SEPSIS
La sepsis es una reacción del organismo ante una infección provocada por microorganismos
patógenos como bacterias, virus e incluso hongos, que conocemos popularmente como
gérmenes.
La sepsis es una afección potencialmente mortal que se produce cuando el sistema inmunitario
del organismo reacciona de manera extrema a una infección, provocando una disfunción
orgánica. La reacción del organismo daña sus propios tejidos y órganos y puede provocar un
choque, una insuficiencia multiorgánica y, en ocasiones, la muerte, sobre todo si no se detecta
y trata a tiempo.
Principal causa de muerte por infección, especialmente si no es reconocida y tratada con
prontitud. Su reconocimiento requiere atención urgente.
Por lo tanto, la SEPSIS no es una enfermedad en sí misma, sino que surge cuando la respuesta
del cuerpo a una infección daña sus propios tejidos y órganos.
• Síndrome formado por factores patógenos y factores del huésped (sexo, raza y otros
determinantes genéticos, edad, comorbilidades, ambiente) con características que
evolucionan con el tiempo.
• Lo que diferencia la sepsis de la infección es una aberrante o desregulada respuesta del
huésped y la presencia de disfunción orgánica. La sepsis se define como una disfunción
orgánica que amenaza la vida causada por una respuesta desregulada del huésped a la
infección. La disfunción orgánica inducida por sepsis puede estar oculta; por lo tanto,
se debe considerar su presencia en cualquier paciente que presente infección. Por el
contrario, la infección no reconocida puede ser la causa de nueva disfunción de
órganos. Cualquier disfunción de órganos inexplicable debería plantear la posibilidad
de infección subyacente. Las infecciones específicas pueden provocar disfunción
orgánica generando una respuesta sistémica desregulada del huésped.
Shock séptico
Es una afección grave que se produce cuando una infección en todo el cuerpo lleva a que se
presente presión arterial baja peligrosa.
• El shock séptico es una subdivisión de la sepsis en la que las anomalías circulatorias y
celulares/metabólicas subyacentes, son lo suficientemente profundas como para
aumentar sustancialmente la mortalidad.
• Los pacientes con shock séptico pueden identificarse con hipotensión persistente
ETIOLOGÍA DE LA SEPSIS Y SHOCK SÉPTICO
Considerando la importancia de instaurar un tratamiento empírico rápido y adecuado en los
pacientes con sospecha de sepsis es de alta trascendencia conocer cuáles son las bacterias que
con más frecuencia causas sepsis. Los microorganismos que debemos cubrir depende de:
• Lugar de adquisición de la infección
• Origen, fuente o localización de la infección
• Circunstancias particulares del huésped
Múltiples microorganismos pueden inducir sepsis y shock séptico. Los gérmenes gram
negativos han sido tradicionalmente los causantes de un mayor número de sepsis bacteriana
([Link], Klebsiella, Enterobacter, Proteus y Pseudomonas) y cuadros más graves de sepsis y
shock séptico hasta en un 40% de los casos.
Los focos de infección más frecuentes en la sepsis son: respiratorio, urinario, digestivo y
bacteriemia primaria, seguidos, más lejos, por piel/tejidos blandos, sistema nervioso y en
ocasiones, causa desconocida. Las cuatro primeras localizaciones suponen el 85% de los casos.
APROXIMACIÓN DIAGNÓSTICA
El diagnóstico de sepsis debe basarse en los síntomas y signos clínicos y en los datos de
laboratorio (bioquímico, hematológico y microbiológico)
DIAGNOSTICO CLÍNICO
Las manifestaciones clínicas propias de la sepsis son inespecíficas y variables entre individuos
Fiebre
Es frecuente pero no constante. Algunos pacientes presentan una temperatura normal e
incluso hipotermia (más frecuentemente en ancianos, inmunosuprimidos, alcohólicos, etc).
Neurológico
Son más frecuentes en personas con alteraciones neurológicas previas y en ancianos. Se puede
producir desorientación, confusión, estupor y coma.
Manifestaciones musculares
Las mialgias que acompañan los cuadros febriles infecciosos se deben a un aumento del tono
muscular a través de los nervios somáticos y a lesión muscular directa.
Manifestaciones cardiovasculares
Puede producirse daño miocárdico, disminución de resistencias vasculares periféricas con
aumento de la frecuencia cardiaca y del gasto cardiaco así como disminución de la fracción de
eyección.
Manifestaciones pulmonares
Se trata de una de las complicaciones más frecuentes. La manifestación más grave es el
síndrome de distrés respiratorio que se manifiesta con infiltrados pulmonares difusos,
hipoxemia grave en sangre arterial (Pa02/Fi02 <200) en ausencia de neumonía e insuficiencia
cardiaca.
Manifestaciones renales
El shock séptico se suele acompañar de oliguria e hiperazoemia y deterioro de la función renal
que suele ser reversible. El daño renal suele ser de origen pre-renal y en la orina tenemos
inversión del cociente sodio/potasio, aunque puede deberse a otros mecanismos como
necrosis tubular aguda o la secundaria a fármacos.
Manifestaciones digestivas
Alteración de las pruebas de función hepática. La ictericia colestásica es frecuente que se
produzca en pacientes con y sin enfermedad hepática previa.
Signos y síntomas
Algunos de los signos o síntomas comunes son:
fiebre o baja temperatura y temblores
confusión
dificultad para respirar
piel húmeda y sudorosa
dolor o malestar corporal extremo
frecuencia cardíaca elevada, pulso débil o hipotensión arterial
diuresis baja
En el caso de los niños, los síntomas incluyen:
taquipnea
convulsiones
piel pálida
letargo
dificultades para despertarse
sensación de frío al tacto
En los niños menores de 5 años, una sepsis puede causar dificultades para ingerir
alimentos, vómitos frecuentes o falta de micción.
PREVENCION
Una sepsis puede prevenirse tratando las infecciones de manera temprana y mediante una
buena higiene en el hogar y en los entornos asistenciales.
La mejor manera de reducir el riesgo de una sepsis es evitando las infecciones. Las medidas
para lograrlo incluyen:
una buena higiene personal, como lavarse las manos y preparar los alimentos sin
riesgo de contaminación
evitar el agua sucia o los inodoros insalubres
recibir las vacunas recomendadas por los funcionarios de salud locales
llevar una alimentación saludable
la lactancia materna en el caso de los recién nacidos
Los hospitales y las clínicas deben seguir unas reglas eficaces en materia de prevención y
control de las infecciones. Los antibióticos deben usarse adecuadamente para tratar las
infecciones.
Una sepsis siempre es una afección grave, pero el riesgo es mayor en el caso de las personas
que padecen VIH, tuberculosis, malaria y otras enfermedades infecciosas.
TRATAMIENTO
La primera prioridad en el paciente con shock séptico es la valoración y estabilización de la vía
aérea y de la respiración. Debe valorarse la indicación de intubación orotraqueal y
administrarse oxigenoterapia suplementaria (Gafas nasales, mascarilla venturi o reservorio)
con monitorización de la saturación periférica de oxígeno
Fluidoterapia
Objetivos:
• Mantener una presión arterial media (PAM) entre 65 y 90 mmHg (NUESTRO
OBJETIVO EN URGENCIAS).
• Mantener presión venosa central (PVC) entre 8-12 mmHg. Para dicha medición
hay que canular una vía central (pacientes con criterio de shock séptico o
refractarios a expansión con volumen y necesidad de drogas vasoactivas).
• Mantener una saturación venosa central de oxígeno mayor o igual a 70%
(disminuye la morbimortalidad). Para dicha medición hay que extraer la sangre
de una vía central
Antibioterapia
El tratamiento antibiótico debe iniciarse dentro de la primera hora desde el diagnóstico. Cada
hora de retraso en la administración de un antibiótico efectivo se asocia con un incremento
notable de la mortalidad. La terapia inicial debe incluir antibióticos con actividad frente a los
patógenos más probables y que penetre con adecuada concentración en el foco del origen de
la sepsis.
Siempre, al iniciar el tratamiento antibiótico: no ajustar a función renal y realizarse las
siguientes preguntas para cubrir gérmenes multirresistentes:
• Foco infeccioso
• Aislamientos previos
• Tratamiento antibiótico reciente
• Infección adquirida en la comunidad/ nosocomial/ asociada a cuidados
sociosanitarios
• Portador de prótesis/ dispositivos intravasculares
• Inmunosupresión clínica o farmacológica
El tratamiento de una sepsis es más eficaz si se inicia de manera temprana.
El personal de salud debe estar atento a cualquier indicio preocupante y realizar pruebas para
el diagnóstico de la sepsis. Posteriormente, deberán tratar de encontrar el origen de la
infección. El uso temprano de antimicrobianos para tratar bacterias, parásitos, hongos o virus
es esencial para mejorar los resultados frente a una sepsis.
La hipotensión arterial se trata mediante líquidos administrados por vía intravenosa y, en
ocasiones, con medicamentos denominados vasopresores, que pueden aumentar la presión
arterial.
La resistencia a los antibióticos puede dificultar el tratamiento.