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Vida y legado de Sócrates, filósofo griego

Sócrates fue un filósofo griego clásico de Atenas, considerado uno de los más grandes pensadores de la filosofía occidental y maestro de Platón. No dejó escritos, y su vida y enseñanzas son conocidas a través de las obras de sus discípulos, destacando su método dialéctico y su enfoque en la ética y la política. Fue condenado a muerte en 399 a.C. por corromper a la juventud y fue ejecutado bebiendo cicuta, dejando un legado que influyó en diversas corrientes filosóficas posteriores.
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Vida y legado de Sócrates, filósofo griego

Sócrates fue un filósofo griego clásico de Atenas, considerado uno de los más grandes pensadores de la filosofía occidental y maestro de Platón. No dejó escritos, y su vida y enseñanzas son conocidas a través de las obras de sus discípulos, destacando su método dialéctico y su enfoque en la ética y la política. Fue condenado a muerte en 399 a.C. por corromper a la juventud y fue ejecutado bebiendo cicuta, dejando un legado que influyó en diversas corrientes filosóficas posteriores.
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 Sócrates

filósofo griego clásico ateniense


Sócrates (en griego antiguo: Σωκράτης, Sōkrátēs; Alopece, Atenas,
470 a. C.-399 a. C.), también
llamado Sócrates de Atenas,
[1] [2] [3] [4]

fue un filósofo clásico griego considerado como uno de los


más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal.
Fue maestro de Platón, quien a
su vez fue maestro de Aristóteles, siendo estos tres los
representantes fundamentales de la
filosofía de la Antigua Grecia. Otros discípulos suyos son Antístenes,
Aristipo, Fedón y Esquines.

No hay ninguna evidencia de que Sócrates haya publicado algún


escrito de su autoría. Detalles de
su vida son conocidos gracias a tres fuentes contemporáneas: los
diálogos de Platón, las obras de
Aristófanes y los diálogos de Jenofonte. En los diálogos de Platón se
encuentran los relatos más
completos de Sócrates que han sobrevivido desde la antigüedad. Sin
embargo, quedan preguntas
con respecto a la distinción entre el Sócrates de la vida real y la
representación de Sócrates
platónico.
Aunque fue un patriota y un hombre de profundas convicciones
religiosas, en su vejez fue acusado
de introducir nuevos dioses y corromper a la juventud, alejándola de
la democracia. En el año
399 a. C. fue condenado y se le ordenó beber veneno (cicuta) para
morir.
Es una figura principal de la transformación de la filosofía griega en
un proyecto continuo y
unificado. Se le considera el padre de la filosofía política, de la ética
y es la principal fuente de todos
los temas importantes de la filosofía occidental en general; quizás su
contribución más importante
al pensamiento occidental es su modo dialéctico de indagar,
conocido como el método socrático o
método de «elencos», el cual aplicaba para el examen de conceptos
morales clave, tales como el
bien y la justicia. La historiografía tradicional divide al conjunto de
los pensadores anteriores a
Sócrates (y a su coetáneo Demócrito) como «presocráticos», y a los
influenciados por Sócrates en
«socráticos mayores» (Platón y Aristóteles) y «socráticos menores»
(megáricos, cínicos y
cirenaicos).[5]
Primeros años
Nació en Atenas, donde vivió durante los dos últimos tercios del
siglo

a. C.,[1] [2] [3]

quizá la época
más espléndida en la historia de su ciudad natal y de toda la antigua
Grecia. Fue hijo de Sofronisco,
Biografía

de profesión cantero, y de Fenáreta, comadrona,


emparentados con Arístides, apodado «el
justo».[6] [7] [8]
Según Plutarco, cuando Sócrates nació su padre
recibió del oráculo de Delfos el consejo de «dejar
crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su
voluntad ni reprimirle sus impulsos».[9] [10]
No
obstante, ni Jenofonte ni Platón mencionan esta
intervención del oráculo, lo que hace pensar que
pueda ser una tradición popular muy posterior.
[9]

Educación
Recibió una educación tradicional: literatura,
música y gimnasia. Luego se familiarizó con las
disciplinas de la dialéctica y la retórica utilizadas
por los sofistas. Al principio, Sócrates siguió el
trabajo de su padre; realizó un conjunto de
estatuas de las tres Gracias, que estuvieron en la
entrada de la acrópolis de Atenas hasta el
siglo
a. C.[11] Tuvo por maestro al filósofo
Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones
sobre la física y la moral.
[12]

Sócrates

Escultura de Sócrates, obra de arte romana

del siglo
.
Información personal

Nombre en griego
antiguo

Σωκράτης
Apodo Tábano
Nacimiento 469 a. C.
Alopece (Antigua
Atenas) o Atenas
(Antigua Atenas)
Fallecimiento 15 de febrero de 399
a. C. (edad aprox.
71)
Atenas (Antigua
Atenas)
Causa de muerte Envenenamiento
Residencia Antigua Atenas

Familia
Padres Sofronisco
Fenáreta
Cónyuge Jantipa
Myrto
Hijos Lamprocles

Matrimonio

Xantipa vertiendo sustancias de


desecho en Sócrates.

Se casó con Xantipa (o Jantipa), que era de familia noble.[13]

Según una tradición antigua, trataba


muy mal al filósofo, aunque en realidad Platón muestra, al narrar la
muerte de Sócrates en el Fedón,
una relación normal e incluso buena entre los dos.

Vida política y militar


Fue obediente con las leyes de Atenas, pero evitaba la política. Creía
que podría servir mejor a su
país dedicándose a la filosofía.[13]

Sócrates presidió, por su tribu, la asamblea durante el juicio de


los generales, donde rehusó someter a votación una propuesta
inconstitucional (Platón, Apología,
32b; Jenofonte, Memorabilia., 1.1.18).[14]

Actuando como prítanis (presidente de la Pritanía), se


opuso en vano (exigiendo el cumplimiento de las leyes) a la histeria
de las masas en la Asamblea
(incitadas por unos demagogos) que, atropellando todas las normas
de procedimiento, condenaron
a muerte en bloque a los generales vencedores en la batalla de
Arginusas porque no habían salvado
a los náufragos.[15]
Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como hoplita
con gran valor en las batallas
de Potidea con unos cuarenta años, y en el 432-430 a. C., Sócrates
salvó la vida de su pupilo
Alcibíades. En la batalla de Delio en el 424 a. C. En la batalla de
Anfípolis en el 422 a. C., Alcibíades
salvó la vida de su maestro Sócrates de cincuenta años.[16]

Información profesional
Ocupación Filósofo y profesor
Estudiantes Platón, Jenofonte de
Atenas, Antístenes,
Aristipo, Isócrates,
Euclides de Megara,
Fedón de Elis,
Esquines de Esfeto,
Querefonte,
Simmias, Cebes,
Apolodoro y
Alcibíades
Miembro de Boulé (desde 406 a. C.)

Aspecto
Era de pequeña estatura, vientre prominente, ojos saltones y nariz
exageradamente respingona. Su
figura era motivo de chanza. Alcibíades lo comparó con los silenos,
los seguidores ebrios y lascivos
de Dioniso.
Platón consideraba digno de ser rememorado el día en que le lavó
los pies y le puso sandalias, y
Antifón, el sofista, decía que ningún esclavo querría ser tratado
como él se trataba a sí mismo.
Llevaba siempre la misma capa, y era tremendamente austero en
cuanto a comida y bebida.
Desde muy joven, llamó la atención de los que lo rodeaban por la
agudeza de sus razonamientos y
su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba
sus tertulias con los
ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a quienes les
preguntaba sobre su confianza en
opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía
ninguna enseñanza.

Aunque durante la primera parte de su vida fue un patriota y un


hombre de profundas convicciones
religiosas, Sócrates sufrió sin embargo la desconfianza de muchos
de sus contemporáneos, a los
que les disgustaba la nueva postura que tomó frente al Estado
ateniense y la religión establecida,
principalmente en contra de las creencias metafísicas de Sócrates,
que planteaban «una existencia
etérea sin el consentimiento de ningún dios como figura explícita».
Fue acusado en el 399 a. C. de
introducir nuevos dioses y corromper la moral de la juventud,
alejándola de los principios de la
democracia. Por el contrario, Sócrates se manifestó devoto de los
dioses, y no pretendía introducir
nuevas deidades, a lo que manifestó:

«¿Cómo podría yo introducir nuevos dioses por decir que una voz
divina se me
manifiesta para indicarme lo que hay que hacer? [...] Por otro lado,
que la
divinidad sabe de antemano lo que va a suceder y que lo anuncia
con señales a
quien quiere, tal como yo lo digo, lo dicen también todos y lo creen.
Pero mientras
estos llaman, augurios, voces, coincidencias y adivinos a los que les
anuncian las
señales, yo lo llamo genio divino y pienso que al llamarlo así, me
expreso de
manera más veraz y piadosa que los que atribuyen a las aves el
poder de los
dioses».
[17]
El juicio

Restos de la prisión estatal extramuros del


Ágora de Atenas, donde se cree que estuvo
preso y murió.

Aunque la causa de fondo para llevar a un juicio a Sócrates, según


Jenofonte, fue que este abrió
sus puertas como discípulo a Critias, quien como otros discípulos de
Sócrates fue miembro de la
facción pro-espartana luego denominada los Treinta Tiranos, quienes
se hicieron con el poder en
Atenas tras la guerra del Peloponeso, y fueron acusados de
matanzas y vaciamiento económico por
sus enemigos demócratas.
La Apología de Platón recoge lo esencial de la defensa de Sócrates
en su propio juicio; una valiente
reivindicación de toda su vida. Fue condenado a muerte, aunque la
sentencia solo logró una escasa
mayoría. De acuerdo con la práctica legal de Atenas, Sócrates hizo
una réplica irónica a la sentencia
de muerte del tribunal proponiendo pagar tan solo una pequeña
multa dado el escaso valor que
tenía para el Estado un hombre dotado de una misión filosófica.
También se menciona que
Sócrates pidió jocosamente que se lo podría condenar sencillamente
«invitándole a comer en los
banquetes comunales», en alusión a que estos eran deplorables.
Tanto una como otra enfadaron
tanto al jurado que este volvió a votar a favor de la pena de muerte
por una abultada mayoría. Los
amigos de Sócrates propusieron pagar una fianza, e incluso
planearon su huida de la prisión, pero
prefirió acatar la ley y murió por ello. Pasó sus últimos días con sus
amigos y seguidores.

Muerte
El envenenamiento por cicuta era un método empleado
habitualmente por los griegos para ejecutar
las sentencias de pena de muerte. Sócrates fue juzgado y, declarado
culpable, cumplió esta pena en
el año 399 a. C.[16]
Murió a los 71 años de edad, aceptando serenamente esta condena.
Según relata Platón en la
Apología que dejó de su maestro, este pudo haber eludido la
condena, gracias a los amigos que aún
conservaba, pero prefirió acatarla y morir.
[18]

A su muerte surgieron varias escuelas socráticas, ya que sus


doctrinas eran interpretadas de
manera diferente por sus discípulos. Así, junto a la Academia
platónica, surgieron cuatro escuelas
socráticas menores: la cirenaica, la cínica, la de Elis y Eretria y la
megárica.
[19]

Platón no pudo asistir a los últimos instantes y estos fueron


reconstituidos en el Fedón, según la
narración de varios discípulos. Aquí está el paso que describe los
síntomas:

La muerte de Sócrates. Óleo de Jacques-Louis David de


1787.

"Él paseó, y cuando dijo que le pesaban las piernas, se tendió boca
arriba,
pues así se lo había aconsejado el individuo. Y al mismo tiempo el
que le
había dado el veneno lo examinaba cogiéndole de rato en rato los
pies y las
piernas, y luego, apretándole con fuerza el pie, le preguntó si lo
sentía, y él
dijo que no. Y después de esto hizo lo mismo con sus pantorrillas, y
ascendiendo de este modo nos dijo que se iba quedando frío y
rígido.
Mientras lo tanteaba nos dijo que, cuando eso le llegara al corazón,
entonces
se extinguiría.
Ya estaba casi fría la zona del vientre, cuando descubriéndose, pues
se había
tapado, nos dijo, y fue lo último que habló:
—Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo
descuides.
—Así se hará —dijo Critón—. Mira si quieres algo más.
Pero a esta pregunta ya no respondió, sino que al poco rato tuvo un
estremecimiento, y el hombre lo descubrió, y él tenía rígida la
mirada. Al
verlo, Critón le cerró la boca y los ojos.
Este fue el fin, Equécrates, que tuvo nuestro amigo, el mejor
hombre,
podemos decir nosotros, de los que entonces conocimos, y, en modo
muy
destacado, el más inteligente y el más justo.

Fedón 117e-118c.[20]

Posteriormente, en su honor y a modo de reconocimiento, la


Academia Moderna de Atenas colocó
una estatua suya en la entrada de la institución.

El militar ateniense Alcibíades y


Sócrates

Según la filósofa María Zambrano, en Sócrates la filosofía fue


«ejercicio vital de conocer».[21]
La
base de las enseñanzas de Sócrates y lo que inculcó fue la creencia
en una comprensión objetiva
de los conceptos de justicia, amor y virtud; y el conocimiento de uno
mismo. Sócrates describió el
alma (psique) como aquello en virtud de lo cual se nos califica de
sabios o de locos, buenos o
malos, una combinación de inteligencia y carácter.
Asumiendo una postura de ignorancia, interrogaba a la gente para
luego poner en evidencia la
incongruencia de sus afirmaciones; a esto se le denominó «ironía
socrática», la cual queda
expresada con su célebre frase «Solo sé que no sé nada» (Ἓν οἶδα
ὅτι οὐδὲν οἶδα, hèn oîda hóti
oudèn oîda) y desde esta humildad intelectual, criticaba a los
sofistas por ofrecer su sabiduría a
cambio de dinero.[22]
A la vez, fue capaz de llevar tal unidad al plano del conocimiento, al
sostener que el conocimiento
es virtud y la ignorancia vicio. Su inconformismo lo impulsó a
oponerse a la ignorancia popular y al
conocimiento de los que se decían sabios, aunque él mismo no se
consideraba un sabio, aun
cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le preguntó al
oráculo de Delfos si había alguien
más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó que no había
ningún griego más sabio que él
(Apología 21a). Al escuchar lo sucedido, Sócrates dudó del oráculo, y
comenzó a buscar alguien
Legado

Este artículo o sección tiene referencias, pero necesita más para


complementar su verificabilidad.

más sabio que él entre los personajes más renombrados de su


época, pero se dio cuenta de que en
realidad creían saber más de lo que realmente sabían.
Filósofos, poetas y artistas, todos creían tener una gran sabiduría, en
cambio, Sócrates era
consciente tanto de la ignorancia que le rodeaba como de la suya
propia. Esto lo llevó a tratar de
hacer pensar a la gente y hacerles ver el conocimiento real que
tenían sobre las cosas.

El debate de Sócrates y Aspasia

Creía que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna


persona desea el mal; a su vez, la
virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien actuarán de
manera justa. Su lógica hizo
hincapié en la discusión racional y la búsqueda de definiciones
generales. En este sentido influyó en
su discípulo Platón y, a través de él, en Aristóteles.
Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo
tanto, pasó la mayor parte de su
vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas,
iniciando diálogos y discusiones con
todo aquel que quisiera escucharle, a quienes solía responder
mediante preguntas.
La sabiduría de Sócrates no consiste en la simple acumulación de
conocimientos, sino en revisar
los conocimientos que se tienen y a partir de ahí construir
conocimientos más sólidos.
El poder de su oratoria y su facultad de expresión pública eran su
fuerte para conseguir la atención
de las personas. Otro pensador y amigo influenciado por Sócrates
fue Antístenes, el fundador de la
escuela cínica de filosofía. Sócrates también fue maestro de Aristipo,
que fundó la filosofía
cirenaica de la experiencia y el placer, de la que surgió la filosofía
más elevada de Epicuro. Tanto
para los estoicos como el filósofo griego Epicteto, Sócrates
representó la personificación y la guía
para alcanzar una vida superior.
Tuvo gran influencia en el pensamiento occidental, a través de la
obra de su discípulo Platón.
Aristóteles, discípulo de Platón, señala los dos grandes aportes de
Sócrates:

Dos cosas hay que atribuir con justicia a Sócrates, por un lado el
argumento
inductivo (επακτικοί λόγοι)

[23] y por otro la definición general (ορίζεσθαι

καθόλον)
[24]

Metafísica M, 4; 1078b 27

Dialéctica

Fresco de Sócrates del siglo


-V.

Fue el verdadero iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su


objetivo primordial de ser la ciencia
que busca en el interior del ser humano.[25]

La dialéctica es el método de compartir conocimiento,


usado principalmente por Platón, inspirado en la mayéutica de
Sócrates. Después de plantear una
proposición analizaba las preguntas y respuestas suscitadas por la
misma. Esto le convierte en una
figura extraordinaria y decisiva; representa la reacción contra el
relativismo y subjetivismo sofista, y
es un singular ejemplo de unidad entre teoría y conducta, entre
pensamiento y acción. Platón
adoptó este método en el que por medio del diálogo y la
conversación se llega al conocimiento.

Mayéutica
Privilegió un método, al cual denominó (probablemente evocando a
su madre partera) mayéutica,
es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades. La
mayéutica fue su más grande
mérito, método inductivo que le permitía llevar a sus alumnos a la
resolución de los problemas que
se planteaban por medio de hábiles preguntas cuya lógica iluminaba
el entendimiento. Según
pensaba, el conocimiento y el autodominio habrían de permitir
restaurar la relación entre el ser
humano y la naturaleza. Para Sócrates este era un método por
medio del cual el alma llegaría al
conocimiento, una forma de construir conocimiento a partir de
resolver preguntas y una forma de
analizar la verdad comparando diferentes opiniones. Sócrates creía
que el conocimiento se puede
construir a partir de opiniones y razonamientos. Usando este método
se dio cuenta de que la
mayoría de las personas a las que le preguntaba en Atenas opinaban
sin saber, Sócrates hacía

preguntas y no sabían cómo justificar sus opiniones, gracias a ello se


ganó el apodo de tábano ya
que sus preguntas le parecían molestas a los atenienses.

Política

Sócrates discutiendo con Jenofonte.


La Escuela de Atenas, Rafael.

Se argumenta que Sócrates creía que "los ideales pertenecen a un


mundo que sólo el hombre sabio
puede entender", haciendo del filósofo el único tipo de persona
adecuada para gobernar a otros. En
el diálogo de Platón, la República, Sócrates se oponía abiertamente
a la democracia que dirigía
Atenas durante su vida adulta. Según él la democracia ateniense no
se encontraba a la altura de un
gobierno ideal representado por un perfecto régimen dirigido por
filósofos. Sin embargo, es posible
que el Sócrates de la República de Platón esté coloreado por las
propias opiniones de Platón.
Durante los últimos años de la vida de Sócrates, Atenas estaba en
continuo cambio debido a la
agitación política.[26]

La democracia fue finalmente derrocada por una junta conocida


como los
Treinta Tiranos, dirigida por el pariente de Platón, Critias, que había
sido estudiante y amigo de
Sócrates. Los tiranos gobernaron durante aproximadamente un año
antes de que la democracia
ateniense fuese restaurada, momento en el que declaró una
amnistía para todos los
acontecimientos recientes.
La oposición de Sócrates a la democracia se niega a menudo, y la
pregunta es una de las
discusiones filosóficas mayores al intentar determinar exactamente
lo que Sócrates creyó.[27]
El
argumento más fuerte de aquellos que afirman que Sócrates no
creía realmente en la idea de los
reyes filósofos es que la visión no se expresa antes de la República
de Platón, que es ampliamente
considerada uno de los diálogos "medios" de Platón y no
representativa de las visiones históricas
de Sócrates. Además, según la Apología de Sócrates de Platón, un
diálogo "temprano", Sócrates se

negó a seguir la política convencional; a menudo afirmaba que no


podía mirar los asuntos ajenos o
decirle a la gente cómo vivir sus vidas cuando todavía no sabía
cómo vivir la suya.[28]

Él creía que
era un filósofo comprometido en la búsqueda de la Verdad, y no
pretendía saberlo completamente
todo. La aceptación de Sócrates de su sentencia de muerte después
de su condena también puede
servir para apoyar esta opinión.[29]

A menudo se afirma que gran parte de las tendencias

antidemocráticas son propias de Platón, que nunca fue capaz de


superar su disgusto por lo que se
hizo a su maestro.
En cualquier caso, es claro que Sócrates pensó que las leyes de los
Treinta Tiranos eran también
objetables; cuando se le llamó para ayudar en la detención de un
compañero ateniense, Sócrates se
negó y escapó por poco de la muerte antes de que los tiranos fueran
derrocados. Sin embargo,
cumplió su deber de servir como Prytanis cuando se juzgó a un
grupo de generales que presidieron
una desastrosa campaña naval; incluso entonces, mantuvo una
actitud intransigente, siendo uno de
los que se negaron a proceder de una manera no respaldada por las
leyes, a pesar de la intensa
presión.[30]

A juzgar por sus acciones, consideró las leyes de los Treinta Tiranos
menos legítimas

que el Senado Democrático que lo condenó a muerte.


El aparente respeto de Sócrates por la democracia es uno de los
temas enfatizados en la obra de
2008, Sócrates on Trial de Andrew David Irvine. Irvine sostiene que
fue debido a su lealtad a la
democracia ateniense por lo que Sócrates estuvo dispuesto a
aceptar el veredicto de sus
conciudadanos.[31]

Como dice Irvine: "Durante un tiempo de guerra y gran revuelo


social e
intelectual, Sócrates se sintió obligado a expresar sus puntos de
vista abiertamente, sin importarle
las consecuencias, por lo que hoy se le recuerda no sólo por su
ingenio agudo y su alto nivel ético
sino también por su lealtad al punto de vista de que en una
democracia la mejor manera de que un
hombre se sirva a sí mismo, a sus amigos y a su ciudad -incluso
durante tiempos de guerra- es ser
leal y hablar públicamente de la verdad".[32]

Estatua de Sócrates en la Biblioteca


del Trinity College

Sócrates no escribió ninguna obra porque creía que «cada uno debía
desarrollar sus propias ideas».
Conocemos en parte sus ideas desde los testimonios de sus
discípulos: Platón, Jenofonte, Aristipo
y Antístenes, sobre todo.[33]
Tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe
con certeza sobre sus
enseñanzas se extrae de la obra de Platón, que atribuyó sus propias
ideas a su maestro, y describió
a Sócrates escondiéndose detrás de una irónica profesión de
ignorancia, conocida como ironía
socrática, con gran ingenio y agudeza mental.
Además de los discípulos mencionados, tuvo otros discípulos y
oyentes, entre los que pueden
recordarse a Euclides de Megara, Fedón de Elis y Esquines de Esfeto.

Dado que Sócrates no escribió ninguna obra, nos podemos acercar a


su figura por medio de cuatro
fuentes:
La comedia de Aristófanes, Las nubes, que fue escrita cuando
Sócrates tenía solamente 41 años,
ridiculizándolo y colocándolo en el lugar de los sofistas.
Obras

Fuentes

Los diálogos de Platón como material más importante.


Los escritos de Jenofonte en los que habla de Sócrates, los cuales,
no obstante, contienen
errores históricos y geográficos.
Y finalmente, las menciones de Aristóteles a lo largo de todas sus
obras; no lo conoció
directamente pero tradicionalmente se considera que su recuento es
el más objetivo, al ser este
discípulo de Platón.[34]
Aristófanes (450 a. C. - 386 a. C.)
La representación teatral de la obra de Aristófanes es importante, la
mayoría de sus jurados han
crecido creyendo las mentiras que se esparcen sobre él en la misma,
dice Platón en su Apología de
Sócrates,[35]

donde en la misma le gritaban "¡estafador!". Sócrates argumenta


que Aristófanes es
más peligroso que los tres hombres que presentaron cargos contra
él, porque Aristófanes había
envenenado la mente de los hombres mientras eran jóvenes.
Aristófanes, Jenofonte y Platón fueron unos cuarenta y cinco años
más jóvenes que Sócrates, por
lo que su conocimiento se limita a los últimos años de Sócrates.
Además, los años entre Las nubes
y el juicio de Sócrates fueron años de guerra y trastornos, por lo que
la libertad intelectual ateniense
de la que se jactaba Pericles al principio de la guerra
[36]
se había erosionado completamente al

final de ella.[27]

Platón (424/3 a. C. - 347 a. C.)


Platón no representa los puntos de vista y los métodos de Sócrates
tal como los recordaba, ni
mucho menos como se expresaron originalmente. Hay que tener en
cuenta que Platón pudo haber
dado forma al personaje de Sócrates (o a otros personajes) para
servir a sus propios propósitos, ya
sean filosóficos o literarios. Los diálogos que representaban a
Sócrates como un joven se
produjeron, si ocurrieron, antes de que naciera Platón o cuando era
un niño pequeño. Pero la
tradición filosófica ha decidido pasar por alto los problemas
históricos y asumir por qué el Sócrates
de Platón es el Sócrates que es relevante para el progreso potencial
de la filosofía. Esa estrategia
da lugar a un nuevo problema socrático.[27]

Su alumno Aristóteles también se refiere a Sócrates en


sus escritos. En su Metafísica escribió acerca de su vida y
enseñanzas además de la de su maestro
y otros filósofos.

Jenofonte (425 a. C. - 386 a. C.)


Otra fuente de importancia para el Sócrates histórico es el
historiador y militar, Jenofonte, que dice
de Sócrates: "Nunca conocí a nadie que tuviera más cuidado de
averiguar lo que cada uno de sus
compañeros sabía".[27] [37]

Las diferencias a veces sorprendentes entre el Sócrates de Jenofonte


y
el de Platón se explican en gran parte por las diferencias entre sus
dos personalidades. Jenofonte
era un hombre práctico cuya capacidad de reconocer cuestiones
filosóficas es limitada, por lo que
su Sócrates aparece como un consejero práctico y útil. El Sócrates
de Jenofonte difiere además del
de Platón al ofrecer consejos sobre los temas en los que Jenofonte
fue más experimentado: la
acuñación de dinero
[38]
y la administración de bienes,[39]

sugiriendo que Jenofonte pudo hacer del


personaje de Sócrates un portavoz de sus propios puntos de vista.
Sus otros trabajos que
mencionan a Sócrates son Anabasis, Apología, Hellenica, y Simposio.

Esculturas

Sócrates en el arte

Academia Moderna,
Atenas (Grecia)

Obra original
helenística, en el
Museo Arqueológico
de Cambridge (Reino
Unido)

Biblioteca Nacional,
Montevideo (Uruguay)

Montevideo, Uruguay

Bayreuth, Baviera
(Alemania)

Estatua de Sócrates en
los jardines botánicos
nacionales de Irlanda,
Glasnevin (Dublín)

Estatua de Sócrates en
la Universidad de
Wyoming (Estados
Unidos)

Apología de Sócrates (Jenofonte)


Apología de Sócrates (Platón)
Critias (diálogo)
Braquiología
Diotima de Mantinea
Esquilo
Gnóthi seautón
Intelectualismo socrático
Véase también

Juicio de Sócrates
Las nubes, comedia de Aristófanes
Mayéutica
Tábano social
(5450) Sokrates

1. Brun, Jean (1995). Sócrates ([Link]


id=g2aUdhJqaRYC&pg=PA21) .
Publicaciones Cruz O., S. A. p. 21. ISBN 9789682001598. Consultado
el 8 de junio de 2012.
«Sócrates nació en Atenas, en el demo de Alopecia, entre 470 y 469
a. C.»
2. Giner, Salvador (2008). Historia del pensamiento social
([Link]
3D2SUC&pg=PA38) . Editorial Ariel. p. 38. ISBN 9788434434837.
Consultado el 11 de junio de
2012. «Sócrates murió en 399 tras la guerra del Peloponeso».
3. Eggers Lan, Conrado (2000). Introducción histórica al estudio de
Platón ([Link]
s/books?id=HupWmLbSPswC&pg=PA114) . Ediciones Colihue SRL. p.
114.
ISBN 9789505817290. Consultado el 11 de junio de 2012. «Es
sabido, en efecto, que Sócrates
murió en el 399, y que la Apología o el Critón datan de ese año o
muy poco más tarde.»
4. Ríos Pedraza, Francisco; Haya Segovia, Fernando (2009). «La
filosofía antigua» ([Link]
[Link]/books/about/Historia_de_la_filosof
%C3%ADa_2_Bachillerato.html?id=n6SzygAACA
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23. Que con algunas reservas puede interpretarse como proceso de
inducción necesario que
permite pasar de los casos particulares al concepto general. Puede
considerarse así siempre y
cuando no introduzcamos en el pensamiento de Sócrates los matices
modernos que el
problema de la inducción supone.
24. Que viene a querer significar tal como señala Aristóteles en
Tópicos /A, 18, la idea de concepto
universal aplicado a la definición.
25. Long, 2011, p. 358.
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del CHS.

 ¡Hola! Claro, hablemos sobre Sócrates, una figura fascinante de


la filosofía. Nació en Atenas alrededor del 470 a.C. y es considerado
uno de los más grandes filósofos de la historia. Aunque no dejó
escritos, su pensamiento ha perdurado gracias a sus discípulos,
especialmente Platón, quien nos ofrece una visión detallada de su
vida y enseñanzas a través de sus diálogos.

Sócrates es famoso por su método de indagación, conocido como el


método socrático, que se basa en hacer preguntas para estimular el
pensamiento crítico y ayudar a las personas a llegar a sus propias
conclusiones. Su famosa frase "Solo sé que no sé nada" refleja su
humildad intelectual y su creencia en la importancia de la
autoconciencia.

A pesar de ser un patriota y tener convicciones religiosas profundas,


fue condenado a muerte en el 399 a.C. por corromper a la juventud
y por introducir nuevos dioses. Aceptó su sentencia con serenidad,
lo que ha llevado a muchos a admirar su compromiso con sus
principios.

Su legado es inmenso, influyendo en generaciones de pensadores y


estableciendo las bases de la ética y la filosofía política.

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