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Creación de un espectáculo infantil

La obra 'REPEAT' de César Genovesi presenta a Eduardo, un titiritero que busca crear un espectáculo innovador y se enfrenta a sus propios pensamientos y dudas mientras interactúa con los títeres. A través de un monólogo, Edu reflexiona sobre la creación de personajes, como un rey malo y una princesa rubia, mientras lidia con la presión de ser original y mantener la atención de su audiencia. La obra explora temas de creatividad, identidad y las expectativas sociales en un contexto humorístico y crítico.

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Creación de un espectáculo infantil

La obra 'REPEAT' de César Genovesi presenta a Eduardo, un titiritero que busca crear un espectáculo innovador y se enfrenta a sus propios pensamientos y dudas mientras interactúa con los títeres. A través de un monólogo, Edu reflexiona sobre la creación de personajes, como un rey malo y una princesa rubia, mientras lidia con la presión de ser original y mantener la atención de su audiencia. La obra explora temas de creatividad, identidad y las expectativas sociales en un contexto humorístico y crítico.

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REPEAT,

REPEAT de César Genovesi

PERSONAJES

Eduardo “Edu”, el titiritero Títeres

1
Ambiente despojado, hay un cajón con títeres a un costado de la escena. Está cerrado. Delante de él hay un
banco. Hay muchos muñecos y escenografías infantiles, telas elásticas, aros, etc. Aparece “Edu” con una
maceta con una flor de plástico. Recorre el lugar. No sabe donde ponerla. De pronto, encuentra el lugar. Se
dirige hacia el cajón de títeres. Antes de llegar al cajón decide realizar unos ejercicios pero sin perder de
vista, cada tanto, el cajón. Así irá demostrando que todas las acciones que comienza son, ni más ni menos,
para no comenzar la tarea con los títeres. En un momento determinado se sienta en un banquito delante del
cajón y abre la tapa, baja la luz ambiente y una luz del interior lo ilumina como si fuera un hecho mágico.
Edu, los mira impresionado. Luego de unos instantes vuelve la luz ambiente y el hombre se recompone.
Estira sus dedos y piensa en voz alta, hablando muy ligero y casi sin respirar. Hace movimientos con sus
brazos sobre el cajón abierto como si preparara un hechizo.

EDU.- Veamos, veamos, a ver, a ver, ¿Qué tenemos aquí? ¡Personajes, personajes! ¡Eso, Eso! ¡Personajes!

Veamos, veamos, a ver, a ver, necesito... necesito... necesito... ¡Una idea! ¡Eso, eso! ¡Una idea!

¡Una idea magistral, una idea innovadora, una idea que deje a todos boquiabiertos! ¡El mundo se

enfrenta ante una nueva dimensión de un espectáculo y los niños se rinden a mis pies! Eso es, eso

es. Ya algo está viniendo, algo está viniendo, se abre paso a través de mi corteza cerebral, ¡no me

duele, no me duele! La perforación es orgánica, orgánica, orgánica, alguien o algo me está

traspasando una idea, una idea, una idea, una idea magistral, una idea innovadora, una idea que deje

a todos boquiabiertos. ¡Yo no escribo, me dictan, no escribo, me dictan, no escribo, me dictan!

¡Estoy pariendo la idea, estoy pariendo la idea! ¡Sale, sale! Veamos, veamos, a ver, a ver. La veo,

la voy a ver, la estoy viendo, la digo, sale de mi boca... ¡Está salieeendo! ¡Está salieeeendo...

¡BOSQUE! ¡BOSQUE! ¿Bosque? La concha e´ la lora. No le entiendo. ¿Qué me quiere decir?

¿Bosque? ¿Qué clase de idea es “Bosque”? ¡Bosque, bosque, bosque! ¿Qué me quiere decir? Un

bosque ¿Cómo? De pinos, de arbustos, de helechos, de madre selvas en flor, ¿de qué? ¡No

escribo, me dictan, no escribo, me dictan, no escribo, me dictan! (Mirando al cielo) ¡Pero

dictame bien! Veamos, veamos, a ver, a ver, tengo un bosque, tengo un bosque, tengo un bosque, un

bosque tengo yo, un bosque de... un bosque de... veamos, veamos, a ver, a ver, algo original, algo

innovador, tengo el bosque, tengo el bosque, tengo el bosque, un bosque de... ¡ARBUSTOS! ¡Que

genialidad! ¿Cómo salió esa idea magistral? ¡Soy un capo, un genio, un innovador! ¡TENGO UN

BOSQUE DE ARBUSTOS! ¡Es genial! ¡Cuidado, Eduardo, cuidado! No te la podes creer, no te la

debes creer, no te la podes creer, no te la debes creer. Recordá siempre: ¡No escribo, me dictan, no

2
escribo, me dictan, no escribo, me dictan! Debo ser humilde, debo ser humilde, debo ser humilde!

¡Agradezco la idea! (Se arrodilla. Mira al cielo) ¡Gracias! (Se sienta en el banquito y mira dentro del

cajón) ¡Muchachos! ¡Ya tienen un lugar donde vivir! ¡Un bosque de arbustos! ¿No es genial? No me

lo agradezcan, no me lo agradezcan, salió así, sin más, de repente, a mí solito (Le guiña un ojo al

cielo) Entro a través de mí y aquí está: ¡UN BOSQUE DE ARBUSTOS! (Suena un teléfono, Eduardo

va a atender. Se asoma un títere del cajón. - Atención: Aparecen voces en vivo de los muñecos –

mirando al público dirá: ¿Otra vez un bosque de arbustos? El títere hace señas hacia el techo. Baja del

techo una soga con un gancho que cae directamente sobre el cajón. El títere que se asomó cuelga del

gancho el bosque de arbustos, se asegura que estén bien calzados y hace señas para que se lo lleven.

La soga sube y desaparece el bosque de arbustos. Edu, atiende el teléfono y escucha a su novia

del otro lado de la línea. El hombre está totalmente enamorado y se derrite en el teléfono. Entre

palabras emitirá, quejidos y onomatopeyas) ¡Hoa, Bubú! ¿Qué esta chachiendo? ¡Ah! Cho achi,

chabachando, chabachando, cheando y cheando. Viste cómo chomo losh artishta. ¡Ahhh! ¿No poé

omí? ¡Ahhh! ¡Pobechita! ¡Malo el chueño! ¡Malo el chueño que no la deja omí! ¡Chi, chi! No me

molestash, no, no, chama cuando quieas, chi,chi, cho chambién, chambién, chambién. ¡Chauuuuu! (Le

tira besitos. Cuelga y se dirige al cajón caminando en cámara lenta cómo si flotara.) ¡Muchachos! ¡No

saben lo que se pierden por ser muñecos! ¡Qué mujer, por Dios! ¡Qué mujer! Inteligente... intelectual,

inteligible, intemperante, interesada, interminable, intempestiva, insípida e incolora, como el té verde...

Bien, sigamos creando, creando sigamos, veamos, veamos, a ver, a ver, ¡No escribo, me dictan, no

escribo, me dictan, no escribo, me dictan! ¡Tengo un bosque de arbustos! ¡Un bosque de arbustos, un

bosque de arbustos, un bosque de arbustos! Un bosque de arbustos ¿qué me da? ¿qué me da? Me da...

me da... me da... es igual a... igual a... ¡ECOLOGÍA! ¡Eso! ¡Un bosque de arbustos = Ecología! ¡Pero

que maestro, que genio, que intuitivo soy! (Se persigna) Tengo que ser humilde. Debo ser humilde. (Se

arrodilla y mira al cielo) ¡Gracias! ¡Pero que capo que soy! Los espectáculos ecológicos les encantan a

los padres porque el niño aprende y luego cuida la naturaleza y a los chiquitines también gustan porque

entran en armonía con el medio ambiente y lo cuidan, lo cuidan, lo cuidan mucho. Bien, veamos,

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veamos, a ver, a ver, ¿qué tenemos acá? (Revuelve dentro del cajón. Saca un rey, títere de guante.)

Tengo un rey, tengo un rey, tengo un rey, veamos, veamos, a ver, a ver, un rey debe ser, debe ser, a ver,

alguna idea que clarifique mi mente, un rey debe hablar así : (Agrava la voz estereotipadamente) ¡JO,

JO, SOY EL REY DE ESTA COMARCA! ¡SOY UN REY MALO, MUY MALO! ¡Ahí está! ¡Genial!

A los chicos les gusta los reyes malos, y a los padres les gusta que hayan reyes malos porque hacen el

paralelo con la realidad y creen que hago un espectáculo comprometido cuando en realidad no me

comprometo un carajo. ¡Va bien, va bien, esto va muy bien! ¡No escribo me dictan, no escribo me

dictan, no escribo me dictan! Veamos, veamos, a ver, a ver, ¡Necesito una princesa! ¡Eso! ¡Si hay un rey

tiene que haber una princesa! ¡Este espectáculo está saliendo original! ¡Un rey malo y... una princesa...

¡Linda! ¡Eso! Una princesa linda. A los chicos les gusta las princesas lindas, blancas y rubias, eso,

lindas, blancas y rubias. ¡Que buen gusto tienen los chicos, por favor! Después dicen que los chicos son

todos unos tarados, pero si son unos sabios. Ellos saben que el rey debe ser malo y la princesa linda,

blanca y rubia. Ahí está. (La busca en el cajón) ¡No! Esta morochita la dejo para sirvienta. (Saca una

pelirroja) Esta podría ser pero no es rubia, hay que problema, me gusta pero no es rubia, ¿por qué tenías

que ser colorada? Sos linda pero no sos lo que quieren los chicos. ¡Qué problema! Para que te habré

visto. Comprendeme. A los chicos les gustan las princesas lindas, blancas y rubias. No lindas y

coloradas. Así que... (La arroja dentro del cajón.) Ibamos también. También. ¡Para qué mierda

la encontré! ¿Y si la pongo? ¿Y si pruebo haber que dicen los chicos? ¿Pero qué estoy diciendo? ¿Qué es

eso de una princesa colorada? Un rey malo y una princesa colorada. ¡Pero por favor! ¡Me olvido, me

olvido, me olvido, me olvido! ¡Las coloradas no son princesas, las coloradas no son princesa, las

coloradas no son princesas! Ya está. Busquemos una linda, blanca y rubia, busquemos, ya me olvide de la

colorada, ni me acuerdo de que color era su pelo, busco una rubia (Mirando dentro del cajón acciona

esquivando toparse con la colorada, cuando se la encuentra, rapidamente cierra los ojos, la toma con la

punta de los dedos y la cambia a otro lugar del cajón) Rubia se busca, rubia se busca. ¡Acá está!

(Eufórico) Yo sabía que tenia una princesita rubia, ¿cómo no iba a tener? (Mirándola) Si habré amasado

papel higiénico mojado. Si habré pasado por tu cabecita de mate ese mazacote húmedo, frío, maloliente y

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yo veía como tu calabacita me pedía : más, mas, mas, mas, eras insaciable, eras fogosa... eras... eras...

¡Y! ¡Eras blanca, linda y rubia, eso eras! No como la otra ¿Qué otra? Esa colorada. ¡No, no y no!

¡Me tengo que olvidar de la colorada, me tengo que olvidar de la colorada, me tengo que olvidar! Pero

habíamos quedado en que ya me había olvidado me había olvidado que ya habíamos quedado. ¡La colorada

no existe, la colorada no existe! ¡Ya me olvidé, me olvidé! ¿Acaso tengo otra princesa que no sea la rubia?

¡No! Solo tengo una: ¡La rubia! Veamos, veamos, a ver, a ver, no escribo me dictan, no escribo me dictan,

no escribo me dictan. Yo ya sé como son estos procesos, quieren interferirme, quieren interrumpirme,

quieren hacerme cambiar de idea, quieren que deje una idea genial por otra que solo es basura. ¡Son mis

enemigos, los que me envidian, los que no me quieren, los que buscan que sea un mediocre! ¡No lo van a

lograr! ¡Soy un capo, soy un genio, soy un inmortal! ¡Soy un highlanderrrrr! ¡Soy al títere lo que Miguel

Angel a la pintura, lo que Picasso al cubismo, lo que Max ernst al surrealismo, lo que Fangio a la formula

uno! ¡Lo que Daniel Bertoni al seleccionado argentino del 78! (Toma la princesa colorada y le aprieta el

cuello con furia) Por lo tanto, fideo con tuco, no vas a venir a cagarme la idea sublime que estoy teniendo,

¿te queda claro? Si seguís interrumpiéndome te voy a descoser toda la cabecita ¿estamos? Y ahora: ¡Te vas

a dormir! (La arroja violentamente dentro del cajón. Toma la rubia.) Venga mi princesita linda, blanca y

rubia (Suena el teléfono. Va a atender. Mientras tanto la rubia es atacada por el rey que la viola y se los ve

desaparecer peleando a ambos dentro del cajón. Habla Edu) ¿Quién habla? ¡Oia Bubú! ¿Qué pacha? ¿No

poé omí? Pero son las tres de la mañana, mamón. ¡Pobechita! ¡No, no, para nada! Chamá todo lo que

quieras. ¡Chi, chi! Cho acá, trabajando, creando y creando. Charo, charo. Nonay problema, mamón, chi,

chamá, chamá, llama cuando quieras, no me molestas, su pregunta no incomoda, je, je, chau, chau,

chauuuuu. Cho tamién, mamóm. Chau. Pol chupuesto, pol chupuesto, chi, chi. Bechito, bechito, chau,

chau,chauuuu. (Corta. Vuelve al cajón) ¡Ay, muchachos, muchachos! Lo que se pierden por ser muñecos.

Una dulce, una divina, quiere escuchar mi aliento en el teléfono, ¿no es romántico? Bueno, sigamos

creando, veamos, veamos, a ver, ver, no escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo... ¿Qué te

paso princesita? ¿Qué tenes? Te falta... te falta... ¡TE FALTA UN OJO! ¿Quién fue? ¿Quién fue el

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hijo de puta envidioso que le arrancó el botoncito celeste a la princesita linda, blanca y rubia? ¡Todos

contra la pared del cajón! ¡Silencio! ¿Fuiste vos coloradita, no? ¡No, no, no, Edu! Yo soy princesa, una

princesa no hace esas cosas. ¿Quién fue? ¡Ah! ¡Vos! ¡Como sos negrita le tenes envidia! ¡No señor, no,

no, yo no... ¡Vamos! A ustedes se les da confianza y después... ¡No fui yo, fue el rey, fue el rey! ¿Pero cómo

vas a decir que el rey... ¡Mira que el rey... ¡No te creo nada! ¿Desde cuando un soberano... Por mentirosa

no vas a actuar. ¡No, no, no! No me llores porque no vas a actuar. Ni siquiera en mis obras pasan cosas así.

Y mirá que mis espectáculos son emotivos, ¿eh? Los reyes son malos pero no injustos. ¿Así que vos decís

que como... el rey le arranco los ojos? ¿Pero vos estás sanita? (La arroja dentro del cajón) ¡Negra y puta!

¡Lo que faltaba! Bueno, veamos, veamos, a ver, a ver, tengo un bosque de arbustos, un bosque de arbustos,

un bosque de arbustos, bosque = ecología, bosque = ecología, ¡Oia! ¿Dónde esta mi bosque de arbustos?

¡Pucha! ¡No está! ¿Pero cómo puede ser? ¿Qué hago, que hago? La idea del bosque de arbustos es original

no puede estar pasando me esto. ¡¿Dónde está?! ¡Pero yo hubiera jurado que tenía uno! ¿Qué tengo? ¿Qué

tengo? ¿A ver? A ver, a ver, a ver. ¿PALMERAS? ¡Que cagada! Tengo palmeras. Podría haber tenido

ombúes, pinos, palo santos, Sauce llorones, pero no, ¿Qué tengo? ¡Dos estúpidas palmeras! Yo tenía un

bosque de arbustos, que raro. Bueno. Adaptación, adaptación, adaptación. ¡TENGO UN BOSQUE DE

PALMERAS! ¡Eso! Tengo un bonito bosque de palmeras. Y tengo un rey malo, malo, malo, muy malo.

Claro. El rey con las palmeras mucho no cierra. Pero no puedo descartar al rey. Toda historia de títeres que

se digne de tal debe tener un rey. Y una princesa. Una princesa linda, blanca y rubia y que ahora está tuerta.

La voy a tener que arreglar, la voy a tener que arreglar, la voy a tener que arreglar. Porque una princesa no

puede ser fea, no puede ser fea, no puede ser fea. ¿Conseguiré otro botoncito cómo este? ¿Los seguirán

haciendo? ¡Oia! ¡Que macana! ¿Y si no consigo otro botoncito? La voy a tener que tirar. ¡Pero que negra

hija de puta! ¡Mirá que tomarse el trabajo de arrancarle el ojo! Y estaba bien cosido, pero es que tienen una

fuerza. La otra es que cambie el personaje y ponga a... ¡No! ¡La colorada, no! ¡Basta con la colorada, basta!

Me olvidé, me olvidé, me olvidé. Las princesas son lindas, blancas y rubias, repitan conmigo, son lindas,

blancas y rubias, son lindas, blancas y rubias. ¡No coloradas! ¡No coloradas! ¡No coloradas! ¡No coloradas!

(Suena el teléfono. Atiende) ¿Quién habla? ¡Ah! Sos vos, mi amor. ¿Qué queres? No, no, no me pasa nada,

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¿qué queres? ¡Que no me pasa nada! ¡Qué queres, te pregunté! No buchi, buchi, choy trabachando, por eso

estoy así, pero no é con vó, buchi, buchi, un creativo siempre tiene problemas con su obra. No, no, no, no

me molestas, chamame cuando quieas, hace ejercicio, contá ovejitas, no, no, estoy trabajando, no puedo,

¡Que no puedo! Y cho me acostare eso de la chei ¡De la chei! ¡DE LAS SEISSSSSS! Esta bien, esta bien,

chau, chau mi amor. (Corta. Vuelve al cajón) Bueno muchachos. ¡Que mujer! Yo sé que no estoy

acostumbrado a este tipo de tratos pero ¡Que mujer! ¿Cuántos me estarán envidiando en este momento?

Millones. Millones. Veamos, veamos, a ver, a ver, no escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo

me dictan, tengo un bosque de palmeras, de palmeras, tengo un rey malo, muy malo y tengo una princesa

linda, blanca y rubia, y tuerta. Pero que va a ser arreglada porque a los chicos no les gusta las princesitas

sin un ojo. Y los chicos son sabios. ¡Que venga a mí una idea innovadora! Una idea genial, original,

distrital. ¿Cómo dije? ¡Eso! ¡Distrital! ¡Que hable del distrito! ¡De lo nuestro! De nuestras tradiciones, de

las leyendas, de los mitos populares, eso está bien visto ¡Ecología y mitos populares! ¿Quién lo hizo?

¡Nadie! ¡Solo yo! Soy un genio, un capo, un maestro, un gurú. Pero cuidado, Edu, cuidado. Tengo que ser

humilde, debo ser humilde. Agradezco, agradezco (Se arrodilla y persigna mirando al cielo) ¡Gracias! ¡Pero

que genio que soy! A ver, a ver, me viene la idea, me viene, me viene, me viene, está llegando, está

llegando, se expande dentro de mi cabeza, no me duele, no me duele, no me duele, sale, sale, (Toma al rey.

Imposta una voz de presentador.) HABIA UNA VEZ UN REY MUUUUUUY MALO. Me gusta cuando

empieza con había una vez, me gusta, me gusta. Y ESTE REY MAAAAALO CORTABA... EH... ¡LOS

ARBUSTOS! ¡Ah! No. No tengo arbustos. ESTE REY MUY MALO CORTABA LAS PALMERAS. Eso

es, tengo un bosque de palmeras y el hijo de puta las corta, ahí estaríamos viendo ecología. LOS

ANIMALITOS ESTABAN MUUUUUUY TRISTES. Va bien, va bien, esto va muy bien, los animales

tristes le dan la nota melancólica, los chicos a esta altura los tengo a todos en el bolsillo y los papis y las

maestras contentas porque el espectáculo es educativo. Tengo que ensuciar los ríos, tengo que ensuciar los

ríos, Tengo que ensuciar los ríos, a ver cómo lo engancho, como lo engancho, una idea, por favor una idea,

por favor, no escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo me dictan, ENTONCES ESTE REY...

Que hace, que hace el rey, ¿qué hace... HABIA INVENTADO UN SISTEMA... DE... DE... CLOACAS

7
¡CLOACAS! ¡Eso, eso, cagué el río, lo cagué, soy un genio un capo! Y ESTE SISTEMA DE CLOACAS

AL DESEMBOCAR EN LOS RÍOS CONTAMINABA A TODO EL... RIO, Valga la redundancia, bueno

después lo acomodo, pero la idea está, el hijo de puta tala las palmeras y con la cloacas contamina el río. ¡Y

MUEREN LOS PECES! Me olvidaba, ¿cómo no voy a matar a los peces? No sería creativo. ¿Qué chico no

odiaría a un rey que mata los peces? Ninguno. Bien, lo ecológico ya lo tengo. Si necesito más cuando

mucho que el rey queme caucho y mueran asfixiados los pájaros, pero a lo mejor recargo mucho la

situación. Todo debe ser orgánico, debe ser orgánico, debe ser orgánico. Entra la princesa... está contenta,

¡No! Necesito un conflicto, necesito un conflicto, un conflicto necesito. ¡Está enojada! eso, esta enojada.

Esta enojada porque... porque... porque... EL REY LE MATO SU... SU... PAJARITO FAVORITO. ¡Ahí

está! (Salta de alegría, mientras algunos títeres despedazan a un canario y lo arrojan a la platea) Le mató el

pajarito, le mato el pajarito, le mató el pajarito! Veamos, veamos, a ver, a ver, donde tengo un pajarito,

donde tengo un pajarito, yo tenía uno, uno tenía yo, no puede ser que no tenga un pajarito, no puede ser, no

puede ser, tendría que ser un canarito. Yo tenía uno... (Se asoma un cuervo) No, vos no, no me das, no me

das, no me das. ¡No insistas porque no me das! No puedo tener una princesa linda, blanca y rubia y tuerta

y en su hombro un cuervo negro, no me da, no me da, no me da. Mejor que este enojada porque le mato el

pececito, ahí está, le pongo este pececito y chau. Claro, el problema es que, ¿cómo va a hacer? ¿Va a ir

caminando con el pez al lado? Es un pez, no un perro. ¡Que cagada! ¡Cómo me la complican! Los pibes no

se van a tragar esa de “la princesa que camina con un pescado al lado”. Me van a gritar: ¡¿Y el agua?! ¡¿Y

el agua?! ¡Porque son terribles cuando quieren! ¡Una mierda, son! ¡Te cagan un espectáculo en un pedo, te

lo cagan! ¿Y los padres? ¡Otros hijos de puta! ¿Te crees que les dicen algo? Se cagan de risa que te hacen

mierda el espectáculo. ¡Le tiran letra! Bueno, veamos, veamos, a ver, a ver, no escribo me dictan, no

escribo me dictan, no escribo me dictan. Tengo un espectáculo ecológico, un espectáculo ecológico, un

espectáculo ecológico. Un rey malo que contamina y una princesa que está enojada porque se le murió el

pececito o el pajarito, no sé, después lo arreglo, pero la idea está. No, mejor pongo un pajarito, si, un

pajarito, un pajarito, un pajarito. Perooooooo... ¡No tengo un pajarito! Es decir, no tengo el pajarito que

necesitaría esta obra de teatro de pajaritos lindos me pareció haber visto un lindo pajarito. ¡Tengo un

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cuervo! ¡Me cago! ¡Un cuervo que no me sirve...! ¡No me mires así! No me vas a convencer convencer no

me vas, ¿escuchaste? ¡No me mires! ¿Qué clase de historia voy a hacer con un cuervo negro, un rey, una

princesa linda, blanca y rubia y tuerta y dos palmeras? ¡AHHHHHH!, me la hacen difícil, ¿no? No me

importa, no me importa, no me importa. ¿Saben qué? Ahora no hago un carajo la historia ecológica, la

historia ecológica, la historia ecológica. ¡SE JODEN! ¿Querían un espectáculo original? Bueno, ahora no-

lo-tie-nen. Sientan la culpa de dejar a miles de niños sin una obra educativa y llena de valores. ¡AH! ¡E

iban a recorrer el mundo! Porque no les dije, pero ya mande mi curriculum a “Payasos sin fronteras” Y con

lo capo que soy no me van a poder decir que no. ¿Les duele, no? A mí por las buenas, todo, pero por las

malas, nada. Voy a gestar otra idea. ¡ESO! ¡Otra idea donde ustedes no actúen! ¡Fuera de mi vista! ¡Fuera

de mis vista, dije! Veamos, veamos, a ver, a ver, no escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo me

dictan. Tiro ideas, tiro ideas, palabras, palabras, palabras, palabras que empiezan con in, con in, con in, con

in: inválido, inoperante, intempestuoso, inacabado, interactivo, Inter.... ¿Dije interactivo? ¡Pero qué genio,

que maestro, que capo soy! UN ESPECTÁCULO INTERACTIVO! ¿Quién lo hizo? ¡Nadie! Yo pregunto y

los chicos contestan. ¡Pero que golazo! Ya sé, ya sé, ya sé. Debo ser humilde. Agradezco: Gracias. ¡Pero

que excepcional! Necesito un títere (Se asoma la colorada) ¡Vos no! ¡Otro! ¿Desde cuando una colorada

abre un espectáculo de títeres abre un espectáculo de títeres una colorada? ¡Pero por favor! Y... si... la

pongo... digo, si pruebo con que abra el espectáculo interactivo, que sea la presentadora, anuncie los

números... ¡PERO QUE DIGO! ¿Me estoy volviendo loco, loco me estoy volviendo? Cómo una colorada

va a ser la presentadora, los chicos jamás me lo perdonarían, una presentadora pelirroja, donde se vio. Yo

haré espectáculos originales pero no incoherentes. Acá necesito, necesito, necesito, un presentador, un

presentador, que sea, que sea, algo original, algo original... una idea... veamos, veamos, a ver, a ver, no

escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo me dictan, elefantes, no, tigres no, el presentador de

historias no, el... ¿El presentador de historias? ¡Pero claro! ¡Ahí está! El espectáculo interactivo lo abre el

presentador, ¿no es original? Un presentador que presenta, pero que capo, genio, maestro. (Saca un títere de

sombrero de copa larga y traje) Saluda a los chicos, dos, tres, cuatrocientas veces, no importa, cuando vean

que el presentador saluda a los chicos, INTERACTÚA con los chicos, los pibes se mueren, se mueren los

9
pibes. “Me habló el títere, papá, me habló el títere” Ya los estoy escuchando. Los padres: sorprendidos. Es

que es muy fuerte. Un títere que les pregunta es muuuuuy fuerte. ¿Qué puede preguntar? Pregunta...

pregunta... una frase... no, mejor un salu... no, porque se mete en sus vidas... ¿Qué puede preguntar? no

escribo me dictan no escribo me dictan, no escribo me dictan, Una frase, una frase, una frase...“¡CÓMO

ESTÁN USTEDES!” ¡ESO SI QUE ES NUEVO! ¿Quién me la dicto, eh? ¡Un capo! “¡Cómo están

ustedes!” La pregunta no es ofensiva, no me meto con los padres, no me meto con los chicos, no me meto

con nadie. Es una pregunta ingenua sí se quiere porque nadie va a andar cuestionándome que me meto con

los pibes, con los papis, con las maestras, no me meto con nadie, ¿verdad? Aunque sí me estoy metiendo

con su estado de ánimo, con su estado de ánimo me estoy metiendo y la respuesta puede ser confusa, no

es única, yo pregunto: ¿CÓMO ESTAN USTEDES? Y los chicos que me pueden decir:

a) ¡BIEEEEEEEEEEEN!

b) Mas o menos.

c) ¡MAAAAAAAALLLLL!

¡Sería un horror si me contestan eso! ¡Se me cae el espectáculo a pedazos! Volemos la pregunta de “cómo

están” y vayamos a algo menos confuso. Algo menos confuso, algo menos confuso: “¡HOLA,

CHICOOOOOS!” ¡Listo! ¡Ahí está! Mate la confusión, la ambigüedad, el sendero que se bifurca! Los

chicos no me pueden contestar otra cosa que “¡HOLA!” Y los primeros diez minutos me los llevo

saludando, divido a los chicos en dos grupos y les pregunto: ¡HOLA CHICOOOOOOOOOOOOS! A unos

y a otros, a unos y a otros, a unos y a otros, ESTE GRUPO GRITA MAS FUERTE, AHORA ESTA

GANANDO ESTE, VA A GANAR ESTE, NO, AHORA ESTE... ¡EMPAAAAATEEEEEE! Esto sí es

realmente original. Los padres contentos porque ven que sus hijos son tenidos en cuenta y participan y las

maestras contentas porque ven que el espectáculo es interactivo. Bueno ahí se me fue los primero diez o

quince minutos, sí, mejor quince, da para quince minutos, cuando mucho les hago otra pregunta para que

rellene los minutos que faltan. ¡NO! ¡Les tiro un globo gigante y que se lo pasen de platea a platea! ¡Pero

que capo soy! Con el globo están trabajando la motricidad, derecha izquierda, derecha izquierda, derecha

izquierda. ¡Puedo promocionar el espectáculo como: EL PRIMER ESPECTÁCULO INTERACTIVO

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PSICOMOTRICISTA! ¡Que genio, que capo, que maestro! ¡Debo ser humilde, debo ser humilde, debo ser

humilde! Agradezco: Gracias. Necesito un globo, Necesito un globo, Necesito un globo, Necesito un globo

(Saca uno del cajón. Lo infla. Está pinchado) ¡Que justo! (Busca otro y sucede lo mismo. Repite cada vez

más rápido hasta que se le acaban los globos.) ¡Pero no lo puedo creer! ¡Estos globos estaban todos sanos!

¡Estaban sanos todos estos globos! ¿Qué hago si no tengo los globos? Voy a tener que comprar mañana,

mañana, mañana voy a tener que comprar. (Toma el presentador) Bien, hagamos un ensayito, a ver, a ver,

(Se lo introduce en la mano e imposta la voz) ¡HOLA CHICOOOOOOOS! (Quiere abrir la boca del títere

para gesticular y no puede. Lo observa atentamente intenta abrirle la boca con los dedos. Al comprobar lo

que tiene lo arroja horrorizado dentro del cajón) ¿Quién le hizo eso? ¿Quién fue el... el... sicópata? ¡Pobre

presentador! (Lo vuelve a tomar pero con asco) ¡lo cocieron como a un matambre! ¿Quién va a presentar

ahora? ¿Quién va a presentar? Pero esto está echo por un profesional, por una maestro de la aguja, ¿Cómo

puedo hacer un espectáculo de títeres con un presentador si no tengo presentador? ¡Esto me lo hacen los

que me tienen envidia, los que no me quieren, los que me ven triunfar y no saben como detener esta

aplanadora de la originalidad del teatro infantil! ¿No tengo presentador? ¡NO IMPORRRRRRRRTA! Soy

original, soy original, soy original. Otra idea, otra idea, otra idea, ya algo está llegando, algo esta llegando,

algo está llegando, no escribo me dictan, no escribo me dictan, no escribo me dictan. ¡Ya viene, ya viene...

(Suena el teléfono) ¡¿Pero quién mierda es?! ¡HOLA! ¡SI, SOY YO! ¡SOY YO! ¿Y QUIEN VA A SER,

BOLUDA? ¿UN MUÑECO? EL DIA QUE TE ATIENDA UN MUÑECO ME PEGO UN TIRO. ¿QUÉ

QUERES? ¿NO PODES DORMIR? ¡Y CONTA OVEJAS, CONTA PROBLEMAS, CONTA POROTOS,

CONTA, CONTA, CONTA! HACE DOS HORAS QUE ME ESTAS ROMPIENDO LAS PELOTAS

CON QUE NO PODES DORMIR. TOMATE UN VALIUM, QUE SE YO. ¡ESTOY CREANDO! YO

SOY MUY CREATIVO PERO SI ME LLAMAS CADA DOS MINUTOS PARA CUALQUIER

PAVADA...! ¡PARA CUALQUIER PAVADA, DIJE! ¿CÓMO? ¡PERO VOS SOS UNA HISTÉRICA!

¡TRASTORNADA! UNA PARANOICA. ESCAPADA DE UN NEUROSIQUIATRICO. VOS MAS QUE

YO, VOS MAS QUE YO. NO ME LLAMES MAS, NUNCA MAS. ¡ENFERMA! (Corta. Le habla a los

muñecos) ¡Que suerte que son muñecos, muchachos! No tienen que lidiar con estas relaciones que te

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ponen loco. Una loca la tipa. Cada rato me llamaba. No me deja crear. ¿Cómo voy a hacer buenos

espectáculos así? Ella es la culpable, me habla, me habla, me habla y no puedo profundizar las magníficas

ideas que me envían. Bueno, veamos, veamos, a ver, a ver, teníamos el bosque de... no, eso no lo tengo

más... un pajarito que... no, el pajarito no lo tengo tampoco, ni los globos, ni al presentador, ni la historia

ecológica, ni la interactiva, ¡NI, NI, NI! (Se asoma la colorada con un arma de su tamaño desde el cajón)

LA COLORADA.- ¡Ni titiritero! (Dispara cuatro veces. Edu comienza a caer, mientras tanto habla.)

EDU.- Aun no termine el espectáculo. Mi... obra... cumbre... me quedaba la opción... de abrir... con una...

canciónnnn. Hubiese... sonado algo... asíiiiiii: (Se oye música distorsionada cómo si estuviera a otra

velocidad. Canta)

“chicos... chicos... no dejen... de lavarse los dientessssss,

deebennnnnn estudiarrrrrr,

y respetarrrrrr a ma....... y paaa...... ¡AJJJJJ!”

(Cae desplomado al piso. La colorada mira al público )

TITERES.- ¡Colorada! ¡Colorada! ¿Qué hiciste?

LA COLORADA.- ¡JUSTICIA!

TITERES.- ¿Y ahora?

COLORADA.- ¿Ahora? ¡Ahora: FIESTA! (Se bajan las luces. Baja sobre el cajón una bola de luz

característica de los boliches de baile de música disco – referente john Travolta- Explota música de los Bee

Gees. El cajón se ilumina por dentro y aparecen danzando, fumando, besándose, etc, etc, los títeres)

FIN

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