Evaluación Psicofisiológica en Trastornos Gastrointestinales
Evaluación Psicofisiológica en Trastornos Gastrointestinales
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bajo el control de los estímulos ambientales por comportamientos que pueden dificultar el
medio de condicionamiento clásico (DiCara, proceso de recuperación.
Braum & Pappas, 1970), y en la bibliografía se Ahora bien, el condicionamiento operante no
pueden encontrar algunos ejemplos ilustrativos sólo puede explicar los aspectos referentes al
acerca de cómo los síntomas del síndrome del in- aprendizaje y mantenimiento de la conducta de
testino irritable (dolor abdominal y alteración del enfermedad, sino también, y ello parece espe-
ritmo intestinal) desencadenados por un ataque cialmente relevante en este contexto, el apren-
de disentería pueden continuar después de que el dizaje y la modificación de respuestas fisiopato-
agente patógeno (EI) ha sido eliminado (Stone & lógicas específicas en sujetos con alteraciones
Barbero, 1970). Como han destacado Whitehead gastrointestinales. En esta dirección, los experi-
y Schuster (1985), el hecho de que el condicio- mentos realizados con técnicas de biofeedback
namiento clásico pueda explicar la ocurrencia de sugieren que es posible modificar diversas res-
los síntomas en algunos sujetos con trastornos puestas gastrointestinales (por ejemplo, la secre-
gastrointestinales es de sumo interés, ya que ción ácida gástrica) proporcionando información
apoya la utilización de algunos programas de tra- y/o refuerzo contingente a variaciones de las
tamiento que en la actualidad se están utilizando, mismas en el sentido deseado (para una revisión
tales como la desensibilización sistemática detallada de la efectividad clínica de las técnicas
(Whitehead, 1985). de biofeedback, véase Simón, 1992).
Finalmente, el condicionamiento operante En la misma línea, resulta evidente que los
alude al aprendizaje de un comportamiento de sujetos pueden aprender concepciones erróneas
enfermedad crónica en función de contingencias acerca de lo que son los hábitos intestinales
de reforzamiento específicas (Wooley, Blackwell mormales)), así como que los síntomas son una
y Winget, 1978). La «conducta de enfermedad))
forma válida para evitar determinadas situacio-
nes y obtener cierto tipo de consecuencias posi-
es conceptualizada como cualquier actividad
tivas inmediatas.
emprendida por un individuo que se percibe a sí
Como es sabido, el tracto gastrointestinal es
mismo como enfermo, para definir el estado de
un sistema muy complejo que desempena esen-
su salud y descubrir un remedio adecuado. Estas cialmente funciones de motilidad, secreción y
actividades generalmente incluyen algunos de
absorción, lo que implica una gran especializa-
los siguientes aspectos (Sarafino, 1990): a) preo-
ción de sus diversos segmentos, desde el esófago
cupación excesiva por la enfermedad, reflejada
hasta la región rectoanal. Además de la singula-
en un constante hablar sobre la misma; b) disca-
ridad funcional de los diversos tramos del tubo
pacidad desproporcionada a tenor de los digestivo, existen zonas intermedias, los esfín-
hallazgos físicos y múltiples quejas insuficiente- teres, cuya especialización es aún mayor, ya
mente documentadas; c) frecuentes visitas a que manifiestan un intrincado funcionamiento y
hospitales y centros de salud; d) ingesta abun- actúan como barreras con una gran selectividad.
dante de fármacos, principalmente de carácter Desde hace muchos anos, es ampliamente re-
psicoactivo; e) remisión de la sintomatología o conocido que este sistema presenta una alta res-
disminución de su severidad mediante la dis- ponsividad ante una gran variedad de estímulos,
tracción. tanto ffsicos como emocionales. En este sentido,
Según Lee (1 986), la conducta de enfermedad cabe mencionar que fué sin duda alguna Pavlov
puede tomar dos formas: normal y anómala. En (1910) el primer investigador que realizó un
su forma normal, la conducta de enfermedad re- trabajo más minucioso, preciso y sistemático so-
presenta una visión o punto de vista realista acer- bre esta problemática, hasta el punto de que el
ca del impacto de la enfermedad. Dicha aprecia- condicionamiento clásico es actualmente un
ción suele ser limitada en el tiempo y está en procedimiento de gran utilidad para el estudio de
proporción a la severidad del problema. Por el la psicofísiología gastrointestinal (Paré, 1990).
contrario, en su presentación anormal, la res- Algunos anos después, Cannon (1 929), White y
puesta del sujeto resulta excesiva con relación a Jones (1938), y Friedman y Snape (1946), entre
la naturaleza de los síntomas, se prolonga más otros, extendieron el alcance de estas observa-
allá del curso natural del trastorno e incorpora ciones, poniendo de manifiesto cómo en los se-
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res humanos diversos aspectos del funciona- adecuado que los anteriores, ya que implica la
miento del sistema gastrointestinal, tales como la existencia de una actividad fisiológica anormal
actividad contráctil y la secreción gástrica, se que ocurre en respuesta a factores psicológicos,
veían alterados por influjo de variables de natu- sin prejuzgar la existencia o no de una lesión
raleza emocional y ambiental. orgánica específica.
Más recientemente, especialmente a partir de Por consiguiente, definimos los trastornos
la segunda mitad de los anos setenta, y gracias al psicofisiológicos gastrointestinales como altera-
desarrollo de procedimientos adecuados de eva- ciones en las cuales existe una interacción (de-
luación psicofisiológica de las diversas res- mostrable) entre eventos fisiológicos y eventos
puestas de este sistema, se han llevado a cabo ambientales que poseen significación psicológica
numerosas investigaciones controladas que han (Whitehead, Fedoravicius, Blackwell y Wooley,
analizado y obtenido resultados concluyentes 1979).
acerca de la estrecha relación existe entre even- Ahora bien, al estudiar los aspectos con-
tos ambientales, experiencia emocional, hábitos ductuales de los trastornos gastrointestinales, el
conductuales y respuestas gastrointestinales psicólogo debe tener presente que junto a las
(Snape, Carlson & Cohen, 1976; Clouse & Lust- alteraciones psicofisiológicas, deben incluirse
man, 1983; Young et al., 1987). otro tipo de problemas para los cuales los proce-
Como resultado de los avances metodológicos dimientos de modificación de conducta son
y técnicos generados, así como del progresivo efectivos, como es el caso de la incontinencia fe-
incremento de la investigación en el ámbito de la cal secundaria a traumas neurológicos o muscu-
psicología de la salud y la medicina conductual, lares locales y trastornos sistémicos. Así, aunque
numerosos trastornos gastrointestinales (particu- los factores psicológicos puedan no estar pre-
larmente la incontinencia fecal, el síndrome del sentes en la génesis o agravamiento de dichos
intestino irritable, las úlceras pépticas y ciertas problemas, las técnicas conductuales pueden ser
alteraciones de la motilidad esofágica) han pa- tratamientos efectivo,s de los mismos. En la
sado a ser analizados desde una perspectiva bio- Tabla 1, y a efectos meramente ilustrativos, se
conductual integrada. ofrece un listado de algunos de los principales
En la actualidad, sin embargo, todavía existe síntomas y trastornos gastrointestinales susce-
confusión entre los gastroenterólogos acerca de ptibles de ser abordados desde una perspectiva
la significación de los términos funcional, psi- conductual.
cosomático y psicofsiológico. Así, como senalan
Shabsin y Whitehead (1991), el vocablo funcio-
nal es habitualmente utilizado para referirse a un 2. APROXIMACION CONDUCTUAL A LA
trastorno o síntoma que ocurre en ausencia de EVALUACION DE LOS TRASTORNOS
causas físicas conocidas y de alteraciones veri- GASTROINTESTINALES
ficables en los tejidos. Por el contrario, el tér-
mino psicosomático alude a trastornos cuyos Al igual que en otros ámbitos de la psicología
síntomas se manifiestan en presencia de lesiones clínica y de la salud, para efectuar una evaiua-
específicas en los tejidos, las cuales se postula eión adecuada de un determinado trastorno
que son originadas o exacerbadas por factores gastrointestinal es preciso desarrollar un proceso
psicológicos. Sin embargo, lo cierto es que dis- de adopción de decisiones cuya finalidad primor-
tinguir entre trastornos psicosomáticos y funcio- dial es servir de base a un tratamiento efectivo
nales sobre la base de la presencia o ausencia de del paciente. Durante el proceso de evaluación, y
lesiones evidenciables, resulta claramente arti- mediante la utilización de téenicas específicas de
ficial e, incluso, inapropiado, ya que dichas le- recogida de datos, se obtiene la información
siones en los trastornos psicosomáticos resultan, necesaria sobre el problema concreto que afecta
hipotéticamente, de una actividad fisiológica al sujeto. El análisis e integración de la informa-
anormal, la cual no parece ser diferente de la ción pertinente y de importancia en una hipótesis
actividad mostrada en los trastornos funcionales. explicativa acerca de la naturaleza del problema
Por ello, Whitehead y Schuster (1985) mantie- determina la modalidad de intervención a utili-
nen que el término psicofisiológico es más zar.
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TABLA 1
Principales síntomas y trastornos gastrointe.gíinales susceptibles de intervencibn conductai
PROBLEMA REF6RENCIAS
Disfagia crónica Hayn1:s (1976); Godoy, Riquelme, Caballo & Catena (1985)
Incontinencia fecal Whitehead, Burgio & Engel (1985); Miner, Donnelly & Read
(1990)
Síndrome del intestino irritable Giles (1 978); Blanchard & Schwarz (1987); Neff & Blanchard
(1987); Lynch & Zamble (1989); Fernández Rodríguez (1992);
Radnitz & Blanchard (1988); Blanchard et al. (1992)
Síndrome de rumiación Murray, Keele & McCarver (1977); Libby & Phillips (1979);
Singh, Manning & Angel1 (1 982)
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considerar como objetivos fundamentales la función principal es permitir descomponer los
obtención de información sobre el conjunto de problemas que presenta el sujeto en ((unidades
hábitos comportamentales que influyen en el conductualesn definidas topográfica y funcional-
funcionamiento del sistema gastrointestinal, así mente, tomándose la información que de ella se
como la determinación de la naturaleza y ca- derive como una primera aproximación (Simón,
racterísticas de la respuesta del medio ante el 1 9 9 4 ~ )Por
. ello, desde el punto de vista con-
comportamiento emitido por el individuo. ductual, se plantea la necesidad y conveniencia
En conjunto, y resumiendo los aspectos claves de efectuar la evaluación completa de estos tras-
resenados, la información obtenida deberá cubrir tornos con la ayuda de técnicas específicas,
los siguientes objetivos principales: entre las que destacan los diversos procedimien-
a) Confirmar la existencia de hábitos inade- tos de registro psicofisiológico (sin olvidar, aun-
cuados (por ejemplo, postponer de forma habi- que no sean objeto de estudio en este trabajo,
tual la necesidad de evacuar) y/o de alteraciones otros procedimientos de evaluación conductual
emocionales (por ejemplo, ansiedad) que puedan tales como el autorregistro, la observación y los
explicar la aparición o el mantenimiento del autoinformes). Por lo que a esto se refiere, es de
problema. destacar que la exposición de las técnicas psico-
b) Indagar la existencia de eventos ambienta- fisiológicas de evaluación que aparece seguida-
les específicos precipitantes o agravantes de la mente tiene mayor validez en las alteraciones
sintomatología (por ejemplo, situaciones de es- gastrointestinales crónicas que en las urgencias
trés). agudas, dado que en aquellas es donde aparecen
c) Proporcionar una línea de base con referen- comprometidos de forma más clara factores y
cia a la cual se pueda valorar posteriormente la variables de naturaleza netamente comportamen-
efectividad del programa de intervención. tal.
d) Posibilitar que los sujetos entiendan el Lógicamente, como ya hemos expuesto en
problema como resultado de una compleja inter- otro lugar (Simón, 1994c), un apartado inelu-
acción entre factores conductuales, emocionales dible de la evaluación es el estudio de los deter-
y fisiológicos, susceptible de ser corregido me- minantes biológicos de las respuestas problema,
diante un aprendizaje adecuado, y no como algo lo que implica la realización previa de un exa-
que inevitablemente «tienen» y escapa a su con- men en profundidad por parte de un especialista
trol. Es decir, generar cambios en la conceptua- en gastroenterología. Durante el mismo, además
lización y modelo explicativo que el paciente del análisis de la sintomatología (su carácter, for-
tiene acerca de su trastorno. Este último aspecto ma de comienzo, intensidad y localización), se
forma parte de lo que se denomina ((educación efectuará una exploración fisica, bioquímica y
del cliente)), aspecto de una importancia funda- radiológica, así como otras exploraciones com-
mental en este ámbito y en ocasiones no sufí- plementarias (por ejemplo, ultrasonografía y
cientemente considerado por los clínicos. endoscopia) tendentes a determinar la existencia
Según los gastroenterólogos, en ocasiones de lesiones específicas.
bastan la entrevista y una exploración física
para establecer el diagnóstico de una determi-
nada alteración gastrointestinal con un grado de 3 . TECNICAS PSICOFISIOLOGICAS DE
exactitud razonable (Roth, 1987). No obstante, EVALUACION
como hemos senalado anteriormente, la recogida
de datos es un proceso acumulativo. La informa- La complejidad anatómica y fisiológica del
ción que obtiene el clínico durante la entrevista tracto gastrointestinal, así como el alto grado de
inicial le orienta hacia la búsqueda de hallazgos especialización de los diversos segmentos que lo
concretos, y la acumulación de estos datos de- componen, conlleva la existencia de una cierta
termina los estudios y exploraciones que procede diversidad de procedimientos de evaluación, los
realizar después. Al igual que en otros ámbitos cuales han de ser adaptados no sólo a las exi-
de intervención clínica, entendemos que la en- gencias de la investigación psicofisiológica en
trevista es, ante todo, un instrumento en torno al humanos, sino también a las propias caracterís-
cual se deben organizar los demás métodos. Su ticas y peculiaridades que presenta la práctica
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clínica. En este sentido, es de destacar que exis- sultar una técnica poco útil en circunstancias es-
ten numerosas técnicas susceptibles de ser utili- pecíficas (P.e., de cara a un entrenamiento en
zadas como índice de algún aspecto del funcio- biofeedback). Paralelamente, al igual que ocurre
namiento gastrointestinal, pero su número dismi- con cualquier procedimiento de intubación, du-
nuye considerablemente si atendemos al interés rante la colocación del tubo nasogástrico se pro-
que éstas pueden presentar para el psicólogo clí- duce cierto malestar en el sujeto, así como una
nico. posible estimulación de la propia secreción ácida
Entre los procedimientos de registro psicofi- gástrica, debiendo esperar a que se produzca una
siológico más utilizados en la actualidad de cara habituación al mismo antes de proceder a efe-
a la evaluación de los trastornos gastrointesti- ctuar la medida. Este aspecto es de gran impor-
nales destacan las medidas de la secreción ácida tancia, ya que podría explicar los resultados
gástrica, las técnicas manométricas, el electro- obte,nidos en algunos estudios en los que se
miograma (EMG) y el electrogastrograma intentó disminuir la concentración de ácido a
(EGG). través de procedimientos de biofeedback (Wel-
gan, 1974).
3.1. Medidas de la secreción ácida gástrica Por su parte, entre las principales medidas in-
trugástricus destacan la telemetría del pH, la uti-
Los métodos clínicos para,la medida de la se- lización del electrodo intragastrico de p H y las
creción ácida gástrica han sido alterados para pruebas denominadas de ((titracióm.
satisfacer en la medida de lo posible los requeri- Mientras que la determinación telemétrica
mientos de la investigación psicofisiológica. Es- del pH intragástrico implica la utilización de un
tos requerimientos son que el conocimiento de transmisor encapsulado del tamano de una píl-
los cambios en acidez debe estar disponible de dora que emite senales a un receptor de FM loca-
forma inmediata y que el procedimiento de me- lizado en el exterior del cuerpo (generalmente el
dida implique el mínimo grado posible de inva- abdomen del sujeto), los electrodos intragás-
sividad y disconfort de cara a que la medida se tricos para la medida del pH requieren su intro-
aproxime a las condiciones normales (Welgan, ducción en el estómago por medio de un cable
1983). Esto posibilita tanto la toma de medidas que se introduce a través de la boca y el esófago
repetidas y prolongadas, como la evaluación (Simón, 1992).
adecuada de los cambios que se producen bajo La telemetría del pH tiene la gran ventaja de
diversas condiciones de estímulo. ser un procedimiento poco intrusivo, permitien-
En esencia, los métodos actualmente disponi- do al sujeto una amplia libertad de movimiento
bles para la medida de la secreción ácida gástrica al verse libre de cables. Además, una vez tragada
implican la detección y registro del pH, la cual la cápsula, produce poca estimulación sobre la
puede efectuarse tanto externamente como en el producción de ácido, especialmente si la compa-
propio interior del estómago. ramos con la utilización de electrodos intragás-
La determinación externa del p H conlleva la tricos de pH y con los tubos nasogástricos dis-
aspiración de los contenidos estomacales por ponibles para la aspiración. Sin embargo, los
medio de un tubo nasogástrico, de forma que la transmisores de pH presentan la desventaja de
medida se realiza fuera del cuerpo con un proporcionar medidas fiables sólo dentro del
electrodo específico (generalmente un electrodo rango de pH 2.0 a pH 9.0, fuera del cual la deter-
de vidrio para la medida del pH). Si bien este minación resulta imprecisa (Ekenved & Walan,
modo de proceder solventa algunos de los 1975).
problemas inherentes a las medidas intragástri- Finalmente, las pruebas de (&ración» requie-
cas que veremos a continuación, no está sin ren la neutralización de los contenidos estoma-
embargo exento de ciertas limitaciones. cales mediante la administración de disoluciones
Entre ellas merece citarse el hecho de que la específicas, generalmente de bicarbonato sódico.
aspiración contínua de los contenidos estoma- Mediante esta técnica se supera uno de los prin-
cales introduce una demora relativamente larga cipales inconvenientes de la medida obtenida
entre la propia secreción y su medida (en ocasio- con los electrodos intragástricos de pH, ya que
nes, próxima a los 30 sgs), por lo que puede re- se obtiene una medida de la secreción de ácido
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independiente de cambios de volumen, de posibles contracciones anormales. Así, por
tomándose la cantidad de bicarbonato sódico re- ejemplo, en el espasmo esofágico difuso
querida para neutralizar el contenido estomacal a (caracterizado clínicamente por la presencia de
pH 7.0 como medida de la secreción. Este as- dolor y disfagia) existe un marcado patrón de
pecto es de suma importancia, ya que la contri- contracción compuesto por ondas de gran
bución de una cantidad dada de secreción de amplitud - incluso por arriba de los 1O0 mmHg,
ácido al pH intragástrico está determinada por el frente a los valores normales de menos de 50
volumen de fluído existente en un momento mmHg - y larga duración - en ocasiones supe-
dado en el interior del estómago. Además, como rior a los 30 sgs, frente a la duración habitual de
se recordará, el pH está relacionado logarítmi- aproximadamente 5 sgs característica de los su-
camente con la concentración de ácido (se define jetos sin patología gastrointestinal (Whitehead &
como el logaritmo del recíproco de la concen- Schuster, 1985); igualmente, puede detectarse
tración de iones H+), de tal suerte que un cambio actividad motora espontánea que no sigue a la
de pH 3.0 a pH 2.0 refleja 10 veces más dife- deglución y, ocasionalmente, una relajación insu-
rencia en concentración de ácido que un cambio ficiente del esfínter esofágico inferior. El de-
de pH 4.0 a pH 3.0 (véase Simón, 1992, para una sarrollo y estandarización de este procedimiento
descripción más detallada de la utilidad clínica de evaluación ha tenido importantes repercusio-
de estos procedimientos). nes tanto en el incremento de nuestro conoci-
miento de los trastornos de la motilidad esofá-
3.2. Manometría. gica (Achem, Crittenden, Kolts & Burton, 1992),
como en el estudio de la responsividad del esó-
En general, la manometría es una técnica uti- fago a los estímulos ambientales (Stacher, 1983).
lizada para determinar la presión en un Órgano En segundo lugar, la manometría colónica
hueco. En gastroenterología, se refiere a un con- permite evaluar la actividad contráctil del colon
junto de procedimientos utilizados para la eva- a través del registro de las variaciones de presión
luación de la motilidad en diversos segmentos en el interior del mismo (Latimer, 1983). A pesar
del tracto gastrointestinal, especialmente de cara de su interés, esta técnica presenta ciertos pro-
al diagnóstico de los trastornos de la motilidad blemas y limitaciones, entre las que cabe des-
esofágica y del recto. Con este fin, las técnicas tacar las siguientes: a) la relativa inaccesibilidad
manométricas emplean globos o balones de del colon ha propiciado que los registros se
tamaño variable, microtransductores de presión, lleven a cabo en el colon distal, extrapolando
cápsulas radiotelemétricas o catéteres múltiples posteriormente los resultados obtenidos a otras
perfundidos con líquido conectados a transdu- porciones del mismo, lo que no es correcto, dado
ctores de presión y a un registro de pluma multi- que la motilidad colónica no es uniforme, sino
canal. que presenta variaciones entre sus diferentes
Las técnicas actualmente disponibles para su segmentos (Hardcastle y Mann, 1968); b) el
utilización en la clínica son la manometría eso- modo de proceder a la hora de realizar el registro
fágica, la manometría colónica y la manometría y, más concretamente, la preparación colónica
anorrectal. mediante la administración de enemas de limpie-
Por lo que se refiere a la primera, decir que za, puede inducir modificaciones en los registros
permite registrar las ondas peristálticas esofá- obtenidos, y c) dificultades metodológicas espe-
gicas así como la presión de los esfinteres esofá- cialmente referidas al análisis de las medidas
gicos superior e inferior, gracias a la intro- obtenidas, que deberá realizarse tanto de forma
ducción en el cuerpo del esófago de un tubo de 3 cualitativa (clasificando las diversas ondas regis-
a 5 mm de diámetro que contiene tres micro- tradas y otorgándoles un determinado significado
transductores de presión en su parte distal (Orr, funcional) como cuantitativa (determinando su
1983). Esta evaluación se realiza en estado de re- frecuencia, amplitud y duración), ya que no to-
poso y tras la deglución, debiendo prestar una das las ondas presivas son funcionalmente equi-
especial atención tanto a la amplitud de las res- valentes (Whitehead, Engel & Schuster, 1980).
puestas observadas, como a la velocidad de pro- Finalmente, la manometría anorrectal es el
pagación de las ondas peristálticas y la presencia procedimiento de evaluación de las respuestas
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rectoesfintéricas más utilizado en la práctica la continencia y de los trastornos de la defeca-
clínica, ya que permite realizar un estudio fun- ción.
cional completo de la región rectoanal de cara a Los avances técnicos generados en los últimos
localizar y cuantificar posibles alteraciones mo- anos están haciendo posible el registro de la pre-
toras y/o sensitivas (Speakman & Henry, 1992). sión anal en el medio natural y durante períodos
Ahora bien, la manometría no sólo aporta una de tiempo relativamente prolongados. En la
gran información sobre los mecanismos fisioló- actualidad, están comenzando a desarrollarse
gicos, normales y patológicos, de la zona anorre- procedimientos de manometría anal ambulatoria,
ctal, sino que además, desde el punto de vista los cuales, a pesar de los problemas prácticos y
terapéutico, es susceptible de utilización efectiva teóricos que todavía presentan, proporcionan
como procedimiento de biofeedback en el trata- una evaluación bajo condiciones fisiológicas
miento de problemas como la incontinencia fecal normales (Roberts & Williams, 1992). (De cara a
y el estrenimiento (Whitehead, Burgio & Engel, una descripción del procedimiento de evaluación
1985; Wald, Chandra, Gabel & Chiponis, 1987; y modificación comportamental, así como de
Berti et al., 1988; Miner, Donnelly & Read, una revisión actualizada de los resultados clí-
1990; Simón, Lara & García, 1991; Simón, nicos obtenidos con biofeedback manométrico,
1992; Lara, 1993). véase Simón, Lara & García, 199 1).
Esta técnica, desarrollada a partir del trabajo
de Schuster, Hookman, Hendrix y Mendeloff 3.3. Técnicas electromiográjicas.
(1969, requiere introducir un tubo dentro del ca-
nal anal y del recto al cual son acoplados tres ba- Desde el trabajo de Haskell y Rovner (1967),
lones o globos conectados a transductores de la electromiografía ha sido ampliamente utili-
presión. El primero de estos globos se sitúa en el zada en gastroenterología como procedimiento
recto, permitiéndonos registrar las contracciones de evaluación de la actividad eléctrica esfinte-
de éste y los cambios en la presión intraabdo- riana en sujetos con disfunciones anales.
minal. Además, es utilizado para estimular el re- El registro de la actividad-EMG, ya sea a tra-
cto y producir su distensión, gracias a la intro- vés de electrodos de superficie (acoplados a
ducción de volúmenes crecientes de aire o agua dispositivos especiales - tapón anal - o simple-
desde el exterior. El segundo globo se localiza en mente emplazados en el anillo subcutáneo del
la parte alta del canal anal, sirviendo para regis- esfínter anal externo) o mediante electrodos de
trar la relajación o inhibición refleja del esfínter aguja coaxiales o monofibra, es de gran valor no
anal interno (reflejo rectoanal inhibitorio). Final- sólo para conocer la actividad del esfínter anal
mente, el tercer globo permanece emplazado en externo y del músculo puborrectal aisladamente
la abertura del ano, siendo su misión principal o en combinación con registro manométrico, si-
detectar la respuesta de contracción del esfínter no también para valorar posibles alteraciones en
anal externo (y otros músculos del suelo pélvico) su inervación (Read & Sun, 1991 ; Speakman &
(Simón, 1994a). Henry, 1992).
Para realizar correctamente la evaluación, el La actividad eléctrica debe registrarse en con-
sujeto debe estar acostado, descansando sobre su diciones de reposo (definidas como la actividad
costado izquierdo y con las piernas flexionadas muscular basa1 del suelo pélvico durante el esta-
90 grados, debiendo considerar a lo largo de la do inactivo, con respuestas EMG de una ampitud
misma los siguientes parámetros fundamentales inferior a los 2.0 uV), durante intentos de con-
(Lara, 1993): respuestas del canal anal en estado tracción máxima del esfínter anal externo y de
de reposo, reflejos rectoanales ante la distensión los músculos del suelo pélvico (con amplitudes
rectal, volumen umbral de percepción de disten- muy variables pero de al menos 10.0 UV durante
sión rectal, umbral de respuesta esfintérica, gra- un período de tiempo de 10 sgs. en sujetos sin
do de acomodación del recto y contracción esfin- patología gastrointestinal) y, finalmente, después
térica voluntaria. Como han senalado Roberts y de intentar simular la defecación (debiendo re-
Williams (1 992), la manometría anorrectal pro- gistrarse en condiciones normales una respuesta
porciona una evaluación fiable y objetiva de la de relajación del suelo pélvico, con amplitudes
función esfinteriana de cara a la investigación de menores a los 2.0 UV o, idealmente, menores que
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las observadas en estado de reposo) (Bielefeldt, y su referencia en un registro monopolar, o el
Enck & Wienbeck, 1990; Simón, 1994b). A este emplazamiento de dos electrodos activos en un
respecto, es de destacar que la contracción vo- registro bipolar, no afecta sensiblemente a la fre-
luntaria y sostenida del esfínter anal externo es cuencia del EGG, pero sí a la amplitud y forma
un factor crucial en el mantenimiento de la con- de onda obtenida.
tinencia, mucho más importante que la con- El emplazamiento habitual de los electrodos
tracción tónica o basa1 del mismo (Schuster, en un registro bipolar, el más utilizado, implica
1975). De hecho, numerosos sujetos con proble- situar un electrodo sobre la línea media que se-
mas de incontinencia fecal presentan una para el cuerpo en dos mitades y justo encima del
respuesta voluntaria de este esfínter muy débil o ombligo, mientras que el otro electrodo se em-
completamente ausente (Bartolo et al., 1983). plaza en el hemicuerpo izquierdo, aproximada-
Además, a través de manometría se ha podido mente a 6 cm de la línea media y justo debajo de
evidenciar que esta contracción voluntaria del la última costilla (Stern, Koch, Stewart & Vasey,
esfínter anal externo incrementa la presión en el 1987).
área anal de dos a tres veces más que la regis- Uno de los ámbitos de mayor interés en los
trada en estado de reposo (Read et al., 1983). que se ha utilizado el EGG es del análisis experi-
Al igual que ocurre con los procedimientos mental de la respuesta al estrés en pacientes con
manométricos, esta técnica está comenzando a úlceras pépticas (Walker & Sandman, 1977),
ser utilizada como procedimiento de interven- así como en estudios encaminados a modificar la
ción en el contexto de las técnicas de biofeed- motilidad gástrica a través de procedimientos de
back, aunque por el momento el número de biofeedback (Simón, 1992). Desgraciadamente,
trabajos realizados es todavía escaso, circunscri- el EGG resulta todavía difícil de interpretar,
biéndose al tratamiento de algunos tipos de in- existiendo serias dudas acerca del significado
continencia fecal (principalmente secundaria a psicofisiológico de algunos de los eventos
intervenciones quirúrgicas) y estrenimiento registrados.
ocasionado por disinergia en los músculos del Las principales aportaciones de la investiga-
suelo pélvico («anismo», disinergia rectoesfin- ción realizada en las dos últimas décadas con
térica o síndrome del suelo pélvico espástico) este procedimiento de registro, así como una
(MacLeod, 1983, 1987, Bleijenberg & Kuijpers, descripción detallada de aspectos técnicos y me-
1987; Loening-Baucke, 1990). todológicos fundamentales puede encontrarse
en Stern y Koch (1985).
3.4. Electrogastrograma (EGG).
285
incrementar la utilización de criterios más Berti, E., Frascio, M., Pitto, G., Reboa, G. & Zanolla, R.
específicos, el diagnóstico continúa dependiendo (1988). Biofeedback conditioning for fecal in-
en gran medida de los datos subjetivos aportados continente. Archives of Physical Medicine and
Rehabilitation, 69: 29-3 1.
por los sujetos, sin utilizar procedimientos de
Bielefeldt, K., Enck, P. & Wienbeck, M . (1990) . Dia-
evaluación para confirmar los reportes verbales
gnosis and treatment of fecal incontinence. Diges-
de éstos ni evaluar sistemáticamente las res- tive Diseases, 8: 179- 188.
puestas psicofisiológicas implicadas a través de Bleijenberg, G. & Kuijpers, H.C. (1 987). Treatment of
procedimientos adecuados de registro, a pesar de the spastic pelvic floor syndrome with biofeedback.
que la medida de tales respuestas es de con- Diseases of the Colon and the Rectum, 30: 108-
siderable interés (ineludible en ocasiones) para la 111.
delimitación y estudio preciso del problema. Brooks, G.R. & Richardson, F.C. (1980). Emotional
Así, y por citar algunos ejemplos, mientras que skills training: a treatment program for duodenal
en la incontinencia fecal el desarrollo de técnicas ulcer. Behavior Therapy, 1 1 : 198-207.
Calloway, S.P., Fonagy, P., Pounder, R.E. & Morgan,
de evaluación ha posibilitado no sólo un mayor
M.J. (1 983). Behavioural techniques in the mana-
conocimiento del problema, sino también una gement of aerophagia in patients with hiatus her-
base sólida de cara a la indicación de unas u nia. Journal of Psychosomatic Research, 27: 499-
otras modalidades de intervención,en función de 502.
los déficits detectados, en otros casos, como Cannon, W.B. (1 929). Bodily changes inpain, hunger,
ocurre en el síndrome del intestino irritable, la fear and ruge (2a ed.). New York: Appleton-Cen-
dificultad fundamental radica en la variabilidad tury-Crofts.
de criterios utilizados a la hora de la evaluación, Clouse, R. E. & Lustman, P. J. (1983). Psychiatric ill-
ness and contraction abnormalities of the esopha-
lo que podría explicar en gran medida la dis-
gus. The New England Journal of Medicine, 309:
paridad de resultados obtenidos en los diferentes
1337- 1342.
estudios realizados. DiCara, L.V., Braun, J.J. & Pappas, B.A. (1970).
Los motivos enumerados hacen que los as- Classical conditioning and instrumental learning of
pectos referentes a la evaluación psicofisiológica cardiac and gastrointestinal responses following
de los trastornos gastrointestinales sea un campo removal of neocortex in the rat. Journal of Compa-
de gran actualidad. En nuestra opinión, su desar- rative and Physiological Psychology, 73: 209-2 16.
rollo permitirá no sólo incrementar nuestro cono- Ekenved, G. & Walan, A. (1975). In vitro studies on the
cimiento acerca de los mecanismos conductuales neutralizing effect of antacids using the Heidelberg
implicados en estos problemas, sino también capsule. Scandinavian Journal of Gastroenterolo-
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ahondar en la relación existente entre eventos
Fernández Rodríguez, C. (1992). Síndrome del intestino
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sin duda repercutirá en un manejo más efectivo ciones clínicas y estrategias de intervención (M. A.
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Effects of an oral hygiene punishment procedure RESUMO
on chronic rumination and collateral behaviors in
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Analysis, 15: 309-3 14. apresentar as técnicas psicofisiológicas de avaliaqiío
Snape, W.J., Carlson, G.M. & Cohen, S. (1976). Colo- dos transtomos gastrointestinais mais relevantes para a
nic myoelectric activity in the irritable bowel syn- prática clínica no ambito da psicologia da saúde. Para
drome. Gastroenterology, 70: 326-330. isto, num primeiro momento, efectuam-se uma série de
Snape, W.J., Carlson, G.M., Matarazzo, S.A. & Cohen, consideraqoes iniciais acerca dos tipos de mecanismos
S. (1977). Evidence that abnormal myoelectrical comportamentais que se supoe poderem estar implica-
activity produces colonic motor dysfunction in the dos nas mencionadas alteraqoes, destacando mais tar-
irritable bowel syndrome. Gastroenterology, 72: de as características gerais da aproximaqiío comporta-
383-387. mental a sua avaliaqtío e a importancia da mesma. So-
Speakman, C.T. & Henry, M.M. (1992). The work of an bre estas bases, analisam-se as diversas medidas da se-
anorectal physiology laboratory. Baillikre ’s creqiío ácida gástrica, as técnicas de manometría eso-
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ments, esophagic, colonic and anorectal manometric
techniques, electromyography (EMG) and electrogas-
RESUMEN trogram (EGG) techniques are presented, finishing
with some questions about the importance o f these
Este trabajo tiene como objetivo fundamental procedures.
presentar las técnicas psicofisiológicas de evaluación Key Words: psychophysiological assessment, gas-
de 10s trastomos gastrointestinales más relevantes de trointestinal disorders, psychophysiological disorders.
cara a la práctica clínica en el ámbito de la psicología
de la salud. Para ello, en un primer momento, se
efectúan una serie de planteamientos iniciales acerca RESUME
de los tipos de mecanismos conductuales que se su-
pone pueden estar implicados en las mencionadas alte- Le but fondamental de ce travail est de présenter les
raciones, destacando más tarde las características techniques psychophysiologiques d’évaluation des
generales de la aproximación conductual a su evalua- troubles gastrointestinaux les plus remarquables,
ción y la importancia de la misma. Sobre estas bases, concemant la pratique clinique dans le cadre de la
se analizan las diversas medidas de la secreción ácida psychologie de la santé. Pour cela, dans un premier
gástrica, las técnicas de manometría esofágica, coló- moment, on presente un ensemble de considérations
nica y anorrectal, la electromiografía (EMG) y el ele- prélirninaires a propos des types de mécanismes com-
ctrogastrograma (EGG), finalizando el trabajo con portamentaux que l’on suppose impliqués dans les
288
troubles déji nommés; ensuite, on met en évidence les ano-rectale, I’électromyographie (EMG) et l’électro-
caractéristiques générales de I’approche comportamen- gastrogramrne (EGG). Enfin, on propose quelques ré-
tale de leur évaluation et I’importance de celle-ci. flexions sur l’importance des procédés mis en place.
C’est sur ces bases que l’on analyse les différents pro- Mots-Clé: évaluation psychophysiologique,
cédés de mesure de la sécrétion acide gastrique, les troubles gastrointestinaux, troubles psychophysiologi-
techniques de manométrie oesophagique, colonique et ques.
289