CUANDO LOS MÚSCULOS SE CANSAN:
FORMACION DE ÁCIDO LÁCTICO
La glucosa es la principal fuente energía que utilizan los músculos para realizar
la contracción durante la actividad física. El ácido láctico es un producto del
metabolismo de la glucosa para obtener la energía cuando se sobrepasa el
metabolismo aeróbico. Se consigue la energía sin mediar el oxígeno.
Por lo tanto, el ácido láctico es la sustancia que nuestro cuerpo produce
naturalmente durante la práctica de actividad física cuando nuestro organismo
no puede obtener energía a través del oxígeno. Se origina, principalmente, en
las células musculares y en los glóbulos rojos. Cuanto menos oxígeno llegue a
nuestro músculo, causa de la intensidad del ejercicio y de las pulsaciones, más
ácido láctico se genera. Por eso, funciona como un combustible producido y
utilizado por nuestro cuerpo.
El ácido láctico acumulado produce, entonces, una acidificación del medio
muscular colindante, la inhibición de enzimas metabólicas musculares, la
aparición de cansancio, la disminución de la eficacia de la contracción muscular
y un fallo de la eficacia del sistema de contracción.
El ácido láctico que se produce en nuestro cuerpo es reutilizado y eliminado por
el organismo y, en caso de sobrepasar este límite, se acumula de forma
progresiva y falla el sistema de eliminación, lo que se considera clásicamente
como un índice de fatiga muscular. “Antiguamente, al ácido láctico se le atribuía
la aparición de las agujetas por cristalización del mismo, sin embargo,
actualmente se conoce que no cristaliza a temperatura corporal”.
Ahora bien, ¿cómo afecta el ácido láctico a un corredor? ¿Por qué es tan
necesario para la práctica del runnig?
“En un corredor es importante saber cuándo, cómo y el nivel de lactato que se
produce para ajustar la carga de los entrenamientos, no para evitarlo, porque
es un producto fisiológico del metabolismo de la glucosa, sino para que, por
medio del entrenamiento, mejore la eficacia y eficiencia del metabolismo de la
glucosa en anaerobiosis (falta de oxígeno) y tolere mejor su presencia en el
músculo”. A esta característica se la conoce como umbral del lactato, que se
puede relacionar con la frecuencia cardiaca y medir en sangre a través de un
test sanguíneo estandarizado. “Permite ajustar el entrenamiento según el nivel
de lactato y medir la evolución de la respuesta fisiológica y rendimiento durante
la actividad deportiva”