CATEQUESIS DE CONFIRMACIÓN
JULIO 17 DE 2025
JESUS Y MI PROYECTO DE VIDA
Decidirse por Jesús es optar por su
camino, por su estilo de vida, es
aceptarlo como “el valor fundamental”
que nos oriente, en todo su aspecto.
Supone interpretar sus criterios, sus
formas de pensar y de valorar para ser
una persona humana, profunda, libre,
feliz y justa, que esté a la altura del
Evangelio.
Esto supone aceptar el proyecto de vida
cristiana orientada a reconstruir el
mundo según el plan de Dios, con el
amor y la comunión como fundamento.
JESUS MODELO DE VIDA
No se puede vivir la vida sin un norte, sin un saber para dónde se va, siempre es
necesario tener claro el objetivo fundamental por el que estamos luchando.
Así como hay pequeños y medianos objetivos tiene que haber un gran objetivo en la vida,
ese que nos impulsa a trabajar, a luchar a dar lo mejor de nosotros y de alguna manera
nos orienta en la vida.
Tampoco se puede esperar que otros hagan la vida por nosotros, esa es nuestra
intransferible responsabilidad. Las decisiones más importantes de la vida las tenemos
que tomar nosotros, nadie más puede hacerlo.
Y si dejamos que otros lo hagan tendremos que asumir las consecuencias, porque
esas son intransferibles. Estamos llamados a hacer nuestra propia vida con las mejores
actitudes y decisiones. Por ello es importante tener claro cómo estoy dirigiendo mi
existencia, para dónde la estoy llevando. Dejar la vida al azar es construir nuestra propia
frustración y desilusión.
Dirigir la vida no es fácil, pero es lo que tenemos que hacer. Los creyentes tenemos en
Jesús un modelo a seguir para dirigir de manera adecuada nuestra vida.
Es importante darse cuenta cómo Jesús manejaba los tres ejes fundamentales de la
existencia: la relación consigo mismo, la relación con los demás y la relación con el
absoluto (Dios). Tenemos que estar atentos a cómo Él vivía estas tres relaciones y así
tratar de seguirlo para poder llevar nuestra vida por el camino que nos realiza.
Ahora, cuando el hombre le entrega la vida a Dios, lo que hace es ser libre de las
ataduras del pecado; no es que Dios le quite su libertad y que lo haga un títere, es que le
da la mejor opción para ser.
El Señor no es una opción mágica, ni azarosa, ni que nos quite responsabilidad o libertad
en nuestra vida; sino que nos hace ver más allá y nos posibilita a sacar siempre lo mejor
de nosotros.
El que vive en una relación con Dios lo que hace es asumir una propuesta ética
existencial expresada en la persona de Jesús.
No hay un libreto que seguir sino un modelo que libremente me inspira para vivir. No se
me impone ningún comportamiento, pero si se me motiva a entender las consecuencias
de vivir de una u otra manera.
Si queremos ser luz del mundo tendremos que vivir a la manera de Jesús, no sólo porque
es el camino que nos conduce a nuestra felicidad sino porque de esa manera podemos
provocar a otros a vivir de una manera diferente a como esta sociedad les propone.
Creo que ahora te queda a ti la tarea de revisar el modelo existencial de Jesús ¿cómo
vive en su relación con el Padre Dios? ¿Cómo se relaciona con los hermanos que están a
su alrededor? ¿Cómo se relaciona consigo mismo? Esto exige una detenida lectura de los
evangelios tratando de responder estas preguntas.
Estoy seguro de que allí encontrarás un modelo de vida que te inspirará a dar lo mejor,
porque tendrás claro tu norte de vida y también podrás ver cómo puedes hacer tu propia
existencia, a partir de tus propias decisiones.
Ten la certeza que Dios actúa en nuestro corazón y nos ayuda a dar lo mejor. La fuerza
del Espíritu Santo está actuando en nuestro ser. Animo.
Da lo mejor de ti y lucha por ser feliz. Estaré orando por ti, estoy seguro de que puedes
salir adelante. Fuerza y confianza en Dios.
REFLEXIONEMOS
1. Cuáles son las características de una persona que opta por Jesús
2. ¿Crees que tu proyecto de vida se acerca o se aleja de Jesús?
3. ¿De qué manera has cumplido tu compromiso como cristiano?
4. Lee atentamente la Parábola de los talentos y luego resuelve las preguntas
Porque el reino de los cielos es como un hombre que, al emprender un viaje, llamó a sus
siervos y les encomendó sus bienes. a uno le dio cinco talentos[a], a otro dos, y a otro
uno, a cada uno conforme a su capacidad; y se fue de viaje. El que había recibido los
cinco talentos, enseguida fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
Asimismo, el que había recibido los dos talentos ganó otros dos. Pero el que había
recibido uno, fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor. Después de mucho
tiempo vino* el señor de aquellos siervos, y arregló* cuentas con ellos. Y llegando el que
había recibido los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: «Señor, me
entregaste cinco talentos; mira, he ganado otros cinco talentos». Su señor le dijo: «Bien,
siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu
señor». Llegando también el de los dos talentos, dijo: «Señor, me entregaste dos
talentos; mira, he ganado otros dos talentos». Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel;
en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor». Pero
llegando también el que había recibido un talento, dijo: «Señor, yo sabía que eres un
hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste, y tuve
miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; mira, aquí tienes lo que es tuyo». Pero su
señor respondió, y le dijo: «Siervo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y
que recojo donde no esparcí. Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al
llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses. Por tanto, quitadle el talento y dádselo
al que tiene los diez talentos». Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en
abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y al siervo inútil, echadlo
en las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.
¿Cuál es el mensaje de la parábola?
Representa mediante dibujos a cada uno de los siervos y la actitud que
asumieron
¿Crees que has utilizados bien tus talentos?, justifica tu respuesta
La Propuesta de Jesús Los creyentes debemos:
Amar a Dios como a mi Padre
Amar al prójimo como a mi Hermano
Amarme a mí mismo como Hijo de
Dios
5. Elabora y completa el siguiente cuadro: Escribe tres compromisos que creas deben
adquirir los creyentes, que les permitan construir sus proyectos de vida de
acuerdo con las enseñanzas de Jesús