CONCEPTO DE ARTICULACIONES
Las articulaciones son las uniones entre dos o más huesos del esqueleto. Son
estructuras complejas que permiten el movimiento del cuerpo y proporcionan
soporte mecánico.
PARTES DE UNA ARTICULACIÓN
Las articulaciones móviles o sinoviales (las más comunes) típicamente incluyen
las siguientes partes:
Cartílago articular: Tejido liso y resistente que cubre los extremos de los huesos,
reduciendo la fricción y absorbiendo impactos.
Membrana sinovial: Tejido que reviste la cápsula articular y produce el líquido
sinovial.
Líquido sinovial: Fluido viscoso que lubrica la articulación y nutre el cartílago.
Cápsula articular: Tejido fibroso que rodea la articulación, proporcionando
estabilidad y conteniendo el líquido sinovial.
Ligamentos: Bandas de tejido conectivo fibroso que unen los huesos, estabilizan la
articulación y limitan su movimiento.
Tendones: Aunque no son parte directa de la articulación, los tendones conectan
los músculos a los huesos y son cruciales para el movimiento articular.
Bursas: Sacos llenos de líquido sinovial que se encuentran entre los huesos y los
tejidos blandos, ayudando a reducir la fricción.
Meniscos (en algunas articulaciones como la rodilla): Cartílagos fibroso que
amortiguan y estabilizan la articulación.
CLASIFICACIÓN DE LAS ARTICULACIONES
Las articulaciones se pueden clasificar de varias maneras, siendo las principales:
1. Clasificación Funcional (según su grado de movimiento):
Sinartrosis (Inmóviles): Permiten poco o ningún movimiento. Los huesos están
unidos por tejido fibroso o cartilaginoso. Ejemplos: Suturas del cráneo,
articulaciones entre los dientes y la mandíbula.
Anfiartrosis (Semimóviles): Permiten un movimiento limitado. Los huesos están
unidos por cartílago o tejido fibroso. Ejemplos: Sínfisis púbica, discos
intervertebrales.
Diartrosis (Móviles o Sinoviales): Permiten una amplia gama de movimientos.
Poseen una cavidad sinovial. La mayoría de las articulaciones del cuerpo son de
este tipo. Ejemplos: Hombro, codo, cadera, rodilla.
2. Clasificación Estructural (según el tipo de tejido que une los huesos):
Fibrosas: Los huesos están unidos por tejido conectivo fibroso denso.
Suturas: Fibras cortas que unen los huesos del cráneo.
Sindesmosis: Los huesos están unidos por una banda de tejido fibroso más larga
(ligamento interóseo o membrana interósea). Ejemplo: Articulación entre la tibia y
el peroné (distal).
Gónfosis: Articulación entre un diente y su alvéolo en la mandíbula o el maxilar.
Cartilaginosas: Los huesos están unidos por cartílago.
Sincondrosis: Los huesos están unidos por cartílago hialino. Muchas son
temporales y se osifican con el tiempo. Ejemplo: Articulación entre la epífisis y la
diáfisis de un hueso en crecimiento.
Sínfisis: Los huesos están unidos por fibrocartílago. Ejemplo: Sínfisis púbica,
discos intervertebrales.
Sinoviales: Poseen una cavidad articular llena de líquido sinovial. Se subdividen
según la forma de sus superficies articulares y el tipo de movimiento que permiten:
Plana o Artrodia: Superficies articulares planas o ligeramente curvas, permiten
movimientos de deslizamiento. Ejemplo: Articulaciones intercarpianas e
intertarsianas.
Bisagra o Gínglimo: Permiten movimiento en un solo plano (flexión y extensión).
Ejemplo: Codo, rodilla, interfalángicas.
Pivote o Trocoide: Permiten la rotación alrededor de un eje. Ejemplo: Articulación
radiocubital proximal, atlantoaxoidea (entre la primera y segunda vértebra
cervical).
Condílea o Elipsoidal: Superficies articulares ovaladas, permiten movimientos
biaxiales (flexión-extensión, abducción-aducción, circunducción limitada). Ejemplo:
Articulación radiocarpiana (muñeca), metacarpofalángicas.
Silla de Montar o Selar: Superficies articulares con forma de silla de montar,
permiten movimientos biaxiales con mayor libertad que las condíleas. Ejemplo:
Articulación carpometacarpiana del pulgar.
Esférica o Enartrosis: Superficie articular esférica que encaja en una cavidad
cóncava, permiten movimientos multiaxiales (flexión-extensión, abducción-
aducción, rotación, circunducción). Ejemplo: Hombro, cadera.
FUNCIONES DE LAS ARTICULACIONES
Las principales funciones de las articulaciones son:
Unión: Conectar los huesos del esqueleto, proporcionando un marco estructural
para el cuerpo.
Movimiento: Permitir una amplia gama de movimientos corporales, desde
movimientos finos hasta movimientos amplios y potentes. El tipo de movimiento
depende de la estructura de la articulación.
Soporte: Soportar el peso del cuerpo y transferir fuerzas entre los huesos.
Protección: Ayudar a proteger órganos internos al permitir la flexibilidad del
esqueleto.
Amortiguación: El cartílago articular y el líquido sinovial ayudan a absorber los
impactos y reducir la fricción durante el movimiento.
LESIONES DE LAS ARTICULACIONES
Las articulaciones son susceptibles a diversas lesiones, que pueden ser causadas
por traumatismos, uso excesivo, enfermedades o el proceso de envejecimiento.
Algunas lesiones comunes incluyen:
Esguinces: Lesiones de los ligamentos causadas por un estiramiento o desgarro.
Distensiones: Lesiones de los músculos o tendones alrededor de la articulación.
Dislocaciones (Luxaciones): Cuando los huesos que forman una articulación se
salen de su posición normal.
Fracturas: Rupturas de los huesos que forman la articulación.
Bursitis: Inflamación de las bursas.
Tendinitis: Inflamación de los tendones.
Artritis: Inflamación de la articulación. Los tipos más comunes son:
Osteoartritis: Degeneración del cartílago articular debido al desgaste.
Artritis Reumatoide: Enfermedad autoinmune que causa inflamación crónica de las
articulaciones.
Gota: Acumulación de cristales de ácido úrico en la articulación, causando
inflamación.
Lesiones del menisco (en la rodilla): Desgarros del cartílago meniscal.
Desgarros del labrum (en el hombro y la cadera): Lesiones del anillo de cartílago
que rodea la cavidad articular.