UNIVERSIDAD CATÓLICA BOLIVIANA”SAN PABLO”
UNIDAD ACADÉMICA CAMPESINA CARMEN PAMPA
CARRERA DE INGENIERÍA AGRONOMÍA
Universitario(a): Ramirez Sejas Raul
Docente: MVZ Mario Choque Choquehuanca
Asignatura: Enfermedades Infecciosas y Parasitarias de los animales
Semestre:V
: ENFERMEDAD DE NEWCASTLE (NDV)
1. Introducción
La Enfermedad de Newcastle (END), también conocida como peste
aviar pseudopeste o Newcastle Disease Virus (NDV), es una patología
viral de notificación obligatoria ante la Organización Mundial de
Sanidad Animal (OMSA, ex OIE) debido a su alto impacto en la salud
animal y en la economía de los países con actividad avícola.
Es considerada una de las enfermedades más devastadoras para la
producción avícola a nivel global por su alta morbilidad y mortalidad,
su rápida diseminación, y los estrictos controles comerciales que
implica.
2. Agente Etiológico: Caracterización Virológica
El virus causante es un Avulavirus clase II, familia Paramyxoviridae,
con ARN monocatenario de sentido negativo. Posee una envoltura
lipídica y es relativamente lábil a detergentes y desinfectantes.
Clasificación por patotipos:
Velogénico (alta virulencia): Patógeno severo, provoca mortalidad
elevada.
Mesogénico (moderada virulencia): Causa enfermedad respiratoria
moderada.
Lentogénico (baja virulencia): Usualmente empleado en vacunas
vivas.
El virus muta fácilmente, lo que dificulta el control mediante
vacunación si no se adaptan periódicamente las cepas vacunales.
3. Epidemiología
3.1 Reservorios y hospedadores
3.2
Aves domésticas: Pollos, pavos, codornices, patos, gansos.
Aves silvestres y migratorias: Actúan como reservorios silenciosos,
especialmente especies acuáticas como anátidos.
La END afecta a todas las edades, pero los jóvenes son más
susceptibles. El movimiento global de aves vivas y productos avícolas
es un factor clave en la propagación internacional.
3.3 Supervivencia en el medio ambiente
3.4
El virus puede sobrevivir:
>30 días en heces a 20°C
>12 meses en huevos refrigerados
Hasta 4 semanas en plumas
La estabilidad aumenta en ambientes húmedos y fríos.
4. Mecanismos de Transmisión
4.1 Directa:
4.2
Contacto con aves infectadas (vía oral, respiratoria o cloacal).
Transmisión vertical (transovárica): posible pero ineficiente.
4.3 Indirecta:
4.4
Fómites contaminados: Alimento, agua, jaulas, bandejas, ropa, botas.
Huevo contaminado externamente.
Personal, visitantes, vehículos sin desinfección.
Réplica y mutación de cepas lentas en granjas mal manejadas.
5. Signos Clínicos y Patología
Factores que afectan la manifestación:
Patotipo viral.
Especie y edad del ave.
Estado inmunológico.
Coinfecciones.
Manejo y estrés ambiental.
Cuadro clínico según patotipo:
Patotipo Signos clínicos Mortalidad
Lentogénico Tos leve, estornudos, baja en postura. <1%
Mesogénico Respiración dificultosa, jadeo, ronquidos, posible
ataxia en especies sensibles. 5-10%
Velogénico Diarrea verdosa, edema facial, tortícolis, convulsiones,
muerte súbita. Hasta el 100%
Las lesiones post mortem pueden incluir:
Hemorragias en tráquea, proventrículo y mucosa intestinal.
Atrofia del timo y bursitis.
Congestión pulmonar y edema cerebral.
6. Diagnóstico
6.1 Diagnóstico clínico:
6.2
Suele ser orientativo, pero no concluyente, debido a la similitud con
otras patologías como:
Bronquitis infecciosa aviar.
Laringotraqueítis infecciosa.
Influenza aviar.
Micoplasmosis.
6.3 Diagnóstico laboratorial:
6.4
Aislamiento viral en huevos embrionados.
PCR (reacción en cadena de la polimerasa).
Pruebas serológicas: ELISA, inhibición de hemaglutinación (HI).
Secuenciación molecular para caracterización de la cepa.
7. Prevención y Control
La END no tiene tratamiento específico, por lo que las medidas
preventivas son prioritarias.
7.1 Vacunación
7.2
Vacunas vivas atenuadas (cepas lentogénicas tipo LaSota, Hitchner
B1).
Vacunas inactivadas para refuerzos en ponedoras y reproductoras.
La eficacia depende del programa vacunal, manejo y cepa prevalente.
7.3 Bioseguridad
7.4
Aislamiento estricto de la explotación.
Ropa y calzado exclusivos.
Desinfección de vehículos, equipos y visitantes.
Control de plagas.
Instalaciones diseñadas para evitar el contacto con fauna silvestre.
Aplicación del sistema “todo dentro – todo fuera”.
7.3 Medidas en caso de brote
Cuarentena inmediata y notificación oficial.
Sacrificio sanitario de animales infectados o en contacto.
Limpieza y desinfección total del establecimiento.
Vacío sanitario mínimo de 21 días antes de repoblar.
8. Impacto Económico y Sanitario
Un brote de END puede generar:
Pérdidas masivas de aves por mortalidad o sacrificio obligatorio.
Interrupción de exportaciones de carne y huevos.
Desvalorización de productos (menor postura, huevos anormales).
Costos elevados por vacunación, limpieza, repoblación y restricciones
comerciales.
En países en desarrollo, los pequeños productores son especialmente
vulnerables, ya que no cuentan con infraestructura adecuada para
implementar protocolos estrictos de bioseguridad.
9. Aspectos de Salud Pública
Aunque el virus de Newcastle no representa una amenaza seria para
los humanos, puede causar:
Conjuntivitis transitoria, generalmente autolimitada.
Rara vez, síntomas gripales leves.
Afecta solo a personas altamente expuestas: veterinarios, operarios
de vacunación, técnicos de laboratorio.
No hay evidencia de transmisión por consumo de carne o huevos
correctamente cocidos.
10. Recomendaciones Generales
Implementar programas nacionales de vigilancia y notificación.
Promover la capacitación continua de personal avícola en
bioseguridad.
Incluir a los pequeños productores en campañas de vacunación.
Realizar estudios epidemiológicos regulares sobre las cepas
circulantes.
Fomentar la cooperación regional entre países con frontera común.
11. Conclusión
La Enfermedad de Newcastle es una de las patologías más graves que
enfrenta la industria avícola. A pesar de que existen herramientas
efectivas como la vacunación y medidas de bioseguridad, la
persistencia del virus en reservorios naturales y su capacidad de
mutación exigen vigilancia permanente y respuesta sanitaria
inmediata.
Prevenir un brote es más económico y eficiente que controlarlo una
vez establecido. El compromiso del productor, del sector público, y de
los organismos internacionales es clave para mantener la sanidad
avícola y proteger la seguridad alimentaria.