·o Jado, el ~ºa una relación de tipoª es n0 Hay muchas maneras de clasificar el po-
der. Una especialmente relevante es la
P?r ot;in1pJe111e~to más indiv!duos; no es si!etson:iti~ de poder que se fija en el tipo de recurso utilizado
11c1rse entre do obre otro, smo que las relac_Plellleh q~ tTPº5
re. dJle tJ g¡¡r J¡oiP bre s estar media • das de mane 10h,,es d••te~ para influir en la conducta o en los inte~
I uien. puede hablarse así de poder económico, cuan-
u;der de un_.. . y sueledn--pueden resultar notable ra lll¡¡y ell,¡_ 1
p eden ¡po o, . rnent Co,.. ses de ª g es la posesión de ciertos recursos escasos. De poder
der ptJ cierto ] pensemos, por eJemplo
. " en ¡996 . . , en e1/11.-'ll.
·•1p re Ja 1c.,eote
do ... i la base es Ia poses1'ó n de ciertas
. formas de saber,
plefl ;• [Laporta e dictar una sente~c1a y enviar e Po er. ·deoJóg c?, ~entos, de doctrinas, de ideas; aquí es importante re-
1
,ia/es un juez d prisión. Es obvio que no asr, d~
50 ·ene na a . se t "llh. de
1
co ooc1m1ue poder ideo lóg1co
. no quiere
. decir . poder inmaterial:
qtJe 11 . ada per50 a eJ·ercido directamente p tata, ·,q arar e0 q ue ]as ideas tengan consecuencias en el mundo ex-
rm1n a car . or u . "º
P
dete oder cara alguna forma, tiene sentido de .n 1nd¡~ no es só.1O qque exigen me d'10s -med'10s matena · 1es- para re-
de tJn tre otro, D~ a la entrada en prisión de D ( cir %e~- tern°, sino '] . . d' d
ativas: sin pu pitos o sm me 10s e comunicación no
dtJ~e;cia de J ocas1:usa contribuyen!(~ al ~esu1ta!Uesto %4 ultaf 0
:e:lar de este tipo de poder. Y, en fin, de poder político
5
sen decisión es una a forma bastante simplificada do en Clt11.' cabría f ª ·rse al que se detenta por poseer los instrumentos ne-
esa éaesun f ere'~
•ón) pero s . , compleja de Ia que orman parte e1% para :e eflara ejercer la fuerza física. Este último, el poder co-
u • • ac1on ·rcunstancias. • En pnmer · luga•r,,Por •·
se a una s1ttl . ientes c1 . b el eJei,,·•1• ces~~o::sentido estricto, es, de alguna forma, el poder supre-
lo ]as s1gu d' tar sentencia no se asa en cara _Poder acuv ue están subordinados los otros. En nuestras socieda-
P, J para ic fu fí . . ctenst·
ue tiene osea (como erza sica, mteligen . icas nio ª1 q poder -o, mejor dicho, su ejercicio legítimo- es un
q , ismo P . h c1a 11
que en si m der normativo que 1e an conferido 0 •etc.), des, es~lio del Estado, pero el Estado contemporáneo -como
sino que es un P •0 ción de ciertas normas jurídicas ( tr~s in, m~no:stado- ejerce también un poder económico y un poder
. 'd uos .en ap1icaprocesales, etc. ) que, naturalment norrnas
d1V1 ~o ºlógico, de forma en cierto modo parecida a como las em-
constituciona1es¡, de J por otro lado, ,J no puede eJ·ercee, está¡¡ ideo no poseen únicamente poder económico ni las iglesias
fuera del contro · d
. r manera: puede con enar a D, pero a¡ o.
r su p Presaspoder ideologico.
, . Los tres grandes tipos . de poder senala-
_
. rtas normas previas, Y umcamente si estªPena ~o: -que, naturalmente, no s?n todos los ~osibles- están,
der de cua 1quie · , · 61
. ,.
revista en .c1eado una accwn . , de determma . si eeu1ht1.
. do tipo, es interrelacionados. En realidad, el poder unpregna todo el
P
mo ha rea l1z b d . .. so a tid~ social y se concentra en nudos en los que se cruzan hilos
cuadamente pro a o en un JUlCIO en el que h
que dado ade . . an deeJ texturas muy d'iversas. Pero esa cIas ifi• cacion . ' nos ofrece un
. . do fiscales, abogados, testigos, e1 prop10 acusad
part1c1pa , d ,I . . . o. . esquema de análisis del problema de las relaciones entre el De-
Además, si Jno era el organo e u tm~~ 1~stancia, su decisión
puede ser recurrida y, en. consecue?c1~, revocada. Y, en todo recho y el poder que resulta útil.
caso, ]a decisión de J no tiene por s1 misma efectos en el mun-
do físico (para ello, se necesita el concurso de policías, fun-
cionarios de prisiones, etc.). En definitiva, el poder que se Derecho y fuerza
ejerce sobre D implica relaciones notablemente complejas y,
en cierto modo, es un poder "impersonal", pues su ejercicio La relación más obvia del Derecho con
Conexión externa el poder es la que cabe establecer con la
supone el concurso de muchos individuos, normas e institu- e interna
fuerza física y, por tanto, con el Estado
ciones. Esta impersonalidad, y consigui ente opacidad, del po·
der adquiere tintes de especial intensidad en la sociedad de la que -como se acaba de decir- es el órgano que monopoliza el
globalización. uso legítimo de la violencia. Esa relación, a su vez, es tanto ex-
TIDO DEL DERECHO
E.l, SE N DERECHO Y PODER 123
22 s externa, porque el Derecho
1 ¡nternª· E ..,.,,as que proceden del n Puede ía pues, un sistema jurídico en el sentido más es•
r ' .
ernil
coll1°
junto
de n°!'" · estad v~
respaldo coactivo. La fue oY .:, tle1-i.t no seexpresión, . que se aproximaría
smo . a un sistema . de
1 00 ft.J'¡ctº de 1a. ¡ algo semeJan . te. y tampoco consideraríamos que
cornº o; t~do presta unla realización del Derecho rza Ven¾~
fflºr~ h un sistema e dommac1
.1 50c1a 0 d . .6n en el que el uso de la
qoe el í :n medio pa;~ering antes transcrita. PerJ de ah¡ 1
es perefíc ·ºca (y psicológica) no está sometido en absoluto a re•
ser ¡¡qf ¡¡¡ frase de nexión interna, puesto que el ~ll)b¡~~ fiteri a . si que se eJerce
. de forma puramente arb1trana.
. . La so•
ejeo/e ~~blaf de una c:s que regulan el uso de la fue erec~ \ glas, stno e orwell describe en 1984, por ejemplo, no está orga•
poe n1·unto de norrn visto las normas que confie tza. Co cie· dad qu. rídicamente. El "G ran Hermano" no es una mslltución
· ·
un co hernos ' . ren \
anterioril1entean Qunto con las. que imponen deberes) eiO(J' . ada
111t . JUporque su po der no se eJerce . con forme a normas pre-
'blicos regul d las autondades, y las que confi USQ, . ríd1ca,
Jll blecidas, En Oceama, ' e1pa1s ' en e1que transcurre la novela
pu parte e , d , eren "
la fuerza por tablecen en que casos y .e. que manera el esta ¡¡ no existen leyes y, al no haberlas, no existe tampoco
s privados es E t do se pone al servicio de los p . a~ orWe
, '
límite .
frente al que eJerce e1poder, de manera que el in·
reto coacuvo . del s a
. plo para e
b' d 1d
rnbargar los ienes e eudor cu "'l~
(por eJem , d ) Naturalmente, e nc10namiento d 1
1 fu .
ªrt1cu1,.·
ando
n~:~:O
d
di
carece por completo de libertad: "Los pensamientos y
ue una vez descubiertos, acarrean la muerte segura no
no paga . un uso efectivo e a erza, smo que, en een~-
la deu a . d 1 fu . actos
, qprohibí' dos expresamente Y 1as mtermma
· · bles purgas, 'tor-
cho no eXIge za de recurrir a ella: el condenado g ne~ eSlan detenciones y vaporizaciones no se le aplican al individuo
la amena a Pti .. turas, castigo por cnmenes,
basta con . . a la policía que le traslada en el furg. s,~ que haya cometI'do [... ]. No sólo se
¡ resistirse on p01, cornexige que tenga as opm1ones que se cons1'deran buenas, sino
0 1 . .
n? sue e um }ir su pena, y los deudores suelen pagar sus ~
c1al para c d p ueden hacerlo- de manera voluntaria. de¡¡. 1:rnbién los instintos ortodoxos [... ]. Si una persona es ortodo-
das -cuan ble o pconexión (externa e m . terna) entre el Dere h t por naturaleza[ ... ] sabrá en cualquier circunstancia, sin de-
Esta do ce las cond'1c10nes . necesanas . para la existe o¡. ::nerse a pensarlo, cuál es la creencia acertada o la emoción de-
la fuerza es table d . . ene¡¡ seable." Un aspecto importante -quizás el más importante-
. tema J'urídico o, al menos, e un sistema Jurídico
de .un sisdo y ayuda a entender tam b'1en , , ev~
por que la juridicict,i de la función civilizatoria que ha cumplido -y cumple- el Es-
1 uc1ona , . , d d tado consiste precisamente en poner límites (por medio del De-
puede considerarse como una,cuest1on _e gra o. Las dudas,~
<1U
.__ IIÍ
12 4
exis
EL SENTIDO DEL DE
a es
no es
o en I al
... DERECHO Y PODER 12~
e ensar que ser aJO unas forma S d'lSt'e fut lit&o lh, se dedican ya la_pra dl~~ci~n de alimentos, sino a tn-
bl Pcomo vimo~ en _su momento, las defi ~ntas a0• .,o
tle carácter 0 rgan1zat1vo, mthtar, etc. Más en concreto, to-
. nales, y nada 1mp1de (salvo razones d n1cion l~ \ ~ q as de rimeros Estados (como Mesopotamia alrededor del
c1O ., d " e co es s ~s estos ~gipto hacia el 3100 a.c., Perú en tiempos de Cristo,
n·dad) emplearl una . bnoc10n
. e, Estado" sufic· . nven¡ ene·o~ \J
00 a.Cérica haci~ el 300 d.C. y algunos otros) llenen en co•
como para inc ~ir aJo ese rotu_lo a todas Ientelll 1a,d.,
maDlente orgamzadas. Ahora bien, si s las so,¡ "1< <11 MeSºªf
33 haber surgido en .un mismo contexto geográfico: valles
usual) que el Estado implica la existenc¡° ~ntiend, 7'¾~ i11óº e·doS por un río o sistemas lacustres rodeados por zonas
cecorf'. al menos, muy secas. En esas condiciones, la ne•
ridad concentrada que dispone de un m: e un ceniº% des ért d reaJizar gran des obras de 1rngac16n
,cas 0, . . . llevó a la orga-
tos coercitivos para hacer cumplir las di:°:?lio de ¡°de!1 cesid~Zn ~e verdaderos ejército~ d~ trabajadores, que vivían en
toridad, entonces el Estado (como el De Pshiciones dnst11i~' ¡zac,1. s de completo somet1m1ento por una elite de carác-
. . rec e"·-'' 0 dicione
siempre' ni existe mcluso d hoy
1 en todas 1 °) no
as SOc'1 ae. \h ,oo . istrativo, sacerdota,1 m11tar
·¡· y po ¡·1cial. A eso se le ha
nacemos. De acuer o con o que se vio en 1 edade ter adrTltn
d el rnodo de pro ducci'ón as1'át1co · o de despotismo hi-
tiene mucho sentido hablar de un Es~dOcapílul0 q~, UaJ11ª. 0 y en cualquier caso, con independencia de que el eJ·er-
l .
d: , del poder asumiera en os pnmeros Estados una forma
00 átJ)JcO, , .
ue existe un Estado (y un Derecho) entre lo esquill]~~
q . 'd d s grup0 ·01 c1c10ótica, Jo que parece claro es en una situación semejan-
quimanos const1tm os por caza ores que se s de¡~~ des~ ada sobre todo por la apanc16n de las clases sociales se
nidades de cincuenta a ·· cien individuos, dond:grut 0 dPan
os en~ ·, te, s1gn·ta contar con un aparato que concentre en sus manos, la
ersonalmente, 1as dec1s10nes. surgen
• de una charla·se1 econ fuerza física, para asegurar as1, e1 ".orden,, socia
neces1 . 1. Por lo demás,
P jefe no posee med10s coactivos para oblig
el n1ollbaJ1 e duda de que entre las sociedades no estatales y las or-
aceptar sus decisiones. El Estado (en el sentid:.ª ~os otr~ no ca b estatalmente existen
izadas . supuestos de la penumbra, para
gió de manera independiente en diversos lugare 'ndicado¡~ ganque se han acuñado expresiones como "política sin Estado",
históricos. O mejor dicho, algunos Estados, com: mamen/(¡ 1 os
l"Estados nacientes", etc. . una cosa es la noción gene-
Ahora bien,
recen en el norte de Europa en el Medievo, surge/s que a~
ral de Estado de la que hasta ahora he-
frente a la amenaza militar de otros Estados (los imp~~~ mos tratado, y otra la fonna de Estado
'
diterraneos ) y para exp1otar 1as pos1'b'l'd 11 ades de comer penos• l '¡·j
, • CIOy¡¡ E1Estado moderno presente en la mayor parte de las socie-
queo que ofrec1a la gran nqueza de Grecia y Roma.' Pero al dades contemporáneas y, en particular, en las sociedades occi-
más, los antropólogos hablan de "Estados prístinos" para'rer'. dentales: el Estado moderno. Esta forma de organización polí-
rirse a aquellos que se fonnaron no por la influencia externa& tica surge en el Renacimiento (la expresión "estado" empieza a
otras sociedades, sino como consecuencia de un proceso en 6 utilizarse con el significado actual precisamente en esta épo-
que parece haber jugado un papel fundamental la intensin¡¡ ca), y viene a sustituir al Estado feudal de la Edad Media. Hay
ción de la producción agrícola, lo cual supone la posibilidaa~ varias notas que caracterizan al Estado moderno. Una es la
un territorio densamente poblado, con un fuerte excedentefro concentración y monopolización del poder político que se ex-
nómico (frente a lo que ocurre en las sociedades de cazadomi presa a través de la noción de soberanía. Soberano es aquel
recolectores) y una clase más o menos numerosa de indiviow J poder que no reconoce a un superior: mientras que en la Edad
Media se hablaba de dos "sociedades perfectas", el Estado (el
Imperio) y la Iglesia, cada cual soberana en su ámbito, la épo-
1987
l. É5t c Ylos datos que siguen están tomados de Harris, ·
j,
. .
T!D0 DEL DERECHO DERECHO Y PODER
EL SEN 127
ce una: la estatal. Histórica
¡26 ., sólo cono n primer momento, del rnl'tlente 1 el su fr agio
·
universal. entonces la democracia sólo h
· · • diversasª
¿eril" . en u . b 0 na · i\ "' en existir en e1 sig· 1O XX. Sue1en d1stmgu1rse
ca rnº se pred1ca,l s revoluc10nes urguesas, del tta i\h.\ bªs" pei a do a l E d .
arrollo de sta o representativo que se correspon- •
beraní~llego, tras / Estado moderno, el Estado aglleb¡Q:'- erfles de des tantas etapas del capitalismo. Tenemos así prl-
Ju~o Ya forrnª d~ de un proceso que Bobbio lla So\1.11Q faS otras b . . ,
den con Estado libera1, a ste.nc1omsta y garantista, del capita-
prtl11~r ye a traves lización del poder: concem rna. de ' ~ ero, el . que llega aproximadamente hasta la primera gue-
consut~ón y de centra y los funcionarios que deprac161¡ \ rfl. ¡110 clásico,
. . luego el E stado socia . 1, as1stenc1a
. . l e tnlervencionis-
.
trac1 (el rey, end ' ¾ 1s ¡11U11d1a,1 pi'talismo keynesiano,
l..,.a •
cen 1soberano de dictar normas con validez p en de .' que se acaba -o meJ·or que 1
lle e poder l d . . ara ¡ ~I 1 eoca h . . ' '
q tribllYe e1
I'
·wrio extenso, e po er Junsdicci Qs ta, de 11 crisis- más o menos a~ia la mitad de la década de
5~ ª tes de lln terfl de recaudar tributos; y ce ºna.J, ei~: eotra en . y finalmente una relativamente nueva forma de Es-
bitan fuerza o e1 . 'd' . f . ntra/¡ \
·¡·zar la . los órdenes JUfl icos m enores aic¡i1. ¡os setenta, corresponde con la sociedad (capitalista) de la in-
utl 1 ¡·minan • d d , co"' ·, tado que .ó sey de la glo ba1·1zac1'6 n y que parece caracterizarse por
rqlle se e I raciones o 1as socie a es particul ••1Q ¡~
1
p~udades, las corpote característica del mundo [Link]. forfllªc n_a a la privatización de lo público y por la pérdida de
e Otra 1·mportan . t:tuciones pol'iticas,. es la distincio' o' qlle ~ la tendenci , del Estado en bene fi cio . de entl'dades supranaciona-
slls ins i . d n ent sober~ni~e carácter político (como la Unión Europea) o bien de
lasrna en 'bl' y la de lo pnva o, entre el ciudad te~
P
esfera de
lo pu ico . d d . ·1
Estado y la socie a civi : a diferen 1. Ye\
ano 1e.S, bien , mico y
fi nanciero
. . .
(las empresas mu1tmac1onales)
1 upo econ 0
Derecho y Estado, como decíamos, son·
hornbre, e?tre ~a sociedad feudal (y, en general, en la~ ~ de lo
que ocuf:1ª social precapitalistas), los individuos s ºtrn~ dos conceptos que no pueden entenderse
aruzac1on ban por ser consi'derados- iguales . enon con. Derecho y E5tªdo el uno separado del otro: por eso, el sur-
de org
si~erados -;i ;~ado, por más que existan grandes desi:~n~ gimiento del Derecho coincide con el del
rn1ernblros fe a de la sociedad civil; dicho de otra forma eada. do y las zonas de juridicidad dudosa son precisamente las
des en aes er , . 'd l ' nes~ Estªcaen ' fuera de1 am ' b'1to est at a1. Pero esa conexion · , se acentúa
. d nización, el poder economico o i eo ógico no s· .
tipo e orga d l' . E . ., ign¡. ~~~icularmente en la época moderna, en la que Derecho y Es-
. . diatamente, po er po itico. sa esc1S1on tiene n tu
fica inrne . d' 'd 1·
' t mucho que ver con el m
a. tado tienden a aparecer como las dos caras de una misma rea-
ivi ua ismo característico'
ral mene l 'd ., d l h ue lidad. Por un lado, el Derecho se configura como Derecho esta-
la época moderna. Frente a a consi eracion. e ombre como
ser social, ligado indisolublemente a una umdad superior (ala tal, como el conjunto de las normas procedentes del Estado.
polis O a la civitas), aparece ahora el hombr~ aisladamente con- Pero, por otro lado, el Estado tiende también a verse desde el ·\
siderado, el individuo; y como consecuencia de ello [Bobbio, punto de vista del Derecho: el poder del Estado (ésta sería la
1989], el Estado, la organización política, no se ve ya como algo idea del Estado de Derecho entendido en sentido amplio) es le-
que exista por naturaleza, sino que tiende a pensarse como el gítimo porque es un poder sometido al Derecho.
producto de un pacto o de un acuerdo entre los individuos. Sin embargo, esto último no significa que Derecho y Esta-
Naturalmente, el Estado moderno ha sufrido grandes do sean conceptos coextensivos (que se refieran exactamente a
transformaciones desde su aparición. Una de ellas es el paso del la misma realidad) ni, desde luego, cointensivos (que se carac-
Estado absoluto a los Estados representativos que se produce a tericen con las mismas notas). El llamado "pluralismo jurídico",
tª~ir del XVII, primero en Inglaterra, y luego en los Estadoi la tesis de que existe Derecho fuera del Estado, ha tenido segu-
_mdos Yen el continente europeo. Estado representativo, por ramente siempre alguna justificación, pero parece cobrar una
cierto especial fuerza en las sociedades contemporáneas, precisamen-
. ' n0 sigm · 'fi ca Estado democrático· si por democracia· se
entiende una forma de orgamzac1on . . , del' poder po l'1t1co · qu ese te como consecuencia de la privatización de lo público Y de la
EL sENTIDO DEL DERECHO
DERECHO Y PODER
129
128 fa estatal de las que antes hab
, • de 5ober•~ español, una bue~•. parte dei1ába11¡, rn á s democrático, más participativo O emat neIpador·
1
pérd1d en el cas rigina y es admm1strado bere ~· pe1.-Pchº e l Derecho de as dcompañías . multinacionale
. . en.
s es
Por 6 c,1 ,,,,b1éI1 d'da un fenómeno e p1ura 11smo Jurídico un O h
v .
. rnP o, . te se o . d 1
eJe 1 te v1gen la nonnat1va e a Unión E tga o\. t:l"' e 1 • lD h , erec o
a}es: pi'é nsese en
ualrnen doras " o en 1a t end encia . a un·Uroht--ea n~ \ btlenª rnal y que se i~pon~ a er~c. o de los Estados; y el De-
l
1 e5tat ' etudinano de tipo trad1c10nal o el que se gene a
estat_ as "desr~g~ a les de resolución de confli1 izar t11' en ~ po 11 su fl' r es-
polftl~o jt1risd1cc1ohn\1a de "pluralismo jurídico" etas.
rnos do se a h con . t~.
l)N 1-echº coarnente para reso1ver con ictos allí donde el Estado no
pontánentienen much~s veces normas que no podrían justificar-
,nas, ct1an d ue el oerec o no se reduce a D Viene_ , llega co Jrnente (por eJemplo, las que establecen un trato discri-
f qt1e a 1 d e al menos, e os maneras ct· ereehOa,,¡_·
o1
..,,,. 1 ·dea e q d d , e ¡11ora. contra de la mujer).
ten ers , fu isti h.. s no en .
sentido de que 1as entes del D ntas.
l"'
tal pt1ede en
t 1
de entenderse en ntendida en su sentido más arn ercho n
edt1cen a la ley er o'rganos estatales), sino que t Pibo:1 las~
rninato que se refiere a1otro aspecto de la cuestión, a la ju-
por .1? de la actividad estatal, tampoco puede hablarse
ri dI·ficaciona plena comc1 · 'd encia.
· O, meJor
· d'ic ho, el desarrollo la
rmas emanadasa po través de la costumbre, de los princi . en
arn •, "'-'
aqll d' ci·ón del Estado e Derecho supone una tendencia' a
Í de un d
era Derecho ho de }os acuerdos entre los pan·Pios (1Jt¡111, fun iza , . 1 d .
pro. a suprimlf lo que sue e enommarse actos puramente
0 d ¡ oerec O . icula 1'11, 0
cit~s ) e one mayor problema mientras se reconozc res;~ umit_ar es decir, aquellos que caen fuera del control jurídico
tesis no suP, tre las fuentes, de tal manera que la fa queL po[{t:c~sl), Pero esto, por una parte, no es una realidad, en el
. rarqu1a en , s orrn ' 41
unaJe d aducción del Derecho solo son admi 'bl as~ Ut1 d1cia
.d de· que se trata de un proceso que no puede considerar-
t tales e pr d' s1 es 81. O
senti mente concluido; y, por otra parte, no puede ignorarse
es a . t por --0 no contra icen- normas estatal
tán previs as•undico en sentl'do estncto . . algo m·
. 1ica
imp es. Per
. oq se P :\echo, el Estado (que hoy en día abarca a una enorme
Iuralismo más J del Oerecho estat a1 u ofi cia . 1 (con su plas. su111."" que, l'dad de órganos) actúa muchas veces vulnerando las nor-
P
ne que ade . . 'd' urau~
1
plura e él mismo ha establecido: el problema de la anomia, o
es) existen otros sistemas JUD icos que conviven rnas qu . . de 1as normas, que a1gunos han visto .
e ent , E , l . . con~ ¡ incumphm1ento
dy quefu a veces ¡ desplazan. sta u tima tesis resulta ya mue~ sea, e racterístico . d e 1as soc1e. dades contemporaneas,
,
0 no afec-
, problemática de aceptar: una de las características d como Ca .
mas · · d 1D h eun ta únicamente a la conducta de los particulares.
sistema jurídico (o, s1 se quiere, e erec o moderno, uno ~
cuyos dogmas es la idea,de .soberanía) ?[Link] ser su pretension
de exclusividad: donde el nge (en los ambitos en que tienni- Derecho, consenso e ideología
gencia) excluye la aplicabilidad de otras normas que se opo~
gan a las suyas. Por eso, los fenómenos de pluralismo juriiliro Aunque no cabe duda de que si existe De-
en sentido estricto son siempre conflictivos: el Derecho delEí recho es porque existe la posibilidad (en
tado frente al Derecho consuetudinario de las comunidades in· Fuerza Y consenso general) de imponer coactivamente las
dígenas en muchos países de América latina (o frente al De~ normas jurídicas a los que se desvían de
cho de los gitanos en España); el Derecho de la metrópoli, fre& las mismas, también es cierto que hay un elevado número de in-
te,ª~ Derecho autóctono del país colonizado; el Derecho bw dividuos que aceptan las normas de manera más o menos es-
cratico del Estado frente al Derecho informal de la calle, del~ pontánea. Esto último quiere decir que el Derecho no está ligado
barrios marginales, etc. En todo caso importa darse cue~u ~xclusivamente al poder físico, sino también al poder de las
5t ideas; que no es sólo fuerza sino también consenso. Y otro tanto,
(par~ frenar el entusiasmo que mucho~ autores po rno~e~
tas .s~enten por la diversidad y el pluralismo) de que la reivu\ mutatis mutandis, cabe de~ir del Estado, el cual no puede defi-
cac1on de un Derec ho no estatal no supone necesana · mente "'
EL SENTIDO DEL DERECI-Io
....
/
EL SENTIDO DEL DERECHO
DERECHO Y PODER
133
¡32 . político o moral. Un eje 111 1
Ó1111CO, )1 Po d obedecer a autoridades (o a normas procedcnt .
r econ_1 (prernoderna ,o encontramos en Ia ·e 1--, epte es
1-ácte '"ti
·¡11º o ac oridades) que no cump1an con 1os requisitos de nin-
ca forrnw. te en la msu1a Barataria· d füst¡ .~
dad panza irnParido a la división de poder~s e~de lu e,\ gíU 95 aot oncepciones. El que ocurra esto puede deberse a
sa~c lallí nada parhec detenta, por así decirlo t' sino n,,~o. Je~ de e.:~s~s. por ejemplo, puede ser que las normas en cues-
•1ste S ne o- ' od ,~e e¡,, gtJioJles di zcan intereses de ese grupo (o de una parte del grupo)
e,x ador --- ª. no lo hace como si tuviera 0s los ~.
befíl d 1uzga, · que llru. i:1óJl favor~ntegrantes las acepten, aunque no puedan justificarlas
s; y cuan o resenta normas ?revia1!1ente estab¡ ~Pli~'-
U tJe 5os 1 0 puede1ser que los. aceptantes no logren identi·-
reaso que se lebP en sentido (y, SI se qmere, los conec!das .~ ", q,.; ¡1a1rnente.
e e uti1·IZª su u ·or don QUIJO .. te: que po drían s· seJ os 0i.· ,Si,., 0 mente cuá es son sus mtereses, puesto que nuestra
Jil"' rrecta
qu d su sen d . d inter ,iju acar co . de lo que es e1 mun do, y en particular . el mundo so-
l1abía da los virtu . des de la pru encia y e la benev I lZai.. ,
o en . ' "I: rcepción frecuencia distorsionada. La ideología, como en
practicar a ·ones justas. cia)~ pe tá con . .
¡al, es rnos, es un mecamsmo que tiene que ver con ambas
llegar a solub~i es importante reparar en que la noc· , e ·da vere defensa de ciertos . .
Ahora W ien, , t d . . ion d segtll mtereses y con la ocultación de
tirnidad de l ber tiene un carac er escnptivo y .e¡\
r por qué los sistemas jurídicos y p ~~licau,
1
cosas: con ª(de la realidad). Pero se trata de un concepto com-
. teresesutilización en e1Derecho exige
¡0s Jfl . algunas aclaraciones .
permite ~n~::e; que recurrir al ejercicio de la fuerz~ ~:ºs
1
piejo, cuya En primer lugar, debe tenerse en cuenta
donan 510 forma relau·vamente excepcional.
. Pero Weber nosicap ··,qlh<-
. que la expresión "ideología" es ambigua
d
que eir que de1hecho de que exista consenso, 0 sea
. , una ~:.re~ sobre la noción
l se usa al menos con dos sigm . 'fi cados di-,
de dec rali ada a obedecer a la autondad, se sigue 'US!l) de ideolog ª ferentes. Por un lado, las ideologías son
· ·, gene z que 1
s1c1on.d orla autoridad es, sin más, justo (ésa sería un eoe¡ . t mas de ideas, las concepciones del mundo que funcio-
tablec1. o. P. mo ideológico. ). Lo que e'l p1antea es una teon·ato1to.'"14 Jos sis erno una gma , para 1a acc1on
. , en e1 campo de la política,
de positiVIS 'd d as0q~
, . d la legitimidad, en el sentI o e que la concienci d
logica e di . , l . a e~ d Derecho o de a mora , as1 como 1a proyecc10n
nan co 1 1 , . , que tales ide-
a: tienen en la conciencia de los individ~o~. Aquí se trata, ??-
. . 'dad constituye una con c10n para a existencia _ 1
legium1 . 'd' , y~
perdurabilidad-de los sistemas Jun Icos Y, po1Iticos. Pero no~ dríarnos decir, de un uso neutral, descnptlvo, de la expreSion
una teoría de la justicia, esto :s, una teona qu~ establezca 1~ ue empleamos, por ejemplo, cuando decimos que el liberalis-
ondiciones bajo las cuales un sistema puede racionalmente co ~o, el socialismo o el anarquismo son ideologías políticas, y el
e . 'bl
siderarse justo, legítimo. Para evitar ese posI e equívoco se m iusnaturalismo o el iuspositivismo, ideologías jurídicas: cada
sugerido [Díaz, 1984; Garzón, 1993] hablar de legitimación para uno de esos sistemas de ideas suministra una visión del mundo
referirse a la tesis sociológica, y de legitimidad en relación conli (del mundo político o del mundo juridico) y una guía para mo-
tesis normativa: de manera que todos los sistema políticos (esla- verse en él. Pero, por otro lado, de ideología también se habla a
bles) poseen legitimación, pero no todos ellos son legítimos,[¡ veces en un sentido peyorativo, para referirse al conocimiento
cuestión de cuándo un orden es legítimo, justo, ha tenido-yii• deformado de la realidad, a un fenómeno de falsa conciencia.
gue teniendo-- diversas respuestas, algunas de las cuales se exa· Por ejemplo, las políticas de desregulación de nuestros días cre-
minarán en un próximo capítulo: por ejemplo, puede pensa111 an la falsa impresión de que donde antes había imposición (por
que un orden justo es el que está de acuerdo con la naturalei.a. parte del Estado) pasa ahora a haber no otra cosa que sujetos
el que proporciona la mayor felicidad al mayor número, el qui que deciden con plena libertad sobre sus intereses. Lo que se
resp~ta los valores inherentes a la persona, el que ha sido esta- 0:ulta es que la desregulación no significa acabar con el poder,
blec1do democra't'1camente ... Y nada impide que un grupo hum~ smo sustituir un poder (el poder del Estado) por otro poder, el
no-o parte de1mismo-,· como cuestión de hecho, consi'derel~ que cada parte tiene en un proceso de negociación; la desregu-
......___
1
34
EL SE
er Pº
NTIDO DEL DERECHO
,.,
EL SENTIDO DEL DERECHO DERECHO Y PODER
137
¡36 egurar así ciertos derecho b· roducción) lo que determina, de manera á
ara as d1 s as·
erecho, P. 'd os A pesar e auge de la id I Icos ( ¡ofles d:cÁnica, el De~ec~o y el Estado. En concre7/ e~
de1D · d1v1 u · eo o , S{.,:
) de los in_ fempos (que promueve la dev I g1a n,.;'~ ¡¡¡e i11 ducción capitalista o burgués sería la el
efl 05 pro h d ave para
tes! en los úlurnos ~mbitos de actividad de los o Ución ,~ol¡~ ¡11 d0 de qué el Derec o mo emo se nos aparee fu d
ra uchos a • d' 'bl que '11 lh. ..-,o por . d e n a-
o de rn E t do) parece m iscuti e que u se h:i. ,,. flder coIIlº un conJunto e normas generales ( . d' .
cad d " el s a , na b ah..:- eflte ente . se m-
"adueña o .ón de nuestros Estados conte Uena "l\ efltali11 os )os sujetos y no tienen, pues, el carácter particula-
rnentac1 , . lllpor· D:i: t11fl a tod normas feudales) Y abstractas (regulan das d
e la reg1a ·d netamente economico, como O aneo·"'~ ge d Jas , ) es e
d ten1 o fu curr s ·sta e acciones espec1 6cas . La explicación es que 1
ne un con d 1Derecho que surge era del Estad0 e tal!¡~· fl es y n O fu . . e
con rnuch 0 e •fiesto que es usual hablar de "D · Este¡ 1~ ll,ciofl. ¡110 necesita, pa~a su nc10nam1ento, considerar a los
rneno es
tan mani 1 ., d erech
f ·rse no a la regu acion e institu . oer. iiP¡tahs ...., 0 libres e iguales (aunque sólo sea en un plano
" a re en '
rnico p~r.
C!on "\J~
s como el contrato o la propiedad p . es iUii~
ehº¡11bres )·co,,.necesita que e1tra baJo · sea l'b1 re (que se formalice a
dic1ona1e . ) • nvad \ll, acto ' )
llbstr de un contrato y no es e vmcu t' · 1ado a un señor; que los
castra 'mico es evidente , smo a 1as norrna d ª(CJ,.
, ter econo ., d 1 s e 1) ·ro
carac gulan la intervenc10n e Estado en 1 er~~ 1riivé:adores puedan desplazarse de un lugar a otro; que el tra-
públic? que r:e también indudable que los interes: econolilía, 1riibaJ onsiderado como una mercancía que se intercambia
·o seascmercanc1as;, etc. Corno escn.b., 10 un famoso jurista so-
Adernasd, parrnreinados grupos sociales o de ciertas ems econóliii, baJ
cos de ete que puede ser mas , o menos deterrninantPresas J~ . por_otrapashukanis, el Derecho (que para él significaba el De-
an un pape 1 · 'd' 1 e en el viétJCO,burgués) es 1a forma mixti . 'fi cada de una relación social
g . ·ento de muchas normas JUD icas: os "verdad
tab ec1m1 son muchas veces, no 1as [Link] polít' eros"¡e.
. 1d recho'fica: la que tiene lugar entre poseedores de mercancías
gis1a ores d , . ) 1cas s· espec1 . tercambian eqmva . 1entes; 1a l'og1ca. de1 Derecho es la ló-
de presión (el po er econo mico . ' 1% ~e d ' dl
los grupoS ., l
Ahora bien, esta cone~10n entre e , Derecho y la econotnía
W ·
. del intercamb10 e mercancias, e mercado.
gica También Max Weber mos t ro' 1a conexion ·' existente
· entre el
onsiderarse que tiene un caracter extrínseco· 1
puede C l · oque istema capitalista, el Estado moderno y el Derecho racional-
quiere decirse co~ ello ~s que e Derecho regula la activia~ :ormal al que antes nos referíamos: la previsibilidad, la calcula-
económica y, al mismo tiempo, q~e el poder económico es una
bilidad de la conducta, que es esencial para el funcionamiento
fuente (en el sentido de fuente social) de Derecho. Pero ademls del capitalismo, sólo puede lograrse si el Derecho consiste esen-
cabe hablar de una conexión intrínseca, para referirse al hecn; cialmente en, normas generales y abstractas y si son esas nor-
de que la propia "lógica" del Derecho es económica, esto es, que mas -establecidas previamente- lo que aplican los jueces
la racionalidad económica -o cierta racionalidad económica-
para la resolución de los casos concretos.
y la jurídica es la misma: el funcionamiento y la evoluciónacl Lo que distingue al análisis económico del Derecho de
Derecho -según muchos autores- se explica de acuerdo con nuestros días es el hecho de que el mercado se ha convertido en
la lógica del mercado. el criterio de la racionalidad, mientras que para los marxistas
Esta última tesis ha alcanzado, desae
suponía lo contrario, un déficit de racionalidad, de tal manera
El análisis económico los años sesenta, una gran difusión, a que podía usarse para explicar por qué el Derecho era de cierta
del Derecho través del movimiento (que se origina forma, pero no para justificarlo. Otra distinción importante la
en los Estados Unidos) del "análisisec~ constituye sin duda el detalle y la sofisticación de los análisis
nómico del Derecho", pero no es tampoco estrictamente nu~ contemporáneos, lo cual, naturalmente, está conectado con el
va. Marx Ylos autores marxistas -como se sabe- so5tuvieron g_ran desarrollo de las disciplinas económicas en los últimos
una concepció
. n de 1a sociedad,
. según la cual, es e1modo ae tiempos.
producc16n (el conJunto
· de las fuerzas productivas Ydelasre-
IIIIÍI
·--- DERECHO Y PODER 139
___,.
EL SENTIDO DEL DERECHO
de1 eOncepto _tradicional
d de culpa (es cuIpabl e y
¡38 o'rnico del Derecho, de toda f cióº por el dano causa o, el que no se ha '
. ·s econ h , s o ¡tt1 der . 'bl "h b comporta•
El anáh~l, del perecho omo~enea, sino que tinas ,1151 ¡-esPº11 . . encía e,ogi e a un om re razonable" o
cepci 011. varias tendencias. La domin en la '~º~ oe\Je J1 Ja d1hdge farnilia") por un concepto de tipo ec;n6 ª.un
o eº Pªdre ..,,, ¡arse as1:, e1agen te deI dano
unll e011distlI1• gu1rse
. posner) sigue . 1os postulados ant d e Oall\~ - es culpabl dmico,
ue1e11a por e1Juezd "Escue1a de Ch'icago ,, . La 'del ne0¡-~ 01bllet1 í fori.. 0
e&.· d - d e e ne-
5
beZª d de la narna rni'aa corno el Derec ho son sist l ea bás·1 e podr ª¡ el coste de 1os . ~nos causa os por el accidente (CA)
. q~ eociª s or la probabilidad de que el accidente ocurra (PA)
1tsn1 0 econo . erna 11:a_
que tanto 1 1 de recursos que se ngen por el Prini·1d~ di gUgltiP¡¡cad0 tp de las precauciones que dicho agente podrí h
ci6I1 socia d riqueza. El Derecho es visto ¡11ll, ede e1cos
P1 0 d\ d epara impe d'ir 1a producc1ón . del siniestro (CP)·
. a a•
b u . .611 e 1a d Por He~c adopta o uedana , expresado asi:, (CA x PA) > CP Pues b'' en
111axi1111zac1_alrnente corno con ~eta y el modelo de estos ~
tores esenc1 d hamo 0 economicus, es decir el 1- d' cond,.q,
ber u1a q d · 1en,
iJ!la fó~fl1 ue la fórmula (que pue e ser muy útil) asume un de-
s la e1 1 , b' d ' n IV'dI -~-
raciona1e . interés en e am ito el mere dO llo i s bv10 q ·u¡cio de valor (una preferencia) que en la práctica
. u propio , . a y
persigue s . nto de acuerdo con un umco valor I Orje~. eief1111
0 ·nado J
, f vorecer c1e. rtos m. tereses y peIJu. dicar otros.
ortarnie . . . , e d 1·,,
su co!11 , ·ca . Ellos piensan
. Pconorn1 . que,1 sigmendo esos e ª"',,~ ¡gJll·ficara ªmo se decia, , es' t a no es 1a umca
' · tendencia que pue-
ciencia e d xplicar y predecir e comportamient Post~ 5 ero, co 1· .
l' ontrarse en este amp 10 Y vigoroso movimiento. A esa
e pue e elación con las normas JUn . 'd'icas. Por [Link] 1os¡~
dos, s de eJlC . , ,. ,. . y conservadora que promueve la desregulación
dividuos en re que las normas establecidas por el e eJetnplo,~ concepcion y el resto de 1os dogmas del neoliberalismo,
0
d mínimo
!"
'a rnostrar d . . ,
podn echo de origen jurispru encia1_mg1es y norteame ~n/a~
onirn
el Esta nerse una tendencia liberal-reformista cuyo principal
O
(el Der ·ndemnización en matena de daños obed ncano) suele opor es calabres1.. El punto de parti'd a ahora es la econo-
ecto a 1a i . ece
res P. . bligación de indemmzar se establece de ¡ ªesa , d
'II1Pu 1so bienestar que acepta que el mercado es el mecanismo
, fi 1a. ote posible esto es, en e1sentl'do de que da¡ª rnaneii
!6g1ca. 1
IJ1lª, eficiente
1 .
de as1gnac10n., de recursos, pero reconoce que se
mas e CJen ' 'al I 1 , ugara~
. ·zación de la riqueza soci . gua mente, sugieren IJ1ª: ede un modelo ideal: en la realidad nunca se da una situa-
max1m1 h b d. unes.
quema de evolución del Derec . o asa . fio .en 1a idea de queJ~ de competencia perfecta (en la que los mecanismos del
nonnas eficientes sobreviven a 1as me cientes ( a las men~ 0
mercado puedan fu nc1onar
CIO . . d'istorsiones
sm . ), y de ahí la necesi-
dad de intervención por parte del Estado; la función del Dere-
eficientes).
Ahora bien, esta teoría ha sido criticada con cierta frecu cho no ,puede, pues, reducirse a la de garantizar las condiciones
cia por contener elementos de tipo i_deológico. Por ejemplo.e: de libertad y'seguridad del tráfico mercantil. Calabresi subraya,
una manera más o menos imperceptible, se produce un paso~ en particular, que la anterior concepción deja indebidamente al
lo descriptivo a lo normativo: del hecho de que las normas (o margen los problemas de justicia distributiva: por un lado, no
cierto tipo de normas) persigan la eficiencia económica se pa.1a cuestiona el punto de partida, esto es, oculta que el poder está
a afirmar que necesariamente ha de ser así y que, por tanto,la repartido de manera muy desigual entre los individuos que con-
eficiencia es el único criterio con el que medir la justicia deun curren al mercado; por otro lado, el valor de la eficiencia, pese
sistema jurídico. Y los elementos de desigualdad y de conllicto a su importancia, no es el único a tomar en cuenta: hay que tra-
existentes en el Derecho tienden a cubrirse con un•mantodetec· tar de lograr un equilibrio entre la eficiencia y la justicia o equi-
n!cismo que da al poder una apariencia de neutralidad; es co~ dad, entre el tamaño del pastel y la porción que ha de corres-
st la capacidad de traducir un problema a términos cuantitatii~ ponder a cada cual.
lo ~~nvirtiera en una cuestión puramente técnica, para cuya!-0'11 Finalmente, existe todavía otra dirección que parte del he-
lucion no es necesario para nada que intervengan juicios de cho de que la actividad económica en su mayor parte no tiene
..
lor. Un ejemplo de esto último [Mercado, 1994, p. 270 Yss.]eiu
l.
EL SENTIDO DEL DERECHO DERECHO Y PODER
141
¡40 . entre individuos, sino entre grupo d 1 ro 1996]. Las reglas de mandato
. Nfan e ' "6 d 1 . cump1en la
Jugat
rn-an instituciones (empresas, asociados e ·ndivd ot11 Z ·tar la persecuc1 n e os intereses d '
1e1:,•··ta no es, pues, una teona, ¿e 1a acció nes " J' d lif11 ' 1 1 1 . e unos lndl-
ces• d , t
. ' etc.)-114ºs
n ind" , o q1i.
,.
ti 1 ·ófl e de otros; y as reg as permisivas defi
. ci favor d nen ciertos
acción ,ocia!. A emas, es os _autores (neoinstIVidu,¡ ql\o ' \ ¡1,1!1 efl de los cua 1es, ca a cual puede pers , 1. ·
•dlJº5 dentro . 6
,,1¡a11 !OS elementos de conflicto presentes lluc¡ '•i~\
0
v•Afll b·tos .1ntereses, .sm ser o
b
stacu 1izado por los d á I re-
. egu1r
1 ¿ . . . em s. A1go
oder: ¡ cambios legales o. las ¿· decisio nesenJ las
ct·1 tela .'IS) 1
•~~-~1 " te [Link] de decirse e 1os prmc1p1os en sentid .
1 .,,.eJJ pue ¿ d o estricto
05
desigu,Ida es y generan perJU 1cados. El
P d. , d b la riqueza cuanto
tanto en rnaxirnizar e
u ,¡ ~% \
dproblern
are ¿en ser normas
w cidº
. e man
. d ato o permisivas) , pero con la
P e p1.1e d que a d1ferenc1a e 1as reglas, exigen cuand
1 n ete . aanes0 g.-~ei.. (qll •a e • ·¿ . 1. . , o son
perder y quien e e gana_r con adopción muna, -~ , ·ferencld to rnar en cons1 erac1ón . . . a posible afectación a me-
.t
la res0Juc1ón de un confl¡cto iundico · de una nolln d (ica o5' ·¿os por otros prmc1p1os o por otras reglas d
1
%1¾'ao,dr4 ~p roteg1 d ¿· . e1or-
ses p . en el caso e 1as irectnces, a lo anterior deb •
re •ento, d 1 es la de promover inte ana-
enarn1 e su función fun amenta fi ereses
d
dirse qt1 L 5 normas que con eren poder posibilitan indirect .
conclusiones socia . Jes(. a<liante la rea1·izac1'6n de contratos, la promulgacióa
te me ., d . n
do lo anterior se sigue que el_ Derecho está v· ¡r1en es, etc.) la persec~c10n e mtereses pr?pios O ajenos: si
De to una forma muy compleJa. Por un lad •ncu~~ de leY . rcicio facultativo (como suele ocumr con los poderes
con el ?º~eren te con la fuerza física, sino tambiénº' noseeo, so.n ded eJe ) la afectac10n. , de 1os m . t ereses se hace depender de los
ta umcarnen , . con el priva ods 1 destinatario (o de los destinatarios) del poder pero
nec . , . y con el poder economico. Por otro !ad tol-
d r ideo1og1co d ¿· o, Iar 1. dseose
e es así cuando se trata de poderes publicos, ,. '
cuyo ejercí-
~, d onsiderarse des e muy iversas perspect· e~.
c10n pue e c 1 h ivas A, esto
. nole ser obligatono: · aqm, 1os mtereses
· a perseguir están fi.
lo que genera e Derec o, puesto que las n ··•,
el poder es . ¿ ¿ onnas c10 sue 1 . . .
¡• las instituciones jurídicas ,son, sm u a, prod~cto de] p()j l . d n otras reg as o pnncip1os.
io Derecho actua sobre el poder social bien lª os e Ahora bien, si todo el Derecho, en defi-
Pero e1Prop ¿ . ' . man1e. nitiva, puede analizarse en términos de
. do ciertas estructuras de po er o bien contnbuyend Poder, dominación
roen d d , oa poder, ¿significa eso que el Derecho es
cambiarlas. y el Derecho pue e verse a e1!1as como una especie y Derecho
de mecanisrno que trasforma el poder social en poder jurídico¡ necesariamente -o simplemente- un
ofrece una serie de moldes, de estructuras, mediante los cual~ mecanismo de dominación Y por tanto, en rigor, incompatible
se articulan los intereses -las relaciones de poder- entre!~ con la existencia de una sociedad de hombres libres? La res-
individuos. Desarrollemos un poco este último aspecto. puesta exige distinguir varios aspectos o funciones del poder
Lo que Kelsen llamó norma fundamer, que en las páginas anteriores no han quedado quizás bien deli-
El Derecho como tal y Hart regla de reconocimiento cum- mitados.
forma de poder ple precisamente la función que se acalia Por un lado, es preciso tener en cuenta que lo que genera la
de señalar, la de juridificar el poder so- necesidad de una institucionalización del poder (y, por tanto, de
cial, hacer que lo que de otra manera no sería más que un aclo que haya normas e instituciones jurídicas) no es sólo la existen-
desnudo de poder (establecer obligaciones y prohibiciones & cia de situaciones de conflicto genuino (cuando se producen
carácter general, condenar a un individuo a una determina& choques entre intereses de individuos o de grupos), sino tam·
pena, ejecutar esa medida ... ) se convierta en un acto juridi~ bién la necesidad de coordinar la acción de los individuos, lo
en un acto lícito. Además como se recordará en un capituW cual es especialmente complejo en sociedades desarro~adas
anterior habíamos disting~ido diversos tipos d~ normas [Atien· como las nuestras: a pesar de que se compartan unos rnismos
EL SENTIDO DEL DERECHO
DERECHO Y PODER
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