ITU
1. Definición de ITU
Se define infección urinaria (ITU), como la presencia de microorganismos patógenos en el
tracto urinario; esta puede ser sintomática o asintomática. Comprende un amplio espectro
clínico que va desde una presentacion sutil, o una infeccion no complicada hasta la
pielonefritis aguda complicada con sepsis. Tradicionalmente se clasifica en ITU baja, alta y
bacteriuria asintomática(1,2). Se considera que es la infección bacteriana más común, y que
tiene un alto impacto en la población tanto en el ámbito de salud, como en el económico
CLASIFICACIÓN
· ITU ALTAS
Son aquellas que afectan al riñón (PIELONEFRITIS) y uréteres
· ITU BAJAS
Son aquellas que afectan a la vejiga (CISTITIS) y la uretra
· Infecciones urinarias no complicada
Se consideran infecciones del tracto no complicada (ITUnc), aquellas que se presentan en
individuos sanos, con estructuras y funcionamiento urinario normal. Con mayor frecuencia se
presentan en mujeres y pueden ser una cistitis aislada o recurrente; o una pielonefritis aguda,
con una bacteria susceptible de ser erradicada con un curso corto de antibióticos.
· ITU complicada
.Una o más condiciones asociadas tales como catéteres permanentes (renales, ureterales o
uretrales), cateterismos intermitentes, residuo posmiccional > 100 mL, uropatías obstructivas,
cálculos, tumores, trasplante, diabetes, inmunosupresión
· Infecciones recurrentes (recidivantes)
Pueden ser reinfección o persistencia bacteriana. En las mujeres, más del 95 % de las
infecciones recidivantes son reinfecciones.
· Reinfección
Es una infección recurrente con diferentes bacterias provenientes del exterior del tracto
urinario. Para determinar si se trata de un nuevo evento se debe contar con un cultivo
negativo, después de la infección previa.
· Persistencia bacteriana
Se refiere a una ITU recurrente causada por la misma bacteria desde un foco infeccioso que
está dentro del tracto urinario, como por ejemplo un cálculo infectado o desde la próstata. El
término recaída o reincidencia es un término frecuentemente usado como similar.
AGENTES PATOGENOS
FACTORES PREDISPONENTES
2. Manifestaciones clínicas, diagnóstico (examen de orina, explicar que se encuentra en
un examen de orina patológico)
Manifestaciones Clínicas:
Las infecciones del tracto urinario (ITU) se basan en los síntomas irritativos del tracto
urinario inferior, que incluyen disuria (dolor al orinar), frecuencia miccional, dolor
suprapúbico y urgencia miccional en ausencia de signos de infección o irritación vaginal. En
los casos más severos, se puede presentar hematuria (sangre en la orina). En las infecciones
del tracto urinario superior, los síntomas comunes son fiebre, dolor en el flanco y
compromiso del estado general.
Diagnóstico por laboratorio:
El examen de orina es fundamental para orientar el diagnóstico de una infección urinaria, ya
que la presencia de más de 10 leucocitos por campo en la orina sugiere la presencia de una
ITU. La piuria indica inflamación del tracto urinario y puede observarse también en orinas
contaminadas o en nefritis intersticiales. Sin embargo, el 30% al 52% de los adultos mayores
pueden tener piuria sin bacteriuria, por lo que su deteccióun no es útil para diagnosticar
bacteriuria ni para diferenciar infecciones sintomáticas de asintomáticas.
Urocultivo
El urocultivo se recomienda en los siguientes casos:
- Sospecha de pielonefritis aguda.
- Los síntomas no se resuelven en las 2 a 4 primeras semanas del tratamiento (fracaso
terapéutico).
- Presencia de síntomas atípicos.
- Infección considerada recurrente
¿Qué es un examen de orina?
El examen general de orina (EGO) es una prueba diagnóstica que proporciona información
valiosa sobre el estado de salud del paciente. Es un método no invasivo, rápido y de bajo
costo que se utiliza para detectar diversas enfermedades, especialmente problemas en los
riñones y las vías urinarias.
Parámetros normales y anormales del examen de orina
1. Aspecto:
- Normal: Color ámbar, aspecto transparente o limpio.
- Anormal: Orina turbia, que indica la presencia de leucocitos, células epiteliales o
bacterias.
2. pH:
- Normal: Entre 4.6 y 8.0.
- Anormal: Niveles alcalinos pueden indicar una infección del tracto urogenital por
microorganismos degradadores de urea.
3. Glucosa:
- Normal: Ausencia de glucosa.
- Anormal: Presencia de glucosa, que puede estar relacionada con diabetes mellitus,
patologías pancreáticas o ciertos medicamentos.
4. Proteínas:
- Normal: Ausencia de proteínas.
- Anormal: Presencia de proteínas, que refleja daño renal y puede ser un factor de riesgo de
enfermedad cardiovascular. La proteinuria también puede presentarse en pacientes con fiebre,
deshidratación o ejercicio excesivo.
5. Nitritos:
- Normal: Ausencia de nitritos.
- Anormal: Presencia de nitritos, que indica bacteriuria. Los nitritos son el resultado de la
conversión de nitrato urinario por las enterobacterias.
6. Leucocitos:
- Normal: Ausencia de leucocitos.
- Anormal: Presencia de leucocitos, que indica enfermedades inflamatorias agudas de las
vías urinarias, como cistitis o pielonefritis. La esterasa leucocitaria es una enzima liberada
por los leucocitos y su presencia en la orina sugiere inflamación o infección.
7. Esterasa Leucocitaria:
- Normal: Ausencia de esterasa leucocitaria.
- Anormal: Presencia de esterasa leucocitaria, que orienta a la presencia de leucocitos.
8. Hemoglobina:
- Normal: Ausencia de hemoglobina.
- Anormal: Presencia de hemoglobina, que puede indicar hematuria. La hematuria puede
ser causada por infecciones, cálculos renales, tumores o traumatismos.
¿Qué es un urocultivo?
El urocultivo es un examen de laboratorio que se realiza para detectar la presencia de
microorganismos infecciosos, principalmente bacterias y hongos, en la orina. Este examen es
crucial para diagnosticar infecciones del tracto urinario (ITU), como cistitis, uretritis y
pielonefritis.
Métodos para tomar el urocultivo
1. Preparación del Paciente:
- Higiene: Antes de recolectar la muestra, es fundamental que el paciente realice una limpieza
adecuada de la zona genital con agua y jabón para evitar la contaminación de la muestra.
- Recolección de la Muestra: Se recomienda recolectar la primera orina de la mañana,
descartando el primer chorro de orina. La muestra debe ser recolectada en un frasco estéril,
que puede adquirirse en una farmacia o solicitarse en el laboratorio.
2. Recolección de la Muestra:
- Método de Recolección: La muestra de orina se recoge en un frasco estéril, asegurándose de
no tocar el interior del recipiente para evitar la contaminación. En algunos casos,
especialmente en pacientes hospitalizados, la muestra puede ser recolectada mediante una
sonda vesical.
- Transporte al Laboratorio: La muestra debe ser entregada al laboratorio lo antes posible para
garantizar la precisión de los resultados. Puede mantenerse a temperatura ambiente hasta 2
horas o refrigerarse a 4ºC durante un máximo de 24 horas.
3. Procedimiento en el Laboratorio:
- Siembra en Medio de Cultivo: En el laboratorio, una parte de la muestra se siembra en un
medio de cultivo específico para el crecimiento de bacterias. Se utilizan medios como Agar
sangre, Agar McConkey y CHROMagar Candida.
- Incubación: El medio de cultivo se incuba a una temperatura adecuada (35-37 °C) durante
un período de tiempo determinado (18-24 horas) para permitir el crecimiento de posibles
bacterias presentes en la muestra.
- Identificación de Colonias: Tras la incubación, se observan las colonias bacterianas que han
crecido en el medio de cultivo. Esto permite identificar la especie de bacteria presente en la
muestra.
- Pruebas de Sensibilidad: En caso de encontrar bacterias, se realizan pruebas de sensibilidad
a los antibióticos (antibiograma) para determinar cuál es el tratamiento más eficaz.
Indicaciones para el urocultivo
- Síntomas de Infección Urinaria: Dolor o ardor al orinar, secreción vaginal o peneana,
orina muy oscura, poca cantidad de orina, sensación de vejiga pesada, picazón y/o
enrojecimiento en la región genital, y orina con olor fuerte.
- Infecciones Urinarias Recurrentes o Persistentes: Evaluación de infecciones urinarias
recurrentes o persistentes.
- Monitoreo de Tratamiento: Monitoreo de la efectividad del tratamiento en caso de
infecciones urinarias.
- Embarazo: Durante el embarazo, para detectar infecciones urinarias que podrían aumentar
el riesgo de complicaciones.
3. Bacteriuria asintomática
Se define como la presencia de 100.000 mil unidades formadoras de colonias (UFC)
de un microorganismo en dos urocultivos consecutivos realizados con un intervalo de 24
horas o más, sin que haya síntomas compatibles con infección urinaria.
Prevalencia
La BA, como la infección urinaria sintomática, es más frecuente en los varones en el
período neonatal. Después es más frecuente en mujeres, con una prevalencia entre el 1,4-
2,7% en las primeras 2 décadas de la vida. En la edad adulta aumenta su prevalencia en
determinados grupos como gestantes, mujeres sexualmente activas, pacientes diabéticos,
pacientes con vejiga neurógena o los recep⁵þtores de trasplante renal en sus fases iniciales
Tratamiento
El tratamiento de la bacteriuria asintomática no proporciona beneficios, no reduce la
frecuencia de episodios futuros de ITU sintomática ni de bacteriuria asintomática.
La bacteriuria asintomática no provoca secuelas a largo plazo en hombres ni en mujeres, y No
requiere tratamiento, con la excepción de:
1) Embarazadas.
2) Hombres antes de una resección transuretral de la próstata; el tratamiento
antibacteriano se inicia por la tarde, un día antes de la intervención, con la administración
del antibiótico en función del resultado del cultivo, generalmente fluoroquinolona.
4. ITU no complicada: Cistitis, pielonefritis.
Cistitis:
La cistitis es la inflamación aguda de la vejiga urinaria. La cistitis no complicada se define
como cistitis aguda, esporádica o recurrente limitada a mujeres no embarazadas sin
anomalías anatómicas y funcionales relevantes conocidas dentro del tracto urinario o
comorbilidades.
Epidemiología, etiología:
Casi la mitad de las mujeres experimentarán al menos un episodio de cistitis durante su vida.
Casi una de cada tres mujeres habrá tenido al menos un episodio de cistitis a la edad de 24
años. Los factores de riesgo incluyen relaciones sexuales, uso de espermicidas, una nueva
pareja sexual, una madre con antecedentes de ITU y antecedentes de ITU durante la infancia.
La mayoría de los casos de cistitis no complicada son causados por [Link].
Diagnóstico:
El diagnóstico de cistitis no complicada se puede realizar con una alta probabilidad
basándose en una historia focalizada de síntomas del tracto urinario inferior (disuria,
polaquiuria y urgencia) y la ausencia de flujo vaginal. En pacientes que presentan síntomas
típicos de cistitis no complicada, el análisis de orina produce sólo un aumento mínimo en la
precisión del diagnóstico. Sin embargo, si el diagnóstico no está claro, el análisis con tira
reactiva puede aumentar la probabilidad de un diagnóstico de cistitis no complicada. Se
recomienda realizar un urocultivo en pacientes con síntomas atípicos, así como en aquellos
que no responden a la terapia antimicrobiana adecuada.
Diagnóstico diferencial:
La cistitis no complicada debe diferenciarse de la ABU, que no se considera una infección
sino una colonización comensal, que no debe tratarse y, por lo tanto, no debe detectarse,
excepto si se considera un factor de riesgo en situaciones claramente definidas.
Tratamiento:
Pielonefritis no complicada:
La pielonefritis no complicada se define como pielonefritis limitada a mujeres
premenopáusicas no embarazadas sin anomalías urológicas relevantes ni comorbilidades
conocidas.
Diagnóstico:
La pielonefritis se sugiere por fiebre (>38°C), escalofríos, dolor en el flanco, náuseas,
vómitos o sensibilidad en el ángulo costovertebral, con o sin los síntomas típicos de la cistitis.
Para el diagnóstico de rutina se recomienda un análisis de orina que incluya la evaluación de
glóbulos blancos y rojos y nitritos. Además, en todos los casos de pielonefritis se deben
realizar urocultivos y pruebas de susceptibilidad a los antimicrobianos.
Se debe realizar una evaluación del tracto urinario superior con ecografía (US) para descartar
obstrucción del tracto urinario o litiasis renal en pacientes con antecedentes de urolitiasis,
alteraciones de la función renal o pH urinario alto. Se deben considerar investigaciones
adicionales, como una tomografía computarizada (TC) con contraste o una urografía
excretora si el paciente permanece febril después de 72 horas de tratamiento, o
inmediatamente si hay deterioro en el estado clínico.
Tratamiento:
Manejo ambulatorio:
Las fluoroquinolonas y las cefalosporinas son los únicos agentes antimicrobianos que pueden
recomendarse para el tratamiento empírico oral de la pielonefritis no complicada. Sin
embargo, las cefalosporinas orales alcanzan concentraciones sanguíneas y urinarias
significativamente más bajas que las cefalosporinas intravenosas. Se deben evitar otros
agentes como la nitrofurantoína, la fosfomicina oral y el pivmecilinam ya que no hay datos
suficientes sobre su eficacia.
Tratamiento hospitalario:
Los pacientes con pielonefritis no complicada que requieran hospitalización deben ser
tratados inicialmente con un régimen antimicrobiano intravenoso, por ejemplo, una
fluoroquinolona, un aminoglucósido (con o sin ampicilina) o una cefalosporina o penicilina
de espectro extendido.
5. ITU recurrente
Son recurrencias de ITU no complicadas y/o complicadas, con una frecuencia de al menos
tres ITU/año o dos ITU en los últimos seis meses. Aunque las ITUr incluyen tanto
infecciones del tracto inferior (cistitis) como infecciones del tracto superior (pielonefritis).
La infección urinaria recurrente se considera recidiva (20 %) o reinfección (80 %)
● La recidiva se produce a las 1-2 semanas postratamiento y se debe a la
persistencia de la cepa original en el foco de la infección.
● La reinfección se presenta más de 2 semanas postratamiento y corresponden a
nuevas infecciones causadas por cepas que pueden ser diferentes.
El diagnóstico se hace con urocultivo y antibiograma para aislar el microorganismo y
determinar su sensibilidad.
Tratamiento
● Si la infección urinaria sintomática recidiva tras antibioticoterapia inferior a los
14 días se debe instaurar, previo urocultivo igual tratamiento durante 14 días.
● Si la infección urinaria sintomática recidiva tras 14 días de tratamiento se puede
administrar otro ciclo de 14 días o 6 semanas de tratamiento.
● En general en una segunda recidiva se aconseja antibioticoterapia prolongada
durante 4 a 6 semanas con:
Amoxacilina-clavulanico, cefalexina, trimetopin-sulfa, ciproploxacino, nitrofurantoina
(50-100mg diarios x 7 días). Este tratamiento se mantendrá hasta suprimir la bacteriuria
significativa y si se mantiene o recurre durante el tratamiento, se administrará otro
antibiótico, asumiendo que el microorganismo es resistente.
Si la recidiva se produce tras el tratamiento prolongado se aconseja la profilaxis nocturna
por 6 meses con nitrofurantonia (50 mg/día), ciprofloxacino (250 mg/día), TMP-SMX
(40 mg y 200 mg/día).
Medidas no farmacológicas
Pueden disminuir la frecuencia de los episodios de recurrencia son:
● Evitar la retención de orina.
● Promover la micción poscoital.
● Evitar el uso de espermicidas.
● Evitar el estreñimiento.
Antes de iniciar la profilaxis hay que tratar la reinfección y comprobar que el urocultivo de
control sea negativo
● En la prevención de la recidiva El jugo de arándanos (o sus tabletas), disminuye la
adhesividad bacteriana a las células uroteliales, logra una disminución del 30 % de la
incidencia de recidiva.
El uso de probióticos para restablecer la colonización vaginal (lactobacilos productores de
agua oxigenada).
6. ITU complicada
ITU Complicada
Ocurre en un individuo en el que factores relacionados con el huésped (p. ej., diabetes
subyacente o inmunosupresión) o anomalías anatómicas o funcionales específicas
relacionadas con el tracto urinario (p. ej., obstrucción, vaciamiento incompleto debido a
disfunción del músculo detrusor) se cree que resultan en una infección que será más difícil de
erradicar que una infección no complicada. Se considera que las infecciones pueden ser
causadas por uropatógenos resistentes a múltiples fármacos
Manifestaciones clínicas
Una ITUc se asocia con síntomas clínicos (p. ej., disuria, urgencia, polaquiuria, dolor en el
flanco, sensibilidad en el ángulo costovertebral, dolor suprapúbico y fiebre), aunque en
algunas situaciones clínicas los síntomas pueden ser atípicos.
La presentación clínica puede variar desde una pielonefritis aguda obstructiva grave con
urosepsis inminente hasta una ITU-CA postoperatoria, que puede desaparecer
espontáneamente tan pronto como se retira el catéter.
Diagnóstico
El urocultivo de laboratorio es el método recomendado para determinar la presencia o
ausencia de bacteriuria clínicamente significativa en pacientes con sospecha de ITUc.
Tratamiento
Es obligatorio el tratamiento adecuado de la anomalía urológica o del factor de complicación
subyacente. La terapia antimicrobiana óptima para las ITU depende de la gravedad de la
enfermedad en el momento de la presentación, así como de los patrones de resistencia locales
y factores específicos del huésped (como las alergias). Además, se deben realizar urocultivos
y pruebas de susceptibilidad, y la terapia empírica inicial debe adaptarse y seguirse con la
administración (oral) de un agente antimicrobiano apropiado en función del uropatógeno
aislado.
Considerando los porcentajes de resistencia actuales de amoxicilina, co-amoxiclav,
trimetoprim y trimetoprim-sulfametoxazol, se puede concluir que estos agentes no son
adecuados para el tratamiento empírico de ITU. Los pacientes con una ITU con síntomas
sistémicos que requieren hospitalización deben ser tratados inicialmente con un régimen
antimicrobiano intravenoso como un aminoglucósido con o sin amoxicilina, o una
cefalosporina de segunda o tercera generación, o una penicilina de espectro extendido con o
sin aminoglucósido.
Se han estudiado regímenes alternativos para el tratamiento de las ITUc
● Ceftolozano/tazobactam 1,5 g cada ocho horas para las infecciones urinarias causadas
por enterobacterias productoras de BLEE.
● Cefiderocol (2 g) o imipenem-cilastatina (1 g) tres veces al día para el tratamiento de
ITUc en pacientes con infecciones por gramnegativos multirresistentes.
● En pacientes hospitalizados se puede usar levofloxacina 750 mg IV una vez al día
durante 5 días, siendo este similar al uso de 500 mg de esta comenzando de forma IV
y luego cambiando a vía oral.
La duración de estos tratamientos va de 7 a 14 días, sin embargo van estrechamente
relacionados con el cumplimiento del tratamiento de las patologías subyacentes.
7. ITU asociada a catéter, Urosepsis
ITU ASOCIADA A CATETER
Las ITU asociadas al catéter se refieren a las ITU que se producen en una persona cuyo tracto
urinario está actualmente cateterizado o ha sido cateterizado en las últimas 48 horas. La
literatura sobre catéteres urinarios es problemática, ya que muchos estudios publicados
utilizan el término bacteriuria CA sin brindar información sobre qué proporción son
CA-ABU e ITU CA, y algunos estudios utilizan el término ITU CA cuando se refieren a
CA-ABU o bacteriuria CA
Epidemiología, etiología y fisiopatología
Las infecciones urinarias asociadas al catéter son la principal causa de bacteriemia secundaria
asociada a la atención médica. Aproximadamente el 20% de las bacteriemias adquiridas en el
hospital surgen del tracto urinario, y la mortalidad asociada con esta condición es de
aproximadamente el 10%.
La incidencia de bacteriuria asociada con la cateterización permanente es del 3-8% por día.
La duración de la cateterización es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de
una ITU-AC.
La cateterización urinaria altera los mecanismos de defensa del huésped y facilita el acceso
de los uropatógenos a la vejiga. Los catéteres urinarios permanentes facilitan la colonización
con uropatógenos al proporcionar una superficie para la fijación de receptores de unión de
células huésped reconocidos por adhesinas bacterianas, mejorando así la adhesión
microbiana. Además, la mucosa uroepitelial se daña, exponiendo nuevos sitios de unión para
adhesinas bacterianas, y la orina residual en la vejiga aumenta a través de la acumulación
debajo del bulbo del catéter. Las ITU asociadas al catéter suelen ser polimicrobianas y
causadas por uropatógenos resistentes a múltiples fármacos.
Diagnóstico clínico
Los signos y síntomas sistémicos compatibles con ITU-AC incluyen aparición o
empeoramiento de fiebre, escalofríos, alteración del estado mental, malestar o letargo sin otra
causa identificada, dolor en el flanco, sensibilidad en el ángulo costovertebral, hematuria
aguda, malestar pélvico y en aquellos a quienes se les ha retirado el catéter, disuria, micción
urgente o frecuente y dolor o sensibilidad suprapúbica. Sólo se debe utilizar ciprofloxacino
siempre que los porcentajes de resistencia local sean < 10%
Diagnóstico de laboratorio
Microbiológicamente, la ITU-AC se define por el crecimiento microbiano de ≥ 103 ufc/mL
de una o más especies bacterianas en una sola muestra de orina obtenida por sonda o en una
muestra de orina obtenida a mitad del chorro de un paciente al que se le ha retirado la sonda
uretral, suprapúbica o de condón en las 48 horas previas. En pacientes cateterizados, la piuria
no es diagnóstica de ITU-AC. Las ITU asociadas al catéter se refieren a las ITU que se
producen en una persona cuyo tracto urinario está actualmente cateterizado o ha sido
cateterizado en las últimas 48 horas.
Tratamiento antimicrobiano en caso de sospecha de ITU-AC
Se debe obtener una muestra de orina para cultivo antes de iniciar la terapia antimicrobiana
para una presunta ITU-AC debido al amplio espectro de organismos potencialmente
infecciosos y la mayor probabilidad de resistencia a los antimicrobianos. El cultivo de orina
se debe obtener del catéter recién colocado antes del inicio de la terapia antimicrobiana.
Según el estudio de prevalencia global de infecciones en urología (GPIU), los
microorganismos causantes de las ITU-AC son comparables con los microorganismos
causantes de otras ITUc; por lo tanto, las ITU-AC sintomáticas se deben tratar de acuerdo con
las recomendaciones para las ITUc
La duración recomendada del tratamiento antimicrobiano para pacientes con ITU-AC que
tienen una resolución rápida de los síntomas es de siete días, y se recomiendan catorce días
de tratamiento para aquellos con una respuesta tardía, independientemente de si el paciente
permanece cateterizado o no. Se puede considerar un régimen de cinco días de levofloxacino
en pacientes con ITU-AC que no están gravemente enfermos.
UROSEPSIS
Los pacientes con urosepsis deben ser diagnosticados en una etapa temprana, especialmente
en el caso de una ITUc. El síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS),
caracterizado por fiebre o hipotermia, leucocitosis o leucopenia, taquicardia y taquipnea, ha
sido reconocido como un conjunto de síntomas de alerta; sin embargo, el SIRS ya no se
incluye en la terminología reciente de sepsis. La mortalidad aumenta considerablemente
cuanto más grave es la sepsis.
El tratamiento de la urosepsis implica cuidados de soporte vital adecuados, terapia
antimicrobiana apropiada y rápida, medidas complementarias y el manejo óptimo de los
trastornos del tracto urinario. El control de la fuente mediante la descompresión de cualquier
obstrucción y el drenaje de abscesos más grandes en el tracto urinario es esencial.
La urosepsis se observa tanto en infecciones adquiridas en la comunidad como en infecciones
asociadas a la atención médica. La urosepsis nosocomial se puede reducir con medidas
utilizadas para prevenir la infección nosocomial, por ejemplo, reducción de la estancia
hospitalaria, retirada temprana de sondas urinarias permanentes, evitar la cateterización
uretral innecesaria, uso correcto de sistemas de sondas cerradas y atención a técnicas
asépticas diarias simples para evitar la infección cruzada.
Epidemiología, etiología y fisiopatología
Las infecciones del tracto urinario pueden manifestarse desde bacteriuria con síntomas
clínicos limitados hasta sepsis o sepsis grave, dependiendo de la extensión localizada y
sistémica potencial. Es importante señalar que un paciente puede pasar de un estado casi
inofensivo a una sepsis grave en muy poco tiempo.
Las tasas de mortalidad asociadas con la sepsis varían dependiendo de la fuente orgánica, y la
sepsis del tracto urinario generalmente tiene una mortalidad menor que la de otras fuentes. La
sepsis es más común en hombres que en mujeres. En los últimos años, la incidencia general
de sepsis que surge de todas las fuentes ha aumentado en un 8,7% por año, pero la mortalidad
asociada ha disminuido, lo que sugiere un mejor manejo de los pacientes (la tasa total de
mortalidad hospitalaria disminuyó del 27,8% al 17,9% de 1995 a 2000). Aunque la tasa de
sepsis debido a organismos grampositivos y fúngicos ha aumentado, las bacterias
gramnegativas siguen siendo predominantes en la urosepsis
En la urosepsis, como en otros tipos de sepsis, la gravedad depende principalmente de la
respuesta del huésped. Los pacientes que tienen mayor probabilidad de desarrollar urosepsis
incluyen pacientes de edad avanzada, diabéticos, pacientes inmunodeprimidos, como
receptores de trasplantes y pacientes que reciben quimioterapia contra el cáncer o
corticosteroides.
La urosepsis también depende de factores locales, como cálculos en las vías urinarias,
obstrucción a cualquier nivel de las vías urinarias, uropatía congénita, NLUTD o maniobras
endoscópicas. Sin embargo, todos los pacientes pueden verse afectados por especies
bacterianas capaces de inducir inflamación en las vías urinarias.
Evaluación diagnóstica
Para el diagnóstico de los síntomas sistémicos en la sepsis, se debe aplicar la escala completa
de evaluación de la insuficiencia orgánica secuencial [relacionada con la sepsis] (SOFA) o la
escala quickSOFA. Se debe tomar una muestra de microbiología de la orina, dos series de
hemocultivos y, si corresponde, de los líquidos de drenaje. Se deben realizar estudios de
diagnóstico por imagen, como la ecografía y la tomografía computarizada, de forma
temprana.
La E. coli sigue siendo el microorganismo más prevalente. En varios países, las cepas
bacterianas pueden ser resistentes o multirresistentes y, por lo tanto, difíciles de tratar. Lo más
común es que la enfermedad se desarrolle en pacientes comprometidos (por ejemplo, aquellos
con diabetes o inmunodepresión), con signos típicos de sepsis generalizada asociada con
signos locales de infección.
Medidas preventivas
Los métodos más eficaces para prevenir la urosepsis nosocomial son los mismos que los
utilizados para prevenir otras infecciones nosocomiales e incluyen:
● Aislamiento de pacientes con organismos multirresistentes siguiendo
recomendaciones locales y nacionales.
● Uso prudente de agentes antimicrobianos para la profilaxis y el tratamiento de
infecciones establecidas, a fin de evitar la selección de cepas resistentes. Los agentes
antibióticos deben elegirse en función de los patógenos predominantes en un sitio de
infección determinado en el entorno hospitalario.
● Reducción de la estancia hospitalaria. Los largos periodos de hospitalización antes de
la cirugía dan lugar a una mayor incidencia de infecciones nosocomiales.
● Retirada temprana de los catéteres uretrales permanentes, tan pronto como lo permita
la condición del paciente. Las ITU nosocomiales se favorecen con la colocación de
sondas vesicales, así como con la colocación de stents ureterales. La profilaxis
antibiótica no previene la colonización de stents, que aparece en el 100% de los
pacientes con un stent ureteral permanente y en el 70% de los que tienen un stent
temporal.
● Uso de drenaje con catéter cerrado y minimización de roturas en la integridad del
sistema, por ejemplo para toma de muestras de orina o lavado de vejiga.
● Atención a técnicas cotidianas sencillas para asegurar la asepsia, incluido el uso
rutinario de guantes protectores desechables, la desinfección frecuente de manos y el
uso de medidas de control de enfermedades infecciosas para prevenir infecciones
cruzadas.
Tratamiento
En un estudio aleatorizado, controlado y de un solo centro, se demostró inicialmente que la
reanimación temprana dirigida a un objetivo mejoraba la supervivencia de los pacientes de
urgencias que presentaban un shock séptico. Sin embargo, los estudios de seguimiento en un
contexto de medicina de urgencias mejorado no han logrado efectos positivos con esta
estrategia.
La terapia antimicrobiana empírica inicial debe proporcionar una amplia cobertura
antimicrobiana contra todos los patógenos causales probables y debe adaptarse en función de
los resultados de los cultivos, una vez disponibles. La dosis de las sustancias antimicrobianas
es de suma importancia en pacientes con síndrome de sepsis y, en general, debe ser alta, con
un ajuste apropiado para la función renal. Los antimicrobianos deben administrarse a más
tardar una hora después de la asunción clínica de sepsis.