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Propuesta Curricular y Comunidad Educativa

La propuesta curricular se fundamenta en la noción de aprendizaje y comunidad, destacando la importancia de la escuela como un núcleo integrador de procesos educativos. Se enfatiza que la comunidad, en sus diversas dimensiones, debe ser el contexto en el que se desarrollen los aprendizajes, permitiendo a los estudiantes relacionar sus conocimientos con su vida cotidiana. Además, se promueve una educación que respete la diversidad y fomente valores como la cooperación y la solidaridad entre los miembros de la comunidad.

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Propuesta Curricular y Comunidad Educativa

La propuesta curricular se fundamenta en la noción de aprendizaje y comunidad, destacando la importancia de la escuela como un núcleo integrador de procesos educativos. Se enfatiza que la comunidad, en sus diversas dimensiones, debe ser el contexto en el que se desarrollen los aprendizajes, permitiendo a los estudiantes relacionar sus conocimientos con su vida cotidiana. Además, se promueve una educación que respete la diversidad y fomente valores como la cooperación y la solidaridad entre los miembros de la comunidad.

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Parte II.

Estructura
curricular
6. Fundamentos de la propuesta curricular

En este apartado se presentan los elementos que fundamentan


la propuesta en cuanto a la noción de aprendizaje y comunidad
como pilares que sustentan la estructura formal del currículo. En
este sentido, el perfil de egreso advierte los rasgos de identidad que
las infancias y juventudes que cursan este tramo educativo (pres-
colar, primaria y secundaria) estarán en condiciones de desarrollar
a partir de los contenidos propuestos en los programas de estudio.
Asimismo, se explica la estructura curricular con sus distintos
elementos y relaciones, incluidos aquellos que se agrupan en
los programas de estudio, para finalizar con los contenidos.181

6.1 La comunidad como el núcleo integrador


de los procesos de enseñanza y aprendizaje
Esta propuesta curricular coloca a la comunidad como el espa-
cio social, cultural, político, productivo y simbólico en el que se
inscribe la escuela entendida como el núcleo de las relaciones
pedagógicas, así como de los procesos de enseñanza y aprendi-
zaje, para que las y los estudiantes desarrollen al máximo todas
sus potencialidades y capacidades en el seno de una comuni-
dad a la que sirven y que les sirve.182
Hay tres razones que explican por qué se coloca a la comu-
nidad, urbana o rural, local, nacional y mundial183 como foco de
los procesos educativos, sobre todo para que niñas, niños y ado-
lescentes puedan ejercer de manera efectiva tanto su derecho
a ser sujetos de la educación como a ser sujetos principales del
interés superior del Estado en el acceso, permanencia y partici-
pación en los procesos educativos.
La primera razón es que la escuela no es un espacio aislado
de la comunidad, sino que su razón de ser está en relación con
la vida de las personas que acuden a ella todos los días con sus
lenguas, costumbres, hábitos, identidades, relaciones, afectos y
expectativas, las cuales se construyen y vinculan con otras per-
sonas en diferentes espacios de una comunidad urbana o rural.
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Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022

La escuela es un punto de encuentro, una experiencia más


_única e insustituible_ que se relaciona con otras vivencias den-
tro de la comunidad, como la familia, el centro deportivo, la calle
misma, la biblioteca, la plaza pública, entre otros espacios, que
contribuyen al desarrollo de las niñas, niños y adolescentes.184
La escuela convoca a sus niñas y niños, a sus jóvenes y adoles-
centes, a sus adultos, a sus abuelas y abuelos, a aprender cosas
valiosas, acercándose mutuamente para descubrir lo que tienen
de específicamente humano, así como lo que tienen en común
con los demás.
La segunda razón es que los conocimientos, saberes, valores
y relaciones que construyan las y los estudiantes, establecidos
en los programas de estudio, sólo pueden ser incorporados de
manera integral en su vida cotidiana en el marco general de la
comunidad en la que habitan, incluyendo a la escuela.
Se trata de que sus aprendizajes no sólo tengan sentido en el
marco de la disciplina que refleja los intereses especializados de
los adultos, ni únicamente en el aula, sino que sean llevados a
otros espacios de su vida escolar y comunitaria para que cons-
truyan nuevos significados con lo aprendido, problematizando
la realidad y fortaleciendo así la educación de ciudadanas y ciu-
dadanos que participan en la construcción de una sociedad de-
mocrática.185

78
Parte II: Estructura curricular

La tercera razón es que la escuela debe considerar los conoci-


mientos y saberes socialmente construidos de la vida comunita-
ria por las y los estudiantes, así como el sentido que ellos le dan
en el proceso de enseñanza y aprendizaje para discutir e inclusive
problematizar el contenido del Plan y los Programas de Estudio
a la luz de la realidad concreta que viven. Tal como invita Paulo
Freire en la pregunta: “¿Por qué no establecer una ’intimidad’ ne-
cesaria entre saberes curriculares fundamentales para los alum-
nos y la experiencia social que ellos tienen como individuos?”. 186
Una de las vías para que las escuelas, de acuerdo con su ins-
cripción en el medio urbano o en el espacio rural y su corres-
pondiente tejido social, estén lo más cerca posible de la vida
cotidiana y sus transformaciones sociales radica en la colabora-
ción con la comunidad.
La constelación de instituciones y sujetos de la comunidad
poseen conocimientos, saberes y experiencias que son funda-
mentales para dar profundidad, actualidad, relieve y contexto a
la formación de las y los estudiantes. Esto es especialmente cier-
to en zonas urbanas donde sus procesos de expansión, movili-
dad y tecnologización van revistiendo la idea de una comunidad
que espera la apertura de una escuela en donde se reproduci-
rán los valores culturales de la sociedad.
Ahora el proceso de urbanización se traduce en el desarrollo
de nuevas zonas urbanas o la movilización de las poblaciones de
estas zonas por motivos económicos, migratorios, ambientales
o de seguridad, en donde las escuelas están “esperando” la ins-
talación de nuevos residentes, lo que establece una necesaria y
renovada relación entre las escuelas y las comunidades.187
Las escuelas son parte de un conjunto de relaciones que
producen espacios en los que confluyen el tejido producti-
vo, la ciencia, la tecnología, la familia, los saberes originarios,
el medio ambiente, el Estado, las instituciones y sujetos de la
sociedad en un enjambre de relaciones188 y prácticas sociales,
culturales, ambientales, económicas o políticas con intereses
que se expresan en múltiples escalas:189 local, regional, nacio-
nal e internacional.190
Es importante reconocer que el territorio no se reduce al espa-
cio en el que habita una población ni al patrimonio natural den-
tro de sus límites; es un espacio que se construye y transforma
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Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022

continuamente a partir de la interrelación humana. El territorio


es apropiado por diversas identidades en constante tensión191
que influyen en la dinámica escolar de varias formas: a través de
la participación de familias con valores diversos; de la presencia
de niñas, niños y adolescentes de familias migrantes o que reali-
zan trabajo agrícola que requieren ser incluidos en la escuela;192
así como de la ausencia total o parcial de conexión a internet de
escuelas ubicadas en localidades sin este servicio público.
De manera particular, las maestras y los maestros realizan su
prác­tica educativa en el marco de distintos territorios productores y
producidos por distintas relaciones con el saber, el medio ambien-
te, la política educativa y la formación personal, que se disputan
cotidianamente como parte de una democracia participativa.193
Una característica de la comunidad-territorio en un país tan di-
verso como México, y el conjunto de América Latina, es que en un
mismo espacio conviven múltiples temporalidades194 que se pue-
den manifestar a la hora de abordar un tema de historia, ciencia
o artes, o en el momento de realizar un proyecto que integre uno o
varios contenidos en un campo de formación en la escuela o la
comunidad.
El interés de estos procesos y temáticas formativas está rela-
cionado con el hecho de que el profesorado y estudiantado se
acercan al saber desde una o más formas temporales de vivir el
conocimiento, es decir, a partir de:

y Un espacio-tiempo ancestral que caracteriza a los pue-


blos indígenas y afromexicanos, con sus múltiples sa-
beres indivisibles de la naturaleza.
y La concepción de un espacio-universo homogéneo y ex-
perimentable que expande sus límites de acuerdo con
las leyes de la ciencia y el progreso.195
y Una perspectiva en la que el tiempo y el espacio están di-
sociados por el empleo de las tecnologías de la informa-
ción y la comunicación en casi todos los ámbitos de la vida.

Otro elemento que la comunidad introduce en la escuela, en


sus procesos formativos y relaciones pedagógicas, es que el tiem-
po no se vive en un presente continuo inmutable ni lineal, sino
que en la interacción de todas y todos los miembros de la escuela,
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Parte II: Estructura curricular

así como en la integración del conocimiento, se puede


establecer un diálogo vivo entre el presente y el pasado.
Esto permite que las y los estudiantes se asuman como
sujetos históricos, que el aprendizaje se relacione con el
desarrollo de niñas, niños y adolescentes desde una pers-
pectiva histórica vinculada con el mundo,196 y favorece la
construcción curricular desde una perspectiva histórica
activa que hace posible la transmisión tanto de saberes
como de valores de una generación a otra.197
Vivir juntos es el principio de toda comunidad; es el
espacio en donde los seres humanos viven en común
desde la diversidad, en donde se construyen relaciones
que tejen el sentido histórico del colectivo en un marco
de desigualdades, diferencias, tensiones y riesgos que
muchas veces propicia la exigencia de autoprotección
de la vida, y que llega a intensificarse en la forma de
reclamos y acciones preventivas para salvaguardar a
ciertos grupos de la comunidad de los riesgos o amenazas que
“representan” otros grupos del colectivo.198
Frente a esta idea se plantea una perspectiva de comunidad
que respeta el buen vivir de las poblaciones afromexicanas e in-
dígenas, así como los principios de vida democrática y de justi-
cia social fundamentada en una idea de comunidad que tenga
como propósito la obligación hacia las demás personas.199
Las y los estudiantes, junto con las maestras y los maestros,
pueden construir valores como la cooperación, la solidaridad, la
ayuda y el respeto por las demás personas; sobre todo para quie-
nes necesitan una relación solidaria que les mantenga vincula-
dos con otros seres humanos en el espacio escolar.200
Hacer comunidad es una acción de exposición y contacto res-
pecto a los otros. La comunidad es una construcción que se en-
treteje a partir del cuidado mutuo que se procuran los sujetos,
así como la responsabilidad que asumen hacia la igualdad de
derechos de las demás personas y la igualdad de posibilidades
para ejercer esos derechos.201
La comunidad vuelve a los sujetos (individuales y colectivos)
hacia su exterioridad, y para la escuela esto significa mantener
con la comunidad-territorio una relación permanente de reci-
procidad e intercambio.202
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