Plan Estratégico Sectorial Multianual (Pesem) 2024-2030
Diagnóstico
El diagnóstico del sector Vivienda, Construcción y Saneamiento parte del análisis de sus
competencias fundamentales, las cuales incluyen la vivienda, la construcción, el saneamiento, el
urbanismo, la propiedad urbana y los bienes estatales. Estas áreas están a cargo del Ministerio de
Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y sus entidades adscritas, que actúan en
coordinación con los gobiernos regionales, locales y diversos actores públicos y privados.
Actualmente, el sector enfrenta desafíos estructurales como el crecimiento urbano desordenado,
la limitada planificación territorial, el déficit de vivienda adecuada, la informalidad en la
construcción, y la desigualdad en el acceso a los servicios básicos de agua y saneamiento,
especialmente en las zonas rurales. A ello se suma la necesidad de fortalecer la institucionalidad,
mejorar la articulación intergubernamental y promover una mayor participación ciudadana en la
gestión del desarrollo urbano.
En consecuencia, el diagnóstico evidencia la urgencia de implementar políticas
sostenibles, inclusivas y con enfoque territorial que permitan cerrar brechas, mejorar la calidad
de vida de la población y avanzar hacia ciudades más seguras, resilientes y equitativas. Esto
exige no solo inversión e innovación, sino también una gobernanza efectiva que articule
esfuerzos por niveles de gobierno.
Delimitación del Sector
La delimitación del sector Vivienda, Construcción y Saneamiento se establece a partir de
las competencias asignadas al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y
sus entidades adscritas. Asimismo, este sector abarca a instituciones públicas y privadas de los
niveles nacional, regional y local, así como a personas naturales o jurídicas que realizan
actividades vinculadas a sus ámbitos de acción. De esta manera, el sector incluye las siguientes
materias de competencia: vivienda, construcción, saneamiento, urbanismo y desarrollo urbano,
bienes estatales y propiedad urbana. Cabe señalar que esta delimitación se encuentra respaldada
por el marco normativo vigente, en particular por la Ley de Organización y Funciones del MVCS
(Ley N.º 30156), entre otras disposiciones legales pertinentes. A continuación, se profundizará
las materias de competencia del MVCS.
En primer lugar, el sector Vivienda comprende las edificaciones destinadas al
alojamiento de personas, ya sea como viviendas independientes o multifamiliares, que incluyen
espacios adecuados para dormir, cocinar, asearse y convivir. Asimismo, abarca la Vivienda de
Interés Social, la cual es impulsada por el Estado con el objetivo de reducir el déficit
habitacional, y se dirige especialmente a personas en situación de pobreza o vulnerabilidad,
incluyendo a quienes habitan en zonas de riesgo no mitigable. Por otro lado, el sector
Construcción incluye todas las actividades relacionadas con la ejecución de obras, tanto de
edificaciones como de infraestructura urbana y de ingeniería civil. Estas actividades involucran
desde la instalación de servicios básicos hasta el uso de estructuras temporales o prefabricadas.
Además, este sector abarca a los actores involucrados en el proceso constructivo y se orienta a
promover edificaciones seguras, sostenibles y con menor grado de informalidad.
A su vez, el sector Saneamiento tiene como finalidad asegurar la prestación de servicios
básicos como el acceso al agua potable, el alcantarillado, el tratamiento de aguas residuales y la
disposición sanitaria de excretas, tanto en zonas urbanas como rurales. En este contexto, se busca
garantizar que estos servicios sean de calidad, sostenibles y gestionados eficientemente,
especialmente para la población vulnerable y las zonas con menor cobertura. En cuanto al sector
de Urbanismo y Desarrollo Urbano, este se enfoca en el ordenamiento y transformación de las
ciudades y centros poblados, promoviendo condiciones de vida saludables, inclusivas y
sostenibles. Comprende aspectos como el acondicionamiento territorial, la planificación urbana,
la gestión del suelo y de los espacios públicos, así como la implementación de equipamiento
urbano que facilite el desarrollo armónico y seguro de la población.
De igual modo, la Propiedad Urbana se refiere al derecho legal que poseen las personas
o entidades sobre bienes inmuebles ubicados en zonas urbanas, tales como terrenos, viviendas o
locales comerciales, este derecho permite el uso, disfrute, disposición y recuperación del bien,
siempre dentro del marco legal vigente, por ende, en este ámbito, COFOPRI juega un papel clave
mediante la formalización y actualización del catastro predial a nivel nacional. Por último, los
Bienes Estatales comprenden los predios de propiedad del Estado, como terrenos, playas, islas y
otros, que pueden pertenecer a cualquier nivel de gobierno. La administración de estos bienes
está a cargo de la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN), la cual se encarga de
normar, supervisar y promover un uso ordenado y eficiente de los mismos, en beneficio del
desarrollo nacional y para fomentar la inversión pública y privada.
Futuro deseado del sector vivienda
Hacia el año 2030, el Perú habrá consolidado un modelo de desarrollo urbano y territorial
que se caracteriza por ser sostenible, inclusivo y resiliente, orientado a mejorar de manera
integral la calidad de vida de la población. Por ende, primero se habrá reducido
significativamente la brecha de acceso a vivienda adecuada, priorizando a las personas en
situación de pobreza y vulnerabilidad, es así, que las viviendas serán dignas, accesibles, y
resistentes al cambio climático y estarán integradas en entornos urbanos ordenados y seguros.
Asimismo, se habrá logrado un avance sustancial en la cobertura y calidad de los servicios de
agua y saneamiento, tanto en áreas urbanas como rurales. Esto será posible gracias a una gestión
eficiente, participativa y con enfoque territorial, que tomará en cuenta la diversidad geográfica y
cultural del país. Además, el uso de tecnologías adecuadas y mecanismos innovadores de
financiamiento permitirán una mayor sostenibilidad en la prestación de estos servicios.
Por otro lado, la planificación urbana y territorial será efectiva, articulando a todos los
niveles de gobierno con los sectores involucrados. A través de un proceso técnico y concertado,
se habrá fortalecido la institucionalidad para planificar y ordenar el territorio, fomentando
ciudades y centros poblados sostenibles, equitativos y competitivos, por consiguiente, las
localidades estarán dotadas de servicios básicos, infraestructura adecuada y espacios públicos
seguros y accesibles para todos. Adicionalmente, el sector habrá promovido la seguridad y
sostenibilidad de las edificaciones, asegurando que cumplan con estándares técnicos modernos y
accesibles. Donde, se habrán implementado mecanismos de fiscalización más eficientes y
programas de capacitación dirigidos a los actores del sector construcción, con énfasis en la
innovación tecnológica y la economía circular.
También es importante señalar que el enfoque de gobernanza se habrá transformado,
gracias a la participación activa de la ciudadanía y a la transparencia en la gestión, se habrá
generado un entorno de confianza que favorece la implementación de políticas públicas eficaces,
en tanto, el sector contará con una gobernanza digital sólida, apoyada en sistemas de información
interoperables y abiertos, lo cual facilitará la toma de decisiones basada en evidencia.
Finalmente, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, junto con sus entidades
adscritas, habrá desarrollado una gestión estratégica centrada en el cierre de brechas, el
fortalecimiento institucional y la mejora continua. A través de medidas estratégicas concretas y
sostenidas, el sector se consolidará como un pilar clave para el desarrollo humano y territorial del
país, contribuyendo de manera decisiva a la Visión del Perú al 2050.
Políticas y Planes Coordinados
Una vez diagnosticada la situación del sector y formulada la visión de futuro deseado, el
PESEM 2024–2030 avanza hacia la articulación estratégica mediante políticas y planes
coordinados, que buscan alinear los esfuerzos institucionales en todos los niveles de gobierno y
con otros sectores. Primeramente, estableciendo los Objetivos Estratégicos Sectoriales (OES),
que representan los resultados que el sector Vivienda, Construcción y Saneamiento desea
alcanzar en beneficio de la población, estos objetivos están en armonía con el Plan Estratégico de
Desarrollo Nacional (PEDN) y las políticas nacionales prioritarias. Entre ellos destacan la mejora
en la planificación territorial, el acceso a vivienda adecuada y a servicios de agua y saneamiento,
tanto en zonas urbanas como rurales, y la garantía de edificaciones seguras y sostenibles. Para
concretar estos objetivos, se diseñaron Acciones Estratégicas Sectoriales (AES), que son
intervenciones específicas destinadas a operativizar cada uno de los OES, estas acciones están
orientadas, por ejemplo, a incrementar el análisis de riesgo en la gestión territorial, mejorar los
sistemas de información geoespacial, fortalecer la planificación urbana, y fomentar la innovación
en los sistemas constructivos.
Además, el PESEM establece una vinculación directa con otras políticas nacionales, tales
como la Política Nacional del Ambiente, la de Competitividad y Productividad, y la de Gestión
de Riesgo de Desastres, por lo tanto, este vínculo permite que las acciones del sector no solo
cumplan sus fines internos, sino que también contribuyan al logro de metas nacionales más
amplias, como la sostenibilidad ambiental, la resiliencia frente al cambio climático y el
desarrollo urbano ordenado. Asimismo, el PESEM se articula con los planes del SINAPLAN,
promoviendo la coherencia entre el planeamiento sectorial, territorial, institucional y regional.
De este modo, se fortalece la capacidad del Estado para ejecutar intervenciones más integrales y
de mayor impacto.
Seguimiento y Evaluación para la Mejora Continua
En el marco del PESEM 2024–2030, la fase de Seguimiento y Evaluación para la Mejora
Continua se presenta como un componente fundamental que garantiza la eficacia de la
planificación estratégica en el sector Vivienda, Construcción y Saneamiento. Para ello, se ha
diseñado un sistema estructurado que permite monitorear, analizar y retroalimentar de manera
continua el cumplimiento de los Objetivos Estratégicos Sectoriales (OES) y las Acciones
Estratégicas Sectoriales (AES). En primer lugar, se establece un proceso de seguimiento que se
realiza de forma anual y tiene como propósito recopilar datos relevantes sobre el avance físico y
financiero de las intervenciones sectoriales. Este seguimiento no solo permite verificar la
ejecución de las acciones planificadas, sino que también facilita la detección temprana de
posibles desviaciones, generando alertas que permiten tomar decisiones correctivas con
oportunidad y evidencia. Además, toda esta información se registra y sistematiza en la
plataforma digital Ceplan v.01, herramienta que centraliza y transparenta el estado de
cumplimiento de los compromisos sectoriales.
Por otra parte, se contempla un proceso de evaluación que se realiza cada dos años, el
cual permite profundizar en la revisión de resultados alcanzados, mediante la aplicación de
metodologías analíticas que faciliten una mirada crítica sobre el desempeño del sector, esta
evaluación además de analizar el grado de cumplimiento de los indicadores establecidos,
también formula recomendaciones técnicas que permiten ajustar o rediseñar intervenciones
estratégicas en función de la evidencia generada. De este modo, tanto el seguimiento como la
evaluación se articulan como mecanismos complementarios, cuyo valor reside en su capacidad
de alimentar un ciclo constante de mejora continua; en virtud de esta lógica, el PESEM no solo
se convierte en una herramienta de planificación, sino también en un instrumento dinámico de
gestión pública, orientado a elevar la calidad de vida de la población a través de políticas
sectoriales más eficientes, eficaces y adaptativas.
Articulación con otras políticas
1. Plan Estratégico de Desarrollo Nacional (PEDN) al 2050: Es la principal guía de largo plazo
del país. El PESEM contribuye directamente a los Objetivos Nacionales 1 y 2 del PEDN:
ON1: Desarrollo pleno de capacidades de las personas, sin dejar a nadie atrás.
ON2: Gestión sostenible del territorio, con enfoque en la reducción de riesgos y
adaptación al cambio climático.
2. Visión del Perú al 2050: Este documento plantea el Perú como un país con igualdad de
oportunidades, sostenible, competitivo, sin corrupción y con instituciones sólidas. El PESEM se
alinea con esta visión, priorizando la equidad, el acceso universal a servicios y la gestión
resiliente del territorio.
3. Política Nacional de Vivienda y Urbanismo (PNVU): Busca garantizar el derecho a una
vivienda adecuada y al hábitat. El PESEM integra sus lineamientos, especialmente en:
Reducción del déficit habitacional.
Promoción del desarrollo urbano ordenado.
Gestión sostenible del suelo y acceso a servicios básicos.
4. Plan Nacional de Saneamiento (PNS): El PESEM recoge las metas de cobertura, calidad y
sostenibilidad de los servicios de agua potable y saneamiento, tanto en zonas urbanas como
rurales, conforme al PNS.
5. Política Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP): El PESEM se alinea a través
de medidas que mejoran la infraestructura urbana, reducen la informalidad en la construcción y
fortalecen la industria del sector inmobiliario.
6. Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (PNGRD): Al integrar el enfoque de
gestión del riesgo en la planificación urbana y en las edificaciones seguras, el PESEM articula
directamente con esta política, promoviendo ciudades resilientes y habitabilidad segura.
7. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Especialmente con los ODS:
ODS 6: Agua limpia y saneamiento.
ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles.
ODS 13: Acción por el clima.