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Nulidad de Despido en Arequipa: Caso Valdivia

Verónica Ysmena Valdivia Málaga interpone una demanda por nulidad de despido contra la Sociedad Eléctrica del Sur, alegando despido arbitrario debido a su participación en actividades sindicales y su estado de embarazo. La demandante solicita la reposición en su puesto, el pago de remuneraciones y compensaciones, argumentando que su despido no se justifica legalmente. La empresa demandada sostiene que el despido se debió a faltas graves cometidas por la actora, sin relación con su afiliación sindical o embarazo.

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Nulidad de Despido en Arequipa: Caso Valdivia

Verónica Ysmena Valdivia Málaga interpone una demanda por nulidad de despido contra la Sociedad Eléctrica del Sur, alegando despido arbitrario debido a su participación en actividades sindicales y su estado de embarazo. La demandante solicita la reposición en su puesto, el pago de remuneraciones y compensaciones, argumentando que su despido no se justifica legalmente. La empresa demandada sostiene que el despido se debió a faltas graves cometidas por la actora, sin relación con su afiliación sindical o embarazo.

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CORTE SUPERIOR DE AREQUIPA

Juez: TALAVERA NEYRA FREDDY PAUL


Fecha: 29/01/2015 18:03:42
Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL
[Link]: AREQUIPA/AREQUIPA
FIRMA DIGITAL

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE AREQUIPA


SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

EXPEDIENTE : 00518-2014-0401-JR-LA-02
CORTE SUPERIOR DE AREQUIPA DEMANDANTE : VERONICA YSMENA VALDIVIA MALAGA
Secretario: ELISA PATRICIA
CORNEJO ARISMENDI DEMANDADO : SOCIEDAD ELECTRICA DEL SUR SOCIEDAD ANONIMA
Fecha: 30/01/2015 10:30:02
Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL MATERIA : NULIDAD DE DESPIDO Y OTROS
[Link]: AREQUIPA/AREQUIPA
FIRMA DIGITAL ESPECIALISTA : ELISA PATRICIA CORNEJO ARISMENDI
RESOLUCION No. : 24

SENTENCIA No. 015-2015-2JT-NLPT

Arequipa, veintinueve de enero del dos mil quince.-

I.- PARTE EXPOSITIVA.


DEMANDA: Verónica Ysmena Valdivia Málaga interpone demanda sobre Nulidad de
despido, y como pretensión subordinada la Declaración de Despido Arbitrario y
accesoriamente el pago de remuneraciones, y la dirige en contra de la Sociedad Eléctrica
del Sur Sociedad Anónima (páginas ciento dieciocho a ciento cuarenta y cuatro, y
ampliada de página ciento cuarenta y nueve a ciento cincuenta y seis). Petitorio: 1.
Pretensiones Principales: 1.a Solicita que se declare nulo el despido ejecutado por su
empleador por los motivos contemplados en los incisos a), c) y e) del artículo 29ª del
D.S.003-97-TR; asimismo al declararse fundada ésta se disponga el pago de
remuneraciones dejadas de percibir y el Pago del concepto de Compensación por
Tiempo de Servicios con sus respectivos intereses conforme el artículo 40ª de la
mencionada norma. 1. b Solicita el pago de honorarios a favor del abogado patrocinador,
por el monto de Veinte mil con 00/100 nuevos soles (S/.20,000.00). 2. Pretensión
subordinada: Que se declare como despido arbitrario el despido ejecutado por su
empleador al no haber acreditado la existencia de causa justa contemplada en la Ley,
conforme lo exige el artículo 22º del Decreto Supremo 003-97-TR, solicitando en este
caso como consecuencia de ello, su reposición en el puesto de trabajo que venía
desempeñando hasta antes del despido. 3. Pretensiones accesorias de la
Subordinada.- 3.a Se ordene el pago de remuneraciones dejadas de percibir, desde la
fecha en que se produjo el despido; y 3.b Se ordene el pago por concepto de CTS con
sus respectivos intereses. Fundamentos de Hecho: Señala que: a) Ingresó a laborar
para la demandada en el año dos mil cuatro, desempeñándose en la Unidad de Logística
como Jefa del Equipo de Contrataciones, habiendo prestado sus servicios con toda
normalidad hasta el mes de julio del dos mil trece, cuando empezó a ser víctima de varios
actos de hostilidad promovido por el nuevo jefe de esta unidad señor Héctor Cornejo
Torres, recibiendo también sanciones disciplinarias, motivando todo ello que en tiempo
oportuno, presente dos demandas judiciales con fecha treinta y uno de octubre y doce de
noviembre del dos mil trece, por Impugnación de sanciones disciplinarias, en el

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

expediente número 6299-2013 ante el Segundo Juzgado de Trabajo de esta ciudad y


Cese de actos de hostilidad en el expediente número 6449-2013 ante el Primer Juzgado
de Trabajo, respectivamente, en contra de su empleador; b) En ambos procesos precisa
y fundamenta debidamente las circunstancias que la llevaron a presentar estas
demandas, referida fundamentalmente a constantes maltratos que afectaron seriamente
su ambiente de trabajo y adecuado desempeño en sus funciones, transgrediendo su
derecho fundamental a la integridad física y moral que merece todo trabajador;
teniéndose en cuenta que antes de la interposición de dichas demandas se cursaron
diversas comunicaciones en los que emplazó, impugnó, reclamó e hizo saber en líneas
generales lo que estaba sucediendo; c) Ante estos hechos, con fecha veintidós de agosto
del dos mil trece junto con dos compañeros de trabajo presentaron ante el Sindicato de
trabajadores una comunicación en la que ejerciendo sus derechos de defensa sindical,
ponían en conocimiento diversas situaciones que afectaban su regular desempeño
laboral, teniendo en cuenta que con anterioridad a ésta el sindicato también había
comunicado al empleador mediante carta de fecha siete de agosto del mismo año,
diversos cuestionamientos referidos fundamentalmente a la convocatoria y selección de
personal realizada semanas atrás, incluyendo en tales cuestionamientos a la Jefatura de
la Unidad de Logística, evidenciándose con eso que las quejas presentadas por su parte
eran conocidas por el sindicato y por la propia empresa; d) Agrega, que el veintisiete de
noviembre del dos mil trece, puso en conocimiento de su empleador su estado de
embarazo, estando en ese entonces en la cuarta semana de gestación, lo que
lamentablemente no se ha tenido en cuenta, adicionando por tanto como causal de esta
nulidad de despido dicho embarazo; e) Con fecha veintinueve de noviembre del dos mil
trece recibió de la empresa la carta de cargos, dándosele un plazo de seis días para
presentar descargos sobre dos faltas graves supuestamente cometidas, la primera
referida a la transgresión de diversos artículos e incisos del Reglamento Interno del
Trabajo y Código de Ética, así como el inciso f) del artículo 25ª del D.S 003-97-TR,
indicando principalmente junto con sus dos otros dos compañeros de trabajo presentando
al sindicato la mencionada carta del veintidós de agosto, estarían cuestionando el
nombramiento del Jefe de la Unidad de Logística y que esta carta habría causado daño a
la imagen de la empresa, puesto que en base a ella algunos periódicos y semanarios
hicieron notas periodísticas y reportajes; mencionándose que habría faltado gravemente
a su jefe, lo que evidentemente no resiste el menor análisis lógico y legal; y la segunda
falta grave imputada tenía que ver con algunas irregularidades cometidas en la
elaboración del Plan Anual de Contrataciones para los años dos mil doce y dos mil trece,

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

haciéndose presente que en este punto la empresa decidió dar por satisfechas las
explicaciones dadas en los descargos; f) Respecto de la primera falta, dentro del plazo
otorgado, presentó con fecha nueve de diciembre del dos mil trece los descargos
correspondientes precisando y absolviendo en forma minuciosa y puntual cada uno de los
puntos que a criterio del empleador constituían faltas graves, indicando que si bien firmó
junto a sus otros dos compañeros de trabajo la carta de fecha veintidós de agosto del dos
mil trece, en su contenido no existía ninguna amenaza, falta de respeto, incumplimiento al
deber de probidad y veracidad, no ejerciendo presiones ni acosos, como tampoco actos
injuriosos o faltas a la verdad, no afectando tampoco la imagen de la empresa ni el honor
y buen nombre de su plana jerárquica. En dichos descargos cuestionó también la
inmediatez que debió observarse; g) Con fecha veintitrés de diciembre del dos mil trece,
recibió la carta de despido de fecha dieciséis de diciembre en la que la empresa se
ratifica en las faltas graves imputadas que supuestamente se derivan de la carta antes
mencionada dirigida al sindicato, razón por la que en el plazo legal presento su demanda
para que declarándose nulo el despido se ordene su reposición en el puesto que venía
ocupando, y el pago de sus remuneraciones y beneficios; h) Sustenta la nulidad de ese
despido, por cuanto conforme lo establece el artículo 29° del D.S.N°003-97-TR,
constituyen causales para el mismo la participación en actividades sindicales, presentar
queja o participar en un proceso contra el empleador y el embarazo; siendo que en
cuanto a la primera, es evidente que cuando cursan la carta en cuestión al sindicato,
estaban ejerciendo como integrantes y afiliados al mismo su participación en resguardo
de sus derechos laborales no cuestionando en absoluto a la persona del señor Héctor
Cornejo Torres en su ámbito privado y personal, sino más bien en cuanto a la selección y
nombramiento en el cargo así como desenvolvimiento y desempeño en el mismo, lo cual
es perfectamente válido al pertenecer a la misma unidad de trabajo, por lo que
indudablemente se ve involucrada en las malas acciones que pudiera hacer este
funcionario; no siendo como lo quiere hacer ver el empleador, que con ello están faltando
el respeto e injuriando al señor Cornejo; i) Respecto de la presentación de queja o
participación en el proceso judicial en contra del empleador se tiene que desde agosto del
dos mil trece, al haber sufrido una serie de maltratos por parte del mencionado jefe, es
que presentaron junto con sus dos compañeros de trabajo firmantes de la reiterada carta,
no solo ésta sino además una serie de impugnaciones, quejas y cuestionamientos, los
que motivaron a su vez los procesos judiciales actualmente en giro y a los ya referidos,
siendo por tanto evidente que el despido sufrido se ha visto motivado también por ello; j)
En cuanto al embarazo, con fecha veintisiete de noviembre del dos mil trece comunicó a

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la empresa encontrarse en estado de gestación, adjuntando a ésta el Certificado Médico


que así lo demostraba, lo que considera ha contribuido también a la decisión de
despedirla de su puesto de trabajo, o que se desprende de la absoluta inconsistencia de
los motivos alegados en la carta de cargos y posterior carta de despido, debiendo estarse
a la presunción que el despido tiene como causa el embarazo si el empleador no acredita
la existencia de causa justa para despedir, tal como sucede en el presente caso; k) Como
lo expresaron los propios medios periodísticos mediante sendas cartas, han afirmado que
ni la recurrente ni sus otros dos compañeros de trabajo han tenido alguna relación,
contacto o involucramiento con las notas periodísticas difundidas; afirmando también lo
mismo el propio sindicato, siendo así que el actor ha probado el motivo de la nulidad
invocada, debiendo por tanto ampararse esta demanda y consecuente reposición en su
empleo y pago de remuneraciones y CTS dejados de percibir; l) Queda suficientemente
claro que están ante un despido arbitrario al no haber podido probar de modo alguno que
el contenido de la carta cuestionada, tenga alguna transgresión a las normas
reglamentarias y legales y que sea de tal magnitud que sustente un despido injustificado,
o habiéndose probado tampoco que su persona tenga alguna relación con las noticias
difundidas, constituyendo dicha carta en cuestión el ejercicio de su derecho sindical, entre
otros; todo ello sin perjuicio de la falta de inmediatez en la que ha incurrido la empresa; ll)
En cuanto a este principio, se debe tomar las decisiones de extinguir la relación laboral u
otras en plazo razonable, en razón que el trabajador no puede permanecer por tiempo
exagerado en la incertidumbre de ser despedido o no, entendiéndose que si no se actúa
prontamente se tiene por olvidada o dejada sin efecto la falta que pudiera haberse
cometido, siendo que el plazo razonable de tal principio se cuenta desde el momento que
se toma conocimiento de la supuesta falta o que se investiga en caso sea necesario,
debiendo tenerse en cuenta que no había nada que investigar, puesto que en el
documento de fecha veintidós de agosto del dos mil trece que fuera dirigido al sindicato
de su contenido se desprende el ejercicio legítimo del derecho sindical de tres
trabajadores, siendo por tanto inaceptable que recién se haya iniciado el tramite
disciplinario con fecha veintinueve de noviembre del dos mil trece, es decir con más de
tres meses de retraso desde el momento en que la empresa conoció del contenido a
través del Presidente del Directorio y más de un mes que el Jefe de la Unidad de
Logística tomó conocimiento de estos hechos, razones por las que este despido también
resulta [Link] de Derecho. Artículo 22°, 26° al 28° de la
Constitución Política del Perú; Artículo 22°, incis o a), c) y e) del Artículo 29° y Artículos
31°, 34° y 40° -tercer párrafo- del Decreto Suprem o N° 003-97-TR; Artículo 2°, 16° y 23°

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inciso 4 de la Nueva Ley procesal de Trabajo, Ley N°29497; Artículo 33° y siguientes del
Código Procesal Civil.
CONTESTACION: La entidad demandada Sociedad Eléctrica del Sur Oeste Sociedad
Anónima contestó la demanda por intermedio de su representante (páginas doscientos
noventa a trescientos veintitrés). DEFENSA DE FONDO. Señala que: a) No es cierto
que la demandante fuera despedida por participar en actividades sindicales, teniendo en
cuenta, en primer lugar, que la actora se afilio a la Organización sindical de SEAL el diez
de enero del dos mil trece, conforme se acredita con la carta de SUTSEAL de fecha once
de enero del dos mil trece, y que en ningún momento desde esa fecha, presento queja
alguna de trato discriminatorio por su condición de afiliada sindical. En segundo lugar, el
despido se efectuó por el contenido de la carta en cuestión, pues se ha consignado una
serie de afirmaciones y calificativos que atentan contra el honor y la buena reputación del
Jefe de Logística de SEAL y que además fue difundida a petición de la actora, no
existiendo un nexo causal, adecuado, ni suficiente en el hecho de haberse afiliado a la
organización sindical y el hecho de haber sido despedida por una falta grave
objetivamente comprobada en el procedimiento de despido. b) Indica que no ha existido
ningún procedimiento de queja en contra del empleador ante ninguna instancia
administrativa, ni judicial, por lo que esta figura fijada en la norma no es aplicable. En
cuanto a la imposición de demandas judiciales, indica que su representada tiene algunas
demandas respecto de otros casos concretos y no por eso han despedido a sus
trabajadores, lo que pasa es que la demandante ya cometió una falta anterior a la
interposición de las demandas, siendo que el procedimiento previo de investigación se
empezó a realizar desde que tuvieron conocimiento de las faltas imputadas, se solicitaron
los informe jurídicos pertinentes, por lo que el procedimiento de despido no obedece a la
interposición de las demandas, sino a faltas cometidas anteriores a los procedimientos
judiciales; c) Indica que la comunicación de embarazo se realiza el veintisiete de
noviembre del dos mil trece, cuando el procedimiento investigatorio estaba en camino y
su estado de gestación no tiene nada que ver con la imputación de las faltas cometidas
en contra de su empleador y del Reglamento Interno de Trabajo, debiendo indicar que el
artículo 29° del D.S.003-97-TR en su último párrafo , dispone claramente que la
comunicación de embarazo no enerva la facultad del empleador de despedir por causa
justa. Por lo tanto, la actora ha sido despedida por la comisión de falta grave muy
diferente a su condición o no de embarazada, y reiterando que la falta de procedimiento
son anteriores a la comunicación del mismo, siendo que la falta se cometió en agosto, se
tomó conocimiento en octubre y se inició las investigaciones con el objeto de determinar

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si las faltas cometidas constituyen o no faltas graves; d) No es cierto que se haya


vulnerado el principio de Inmediatez, toda vez que si se tiene en cuenta la fecha en que
se toma conocimiento la falta grave, a partir de la cual SEAL realiza las investigaciones
pertinentes y se recibe la opinión legal que considera la existencia de las faltas graves, a
la fecha de la carta de preaviso, transcurrió un plazo inferior a los treinta días naturales,
plazo por demás razonable, teniendo presente que el contrato de trabajo de la
demandante estuvo suspendido de manera imperfecta ente los días treinta de octubre y
el quince de noviembre del dos mil trece, lo que determina automáticamente también la
suspensión de la inmediatez; e) Existe una falta de conexión lógica entre el petitorio y los
hechos que lo sustentan, siendo que el Código Procesal Civil y la Nueva Ley Procesal de
Trabajo exigen que el demandante cumpla con exponer de manera enumerada los
hechos, debiendo ser de lo contrario declarada improcedente; asimismo el pago de
remuneraciones devengadas como CTS no son una pretensión principal, son más bien
pretensiones accesorias, pues solo impugnando el despido y solicitando que éste se
declare como nulo, como se pretende en la primera pretensión principal, recién se puede
solicitar el consiguiente pago de devengados y CTS con sus intereses; f) El análisis que
debe efectuar el juzgador no es sobre el documento en sí, sino sobre su contenido, que
evidencia una falta de respeto a las acciones gerenciales y a la capacidad de su Jefe
inmediato superior, a su profesionalización, considerando que el Tribunal Constitucional
en la Sentencia recaída en el expediente número 3884-2010-PA/TC, claramente
determinó en sus considerandos, que cuando un trabajador efectúa declaraciones sobre
las supuestas irregularidades y estas no pueden demostrarse o probarse, se configura la
falta grave, por lo que la demandante al no haber podido demostrar en su carta de
descargo que los fundamentos del documento dirigido al sindicato son ciertos, se
configura la falta grave que dio origen al despido por causales, debiendo considerarse el
análisis contenido en la ficha técnica del Doctor Raúl Eduardo Mucha García; g) En el
caso de imputación de causales por despido nulo será la demandante quien deberá
probar que el despido se debió a la causal invocada, lo cual no podrá demostrarse en el
proceso, porque la fecha de las faltas cometidas son anteriores a las demandas; h) Para
SEAL el faltamiento de palabra verbal o escrita al que hace referencia el literal f) del
artículo 25° de la Ley de Productividad y Competiti vidad Laboral, así como el faltamiento
de palabra contra sus jefes, de acuerdo a lo establecido en el literal g) del artículo 13° del
Reglamento Interno de Trabajo no se configura a través de su difusión, sino por su
comprobación objetiva; i) Respecto de la difusión del contenido de la comunicación de
fecha veintidós de agosto del dos mil trece, es necesario precisar que las sanciones

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puestas en primer lugar de llamadas de atención y luego de suspensión de tres días,


obedecen claramente a la actitud de dicha trabajadora, al incumplimiento de sus
funciones y a irrogarse facultades que no le correspondían, como solicitar la intervención
de un notario sin autorización del superior, y los procedimientos de contrataciones y
adquisiciones del Estado en la que participó y llevó a cabo la demandante, cometieron
diversas irregularidades en el procedimiento, por lo que las sanciones fueron menores a
las que correspondían.
ACTIVIDAD JURISDICCIONAL: La demanda se admitió mediante resolución número
uno en página ciento cincuenta y siete a ciento cincuenta y ocho. Se citó a las partes a la
Audiencia de Conciliación, la cual se llevó a cabo según el acta de páginas trescientos
veinticuatro a trescientos veintiséis, en dicha diligencia se dio por fracasada la
conciliación, se precisaron las pretensiones materia de juicio, se tuvo por presentado el
escrito de contestación de demanda, el cual fue admitido en dicho acto mediante
resolución número cuatro. Se citó a las partes a la Audiencia de Juzgamiento, la cual se
llevó a cabo tal como aparece del acta de páginas trescientos cincuenta y seis y
siguientes, en la que las partes proceden a formular sus alegatos iniciales en la que
determinaron los hechos necesitados de prueba, se admitieron los medios probatorios, no
se formularon cuestiones probatorias, se actuaron los medios probatorios, y
encontrándose pendiente la declaración testimonial y el informe solicitado al Primer
Juzgado de Trabajo, se suspende dicha diligencia la misma que procede a reanudarse
conforme aparece de página seiscientos diecisiete y siguientes, en la que se admite
medios de prueba extemporáneos mediante resolución número nueve, se actúan los
medios probatorios pendientes y se procede a escuchar los alegatos finales de las partes,
siendo el estado del proceso el de expedir sentencia; sin embargo mediante resolución
numero veinte se incorpora pruebas de oficio, por lo que se citó a las partes a una
Audiencia Complementaria de Juzgamiento conforme aparece de páginas setecientos
treinta y cuatro y siguiente, en la que se actúan los medios probatorios pendientes, se
dicta la resolución numero veintidós en la que se incorpora medios probatorios de oficio,
para luego proceder a escuchar los alegatos finales de las partes, siendo el estado del
presente proceso el de emitir sentencia.
II.- PARTE CONSIDERATIVA.
INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LAS NORMAS EN LA RESOLUCIÓN DE LOS
CONFLICTOS DE NATURALEZA LABORAL
Primero.-

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Como lo dispone el artículo IV del Título Preliminar de la Ley número 29497, Nueva Ley
Procesal del Trabajo, los jueces laborales impartimos justicia, bajo responsabilidad, con
arreglo a la Constitución Política del Perú, los tratados internacionales de derechos
humanos y la ley, interpretando y aplicando toda norma jurídica, incluyendo los convenios
colectivos, según los principios y preceptos constitucionales, así como los precedentes
vinculantes del Tribunal Constitucional y de la Corte Suprema de Justicia de la República.
CARGA DE LA PRUEBA
Segundo.-
2.1 De acuerdo a lo dispuesto en el artículos 23.1° de la Ley número 29497, la carga de
la prueba corresponde a quien afirma hechos que configuran su pretensión, o a quien los
contradice alegando nuevos hechos, con sujeción a las reglas especiales de distribución
de la carga probatoria establecidas en los artículos 23.2°, 23.3°, 23.4° y 23.5° de la
misma norma, sin perjuicio de que por ley se dispongan otras adicionales; en tal sentido,
acreditada la prestación personal de servicios, se presume la existencia de vínculo
laboral a plazo indeterminado, salvo prueba en contrario, adicionalmente, cuando el
demandante invoca la calidad de ex trabajador tiene la carga de la prueba del motivo de
nulidad invocado y la existencia del daño alegado; correspondiendo a la parte
demandada demostrar el cumplimiento de las normas legales y el cumplimiento de sus
obligaciones contractuales, así como la existencia de un hecho razonable distinto al
hecho lesivo alegado, así como la causa del despido. De otro lado, el artículo 29° de la
norma procesal acotada señala que el juez puede extraer conclusiones en contra de los
intereses de las partes atendiendo a su conducta asumida en el proceso, lo cual es
particularmente relevante cuando la actividad probatoria es obstaculizada por las mismas.
2.2 De igual manera el artículo 196° del Código Procesa l Civil establece que es
obligación de las partes probar los hechos que afirman. El artículo 197° del citado
ordenamiento legal señala que todos los medios probatorios son valorados por el juez en
forma conjunta, utilizando su apreciación razonada; sin embargo, en la resolución sólo
serán expresadas las valoraciones esenciales y determinantes que sustentan su decisión.
Finalmente, el artículo 200° del citado código adje tivo establece que en caso los medios
probatorios ofrecidos por la parte actora no probaran los hechos que sustentan su
pretensión, la demanda será declarada infundada.
DE LA PROCEDENCIA DE LA DEMANDA
Tercero.-
3.1 Si bien es cierto ya se ha efectuado un juicio de procedencia de la demanda al
momento de su calificación, se advierte que la parte demandada argumenta como medio

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de defensa en su escrito de contestación que la demanda es improcedente por existir una


falta de conexión lógica entre el petitorio y los hechos, asimismo alegando una indebida
acumulación de pretensiones. Al respecto, se emitirá pronunciamiento sobre la alegada
improcedencia a fin de no vulnerar el principio de congruencia procesal.
3.2 En tal sentido, conforme al petitorio de la demanda ampliada en páginas ciento
cuarenta y nueve y siguientes, se tiene que la demandante plantea como primera
pretensión principal una declaración de nulidad de despido con la consecuente reposición
y pago de remuneraciones dejadas de percibir; luego como pretensión subordinada a
esta plantea la declaración de un despido arbitrario por incausado y como consecuencia
de ello la reposición en el puesto de trabajo; como pretensiones accesorias a esta
pretensión subordinada plantea el pago de remuneraciones dejadas de percibir y el pago
de compensación por tiempo de servicios; finalmente y como segunda pretensión
principal plantea el pago de honorarios de su abogado patrocinador.
3.3 El fundamento de la primera pretensión principal es que el despido sería nulo por
cuanto este se origina por el hecho de que la actora ha participado en actividades
sindicales, también ha presentado queja o participado en un proceso contra el empleador
y porque se encontraba embarazada, causales expresamente previstas por el artículo 29°
del Decreto Supremo 003-97-TR. Por otro lado, la consecuencia de la declaración de un
despido nulo está expresamente prevista por el artículo 40° de la misma norma y ha sido
referida en esta pretensión, por lo que en este extremo no se advierte ninguna falta de
conexión lógica entre el petitorio y los hechos que lo sustentan.
3.4 Por otro lado, como pretensión subordinada solicita se declare como arbitrario el
despido por no existir causa justa de despido y como consecuencia de ello su reposición
a su puesto de trabajo ampliando dicha pretensión al pago en forma accesoria de las
remuneraciones dejadas de percibir y al pago de la CTS e intereses, argumentando por
dicha pretensión que no existe causa justa de despido y se ha transgredido el principio de
Inmediatez, por lo que en este extremo tampoco se advierte la falta de conexión lógica
entre el petitorio y los hechos argumentada por la demandada.
3.5 En cuanto a una indebida acumulación de pretensiones, esta no se verifica pues nada
impide que la actora acumule en forma subordinada a la pretensión de nulidad de
despido una pretensión de despido arbitrario o incausado y su consecuente reposición,
ya que no se trata de pretensiones excluyentes entre sí y los hechos que las sustentan no
son los mismos, a lo que se agrega que conforme al artículo 87° del Código Procesal
Civil, solamente se emitirá pronunciamiento sobre la pretensión subordinada cuando la

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pretensión principal sea desestimada, por lo que tampoco se advierte alguna causal de
improcedencia en este extremo.
DELIMITACION DE LA CONTROVERSIA
Cuarto.-
Estando a lo alegado por las partes en sus actos postulatorios, así como en los alegatos
de apertura formulados en la audiencia de juzgamiento, teniendo presente asimismo los
hechos necesitados de prueba señalados en dicha audiencia, se tiene que la controversia
radica en determinar si el despido de la actora es un despido nulo por encontrarse
incurso en alguna de las causales previstas por el artículo 29° del Decreto Supremo 003-
97-TR, asimismo y en caso que se desestime esta pretensión, deberá establecerse si el
despido de la actora carece de una causa legal que lo justifique, de tal manera que
proceda ordenar su reposición en el centro de trabajo; asimismo deberá establecerse en
este caso si corresponde el pago de los conceptos devengados que se reclaman;
finalmente, deberá determinarse si corresponde ordenar el pago de los honorarios del
abogado de la actora en el monto reclamado.
DE LA NULIDAD DE DESPIDO
Quinto.-
5.1 El Texto Único Ordenado de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral,
aprobado por Decreto Supremo 003-97-TR señala expresamente en su artículo 29°
cuales son los supuestos que determinan que un despido sea considerado nulo, ahora
bien, la revisión de tales supuestos nos permite afirmar entonces, siguiendo al autos
Carlos Blancas Bustamante, que si bien en el despido nulo existe una causa de despido
“…ésta es recusada por el ordenamiento jurídico por implicar la vulneración de derechos
fundamentales que se reconocen al trabajador como tal, como persona y como
ciudadano…”1; ello implica que el despido nulo entonces es aquel que se encuentra
fundamentado en causas que contravienen la ley y que por tanto le restan todo tipo de
validez.
5.2 En el presente caso la actora invoca la existencia de un despido nulo alegando que
en su caso este habría obedecido a las causales previstas en los literales a, c y e del
referido artículo 29°, es decir que considera que e l despido ha tenido por motivo “…a) La
participación en actividades sindicales. (…) c) Presentar una queja o participar en un
proceso contra el empleador ante las autoridades competentes. (…) e) El embarazo…”;
por tanto, procederemos a analizar si se acredita la configuración de todos o alguno de
estos supuestos.

1
Carlos Blancas Bustamante. El Despido en el Derecho Laboral Peruano. Ara Editores. 2006. Pág. 279.

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5.3 De la participación en actividades sindicales: La demandante alega que el despido


habría tenido por motivo una represalia de su empleador por el hecho de haber cursado
junto con otros dos trabajadores a su organización sindical la carta de fecha veintidós de
agosto del dos mil trece (páginas ciento once a ciento trece) mediante la cual estaban
ejerciendo como afiliados e integrantes de su sindicato, la cual tuvo como objetivo la
defensa de sus derechos laborales. La parte demandada alega que no se ha despedido a
la actora por la participación en actividades sindicales, sino porque mediante la carta en
mención se habría incurrido en falta grave al contener expresiones injuriantes contra un
funcionario de la empresa y se han incumplido deberes y obligaciones propios de la
relación laboral.
5.3.1 El derecho a la libertad sindical, consagrado en el artículo 28° numeral 1 de la
Constitución Política del Estado, y por lo tanto concebido como derecho fundamental, es
un requisito indispensable para que el individuo pueda aspirar a vivir de manera digna
conforme su condición de ser humano; la doctrina reconoce la esencia de este derecho
en la “conciencia de la unidad de la clase trabajadora y en su decisión de luchar por la
realidad de la justicia social en el trabajo…”2. La protección brindada a este derecho se
concreta en lo dispuesto por el ya referido artículo 29° del Decreto Supremo 003-97-TR.
Ahora bien, este supuesto de despido con afectación al derecho fundamental en cuestión
implica que la participación en actividades sindicales está referida a toda acción que
tenga la finalidad de defender los intereses de la clase trabajadora.
5.3.2 En el presente caso la demandante señala que se le despide por justamente haber
realizado actividad sindical, concretamente por la remisión al sindicato de la carta de
páginas ciento once a ciento trece, por lo que debe determinarse si efectivamente se
acredita que la decisión de la demandada de despedir a la actora ha tenido o no como
real justificación tal hecho, teniendo en cuenta para ello lo establecido en la Casación
324-2003-Lima (El Peruano, tres de noviembre del dos mil cuatro), en la cual la Corte
Suprema precisó que condiciones deben concurrir para la configuración del despido nulo
por participación en actividades sindicales, señalando las siguientes: a) La licitud de la
actividad sindical; b) La interposición posterior de la demanda con relación a la
realización de la acción sindical; y c) El nexo causal entre la afiliación o el ejercicio de la
acción sindical y el despido.
5.3.3 Para el caso concreto, se alega que la remisión de la carta ya referida constituye el
ejercicio de una actividad sindical, en realidad no se acredita un efectivo ejercicio o

2
Mario De la Cueva, citado por Elmer Arce Ortiz en La Nulidad del Despido Lesivo de Derechos
Constitucionales. Ara Editories. 2da. Edición. 2006. Pág. 152.

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

desarrollo de actividades sindicales, las cuales se concretan a través de acciones


dirigidas a la defensa de derechos laborales, como puede ser la participación en
reuniones, presentación de reclamos para mejora de condiciones económicas o de
trabajo, que hayan sido de conocimiento del empleador, ya que la sola remisión de una
comunicación al sindicato referida a situaciones que afectaban el regular desempeño
laboral, no constituye en sí, una actividad sindical que provoque la reacción del
empleador de tomar represalias contra la trabajadora demandante, merituándose incluso
que la propia parte demandante ha señalado que dicha carta tenía una finalidad
informativa, tan es así que ha alegado reiteradamente que no autorizó al sindicato a
hacer pública dicha carta; es por estos motivos que no se configura esta causal de
despido nulo.
5.4 De la presentación de queja o participación en un proceso judicial contra el
empleador: La demandante señala que desde el mes de agosto del año dos mil trece,
con motivo de haber sufrido una serie de maltratos por parte del Jefe de la Unidad de
Logística, presentaron la carta ya referida, así como una serie de impugnaciones, quejas
y cuestionamientos que a su vez han motivado la interposición de procesos judiciales,
siendo evidente que los mismos han motivado el despido. La demandada alega que la
actora no ha presentado ninguna queja ante la autoridad administrativa de trabajo de la
cual tengan conocimiento, asimismo que los procesos judiciales iniciados por la actora,
las faltas graves por las cuales se le despido han sido anteriores a la interposición de sus
demandas de cese de actos de hostilidad e impugnación de sanciones disciplinarias, por
lo que el procedimiento de despido no obedece a la interposición de tales demandas.
5.4.1 El artículo 29° del Decreto Supremo 003-97-TR estab lece que: “…Es nulo el
despido que tenga por motivo: (…) c) Presentar una queja o participar en un proceso
contra el empleador ante las autoridades competentes, salvo que se configure la falta
grave contemplada en el inciso f) del artículo 25…”. Por su parte el artículo 47° del
Decreto Supremo 001-96-TR (reglamento de la norma anterior) establece que: “…Se
configura esta causal de despido si la queja o reclamo ha sido planteada contra el
empleador ante las autoridades administrativas o judiciales competentes y además se
acredite que está precedido de actitudes o conductas del empleador que evidencien el
propósito de impedir arbitrariamente el reclamo de sus trabajadores…”. Ahora bien, el
marzo jurisprudencial establecido al respecto en la Casación Laboral 2610-2011-La
Libertad (de fecha tres de abril del dos mil doce) ha establecido que “…interpretando el
inciso c) del artículo 29° de la Ley de Productivid ad y Competitividad Laboral, en
concordancia con la norma reglamentaria antes aludida, debe establecerse que en caso

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

de nulidad de despido el trabajador no solo debe acreditar la relación laboral, sino,


además el motivo del despido para lo que no es suficiente acreditar la existencia del
proceso judicial instaurado, sino que es de cargo del recurrente demostrar la existencia
del nexo causal entre el despido y la causa alegada, es decir que el hecho fue producto
de una represalia por parte del empleador lo cual se demuestra a partir de la existencia
de actitudes o conductas precedentes de éste último que evidencien el propósito de
impedir arbitrariamente cualquier reclamo de sus trabajadores. Que entonces, ésta norma
sanciona con la nulidad el despido ejecutado por el empleador como represalia contra el
trabajador que en defensa de sus derechos e intereses ha formulado una queja o iniciado
un proceso ante las autoridades competentes, esto es, tratándose de una queja ante la
Autoridad Administrativas y en el caso de un proceso ante el órgano jurisdiccional, lo cual
viene advertir que cuando la norma denunciada se refiere a una queja o reclamo no se
está refiriendo a una reclamación directa que el trabajador haga a su empleador sino
aquella que ha sido materializada y formalizada en sede administrativa o judicial,
exigiendo además para su configuración que el recurrente demuestre la existencia de
nexo causal entre el despido y la causa alegada a fin de evidenciar que el hecho fue
producto de una represalia por parte del empleador. Que asimismo, según el segundo
párrafo del citado artículo 47 del decreto supremo 001-97-TR la protección se extiende
hasta tres meses de expedida la resolución consentida que cause estado o ejecutoriada
que ponga fin al procedimiento, es decir, que el acto del despido del trabajador se
produzca con posterioridad a la formulación de la queja o del proceso judicial de
naturaleza laboral en defensa de sus derechos reconocidos por la ley y no con ánimo de
perjudicar al empleador o de tapar un medio de prueba para defenderse frente a un
posible despido por causa justa, por lo que tratándose de parámetros temporales, éste
debe ser efectuado dentro de un plazo tan cercano que produzca convicción en el
juzgador que el móvil por el cual se ha roto el vínculo laboral es la represalia por el
reclamo formulado, por lo que tratándose de quejas administrativas, efectuadas por uno o
varios procesos judiciales instaurados dicha protección, en su término final, se extiende
hasta dentro de tres meses de consentida la resolución que cause estado o
ejecutoriada…”.
5.4.2 Para el caso concreto, se tiene que si bien es cierto la actora ha iniciado dos
procesos judiciales (cargos de demanda de páginas treinta y nueve y sesenta y seis,
sobre sobre impugnación de sanción disciplinaria y cese de actos de hostilidad), dichas
demandas fueron presentadas el treinta y uno de octubre y el doce de noviembre,
respectivamente, siendo que conforme a la revisión del seguimiento de cusas del Sistema

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Integrado Judicial, la empresa demandada tomó conocimiento de tales procesos el


veintinueve de noviembre del dos mil trece y el veinticinco de noviembre del dos mil trece,
respectivamente; sin embargo, el procedimiento de despido fue iniciado el veintinueve de
noviembre del dos mil trece (carta notarial de preaviso de despido de páginas tres a
ocho), por lo que el proceso de cese de actos de hostilidad es anterior al procedimiento
de despido; sin embargo los hechos materia de tal proceso no tienen relación con el
despido, ya que en el mismo se imputan a la demandada actos de hostilidad que afectan
la dignidad de la trabajadora, pero que no tienen relación con las faltas graves imputadas
en relación a la carta de páginas ciento once y siguientes; es por estos motivos que
tampoco se acredita la configuración de esta causal de nulidad del despido.
5.5 Del Embarazo: La demandante señala que con fecha veintisiete de noviembre del
dos mil trece comunicó a la demandada su estado de gestación, por lo que considera que
esta situación también contribuyó a la decisión de despedirla. La demandada señala que
la comunicación del embarazo es posterior al inicio del trámite del proceso investigatorio
de las faltas graves que originaron el despido de la actora.
5.5.1 Esta supuesto de despido nulo, previsto por el inciso e) del artículo 29° del Decreto
Supremo 003-97-TR establece que es nulo el despido cuyo motivo sea “…el embarazo, si
el despido se produce en cualquier momento del periodo de gestación o dentro de los 90
(noventa) días posteriores al parto. Se presume que el despido tiene por motivo el
embarazo si el empleador no acredita en este caso la existencia de una causa justa de
despido…”. Resulta evidente por tanto, que la finalidad de esta garantía es impedir que
se ejerza algún tipo de discriminación o trato desfavorable contra las mujeres durante el
embarazo, no obstante la misma norma establece que el estado de gravidez de la
trabajadora no enerva la facultad del empleador de despedir por causa justa.
5.5.2 Para el caso concreto resulta claro que los hechos imputados como falta grave a la
actora se originaron en la remisión de la carta de páginas ciento once y siguientes, ello
con fecha veintidós de agosto del dos mil trece, cuya publicación en un medio de prensa
generó el informe del Jefe inmediato de la actora (páginas y ciento setenta y cuatro y
siguiente), de fecha treinta de octubre y siguiente, por tanto, se trata de un hechos
ocurridos con anterioridad incluso a la comunicación efectuada por la demandante a su
empleadora respecto a su estado de gestación, por lo que, independientemente de si las
faltas imputadas resulten ser ciertas o no, es evidente que el despido no ha tenido
relación directa con el estado de gestación de la demandante, esto es, la demandada no
despidió a la actora por este motivo, desvirtuándose también esta causal de despido nulo.

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5.6 En conclusión, no se ha acreditado que el despido de la demandante haya obedecido


a ninguna de los supuestos alegados por la actora y previstos por el artículo 29° de la
norma ya citada, por lo que la primera pretensión principal debe declararse infundada.
DE LA PRETENSION SUBORDINADA DE DESPIDO ARBITRARIO
Sexto.-
6.1 Habiéndose declarado infundada la pretensión principal, corresponde emitirse
pronunciamiento respecto de la pretensión planteada en forma subordinada, esto es, la
pretensión de declaración de un despido arbitrario (por incausado), por lo que resulta
necesario en primer lugar determinar si se acredita la comisión de la falta grave imputada
por la empresa demandada.
6.2 El artículo 22° del Decreto Supremo 003- 97-TR seña la que: “…Para el despido de un
trabajador sujeto al régimen de la actividad privada, que labore cuatro o más horas
diarias para un mismo empleador, es indispensable la existencia de causa justa
contemplada en la ley y debidamente comprobada. La causa justa puede estar
relacionada con la capacidad o con la conducta del trabajador. La demostración de la
causa corresponde al empleador dentro del proceso Judicial que el trabajador pudiera
interponer para impugnar su despido…”; por su parte y en concordancia con esta norma
el artículo 24° de la misma establece que una de la s causas justas para el despido del
trabajador, relacionada con su conducta, es la comisión de falta grave, mientras que el
artículo 26° de la misma norma señala que las falta s graves se configuran por su
comprobación objetiva en el procedimiento laboral”. Lo expuesto nos lleva a afirmar la
necesidad de que el empleador que despide a un trabajador sustentando su decisión en
la comisión de una falta grave, está a su vez obligado a acreditar de manera objetiva que
el trabajador incurrió en la misma, ya que de lo contrario nos encontraríamos ante un
despido sin expresión de causa.
6.3 En el presente caso se desprende de las cartas de preaviso de despido (páginas tres
a nueve) y de despido (páginas veintinueve a treinta y cuatro), que la demandada inició
un procedimiento de despido y en definitiva procedió a despedir a la demandante
imputándole haber incurrido en la falta grave prevista en los incisos g) y cc) del artículo
13° del Reglamento Interno de Trabajo; incisos a), b) y e) del artículo 175° del reglamento
Interno de Trabajo y el inciso e) del artículo 177° del Reglamento Interno de Trabajo,
relacionado con el Código Marco de Etica; así como la falta grave contenida en el literal f)
del artículo 25° del Decreto Supremo 003-97-TR.
6.4 Conforme se advierte del Reglamento Interno de Trabajo de la empresa demandada,
mismo que corre en páginas doscientos sesenta y nueve y siguientes, las faltas

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

imputadas a la actora están contenidas de la siguiente forma: (i) El Artículo 13° del mismo
señala que son prohibiciones para los trabajadores de la empresa en general: “…g)
Amenazar, faltar gravemente de palabra o agredir de cualquier forma a sus jefes o
compañeros de trabajo en el centro de labor o fuera de él cuando los hechos se deriven
directamente de la relación laboral. (…) cc) Difundir mediante cualquier medio físico o
electrónico de forma anónima o con autoría conocida, informaciones o versiones que
afecten la honorabilidad, reputación o imagen de los trabajadores, gerentes y directivos
de la empresa o que intenten afectar el clima laboral por propiciar, directa o
indirectamente, situaciones de conflicto al interior de la empresa…”. (ii) El artículo 175°
contempla los siguiente principios éticos: “…a) respeto: (…) así mismo a fin de garantizar
un ambiente de trabajo adecuado y armónico, el personal debe abstenerse de conductas
que alteren el orden interno de la empresa debiendo mantener el respeto por sus
compañeros de trabajo y sus jefes. (…) b) Probidad: actuar con rectitud, honradez,
honestidad, procurando satisfacer los intereses legítimos de la empresa, sus clientes y la
sociedad en su conjunto y desechando el provecho o ventaja personal obtenido por sí o
por interpósita persona. Profesa y practica un claro rechazo a la corrupción en todos los
ámbitos de desempeño de la empresa y cumple cabalmente con las normas vigentes.
(…) e) Veracidad.- Se expresa con autenticidad en las relaciones laborales con todos los
miembros de la empresa y con terceros…”. (iii) El artículo 177° señala que son
prohibiciones éticas: “…e) Ejercer presiones amenazas o acoso que puedan afectar la
dignidad de la persona o inducir a la relación de acciones dolosas…”. Por otro lado, en
cuanto a la falta grave prevista por el literal f) del artículo 25° del Decreto Supremo 003-
97-TR, esta se configura por “…Los actos de violencia, grave indisciplina, injuria y
faltamiento de palabra en agravio del empleador, de sus representantes, del personal
jerárquico o de otros trabajadores, sea que se cometan dentro del centro de trabajo o
fuera de él cuando los hechos se deriven directamente de la relación laboral…”.
6.5 Siendo así, la demandada imputa a la actora haber presentado la comunicación de
fecha veintidós de agosto del dos mil trece al sindicato de trabajadores (páginas ciento
once y siguientes) en cuyo contenido se habría difamado al señor Héctor Cornejo Jefe de
Logística, la misma que habría sido entregado al semanario Vista Libre, por versión de su
directora Erika Romero Diaz, siendo que dos diarios de la localidad La República y Letra
Cierta publicaron denuncias que hacen referencias a algunos de los hechos mencionadas
en la carta enviada por la demandante y otros trabajadores al sindicato y que
presumiblemente hayan sido entregadas por la demandante. Con vista de la referida
carta o comunicación se tiene que en la misma se denuncia lo siguiente: a) Que el señor

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Héctor Cornejo Torres proviene del área de contabilidad de Essalud y no de logística o


abastecimiento lo que lamentablemente desdice mucho de la capacidad para estar en
éste cargo; b) Indica que el sustento de lo afirmado es la comunicación que apareció en
el periódico mural de SUT SEAL (sindicato de la empresa) la cual refería a una persona
contratada y que mantiene vínculo laboral con otra entidad y que ahora es de su
conocimiento que es la persona del señor Cornejo señalando que no es posible que una
persona venga de afuera tentando suerte y pidiendo licencia por unos meses en la
institución donde mantiene vínculo laboral y que ambas entidades son públicas lo que
desdice mucho de la integridad de dicha persona; c) Inicialmente no tenían conocimiento
de los hechos referidos en el literal anterior, pero que luego de transcurrido casi un mes
de labores la unidad de logística se viene desarrollando en un clima de intranquilidad,
preocupación e incomodidad que no ayuda en sus funciones; d) Lejos de realizar
reuniones para coordinar, conocer funciones o intercambiar opiniones, ha efectuado
llamados a cada miembro de la unidad para tratar temas personales mas no laborales,
precisando la carta algunos comentarios efectuados por el señor Cornejo a la
demandante. e) Existe malestar por las acusaciones de comisión de ilícitos en la unidad,
ya que se habrían corrido rumores que los miembros de logística han venido robando
dinero como sucede en otras entidades, situación que ha estado mellando su honra en la
institución; la comunicación finaliza con el pedio al sindicato para que se hagan conocer
estos problemas y se solicite la investigación pertinente.
6.6 La lectura de la referida comunicación permite advertir que si bien se vierten
cuestionamientos respecto del jefe de la unidad de logística por presuntas irregularidades
en el acceso al puesto y malos manejos en la dirección del cargo; sin embargo, dichos
supuestos han sido denunciados para su investigación, determinación y búsqueda de la
verdad, estando acreditado que el sindicato inició gestiones para ello, reuniéndose con el
Presidente del Directorio Ingeniero Alberto Quezada para tratar los reclamos, persona a
quien se le entrego una fotocopia de la comunicación del veintidós de agosto del dos mil
trece, tal como se advierte de la carta de fecha cinco de diciembre del dos mil trece
emitida por el Sindicato de trabajadores de la empresa demandada (página ciento
cuatro); lo cual implica que se solicitó el inicio de una investigación con las reservas del
caso, tal como lo refiere también el propio Sindicato en la carta de fecha seis de
diciembre del dos mil trece (páginas ciento nueve y siguiente), remitida al gerente general
de la empresa demanda, donde expresamente se señala que “…que con fecha
07/08/2013 el SUTSEAL cursó la carta 109/2013 –SUTSEAL a la Gerencia General en
cuyo punto 3 se daba a conocer un trascendido y que le fue comunicado para que la

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administración indague su veracidad…”; asimismo, con vista de la referida carta 109-


2013-SUTSEAL, de fecha siete de agosto del dos mil trece (páginas ciento siete y
siguiente), el sindicato comunicó a la gerencia de la empresa, -con anterioridad a la fecha
de la comunicación imputada como falta grave a la actora-, haber tomado conocimiento
de “la declaración de ganador para una jefatura a una persona que aún mantiene vínculo
laboral con otra empresa”, lo que implica que el cuestionamiento de la designación del
señor Héctor Cornejo en la Jefatura de la Unidad de Logística de la empresa demandada
ha sido anterior a la carta cursada por la demandante al sindicato. Por otro lado, las
investigaciones solicitadas no se han realizado por parte de la empresa, ya que como se
acredita con el propio informe del supuesto afectado señor Héctor Cornejo Torres de
fecha treinta de octubre del dos mil trece (páginas ciento setenta y cuatro y siguientes),
en el cual refiere haber sido entrevistado el día veinticuatro de octubre del dos mil trece
por la periodista Erika Romero Díaz, a razón de unas supuestas irregularidades en la
unidad de logística cuya fuente se basa en una comunicación cursada por trabajadores
de la unidad de logística al sindicato Único de Trabajadores de SEAL y que solicitó copia
de la referida carta y en la cual lo difaman sin ningún tipo de argumentos y pruebas,
señalando que la referida periodista le mencionó que la trabajadora Milagros Villanueva
Villanueva en su entrevista que le realizó, había reconocido la originalidad del
documento, su firma y la de sus compañeros, agrega además que el comportamiento de
dichas personas guardan relación con la publicación que el sindicato de la empresa
realizó en el mes de setiembre en el boletín informativo Brasero Sindical en la que se
menciona “por otro lado respecto a la jefatura de logística se encuentra con licencia en
ESSALUD manteniendo actualmente dos relaciones laborales parece que no se hace
extrañar en dicha entidad o su ausencia no se hace sentir (o las dos cosas) triste y poco
elegante, por decir lo menos cierto”.
6.7 Por otro lado, conforme se advierte de las cartas de fechas veintinueve de octubre y
doce de diciembre del dos mil trece (páginas doscientos sesenta y cuatro a doscientos
sesenta y seis), cursadas por la periodista Erika Romero Díaz al señor Héctor Cornejo
Torres y al Gerente de Administración y Finanzas de Seal, que dicha persona señaló que
el día veinticuatro de octubre del dos mil trece en las afueras de las instalaciones de la
empresa eléctrica le realizó una entrevista a la señorita Milagros Villanueva Villanueva a
quien mostró el documento de fecha 22 de agosto del 2013, entregado al sindicato, quien
reconoció su firma y la de sus compañeros; es decir que la actora no entregó la
comunicación a la periodista, acreditándose por el contrario que tal documento fue
dirigido y entregado únicamente al sindicato, el cual a su vez y por autorización de los

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trabajadores que suscribieron el documento, también entregó una copia al presidente del
directorio de la empresa. Ello nos lleva a concluir que la carta de fecha veintidós de
agosto del dos mil trece, suscrita por la actora y otros dos trabajadores, no contiene
afirmaciones concretas sino afirmaciones que debían ser sometidas a investigación;
asimismo, en cuanto a las publicaciones efectuadas en el boletín informativo “Alta
Tensión”, sección Brasero Sindical, diario la República y semanario Letra Cierta (páginas
ciento setenta y seis a ciento ochenta), no se indica en forma alguna cual es la fuente de
la información vertida, mucho menos que la misma haya provenido de la demandante,
merituándose que el sindicato mediante la carta de páginas ciento nueve y siguiente,
señala que no se ha probado que la nota publicada en el boletín Alta Tensión N° 11
guarde relación con lo manifestado por los trabajadores que enviaron la comunicación y
conforme a la constancia del Editor Sur del diario La República (página ciento catorce) y
carta del Gerente del semanario Letra Cierta (página ciento quince), se desvirtúa que la
actora haya sido la persona que proporcionó información para las publicaciones referidas.
6.7 De lo expuesto, la demandada no ha acreditado de manera objetiva que la
demandante haya incurrido en las faltas graves imputadas, reiterando que si bien ha
suscrito la comunicación de fecha veintidós de agosto del dos mil trece, la misma
contiene simplemente hechos que se solicitó sean investigados, asimismo, el
cuestionamiento a la designación del Jefe de su área no parte de la propia actora sino de
un cuestionamiento anterior efectuado a nivel de la organización sindical, sin que se
adviertan afirmaciones concretas en contra de dicho funcionario, tanto más que no se ha
acreditado que la demandante no autorizó poner dicho documento en conocimiento de
medios de comunicación, no habiéndose configurado la falta grave respecto al
incumplimiento del reglamento interno de trabajo, ni el código de ética y la injuria o
faltamiento de palabra en contra de dicho funcionario y por tanto no se acredita la causal
de despido imputada por la parte demandada.
DE LA REPOSICION POR DESPIDO INCAUSADO
Sétimo.-
7.1 Conforme a la doctrina jurisprudencial desarrollada por el Tribunal Constitucional en
el Expediente 976-2004-AA/TC, caso Eusebio Llanos Huasco en relación a los alcances
del derecho constitucional reconocido en el artículo 27 de la Constitución el cual
prescribe: “La ley otorga al trabajador adecuada protección contra el despido arbitrario”,
dicho precepto constitucional no consagra el derecho a la estabilidad laboral absoluta, es
decir, el derecho “a no ser despedido arbitrariamente”, sólo reconoce el derecho del
trabajador a la “protección adecuada” contra el despido arbitrario. Sin embargo, el

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

referido artículo no indica en qué términos ha de entenderse esa “protección adecuada”,


reservando a la ley su desarrollo, por lo que el derecho allí reconocido constituye lo que
en la doctrina constitucional se denomina un “derecho constitucional de configuración
legal”; desarrollo legislativo que a decir del Tribunal Constitucional no implica “una
convalidación tácita de cualquier posible desarrollo legislativo que se haga en torno al
derecho reconocido en su artículo 27 o, acaso, que se entienda que el legislador se
encuentre absolutamente desvinculado de la Norma Suprema. (…) exige que,
cualesquiera que sean las opciones que se adopten legislativamente, éstas deban
satisfacer un criterio mínimo de proporcionalidad o, como dice expresamente el texto
constitucional, se trate de medidas "adecuadas” (fundamento 11).
7.2 En relación a ello, es necesario señalar que según lo indica el Tribunal Constitucional,
resulta válido que el legislador pueda optar por desarrollar el contenido del derecho
regulado por el artículo 27 de la Constitución de modo tal que, ante el supuesto de
despido arbitrario contra un trabajador, la ley prevea una compensación económica o una
indemnización por el accionar arbitrario del empleador, siendo el régimen resarcitorio
compatible con los principios y valores constitucionales en aquellos casos en los que el
trabajador opte por ello (cuando cobra la indemnización correspondiente o, en su defecto,
inicia una acción judicial ordinaria con el objeto de que se califique el despido como
injustificado y exige del empleador el pago de la referida indemnización), por tratarse de
una decisión del trabajador, por lo que la protección adecuada contra el despido arbitrario
se traduce en estos casos en el pago de la correspondiente indemnización, siendo que
en tal caso, el trabajador decide que la protección adecuada es el pago de su
indemnización.
7.3 Sin embargo, el Tribunal Constitucional también concluye que, al lado de tal
protección indemnizatoria, puede establecerse un sistema o régimen de protección
jurisdiccional con alcances diferentes, dirigidos a proveer al trabajador una eficacia
restitutoria, señalando que “…el régimen de protección adecuada enunciado en el artículo
27 de la Constitución y que se confió diseñarlo al legislador ordinario, no puede
entenderse, para el caso de los trabajadores sometidos al régimen privado, únicamente
circunscrito al Decreto Legislativo N°. 728, sino d e cara a todo el ordenamiento jurídico,
pues éste (el ordenamiento) no es una agregación caótica de disposiciones legales, sino
uno basado en las características de coherencia y completud”, concluyendo que en el
caso de la acción de amparo, “la protección que se dispensa al trabajador no está
referida a la arbitrariedad del despido, que dependerá de la prueba de la existencia de la

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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

causa justa imputada, sino al carácter lesivo de los derechos constitucionales presente en
dicho despido” (fundamento 14 de la STC 976-2044-AA).
7.4 En torno a ello, y reafirmando lo establecido a lo largo de su abundante
jurisprudencia, el Tribunal Constitucional consideró “… efectos restitutorios (readmisión
en el empleo) para casos derivados de despidos arbitrarios o con infracción de
determinados derechos fundamentales reconocidos en la Constitución o los tratados
relativos a derechos humanos…” (subrayado agregado), circunscribiéndolos a los tres
casos siguientes: a) Despido nulo, b) Despido incausado, y c) Despido fraudulento
(fundamento 15 de la STC 976-2044-AA).
7.5 Por otro lado, siendo que el caso de autos, se trata de un “despido incausado” resulta
pertinente citar la sentencia del Tribunal Constitucional en el Expediente 1124-2001-AA
expedida en el caso Telefónica, en la cual se desarrolla doctrina jurisprudencial en
relación a los despidos incausados, señalándose en su fundamento 12 que, “El derecho
al trabajo está reconocido por el artículo 22º de la Constitución. (…) que el contenido
esencial de este derecho constitucional implica dos aspectos. El de acceder a un puesto
de trabajo, por una parte y, por otra, el derecho a no ser despedido sino por causa justa.
(…) Se trata del derecho al trabajo entendido como proscripción de ser despedido salvo
por causa justa. Asimismo, se establece en el mismo fundamento 12, que debe
considerarse que el artículo 27º de la Constitución contiene un "mandato al legislador"
para establecer protección "frente al despido arbitrario", desarrollo legislativo que debe
ser "adecuado", y que “no debe afectar el contenido esencial del derecho del trabajador”,
es decir, que no se desnaturalice el derecho objeto de desarrollo; señalando el Tribunal
Constitucional que por tal motivo, “cuando el artículo 27º de la Constitución establece que
la ley otorgará "adecuada protección frente al despido arbitrario", debe considerarse que
este mandato constitucional al legislador no puede interpretarse en absoluto como un
encargo absolutamente abierto y que habilite al legislador una regulación legal que llegue
al extremo de vaciar de contenido el núcleo duro del citado derecho constitucional”. Es
dentro de éste contexto que el Tribunal Constitucional concluye que, el segundo párrafo
del artículo 34º del Decreto Supremo 003-97-TR, que establece que frente a un despido
arbitrario corresponde una indemnización "como única reparación" no previendo la
posibilidad de reincorporación (el denominado despido ad nutum), es incompatible con la
Constitución, siendo incompatible con el derecho al trabajo porque vacía de contenido
este derecho constitucional, al ser uno de los aspectos del contenido esencial del
derecho al trabajo la proscripción del despido salvo por causa justa.

21
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SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO

7.6 Resulta necesario anotar lo señalado por el Tribunal Constitucional en el fundamento


5 de la Sentencia del Tribunal Constitucional 206-2005-AA, en relación a que: “En efecto,
en la jurisdicción constitucional comparada es pacífico asumir que el primer nivel de
protección de los derechos fundamentales le corresponde a los jueces del Poder Judicial
a través de los procesos judiciales ordinarios. Conforme al artículo 138º de la
Constitución, los jueces administran justicia con arreglo a la Constitución y las leyes,
puesto que ellos también garantizan una adecuada protección de los derechos y
libertades reconocidos por la Constitución. Sostener lo contrario significaría afirmar que
solo el amparo es el único medio para salvaguardar los derechos constitucionales, a
pesar de que a través de otros procesos judiciales también es posible obtener el mismo
resultado. De igual modo, debe tenerse presente que todos los jueces se encuentran
vinculados por la Constitución y los tratados internacionales de derechos humanos; más
aún, la Constitución los habilita a efectuar el control difuso conforme a su artículo 138º”.
(subrayado del despacho).
7.7 En tal sentido, la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Ley 28301, y el Código
Procesal Constitucional, Ley 28237, regulan la obligatoriedad de la jurisprudencia del
Tribunal Constitucional, siendo que la citada Ley 28301, en su Primera Disposición Final,
establece: "Los Jueces y Tribunales interpretan y aplican las leyes y toda norma con
rango de ley y los reglamentos respectivos según los preceptos y principios
constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las
resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional en todo tipo de proceso bajo
responsabilidad" (subrayado agregado); regulándose al efecto dos supuestos de
jurisprudencia vinculante: a) El tercer párrafo del artículo VI del Título Preliminar del
[Link]. que regula la figura de la ‘Doctrina Jurisprudencial’ estableciéndose que : "Los
Jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos
según los preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los
mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional"
(subrayado agregado); b) Asimismo, se establece la figura del precedente vinculante, que
constituye aquella jurisprudencia que el propio TC expide en forma expresa y a la que se
le otorga efecto normativo, estableciendo en el artículo VII del Título Preliminar que: "Las
sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada
constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese la sentencia, precisando el
extremo de su efecto normativo.". Lo señalado determina que la jurisprudencia del
Tribunal Constitucional constituye regla de observancia obligatoria para todos los órganos
jurisdiccionales de todas las instancias.

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7.8 Analizando el caso de autos, se tiene que no se ha acreditado la configuración de la


falta grave imputada por la parte demandada a la actora como causa justa de despido,
habiéndose configurado por tanto el despido incausado que se alega. A ello se agrega
que se verifica en el caso de autos una vulneración al Principio de Inmediatez, el mismo
que hace referencia a que las comunicaciones que deban existir entre empleador y
trabajador sobre actos que se refieran a la violación de sus derechos y obligaciones
laborales, deben darse sin el mayor intervalo de tiempo (o al menos en un periodo
razonable), de suerte que cuando no se comunican tales hechos o se efectúan de
manera extemporánea, se supone su olvido o perdón, resultando ineficaz cualquier
imputación posterior, ya que fluye de autos que el contenido de la carta suscrita por la
actora fue puesto en conocimiento oportuno del Presidente del Directorio (según carta de
página ciento cuatro) y la persona supuestamente afectada con el contenido de la misma
toma conocimiento de la existencia de la carta con fecha veinticuatro de octubre del dos
mil trece, siendo que con fecha treinta de octubre solicita que se investigue al respecto
(informe de página ciento cinco y siguiente) y si bien existe un informe legal al respecto
(páginas seiscientos cuarenta y cinco y siguientes) de fecha veinticinco de noviembre del
dos mil trece, el mismo no contiene una investigación de hechos sino simplemente un
dictamen legal sobre la posibilidad de imponer una sanción por las afirmaciones vertidas
en la carta, en todo caso, tampoco se justifica un proceso de investigación de más de dos
meses desde el momento en que el empleador tomó conocimiento de dicha carta y el
inicio del procedimiento de despido, a lo que se agrega que en ningún momento la actora
no ha negado haber suscrito la carta en cuestión.
7.9 Dentro de éste contexto, habiéndose determinado que se ha producido el despido
incausado de la demandante por parte de la entidad demandada, por los fundamentos
expuestos en los considerandos precedentes, en aplicación de la doctrina jurisprudencial
del Tribunal Constitucional analizada y realizando una interpretación del ordenamiento
legal laboral vigente en armonía con la Constitución, resulta procedente ordenar la
Reposición del demandante en el puesto que venía desempeñando al momento de su
cese o en un cargo de similar nivel y categoría en la entidad demandada, deviniendo en
fundada ésta pretensión.
DE LAS PRETENSIONES DE PAGO DE REMUNERACIONES Y ACCESORIAS A LA
PRETENSION SUBORDINADA
Octavo.-
8.1 La demandante reclama el pago de remuneraciones dejadas de percibir desde la
fecha en que se produjo el despido, así como el pago de compensación por tiempo de

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servicios con sus respectivos intereses, siendo esto así, si bien se ha amparado la
pretensión subordinada y se ha dispuesto la reposición de la actora, previamente debe
analizarse la procedencia del pago de los mismos por el periodo del despido, ya que
jurisprudencialmente existen dos posiciones al respecto: a) Una en la cual se reconoce el
pago de las remuneraciones adeudadas, en aplicación de criterios jurisprudenciales
establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y por ser aplicables
extensivamente los derechos derivados de un despido nulo. b) La otra posición que
considera que al no haber existido labor efectiva por parte del trabajador demandante y
siendo que conforme a la Constitución Política del Perú y al Texto Único Ordenado del
Decreto Legislativo 728, la remuneración es el íntegro de lo que el trabajador recibe por
sus servicios, el pago de las remuneraciones devengadas tiene carácter indemnizatorio,
por lo tanto, debe ser reclamado en tal vía.
8.2 Se precisa además, que la Corte Suprema ha venido adoptando criterios disímiles en
relación a la materia que nos ocupa, los mismos que han sido adoptados en decisiones
en mayoría y con votos discordantes; sin embargo, en la sentencia emitida en la
Casación Laboral 0992-2012 de fecha tres de setiembre del dos mil doce3 la Sala de
Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de la República,
resuelve: “…Sétimo.- En atención del principio de legalidad no es viable aplicar el artículo
40 del Decreto Supremo 003-97-TR excediendo los límites materiales y objetivos de la
sentencia de amparo que ha sido actuada como medio probatorio en autos; ya que de
acogerse el argumento expuesto por los jueces de mérito el presente proceso laboral
sería propiamente una vía de ejecución de la sentencia de amparo, respecto de un
extremo que no fue resuelto, ni discutido en el proceso de amparo…tanto más si en la
sentencia que corre de fojas cuatro a seis, solo se ha ordenado la reposición del actor a
su centro de trabajo. Octavo.- Que la reposición real en el centro laboral satisface el
derecho a prestar la fuerza de trabajo, no crea una ficción retroactiva de labores
prestadas durante el periodo de ausencia, frente a la cual pudiera surgir la obligación de
pago remunerativo, no resultando aplicable por analogía el caso de la nulidad de despido,
en tanto se trata de una norma excepcional, tal como lo establece el artículo IV del Título
Preliminar del Código Civil. … Undécimo.- Que, siendo así, es necesario puntualizar que
no existe derecho a remuneraciones por el periodo no laborado, interpretación que
también es concordante con el criterio del Tribunal Constitucional respecto de este
derecho constitucional, lo cual, obviamente, no implica negar que efectivamente pueda

3 Proceso seguido por Félix Elías Valdivia Roldan en contra de Autoridad Autónoma de Majes-

Proyecto Especial Majes Siguas sobre Pago de Beneficios Económicos.

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existir clara verosimilitud sobre la existencia de daños al impedirse el ejercicio de los


derechos del trabajador, los mismos que deben ser evaluados e indemnizados, según los
hechos de cada caso concreto y ante el juez y vía procedimental predeterminados por
ley…”. Esta posición ha sido ratificada mediante posteriores sentencias emitidas por la
propia Corte Suprema, así tenemos las Casaciones 1333-2012-Junín, del veinticinco de
octubre del dos mil doce; 6312-2013-La Libertad y 7248-2013-Arequipa, ambas del
quince de noviembre del dos mil trece; 7186-2013-Lambayeque, del veinte de enero del
dos mil catorce; 9017-2013-Lima y 9799-20103-Lambayeque, ambas del catorce de abril
del dos mil catorce; en todas las cuales se reitera que es inviable el cobro de
remuneraciones y beneficios sociales por un periodo no laborado efectivamente.
8.3 En esta misma línea de pensamiento debemos tener en cuenta, además, las
innumerables sentencias expedidas por el Tribunal Constitucional4, en cuanto al pago de
remuneraciones dejadas de percibir y al reconocimiento de derechos laborales, en las
que se declara improcedente tal pretensión “…dado su carácter indemnizatorio, aunque
dejando a salvo el derecho para que pueda hacerse valer en la vía correspondiente…”.
Lo que debe ser analizado teniendo en cuenta que el proceso de amparo está referido a
la restitución de un derecho subjetivo específico, es decir volver las cosas al estado
inmediatamente anterior al de afectación del derecho sin negar, con ello, la existencia de
hechos pasados, siendo que lo decidido en ese tipo de procesos no tiene más eficacia
que lo decidido respecto de lo que se encuentra comprendido dentro de los mismos.
Además debemos considerar que, incluso, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, en el caso de la reposición de los señores Magistrados del Tribunal
Constitucional, no ordenó el pago de remuneraciones devengadas, sino estableció que:
“… adicionalmente, el Estado debe resarcir a dichos magistrados por los salarios y
prestaciones dejadas de percibir…”, precisando asimismo, que para el “…cálculo de la
indemnización deberá tener en cuenta, entre otros factores, el tiempo que estos
permanecieron sin trabajo, … el Estado deberá compensar a los funcionarios por todo
otro daño que estos acrediten debidamente y que sean consecuencias de las violaciones
declaradas…”.
8.4 Atendiendo a lo expuesto anteriormente concluimos que demandar el pago de
remuneraciones devengadas y otros beneficios por el tiempo en que duró el cese de la
demandante, sustentándose en un derecho que resultaría de la reposición ordenada por
configurarse una modalidad de despido y consecuente reposición que nace de la doctrina

4Expediente número 04418-2006-PA/TC; Expediente número 08939-2006-PA/TC y Expediente


número 0834-2004.

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del Tribunal Constitucional, es improcedente, toda vez que dicha pretensión en todo caso
constituiría un resarcimiento del daño, que debe ser reclamado en la vía de
indemnización cuantificable, la misma que debe ser materia de prueba, ante el juez
competente y en el proceso respectivo.
8.5 De conformidad con los fundamentos antes esgrimidos es evidente la falta de
sustento de esta pretensión accesoria, por lo que debe declararse improcedente la
demanda, al no constituir la presente la vía idónea para su conocimiento, dejando a salvo
el derecho de la actora para hacerlo valer en la vía correspondiente.
8.6 Finalmente es necesario agregar que el Magistrado que suscribe deja constancia de
que, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 22° del Texto Único Ordenado de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, Decreto Supremo número 017-93-JUS, y atendiendo a la
unificación del cambio de criterio asumido por la Corte Suprema de la República en
relación a casos como el que nos ocupa, se une a la posición adoptada por las Salas de
Derecho Constitucional y Social del máximo Tribunal de Justicia del país.
DEL PAGO DE HONORARIOS DEL ABOGADO DE LA DEMANDANTE, COSTAS Y
COSTOS DEL PROCESO
Noveno.-
9.1 El artículo 14° de la Ley N° 29497, Nueva Ley Proce sal del Trabajo, señala que la
condena de costas y costos se regula conforme a la norma procesal civil, asimismo, la
Sétima Disposición Complementaria de la misma norma establece que en los procesos
laborales el Estado puede ser condenado al pago de costos. Por su parte, los artículos
410° y 411° del Código Procesal Civil señalan que s on costas loas tasas judiciales, los
honorarios de los órganos de auxilio judicial y demás gastos judiciales realizados en el
proceso y son costos procesales los honorarios del abogado de la parte vencedora más
un cinco por ciento destinado al Colegio de Abogados del Distrito Judicial respectivo,
mientras que el artículo 412° de la misma norma pre cisa que los costos y costas
procesales no requiere ser demandado y son de cargo de la parte vencida, finalmente
tenemos que el artículo 414° del citado código esta blece que del Juez regulará los
alcances de la condena, en este caso de costos, tanto respecto del monto, como de los
beneficiados, en atención a las incidencias del proceso, fundamentando su decisión.
9.2 En cuanto a las costas procesales, las pretensiones propuestas no son cuantificables
en dinero, lo que ha determinado que la actora no haya efectuado gastos por aranceles
judiciales y tampoco ha acreditado algún otro tipo de gasto de esta naturaleza, por lo que
en este extremo el proceso debe declararse sin costas.

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9.3 En cuanto los honorarios del abogado de la actora, los cuales constituyen los costos
del proceso, se ha solicitado que se ordene el pago de los mismos en un monto de veinte
mil nuevos soles, alegando esencialmente que al ser la demandada una empresa
importante, que puede contratar abogados por honorarios elevados, en atención del
principio de igualdad, ella también requiere ser defendida por un abogado con trayectoria
y especialista en la materia, sin embargo, es necesario tener presente que la propia
norma procesal no contempla estos argumentos como sustento para la regulación de los
costos procesales, ya que estos dependen de las incidencias del proceso y el resultado
del mismo. Luego, se meritua que se ha tratado de un proceso complejo en atención a la
cantidad de pruebas ofrecidas, no obstante la intervención del abogado no ha implicado
que la demanda sea declarada fundada en todos sus extremos, debiendo regularse el
monto de los costos de manera prudencia, en la suma de cuatro mil nuevos soles, que
deberán ser abonados por la parte demandada, más un cinco por ciento de dicha suma
para el Colegio de Abogados de Arequipa.
III. PARTE RESOLUTIVA:
Por estos fundamentos, administrando Justicia en nombre de la Nación, FALLO
declarando FUNDADA EN PARTE LA DEMANDA, en consecuencia:
1) INFUNDADA la pretensión principal de nulidad de despido.
2) FUNDADA la pretensión subordinada de declaración de despido arbitrario y
reposición. ORDENO que la empresa demandada cumpla con REPONER a la
demandante en el cargo que venía desempeñando al momento del despido o en su
defecto en un cargo de similar nivel y categoría dentro de la misma empresa.
3) IMPROCEDENTES las pretensiones accesorias a la pretensión subordinada de pago
de remuneraciones dejadas de percibir y compensación por tiempo de servicios,
dejando a salvo el derecho de la actora para hacerlo valer en la vía pertinente.
4) FUNDADA EN PARTE la pretensión de pago de honorarios del abogado del
demandante, ORDENO que la demandada cumpla con pagar a la actora por los
mismos, en calidad de costos procesales, la suma de CUATRO MIL NUEVOS
SOLES (S/. 4 000.00), más el cinco por ciento de dicha suma ascendente a
DOSCIENTOS NUEVOS SOLES (S/. 200.00), para el Colegio de Abogados de
Arequipa.
5) SIN COSTAS.
En los seguidos por Verónica Ysmena Valdivia Málaga en contra de Sociedad
Eléctrica del Sur Oeste S.A., sobre nulidad de despido y otros. Así lo pronuncio, mando

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y firmo en el Despacho del Segundo Juzgado de Trabajo de Arequipa – Nueva Ley


Procesal del Trabajo.- Regístrese y Comuníquese.-

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