Tuberculosis
¿Qué es la tuberculosis?
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa crónica causada por una bacteria llamada
Mycobacterium tuberculosis. Afecta principalmente a los pulmones, pero puede propagarse a otros
órganos del cuerpo.
Agente infeccioso
El principal agente causante de la tuberculosis es el Mycobacterium tuberculosis. Esta bacteria es conocida
por su resistencia y capacidad para sobrevivir dentro de las células del sistema inmunológico.
Fisiopatología
Cuando una persona inhala las bacterias, estas llegan a los pulmones y son ingeridas por células
inmunitarias llamadas macrófagos. Sin embargo, el Mycobacterium tuberculosis puede sobrevivir dentro
de estos macrófagos y multiplicarse, lo que desencadena una respuesta inflamatoria. Esta respuesta forma
granulomas, que son acumulaciones de células inmunitarias que intentan contener la infección. Si el
sistema inmunológico no logra controlar la infección, las bacterias pueden diseminarse a otros órganos.
Síntomas
Los síntomas de la tuberculosis activa pueden variar, pero los más comunes incluyen:
Tos persistente: A menudo con flema o sangre.
Fiebre: Baja grado, especialmente por las noches.
Sudoración nocturna: Intensa.
Pérdida de peso: Sin causa aparente.
Fatiga: Sensación de cansancio extremo.
Pérdida de apetito.
Dolor en el pecho.
Pruebas diagnósticas
Para diagnosticar la tuberculosis, se pueden utilizar las siguientes pruebas:
Prueba de tuberculina: Una pequeña cantidad de proteína derivada de la bacteria se inyecta debajo de la
piel. Una reacción positiva sugiere una infección pasada o presente.
Radiografía de tórax: Puede mostrar lesiones características en los pulmones.
Esputo: Se examina al microscopio para buscar bacterias y se cultiva para identificarlas.
Prueba de interferón gamma: Mide la respuesta inmunológica a la bacteria.
Pronóstico
El pronóstico de la tuberculosis depende de varios factores, como la gravedad de la enfermedad, la
presencia de otras enfermedades (como el VIH), y el cumplimiento del tratamiento. Con un tratamiento
adecuado, la mayoría de los casos de tuberculosis se pueden curar. Sin embargo, si no se trata, puede ser
fatal.
Tratamiento
El tratamiento de la tuberculosis implica el uso de una combinación de antibióticos durante un período
prolongado (generalmente seis meses o más). Es importante seguir estrictamente el tratamiento prescrito
para evitar la resistencia a los medicamentos y curar completamente la infección.
Antibióticos: soniazida, rifampicina, rifabutina, etambutol y pirazinamida.