08/05/23.
Londres, Inglaterra.
Capítulo 3: Die For You.
Jinsol se rindió. Bloqueó su móvil tirándolo en su cama importándole poco que pudiera
rebotar y caer en el piso, su cabeza dolía y su sistema estaba demasiado intoxicado. Sus
manos temblaban de manera inconsciente y sus ojos estaban pesados.
Se dejó caer en su cama jugueteando con los anillos que residían en sus manos, en su
cabeza resonaba la última discusión que había tenido con su novia. Jungeun había roto un
jarrón por culpa de uno de sus gritos, estaba asustada, y Jinsol sintió temor de eso.
—¿Bro?
—La cagué bro. —respondió la mayor con un tono pesado.
Sus manos seguían temblando en medio del jugueteo.
Lisa bloqueó su celular de igual manera poniendo atención en su mejor amiga, con cuidado
sacó una pequeña cajetilla donde un cigarrillo de marihuana residía.
¿Solamente le quedaba uno?
El sonido de una llamada resonó en la habitación, la mayor del grupo elevó su mirada con
esperanza, sin embargo, al ver como Lisa encendía el cigarrillo posándolo en sus labios y
hablando rompió aquella pequeña ilusión.
—¿Dónde estás?
—Con Jinsoul, en su habitación.
Fumando.
—¿Qué ocurre? —Lisa insistió con ansiedad.
—Voy para allá, no cierres la puerta.
El cigarrillo danzó entre los dedos de la menor de la habitación liberando el humo, Jinsol
mantuvo su visión en el rostro de su mejor amiga. Lisa parecía confundida y totalmente
absorta en su propia mierda.
—Jennie viene para acá. —informó la menor dando una calada profunda— ¿Puedes
creerlo?
—Oh, bro, ¿quieres que me largue? —preguntó la mayor suavemente.
—Nah, solamente me sorprende que desee venir para acá.
—Pensé que ambas habían terminado como amigas. —Jinsol frunció su ceño agobiada—
¿No debería preocuparte que Rosé sepa que tu ex viene a verte?
—Rosé no me habla desde hace unos días, creo que se enojó conmigo.
—¿Por qué?
Lisa exhalo el humo sintiendo sus sentidos adormecerse, sus ojos comenzabas a
enrojecerse y sus músculos se volvieron demasiado frágiles. El mercurio comenzaba a
penetrarse en la habitación y Jinsol lo notó— Porque le dije que amo a Jennie.
Seguía doliendo.
…
La inglesa tomo un sorbo de la bebida fría, el alcohol quemaba a su paso su garganta, pero
su mente se sentía tranquila. Todos sus sentidos y emociones estaban adormecidas,
totalmente libres en su mercurio, vagando libremente en la habitación de manera
inconsciente, desde las ojeras hasta los golpes que eran visibles por el foco de mal
funcionamiento que no tenía intención de cambiar hasta que se estropeara totalmente.
La conversación con su ex novia se había vuelto muy extraña.
Jennie se sentía torpe, ingenua y realmente preocupada.
—Sigues fumando. —indicó la mayor en un tono pesado, casi molesto— El aroma se siente
hasta el pasillo.
Lisa elevó sus cejas ingenua, y la estúpida sonrisa en su rostro causo el enojo de Jennie.
—Jennie, ¿qué te pasa?
—¿A mí? ¡Qué rayos te pasa a ti! No has dejado de drogarte y alcoholizarte ni un solo día.
Jungeun no descuelga su maldito celular y Jisoo se preocupa por sus dos amigas. Todo eso
me pasa.
Lisa dejo aquella lata sobre la mesita levantándose con torpeza, sus ojos viajaron a los
chocolates ajenos. Podía sentir la inseguridad, el miedo, el enojo y el amor en ellos, y con
cuidado deslizo dos de sus dedos al mentón ajeno sintiendo su corazón oprimirse con fuerza
ante el amor que comenzaba a extenderse en su ser.
Amor tóxico.
—Escuche que eres feliz sin mí. —susurró la menor con pena— Y espero sea verdad, Kim.
Jennie abrió sus estrellas sorprendida, las palabras se ahogaban su ser sin saber que
responder realmente. Y entre sus brazos sintió el dolor de su ex novia.
—Eso me mata un poco. —replicó Lisa juguetona— Pero esta bien, porque moriría por ti.
Cerró los ojos por un instante mostrando una pequeña sonrisa. Porque dolía como el
infierno, dolía como si su cuerpo estuviera expuesto a la sustancia más tóxica del mundo que
penetraba cada poro de su piel desgarrándola en vivo.
Lisa estaba más rota de lo que nadie entendía.
Y con temor, acercó su rostro al ajeno capturando aquellos rojizos contra los suyos una vez
más. La besó con tal fuerza que la menor temió lastimar a su mayor, su corazón había
dejado de latir y sus oídos cayeron en el silencio. Todo se apagó porque ya no había nada
ahí.
Pero su amor se encendió porque ahí la tenía a ella, a su pequeña, al verdadero amor de su
vida.
…
Su cabeza dolía, y mucho.
El día se sentía increíblemente pesado y lento, aunque considerando que era Lunes había
una pequeña excusa, el inicio de semana solía ser abrumador, después del “descanso” se
volvía una guerra constante entre sus obligaciones dentro de la universidad y en su
miserable trabajo.
Las cosas con Rosé… Se habían vuelto extrañas.
—Debo asegurarme que sigas viva. —Jinsol golpeo suavemente la mejilla de su mejor amiga
que residía sobre el viejo sofá— Jungeun vendrá hoy, además Olivia nos dará más mierda
de su negocio.
—Si quisiera morir no lo haría aquí, tengo consideración de tu piso. —Lisa soltó sarcástica
en un tono pesado— Además, solamente estoy cansada.
Realmente era triste.
Su mejilla dolía demasiado y un tono morado comenzaba a apoderarse de ella, su celular no
paraba de vibrar y el nombre de “Kim Jisoo” aparecía cada tiempo en una llamada.
Claramente, Lisa no deseaba contestar, no quería enfrentarse con la novia de su ex.
—Bro, mañana hay una fiesta, al parecer irá Haseul y necesito volver a comprar cigarrillos.
—De acuerdo, solamente procuremos no drogarnos tanto.
—¿Por qué?
—Porque últimamente drogarnos parece ser la anestesia de nuestra mente, pero no sé
porque ya no sirve.
El dolor era más grande.
¿Jinsol era una idiota con problemas para expresar sus sentimientos camuflándolos en las
drogas? Por supuesto que sí.
¿Lisa era una idiota con el corazón roto? Efectivamente, lo era.
¿Ambas eran unas idiotas que estaban perdiendo su vida lentamente?
Si, ambas lo eran.
…
Lisa canalizaba sus emociones a través del amor.
—Bueno, ¿qué opinas? —preguntó Jinsol mirando a la pelinegra que residía sobre el suelo
con una bebida energética entre sus manos.
—Está jodida. —respondió tomando un trago a su lata desviando su mirada al cuerpo que
estaba acostado en el sofá que se encontraba detrás de ella— ¿Cómo mierda has
sobrevivido tanto?
—La verdad no lo sé. —Lisa tomó el cigarrillo colocándolo sobre sus labios mientras sentía
los dolores en su cuerpo— Rosé me evita, así que mañana iré a hablar con ella, Jennie
posiblemente me odia, y Jisoo… Creo que ella me quiere golpear.
—Podemos ayudarte. —razonó Jungeun mientras miraba de reojo a su novia que parecía
dormitar ligeramente.
—Lippie.
El dúo estaba cansado.
Sus dolores de cabeza y cuerpo aumentaban con el tiempo, tenía claro que su semestre
había sido perdido y que posiblemente sus padres tarde o temprano le llamarían
reprendiéndole sobre su antigua excelencia académica que ahora parecía nula.
—Bro, tu novia sorprendentemente tiene razón. —la inglesa exhalo el humo para negar un
poco— El problema es que no sabemos exactamente en que nos pueden ayudar.
Olivia frunció su ceño sintiendo su cuerpo pesado.
Lisa estaba fumando mientras divagaba en sus problemas.
Jinsol solamente dormitaba sobre su novia sintiéndose demasiado cansada.
Y Jungeun sentía que todo terminaría pronto.