Patologías Respiratorias Comunes
Patologías Respiratorias Comunes
Asma
El asma es una enfermedad crónica que afecta a personas de todas
las edades. Se debe a la inflamación y la contracción de los músculos que
rodean las vías respiratorias, las cuales dificultan la respiración.
Aunque a veces reviste gravedad, el asma se puede controlar con un
tratamiento adecuado. Las personas que presentan síntomas de asma
deben acudir a un profesional de la salud.
Si no se trata correctamente, puede causar trastornos del sueño,
cansancio durante el día y problemas de concentración. Además, las
personas asmáticas y sus familiares se ausentan a veces de la escuela y el
trabajo, lo cual tiene repercusiones económicas para la familia y la sociedad
en general. Cuando una persona asmática presenta síntomas intensos,
puede necesitar atención urgente y, en ocasiones, requerir hospitalización
para someterse a tratamiento y seguimiento. En los casos más graves, el
asma puede causar la muerte.
Síntomas
Los síntomas pueden ser distintos según la persona. Cuando se
agravan mucho, se produce una crisis asmática. Estos síntomas suelen ser
más intensos durante la noche o al hacer ejercicio.
Causas
Diagnóstico
Evaluación clínica
Prueba de la función pulmonar
Tratamiento
Bronquitis
La bronquitis es una afección que se desarrolla cuando las vías
respiratorias de los pulmones, llamadas bronquios, se inflaman y provocan
tos, a menudo con producción de mucosidad. La bronquitis puede ser
aguda (a corto plazo) o crónica (a largo plazo).
Síntomas:
Los síntomas son los mismos para la bronquitis aguda y la bronquitis
crónica:
Tos con mucosidad.
Dolor de pecho.
Cansancio.
Fiebre baja, de menos de 100.4 grados Fahrenheit.
Falta de aire.
Sibilancias.
En los casos agudos, los síntomas desaparecen por sí solos
después de 2 o 3 semanas. En la bronquitis crónica, la tos productiva
puede durar tres meses o más.
Causas:
Diagnóstico
Tratamiento
Bronquitis aguda
La bronquitis aguda a menudo desaparece por sí sola sin
tratamiento. Sin embargo, usted puede tomar medidas en casa para
sentirse mejor:
Use medicamentos de venta libre (OTC) que contengan dextrometorfano o
guaifenesina, que posiblemente alivien los síntomas de la tos o aflojen la
mucosidad.
Tome mucho té o agua caliente con miel.
Use pastillas para la garganta para disolver en la boca.
Tenga un humidificador a mano.
se medicamentos inhalados, como albuterol, si son recetados.
U
Pueden aliviar los síntomas.
Bronquitis crónica
El objetivo del tratamiento de la bronquitis crónica es ayudarle a
respirar mejor y controlar sus síntomas. Su proveedor de atención médica
puede hablarle sobre lo siguiente:
Dejar de fumar.
Tomar medicamentos para ayudar a despejar las vías respiratorias o
para evitar que los síntomas empeoren.
Oxigenoterapia para ayudarle a respirar mejor.
Rehabilitación pulmonar para aprender técnicas de respiración, como
la respiración con los labios fruncidos, y para ayudarle a evitar que
los síntomas empeoren.
Factores de Riesgo:
Hay varios factores de riesgo para la bronquitis crónica:
Fumar cigarrillos o la exposición pasiva al humo (al humo del cigarrillo de
otra persona):
Edad avanzada.
Exposición a gases o ciertos tipos de polvo.
Antecedentes familiares de EPOC.
Antecedentes de enfermedades respiratorias, como asma, fibrosis
quística (en inglés) o bronquiectasia.
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD).
Miastenia Grave
La miastenia grave provoca que los músculos que puedes controlar de forma
voluntaria se sientan débiles y se cansen con rapidez. Esto sucede cuando falla la
comunicación entre los nervios y los músculos.
No hay cura para la miastenia grave. El tratamiento puede ayudar a aliviar los
síntomas. Estos síntomas pueden incluir debilidad de los músculos de los brazos o
las piernas, visión doble, párpados caídos y dificultad para hablar, masticar, tragar
y respirar.
Síntomas
La debilidad muscular que provoca la miastenia gravis empeora cuando se usa el
músculo afectado. Como los síntomas suelen mejorar con el descanso, la
debilidad muscular puede aparecer y desaparecer. Sin embargo, los síntomas
tienden a progresar con el paso del tiempo. Suelen alcanzar su peor punto pocos
años después del comienzo de la enfermedad.
La miastenia gravis puede afectar cualquiera de los músculos que puedes
controlar. Ciertos grupos musculares se ven afectados con mayor frecuencia.
Caída de uno o ambos párpados, llamada ptosis palpebral.
Visión doble, denominada diplopía, que puede ser horizontal o vertical y
que mejora o se resuelve cuando un ojo está cerrado.
Dificultar el habla. Según los músculos afectados, tu voz puede sonar débil
o nasal.
Causar problemas para tragar. Es posible que te atragantes con facilidad, lo
que dificulta comer, beber o tomar pastillas. A veces, los líquidos que tragas
salen por la nariz.
Afectar la masticación. Los músculos que se usan para masticar podrían
cansarse a la mitad de una comida, en especial si estabas comiendo algo
difícil de masticar, como un bistec.
Cambiar las expresiones faciales. Por ejemplo, cuando sonríes, puede
parecer que gruñes.
Causas
Los nervios se comunican con los músculos al liberar sustancias químicas,
conocidas como neurotransmisores, que se alojan en lugares de las células
musculares, que son sitios receptores, en la unión entre el nervio y el músculo.
En la miastenia gravis, el sistema inmunitario produce anticuerpos que bloquean o
destruyen muchos de los receptores musculares de un neurotransmisor que se
conoce como acetilcolina. Con menos sitios receptores disponibles, los músculos
reciben menos señales nerviosas
Los factores que pueden empeorar la miastenia gravis son:
Cansancio.
Enfermedad o infección.
Cirugía.
Estrés.
Algunos medicamentos, como los betabloqueadores, el gluconato de
quinidina, el sulfato de quinidina, la quinina (Qualaquin), la fenitoína
(Dilantin), ciertos anestésicos y algunos antibióticos.
Embarazo.
Períodos menstruales.
Diagnóstico
Examen neurológico
El proveedor de atención médica puede revisar tu salud neurológica por medio de
pruebas de:
Reflejos.
Fuerza muscular.
Tono muscular.
Sentido del tacto y de la vista.
Coordinación.
Equilibrio
Tratamiento
Medicamentos
Inhibidores de la colinesterasa. Medicamentos como la piridostigmina
(Mestinon, Regonal) mejoran la comunicación entre los nervios y los
músculos. Estos medicamentos no son una cura, pero pueden mejorar la
contracción muscular y la fuerza de los músculos en algunas personas.
Corticoides. Los corticoides como la prednisona (Rayos) bloquean el
sistema inmunitario, lo cual disminuye su capacidad para producir
anticuerpos.H
Inmunosupresores. Es posible que el proveedor de atención médica
también te recete otros medicamentos que tienen un efecto en el sistema
inmunitario.
Plasmaféresis. Este procedimiento utiliza un proceso de filtrado similar a la
diálisis. La sangre se pasa por una máquina que elimina los anticuerpos
que bloquean la trasmisión de señales de las terminaciones nerviosas a los
músculos.
Síndrome Guillén-Barren
En el síndrome de Guillain-Barré, el sistema inmunitario del organismo
ataca parte del sistema nervioso periférico. El síndrome puede afectar a los
nervios que controlan los movimientos musculares así como a los que transmiten
sensaciones dolorosas, térmicas y táctiles. Esto puede producir debilidad
muscular, pérdida de sensibilidad en las piernas y/o los brazos y problemas para
deglutir o respirar.
Se trata de una afección rara y, si bien puede afectar a personas de todas las
edades, es más frecuente en adultos y en personas de género masculino.
Síntomas
os síntomas suelen durar pocas semanas, y la mayoría de los pacientes
L
se recuperan sin complicaciones neurológicas graves a largo plazo. Los primeros
síntomas del síndrome de Guillain-Barré incluyen debilidad o una sensación de
hormigueo. Suelen empezar en las piernas y pueden extenderse a los brazos y a
la cara.
n algunos casos, estos síntomas pueden provocar parálisis en las piernas,
E
los brazos o los músculos faciales. En aproximadamente un tercio de los
pacientes, los músculos torácicos se ven afectados, lo que dificulta la respiración.
En los casos más graves del síndrome de Guillain-Barré, la capacidad para
hablar y para deglutir pueden verse afectadas. Estos casos se consideran
potencialmente mortales, y los pacientes deben recibir tratamiento en unidades de
cuidados intensivos.
a mayoría de los pacientes se recuperan totalmente incluso en los casos
L
más graves de síndrome de Guillain-Barré; no obstante, algunas personas siguen
presentando debilidad.
Incluso en los entornos más favorables, un número reducido de pacientes
con síndrome de Guillain-Barré muere a causa de las complicaciones, que pueden
incluir la parálisis de los músculos que controlan la respiración, sepsis, trombosis
pulmonar o parada cardíaca.
Causas
El síndrome de Guillain-Barré es una afección rara. No se sabe a ciencia
cierta qué la provoca, pero en la mayoría de los casos se manifiesta después de
una infección bacteriana o vírica. Esto lleva al sistema inmunitario a atacar al
propio cuerpo. Uno de los factores de riesgo más habituales en el caso del
síndrome de Guillain-Barré es la infección por la bacteria Campylobacter jejuni,
causante de la gastroenteritis (con síntomas como náuseas, vómitos y diarrea). El
síndrome de Guillain-Barré también puede contraerse después de una gripe u
otras infecciones víricas, como el citomegalovirus, el virus de Epstein-Barr y el
virus del Zika.
En algunos casos, la vacunación puede aumentar el riesgo de contraer el
síndrome de Guillain-Barré, pero la posibilidad de que esto ocurra es
extremadamente baja. De los estudios se desprende que es más probable que
una persona contraiga el síndrome de Guillain-Barré tras una infección (por
ejemplo, una gripe) que después de recibir la vacuna para prevenir esa infección
(en este caso, la vacuna contra la gripe). En algunas ocasiones, una intervención
quirúrgica puede desencadenar el síndrome de Guillain-Barré.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en los síntomas y los resultados del examen
neurológico, en particular una atenuación o pérdida de los reflejos tendinosos
profundos. Puede practicarse una punción lumbar o una electromiografía para
recopilar información complementaria, pero no se debe retrasar el tratamiento para
realizarla
Tratamiento
Recomendaciones para el tratamiento y la atención de personas con el
síndrome de Guillain-Barré:
l síndrome de Guillain-Barré puede ser mortal. Los pacientes con el
E
síndrome deben ser hospitalizados para que se les pueda hacer un estrecho
seguimiento.
as medidas de apoyo incluyen la monitorización de la respiración, la
L
actividad cardíaca y la tensión arterial. En los casos en los que la persona tiene
dificultades para respirar, suele recurrirse a un respirador. Todos los pacientes con
síndrome de Guillain-Barré deben ser sometidos a vigilancia para detectar
complicaciones, como arritmias, infecciones, trombosis e hipertensión o
hipotensión arteriales.
o existen tratamientos que permitan curar el síndrome de Guillain-Barré,
N
pero sí que pueden ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad y acortar su
duración.
Dada la naturaleza autoinmunitaria de la enfermedad, en la fase aguda
suele tratarse con inmunoterapia, como plasmaféresis para eliminar los
anticuerpos de la sangre o inmunoglobulinas intravenosas. Generalmente, los
mayores beneficios se obtienen cuando la inmunoterapia se inicia entre 7 y 14
días después de la aparición de los síntomas.
n caso de persistencia de la debilidad muscular tras la fase aguda de la
E
enfermedad, los pacientes pueden necesitar rehabilitación para fortalecer la
musculatura y recuperar el movimiento.
Factores de Riesgo:
Edad
El riesgo parece ser mayor en personas de 50 años o más.
Diarrea o enfermedad respiratoria
Aproximadamente el 66% de las personas con SGB tuvieron diarrea o una
infección respiratoria varias semanas antes de experimentar los síntomas del
SGB.
Campylobacter jejuni , la bacteria que causa diarrea, es el factor de riesgo
más común del síndrome de Guillain-Barré. Suele encontrarse en aves de corral
poco cocidas.
Infecciones virales
Vacunación
Cirugía
🔵 ELA
Causas
En la mayoría de los casos de ELA, se desconocen las causas
subyacentes. “Las razones por las que se desarrolla la enfermedad no se
entienden bien”, dice Gubitz. “Incluso una persona sana puede desarrollar la
enfermedad de forma súbita”.
Aproximadamente el 10% de los casos son hereditarios. En 1993, los
científicos descubrieron que las mutaciones o alteraciones en un gen determinado
se asociaban con algunos casos de ELA. Desde entonces, se descubrieron
mutaciones que causan la ELA familiar en más de una docena de genes. Estos
descubrimientos brindan nueva información sobre la enfermedad que servirán de
guía para las investigaciones futuras.
Diagnóstico
La esclerosis lateral amiotrófica, conocida como ELA, puede ser difícil de
diagnosticar tempranamente porque puede tener síntomas similares a otras
enfermedades. Las pruebas para desechar otras afecciones o ayudar a
diagnosticar la ELA podrían ser las siguientes:
Electromiografía. Se inserta una aguja en la piel de varios músculos.
Estudio de conducción nerviosa. Este estudio mide la capacidad de los
nervios para enviar impulsos a los músculos en distintas áreas del cuerpo, a fin de
determinar si hay daño en los nervios.
Resonancia magnética. Mediante ondas de radio y un potente campo
magnético, una resonancia magnética produce imágenes detalladas del cerebro y
de la médula espinal.
Análisis de sangre y de orina. El análisis en el laboratorio de las muestras
de sangre y orina podría ayudar a eliminar otras causas posibles de los síntomas.
Los niveles de cadena ligera de neurofilamento en suero, que se miden en las
muestras de sangre, suelen ser altos en las personas con ELA.
Biopsia del nervio. Si el médico cree que podrías tener una enfermedad
nerviosa en lugar de ELA, es posible que te hagan una biopsia del nervio.
Tratamiento
Si bien la ELA no tiene cura, puede controlarse en cierta medida con
medicamentos y terapia. En 1995, la Administración de Medicamentos y Alimentos
de los Estados Unidos aprobó un medicamento llamado riluzole (Rilutek) como el
primer medicamento para la ELA. El fármaco prolonga la vida varios meses, y
puede retrasar la necesidad de asistencia respiratoria. El Riluzole no revierte el
daño ya provocado, y debe observarse de cerca a los pacientes para detectar
posibles efectos secundarios.
Otros tratamientos de la ELA buscan aliviar los síntomas y mejorar la
calidad de vida. Por ejemplo, una combinación de los medicamentos
dextrometrofano y quinidina (Nuedexta), aprobada por la FDA, ayuda a manejar
los cambios emocionales intensos, como la risa o el llanto incontrolables, que
suelen observarse en personas con ELA.
COVID-19
Enfermedad respiratoria muy contagiosa causada por el virus SARS-CoV-2.
Se piensa que este virus se transmite de una persona a otra en las gotitas que se
dispersan cuando la persona infectada tose, estornuda o habla. Es posible que
también se transmita al tocar una superficie con el virus y luego llevarse las manos
a la boca, la nariz o los ojos, pero esto es menos frecuente.
Síntomas
Pueden cambiar con las nuevas variantes de COVID-19, y en función del
estado de vacunación. Los posibles síntomas incluyen:
iebre o escalofríos
F
Tos
Dificultad para respirar (sentir que le falta el aire)
Dolor de garganta
Congestión o moqueo
Pérdida reciente del olfato o el gusto
Fatiga
Dolores musculares y corporales
Dolor de cabeza
Náuseas o vómitos
Diarrea
Causas
La COVID-19 está causada por la infección por el coronavirus 2 del
síndrome respiratorio agudo grave, también llamado SARS-CoV-2.
El coronavirus se transmite principalmente de persona a persona, incluso
de alguien que está infectado pero no presenta síntomas. Cuando las personas
con COVID-19 tosen, estornudan, respiran, cantan o hablan, su aliento puede
estar infectado con el virus de la COVID-19.
Diagnóstico
Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa son más precisas que las de
antígeno, el otro tipo de prueba para la COVID-19. Las pruebas de PCR se
pueden realizar en casa. Sin embargo, es más probable que las realice un
profesional de atención médica y que se procesen en un laboratorio.
Tratamiento
La FDA ha autorizado y aprobado varios medicamentos antivirales que son
utilizados para tratar casos leves o moderados de COVID-19 en personas con
mayor riesgo de enfermarse gravemente.
edicamentos antivirales atacan ciertas partes del virus para impedir que
M
se multiplique en el organismo una vez que la persona se infectó y evitar que se
enferme gravemente o muera.
a Infectious Diseases Society of America ofrece Directrices sobre el
L
tratamiento y el manejo de pacientes con COVID-19 para proveedores de atención
médica, con el fin de ayudarlos a determinar las mejores opciones de tratamiento
para sus pacientes.
Factores de Riesgo:
Algunas personas corren un mayor riesgo de enfermarse de COVID-19
gravemente que otras. Esto incluye personas de 65 años o más, así como bebés
menores de 6 meses. Esos grupos de edad tienen el mayor riesgo de necesitar
atención en el hospital a causa de la COVID-19.
Los factores de riesgo conocidos de enfermedades graves incluyen personas que
no han recibido la vacuna contra la COVID-19. La enfermedad grave también
supone un mayor riesgo para las personas que tienen:
Neumonía
La neumonía es una infección que afecta un pulmón o los dos. Hace que
los sacos de aire, o alvéolos, de los pulmones se llenen de líquido o pus. Hay
bacterias, virus u hongos que pueden provocar neumonía. Los síntomas pueden ir
de leves a graves y pueden incluir tos con o sin moco (una sustancia pegajosa),
fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. La gravedad de la neumonía depende
de la edad, la salud general y la causa de la infección.
Los síntomas de la neumonía pueden ser leves o graves. Los niños
pequeños, los adultos mayores y las personas que tienen afecciones de salud
graves tienen riesgo de desarrollar una neumonía más grave o complicaciones
potencialmente mortales.
Síntomas
La neumonía pueden incluir:
olor en el pecho al respirar o toser.
D
Escalofríos.
Tos, con o sin moco.
Fiebre.
Concentraciones bajas de oxígeno en la sangre, medidas con un oxímetro
de pulso.
Falta de aire.
Los bebés también pueden presentar los siguientes signos de problemas
respiratorios:
Tono azulado en la piel o los labios
Resoplido
Retracción de los músculos entre las costillas al respirar
Respiración rápida
Ensanchamiento de los orificios nasales con cada respiración
Diagnóstico
na radiografía de tórax analiza si hay inflamación en los pulmones. Se
U
suele usar una radiografía de tórax para diagnosticar neumonía.
os análisis de sangre, como un hemograma completo (CBC), se usan para
L
saber si el sistema inmunitario está luchando contra una infección.
La oximetría de pulso mide la cantidad de oxígeno en la sangre. La
neumonía puede impedir que los pulmones dejen pasar suficiente oxígeno a la
sangre. Para medir las concentraciones de oxígeno, se coloca un pequeño sensor,
llamado oxímetro de pulso, en un dedo de la mano o en la oreja.
e puede hacer un análisis de gases en sangre si usted está muy enfermo.
S
En esta prueba, el proveedor mide la cantidad de oxígeno en sangre usando una
muestra de sangre de una arteria, por lo general, de la muñeca. Esto se llama
análisis de gases en sangre arterial.
e puede usar una prueba de esputo, con una muestra de esputo (saliva) o
S
de moco expulsado al toser para averiguar qué germen es responsable de la
neumonía.
n hemocultivo puede identificar el germen responsable de la neumonía y
U
también mostrar si una infección bacteriana ha llegado a la sangre.
na prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) analiza
U
rápidamente la muestra de sangre o esputo para hallar el ADN de los gérmenes
responsables de la neumonía.
na broncoscopia analiza el interior de las vías respiratorias. Si el
U
tratamiento no está funcionando bien, tal vez sea necesario realizar este
procedimiento. Al mismo tiempo, el médico puede tomar también muestras del
tejido pulmonar y del líquido de los pulmones como ayuda para hallar la causa de
la neumonía.
Causas
La mayor parte del tiempo, el cuerpo filtra los gérmenes del aire que
inhalamos. A veces, gérmenes como bacterias, virus u hongos ingresan a los
pulmones y causan infecciones.
Bacterias: muchos tipos de bacterias causan neumonía, pero
Streptococcus pneumoniae (bacteria también conocida como neumococo).
Algunas bacterias causan neumonía con síntomas diferentes o con otras
características que no son los de la neumonía habitual. Esa infección se
llama neumonía atípica. Por ejemplo, Mycoplasma pneumoniae causa una
forma leve de neumonía que suele denominarse “neumonía errante”.
Legionella pneumophila causa un tipo grave de neumonía llamada
enfermedad del legionario. La neumonía bacteriana puede desarrollarse
sola o después de haber tenido un resfrío o una gripe.
Virus: hay virus que infectan los pulmones y las vías respiratorias y pueden
causar neumonía. La gripe (virus de la influenza) y el resfrío común
(rinovirus) son las causas más habituales de neumonía viral en los adultos.
El virus sincicial respiratorio (VSR) es la causa más frecuente de neumonía
viral en niños pequeños.
Hongos: hay hongos como que pueden causar neumonía, en especial en
personas con un sistema inmunitario debilitado. Algunos hongos que se
hallan en el suelo en el suroeste de los Estados Unidos y en los valles de
los ríos Ohio y Mississippi también pueden causar neumonía.
Tratamiento
El tratamiento de la neumonía depende de sus factores de riesgo y de la seriedad
de la neumonía. A muchas personas con neumonía se le recetan medicamentos y
se recuperan en su hogar. Posiblemente tenga que se tratado en el hospital o en
una unidad de cuidados intensivos (UCI) si la neumonía es grave.
Medicamentos: su proveedor de atención médica posiblemente le recete algunos
de los siguientes medicamentos para tratar su neumonía en su hogar o en el
hospital, según cuán enfermo se encuentre.
Edad
La neumonía puede afectar a personas de cualquier edad. Sin embargo,
hay dos grupos etarios que tienen un mayor riesgo de desarrollar neumonía y de
tener neumonía más grave.
Neumotórax
El neumotórax es la presencia de aire en el espacio pleural que causa
colapso pulmonar parcial o completo. El neumotórax puede aparecer
espontáneamente o como resultado de traumatismos o procedimientos médicos.
El diagnóstico se basa en criterios clínicos y en la radiografía de tórax. La mayoría
de los neumotórax requieren la aspiración mediante catéter o tubo de
toracostomía.
El neumotórax espontáneo primario, se presenta en pacientes sin
enfermedad pulmonar subyacente, clásicamente en varones jóvenes delgados y
altos, en la adolescencia y la tercera década de la vida. Se considera que se debe
a la rotura espontánea de bullas o vesículas apicales subpleurales como
consecuencia del hábito de fumar o por causas hereditarias. En general se
produce en reposo, aunque algunos casos suceden durante actividades que
implican distensiones o estiramientos. El neumotórax espontáneo primario también
ocurre durante el buceo y en vuelos a grandes alturas.
El neumotórax espontáneo secundario, se produce en pacientes con
enfermedad pulmonar subyacente. Con mayor frecuencia, es el resultado de la
rotura de una vesícula o bulla en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva
crónica grave (volumen espiratorio forzado en un segundo [VEF1] < 1 L), infección
por Pneumocystis jirovecii relacionada con el HIV, fibrosis quística o cualquier
enfermedad parenquimatosa pulmonar subyacente
El neumotórax catamenial, es una forma rara de neumotórax espontáneo
secundario que se produce dentro de las 48 horas del inicio de la menstruación en
mujeres premenopáusicas y a veces en mujeres posmenopáusicas que consumen
estrógenos. La causa es la endometriosis intratorácica, posiblemente debida a la
migración del tejido endometrial peritoneal a través de defectos diafragmáticos o
embolización a través de las venas pélvicas.
El neumotórax iatrogénico, se produce por intervenciones médicas, como
aspiración con aguja transtorácica, toracocentesis, colocación de catéter venoso
central, ventilación mecánica y reanimación cardiopulmonar.
Síntomas
Disnea y dolor torácico pleural. La disnea puede ser repentina o gradual al
inicio, según la velocidad de desarrollo y el tamaño del neumotórax.
El dolor puede simular pericarditis, neumonía, pleuritis, embolia pulmonar,
lesiones musculoesqueléticas (cuando están referido al hombro) o un
proceso intrabdominal (cuando está referido al abdomen).
El dolor también puede simular una isquemia cardíaca, aunque en general
el dolor de la isquemia no es pleurítico.
Diagnóstico
El diagnóstico se sospecha en pacientes cuya condición es estable pero
que tienen disnea o dolor torácico pleurítico y por lo general se confirma con
una radiografía de tórax inspiratoria en posición de pie. El aire
radiotransparente y la ausencia de marcas pulmonares yuxtapuestas entre un
lóbulo o pulmón contraído y la pleura parietal son diagnósticos de neumotórax.
En los neumotórax grandes, se produce la desviación traqueal y el
desplazamiento mediastínico. El diagnóstico también puede realizarse
mediante ecografía en la cama del paciente en ausencia de enfermedad
pulmonar subyacente.
Causas
Un neumotórax se puede ocasionar por lo siguiente:
Lesión en el tórax: Cualquier contusión o lesión penetrante en el pecho
puede ocasionar el colapso pulmonar. Algunas lesiones pueden producirse
durante agresiones físicas o accidentes de automóvil, mientras que otras
pueden producirse por accidente durante procedimientos médicos que
implican la inserción de una aguja en el pecho.
Enfermedad pulmonar: Es más probable que el tejido pulmonar dañado
colapse. El daño pulmonar se puede ocasionar en muchos tipos de
enfermedades subyacentes, como la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC), la fibrosis quística, el cáncer de pulmón o la neumonía.
Ampollas de aire rotas: Se pueden manifestar pequeñas ampollas de aire
(bullas) en la superficie de la parte superior de los pulmones. Estas
ampollas de aire a veces se revientan, dejando que el aire se filtre en el
espacio que rodea los pulmones.
Ventilación mecánica: Se puede producir un tipo grave de neumotórax en
personas que necesitan asistencia mecánica para respirar. El respirador
puede crear un desequilibrio de presión de aire dentro del pecho. El pulmón
puede colapsar por completo.
Tratamiento
Descompresión inmediata con aguja para los neumotórax a tensión
Observación y radiografía de seguimiento para los neumotórax
espontáneos primarios asintomáticos independientemente de su tamaño
Aspiración con catéter o dispositivos de tratamiento ambulatorio para los
neumotórax espontáneos primarios sintomáticos
Toracostomía con tubo para los neumotórax secundarios y traumáticos
El tratamiento depende del tipo, el tamaño y los efectos del neumotórax.
Factores de Riesgo:
Por lo general, los hombres tienen mayor probabilidad de tener
neumotórax que las mujeres. El tipo de neumotórax ocasionado por
ampollas de aire rotas tiene más probabilidades de ocurrir en personas
entre los 20 y los 40 años, en especial, si la persona es muy alta y tiene
bajo peso.
Derrame pleural
El derrame pleural es una acumulación de líquido en el espacio pleural. La
causa de la acumulación determina el tipo de derrame pleural.
Síntomas
Diagnóstico
Radiografía de tórax
Ecografía torácica
El análisis del líquido pleural se realiza para diagnosticar la causa del derrame
pleural. El análisis comienza con la inspección visual, que permite
Distinguir los derrames hemorrágicos y quilosos (o quiliformes) de otros
derrames
Identificar los derrames purulentos muy sugestivos de empiema
Identificar un líquido viscoso, característico de algunos mesoteliomas
Causas
Tratamiento
Quimioterapia
Poner medicamento en el tórax para prevenir la reacumulación de líquido
luego del drenado
Radioterapia
Cirugía
Factores de Riesgo
Enfisema pulmonar
El enfisema es una afección pulmonar que causa dificultad para respirar.
Las personas que padecen enfisema tienen dañados los sacos de aire de los
pulmones (alvéolos). Con el correr del tiempo, las paredes internas de los sacos
de aire se debilitan y se rompen, lo que crea espacios de aire más grandes en
lugar de muchos espacios pequeños. Esto reduce la superficie de los pulmones y,
a su vez, la cantidad de oxígeno que llega al torrente sanguíneo.
El enfisema y la bronquitis crónica son dos afecciones que forman la
enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El tabaquismo es la causa
principal de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Síntomas
El enfisema puede estar presente durante muchos años sin que notes
signos o síntomas. El principal síntoma de enfisema es la dificultad para respirar,
que habitualmente comienza en forma gradual.
Diagnóstico
Para determinar si padeces enfisema, el médico te preguntará sobre tu
historia clínica y te realizará una exploración física. Es posible que el médico te
recomiende una serie de pruebas.
Pruebas de diagnóstico por imágenes: Una radiografía de tórax puede
ayudar a avalar un diagnóstico de enfisema avanzado y descartar otras
causas de la falta de aire. Sin embargo, la radiografía de tórax también
puede mostrar resultados normales aunque tengas enfisema.
Causas
Humo de tabaco
Humo de marihuana
Contaminación atmosférica
Vapores químicos y polvo
Tratamiento
El enfisema y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica no pueden curarse,
pero existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar los síntomas y a
desacelerar el avance de la enfermedad.
Dependiendo de la gravedad de los síntomas, el médico podría sugerirte lo
siguiente:
Broncodilatadores. Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar la
tos, la falta de aire y los problemas respiratorios relajando las vías
respiratorias constreñidas.
Corticoesteroides inhalados. Los corticoesteroides inhalados, como
los atomizadores en aerosol, reducen la inflamación y pueden ayudar
a aliviar la falta de aire.
Antibióticos. Si tienes una infección bacteriana, como la bronquitis
aguda o la neumonía, los antibióticos son adecuados.
Factores de riesgo
Los factores que aumentan el riesgo de padecer un enfisema comprenden:
Bronquios tasia
Es una enfermedad en la que las vías respiratorias mayores de los pulmones se
dañan. Esto ocasiona que las vías respiratorias se ensanchen de forma
permanente. La bronquiectasia se puede presentar al momento del nacimiento o
en la infancia o desarrollarse más adelante en la vida.
Síntomas
La tos prolongada (crónica) con grandes cantidades de esputo de olor fétido es el
síntoma principal de la bronquiectasia. Otros síntomas pueden incluir:
Mal aliento
Tos con sangre (menos frecuente en los niños)
Fatiga
Palidez
Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio
Pérdida de peso
Sibilancias
Fiebre baja y sudoración nocturna
Diagnóstico
Causas
Síndromes de inmunodeficiencia
Tratamiento
Factores de Riesgo
Infecciones respiratorias: Neumonía, tuberculosis, sarampión, tos ferina,
adenovirus
Fibrosis quística: Enfermedad que causa acumulación de mucosidad en los
pulmones
Trastornos inmunitarios: Inmunodeficiencia común variable, VIH, síndromes de
inmunodeficiencia
Trastornos autoinmunitarios: Artritis reumatoidea, síndrome de Sjögren,
enfermedad intestinal inflamatoria
Bronquiolitis
La bronquiolitis es una infección pulmonar común en niños pequeños y bebés.
Causa hinchazón, irritación y acumulación de moco en las pequeñas vías
respiratorias de los pulmones. Estas vías respiratorias pequeñas se denominan
bronquiolos. La causa de la bronquiolitis casi siempre es un virus.
Síntomas
Durante los primeros días, los síntomas de bronquiolitis son parecidos a los de un
resfriado:
Goteo de la nariz.
Congestión nasal.
Tos.
A veces, fiebre leve.
Es posible que el paciente pase una semana o más esforzándose más de lo
normal para respirar, lo cual puede incluir sibilancias.
Muchos bebés con bronquiolitis también presentan una infección de oído
que se llama otitis media.
Diagnóstico
El médico pediatra generalmente puede diagnosticar la bronquiolitis por los
síntomas y al escuchar los pulmones con un estetoscopio.
Por lo general, no es necesario hacer exámenes ni radiografías para diagnosticar
la bronquiolitis. Sin embargo, el medico del paciente podria recomendar pruebas si
corre el riesgo de tener bronquiolitis grave, si los síntomas empeoran o si
sospecha que puede haber otro problema.
Causas
La bronquiolitis se produce cuando un virus infecta los bronquiolos, que son las
vías respiratorias más pequeñas de los pulmones. La infección hace que los
bronquiolos se inflamen y se irriten. La mucosidad se acumula en estas vías
respiratorias, lo que dificulta que el aire fluya libremente dentro y fuera de los
pulmones.
Por lo general, la causa de la bronquiolitis es el virus respiratorio sincicial. El virus
respiratorio sincicial es un virus común que infecta a casi todos los niños hasta los
2 años. Los brotes de la infección por el virus respiratorio sincicial a menudo
aparecen durante los meses más fríos del año en algunas ubicaciones o en la
temporada de lluvia en otras.
Tratamiento
La bronquiolitis suele durar de 1 a 2 semanas, pero en ocasiones los síntomas
pueden durar más tiempo. La mayoría de los niños con bronquiolitis puede recibir
atención en el hogar con medidas de alivio. Es importante estar atento a
problemas con la respiración que empeoran.
Como son los virus los que causan la bronquiolitis, los antibióticos (que se usan
para tratar infecciones causadas por bacterias) no son eficaces para combatirlos.
Junto con la bronquiolitis, pueden ocurrir infecciones bacterianas como la
neumonía o una infección de oído.
Los medicamentos conocidos como broncodilatadores, que abren las vías
respiratorias, no parecen ayudar a tratar la bronquiolitis, por lo que no suelen
administrarse.
Factores de riesgo
Nacer prematuramente.
Tener una afección cardíaca o pulmonar.
Tener el sistema inmunitario debilitado. Esto hace que sea difícil combatir
infecciones.
Estar expuesto al humo de tabaco.
Tener contacto con muchos otros niños, por ejemplo, en un entorno de cuidado
infantil.
Pasar tiempo en lugares concurridos.
Tener hermanos que asisten a la escuela o reciben servicios de cuidado infantil y
traen la infección a casa.