CONTRATOS LABORALES
El artículo 20 de dicha ley del trabajo se dispone que la relación laboral es “la prestación de un trabajo personal
subordinado a una persona, mediante el pago de un salario”.
Vinculado a esto, el contrato laboral es el que formaliza esa relación, dándole un marco legal a la misma. Este
documento, además, deja en claro cuáles son los derechos y las obligaciones de ambas partes.
En el contrato, el empleado se compromete a prestar un servicio al patrón. A cambio, este se compromete a pagar un
salario como retribución.
Obligaciones para patrones y colaboradores
En primer lugar, los patrones deben:
Cumplir con las disposiciones establecidas en las normas del trabajo.
Pagar a los empleados el salario correspondiente e indemnizaciones.
Proveer a los colaboradores todo el equipamiento y materiales de trabajo necesarios para realizar su labor. Así
como también un espacio seguro para llevarlo a cabo.
Expedir a los trabajadores la constancia escrita relativa a los servicios prestados, el número de días trabajados y
el salario.
Instruir y capacitar a los empleados.
Cumplir con las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo.
En segundo lugar, los trabajadores deben:
Cumplir con las disposiciones establecidas en las normas del trabajo.
Desempeñar su labor bajo la dirección del patrón. Esto quiere decir que, para realizar su trabajo, es obligación
del colaborador acatar las instrucciones del empleador.
Desempeñar su actividad con el cuidado y esmero apropiados. Y hacerlo en tiempo, forma y lugar convenidos.
Dar aviso al empleador (salvo caso fortuito o fuerza mayor) de las causas que le impidan concurrir a su trabajo.
Las ausencias deben siempre estar justificadas.
Hacer un buen uso del equipamiento y materiales de trabajo suministrados por el patrón.
Informar al empleador sobre las enfermedades contagiosas que padezca.
Mantener la confidencialidad de los aspectos técnicos, comerciales y de fabricación de la empresa.
Atender las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo.
PARTES DEL CONTRATO
Toda empresa puede llevar a cabo la gestión documental vinculada a los trabajadores de la forma que considere
oportuna. Pero en lo que concierne a contratos laborales, este documento debe incluir, al menos, la siguiente
información:
Datos generales del patrón y del trabajador. Estos son: nombre, edad, sexo, nacionalidad, estado civil, clave
única de registro de población, registro federal de contribuyentes y domicilio.
Duración de la relación laboral. La misma se establece mediante los tipos de contratos que establece la ley.
Servicios. La labor debe estar bien especificada y detallada. Es necesario incluir: el puesto y las tareas que debe
desempeñar el trabajador de acuerdo con sus capacidades y conocimientos.
Lugar donde se realizará el trabajo. En este caso, se debe establecer el domicilio de la empresa. Si además se
prestan servicios en otros lugares, también debe quedar detallado en el contrato.
Duración de la jornada laboral. Es necesario señalar las horas de trabajo, días de descanso y horas extras.
Salario. En este caso se debe especificar el salario diario del trabajador y las retenciones del mismo. Por otra
parte, hay que detallar la forma de pago. Es decir, si este se realizará en efectivo, por transferencia bancaria,
depósito bancario o cheque.
Día y lugar de pago. Es importante que el contrato laboral también incluya la frecuencia del pago del salario.
Esto es, si será semanal, quincenal o mensual. En caso de que el pago sea en efectivo, se deberá detallar dónde
se efectuará. Puede ser, por ejemplo, en la empresa.
Días de descanso. El contrato también debe especificar las condiciones relativas a los días de descanso de los
trabajadores.
Vacaciones. Otro punto a incluir en la elaboración del contrato laboral son las condiciones para adquirir y tomar
días de vacaciones.
Tipos de contratos laborales en México
El contrato laboral se estableció en la Ley Federal del Trabajo en el año 2012. Desde entonces, es una de las gestiones
documentales obligatorias en todas las empresas.
Una de las cuestiones que se instituyen en la ley son los tipos de contratos laborales que se pueden celebrar en México.
En esencia, hay cinco opciones: contrato laboral por tiempo determinado, contrato laboral por tiempo indeterminado,
contrato laboral temporal, contrato para capacitación inicial y contrato periodo de prueba.
Una empresa puede tener más de una clase de contrato laboral con su equipo de talento.
Contrato laboral ejemplo: supongamos que en una compañía hay colaboradores que trabajan durante todo el año de
forma estable para la empresa. En ese caso, estos mantendrían un contrato laboral por tiempo indeterminado. Mientras
que otros empleados trabajan solo en los meses de verano y en las vacaciones de invierno. En ese caso, la relación
laboral sería estacional y, por tanto, estos tendrían un contrato laboral temporal con la empresa.
En función del tipo de relación laboral en México se pueden celebrar los siguientes contratos de trabajo:
Contratos laborales por tiempo determinado
El contrato laboral por tiempo determinado es aquel que se establece por períodos específicos de tiempo. En este, la
duración del contrato está escrita expresamente en el documento. Existen tres situaciones en las que se pueden celebrar
esta clase de contrato:
Cuando lo exija la naturaleza del empleo que debe realizar el trabajador. Contrato laboral ejemplo: cuando se
contrata a un colaborador por el tiempo que dure la temporada navideña.
En aquellos casos en los que el empleado debe sustituir temporalmente a otro trabajador. Un ejemplo claro seria
cuando se contrata a un colaborador para reemplazar a otro que cumple un periodo de incapacidad laboral.
Cuando la licencia por incapacidad llegue a su fin, el contrato por tiempo determinado también.
Otro de los casos previstos en la ley es cuando se trata de actividades que, por sus características, solo pueden
desarrollarse por un tiempo específico. Por ejemplo, los trabajos en explotación de minas.
El contrato por tiempo determinado debe señalar el tipo de tareas que va a prestar el trabajador. De esta forma, este
tipo de relación laboral concluye cuando el empleado finaliza el trabajo.
Contratos laborales por tiempo indeterminado
El contrato laboral por tiempo indeterminado es de los más utilizados en México. Es aquel que establece una relación
de trabajo en la que no hay plazo de duración. Para que sea considerada una relación laboral por tiempo indeterminado
esta debe exceder los 180 días.
Lo interesante de este contrato es que permite diferentes instancias dependiendo la relación laboral con el trabajador.
Por ejemplo, se puede establecer un periodo de prueba máximo de 30 días. En los puestos gerenciales, de dirección,
administración o cuando se desempeñen labores especializadas, el periodo de prueba se puede extender hasta 180 días.
Este tipo de contrato también permite establecer relaciones de capacitación inicial. Es decir, un periodo en el que el
trabajador presta sus servicios para adquirir habilidades y conocimientos necesarios para su labor.
Contratos laborales temporal
Esta clase de contrato sirve a aquellas relaciones laborales que se desarrollan por tiempo indeterminado, pero para
realizar tareas discontinuas. ¿Qué quiere decir esto? Que el contrato laboral temporal se establece en los siguientes
casos:
Cuando los servicios requeridos están destinados a labores fijas y periódicas, pero de carácter discontinuo.
Para actividades de temporada.
Para tareas que no exijan la prestación de servicios toda la semana, el mes o el año.
Contrato para capacitación inicial
El contrato para capacitación inicial se celebra cuando el trabajador debe adquirir los conocimientos y habilidades
necesarias para su labor. Esta clase de relación laboral tiene una duración máxima de 90 días. También puede ser de 180
días para empleados en puestos gerenciales, de dirección o que requieran conocimientos profesionales especializados.
En este tipo de relación laboral los trabajadores pueden, por ejemplo, acceder a programas de mentoring y coaching.
Esto sumado a la adquisición de habilidades y conocimientos específicos del puesto a cubrir.
Si al concluir el programa trainee inicial el trabajador no resulta apto para el puesto, el patrón puede dar por terminada
la relación laboral. Caso contrario, si la relación de trabajo continúa, se modifica automáticamente el contrato por
tiempo indeterminado.
Contrato de periodo de prueba
Por último, tenemos el contrato de periodo de prueba. Cuando hablamos anteriormente del contrato por tiempo
indeterminado explicamos que en este se puede pactar un período de prueba.
Este no puede superar los 30 o 180 días dependiendo el puesto a cubrir. Lo que se celebra en esos casos es un primer
contrato provisorio. El mismo sirve para verificar que el trabajador cumple con lo necesario para desarrollar su labor.
Si se termina el periodo de prueba y el trabajador no resulta apto para el trabajo, el patrón puede dar por terminada la
relación laboral.