UNIVERSIDAD DE AQUINO BOLIVIA “UDABOL”
FRACTURAS DE COLLES Y SMITH
ESTUDIANTES: LEIDY MARIANA BOLO MAMANI.
LUIS ANGEL LAURA PEREZ.
MAURICIO ESTEBAN LIMACHI HUASHINTON.
DOCTORA: LIZETH COLQUE GUTIERREZ.
CAMPO: CIENCIAS DE LA SALUD.
ÁREA: MEDICINA 1er SEMESTRE.
GESTIÓN: 2025.
LA PAZ - BOLIVIA
12 de Mayo de 2025
1. FRACTURAS DE COLLES Y SMITH.
Nombre de los estudiantes: LEIDY MARIANA BOLO MAMANI.
LUIS ANGEL LAURA PEREZ.
MAURICIO ESTEBAN LIMACHI HUASHINTON.
Universidad: Universidad de Aquino Bolivia “UDABOL”
Área: Medicina 1er Semestre.
Gestión: 2025.
Correo electrónico: leidybolo380@[Link].
Lugar: La Paz - Bolivia.
I. INTRODUCCION
Las fracturas del extremo distal del radio, conocidas como fracturas de Colles y
Smith, representan una de las lesiones óseas más frecuentes atendidas en los
servicios de urgencias traumatológicas, especialmente en adultos jóvenes tras
traumatismos deportivos o en adultos mayores con osteoporosis. Ambas fracturas
ocurren en la misma región anatómica, pero se diferencian fundamentalmente por el
mecanismo de lesión y la dirección del desplazamiento del fragmento óseo distal.
La fractura de Colles es una fractura extraarticular del radio distal, caracterizada por
un desplazamiento dorsal del fragmento distal del hueso. Es comúnmente causada
por una caída con la mano extendida y representa el tipo más frecuente de fractura
del antebrazo. Por otro lado, la fractura de Smith es menos común y se produce por
un mecanismo opuesto: una caída con la muñeca en flexión, lo que provoca un
desplazamiento ventral (palmar) del fragmento distal.
El estudio anatómico de estas fracturas nos permite comprender no solo la
biomecánica del antebrazo y la muñeca, sino también la importancia de estructuras
musculares, vasculares y nerviosas cercanas que pueden verse comprometidas,
como el nervio mediano en el canal del carpo. El abordaje clínico y terapéutico de
estas lesiones depende del tipo de fractura, su desplazamiento y la integridad de los
tejidos circundantes.
Como grupo, decidimos abordar este tema porque integra conocimientos
anatómicos, fisiopatológicos y clínicos, lo cual resulta clave en nuestra formación
médica temprana. Además, nos permite aplicar lo aprendido sobre huesos del
miembro superior, relaciones musculares y posibles complicaciones neurológicas o
vasculares, reforzando así nuestra comprensión integral de la anatomía aplicada a la
práctica médica real.